PARA SANTIFICAR EL DOMINGO

PARA AQUELLOS QUE NO TIENEN LA POSIBILIDAD DE ASISTIR A LA SANTA MISA

Recordamos a nuestros queridos lectores la posibilidad santificar el día Domingo a través de Nuestro Blog.

En la parte superior del mismo se encuentra una pestaña o página donde están los diferentes medios para realizar la Santificación del Día Domingo o Fiestas de Precepto, además de contar con los Sermones de los Queridos Padres: Juan Carlos Ceriani y  Basilio Méramo.

A continuación, los propios del:

QUINTO DOMINGO DESPUÉS DE EPIFANÍA

5-de-epifania

Ornamentos Verdes

Introito

Adorad a Dios, todos sus Ángeles; lo oyó, y se alegró Sión, y se gozaron las hijas de Judá. El Señor reinó, regocíjese la tierra; alégrense todas las islas. Gloria al Padre…

Colecta

Te rogamos, Señor, custodies a tu familia con tu continua piedad; para que, pues que sólo se apoya en la esperanza de la gracia celestial, sea siempre defendida con tu protección. Por N.S.J.C.

Epístola.

(De la Carta de San Pablo a los Colosenses, III, 12-12)

Hermanos: Revestíos, pues, como elegidos de Dios, santos y amados, de entrañas de misericordia, benignidad, humildad, mansedumbre, longanimidad,  sufriéndoos unos a otros, y perdonándoos mutuamente, si alguno tuviere queja contra otro. Como el Señor os ha perdonado, así perdonad también vosotros. Pero sobre todas estas cosas, revestíos de la caridad, que es el vínculo de la perfección. Y la paz de Cristo, a la cual habéis sido llamados en un solo cuerpo, prime en vuestros corazones. Y sed agradecidos. La Palabra de Cristo habite en vosotros con opulencia, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando a Dios con gratitud en vuestros corazones, salmos, himnos y cánticos espirituales. Y todo cuanto hagáis, de palabra o de obra, hacedlo todo en nombre del Señor Jesús, dando por medio de Él las gracias a Dios Padre.

Gradual

Señor, las gentes temerán tu nombre y todos los reyes de la tierra tu gloria. Porque el Señor ha edificado a Sión, y será visto en su majestad.

Aleluya.

Aleluya, aleluya. El Señor reinó, regocíjese la tierra; alégrense todas las islas. Aleluya.

Evangelio

(San Mateo, XIII, 24-30)

En aquel tiempo dijo Jesús a las turbas esta parábola: “El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró grano bueno en su campo. Pero, mientras la gente dormía, vino su enemigo, sobresembró cizaña entre el trigo, y se fue. Cuando brotó, pues, la hierba y dio grano, apareció también la cizaña. Y fueron los siervos al dueño de casa y le dijeron: “Señor ¿no sembraste grano bueno en tu campo? ¿Cómo, entonces, tiene cizaña?” Les respondió: “Algún enemigo ha hecho esto”, Le preguntaron: “¿Quieres que vayamos a recogerla?” Mas él respondió: “No, no sea que al recoger la cizaña, desarraiguéis también el trigo. Dejadlos crecer juntamente hasta la siega. Y al momento de la siega, diré a los segadores: Recoged primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y al trigo juntadlo en mi granero.”

Credo.

Ofertorio.

La diestra del Señor ejerció su poder; la diestra del Señor me ha exaltado; no moriré, antes viviré, y contaré las obras del Señor.

Secreta.

Te ofrecemos, Señor, estas hostias de placación, para que perdones compasivo nuestras culpas y dirijas nuestros vacilantes corazones. Por N.S.J.C.

Prefacio

Prefacio de la Santísima Trinidad

Latín

Vere dignum et justum est, æquum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, æterne Deus. Qui cum unigenito Filio tuo, et Spiritu Sancto, unus es Deus, unus es Dominus: non in unius singularitate personæ, sed in unius Trinitate substantiæ. Quod enim de tua gloria, revelante te, credimus, hoc de Filio tuo, hoc de Spiritu Sancto, sine differentia discretionis sentimus. Ut in confessione veræ, sempiternæque Deitatis, et in personis Proprietas, et in essentia unitas, et in majestate adoretur æqualitas. Quam laudant Angeli atque Archangeli, Cherubim quoque ac Seraphim: qui non cessant clamare quotidie, una voce dicentes:

Sanctus Sanctus Sanctus…

 
Castellano

En verdad es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar, oh Señor santo, Padre todopoderoso y eterno Dios. Quien, con tu Hijo unigénito y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, eres un solo Señor: no en la unidad de una sola persona, sino en la Trinidad de una sola sustancia. Porque cuanto creemos, por habérnoslo Tú revelado, acerca de tu gloria, lo creemos igualmente de tu Hijo, y del Espíritu Santo, sin diferencia ni distinción. De modo que, al reconocer una sola verdadera y eterna Divinidad, sea también adorada la propiedad en las personas, la unidad en la esencia y la igualdad en la majestad. A la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar diariamente, diciendo a coro:

Sanctus Sanctus Sanctus…

Comunión.

Se admiraban todos de las palabras que salían de la boca de Dios.

Poscomunión.

Te rogamos, oh Dios omnipotente, hagas que percibamos el efecto de aquel don saludable, cuya prenda segura acabamos de recibir en estos Misterios. Por N.S.J.C.

 

INTROITO

GRADUAL

ALELUYA

OFERTORIO

COMUNION