ESPECIALES DE CRISTIANDAD CON EL PADRE JUAN CARLOS CERIANI – ABRIL 2017 – 2° PARTE

especiales-con-p1Compartimos con nuestros Lectores los Especiales de Cristiandad con el querido Padre Juan Carlos Ceriani correspondientes al mes de Abril de 2017.

Escuchar Ahora

Descargar Audio Mp3

https://ar.ivoox.com/es/player_ej_18402897_4_1.html?c1=ff6600

***

Y EL OBISPO DE KENT GIRÓ A LA IZQUIERDA

CUENTO DE NEGROS

Williamson 1

Transcribo, ante todo, el Comentario Eleison Nº 510, del 22 de abril de 2017: Predicciones sobre la Iglesia

Todo en el horizonte de la Iglesia es oscuro, oscuro.

Pero no tengan duda – Dios salvará la barca de Pedro.

Como pudo haberse esperado, ha habido reacciones no pequeñas de los lectores al retrato de la Fraternidad de San Pío X “declinando lentamente”, como fue presentado en dos números recientes de estos “Comentarios”. La reacción muestra que no todos los Católicos son ciegos o irreflexivos. He aquí a dos lectores especulando, uno sobre el futuro cercano de la Fraternidad, el segundo sobre el futuro más distante de la Iglesia. He aquí el primero:—

“La desestabilización, confusión y ablandamiento de las mentes de los sacerdotes y laicos de la Fraternidad, desgraciadamente continuará y para muchos se volverá aún más doloroso porque el liderazgo actual de la Fraternidad perseverará y continuará de frente con el juego que ella ha establecido con los Semiconservadores. El consagrar obispos “urgentemente necesitados” (Monseñor Tissier) no se mencionará. Y cuando la elección de los superiores de la Fraternidad no pueda ser más evitada en el Capítulo General normalmente previsto en Julio del 2018, los líderes actuales de la Fraternidad harán de antemano todo lo que esté en su poder para asegurarse que su prosecución del reconocimiento por Roma continuará ininterrumpida”.

Dependiendo de cuántas oraciones sean dichas para el rescate de la fortaleza de la verdadera Fe construida por Monseñor Lefebvre, Dios Todopoderoso puede intervenir con un milagro para salvarla, pero humanamente hablando uno diría que la pudrición ha ido ciertamente demasiado lejos como para ser salvada. Así el apostolado mundial de la Fraternidad necesita urgentemente algunos obispos nuevos y más jóvenes, pero ¿cómo pueden ellos ser elegidos para servir a la verdadera Fe anti-Conciliar sin enemistarse con los Romanos Conciliares quienes son los únicos que pueden dar a la Fraternidad el reconocimiento perseguido tan desesperadamente por el Cuartel General de la Fraternidad en Menzingen? Monseñor Lefebvre dijo en 1988 que esa persecución sería la “Operación Suicidio” de la Fraternidad pero, ¿desde cuándo los liberales haciendo cruzada se han alguna vez echado atrás? La cruzada para su Nuevo Orden Mundial es su verdadera religión, olvídense del Catolicismo.

El segundo lector asume que el suicidio de la Fraternidad es un trato hecho y él mira hacia adelante, al futuro de la Fe sin la Fraternidad, más desde un punto de vista divino.

“El silencio de Ecône respecto a la ‘regularización’ es, al presente, ensordecedor. Pareciera que el acuerdo es, en realidad, un hecho consumado. En tal caso, centremos nuestra atención al largo camino para la recuperación y cuidado que los Refugiados Católicos Tradicionales seguramente necesitarán. Una restauración del orden a partir del caos y un bote salvavidas del cual agarrarse mientras que el barco hundiéndose de Roma succiona a los débiles en la fe hacia el fondo del mar. ¿Está la Fe hundiéndose o simplemente purgándose de aquellos que han sido infieles? ¡Dios nos ayude!”

Cuando pensamos en el futuro de la Iglesia hoy, tengamos en cuenta que la situación es tan dramática que cualquier cosa puede pasar, lo que significa que nadie sabe, porque si la Fraternidad que ha actuado como una boya para la verdadera Fe por 40 años, está ciertamente hundiéndose, entonces ¿qué es lo que realmente impide que la Roma Conciliar succione a los débiles en la fe hasta el fondo del mar? Pero Dios es Dios y Él puede intervenir en cualquier momento y en una variedad de maneras para interrumpir el precipitado curso de Su Iglesia hacia la destrucción. Sin embargo, el pesimismo humano de este lector parece bien justificado en este momento.

Menos fácil de entender es su optimismo por el futuro de una restauración del orden y el lanzamiento de un bote salvavidas, si los Papas permanecen Conciliares. Pues si hay alguna lección para aprender de la historia de la “Resistencia” desde el 2012, es la extrema dificultad en fundar una obra Católica sin la aprobación de lo que al menos aparece ser como la Iglesia oficial. La Verdad Católica es inmensamente fuerte por sí misma, pero sin el respaldo y la protección de la Autoridad Católica, la cual es la autoridad de Nuestro Señor, la Verdad permanece altamente vulnerable. Por ejemplo, dentro de un marco de autoridad, un sacerdote puede fácilmente someterse a una proposición con la cual está en desacuerdo, pero fuera de un tal marco, él puede fácilmente disputar la sabiduría de la más sabia de las proposiciones.

Paciencia. El problema es insoluble. ¡Recemos y esperemos hasta que Dios Todopoderoso nos asombre a todos con Su solución!

Williamson 2

Señalo dos párrafos de este Comentario Eleison, y en ellos destaco aquello sobre lo cual el Obispo de Kent vuelve una y otra vez…, salvo en una oportunidad:

1º) Así el apostolado mundial de la Fraternidad necesita urgentemente algunos obispos nuevos y más jóvenes, pero ¿cómo pueden ellos ser elegidos para servir a la verdadera Fe anti-Conciliar sin enemistarse con los Romanos Conciliares quienes son los únicos que pueden dar a la Fraternidad el reconocimiento perseguido tan desesperadamente por el Cuartel General de la Fraternidad en Menzingen? Monseñor Lefebvre dijo en 1988 que esa persecución sería la “Operación Suicidio” de la Fraternidad pero, ¿desde cuándo los liberales haciendo cruzada se han alguna vez echado atrás? La cruzada para su Nuevo Orden Mundial es su verdadera religión, olvídense del Catolicismo.

2º) Menos fácil de entender es su optimismo por el futuro de una restauración del orden y el lanzamiento de un bote salvavidas, si los Papas permanecen Conciliares. Pues si hay alguna lección para aprender de la historia de la “Resistencia” desde el 2012, es la extrema dificultad en fundar una obra Católica sin la aprobación de lo que al menos aparece ser como la Iglesia oficial. La Verdad Católica es inmensamente fuerte por sí misma, pero sin el respaldo y la protección de la Autoridad Católica, la cual es la autoridad de Nuestro Señor, la Verdad permanece altamente vulnerable. Por ejemplo, dentro de un marco de autoridad, un sacerdote puede fácilmente someterse a una proposición con la cual está en desacuerdo, pero fuera de un tal marco, él puede fácilmente disputar la sabiduría de la más sabia de las proposiciones.

<<>> 

Recordemos que el-Obispo-que-nunca-se-retracta, tanto antes como después de su salida de la FSSPX, ha expresado necesitar una regularización o reconocimiento.

Consideremos algunos de sus Comentarios Eleison. Al final podrá encontrar el texto completo de ellos.

Comentario Eleison Nº 165, del 12 de septiembre de 2010:

¿Por qué es la doctrina en general tan importante para los Católicos? Y ¿por qué es que en particular la Sociedad de San Pio X, siguiendo al Arzobispo Lefebvre y hoy en día a Monseñor Fellay, insiste que el acuerdo en la doctrina debe de preceder cualquier otra clase de acuerdo con la Roma Conciliar? ¿Por qué es que la FSSPX no puede aceptar ahora ser regularizada por Roma, y resolver las diferencias doctrinales después? Aquí tenemos dos preguntas interconectadas, aunque diferentes.

(…)

Más la segunda pregunta subsiste: ¿no podría la FSSPX, para obtener de Roma la preciada regularización que solamente Roma tiene la autoridad de otorgar, aceptar un acuerdo práctico a través del cual ninguna parte de la doctrina Católica sería negada, pero a través de la cual las diferencias doctrinales entre Roma y la FSSPX se pondrían entre paréntesis por el momento? ¿Necesitaría así existir una traición de aquellas grandes verdades que mencionamos anteriormente?

El mismo Monseñor Fellay contestó a esa pregunta brevemente en una entrevista que dio a Brian Mershon en Mayo de este año, publicado en el diario “Remnant”. Aquí sus palabras: “Es muy claro que cualquier solución práctica que se diera sin un sano fundamento doctrinal conduciría directamente al desastre … Nosotros tenemos todos estos ejemplos ante nuestros ojos –la Fraternidad de San Pedro, el Instituto de Cristo Rey y todos los demás están totalmente bloqueados a nivel de la doctrina porque primero aceptaron el acuerdo práctico.”

Pero ¿tiene que ser así? Interesante pregunta…

 

Lo más grave de todo este Comentario del Obispo de Kent es la frase subordinada: “para obtener de Roma la preciada regularización que solamente Roma tiene la autoridad de otorgar”.

¿Por qué? Por varias razones:

1ª) Porque en ella no hay distinción alguna entre la Roma Eterna y la Roma neomodernista.

2ª) Porque ella implica que, contra lo que siempre se ha afirmado, la FSSPX no tiene aprobación canónica, no está en regla y necesita ser regularizada.

3ª) Porque se acepta que la Roma neomodernista tiene autoridad para otorgar esa aprobación canónica.

4ª) Porque, de aceptar las tres primeras razones, ya no existen diferencias doctrinales entre Roma y la FSSPX.

El futuro Obispo de Kent acababa de serruchar la rama sobre la cual estaba asentada la FSSPX.

Ante esto, todas las cuestiones que plantea no tienen ningún interés.

Notemos que en el Comentario Eleison 165 no se trata de “rehabilitación”, sino de “aceptar ahora ser regularizada por Roma” y “obtener de Roma la preciada regularización que solamente Roma tiene la autoridad de otorgar”.

¿Se olvida (o pretende desviar la atención sobre el hecho) de que la Roma de la cual estamos hablando es la neomodernista, protestante, cabeza de una iglesia falsificada, evolutiva, pentecostal y sincretista?

Williamson 3

Comentario Eleison Nº 307, del 1º de junio de 2013, Autoridad Mutilada (o Paralizada) I:

Un número de buenas almas desean que una Congregación sea fundada para reemplazar a la Fraternidad San Pío X. Pero, si bien comparto el temor de ellas que la FSPX está actualmente bien avanzada en el camino para inhabilitar su antiguamente gloriosa defensa de la Fe y vida católicas; y, si bien por consiguiente simpatizo con su deseo de ver otra Congregación como ella para tomar su lugar, no creo que ello sea posible y pienso que merece explicarse porque.

Cuando en 1970 el Arzobispo Lefebvre escribió la carta constitucional de acuerdo con la cual la futura FSPX se fundaría y funcionaría, a saber sus Estatutos, fue para él de gran importancia obtener la aprobación oficial para ellos por el obispo de la diócesis católica en la cual la casa original de la FSPX estaba situada. En cuanto a él le tocaba, obtener o no obtener esa aprobación significaba toda la diferencia entre fundar una Congregación de la Iglesia Católica y lanzar una asociación privada por su propia cuenta. Él tenía todo el interés en fundar una Congregación católica, mucho menos interés en lanzar una institución privada.

(…)

Mons. Lefebvre volvió alborozado a Ecône, y un reporte incluso habla de él flameando triunfalmente en el aire los Estatutos nuevamente aprobadas.

Lo que eso significó para él fue que de allí en más, en cuanto a él le concernía, él tenía la autoridad de la Iglesia para construir una Congregación de la Iglesia.

(…)

Pero, los días del Obispo Charrière hace tiempo que se fueron. ¿Cuántos obispos sanos quedan en la Iglesia oficial? Y, ¿cómo podría cualquiera de ellos aprobar hoy estatutos Tradicionales y anti-Conciliares? Es como si justo después que el Arzobispo se escapó del castillo católico con los Estatutos católicos en su mano, el portón levadizo Conciliar de hierro se desplomó detrás de él. “Ellos están mentalmente enfermos, pero tienen la autoridad”, dijo uno de los cuatro teólogos de la FSPX acerca de los teólogos Romanos después de las Discusiones doctrinales de 2009-2011. La FSPX es con seguridad la última en la línea de las Congregaciones clásicas a poder ser fundada, al menos hasta después del Castigo. Y duró solo unos cuarenta años.

Es por eso que, en mi opinión, “Lo que no puede ser curado debe ser soportado”. Y es por eso que, en este momento, me contemplo como siendo no más que padre, consejero y amigo para cualesquiera almas que llamen al liderazgo y apoyo de un obispo.

En su comentario, el Obispo de Kent pone de manifiesto el deseo de ciertas almas de que apareciera una congregación nueva que reemplazara a la NeoF$$PX:

Nuestro corresponsal OSKO puso de manifiesto en su momento los vicios de este Eleison:

https://radiocristiandad.wordpress.com/2013/06/02/osko-sobre-el-eleison-307-de-mons-williamson/

Repasemos un poco: al final del primer párrafo de ese Comentario, el Obispo de Kent responde a las inquietudes de sus fieles, concluyendo por afirmar: “… no creo que ello sea posible y pienso que merece explicarse por qué.”

Pasa luego a explicar cómo había sido la aprobación de la FSSPX por el Obispo de Friburgo, resaltando la importancia de la autorización episcopal obtenida por Monseñor Lefebvre.ficil

Sobre este hecho de 1970, desarrolló en este Comentario Eleison la importancia de la aprobación de la iglesia oficial para fundar una nueva congregación, afirmando en el último párrafo:

“… en mi opinión, «Lo que no puede ser curado debe ser soportado.» Y es por eso que, en este momento, me contemplo como siendo no más que padre, consejero y amigo para cualesquiera almas que llamen al liderazgo y apoyo de un obispo. Incluso esa es tarea suficiente. Que Dios esté con todos nosotros.”

Williamson 4

Comentario Eleison Nº 311, del 29 de junio de 2013, Autoridad Mutilada(o Paralizada) II:

Casi un mes después, Monseñor de Kent publicó la segunda parte de “Autoridad Mutilada”:

En este Comentario, detalla una serie de argumentos que le propuso un feligrés para insistirle en la fundación de una nueva congregación; y los descartó uno por uno, comenzando por afirmar que:

“… Dios otorgó el soplo de vida de la autoridad eclesial al Arzobispo Lefebvre, cuyos sucesores han abusado cruelmente de ella. Entonces ¿por qué debería Él otorgarla nuevamente?”

Así, volvió a negar la posibilidad que se le planteaba, y remataba:

“En conclusión, esta prueba excepcional de la Iglesia durará tanto como Dios necesite que dure para la purificación de Su Iglesia. Mientras tanto, en los principios del siglo 21ero, me parece que simplemente no hay suficiente paja católica remanente para hacer un ladrillo católico como la FSPX de finales del siglo 20mo. Paciencia. Dios se saldrá con la Suya. Es Su Iglesia y Él la está cuidando. Paciencia.”

<<>> 

Comentario Eleison Nº 312, del 6 de julio de 2013, Debate vivaz:

Parece que esto no acalló las inquietudes, porque una semana después publicó el Comentario Eleison titulado “Debate vivaz”.

En él, la cuestión de la “tan preciada regularización que solamente Roma tiene la autoridad de otorgar”, se desarrolla abundantemente:

“Pero, la autoridad central de la Iglesia es, dados la diversidad natural y el pecado original de toda la humanidad, absolutamente necesaria para asegurar la unidad de la Iglesia (y con eso su supervivencia) no solamente en la Verdad sino también en los sacramentos y en el gobierno de la Iglesia.

“Es por ello que un obispo o un sacerdote necesita no solamente el poder sacramental de su Orden Sagrado, poder que él nunca puede perder por toda la eternidad, sino también el poder de jurisdicción, el cual es el poder de decir (dictio) el derecho, o lo que es justo (ius, iuris). Este segundo poder no viene con su Orden Sagrado y él no se lo puede otorgar a sí mismo, solamente puede recibirlo de arriba, de un Superior de la Iglesia, en última instancia del Papa, y el Papa de Dios. Por consiguiente cuando almas valientes me dicen que yo SOY un obispo (por mi Orden Sagrado) y entonces soy un delincuente si yo no ACTÚO como tal, diciéndole (dictio) a la “Resistencia” qué hacer (ius), lo más probable es que ellos están confundiendo los dos poderes diferentes del obispo.

“Sin embargo, ellos pueden instintivamente estar encontrando otra doctrina de la Iglesia como del sentido común, a saber la de jurisdicción supletoria: en una emergencia donde por cualquier razón los Superiores no están proveyendo de la necesaria jurisdicción para la salvación de las almas, la Iglesia la suple. Por ejemplo, un sacerdote puede no tener la jurisdicción que es normalmente necesaria para escuchar Confesiones, pero si un penitente le pide escuchar su Confesión, entonces, en caso de necesidad, el sacerdote puede escucharla y el sacramento será válido. Ahora, cierto y seguro, la vasta emergencia creada en la Iglesia por el Vaticano II, ha sido aún agravada más por la Declaración Doctrinal de mediados de Abril del CG de la FSPX, lo cual es prueba documentaria del desmoronamiento de la última fortaleza en pie de la verdadera Fe.

“Pero, la jurisdicción supletoria tiene una debilidad porque, no siendo oficial, está mucho más expuesta a la disputa. Por ejemplo, la Roma Conciliar niega que exista tal cosa como una emergencia de la Iglesia creada por el Vaticano II, y ejerce la presión correspondiente, toda bien exitosa, sobre la Fraternidad San Pío X para que ésta se someta a sí misma a la autoridad Conciliar. Tal es la necesidad de la autoridad para ser oficial. Incluso el Arzobispo Lefebvre perdió tal vez un cuarto de los sacerdotes que él ordenó porque no tenía el poder de pararlos cuando simplemente se alejaban. Tal es esta increíble crisis de la Iglesia. Así, si un sacerdote o laico me pide darle comandos, puede él mismo disputarlos unos meses más tarde o tan pronto como él recibe lo que él considera ser un comando que él no precisa obedecer.”

<<>> 

Conferencia en Post Falls, Idaho, USA

Pasó el tiempo, y vino la conferencia en la que expresó:

¿Se dan cuenta que estar al mando de sacerdotes resistentes es como intentar amaestrar gatos?

¿Se dan cuenta?

¿Es inimaginable?

En cuyo caso, ¿vale la pena intentarlo, si está destinado al fracaso?

Tal vez sea mejor no intentarlo que de hacerlo y fallar.

Algunos entre ustedes pueden pensar que sería mejor intentarlo, ya que podría tener éxito.

Yo no tengo la autoridad.

Si…, si…, si… por algún milagro, el Papa Francisco me llamase la semana próxima y me dijese:

— Excelencia, usted y yo hemos tenido nuestras divergencias, pero en este momento lo autorizo a fundar una sociedad. Siga usted adelante por el bien de la Iglesia.

— Santo Padre, ¿puede, usted, poner esto por escrito? ¿Le molestaría que vaya a Roma a buscar el documento con su firma?

— Pero, por supuesto.

— Muy bien, entonces yo estaría en el próximo avión hacia Roma. ¡Yo estaría en el próximo avión hacia Roma!

Pero sin eso, “es como remar contra la corriente sin remos”. Y no es una solución.

Así, en lo que se llama el movimiento de la Resistencia, ustedes tendrán un problema de autoridad. Hay que acostumbrarse a esta idea.

prhibido girar a la izquierda

Pero…, el 22 de agosto de 2016, Monseñor Jean Michael Faure anunció la creación de la Sociedad Sacerdotal de los Apóstoles de Jesús y María.

Dicha iniciativa contradice la doctrina del Obispo-que-nunca-se-retracta-antes-bien-se-obstina, que tutela y aconseja desde Kent.

Dicha enseñanza la manifestó en reiteradas ocasiones.

Si Monseñor Faure tuvo razones fundadas en la sana teología para instituir dicha Sociedad, el Obispo de Kent estaba en el error.

Si la doctrina del Obispo británico es la correcta, el Obispo francés cometió un grave yerro.

Ambos no pueden estar acertados.

Por lo tanto, era muy importante ver cómo justifica Monseñor Faure, frente a su consagrante, el haber fundado una congregación sin autorización oficial, sin la tan preciada regularización que solamente Roma tiene la autoridad de otorgar… Pero nada…

Estuvimos esperando ansiosos algún Comentario del Obispo de Kent sobre el tema; por ejemplo, un Eleison titulado “Rebeldía canónica” o “Desobediencia episcopal”… Pero no… Evitó cualquier manifestación sobre la erección de Monseñor Faure… así como sobre los Eleison165, 307, 311 y 312.

Por eso, una pregunta flotaba en el aire: La Resistencia Fláccida, ¿está usando poderes que no tiene?

Recordemos que un joven de San Pablo consultó al Obispo de Kent respecto de los poderes de Monseñor Faure para fundar una sociedad religiosa:

“Su.Excia.Revda. Mons. Richard Williamson,

Soy Evandro Santana, un joven de San Paulo, Brasil. Aquí estoy intentando guardar la fe, frecuentando una capilla de la Resistencia. Pero, algo me está preocupando. En Non Possumus, se anunció que Mons. Faure, ha fundado una congregación. Usted, sin embargo, había dicho en la consagración episcopal de Dom Tomás, que no era la intención de hacerlo. Pues nadie en la resistencia tiene jurisdicción ordinaria, como los obispos diocesanos la tienen. Una explicación teológica será dada, pero esto jamás ha sucedido. ¿La Resistencia está usando de poderes qué no tiene? ¿No es demasiado peligroso una estructura jerárquica con la situación actual? Espero qué no me entienda mal, son dudas solamente. De su servidor,

Evandro Santana”

El Obispo de Kent respondió por medio de la siguiente evasiva:

“Estimado Evandro,

Discúlpeme si le contesto en inglés. Estoy seguro de que tiene los medios para traducirlo eficazmente.

Por mi parte he pensado hasta ahora que una nueva congregación no era ni necesaria ni probablemente posible.

Pero Monseñor Lefebvre obtuvo para la Sociedad de San Pío X la autorización oficial, y mientras Monseñor Fellay es infiel a Monseñor Lefevbre, Monseñor Faure es fiel. Por lo tanto, uno puede argumentar que Monseñor Faure tiene una jurisdicción de suplencia, especialmente para cuidar de los 14 buenos jóvenes seminaristas que han entrado a su Seminario y que, tarde o temprano, necesitarían una estructura a la cual pertenecer. De hecho, es preferible más temprano, es decir ahora, a más tarde, porque una estructura rival entra en escena con efectos potencialmente nocivos para estos seminaristas y su seminario. También varios sacerdotes de la Resistencia han pedido una estructura.

Ahora considero que ha llegado el tiempo para una estructura, acorde a los signos de la Providencia indicando que hay una necesidad, y el tiempo dirá si es posible en el estado actual caótico de la Iglesia y del mundo. Monseñor Faure lo está intentando. Puede ser la única manera de ver si es lo que Dios quiere. Puede ser. Veremos. Creo que los signos lo están encaminando. Saludo su coraje e iniciativa.

Espero responder a sus preguntas.

Hay un canon en el Derecho Canónico que dice que “La salvación de las almas es la ley suprema”.

Dios lo bendiga. + Richard Williamson”

O sea que Evandro:

a) Requiere una fundamentación teológica para el acto fundacional de Monseñor Faure.

b) Recuerda que la Resistencia no tiene poder para fundar congregaciones (Williamson dixit), y pregunta por qué usa facultades que no posee.

c) Advierte un peligro en establecer ese tipo de estructura jerárquica, respondiendo a lo dicho por el Obispo kentiano acerca de lo no oficial de la jurisdicción supletoria y la exposición a la disputa de estas iniciativas.

Ninguna de estas cosas fue respondida concretamente por el Obispo-que-nunca-se-retracta, el cual, anticipando sus deseos aeronáuticos, se puso a volar entre nubes de incongruencias dejando todas las respuestas abiertas; es decir, sin satisfacer.

Lo único que no cambia en el Obispo de Kent es que no se retracta… de lo que debería retractarse…

Pero, en lo que resulta incoherente rectificarse, se vuelve atrás…, mostrando la misma actitud errática, tornadiza y engañosa que exhibió en la respuesta a la mujer que le consultó sobre la misa novus ordo en junio del año 2015…; pobre mujer, encontrarse con alguien más voluble que el humo de una bomba… de humo, precisamente.

Ahora, ya desorientada la dama, que no debe saber qué hacer con su asistencia a la Santa Misa y al pastiche blasfemo conciliar, el Obispo kentiano se dedica a confundir a jóvenes brasileños.

Analicemos:

Por mi parte he pensado hasta ahora que una nueva congregación no era ni necesaria ni probablemente posible.

Primera artimaña: lo que en realidad manifestó reiteradas veces el Obispo-que-se-retracta-de-lo-que-le-parece, es que un obispo no puede fundar una congregación si no tiene la aprobación de Roma; no es que haya sido “hasta ahora” innecesaria y probablemente imposible, sino que le está vedado siempre a cualquier prelado fundarla sin autorización oficial; recordemos, en lo pertinente a este criterio de Monseñor de Kent, el Comentario Eleison Nº 312:

Es por ello que un obispo o un sacerdote necesita no solamente el poder sacramental de su Orden Sagrado, poder que él nunca puede perder por toda la eternidad, sino también el poder de jurisdicción, el cual es el poder de decir (dictio) el derecho, o lo que es justo (ius, iuris). Este segundo poder no viene con su Orden Sagrado y él no se lo puede otorgar a sí mismo, solamente puede recibirlo de arriba, de un Superior de la Iglesia, en última instancia del Papa, y el Papa de Dios.

Pareciera que en este fragmento sólo se refiere a una especie de actividad judicial canónica, pero el entorno del Comentario del Obispo de Kent se refiere a la creación de una congregación, tal como hemos analizado reiteradas veces y surge de la misma redacción de todo el Eleison, y del juego interpretativo ineludible con los otros Comentarios vinculados: 165, 307 y 311.

Por ende, si el poder de jurisdicción necesario para fundar una congregación le viene a un obispo —a todo obispo— sólo del Papa y —ahora sí— en última instancia de Dios, el Obispo-que-se-retracta-de-lo-que-le-parece debería haber explicado cómo le llegó a Monseñor Faure ese poder; a través de cuál especie de escala descendió de Dios al obispo argelino-francés la facultad jurisdiccional de crear una congregación.

Pero Monseñor Lefebvre obtuvo para la Sociedad de San Pío X la autorización oficial, y mientras Monseñor Fellay es infiel a Monseñor Lefebvre, Monseñor Faure es fiel. Por lo tanto, uno puede argumentar que Monseñor Faure tiene una jurisdicción de suplencia,…

Aquí parece querer aclarar un poco la cuestión, pero la complica por demás: la jurisdicción de suplencia, que estaría ejerciendo Monseñor Faure, le vendría de Monseñor Lefebvre; de ahí que la segunda oración del párrafo comience con la expresión Por lo tanto…, como si la jurisdicción supletoria fuese hereditaria… Pero Monseñor Lefebvre, en todo caso y en ese supuesto, le habría conferido el legado de la jurisdicción de suplencia —que al fundador de la FSSPX le asignaba el estado de necesidad de la Iglesia—a Monseñor Fellay, a Monseñor de Galarreta, a Monseñor Tissier de Mallerais, y a… ¡Monseñor… el futuro Obispo de Kent!

Por lo tanto, a quien le hubiese correspondido en ese supuesto el delegar a favor de Monseñor Faure la jurisdicción de suplencia es al mismo confundido y confundidor Monseñor de Kent, visto que Monseñor Fellay, Monseñor de Galarreta y Monseñor Tissier de Mallerais, son infieles a Monseñor Lefebvre.

Si el Obispo-que-se-retracta-de-lo-que-le-parece tampoco se atribuyó la posibilidad de otorgar esa herencia a Monseñor Faure… ¿será porque también el Obispo de Kent ha defeccionado en su fidelidad a Monseñor Lefebvre? Es muy evidente que aquí se puede aplicar el principio de la iuris dictio: A confesión de parte, relevo de prueba.

Ahora bien, ¿qué ocurre con la jurisdicción de suplencia?; ¿la tuvo Monseñor Lefebvre?; ¿la tiene Monseñor Faure? Todo parecería indicar que la Resistencia Fláccida encabezada —al menos en apariencia, y también aparentemente con reticencia de su parte— por el Obispo-que-se-retracta-de-lo-que-le-parece, así lo sostiene, vista la invocación de la obra de Dom Gréa que efectuaron Los Impotentes el pasado 22 de Agosto de 2016.

Pero el Obispo de Kent tiene su criterio sobre la jurisdicción de suplencia; no nos olvidemos la importancia que le da a la aprobación de la FSSPX por parte del Obispo de Friburgo, Monseñor Charrière, que no tenía, obviamente, jurisdicción de suplencia; veamos, no obstante, qué juicios ha emitido acerca de la jurisdicción supletoria (siempre en el Nº 312):

Pero, la jurisdicción supletoria tiene una debilidad porque, no siendo oficial, está mucho más expuesta a la disputa (…) Tal es la necesidad de la autoridad para ser oficial

O sea, siempre está necesitado, cualquier obispo que desee fundar una congregación, a respaldarse en la “tan preciada regularización que solamente Roma tiene la autoridad de otorgar”; como nos hace recordar el Obispo-que-se-retracta-de-lo-que-le-parece, Monseñor Lefebvre no invocó la jurisdicción de suplencia para su fundación, sino que le fue otorgada la preciada regularización por Monseñor Charrière, que estaba en condiciones de conferirla.

Y entonces, ¿en qué queda la fundación de Monseñor Faure, huérfana de toda regularidad oficial…?

Ahora considero que ha llegado el tiempo para una estructura,acorde a los signos de la Providencia indicando que hay una necesidad, y el tiempo dirá si es posible en el estado actual caótico de la Iglesia y del mundo. Monseñor Faure lo está intentando. Puede ser la única manera de ver si es lo que Dios quiere. Puede ser. Veremos. Creo que los signos lo están encaminando. Saludo su coraje e iniciativa.

Es muy fácil encontrar la antítesis entre los pasajes destacados: si los signos de la Providencia indican que hay una necesidad, no sería preciso esperar (“Veremos… ”) para ver si es la única manera de saber si es lo que Dios quiere… La Providencia, ¿se mostró y en sus signos indica que hay una necesidad?; ¿o hay que esperar para ver si Dios muestra lo que quiere? ¿Los signos lo están encaminando al corajudo, práctico y proactivo Monseñor Faure?; ¿o habrá que ver si su iniciativa es la única manera de “detectar” los dictados de la Providencia?

dar vueltas

Y ahora llegó el Comentario Eleison 510…, nuevamente con lo mismo de antes, con sus dos frases ya destacadas:

(…) los Romanos Conciliares son los únicos que pueden dar a la Fraternidad el reconocimiento.

(…) la extrema dificultad en fundar una obra Católica sin la aprobación de lo que al menos aparece ser como la Iglesia oficial.

Todo esto nos recuerda un cuento, que dice así: Iban cincuenta negros corriendo juntos por un camino de la selva africana cuando encontraron en el suelo un objeto metálico. Lo recogieron y vieron que era una lámpara. La frotaron un poco para ver si era de oro y el punto se apareció el genio de Aladino, pues de la lámpara de Aladino se trataba. El genio les dijo:

“Muchos sois, pero como lo prometido es deuda os concederé un deseo a cada uno. A ver, decidme lo que queréis”.

— Yo quiero ser blanco, dijo el primero, y al instante se convirtió en blanco.

El segundo expresó el mismo deseo, y el tercero y el cuarto… Todos se iban convirtiendo en blancos. Pero llegó el último, y el genio le preguntó por su deseo:

— Yo quiero que todos estos se conviertan otra vez en negros.

Su deseo se cumplió también… Y los cincuenta negros siguieron corriendo por el camino que traían en la selva africana.

dar vueltas 2

Padre Juan Carlos Ceriani

TEXTOS COMPLETOS DE LOS COMENTARIOS ELEISON CITADOS

LA DOCTRINA – ¿POR QUÉ? – I

11 de septiembre de 2010

Número CLXV (165)

La Doctrina, enseñanza de la Verdad, es esencial al Catolicismo. Si la FSPX canjea doctrina por el reconocimiento de Roma, su enseñanza se marchitaría.

¿Por qué es la doctrina en general tan importante para los Católicos? Y ¿por qué es que en particular la Sociedad de San Pío X, siguiendo al Arzobispo Lefebvre y hoy en día a Monseñor Fellay, insiste que el acuerdo en la doctrina debe de preceder cualquier otra clase de acuerdo con la Roma Conciliar? ¿Por qué es que la FSSPX no puede aceptar ahora ser regularizada por Roma, y resolver las diferencias doctrinales después? Aquí tenemos dos preguntas interconectadas, aunque diferentes. Empecemos con la pregunta general.

La palabra “doctrina” viene del Latín doceo, docere, que quiere decir enseñar. Una doctrina es una enseñanza. En nuestro mundo liberal en donde todo el mundo quiere pensar y hablar como le plazca, la palabra “adoctrinamiento” se ha convertido en una palabra sucia. Sin embargo, para poner fin al adoctrinamiento, uno tendría que cerrar todas las escuelas porque en donde sea que una escuela está operando, un adoctrinamiento continúa. Aún si un maestro enseña que toda doctrina es pura tontería, ¡aún eso sigue siendo una doctrina!

Sin embargo, de hecho todos coinciden en que la doctrina es necesaria. Por ejemplo, ¿quién se atrevería a subirse a un aeroplano acerca del cual le hayan antes comentado que su diseñador ha desafiado la doctrina clásica de la aerodinámica, y ha puesto las alas boca abajo? ¡Nadie! La doctrina de la aerodinámica, la verdadera, la que enseña por ejemplo que las alas deben de estrecharse gradualmente hacia abajo en la parte trasera y no hacia arriba; no es solamente palabras que se hablan o se escriben de la nada, es una realidad de vida o muerte. Si un avión debe de volar sin estrellarse, la verdadera doctrina de la aerodinámica, en su más mínimo detalle, es esencial para su diseño.

De manera similar, si un alma va a volar al Cielo y no estrellarse en el Infierno, la doctrina Católica, enseñándole en qué debe de creer y cómo comportarse, es esencial. “Dios existe,” “Todos los seres humanos tienen un alma inmortal,” “El Cielo y el Infierno son eternos,” “Necesito ser bautizado para poder salvarme”; estas no son solamente palabras que se les imponen a las almas que crean, sino que son realidades de vida y muerte, pero de vida eterna y de muerte eterna. San Pablo dice a Timoteo que enseñe estas verdades de salvación a tiempo y fuera de tiempo (II Timoteo IV, 2), y para sí mismo dice, ¡Ay de mí si no enseñara el Evangelio! (I Corintios. IX, 16). ¡Ay del sacerdote Católico que no adoctrine a las almas con la doctrina infalible de la Iglesia!

Más la segunda pregunta subsiste: ¿no podría la FSSPX, para obtener de Roma la preciada regularización que solamente Roma tiene la autoridad de otorgar, aceptar un acuerdo práctico a través del cual ninguna parte de la doctrina Católica sería negada, pero a través de la cual las diferencias doctrinales entre Roma y la FSSPX se pondrían entre paréntesis por el momento? ¿Necesitaría así existir una traición de aquellas grandes verdades que mencionamos anteriormente?

El mismo Monseñor Fellay contestó a esa pregunta brevemente en una entrevista que dio a Brian Mershon en Mayo de este año, publicado en el diario “Remnant.” Aquí sus palabras: “Es muy claro que cualquier solución práctica que se diera sin un sano fundamento doctrinal conduciría directamente al desastre . . . Nosotros tenemos todos estos ejemplos ante nuestros ojos – la Fraternidad de San Pedro, el Instituto de Cristo Rey y todos los demás están totalmente bloqueados a nivel de la doctrina porque primero aceptaron el acuerdo práctico.” Pero ¿tiene que ser así? Interesante pregunta . . .

AUTORIDAD MUTILADA

01 de junio de 2013

Número CCCVII (307)

El deseo de una nueva Fraternidad que reemplace a la FSPX que falla, olvida cuan importante es la aprobación oficial para la fundación de congregaciones Católicas.

Un número de buenas almas desean que una Congregación sea fundada para reemplazar a la Fraternidad San Pío X. Pero, si bien comparto el temor de ellas que la FSPX está actualmente bien avanzada en el camino para inhabilitar su antiguamente gloriosa defensa de la Fe y vida católicas; y, si bien por consiguiente simpatizo con su deseo de ver otra Congregación como ella para tomar su lugar, no creo que ello sea posible y pienso que merece explicarse porque.

Cuando en 1970 el Arzobispo Lefebvre escribió la carta constitucional de acuerdo con la cual la futura FSPX se fundaría y funcionaría, a saber sus Estatutos, fue para él de gran importancia obtener la aprobación oficial para ellos por el obispo de la diócesis católica en la cual la casa original de la FSPX estaba situada. En cuanto a él le tocaba, obtener o no obtener esa aprobación significaba toda la diferencia entre fundar una Congregación de la Iglesia Católica y lanzar una asociación privada por su propia cuenta. El tenía todo el interés en fundar una Congregación católica, mucho menos interés en lanzar una institución privada.

De hecho, cuando fue a ver al Obispo Charrière de la Diócesis de Ginebra, Lausana y Friburgo para obtener esa aprobación, no tenía esperanzas. La Revolución Conciliar estaba por entonces bien en camino y era directamente contraria a lo que los Estatutos proyectaban. Sin embargo, providencialmente el Obispo Charrière dio su aprobación, tal vez porque sabía que se iba a jubilar pronto después. De cualquier manera, Mons. Lefebvre volvió alborozado a Ecône y un reporte incluso habla de él flameando triunfalmente en el aire los Estatutos nuevamente aprobadas.

Lo que eso significó para él fue que de allí en más, en cuanto a él le concernía, él tenía la autoridad de la Iglesia para construir una Congregación de la Iglesia. Si bien unos años más tarde, Roma iba a intentar retirarle tal autorización, este intento era intrínsecamente tan injusto según la ley de la Iglesia, que Mons. Lefebvre nunca dudó en continuar ejerciendo dentro de la FSPX toda la autoridad de un Superior clásico de una Congregación. Esa autoridad católica clásica tiene tal poder que enganchándola con arneses al carro de mentiras, los Papas Conciliares han sido capaces de destruir virtualmente la Iglesia Universal y, por estar siendo enganchado con arneses a un acuerdo práctico con Roma Conciliar, está ahora virtualmente destruyendo la FSPX. Por otro lado, sobre sacerdotes, monjas y laicos fuera de la FSPX, el Arzobispo Lefebvre nunca se arrogó a sí mismo ninguna autoridad otra que la de padre, consejero y amigo.

Pero, los días del Obispo Charrière hace tiempo que se fueron. ¿Cuántos obispos sanos quedan en la Iglesia oficial? Y, ¿cómo podría cualquiera de ellos aprobar hoy estatutos Tradicionales y anti-Conciliares? Es como si justo después que el Arzobispo se escapó del castillo católico con los Estatutos católicos en su mano, el portón levadizo Conciliar de hierro se desplomó detrás de él. “Ellos están mentalmente enfermos, pero tienen la autoridad,” dijo uno de los cuatro teólogos de la FSPX acerca de los teólogos Romanos después de las Discusiones doctrinales de 2009–2011. La FSPX es con seguridad la última en la línea de las Congregaciones clásicas a poder ser fundada, al menos hasta después del Castigo. Y duró solo unos cuarenta años.

Es por eso que, en mi opinión, “Lo que no puede ser curado debe ser soportado.” Y es por eso que, en este momento, me contemplo como siendo no más que padre, consejero y amigo para cualesquiera almas que llamen al liderazgo y apoyo de un obispo. Incluso esa es tarea suficiente. Que Dios esté con todos nosotros.

AUTORIDAD MUTILADA – II

29 de junio de 2013

Número CCCXI (311)

Cuatro argumentos en favor de que la “Resistencia” sea organizada, reciben respuestas. Dios puede querer de nosotros doctrina más que organización.

Nuevamente estoy siendo impulsado por un valiente participante de la “Resistencia” Católica de hoy, a ponerme a su cabeza. La razón dada continúa siendo que soy el único obispo que hasta ahora está teniendo alguna parte en este movimiento de oposición al colapso interno de la Fraternidad San Pío X. Pero Dios otorgó el soplo de vida de la autoridad eclesial al Arzobispo Lefebvre, cuyos sucesores han abusado cruelmente de ella. Entonces ¿por qué debería El otorgarla nuevamente? La crisis de la Iglesia ha avanzado tanto más entre los años 1970 y 2010. A riesgo de molestar a muchos de ustedes, aquí están los principales argumentos de esta buena alma, con las respuestas que propongo a todos, pero impongo en nadie –

1 La amplia diversidad de opiniones entre los Sacerdotes de la Resistencia confunde a los laicos. * Pero controlar opiniones requiere autoridad (ver arriba). Y, tal vez, los católicos merecen estar confundidos después de que tantos de ellos ciegamente siguieron al Vaticano II y ciegamente están siguiendo a la FSPX. Tal vez Dios está enojado con la obediencia ciega. Tal vez El quiere que los católicos usen sus cabezas y piensen por ellos mismos, y que no simplemente “obedezcan” ciegamente para llegar sin esfuerzo en el Cielo.

2 En particular hay confusión sobre si tirarse por la borda, i.e. dejar de asistir a las Misas de la FSPX. * Pero, ¿por qué una única opinión debe aplicar a todos los casos? Todo tipo de diferentes circunstancias pueden atañer a tal pregunta. De acuerdo, quedarse con la FSPX en su falso curso presente implica un peligro real de resbalarse gradualmente, pero las almas necesitan los sacramentos y, de ninguna manera, todos los sacerdotes de la FSPX son hasta ahora traidores. En Francia, recientemente, la primera edición de un libro de 350 páginas, 90% de las cuales consisten en citas del Arzobispo Lefebvre, se agotó en dos semanas. Fue compaginado por un Sacerdote de la FSPX, el Padre François Pivert. Ese es un signo bueno de esperanza. ¡Que Dios lo bendiga!

3 La fricción entre los Sacerdotes de la Resistencia puede hacer que la Resistencia se auto-destruya. * Siempre ha habido, y siempre habrá, fricciones personales entre los Sacerdotes. La fricción doctrinal es mucho más grave. Es la fidelidad doctrinal la que principalmente mantuvo unida a la FSPX hasta ahora, y es la infidelidad doctrinal la que ahora la está destruyendo. Es la fidelidad doctrinal la que garantizará nuestra una y única Fe, lo cual es la base para lo que sea que sobrevivirá de catolicismo en la Iglesia, como en la FSPX, y en la “Resistencia.”

4 No hay Iglesia sin cabeza o jerarquía. Dios nos quiere organizados. * Normalmente, por cierto, no hay Iglesia sin cabeza o jerarquía, pero el hombre moderno ha creado una situación anormal. Mientras que el centurión pagano en el Evangelio (Mt.VIII, 6–10) tenía un sentido natural de cómo comandar y cómo obedecer (los dos van juntos), el hombre “democrático” ha desaprendido voluntariamente, en nombre de la libertad, como hacer ambos. Así, los comandos arbitrarios y la obediencia excesiva, están actualmente destruyendo a la FSPX, así como han mayormente destruido a la Iglesia oficial. Esto es así porque ambos, gobernantes y gobernados, no toman en serio, no aman la Verdad objetiva que está por encima de ambos y que, cuando se Le presta atención, no tiene reparos en armonizar la autoridad y la obediencia de ambos. Tal vez Dios desea que nosotros persigamos más la doctrina que la organización.

En conclusión, esta prueba excepcional de la Iglesia durará tanto como Dios necesite que dure para la purificación de Su Iglesia. Mientras tanto, en los principios del siglo 21ero, me parece que simplemente no hay suficiente paja católica remanente para hacer un ladrillo católico como la FSPX de finales del siglo 20mo. Paciencia. Dios se saldrá con la Suya. Es Su Iglesia y El la está cuidando. Paciencia.

DEBATE VIVAZ

6 de julio de 2013

Numéro CCCXII (312)

El problema de la autoridad mutilada (ver estos “Comentarios” del 1º y 29 de Junio) está provocando algunas reacciones vivaces entre los lectores. Por un lado, católicos valientes me dicen que yo SOY un obispo y por consiguiente debo ACTUAR como un obispo, poniéndome al comando del movimiento de “Resistencia”. Por otro lado, un sacerdote valiente con larga experiencia en el “sedevacantismo” me advierte no desencadenar iglesias paralelas consagrando aún más obispos, excepto en el caso de Guerra Mundial, persecución física o vejez paralítica (bueno, existen aquellos que alegarían que esto último ya ha sobrevenido…).

Por supuesto, el problema se remonta al Vaticano II, cuando al aterrizar en el fondo final de un deslizadero que duró 700 años, los oficiales de iglesia Conciliares abandonaron la Doctrina católica y así divorciaron la Verdad Católica de la Autoridad Católica. Este divorcio desacreditó de tal manera la autoridad oficial de la Iglesia que almas como las mencionadas arriba ya no ven más la necesidad de tal autoridad. Pero, la autoridad central de la Iglesia es, dados la diversidad natural y el pecado original de toda la humanidad, absolutamente necesaria para asegurar la unidad de la Iglesia (y con eso su supervivencia) no solamente en la Verdad sino también en los sacramentos y en el gobierno de la Iglesia.

Es por ello que un obispo o un sacerdote necesita no solamente el poder sacramental de su Orden Sagrado , poder que él nunca puede perder por toda la eternidad, sino también el poder de jurisdicción, el cual es el poder de decir (dictio) el derecho, o lo que es justo (ius, iuris). Este segundo poder no viene con su Orden Sagrado y él no se lo puede otorgar a sí mismo, solamente puede recibirlo de arriba, de un Superior de la Iglesia, en última instancia del Papa, y el Papa de Dios. Por consiguiente cuando almas valientes me dicen que yo SOY un obispo (por mi Orden Sagrado) y entonces soy un delincuente si yo no ACTÚO como tal, diciéndole (dictio) a la “Resistencia” qué hacer (ius), lo más probable es que ellos están confundiendo los dos poderes diferentes del obispo.

Sin embargo, ellos pueden instintivamente estar encontrando otra doctrina de la Iglesia como del sentido común, a saber la de jurisdicción supletoria: en una emergencia donde por cualquier razón los Superiores no están proveyendo de la necesaria jurisdicción para la salvación de las almas, la Iglesia la suple. Por ejemplo, un sacerdote puede no tener la jurisdicción que es normalmente necesaria para escuchar Confesiones, pero si un penitente le pide escuchar su Confesión, entonces, en caso de necesidad, el sacerdote puede escucharla y el sacramento será válido. Ahora, cierto y seguro, la vasta emergencia creada en la Iglesia por el Vaticano II, ha sido aún agravada más por la Declaración Doctrinal de mediados de Abril del CG de la FSPX, lo cual es prueba documentaria del desmoronamiento de la última fortaleza en pie de la verdadera Fe.

Pero, la jurisdicción supletoria tiene una debilidad porque, no siendo oficial, está mucho más expuesta a la disputa. Por ejemplo, la Roma Conciliar niega que exista tal cosa como una emergencia de la Iglesia creada por el Vaticano II, y ejerce la presión correspondiente, toda bien exitosa, sobre la Fraternidad San Pío X para que ésta se someta a sí misma a la autoridad Conciliar. Tal es la necesidad de la autoridad para ser oficial. Incluso el Arzobispo Lefebvre perdió tal vez un cuarto de los sacerdotes que él ordenó porque no tenía el poder de pararlos cuando simplemente se alejaban. Tal es esta increíble crisis de la Iglesia. Así, si un sacerdote o laico me pide darle comandos, puede él mismo disputarlos unos meses más tarde o tan pronto como él recibe lo que él considera ser un comando que él no precisa obedecer.

Pero la crisis permanece real y no hará otro que empeorar hasta que Dios intervenga para traer al Papa a sus sentidos católicos, lo cual Dios hará cuando suficientes católicos Le estén implorando que abra los ojos del Papa. Entre ahora y entonces, la emergencia siempre peor está configurada más y más para fortificar la autoridad no oficial, pero que Dios Todopoderoso nos ayude a evitar toda innecesaria anarquía.