Adoración de la naturaleza, espiritismo, liturgia indígena: ¡Prepárese para el Sínodo del Amazonas!

MISTERIOS DE INIQUIDAD

Presentamos: la apostasía verde!

Si el documento preparatorio que se acaba de publicar para el próximo Sínodo de Amazonía indica algo,  entonces los últimos sínodos que causaron el caos en la Iglesia del Vaticano II fueron pequeños adelantos. ¿Comunión para los adúlteros?  ¿Ética de la situación? ¿El pecado como participación imperfecta de la virtud? ¿La juventud como lugar privilegiado de la revelación de Dios? Va a desear volver a esos temas si lo que hay en la agenda del Sínodo de la Amazonía se lleve realmente a cabo.
Llamada oficialmente la Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para la Región Panamazónica , el Vaticano ha creado un sitio web especial dedicado al evento:
El pasado lunes 17 de junio, los modernistas romanos publicaron el texto completo del Instrumentum Laboris del sínodo , como se denomina formalmente al documento de trabajo, acompañado de una conferencia de prensa para presentarlo. Curiosamente, el texto ha sido publicado solo en español e italiano hasta el momento:
  • Texto completo: Instrumentum Laboris (Documento de trabajo) para el Sínodo de la Amazonía (español, italiano)

Que el documento de trabajo tenga 64 páginas de extensión y supere en 21,000 palabras en el español original, no debería ser necesario mencionarlo. Los modernistas son bien conocidos por su locuacidad, cosa que utilizan para disfrazar, distraer y ocultar sus pensamientos nefastos. Como observó el papa Pío VI en relación con el herético Nestorio del siglo quinto, “se expresaba con una plétora de palabras, mezclando cosas verdaderas con otras que eran oscuras; mezclándose unas con otras de tal manera que también confesaba  aquellas cosas que negaba  y al mismo tiempo daba una base para negar esas mismas oraciones que confesaba” (Bula Auctorem Fidei, preámbulo). ¿Suena familiar?
Aunque el  Instrumentum Laboris no se ha publicado en inglés, algunos sitios web de habla inglesa han proporcionado informes y comentarios, algunos de los cuales veremos ahora.
El amigo teológico de Francisco , el “Cardenal” Walter Kasper, siempre poderoso impulsor y agitador en el fondo con su propia experiencia sinodal, está bastante seguro de que, si hubiera un apoyo suficiente de los “obispos” para ordenar a los hombres casados, “el Papa lo aceptaría“. Aunque una discusión sobre la ordenación de los hombres casados ​​al sacerdocio del Novus Ordo definitivamente está en la agenda, en realidad parece ser el tema menos controvertido. En LifeSite Site News, la columnista Diane Montagna señala que el sínodo reflexionará sobre “permitir que los obispos” adapten “la misa” a  la cultura local. Su colega Steve Mosher observa que la agenda del Vaticano para el sínodo ”trata del culto a la naturaleza” y le falta el Evangelio. Del mismo modo, el autor chileno conservador Novus Ordo José Antonio Ureta advierte que el Sínodo está  “al servicio de la agenda neo-pagana”, lo que el vaticanista Edward Pentin informa en su propio blog en lugar de su columna habitual de EWTN en el National Catholic Register. El blog semi-tradicionalista Rotare Caeli concluye que el documento de trabajo “no llega al nivel del papel higiénico”, sin hacer ninguna ofensa al papel higiénico.
El resignacionista [partidario de Benedicto XVI papa]  Louie Verrecchio dice que la buena noticia sobre el Sínodo de la Amazonia  es que seguramente ahora debe “abrir los ojos de al menos algunos de los que anteriormente estaban ciegos”. El Vaticanista Sandro Magister detecta la “agenda del cardenal Martini” en el Sínodo de la Amazonía y advierte sobre el “después” que llegará una vez que esté concluido, como ocurrió en la exhortación de Francisco, Amoris Laetitia, después del doble sínodo 2014/15. En lo que parece una súplica casi desesperada, el ubicuo historiador de Novus Ordo, Roberto de Mattei pregunta: “Queridos cardenales y obispos, ¿realmente quieren una Iglesia como esta?” Sin embargo, no le hizo esa pregunta a su “Papa”, presumiblemente porque sabe qué respuesta obtendría. Un sitio anónimo de Novus Ordo ve a la teoría evolutiva gnóstica del jesuita Pierre Teilhard de Chardin(1881-1955) como la base del Sínodo Amazónico por una “ecología integral”.
Teniendo en cuenta todo esto, no es sorprendente que el conservador Novus Ordo Plinio Corrêa de Oliveira Institute (IPCO) haya instalado un sitio web de “observación del sínodo” para supervisar el Sínodo de la Amazonía e informar y advertir al público sobre su infame agenda:
También se puede ver lo mal que está el Instrumentum Laboris observando  las citas y extractos en inglés que están flotando en Internet. José Ureta expone los impactantes contenidos del documento en el artículo al que se hizo referencia anteriormente, que vale la pena citar en detalle:

El Instrumentum laboris representa la apertura, de par en par, de las puertas del Magisterio a la Teología India y de la Ecoteología, dos derivados latinoamericanos de la Teología de la Liberación, cuyos corifeos, después del derrumbe de la URSS y del fracaso del «socialismo real», atribuyeron a los pueblos indígenas y a la naturaleza el rol histórico de fuerza revolucionaria, en clave marxista.

Al igual que la TL, el Instrumentum laboris toma como base de sus elucubraciones, no la Revelación de Dios contenida en la Biblia y en la Tradición, sino en la realidad de la supuesta «opresión» a la que estaría sujeta la Amazonía la cual, de simple área geográfica y cultural, pasa a ser «interlocutor privilegiado», «lugar teológico», «lugar epifánico» y «fuente de revelación de Dios» (n°2, 18 y 19)..

Desde el punto de vista teológico, el Instrumentum laboris no sólo recomienda la enseñanza de la Teología India «en todas las instituciones educativas», para «una mejor y mayor comprensión de la espiritualidad indígena» y para que «se tomen en consideración los mitos, tradiciones, símbolos, ritos y celebraciones originarios» (n° 98), sino que, a lo largo del documento, repite todos sus postulados. O sea, que las «semillas del Verbo» no sólo están presentes en las creencias ancestrales de los pueblos aborígenes sino que ya han «crecido y dado frutos» (n° 120), por lo que la Iglesia, en lugar de la evangelización tradicional que busca su conversión, debe limitarse a «dialogar» con ellos ya que «el sujeto activo de la inculturación son los mismos pueblos indígenas» (n° 122).

En ese diálogo intercultural, la Iglesia debe además enriquecerse con elementos claramente paganos y/o panteístas de tales creencias, como «la fe en Dios Padre-Madre Creador», las «relaciones con los antepasados», la «comunión y armonía con la tierra» (n° 121) y la conectividad con «las diferentes fuerzas espirituales» (n° 13). Ni siquiera la curandería queda al margen de ese «enriquecimiento». Según el documento, «la riqueza de la flora y de la fauna de la selva contiene verdaderas ‘farmacopeas vivas’ y principios genéticos inexplorados» (n° 86). En ese contexto, «los rituales y ceremonias indígenas son esenciales para la salud integral pues integran los diferentes ciclos de la vida humana y de la naturaleza. Crean armonía y equilibrio entre los seres humanos y el cosmos. Protegen la vida contra los males que pueden ser provocados tanto por seres humanos como por otros seres vivos. Ayudan a curar las enfermedades que perjudican el medio ambiente, la vida humana y otros seres vivos» (n° 87).

… 

Desde el punto de vista ecológico, el Instrumentum laboris representa la aceptación por parte de la Iglesia de la divinización de la naturaleza promovida por las conferencias de la ONU sobre el medio ambiente.

El Instrumentum laboris, citando un documento de Bolivia afirma que «la selva no es un recurso para explotar, es un ser o varios seres con quienes relacionarse» (n° 23) y prosigue afirmando que «la vida de las comunidades amazónicas aún no afectadas por el influjo de la civilización occidental [¡sic!] se refleja en la creencia y en los ritos sobre el actuar de los espíritus, de la divinidad – llamada de múltiples maneras – con y en el territorio, con y en relación a la naturaleza. Esta cosmovisión se recoge en el ‘mantra’ de Francisco: ‘todo está conectado’» (n° 25).

Desde el punto de vista económico-social, el Instrumentum laboris es una apología del comunismo, disfrazado de «comunitarismo». Y de la peor forma de comunismo, que es el colectivismo de las pequeñas comunidades. En efecto, según el documento, el proyecto de «buen vivir» (sumak kawsay) de los aborígenes supone «que hay una inter-comunicación entre todo el cosmos, en donde no hay excluyentes ni excluidos». La nota explicativa del vocablo indígena envía para una declaración de varias entidades indígenas, intitulada «El grito del sumak kawsay en la Amazonia», la cual afirma que dicho vocablo «es una Palabra más antigua y más actual» (con mayúscula en el texto; o sea, una Revelación divina) que nos propone «un estilo de vida comunitaria con un mismo SENTIR, PENSAR y ACTUAR» (también aquí las mayúsculas son del texto).

Esta frase nos recuerda la denuncia hecha por Plinio Corrêa de Oliveira, en 1976, del tribalismo indígena como una nueva etapa, todavía más radical, de la Revolución anárquica: «El estructuralismo ve en la vida tribal una síntesis ilusoria entre el auge de la libertad individual y del colectivismo consentido, en la cual este último acaba por devorar la libertad. En tal colectivismo, los varios ‘yo’ o las personas individuales, con su pensamiento, su voluntad, su sensibilidad y sus modos de ser, característicos y discrepantes, se funden y se disuelven, según ellos, en la personalidad colectiva de la tribu generadora de un pensar, de un querer, de un estilo de ser densamente comunes».

Lo que el Instrumentum laboris propone no es en definitiva sino un convite a que la humanidad dé el último paso rumbo al abismo final de la Revolución anticristiana…”.

(José Antonio Ureta, “El Sínodo al servicio de la agenda neopagana”, negrita y cursiva; subrayado agregado).

Realmente no pueden hacer esto, ¿verdad? Si continúan con todo esto, la Secta del Vaticano II que hemos conocido hasta este punto, se parecerá, en comparación, al Santo Oficio bajo el Papa San Pío X.
El artículo de Roberto de Mattei sobre el documento de trabajo del sínodo también ofrece una gran visión general. Aquí hay una parte sustancial de ella:

En el documento publicado por la Santa Sede el pasado 17 de junio, la Amazonía irrumpe como «un nuevo sujeto» en la vida de la Iglesia (nº2). ¿Y qué es la Amazonía? Es algo más que un lugar físico, es una «biosfera compleja» (nº10), pero es también «una realidad llena de vida y sabiduría» (nº5) que se convierte en paradigma conceptual y convoca a una conversión «pastoral, ecológica y sinodal» (nº5). Para llevar a cabo su misión profética, la Iglesia tiene que ponerse a la escucha de los «pueblos amazónicos» (nº7). Esos pueblos son capaces de vivir en armonía con todo el Cosmos (nº12), pero sus derechos están amenazados por los intereses económicos de las multinacionales que, como dicen los indígenas de Guaviare (Colombia), «le han cortado las venas a su Madre Tierra» (nº17). La Iglesia «escucha los clamores tanto de los pueblos como de la Tierra» (nº18), porque la Amazonía es un lugar teológico desde donde se vive la fe, es también una fuente peculiar de revelación de Dios (nº19). Se añade una tercera fuente a la Revelación junto a la Sagrada Escritura y la Tradición: la Amazonía, territorio donde «todo está conectado» (nº20), todo «constitutivamente existen en relación, formando un todo vital» (nº21). En la Amazonía se hace realidad el ideal comunista, porque, en el colectivismo tribal, «Todo se comparte, los espacios privados –típicos de la modernidad– son mínimos».

Los pueblos indígenas se han liberado del monoteísmo y han recuperado el animismo y el politeísmo. Es más, como se lee en el nº25, «La vida de las comunidades amazónicas aún no afectadas por el influjo de la civilización occidental se refleja en la creencia y en los ritos sobre el actuar de los espíritus, de la divinidad –llamada de múltiples maneras– con y en el territorio, con y en relación a la naturaleza. Esta cosmovisión se recoge en el ‘mantra’ de Francisco: “Todo está conectado” (LS 16, 91, 117, 138, 240)».

El documento afirma con insistencia que la cosmovisión amazónica abarca «sabiduría ancestral […] reserva viva de la espiritualidad y cultura indígena» (nº26). Por consiguiente, «Los pueblos amazónicos originarios tienen mucho que enseñarnos. […]Los nuevos caminos de evangelización han de construirse en diálogo con estas sabidurías ancestrales en las que se manifiestan semillas del Verbo» (nº29). La riqueza de la Amazonía no consiste en ser monocultural, sino en constituir «un mundo pluriétnico, pluricultural y plurireligioso (nº36) con el que es necesario establecer un diálogo. Los pueblos amazónicos «nos confrontan con la memoria del pasado y con las heridas causadas durante largos períodos de colonización. Por ello el papa Francisco pidió “humildemente perdón, no sólo por las ofensas de la propia Iglesia sino por los crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América”. En este pasado la Iglesia a veces ha sido cómplice con los colonizadores, ello sofocó la voz profética del Evangelio»(nº38).

La ecología integral incluye «la transmisión de la experiencia ancestral, cosmologías, espiritualidades y teologías de los pueblos indígenas, en torno al cuidado de la Casa Común» (nº50). Estos pueblos, «En su sabiduría ancestral han cultivado la convicción que toda la creación está conectada, lo cual merece nuestro respeto y responsabilidad. La cultura de la Amazonía, que integra los seres humanos con la naturaleza, se constituye en un referente para construir un nuevo paradigma de la ecología integral» (nº56). La Iglesia tiene que despojarse de su romanidad y asumir un rostro amazónico: «El rostro amazónico de la Iglesia encuentra su expresión en la pluralidad de sus pueblos, culturas y ecosistemas. Esta diversidad necesita de una opción por una Iglesia en salida y misionera, encarnada en todas sus actividades, expresiones y lenguajes» (nº107). «Una Iglesia con rostro amazónico en sus pluriformes matices procura ser una Iglesia “en salida” (cf. EG 20-23), que deja atrás una tradición colonial monocultural, clericalista e impositiva, que sabe discernir y asumir sin miedos las diversas expresiones culturales de los pueblos» (nº110). 

El espíritu panteísta que anima la naturaleza amazónica es un leit-motiv del documento. «El Espíritu creador que llena el universo (cf. Sab 1,7) es el que durante siglos ha alimentado la espiritualidad de estos pueblos aún antes del anuncio del Evangelio y el que les mueve a aceptarlo desde sus propias culturas y tradiciones» (nº120). Por tanto, «Hay que captar lo que el Espíritu del Señor a través de los siglos ha enseñado a estos pueblos: la fe en el Dios Padre-Madre Creador, el sentido de comunión y armonía con la tierra, el sentido de solidaridad con sus compañeros, el proyecto del “buen vivir”, la sabiduría de civilizaciones milenarias que poseen los ancianos y que influye en la salud, la convivencia, la educación, el cultivo de la tierra, la relación viva con la naturaleza y la ‘Madre Tierra’, la capacidad de resistencia y resiliencia en particular de las mujeres, los ritos y las expresiones religiosas, las relaciones con los antepasados, la actitud contemplativa y el sentido de gratuidad, de celebración y de fiesta, y el sentido sagrado del territorio» (nº121).

(Roberto de Mattei, “La Iglesia Amazónica del Papa Francisco”, Adelante la Fe, 22 de junio de 2019; formato dado.)

La resignacionista Ann Barnhardt señala que en el n. 75 del  Instrumentum Laboris se indica que “la familia es donde uno aprende a vivir en armonía: entre pueblos, entre generaciones, con la naturaleza, en diálogo con los espíritus [en diálogo con los espíritus ]” (subrayado agregado). Considerando que Francisco tiene experiencia en brujería, puede alentarla, en su exhortación post-sinodal. En la teología moral católica, por supuesto, esto se conoce como el pecado del espiritismo o la necromancia (ver McHugh/Callan, Teología Moral, n. 2284b), pero el Club de Francisco no es católico.
Finalmente, Diane Montagna de Life Site ha proporcionado extractos  de las siguientes partes del documento de trabajo:
Capítulo III 
La celebración de la fe: una liturgia inculturada

“La evangelización gozosa se vuelve belleza en la liturgia 
en medio de la exigencia diaria de extender el bien” (EG 24) 

124. Sacrosanctum Concilium (cf. 37-40, 65, 77, 81) propone la inculturación de la liturgia en los pueblos indígenas. Ciertamente la diversidad cultural no amenaza la unidad de la Iglesia sino que expresa su genuina catolicidad mostrando “la belleza de este rostro pluriforme” (EG 116). Por eso “hay que atreverse a encontrar los nuevos signos, los nuevos símbolos, una nueva carne para la trasmisión de la Palabra, las formas diversas de belleza que se valoran en diferentes ámbitos culturales…” (EG 167). Sin esta inculturación la liturgia puede reducirse a una “pieza de museo” o “una posesión de pocos” (EG 95).

125. La celebración de la fe debe realizarse de manera inculturada para que sea expresión de la propia experiencia religiosa y vínculo de comunión de la comunidad que celebra. Una liturgia inculturada será también caja de resonancia para las luchas y aspiraciones de las comunidades e impulso transformador hacia una “tierra sin males”.

Sugerencias

126. Se sugiere tener presente lo siguiente:

a) Se constata la necesidad de un proceso de discernimiento respecto a los ritos, símbolos y estilos celebrativos de las culturas indígenas en contacto con la naturaleza que necesitan ser asumidos en el ritual litúrgico y sacramental. Hay que estar atentos a recoger el verdadero sentido del símbolo que trasciende lo meramente estético y folclórico, concretamente en la iniciación cristiana y en el matrimonio. Se sugiere que las celebraciones sean festivas con la propia música y danza, en lenguas y con vestimentas autóctonas, en comunión con la naturaleza y con la comunidad. Una liturgia que responda a su propia cultura para que pueda ser fuente y culmen de su vida cristiana (cf. SC 10) y ligada a sus luchas y sufrimientos y alegrías.

b) Los sacramentos deben ser fuente de vida y remedio accesible a todos (cf. EG 47), especialmente a los pobres (cf. EG 200). Se pide superar la rigidez de una disciplina que excluye y aleja, por una sensibilidad pastoral que acompaña e integra (cf. AL 297, 312).

c) Las comunidades tienen dificultad para celebrar frecuentemente la Eucaristía por la falta de sacerdotes. “La Iglesia vive de la Eucaristía” y la Eucaristía edifica la Iglesia.[60] Por ello se pide que, en vez de dejar a las comunidades sin Eucaristía, se cambien los criterios para seleccionar y preparar los ministros autorizados para celebrarla.

d) En función de una “saludable ‘descentralización’” de la Iglesia (cf. EG 16) las comunidades piden que las Conferencias Episcopales adapten el ritual eucarístico a sus culturas.

e) Las comunidades piden un mayor aprecio, acompañamiento y promoción de la piedad con la que el pueblo pobre y sencillo expresa su fe a través de imágenes, símbolos, tradiciones, ritos y demás sacramentales. Todo esto se da a través de asociaciones comunitarias que organizan diversos eventos como oraciones, peregrinaciones, visitas a santuarios, procesiones y fiestas patronales. Se trata de una manifestación de una sabiduría y espiritualidad que constituye un auténtico lugar teológico con un gran potencial evangelizador (cf. EG 122-126). 

Capítulo IV 

La organización de las comunidades 

“Es justo reconocer que existen iniciativas esperanzadoras
que surgen de vuestras bases mismas y de vuestras organizaciones” (Fr.PM)  

La cosmovisión de los indígenas

127. La Iglesia se ha de encarnar en las culturas amazónicas que poseen un alto sentido de comunidad, igualdad y de solidaridad por lo que no se acepta el clericalismo en sus diversas formas de manifestarse. Los pueblos originarios poseen una rica tradición de organización social donde la autoridad es rotativa y con un profundo sentido de servicio. Desde esta experiencia de organización sería oportuno reconsiderar la idea de que el ejercicio de la jurisdicción (potestad de gobierno) ha de estar vinculado en todos los ámbitos (sacramental, judicial, administrativo) y de manera permanente al sacramento del orden.

Distancias geográficas y pastorales

128. Además de la pluralidad de culturas dentro de la Amazonía, las distancias generan un problema pastoral grave que no se puede resolver solamente con instrumentos mecánicos y tecnológicos. Las distancias geográficas manifiestan también distancias culturales y pastorales que, por lo tanto, exigen el paso de una “pastoral de visita” a una “pastoral de presencia”, para reconfigurar la iglesia local en todas sus expresiones: ministerios, liturgia, sacramentos, teología y servicios sociales.

Sugerencias

129. Las siguientes sugerencias de las comunidades recuperan aspectos de la Iglesia primitiva cuando respondía a sus necesidades creando los ministerios oportunos (cf. Hch 6,1-7; 1 Tim 3,1-13):

a) Nuevos ministerios para responder de modo más eficaz a las necesidades de los pueblos amazónicos:

1. Promover vocaciones autóctonas de varones y mujeres como respuesta a las necesidades de atención pastoral-sacramental; su contribución decisiva está en el impulso a una auténtica evangelización desde la perspectiva indígena, según sus usos y costumbres. Se trata de indígenas que prediquen a indígenas desde un profundo conocimiento de su cultura y de su lengua, capaces de comunicar el mensaje del evangelio con la fuerza y eficacia de quien tiene su bagaje cultural. Hay que partir de una “Iglesia que visita” a una “Iglesia que permanece”, acompaña y está presente a través de ministros que surgen de sus mismos habitantes.

2. Afirmando que el celibato es un don para la Iglesia, se pide que, para las zonas más remotas de la región, se estudie la posibilidad de la ordenación sacerdotal para personas ancianas, preferentemente indígenas, respetadas y aceptadas por su comunidad, aunque tengan ya una familia constituida y estable, con la finalidad de asegurar los Sacramentos que acompañen y sostengan la vida cristiana.

3. Identificar el tipo de ministerio oficial que puede ser conferido a la mujer, tomando en cuenta el papel central que hoy desempeñan en la Iglesia amazónica.

(Sitio de la Santa Sede Instrumento Laboris; subrayado agregado).

Cuando uno lee todo esto, uno se pregunta si quizás el plan final del sínodo sea simplemente esto: Asustar a la gente con el espectro del culto a la naturaleza, el panteísmo, la cosmología teilhardiana, el diálogo con los antepasados ​​fallecidos, las liturgias indígenas y otras ideas neopaganas. – para de repente simplemente ordenar a los hombres casados ​​cosa [que después de lo anterior] ya no suena tan mal. ¿Quién no estaría de acuerdo en tener clero casado si eso es lo que se necesita para evitar obtener una eco-religión panteísta? ¿Es quizás el modus operandi?
Otro fanático del ritual pagano indígena: “San” Juan Pablo II (1920-2005).  “Un indio mexicano cepilla al papa Juan Pablo II con hierbas mientras queman incienso en un ritual tradicional de limpieza en la Basílica de Guadalupe en la Ciudad de México el jueves 1 de agosto de 2002. Juan Pablo beatificó a dos mártires indios mexicanos el jueves, proclamándolos ejemplos de ‘cómo se puede alcanzar a Dios sin renunciar a la propia cultura” (Foto AP / Eduardo Verdugo)
En cualquier caso, está claro que esta asamblea de obispos del Novus Ordo va a ser un viaje salvaje. El “cardenal” Raymond Burke y el “obispo” Athanasius Schneider deberían preparar algunas declaraciones y correcciones más para ayudar a su “Santo Padre” a evitar que las puertas del infierno prevalezcan.
La Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para la Región Pan Amazónica durará tres semanas, comenzando el 6 de octubre y concluyendo el 27 de octubre de 2019. Teniendo en cuenta que Francisco utilizó una bara de hechicero de Wiccan, para inaugurar el Sínodo juvenil del año pasado, uno puede sospechar que este año usará un paquete de hojas de coca pegadas a un palo de bambú o al menos colocará un cazador de sueños en el salón de actos del sínodo.
Por cierto: si el logotipo del Sínodo de Amazonía, que se muestra arriba, le resulta terriblemente familiar, probablemente se deba a que lo ha visto antes… ¿Fue diseñado por Tomás Rosica, tal vez?
Señoras y señores, ajustense los cinturones de seguridad porque la apostasía verde de Bergoglio apenas está comenzando.
Nota de Cristo Vuelve: Considentando que el texto original del Instrumento Laboris se encuentra en Español, se surpimieron las menciones a fuentes y traducciones al inglés que el texto orginal de Novus Ordo Watch, contenía. Además se reemplazó donde fue posible las fuentes en inglés por sus equivalentes en Español. Las citas del sitio Rorate Coeli fueron reemplazadas por las del sitio Adelante la Fe)
Fuente: