SAN GAUGÉRICO

MODELOS DE VIDA Y ESPERANZA EN LA GLORIA

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Hoy nos encomendamos a:

San Gaugérico,
obispo y confesor (f.619)

Nació en Tréveris, y sus padres lo educaron en el estudio de las ciencias y en la práctica de la virtud.

Desde niño se acostumbró a la penitencia y a la oración, y a socorrer con mano liberal las necesidades de los pobres. La educación que recibió en la casa paterna, le preservó de la corrupción tan general entre los jóvenes, y mientras los de su edad bebían el veneno del vicio, Gaugérico, bajo pretexto de formarse en las ciencias, supo conservar ileso el precioso tesoro de su inocencia.

Cuando san Magnérico, obispo de Tréveris, conoció los talentos y virtud del joven siervo de Dios, le ordenó de diácono, cuya dignidad redobló su fervor en la práctica de todas las buenas obras, dedicándose además con un celo infatigable a los deberes de su estado y particularmente a la instrucción de los fieles. Su reputación y su esclarecido mérito lo elevaron después a la silla episcopal de Cambray, en Francia, la cual gobernó por espacio de treinta y nueve años.

Durante su episcopado trabajó con todas sus fuerzas en la santificación de su rebaño, y logró desterrar de su diócesis los restos de la idolatría. En medio do sus desvelos por el bien y felicidad de sus ovejas, no desatendió nunca su propia santificación: así se le veía separarse del ejercicio de sus funciones para recogerse y orar, retirándose de cuando en cuando a la soledad donde pasaba algunas temporadas entregado a sus santos fervores.

Estuvo dotado de la gracia de hacer milagros, y entre otros muchos prodigios, cuéntase que un leproso, que bautizó en Ivois, curó repentinamente. En fin, debilitado por los años y las fatigas de su ministerio, fue a gozar del descanso eterno, el día 11 de agosto del año 619, siendo su cuerpo enterrado en la iglesia que él mismo había hecho edificar bajo la invocación de San Medardo.

En Francia es conocido este santo con el nombre de san Gery.

Leyenda de oro
R. Dr. José Palau

 

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