2 DE FEBRERO LA CANDELARIA O FIESTA DE LA PURIFICACIÓN DE LA SMA. VIRGEN

DOBLE DE 2° CLASE- ORNAMENTOS BLANCOS

c01018e7-5d7a-4745-9fc4-5a60d6f07c25Con esta fiesta se cierra el Ciclo de Navidad. Es esta una fiesta muy antigua, tanto en Oriente como en Occidente.

A la Misa del día precedíale una procesión en la que el pueblo llevaba antorchas o cirios encendidos, antorchas y cirios hasta el Siglo X ordinarios, pero en lo sucesivo santificados con una bendición especial, que es como ahora se usa.

El objeto de la fiesta de la Purificación propiamente dicha, , es recordar la presentación del Niño Jesús en el Templo, por la Santísima Virgen y San José y la ofrenda de las dos tortolillas por parte de los mismos. De esa manera cumplió María, sin estar obligada a ello, la ley de Moisés en su doble faz, la de purificarse Ella, a los cuarenta días de su alumbramiento, pagando el tributo de las tortolillas ( Levítico XII, 2) como pobre que era; y la de ofrecer a Dios a su Hijo primogénito y rescatarlo (Números III, 13 y XVIII, 15).

La fiesta de hoy se compone de tres partes:

1- Bendición de las Candelas.

2- Procesión de las Candelas.

3- La Misa de la Purificación.

MEDITACIÓN

SOBRE LA PURIFICACIÓN

I. Al presentarse para ser purificada, María sacrifica su gloria a la gloria de Dios, porque, para cumplir la ley, oculta sus dos admirables prerrogativas: la de virgen y la de Madre de Dios. Aprende de este misterio a poner tu honra en la obediencia a Dios. Aunque fuese preciso que pases por el mayor pecador de la tierra, siempre que Dios sea con ello glorificado, debes estar contento. Jesús te da el ejemplo sometiéndose a la circuncisión, y María observando la ceremonia de la purificación. La verdadera honra está en la estima que Dios tiene de ti.
II. Ella inmola a su querido Hijo, lo presenta a su Padre para que disponga de Él a su agrado. Da a Dios lo más precioso que tiene. ¡Gran lección para padres y madres! Es menester que ofrezcan a Dios sus hijos y no, por lo contrario, que les impidan consagrarse a su servicio cuando quieran hacerlo. Ofrezcamos hoy a Dios lo más querido que tenemos: nuestros corazones, nuestra voluntad, nuestras inclinaciones!
III. El Eterno Padre recompensa a María por su generosidad: le devuelve su Hijo y su honor por medio de Simeón, quien reconoce en Ella a la Virgen Madre de Dios y lo torna a sus brazos. Si sacrificas a Dios tu honra y tus inclinaciones, Él te recompensará liberalmente aun en esta vida. ¡Cuán bueno es servir a un Señor tan generoso! Él da los bienes del cielo a quien le sacrifica los de la tierra. ¿Por qué no cambiar la tierra por el cielo? ¿Por qué con bienes pasajeros, no comprar los eternos? ¿Por qué, con lo que es perecedero, no adquirir lo que dura siempre? (San Pedro Crisólogo).

ORACIÓN

Dios todopoderoso y eterno, escuchad benigno las súplicas que dirigimos a vuestra suprema Majestad, y así como vuestro Unigénito fue hoy presentado al templo, revestido de carne semejante a la nuestra, haced que nos presentemos ante Vos con un corazón purificado. Por J. C. N. S.

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Fuente:
Misal Diario para América,  Don Andrés Azcarate, O.S.B.