Novena Santa Inés, Mártir Patrona de la Modestia Cristiana- Día Quinto

Fiesta el 21 de enero

Basada en el “Tratado de las Vírgenes” de San Ambrosio.

Día 5

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(Compartimos en los siguiente enlaces Altar de Santa Inés para armar en familia – Se imprime en tamaño carta para luego recortar y pegar)

Imagen Final – Altar

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Acto de Contrición

Señor mío Jesucristo.

 Oración para todos los días

¡Oh! virgen gloriosa Santa Inés, vos que viviendo bajo la tiranía de la Roma pagana supisteis mantener la pureza bautismal, preservando de este modo el tesoro de la fe cristiana; vos que a los 12 años tuvisteis el valor viril de soportar el martirio para no traicionar vuestro voto de virginidad, conseguidnos la virtud de la templanza para vencer los asaltos de las pasiones y las asechanzas del enemigo en medio de la descomposición del siglo.

Procuradnos, os lo suplicamos, mantener viva la llama de la fe conculcada por la indiferencia y la incredulidad del mundo. Y haced que estemos dispuestos a someternos a cualquier clase de sufrimiento antes que abandonar nuestro deber de estado.

Os rogamos, finalmente, por los méritos de vuestro Divino Esposo, ser llevados un día a la Gloria Eterna para cantar junto a vos sus misericordias. Amén.

De los escritos de San Ambrosio

¿Le aplicarían una nueva clase de martirio? No tenía aún edad de ser condenada, pero estaba ya madura para la victoria; la lucha se presentaba difícil, la corona fácil; lo que parecía imposible por su poca edad lo hizo posible su virtud consumada. Una recién casada no iría al tálamo nupcial con la alegría con que iba esta doncella al lugar del suplicio, con prisa y contenta de su suerte, adornada su cabeza no con rizos, sino con el mismo Cristo, coronada no de flores, sino de virtudes.

Gracia a pedir:

Alcanzadme, gloriosa Inés, que pueda participar también yo un día de la felicidad de que gozáis en el paraíso.

Se rezan 12 Ave Marías en honor de los 12 años de pureza de la santa, y se finaliza con los siguientes:

Gozos de Santa Inés

V. Tú que a! verte ya en el seno

de un lugar de culpa impuro,

con la luz del Nazareno

llegaste a puerto seguro;

y aquel sitio corruptor

trocaste en asilo santo.

 

R. Se mi escudo con tu manto

Desde el trono del Señor.