RESPUESTA DE LA SEMANA

EN HONOR A LA VERDAD

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¿Es posible admitir varios fines últimos de un solo y mismo hombre?

NO

Fundamento Teológico

Santo Tomás

Suma Teológica

Ia-IIæ Parte

Cuestión 1

Artículo 5

Objeciones por las cuales parece que un mismo hombre puede fijar el último fin de su voluntad en muchas cosas:

1ª Parece posible que la voluntad de un hombre único sea dirigida a la vez a diversos puntos, como a otros tantos fines últimos, pues dice San Agustín que algunos cifraron el último fin del hombre en cuatro cosas, a saber: el deleite, el reposo, los bienes de naturaleza y la virtud; estas son evidentemente más de una; luego un mismo hombre puede fijar el último fin de su voluntad en muchas cosas.

2ª Cosas no opuestas entre sí no se excluyen una a otra; en los seres se encuentran muchas cosas, que no se oponen entre sí; luego, aunque una cosa se establezca como último fin de la voluntad, no por eso quedan excluidas otras.

3ª La voluntad no pierde su libre potencia, tan solo porque constituya en algo su último fin; pero, antes que fijase su último fin en aquello, por ejemplo, en el deleite, podía fijarlo en otra cosa, tal como las riquezas; por consiguiente también, después de haber alguno cifrado su último fin en el placer, puede igualmente cifrarlo al propio tiempo en las riquezas. Es por lo tanto posible que la voluntad de un solo hombre se dirija a la vez a diversos intentos como a últimos fines.

Por el contrario, aquello en que uno se fija como en último fin domina el afecto del hombre, por cuanto de ello toma la norma de toda su vida; por eso se dice Philip. 3, 19 de los glotones, cuyo Dios es el vientre, porque constituyen su último fin en los goces del vientre; mas, como está escrito Matth. 6, 24 que ninguno puede servir a dos señores, no habiendo correlación entre ellos; es imposible admitir varios fines últimos de un solo y mismo hombre, no ordenados el uno al otro.

Respondo que, cada ser aspira a su perfección, y por lo mismo aquello apetece uno como su último fin, que apetece como bien perfecto y completivo de sí mismo.

Por esto dice San Agustín: Decimos ahora fin del bien, no a lo que se consume, haciendo que no sea, sino a lo que se perfecciona, haciendo que sea plenamente.

De tal modo pues debe el fin último saciar el apetito del hombre, que nada le quede fuera de él, que desear; lo cual no puede verificarse, si algo extraño falta para la perfección del mismo; por cuya razón no es posible que el apetito tienda a dos cosas, como si ambas fuesen el bien perfecto del mismo.

Porque, así como en el discurso de la razón el principio es lo que naturalmente se desea, y esto tiene que ser único, pues la naturaleza no tiene sino a un solo objeto. Y, puesto que el principio en el proceso del apetito racional es el último fin; precisamente aquello, a que tiene la voluntad en concepto de último fin, ha de ser sólo y único.

Porque, demostrados que las acciones voluntarias toman su especie del fin, forzoso es reciban su razón de género del fin último, que es común, al modo que los seres naturales se clasifican en el género respectivo de su razón formal común.

Ahora bien, todo cuanto la voluntad puede apetecer, y en este mismo sentido, pertenece a un solo género.

Luego el último fin es necesariamente único; y tanto más, cuanto que en cada género sólo se da un primer principio, y el último fin tiene razón de primer principio.

Lo que hemos dicho del último fin de un determinado hombre en relación con este mismo hombre único, eso mismo es aplicable en paridad al último fin del hombre en general respecto de todo el género humano.

Por consiguiente, así como el último fin de todo hombre es naturalmente único, así la voluntad de este hombre necesariamente ha de fijarse en un solo último fin.

Respuesta a las objeciones:

1ª Toda aquella pluralidad de objetos se entendía tomada en el concepto de un solo bien perfecto, cifrado en esos mismos por aquellos, que constituían su último fin en los repetidos diversos objetos.

2ª Si bien pueden admitirse varias cosas, que no impliquen oposición entre sí; empero al bien perfecto repugna la suposición de algo de perfección de una cosa existente fuera de él mismo.

3ª El poder de la voluntad no alcanza a hacer que cosas contradictorias coexistan; como sucedería, si se dirigiese a la vez objetos perfectamente diversos, como a otros tantos fines últimos, según queda evidenciado por todo lo dichos.

De un total de  68 respuestas:
22 contestaron SI  
46 contestaron NO 
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Según esta estadística la mayoría contestó CORRECTAMENTE.

Insistimos en la importancia de conocer la doctrina de nuestra Iglesia para conservar intacta nuestra fe como nos ha sido mandado por Nuestro Señor y, de esta manera, no correr el riesgo de ser engañados por los errores, que pueden llevarnos a una eternidad sin Dios.