PADRE TURCO: EL REINO DEL ANTICRISTO

EN EL COMBATE DE RESISTENCIA

SI EL REINO DEL ANTICRISTO

SERÁ DE JUSTICIA Y DE PAZ

1er ARGUMENTO APARENTE: Parecería que no, porque siempre se tuvo al Anticristo como el dictador más terrible y sangriento, estableciendo un reino de corrupción moral.

1.Ya desde el Antiguo Testamento, el profeta Daniel, al anunciarlo, nos lo presenta como una Bestia feroz:

23Y dijo aquél así: “La cuarta bestia es un cuarto reino que habrá en la tierra. Este será diferente de todos los reinos, devorará toda la tierra, la hollará, y la desmenuzará (…) 25Proferirá palabras contra el Altísimo, oprimirá a los santos del Altísimo y pretenderá mudar los tiempos y la Ley; y ellos [los santos] serán entregados en su mano por tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo” (Daniel VII, 23-25).

2.Asimismo, San Pablo, a los fieles de Tesalónica les dice que el Anticristo será

3el hombre de iniquidad, el hijo de la perdición; 4el adversario, el que se ensalza sobre todo lo que se llama Dios o sagrado, hasta sentarse él mismo en el templo de Dios, ostentándose como si fuera Dios” (II Tesal. II, 3-4)

3.En otra epístola da un cuadro verdaderamente espantoso de esos últimos tiempos:

1Has de saber que en los últimos días sobrevendrán tiempos difíciles. 2Porque los hombres serán amadores de sí mismos y del dinero, jactanciosos, soberbios, maledicentes, desobedientes a sus padres, ingratos, impíos, 3inhumanos, desleales, calumniadores, incontinentes, despiadados, enemigos de todo lo bueno, 4traidores, temerarios, hinchados, amadores de los placeres más que de Dios. 5Tendrán ciertamente apariencia de piedad, mas negando lo que es su fuerza A esos apártalos de ti. 6Porque de ellos son los que se infiltran en las casas, y se ganan mujerzuelas cargadas de pecados, juguetes de las más diversas pasiones, 7que siempre están aprendiendo y nunca serán capaces de llegar al conocimiento de la verdad. 8Así como Jannes y Jambres resistieron a Moisés, de igual modo resisten éstos a la verdad; hombres de entendimiento corrompido, réprobos en la fe. 9Pero no adelantarán nada, porque su insensatez se hará notoria a todos como se hizo la de aquéllos.” (II Tim. III, 1-9)

4.Y poco más abajo:

1Te conjuro delante de Dios y de Cristo Jesús, el cual juzgará a vivos y a muertos, tanto en su aparición como en su reino: 2predica la Palabra, insta a tiempo y a destiempo, reprende, censura, exhorta con toda longanimidad y doctrina. 3Porque vendrá el tiempo en que no soportarán más la sana doctrina, antes bien con prurito de oír se amontonarán maestros con arreglo a sus concupiscencias. 4Apartarán de la verdad el oído, pero se volverán a las fábulas. 5Por tu parte, sé sobrio en todo, soporta lo adverso, haz obra  de evangelista, cumple bien tu ministerio.” (II Tim. IV, 1-5)

5.También San Juan, en el Apocalipsis, presenta un cuadro de gente corrupta: hablando de la 6ª Trompeta, ve un ejército de 200.000.000 que mata “la tercera parte de los hombres a consecuencia del fuego y del humo y del azufre que salía de la boca” de sus caballos. La visión termina:

20Mas el resto de los hombres, los que no fueron muertos con estas plagas, no se arrepintieron de las obras de sus manos y no cesaron de adorar a los demonios y lo ídolos de oro y de plata y de bronce y de piedra y de madera, que no pueden ver ni oír ni andar. 21Ni se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicación, ni de sus latrocinios.” (Apoc. IX, 20-21)

6. Asimismo San Juan, al ver la aparición del Anticristo, lo menciona como una “bestia feroz”, una “Fiera”. Esta Fiera toma el poder en todo el mundo de un modo terrible:

1Y del mar vi subir una bestia con diez cuernos y siete cabezas, y en sus cuernos diez diademas, y en sus cabezas nombres de blasfemia. 2(…) y el dragón le pasó su poder y su trono y una gran autoridad. (…) 4Y adoraron al dragón, porque él había dado la autoridad a la bestia; y adoraron a la bestia (…) 5 Y se le dio una boca que profería altanerías y blasfemias; (…) 6Abrió, pues, su boca para blasfemar contra Dios, blasfemar de su Nombre, de su morada y de los que habitan en el cielo. 7Le fue permitido también hacer guerra a los santos y vencerlos; y le fue dada autoridad sobre toda tribu y pueblo y lengua y nación. 8Y lo adorarán (al dragón) todos los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos, desde la fundación del mundo, en el libro de la vida del Cordero inmolado. 9Si alguno tiene oído, oiga: 10si alguno ha de ir al cautiverio, irá al cautiverio; si alguno ha de morir a espada, a espada morirá. En esto está paciencia y la fe de los santos.” (Apoc. XIII, 1- 10)

2º ARGUMENTO APARENTE: Otros, por el contrario, podrían pensar que será un gobierno de paz y orden, porque el Anticristo será puesto por los rabinos judíos para que cumpla con la figura del Mesías anunciado en el Antiguo Testamento.

Ahora bien, según las profecías, el reino mesiánico será un reino de justicia y de paz.
De entre multitud de textos, se pueden mencionar:
1.Todo el salmo 71 (que muestra al Mesías Rey y su reino):
1Oh Dios, entrega al Rey tu juicio,
y tu justicia al Hijo del Rey;
2para que Él gobierne a tu pueblo
con justicia,
y a los humildes tuyos
con equidad.
3Los montes traerán al pueblo la paz;
y los collados, la justicia.
4Él defenderá a los humildes del pueblo,
Él salvará a los hijos de los pobres,
y aplastará al opresor. (…)
7En sus días florecerá la justicia,
y abundará la paz
mientras dure la luna. (…)
12Pues Él librará al que clama desvalido,
Y al mísero que no tiene amparo.
13Se compadecerá
del necesitado y del pobre,
y a los indigentes salvará la vida,
14los libertará del daño
y de la opresión,
y la sangre de ellos
será preciosa a sus ojos. (…)” (Ps. 71, 1-14)

2.El profeta Isaías muestra la paz social del reino mesiánico:

2Acontecerá en los últimos tiempos que el monte de la Casa de Yahvé será establecido en la cumbre de los montes, y se elevará sobre los collados; y acudirán a él todas las naciones. 3Y llegarán muchos pueblos y dirán: “¡Venid, subamos al monte de Yahvé, a la Casa del Dios de Jacob! Él nos enseñará sus caminos, e iremos por sus sendas”; pues de Sión saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Yahvé.4El será árbitro entre las naciones, y juzgará a muchos pueblos; y de sus espadas forjarán rejas de arado, y de sus lanzas hoces. No alzará ya espada pueblo contra pueblo, ni aprenderán más la guerra. 5¡Casa de Jacob, venid, y caminemos en la luz de Yahvé!” (Isaías II, 2-5)

3.Y el Profeta Miqueas lo mismo, agregando el bienestar de los particulares:

1Sucederá al fin de los días que el monte de la Casa de Yahvé tendrá su fundamento en la cima de los montes, y se elevará sobre las alturas.Afluirán a él los pueblos, 2y vendrán numerosas naciones, que dirán: «¡Venid, y subamos al monte de Yahvé, y a la casa del Dios de Jacob! Él nos enseñará sus caminos, y andaremos por sus senderos.» Pues de Sión saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Yahvé.3Reinará Él sobre muchos pueblos, y juzgará a fuertes naciones, hasta las más remotas; y harán de sus espadas rejas de arado, y podadoras de sus lanzas; no levantará la espada gente contra gente ni aprenderán más la guerra.4Estará sentado cada cual debajo de su parra, y debajo de su higuera; y no habrá quien (los) espante; pues la boca de Yahvé de los ejércitos lo ha dicho.

3er ARGUMENTO APARENTE: Los que están preparando de un modo próximo la aparición del Anticristo, en realidad son los rabinos talmúdicos satanistas actuales. En los “Protocolos de los Sabios de Sión”, al hablar del “Rey de Israel” y su gobierno mundial, estos rabinos talmudistas dicen que van a presentarlo como un gobernante virtuoso, que de hecho impondrá orden, autoridad y prosperidad material.

1.Protocolo XV: se presentará como un gobierno paternal.

“Nuestros gobiernos tendrán el aspecto de una fe patriarcal en la persona de su Soberano. Nuestra nación y nuestros súbditos considerarán al Soberano como a un padre, que vela por todas sus necesidades, se ocupa de sus acciones, compone las relaciones de sus súbditos entre sí y con el gobierno. El sentimiento de veneración por el Soberano se radicará tan profundamente en la nación, que ésta no podrá existir sin las atenciones y la guía de aquél. El pueblo no podrá vivir en paz sin su Soberano, y finalmente lo reconocerá como autócrata. El pueblo abrigará hacia su Soberano un sentimiento de veneración tan profunda que llegará hasta a ser de casi adoración, especialmente cuando se haya convencido de que sus dependientes siguen sus órdenes ciegamente y que sólo él reina sobre ellos. El pueblo se alegrará viéndonos disponer de su existencia como padres deseosos de educar a sus hijos según un sentimiento profundo del deber y de obediencia. (…) El Rey de Israel, el día que coloque en su cabeza consagrada la corona que toda Europa le ofrecerá, se convertirá en el Patriarca del Mundo.”

2.Protocolo XX: garantizará la paz perpetua.

El poder de nuestro Soberano se fundará principalmente sobre el hecho de que garantizará el equilibrio del poder y la paz perpetua en el mundo.

3.Protocolo XXII: restablecerá el orden.

¿Acaso es aún necesario probar que Dios mismo es quien quiere el advenimiento de nuestro reino? ¿Es posible que, poseyendo tan vastas riquezas, no consigamos demostrar que todo el oro que hemos acumulado en tantos siglos no contribuirá al éxito de nuestra verdadera causa para el bien, es decir, para el establecimiento del orden bajo nuestro régimen? Posiblemente, será preciso recurrir en determinada medida a la violencia; pero, sin duda alguna, estableceremos tal orden. Demostraremos que somos los benefactores que devuelven al atormentado mundo la paz y la libertad. Ofreceremos al mundo esta posibilidad de paz y de libertad, pero a condición de que el mundo acate totalmente nuestras leyes. (…) Enseñaremos al mundo que la verdadera libertad consiste únicamente en la inviolabilidad de la persona, del domicilio y de la propiedad para todos los que acaten honestamente las leyes de la vida social. Enseñaremos que la posición de un hombre estará en relación con el concepto que él mismo tenga de los derechos ajenos, y que su dignidad personal debe prohibirle pecar de fantasía con respecto a sí mismo.

Nuestro poder será glorioso porque será inmenso, y reinará y guiará, y ciertamente desoirá a los cabecillas populares o a todo otro orador que vocifere palabras insensatas de esas a las que se atribuye el altisonante título de “principios elevados”, mientras sólo se trata de utopías. Nuestro poder será el organizador del orden en que consiste la felicidad de los pueblos. El prestigio de nuestro poder será tan grande, que se hará acreedor de la adoración mística y de la sumisión de todas las naciones. Un verdadero poder no se doblega ante ningún derecho, ni siquiera ante el derecho de Dios.

4.Protocolo XXIII: el Rey de Israel se presentará como “elegido de Dios”, debiendo por lo tanto, extirpar la corrupción moral.

“Nuestro Soberano será elegido por Dios y consagrado por lo Alto a fin de destruir todas las ideas influenciadas por el instinto y no por la razón, por principios brutales y no por sentimientos de humanidad (…)

Estas ideas han destruido todas las organizaciones sociales preparando así el trono del Rey de Israel. Pero la acción nefasta de las mismas terminará en cuanto comencemos el reinado de nuestro Soberano. Entonces las extirparemos totalmente, para que no haya fango por el camino de nuestro Soberano.

Podemos decir entonces a las naciones: Rogad a Dios y prosternaos ante aquél que ostenta el signo de la predestinación del mundo, cuya estrella ha sido guiada por Dios en persona para que nadie, salvo Él pudiese librar de todo pecado a la humanidad.

5.Protocolo XXIV: requisitos morales del Rey de Israel.

“Ahora hablaré del medio de que nos serviremos para fortalecer la dinastía del Rey David, a fin de que dure hasta el día del juicio final. (…)

La persona del Soberano, que reinará con voluntad inquebrantable, controlándose a sí mismo como controlará a la humanidad, el pueblo verá personificado el destino y sus caminos humanos. (…)

El Rey de Israel no ha de hallarse bajo la influencia de sus pasiones, ni tanto menos de las de los sentidos. No ha de permitir que los instintos animales prevalezcan sobre el espíritu. La sensualidad destruye seguramente todas las fuerzas mentales y toda capacidad de providencia, distrae el pensamiento de los hombres, atrayéndolo hacia el lado peor de la naturaleza humana.

El Sostén del Universo en la persona del Rey Mundial engendrado por la Santa Simiente de David, deberá renunciar a todas las pasiones personales para el bien de su pueblo.

Nuestro Soberano habrá de ser irreprochable.”

4º ARGUMENTO APARENTE: Sin embargo, el Anticristo se rebelará contra esa Sinagoga y establecerá un gobierno directamente demoníaco. Por lo tanto, dejará de lado las virtudes y se mostrará como el peor tirano de la humanidad.

La “Gran Ramera” es la religión corrompida. Más aún: es “la madre de los fornicarios y de las abominaciones de la tierra” (es decir, la madre de todas las idolatrías y cultos falsos de la tierra), “ebria de la sangre de los santos y de la sangre de los testigos de Jesús” (es decir, de los mártires), “con la que han fornicado los reyes de la tierra, embriagándose los moradores de la tierra con el vino de su prostitución” (ver en Apocalipsis, capítulo XVII). Todas esas cualidades solo le caben a un grupo religioso en particular: la Sinagoga de Satanás (como la llama el mismo Apóstol San Juan), con su Gran Sanedrín, no importa dónde sea que esté su sede. Aún la falsa religión establecida actualmente en el Vaticano no es otra cosa sino la judaización de lo que era católico. O sea: es la Sinagoga establecida en Roma.

Pero cuando el Anticristo (la Bestia) tome el poder se rebelará contra esta Gran Ramera y la destruirá:

“Y los diez cuernos que viste [diez reyes que recibirán potestad con la Bestia; y que tienen un solo propósito: unirse a ella] y la Bestia, aborrecerán ellos mismos a la Ramera, la dejarán desolada y desnuda, comerán sus carnes y la abrazarán en fuego. (Apoc. XVII, 16)

(Esto es lo que no saben ni esperan los rabinos actuales. Pero Dios usará de la Bestia para castigar a la Sinagoga, que al menos a partir del deicidio es esa “madre de todas las fornicaciones de la tierra”).

De este modo cuando llegue al poder, al Anticristo no le va a importar que los rabinos actuales vayan a pretender imponerle ejercicio de virtudes. No aceptará someterse al gran Sanedrín que lo quiera imponer modos, preceptos o leyes. Recordemos que el Anticristo será aquél que “se ensalza sobre todo lo que se llama Dios o es sagrado, hasta sentarse él mismo en el templo de Dios, ostentándose como si fuera Dios” (II Tesal. II, 4).

Probablemente, también ya lo había anunciado el profeta Daniel:

36 Aquél rey hará lo que quiera, se ensoberbecerá, y se engrandecerá sobre todo dios. Hablará cosas espantosas contra el Dios de los dioses, y prosperará hasta que se cumpla la ira; porque lo decretado ha de cumplirse. 37No respetará a los dioses de sus padres, ni tampoco a la (divinidad) predilecta de las mujeres. No hará caso de ningún dios; pues sobre todos ellos se ensalzará. 38Venerará, en su lugar, al dios de las fortalezas, dios que no conocieron sus padres. (Daniel XI, 36-38)

Así, rechazará incluso someterse al Sanedrín religioso. No aceptará tener ningún intermediario entre él y el demonio, ni siquiera al Sanedrín. Querrá imponer sólo su voluntad y la de su verdadero padre, el demonio. Para esto, rechazará y destruirá esa “Sinagoga de Satanás”, que ya no le servirá. En ese momento ya no le importará ni siquiera aparentar ser el mesías de Israel: será el Mesías del dragón, estableciendo el culto directamente al demonio (el dragón) y a él mismo (cf. Apoc. XIII, 4 y 8).

Por lo tanto: establecerá un gobierno mundial abiertamente demoníaco. Y como tal, podríamos pensar que será el establecimiento del terror y la corrupción mundial como nunca jamás hubo.

SIN EMBARGO: hay autoridades que dicen que su gobierno será de paz, pero lo afirman con salvedades.

1. San Pablo en su primera carta a los Tesalonicenses. Allí advierte acerca de los últimos tiempos. Luego de hablar acerca de la primera resurrección y del arrebato dice ya directamente:

1Por lo que toca a los tiempos y a las circunstancias, hermanos, no tenéis necesidad de que se os escriba. 2Vosotros mismos sabéis perfectamente que, como ladrón de noche, así viene el día del Señor. 3Cuando digan: “Paz y seguridad”, entonces vendrá sobre ellos de repente la ruina, como los dolores del parto a la que está encinta; y no escaparán.” (I Tesal. V, 1-3)

Noten cómo, cuidadosamente, San Pablo no dice que “Cuando sea un gobierno de paz y seguridad”, sino que “Cuando vayan a decir que hay paz y seguridad”, dando indicio de que no es algo real sino aparente.

2.También se puede agregar cuando Nuestro Señor, hablando de los últimos tiempos que precederán a Su parusía, presenta la imagen del mundo en ese momento, suponiendo una aparente paz y prosperidad. Habla de prosperidad, pero no puede ser verdadera porque merita un castigo total de parte de Dios:

37Y como sucedió en tiempo de Noé, así será la Parusía del Hijo del Hombre. 38Porque así como en el tiempo que precedió al diluvio, comían, bebían, tomaban en matrimonio y daban en matrimonio, hasta el día en que entró Noé en el arca, 39y no conocieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la Parusía del Hijo del Hombre.”(S. Mt. XXIV, 37-39)

3.En el mismo sentido se puede mencionar el testimonio de un Santo Padre, el Obispo San Ireneo. En una versión de su obra contra los gnósticos (“Adversus haereses”) habla del Anticristo y entre otras cosas dice de él:

“Por eso dice Daniel: «Desoló el lugar sagrado, impuso el pecado en lugar del sacrificio, echó por tierra la justicia, y prosperó en todas sus acciones» (Dan. 8,11-12). Y el ángel Gabriel, al explicarle sus visiones, le dijo: «Al final de su reino se alzará un rey con apariencia de bien y astuto en los asuntos. Tendrá mucha fuerza, causará maravilla, destruirá, gobernará y actuará, y exterminará a los poderosos y al pueblo santo.”(“Adversus haereses”, libro V, cap. 25).

Cf.: http://www.clerus.org/bibliaclerusonline/es/cx2.htm

Noten que aquí San Ireneo, al citar texto del profeta Daniel, no lo hace literalmente, ya que resume el párrafo y hace un pequeño cambio. ¿De dónde saca que el Anticristo tendrá una “apariencia de bien”? Eso no está en el texto del profeta Daniel. San Ireneo es del siglo II y su enseñanza viene directamente de los discípulos de San Juan. O sea, que esa característica podría ser enseñanza de San Juan Evangelista transmitida por los que lo habían oído.

POR LO TANTO, DEBEMOS DECIR: el gobierno del Anticristo será un gobierno de paz, pero de una paz falsa.

1-Tendrá paz: puesto que el Anticristo establecerá un gobierno en todo el mundo, necesitará afirmar una autoridad. Por lo tanto, establecerá un orden; el cual necesariamente producirá una cierta paz. Produciendo, a su vez, una cierta prosperidad material para algunos, como se dice de los mercaderes que se enriquecieron con la Babilonia y se lamentan por su caída (cf. Apoc. XVIII, 19). Por lo tanto, lo primero que debemos decir es que en el gobierno del Anticristo habrá una cierta paz.

2-Pero no será una verdadera paz: la paz es “la tranquilidad en el orden”. Si no se tiene orden a Dios, podrá haber un orden, pero no un orden verdadero. Por lo tanto, no se puede tener paz verdadera. Ahora bien: el Anticristo será puesto por el demonio, de acuerdo a aquello del Apocalipsis de que el Dragón “se apostó sobre la arena del mar. Y del mar vi subir una bestia con diez cuernos y siete cabezas, etc.”, a la cual el dragón le da la autoridad (cf. Apoc. XII, 18 a XIII, 8). Por lo tanto, debemos decir que la paz que establecerá el Anticristo es imposible que vaya a ser verdadera paz, sino que necesariamente será una paz falsa.

3-Esto se verá en dos cosas:

a) Porque esa paz no será el fruto de la unión agradable de las voluntades, sino por imposición del engaño y la fuerza.

b) Porque no será para todos: solo gozarán de esa paz y prosperidad material los que acepten a la Bestia y su Orden Mundial. Mientras que los fieles por el contrario, sufrirán persecución y carestía, según aquello de que el Anticristo hará “quitar la vida a cuantos no adorasen la estatua de la bestia” y de que “hizo poner a todos (…) una marca impresa en la mano derecha o en la frente, a fin de que nadie pudiese comprar ni vender si no estaba marcado con el nombre de la bestia o el número de su nombre.” (Apoc. XIII, 15-17).

A LOS ARGUMENTOS DADOS AL PRINCIPIO, DEBEMOS DECIR:

Al 1º (será un dictador sangriento con un reino de corrupción):

1-Esas características son las que muestran que, si bien será un imperio ordenado, en realidad será un imperio anti-teocrático, del demonio. Esto se muestra en que las fallas que remarca son principalmente contra la religión, queriendo hacerse Dios y las consecuencias que se derivan de esto.

2-Cuando habla de fallas de corrupción moral (en II Timoteo III y en Apoc. IX, 21):

a) muestra que ciertamente habrá hombres corruptos por ser una obra del demonio. Pero el conjunto general intentará mantener una apariencia de corrección moral, como se verá en las respuestas siguientes.

b) o puede decirse que esos textos muestran la situación del mundo antes de que el Anticristo asuma el poder:

– en ese lugar San Pablo habla de “los últimos tiempos” en general; sin necesidad de que sean precisamente los últimos 3 años y medio del gobierno del Anticristo.

– San Juan está hablando de la 6ª Trompeta, que puede mostrar los hechos preparatorios (y por lo tanto, anteriores) a la aparición del Anticristo. De hecho está antes de la “Medición del Templo” (capítulo XI) que corresponde a la conversión de los judíos, la cual comenzará 3 años y medio antes de que el Anticristo tome el poder.

Al 2º (será un gobierno de paz, pues cumplirá las profecías del Antiguo Testamento acerca del reino mesiánico):

1-Como intentará simular ser el Cristo, querrá simular las características del verdadero Reino Mesiánico. Ahora bien, en el Reino Mesiánico:

– por ser: 1/ el Reino de Dios, 2/ en toda la tierra,

– deberá brillar: 1/ la justicia y santidad (por ser de Dios); y 2/ la unidad y paz (para ser universal en toda la tierra).

Por lo tanto, el Anticristo simulará establecer una justicia y paz mesiánicas en toda la tierra. Así, engañará bajo apariencia de bien (en este sentido, todos los imperios contra-Dios que hayan presentado un supuesto orden y justicia naturales son los verdaderos antecesores del gobierno del Anticristo). Más aún: según la apariencia externa se mostrará no sólo justo sino incluso santo, como viniendo de parte de Dios. Más aún: llegará a hacerse adorar como Dios (solamente la Fe Católica salvará de ese error, mostrando que él no es Cristo).

2-Como su padre no es Dios sino el demonio, en realidad no le importará cumplir verdaderamente lo que dicen las profecías del Antiguo Testamento, sino que solamente las usará en general para simular ser el Salvador del mundo, cuando en realidad está estableciendo el imperio del diablo.

3-Conclusión de este argumento: así se ve que la paz y la justicia que establecerá el Anticristo no solo serán falsas, sino que también serán impías, contra Dios.

Al 3º (de todas maneras, los rabinos de hecho quieren que el futuro “Rey de Israel” se vaya a presentar como un gobernante virtuoso y justo):

1-Sin embargo, en el programa mismo de esos rabinos, en esos “Protocolos”, si bien se mencionan virtudes, también se dice en varios lugares que será un gobierno por la fuerza y maquiavélico; se ve que usará de (aparentes) virtudes sólo para sojuzgar.

2-Por lo tanto: la “paz y virtudes” que preparan estos rabinos para su Rey, en realidad serán hipócritas.

Al 4º (según el cual, el Anticristo rechazará a la Sinagoga y terminará poniendo el peor orden tiránico de la humanidad):

Llegado el momento, el Anticristo se rebelará y superará en malicia incluso a la Sinagoga que lo había preparado, estableciendo el Gobierno Mundial directamente de su padre, el demonio.

Ahora bien: por su soberbia, lo que busca el demonio es que  los hombres lo adoren y se le sometan voluntariamente como si él fuese Dios, de acuerdo a aquello de “todo esto te daré si postrándote (voluntariamente) me adoras” (S. Mateo IV, 9).

Pero para eso (para que sea una sumisión voluntaria) debe mantener la apariencia suma de bondad. Por lo tanto, será el summum de la hipocresía. Así, el Anticristo establecerá una paz y justicia maquiavélica, fría y diabólicamente malignas.

Conclusión de este argumento: la paz y justicia que necesitará establecer serán ya no solamente falsas, impías e hipócritas, sino directamente demoníacas.

CONCLUSIÓN FINAL:

El Anticristo se presentará como el emperador mundial humanitario, estoico, perfecto, santo. Su Gobierno Mundial parecerá la cúspide del progreso y paz jamás alcanzados por la humanidad. De esa manera engañará a los que quieran ser engañados, “sub specie boni” (bajo apariencia de bien).

Sin embargo será el digno hijo del demonio, encarnando la malicia más refinada, llegando a hacerse adorar como Dios.

Esto es lo que se nos viene encima, a lo cual debemos estar preparados.

Que Dios y la Virgen, nuestra Madre, nos mantengan en la Fe para poder escapar de esos lazos del demonio.

Con la bendición.

Padre Juan José Turco