OSKO: RESISTENCIA Z PONE EN EVIDENCIA

DOS, TRES, CUATRO… O MÁS PARTIDOS

(La lucha de las sotanas por los fieles; la injerencia de los laicos; la “conducta” de ciertos Obispos y la inevitable atomización de la Falsa Resistencia)

Más allá de las formas o maneras que cada cual tiene de asumir ciertas cuestiones, inevitablemente pueden ser necesarias algunas de esas formas, que tal vez a muchos otros les parezcan desagradables.

Objetivamente, creo que de lo que se trata es de intentar defender o sostener a aquellos sacerdotes que hacen un verdadero apostolado por la Verdad; y evitar, o tratar de hacerlo, cuestiones de carácter personal; pero a veces es como si no se pudiera hacer esto tan sencillamente.

El asunto es que hay cosas que parece necesario decir, y otras que creo necesario callar.

Pero en el siguiente texto hay de ambas.

Fueron pronunciadas advertidamente por el Padre Basilio Méramo en su sermón del último Décimo Tercer Domingo de Pentecostés.

Y uno entiende sus razones. Porque a la vista de la cuestión principal sobre la que se explaya, se pueden compartir algunas cosas, aunque no sean, para muchos, agradables el modo o la manera.

Insisto con esto del “modo, las formas, las maneras”, porque existen diferentes sensibilidades; algunas personas son muy, muy, muy sensibles, y especialmente alérgicas a las estridencias; y además, lamentablemente, no es posible agradarle a todo el mundo. Qué se le va a hacer.

La gravedad de los hechos (los denunciados y los concretados) es tal que, a mi modo de ver, deberían producir un “antes y un después”. Puesto que no se trata de menudencias.

Hay algunas cuestiones que no tienen retorno. En particular es evidente la persistencia de algunos miembros de la Falsa Resistencia (insistimos con esta denominación que cada vez se ve más y más fundamentada por la elocuencia de los hechos) de “ningunear” o despreciar a algunos sacerdotes.

Esto en especial ha acontecido y continúa aconteciendo con el Padre Basilio Méramo; por supuesto que no es con él solamente. Desde el comienzo de la existencia de la Falsa Resistencia ocurrió lo mismo respecto de otros sacerdotes que, curiosamente, habían sido de los primeros en alejarse de la F$$PX y del rumbo que le imprimieran las autoridades de Menzingen, con Mons. Fellay a la cabeza.

Esos sacerdotes, en especial el Padre Basilio Méramo, y los Padres Ceriani, Turco y Grosso, fueron apartados, silenciados o menoscabados; que esto lo hiciera Menzingen, vaya y pase; pero así siguen actuando con ellos los Monseñores WILLIAMSON, FAURE, y ahora DOM TOMÁS DE AQUINO, y por supuesto los “voceros” de la Falsa Resistencia.

Lo prueba el reciente episodio de la visita del Neo-Obispo Dom Tomás a Colombia.

A lo que se agrega el tema de las manipulaciones que algún personaje pretende hacer de todas estas cuestiones. No es la primera vez, ni tampoco será la última seguramente, en que laicos pretendan aprovecharse del completo desorden que prevalece inevitablemente en la actualidad, y que los buenos sacerdotes intentan acotar o disminuir, al menos en sus aspectos más dañosos, mientras que otros procuran EXPLOTARLOS en su propio beneficio.

El caso del RESISTENTE Z, es una muestra perfecta de lo que estamos diciendo.

Y llama la atención que dicho RESISTENTE Z, apenas luego de acabado el affaire de la visita episcopal, se haya apersonado (tal y como numerosas voces han informado) en el mismísimo ámbito donde el Padre Altamira ejerce su apostolado, hecho que, por demás, no hace sino generar aún mayor confusión.

¿Habrá concurrido a presentar sus excusas? ¿A reconocer su error, o mejor dicho, su inconducta en cuanto a sus pretensiones de inmiscuirse en cuestiones que no le competen absolutamente?

Pero además. Los hechos denunciados deberían significar un antes y un después respecto de la consideración que puede tenerse de los TRES OBISPOS, Mons. Williamson, Mons. Faure y Mons. Dom Tomás y de la continuidad de la Falsa Resistencia.

Tanto es así que, como se verá, una de las puntuales cosas denunciadas en el sermón, induce a pensar que además de la F$$PX podemos también hablar de una FAL$A RE$I$TENCIA…, con un agravante, en vez de DOS lleva TRES $.

Es evidente la desorientación en ésta última facción. Surge como reacción, tenue, invertebrada y se materializa desde un principio en derredor de un sinuoso y confuso Obispo. No es extraño pues, todo lo que vino luego.

Es dable preguntarse hoy, ¿dónde están los Padres Cardozo, Pfeiffer, Hewco, Chasal, etc etc.? Son también visibles las contradicciones entre los Obispos Faure y Williamson. Todo parece ser un remedo de lo que alguna vez quiso ser.

Lo de la atomización tiene apariencia similar a lo que ocurre en cualesquier secta o facción de tipo protestante.

Bienvenidas, entonces, estas duras palabras, que se convierten (en todos los sentidos posibles) en fluorescentes, para señalar con vehemencia muchas cosas…, que esperamos los lectores sepan extraer, incluso de aquellas que preferimos no mencionar.

El Padre Basilio Méramo, con la crudeza que lo caracteriza, se ha expresado a su modo.

El enlace correspondiente al Sermón completo del Décimo Tercer Domingo de Pentecostés está AQUÍ.

La parte que extraemos, a partir del minuto 33, es la siguiente:

Y la transcripción del mismo es esta:

Porque ¿cómo les va a ir?

Y así, para rematarla, les va a ir a los Obispos: Mons. Fellay, Mons. Tissier, Mons. Williamson, Mons. Faure, Mons. de Galarreta… y no sé si me olvido de algún otro, y ahora Mons. Dom Tomás; que va a venir a Colombia. Bueno

Venga, pero aquí hay autoridad religiosa, mijo. No vienes a tierra de nadie; y si vienes, para que nos pongamos de acuerdo, O.K, perfecto. Pero, si no, ni pises porque le va a ir mal a él y al que lo trae.

Porque hay que decirlo, y lo voy a decir con nombre y apellido.

Lamentablemente Don Ricardo Zornoza, brazo derecho del Padre Altamira; pero que no ha aceptado el cambio operado por el Padre Altamira al darse cuenta de la TRAICIÓN de Mons. Williamson, porque no la veía, pero ahora la ve.

Él sigue diciendo que necesitamos Obispos.

Claro que necesitamos Obispos; pero Obispos, no otra cosa.

Y, ¿a dónde están los Obispos? A ver.

Entonces la cae a Zornoza, lo lamento mucho y tengo que hablar con él. Y ya se lo he hecho saber de algún modo. Lo que pasa es que he estado esperando. Hasta el mismo Padre Altamira me ha pedido que hable. Porque él ya está cansado de hablarle.

Entonces, las cosas como son. Guerra avisada no mata soldados.

Ya tiene fecha, va a venir del 20 al 30 de septiembre.

Y el Padre Altamira pensaba irse el 25 de septiembre a México.

Bueno no sé si a él le guste que diga estas cosas; pero yo creo que las debo decir; espero que no le incomode o no le guste, pero bueno, meteré le pata, perdón; pero lo hago para avisar: guerra avisada no mata soldados.

Si después viene la carnicería, no es mi culpa ché, cuando corra sangre y la cabeza de quien sea.

Porque lo que hace Zornoza hoy, es peor que lo que ha hecho el procurador Alejandro Ordoñez. Porque lo que el otro no terminó de hacer, avalando a la fraternidad y haciendo pasar la píldora, éste termina haciendo como lo que hizo Mons. Williamson: a los que saltaron del Titanic, los termino yo hundiendo en los botes y salvavidas que pudieron haber.

¡Peor todavía! Ahora, ¿cómo es posible que no se dé cuenta?

Y él arriesgando quedarse sin Misa y que le den Sacramento; no va a venir Mons. Williamson de allá de Kent, cuando se esté muriendo.

Entonces, que él primero vea de tener la verdadera Misa y dar gracias que tiene buenos Sacerdotes, y veremos después Obispos o no. Él, ¿para qué quiere ser Obispo?

Ese ya es un problema más eclesiológico, más sacerdotal. Pero ni él ni yo lo podemos arreglar.

Entonces las cosas. Si lo que quiero hacer es un Monasterio, pues a la larga hágalo si quiere, pero que sean monjitas y monjitos estén ahí quietos, chitos.

No se metan a sacarle la feligresía al Padre Altamira, o a mí o al que sea. Y ese es el problema que hay. Y lo digo, porque más vale avisar y prevenir, que después lamentar.

Y yo soy guerrero hasta la muerte, creo que lo he probado. Y el que lo dude que se me ponga de frente y a ver cómo le va a ir. Porque yo no tengo en esto, ni uno, ni dos, ni tres, ni cuatro años.

Y además, en este cuento he sido el primero, guste o no guste, orgullo o no orgullo; las cosas como son.

Así de claro.

¿Entonces? Creo yo he exagerado, me he alargado; pero bueno, esa es la situación.

Tu FE te ha salvado. Guardemos bien ese instinto religioso.

Que es el que Zornoza tiene ahora desviado.

Y que no se somete a la Autoridad Sacerdotal local. Es que hay que saber hincarse. Si lo quiere hacer, bien; allá como le va a ir.

El Padre Rafael, él lo echó, aunque no lo quiere decir.

Estoy diciendo cosas graves; pero es así.

Ahora, ¿cómo y hablo de esto? Para que se den cuenta.

El que se me enfrenta, como yo no tengo pelos en la lengua, ni cola de paja; con la Verdad, fulmino.

Y da nombres y apellidos, no me voy a ir por las ramas.

Después que no se diga: no sé, no sabía.

Y por eso tengo que ir a hablar con él, para hacerle ver.

Porque puede estar obnubilado de buena fe.

Bueno, si es de buena fe, escucha la versión sacerdotal verdadera. Y si después no quieres creer, aguántate mi hijito.

Pero, ¿qué es lo que va a ocasionar?

División, o, ¿qué?

Si quiere tantos obispos, váyase con la fraternidad… ¡Qué friega!, para no decir otra palabra más castiza.

Los destacados nos pertenecen. En cuanto a las reflexiones que pudieran surgir del presente escrito y de las palabras del Padre Basilio, realmente creo que principalmente los lectores de Radio Cristiandad no se verán sorprendidos, en su inmensa mayoría, por las consecuencias de lo que se denuncia, que seguramente representan, en diversos sentidos, un verdadero signo de los tiempos, como así también el carácter de la denuncia en sí misma.

Es por eso que no parece necesario insertar ninguna reflexión final; sobrarían más palabras.