PARA SANTIFICAR EL DOMINGO Y DÍAS DE PRECEPTO

PARA AQUELLOS QUE NO TIENEN LA POSIBILIDAD DE ASISTIR A LA SANTA MISA

Recordamos a nuestros queridos lectores la posibilidad santificar el día Domingo a través de Nuestro Blog.

En la parte superior del mismo se encuentra una pestaña o página donde están los diferentes medios para realizar la Santificación del Día Domingo o Fiestas de Precepto, además de contar con los Sermones de los Queridos Padres: Juan Carlos Ceriani y  Basilio Méramo.

A continuación, los propios del:

FIESTA DE TODOS LOS SANTOS

14915437_1268208429866710_6877082575406878403_n

Introito

Gocémonos todos en el Señor, celebrando esta fiesta en honor de todos los Santos, de cuya solemnidad se alegran los Ángeles, ensalzando al Hijo de Dios. Regocijaos, oh justos, en el Señor; a los rectos es a quienes está bien el alabarle. Gloria al Padre…

Colecta

Oh Dios omnipotente y sempiterno, que nos concedéis la gracia de celebrar los merecimientos de todos los Santos juntos en una misma solemnidad; os rogamos que derraméis la deseada abundancia de vuestra propiciación en atención a tanta multitud de intercesores como ruegan por nosotros. Por N.S.J.C.

Epístola.

(Apocalipsis de San Juan, VII-2-12)

En aquellos días: He aquí que yo, Juan, vi a otro ángel que subía del Oriente y tenía el sello del Dios vivo, y clamó a gran voz a los cuatro ángeles, a quienes había sido dado hacer daño a la tierra y al mar; y dijo: “No hagáis daño a la tierra, ni al mar, ni a los árboles, hasta que hayamos sellado a los siervos de nuestro Dios en sus frentes.” Y oí el número de los que fueron sellados: ciento cuarenta y cuatro mil sellados de todas las tribus de los hijos de Israel; de la tribu de Judá doce mil sellados, de la tribu de Rubén doce mil, de la tribu de Gad doce mil, de la tribu de Aser doce mil, de la tribu de Neftalí doce mil, de la tribu de Manasés doce mil, de la tribu de Simeón doce mil, de la tribu de Leví doce mil, de la tribu de Isacar doce mil, de la tribu de Zabulón doce mil, de la tribu de José doce mil, de la tribu de Benjamín doce mil sellados. Después de esto miré, y había una gran muchedumbre que nadie podía contar, de entre todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas, que estaban de pie ante el trono y ante el Cordero, vestidos de túnicas blancas, con palmas en sus manos; y clamaban a gran voz diciendo: “La salud es de nuestro Dios que está sentado en el trono, y del Cordero.” Y todos los ángeles que estaban de pie alrededor del trono y de los ancianos y de los cuatro vivientes cayeron sobre sus rostros ante el trono y adoraron a Dios, diciendo: “Amén, la alabanza, la gloria, la sabiduría, la gratitud, el honor, el poder y la fuerza a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén.”.

Gradual

Temed al Señor, todos sus Santos, porque nada falta a los que le temen. Los que buscan al Señor, no les faltará bien alguno.

Aleluya.

Aleluya, aleluya. Venid a Mí todos los que os halláis en trabajos y agobiados con cargas, y yo os aliviaré. Aleluya.

Evangelio

(San Mateo, V, 1-12)

En aquel tiempo: Al ver Jesús las multitudes, subió a la montaña, y habiéndose sentado, se le acercaron sus discípulos. Entonces, abrió su boca, y se puso a enseñarles así: “Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque a ellos pertenece el reino de los cielos. Bienaventurados los afligidos, porque serán consolados. Bienaventurados los mansos, porque heredarán la tierra. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque serán hartados. Bienaventurados los que tienen misericordia, porque para ellos habrá misericordia. Bienaventurados los de corazón puro, porque verán a Dios. Bienaventurados los pacificadores, porque serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque a ellos pertenece el reino de los cielos. Dichosos seréis cuando os insultaren, cuando os persiguieren, cuando dijeren mintiendo todo mal contra vosotros, por causa mía. Gozaos y alegraos, porque vuestra recompensa es grande en los cielos.”

Credo

Ofertorio.

Las almas de los justos están en las manos de Dios, y no podrá llegar a ellas el tormento de la muerte eterna; a los ojos de los insensatos pareció que morían; mas ellos, en verdad, descansan en paz.

Secreta.

Os ofrecemos, Señor, los dones de nuestra devoción: los cuales os sean gratos en honor de todos los justos, y por vuestra misericordia nos sean saludables. Por N.S.J.C..

Prefacio

Prefacio Común

Latín

Vere dignum et justusn est, æquum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, æterne Deus: per Christum Dominum nostrum. Per quem majestatem tuam laudant Angeli, adorant Dominationes, tremunt Potestates. Cæli, cælorumque Virtutes, ac beata Seraphim, socia exsultatione concelebrant. Cum quibus et nostras voces, ut admitti jubeas, deprecamur, supplici confessione dicentes:

Sanctus, Sanctus, Sanctus

Castellano

En verdad es digno y justo, equitativo y saludable que en todo tiempo y lugar te demos gracias, Señor santo, Padre todopoderoso, Dios eterno por Jesucristo Nuestro Señor. Por Quien los Ángeles alaban a tu Majestad, las Dominaciones la adoran, tiemblan las Potestades; los Cielos y la Virtudes de los cielos, y los bienaventurados Serafines la celebran con recíproca alegría. Te rogamos que, con sus alabanzas, recibas también las nuestras, cuando te decimos con humilde confesión:

Sanctus, Sanctus, Sanctus

Comunión.

Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los pacíficos, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los que padecen persecución por la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.

Poscomunión.

Concedednos, os rogamos, Señor, a vuestros fieles la gracia de celebrar con alegría la fiesta de todos los Santos, y la de que éstos nos protejan con sus continuas oraciones. Por N.S.J.C.