PARA SANTIFICAR EL DOMINGO

PARA AQUELLOS QUE NO TIENEN LA POSIBILIDAD DE ASISTIR A LA SANTA MISA

Recordamos a nuestros queridos lectores la posibilidad santificar el día Domingo a través de Nuestro Blog.

En la parte superior del mismo se encuentra una pestaña o página donde están los diferentes medios para realizar la Santificación del Día Domingo o Fiestas de Precepto, además de contar con los Sermones de los Queridos Padres: Juan Carlos Ceriani y  Basilio Méramo.

A continuación, los propios del:

PRIMER DOMINGO DE CUARESMA

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ORNAMENTOS  MORADOS

Introito

Me invocará el justo, y yo lo oiré; lo libraré y lo glorificaré; le daré una muy larga vida. El que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la protección del Dios del cielo. Gloria al Padre…

Colecta

Oh Dios, que purificas tu Iglesia mediante la observancia anual de la Cuaresma, haz que tu familia manifieste con buenas obras lo que se esfuerza por alcanzar de Ti observando la abstinencia.

Epístola.

(De la IIª Carta del Apóstol San Pablo a los Corintios, VI, 1-10): Hermanos: os exhortamos también que no recibáis en vano la gracia de Dios, porque Él dice: “En el tiempo aceptable te escuché, y en el día de salud te socorrí.” He aquí ahora el tiempo aceptable. He aquí ahora el día de salud. No demos a nadie ninguna ocasión de escándalo, para que no sea vituperado el ministerio; al contrario, en todo nos presentamos como ministros de Dios, en mucha paciencia, en tribulaciones, en necesidades, en angustias, en azotes, en prisiones, en alborotos, en fatigas, en vigilias, en ayunos; en pureza, en conocimiento, en longanimidad, en benignidad, en el Espíritu Santo, en caridad no fingida, con palabras de verdad, con poder de Dios, por las armas de la justicia, las de la diestra y las de la izquierda, en honra y deshonra, en mala y buena fama; cual impostores, siendo veraces; cual desconocidos, siendo bien conocidos; cual moribundos, mas mirad que vivimos; cual castigados, mas muertos; como tristes, mas siempre alegres; como pobres, siendo así que enriquecemos a muchos; como que nada tenemos aunque lo poseemos todo.

Gradual.

Mandará Dios sus Ángeles a ti, para que te custodien en todos tus caminos. Te llevarán en sus manos, para que tu pie no tropiece contra piedra alguna.

Tracto

El que habita al abrigo del Altísimo, morará en la protección del Dios del cielo. Dirá al Señor: Esperanza mía y refugio mío eres Tú, Dios mío, confiaré en Ti. Porque Él me libró del lazo de los cazadores, y de la peste destructora. Te cubrirá con sus espaldas, y te cobijará bajo sus alas. Te rodeará con el escudo de su verdad: y no temerás los sobresaltos nocturnos. Desafiarás las flechas que vuelan de día, las emboscadas de la noche, las incursiones y razias del mediodía. Caerán mil a tu siniestra, y a tu derecha diez mil; mas a ti no te tocarán. Porque mandará Dios sus Ángeles a ti, para que te custodien en todos tus caminos. Te llevarán en las manos, para que tu pie no tropiece contra piedra alguna. Caminarás sobre el áspid y el basilisco, pisarás al león y al dragón. Puesto que confió en mí, yo lo libraré: lo protegeré, por haber invocado mi nombre. Me llamará, y yo lo oiré: lo acompañaré en las tribulaciones. Lo libraré y lo glorificaré: lo saciaré de larga vida, y le mostraré mi salvación.

Evangelio

(San Mateo, IV, 1-11):

En aquel tiempo, Jesús fue conducido al desierto por el Espíritu, para que fuese tentado por el diablo. Ayunó cuarenta días y cuarenta noches, después de lo cual tuvo hambre. Entonces el tentador se aproximó y le dijo: Si eres el Hijo de Dios, manda que estas piedras se vuelvan panes. Mas Él replicó y dijo: Está escrito: “No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios”. Entonces lo llevó el diablo a la Ciudad Santa y lo puso sobre el pináculo del Templo; y le dijo: Si eres el Hijo de Dios, échate de aquí abajo, porque está escrito: “Él dará órdenes a sus Ángeles acerca de Ti, y te llevarán en sus manos, para que no tropiece tu pie contra alguna piedra”. Le respondió Jesús: También está escrito: “No tentarás al Señor tu Dios”. De nuevo le llevó el diablo a una montaña muy alta, y mostrándole todos los reinos del mundo y su gloria, le dijo: Yo te daré todo esto si postrándote me adoras. Entonces Jesús le dijo: Vete de aquí, Satanás, porque está escrito: “Adorarás al Señor tu Dios, y a Él sólo servirás”. Le dejó entonces el diablo; y he aquí que los Ángeles se acercaron para servirle.

Ofertorio

El Señor te cobijará con sus alas, y te cobijará bajo sus plumas; te rodeará con el escudo de su verdad.

Secreta.

Te inmolamos, Señor, solemnemente el sacrificio del comienzo cuaresmal, suplicándote hagas que, con la abstinencia de carnes, nos moderemos también en los placeres malsanos.

Prefacio de Cuaresma

Dícese desde el Miércoles de Ceniza hasta el Domingo de Pasión, en todas las Misas del Tiempo, de las Fiestas y de las Vigilias, salvo que haya un Prefacio propio

 Latín

Vere dignum et justum est, æquum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, æterne Deus: Qui corporali jejunio vitia comprimis, mentem elevas, virtutem largiris, et præmia: per Christum Dominum nostrum. Per quem majestatem tuam laudant Angeli, adorant Dominationes, tremunt Potestates. Cæli, Cælorumque Virtutes, ac beata Seraphim, socia exsultatione concelebrant. Cum quibus et nostras voces, ut admitti jubeas, deprecamur, supplici confessione dicentes:

Sanctus Sanctus Sanctus…

Castellano

En verdad es digno y justo, equitativo y saludable, que en todo tiempo y lugar te demos gracias, Señor santo, Padre todopoderoso, Dios eterno. Que por el ayuno corporal domas nuestras pasiones, elevas el espíritu, nos das la virtud y el premio, por Jesucristo Nuestro Señor. Por quien los Ángeles alaban a tu Majestad, las Dominaciones la adoran, tiemblan las Potestades; los Cielos y la Virtudes de los cielos, y los bienaventurados Serafines la celebran con recíproca alegría. Te rogamos que, con sus alabanzas, recibas también las nuestras, cuando te decimos con humilde confesión:
Sanctus Sanctus Sanctus…

Comunión.

 El Señor te cobijará con sus alas, y te cobijará bajo sus plumas; te rodeará con el escudo de su verdad.

Poscomunión.

Restáurenos, Señor, la santa libación de tu Sacramento; y, purificándonos de nuestra vejez, háganos partícipes de tu salvador Misterio.

INTROITO

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GRADUAL

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TRACTO

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OFERTORIO

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COMUNION

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