SANTA TERESITA DEL NIÑO JESÚS- POESÍA

ARROJAR FLORES

0.3.Arrojando-Flores

Jesús, Amado mío,

al pie de tu calvario quiero,

todas las tardes,

arrojarte mis flores,

deshojarte mi rosa

mi rosa primavera

y enjugar con sus pétalos

tu llanto, mi Señor.

¡Arrojarte mis flores,

ofrecerte en primicia

sacrificios pequeños,

mis suspiros más leves,

mis dolores más hondos,

y mi dicha y mis penas…,

arrojarte mis flores

y mi rosa, Señor!

Seguir leyendo

CHRISTINE FITZGERALD: LOS SACRAMENTALES

LOS SACRAMENTALES

AYUDAS A LA VIDA ESPIRITUAL

FUENTE:

http://www.traditioninaction.org/religious/d012rpSacramentals_Fitzgerald.html

Puesto que somos criaturas de alma y cuerpo, la Iglesia sabiamente utiliza las cosas de los sentidos, las cosas que se pueden ver, para demostrar las cosas que no podemos ver. Ella nos proporciona oraciones, objetos visibles y signos que aumentan nuestra devoción, nos disponen y preparar nuestras almas por el don de la gracia.

¿Qué es un sacramental?

En términos generales, los Sacramentales son todos aquellos ritos y ceremonias que acompañan el culto divino y la administración de los Sacramentos.

Estrictamente hablando, son algunos ritos, acciones u objetos en particular que la Iglesia utiliza, al igual que los Sacramentos, para obtener ciertos favores espirituales (Pietro Parente, Antonio Piolanti, Salvatore Garofalo, Diccionario de Teología dogmática, Barcelona: Ed. Litúrgica Española, entrada sacramentales).

Hay, por lo tanto, dos fuentes para Sacramentales: los que están vinculados a los Sacramentos, y aquellos que no están particularmente relacionados con los Sacramentos y fueron instituidas para el bien de los fieles.

Los Sacramentos

Todos estamos familiarizados con los Sacramentos. Un sacramento es un signo eficaz de la gracia de Cristo: signo externo, instituido por Nuestro Señor Jesucristo para conferir o aumentar la gracia.

No hay ningún evento en nuestras vidas en que la Iglesia no esté presente con un Sacramento para dar la gracia y la asistencia en ese momento en particular.

Cuando nacemos, el Bautismo quita la mancha del pecado original heredado de nuestros primeros padres.

sacramentales 1Luego, cuando la edad de la razón llega, la Confesión y la Comunión están disponibles para ayudar a un niño a confesar sus pecados y, por lo tanto, que pueda recibir dignamente al Señor en el Santísimo Sacramento.

Poco después, recibimos la Confirmación, un Sacramento que fortalece el alma para hacerle fuerte en la preservacia y defensa de su fe como soldado de Cristo.

El matrimonio da la gracia para ayudar a un hombre y una mujer a que sean fieles y puedan educar a sus hijos en el temor y el amor de Dios.

Las Órdenes Sagradas son para aquellos que son llamados a ser sacerdotes.

En caso de peligro de muerte por vejez o enfermedad, la Extremaunción perdona las reliquias de los pecados y da fuerza para la lucha final antes de la muerte.

Uno puede ver la mano amorosa de Dios para la humanidad en este bello sistema de los Sacramentos.

Los Sacramentales no fueron instituidos por Nuestro Señor, como los Sacramentos, sino por la Iglesia, con el fin de aumentar nuestro respeto por estos últimos o para darnos favores especiales.

Los Sacramentales no producen la gracia por sí mismos (ex opere operato), pero nos predisponen espiritualmente para recibirla (ex opere operantis).

Los Sacramentales que están directamente relacionadas con los Sacramentos

Seguir leyendo

EL AÑO LITÚRGICO

Dom Próspero Guéranger

 Miércoles después del Segundo Domingo de Pascua

SOLEMNIDAD DE SAN JOSÉ

Hoy se suspende la serie de misterios del Tiempo pascual; otro objeto atrae por un momento nuestra atención.

La Santa Iglesia nos incita a consagrar la jornada al culto del Esposo de María, del Padre Nutricio del Hijo de Dios, Patrón de la Iglesia universal.

El 19 de marzo le hemos rendido nuestro homenaje anual; pero se trata de erigir para la piedad del pueblo cristiano un monumento de reconocimiento a San José, socorro y apoyo de todos los que le invocan con confianza.

HISTORIA DEL CULTO HACIA SAN JOSÉ

san jose (8)

La devoción a San José estaba reservada para estos últimos tiempos. Su culto, fundado en el Evangelio mismo, no debía desarrollarse en los primeros siglos de la Iglesia; no porque los fieles, considerando el papel de San José en la economía del misterio de la Encarnación, estuviesen coartados de algún modo en los honores que hubieran querido rendirle; sino que la divina Providencia tenía sus razones misteriosas para retardar el momento en que la Liturgia debía prescribir cada año los homenajes públicos debidos al Esposo de María.

El Oriente precedió al Occidente, así como ocurrió otras veces, en el culto especial de San José; pero en el siglo XV, la Iglesia latina le había adoptado todo entero, y desde entonces no ha cesado de progresar en las almas católicas.

Seguir leyendo

LAS INDULGENCIAS (IV)

Continuación…

Abusos

indulgencias 6

Indulgencia del siglo XVIII concedida por Clemente XIII

Parecería extraño que la doctrina de las indulgencias significase semejante piedra de escándalo y provocase tantos prejuicios y oposición. Pero la explicación de este hecho puede encontrarse en los abusos que poco felizmente se han asociado con lo que en sí mismo es una práctica saludable.

En este sentido, claro está, las indulgencias no son una excepción: no existe institución, por más santa que sea, que haya escapado a los abusos que provocan la malicia y la indignidad de las personas.

Incluso la misma Eucaristía, como lo declara San Pablo, implica el comer y beber la propia condenación para aquel que no discierne el cuerpo del Señor (1 Cor., xi, 27-29).

Y, así como la paciencia de Dios es constantemente abusada por parte de los que recaen en sus pecados, así también no es de sorprenderse que el ofrecimiento del perdón en la forma de las indulgencias haya conducido a malas prácticas. Estas han sido especial objeto de ataque debido, sin duda, a su conexión con la revuelta de Lutero.

Seguir leyendo

EL ALMA AL PIE DEL CALVARIO

Considerando los tormentos de Jesucristo

y hallando al pie de la Cruz el consuelo de sus penas

***

 

Jesucristo en el sepulcro

5

Después de los infinitos tormentos que padeció Jesucristo, y de haber dado finalmente su vida en una cruz afrentosa, fue necesario colocarle en un sepulcro, que era la última de las miserias humanas que tenía que padecer.

Consideremos cuáles fueron las cualidades de este sepulcro, que ya de antemano tenía preparado la misma Providencia.

Este sepulcro era nuevo, y ninguno había sido enterrado en él: el nuevo Adán debía ser sepultado en un sepulcro nuevo y no convenía que el Cuerpo del Santo de los Santos fuese confundido con ningún otro.

Esto nos está manifestando que, si deseamos ser sepultados con Jesucristo, debemos antes despojarnos del hombre viejo y revestirnos enteramente del nuevo.

El sepulcro de Jesucristo fue abierto en una roca, para darnos a entender cuál debe ser la firmeza y constancia de nuestro corazón, si queremos que sirva de morada al Cuerpo de Jesucristo cuando se comunica a nuestras almas. Seguir leyendo

EL ALMA AL PIE DEL CALVARIO

Considerando los tormentos de Jesucristo

y hallando al pie de la Cruz el consuelo de sus penas

***

De la Adoración de la Cruz

7e11bf4ce1718f26d123412028dafdd6

El oficio de la adoración de la cruz en el día del Viernes Santo, es un ejercicio santo, y consagrado ya en la Iglesia. Lo que ésta hace en aquel día, puede practicar cada uno privadamente de tiempo en tiempo. Cualquiera sabe que los honores que se hacen de la cruz, se dirigen a Jesucristo, que la honró con su presencia, y la consagró con la efusión de su preciosa Sangre. Adorar la cruz es adorar a Jesucristo, que muere entre sus brazos.

Ve aquí el modo de hacer esta adoración. Coloca un Crucifijo en tu Oratorio o en otro lugar decente y retirado; arrodíllate después delante de Él lleno del espíritu de la fe, y di las oraciones siguientes con todo el sentimiento de piedad, de amor y de dolor de que seas capaz.

¡Cruz preciosa! ¡Altar sagrado en donde mi Redentor ha sido sacrificado en calidad de víctima por la salud eterna de mi alma! Yo os adoro de todo mi corazón. Seguir leyendo

EL ALMA AL PIE DEL CALVARIO

Considerando los tormentos de Jesucristo

y hallando al pie de la Cruz el consuelo de sus penas

***

 

De la caída de San Pedro y de su penitencia

Carl-Heinrich-Bloch-The-Denial-of-Peter

¿No era bastante, ¡oh adorable Salvador mío!, el que Vos sufrieseis en vuestra Pasión de parte de vuestros enemigos, los escribas, los fariseos, los gentiles, y de todo un pueblo enfurecido, sino que aún era necesario que vuestros mismos Discípulos contribuyesen a aumentar vuestros tormentos y dolores?

Y aun entre vuestros Discípulos, no había sido bastante que el pérfido Judas os hubiese vendido indignamente, ¿sino que también era preciso que los demás Apóstoles os abandonasen, y que el mismo Pedro llegase a poner el cúmulo a vuestros oprobrios y aflicciones?

Pedro, la Cabeza de vuestros Apóstoles, el más distinguido entre vuestros Discípulos, privilegiado entre todos los demás, elegido para ser vuestro Vicario en la tierra; este mismo Pedro infiel, ¡llega hasta el punto de negar a su Divino Maestro, hasta abjurar el título de Discípulo suyo!

¡Ah! Pedro llorará su pecado; pero después de haber abierto en vuestro Corazón la llaga más sensible. Seguir leyendo