SAN EUPLIO

MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA

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Hoy nos encomendamos a:

San Euplio,

diácono y mártir (f.304)

Era diácono de la Iglesia de Catania, en Sicilia, durante el reinado del emperador Diocleciano, cuando fue preso y conducido a la sala de audiencias del gobernador. Estando junto a la cortina que separaba el lugar donde estaba el juez, gritó Euplio que era cristiano y que deseaba derramar su sangre por el nombre de Jesucristo. Calvisieno (este era el nombre del gobernador) lo oyó y mandó que compareciese a su presencia, y el santo se presentó llevando en sus manos el libro de los Evangelios. Habiéndole preguntado la causa de presentarse con un libro que contenía una doctrina proscrita por los edictos imperiales, contestó con admirable entereza: Bienaventurados los que padecen persecución por la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. El que quiera venir en pos de mí, debe llevar su cruz y seguirme.

En seguida fue puesto Euplio sobre el caballete y atormentado cruelmente. En medio de sus padecimientos sufrió un segundo interrogatorio , pues Calvisieno fue a verle y le preguntó si todavía

persistía en sus primeros sentimientos. La contestación fue conforme a su virtud y al valor que Dios inspiraba a sus mártires : dijo, que no desistiría jamás en la confesión de su fe, y que no entregaría a sus verdugos las santas Escrituras, porque seria un crimen a los ojos de su Dios. Calvisieno entró entonces en su tribunal, y escribió la sentencia siguiente : « Mandamos que Euplio, convencido de cristiano, sea decapitado, en castigo de su obstinación en despreciar los edictos del César, y en blasfemar de los dioses. »

Esta sentencia fue ejecutada en la misma ciudad de Catania , el día 12 de agosto del año 304, y el ilustre diácono obtuvo la palma del martirio.

Leyenda de oro
R. Dr. José Palau

 

Leer el Santo Evangelio del día  y catena aurea