JORGE DORÉ- POESÍA

Humilde súplica a San José

San José, casto y paciente
custodio del niño Dios,
enseñadme como vos
a amarlo fervientemente.
Que sea tu ejemplo silente
y abnegado, inspiración
de mi pobre corazón
que va arrastrando su cruz
pidiendo a gritos la luz,
piedad y consolación.

Haced que en alma mía
estallen –cual blancas flores
por Jesús–, diez mil amores
y diez mil más por María.
Que tú que fuiste alegría
salvaguardia y defensor
de criatura y creador
me infundas fidelidad
y la sublime humildad
con que amaste a mi Señor.