OSKO: UN NUEVO ELEISON COMMENT

UN RENOVADO MECANISMO DE CONFUSIÓN

El Eleison 479 es bastante claro, en cuanto a la posición que sostiene el obispo inglés.

http://nonpossumus-vcr.blogspot.com.co/2016/09/comentario-eleison-numero-cdlxxix-479.html

Entonces, ¿por qué Non Possumus se queja por esto?:

http://nonpossumus-vcr.blogspot.com.co/2016/09/la-fsspx-participa-activamente-en-el.html

Si fuera cierto que:

“A los Papas Conciliares tengo que desobedecer
Pero que no son Papas, no necesito establecer.”

Primera cuestión: ¿Por qué razón Mons. Williamson pone “desobedecer” entre comillas?

¿Por qué no lo puso sin esas comillas?

Es evidente que algo quiere significar, de lo contrario la palabra desobedecer iría sin aditamentos de ninguna clase. Las comillas, si no se utilizan para indicar una citación, suelen significar que tal o cual término debe entenderse de un modo diferente al convencional.

Es decir, que parece que Mons. Williamson NO CONSIDERA que se trate de una verdadera desobediencia.

En ese caso ¿Por qué razón NO LO SERÍA?

Pero también puede esperarse que signifique otra cosa. ¿Cuál?

Puedo, legítimamente, deducir que se sugiere que NO se trata de una desobediencia, por el simple argumento de que Bergoglio no ejerce NINGUNA AUTORIDAD LEGÍTIMA en la Iglesia Católica. Y esta será, sin dudas, una mucho más clara manera de entender la cuestión.

Y más efectiva también, si hablamos de PRESERVAR LA FE de toda contaminación o peligro próximo de perversión de la Fe.

¿Será esa la propuesta de Mons. Williamson?

¿Estará diciendo de modo críptico que no hay desobediencia porque Bergoglio no tiene la autoridad que dice representar?

Pero… si no es eso, ¿qué es lo que quiere decir?

Porque deberá admitirse, entonces que, en cualquier caso, se siguen algunas consecuencias; además, es necesario realizar otros cuestionamientos.

a) Hay algo extraño en la adjetivación “Conciliares”. ¿Es necesaria o innecesaria?

b) De ser necesaria, se sigue, obligatoriamente, que determina y describe una anomalía.

c) Esa “anomalía” comporta un determinado RIESGO, que es evidente hasta para la Falsa Resistencia.

d) ¿De qué clase de ANOMALÍA se trata?

Pues, se trata de una ANOMALÍA que PRODUCE UNA MUTACIÓN DE LA FE.

Esta no es una conclusión arbitraria de mi parte, sino que es, ni más ni menos, la ÚNICA consecuencia lógica que puede sacarse de la lectura constante de los artículos publicados por el Blog Non Possumus, vocero principal hispano de la Falsa Resistencia.

En efecto, Non Possumus se pasa la vida denunciando al ANTICRISTO Bergoglio y a muchos otros anticristos de la “Curia Romana” actual y de los pseudo-episcopados de todo el mundo a ellos sometidos.

Ahora bien; la MUTACIÓN DE LA FE entraña el peligro más ominoso y más grave que pudiera imaginarse todo aquel que entiende de estas cosas desde una perspectiva verdaderamente católica.

Es por eso que hay un mandato EVANGÉLICO que IMPONE “APARTARSE DE LOS HEREJES”.

También, sin dudas, habrá que apartarse de los APÓSTATAS; por obvia relación de ideas; y como consecuencia entiendo que muchísimo más se impondrá ese “APARTARSE” si, en razón de sus actividades y sus predicas pervertidas y diabólicas (lo son, aunque casi nadie se atreva a decirlo) se termina reconociendo que dichos individuos SON ANTICRISTOS.

Se podrá argumentar que “APARTARSE” no implica “NEGAR LA LEGITIMIDAD DEL PONTIFICADO DE BERGOGLIO”.

Pues bien; para el caso de quienes aleguen semejante cosa se espera que expliquen:

a) ¿Cómo se puede ser, al mismo tiempo, “ANTICRISTO y VICARIO DE CRISTO”?

b) ¿Qué contubernio puede haber entre Cristo y Belial?

c) ¿Cómo puede subsistir un Reino dividido?

Pero, sobre todo, me interesa preguntarle al señor Obispo autor de los Comentarios Eleison, ¿cómo puede afirmar la DISPARATADA idea de que NO ES NECESARIO ESTABLECER SI LOS CONCILIARES SON O NO SON PAPAS?

Es en materia de FE precisamente aquello que “se juega” adhiriendo a, o permaneciendo EN COMUNIÓN CON UN HEREJE o un APÓSTATA. Nada menos.

Comunicar en las cosas sagradas con un hereje, o peor un enemigo de la fe, más aún un Falso Profeta; todavía más, UN ANTICRISTO (todos estos epítetos que los RESISTENTES suelen endosarle a Bergoglio), no es un chistecito.

Monseñor Williamson dice no necesitar establecer que Bergoglio NO ES papa, pero SÍ NECESITA ESTABLECER EN QUÉ COSAS SE DECIDE A DESOBEDECERLO.

¿O acaso el señor Obispo manda o sugiere que es necesario DESOBEDECER EN BLOQUE Y SIEMPRE A TODO LO QUE MANDA BERGOGLIO?

Una de dos…

Monseñor Williamson manda o sugiere que:

a) Hay que discernir (con el propio juicio) en qué le obedezco al Papa verdadero que es Bergoglio, y en qué cosas NO LE OBEDEZCO.

b) O bien, lo que está mandando o sugiriendo es que hay que desobedecerle EN TODO.

La primera opción es simple y sencillamente consecuencia del LIBRE EXAMEN PROTESTANTE aplicado a la persona del Pontífice, ya que Mons. Williamson da por cierto que Bergoglio lo es.

La segunda opción es la de la REBELIÓN COMPLETA Y ABSOLUTA respecto de lo que Mons. Williamson considera una verdadera autoridad… nada menos que la de quien él enseña que es el VICARIO DE CRISTO EN LA TIERRA. No está mal para un ex-anglicano.

Cuando vemos estas cosas, es cuando comprendemos que solamente existe una posición CATÓLICA, en estos tiempos de apostasía profunda y extendida.

Precisamente la posición doctrinal que Mons. Williamson se resiste a considerar y cada tanto se dedica a contradecir, aunque sin el menor respeto por la congruencia y la coherencia y con una desaprensión pasmosa respecto de la preservación de la Fe, sin la cual es imposible agradar a Dios.

No es el único; claro está. Pero es un Obispo y se supone que es un “inspector” en esto de la Fe.

Entretanto, Non Possumus se queja de que sacerdotes de la F$$PX van a Roma a aprovecharse de las “indulgencias” y otros beneficios que ellos (y las autoridades de Menzingen) ven y quieren recibir en el “año de la Misericordia” establecido por el mismo Bergoglio.

¿En qué quedamos, señores?

¿No se aplican aquí las mismas reglas que Mons. Williamson manda o sugiere respecto de Bergoglio, y de todos los papas conciliares, y de toda la iglesia conciliar?

Me parece que deberían dejarlos tranquilos, ya que solamente están haciendo lo que se sigue de lo que creen… y vuestro Obispo enseña…

La ambigua posición de los “resistentes” no soporta una sencilla confrontación con sus propias ideas, ni con la realidad.

Veamos la comparación que sugiere el Obispo inglés:

Hagamos una comparación familiar de la vida moderna, a partir de un ama de casa que enchufa su plancha eléctrica en un tomacorriente en la pared. Para que la plancha se caliente, ella debe enchufarla en el tomacorriente, pero la electricidad que luego calentará su plancha obviamente no viene de ella misma, el ama de casa, sino de la central eléctrica local.

Para que una definición Papal sea infalible, el Papa debe enchufar las cuatro condiciones en la Iglesia, por así decirlo, y él es la única y sola persona en la tierra que puede hacer tal cosa, razón por la cual se llama infalibilidad Papal, pero la protección infalible del error que entonces él obtiene, no proviene de él mismo sino del Espíritu Santo a través de la Iglesia, un tanto como la electricidad no proviene del ama de casa sino de la central eléctrica a través del tomacorriente. Y entonces así como el ama de casa puede tener todo tipo de cualidades o defectos personales, pero siempre y cuando ella ponga el enchufe de la plancha en el tomacorriente, éstos defectos no hacen ninguna diferencia para que su plancha se caliente o no, igualmente el Papa puede ser un Santo o mucho menos que un Santo, pero si él está debidamente nombrado o elegido como Papa, entonces a partir del momento que él compromete las cuatro condiciones, su definición estará necesariamente libre de error.

Parece suponer este inexplicable Obispo que, sencillamente, bastaría con que Jorge Mario Bergoglio fuese algo parecido a una plancha.

Con el mismo criterio puedo yo asimilarlo a un lavarropas al obispo de Kent.

¿Cómo es eso?

Pues… dado que Mons. Williamson dice “carecer de la jurisdicción que solamente Roma puede otorgar”, me parece que hay varias cosas que no debería hacer, pero que sí hace.

Un ejemplo es atender CONFESIONES.

En efecto, SIN JURISDICCIÓN, él no puede escuchar confesiones. Sin embargo lo hace… debe ser que, cual si fuese un lavarropas, el señor Obispo, en el momento en que se apresta a escuchar los pecados de algún pecador e impartir la absolución, SE ENCHUFA… y, de esa manera, pone en marcha la lavadora de almas.

Ahora bien; ¿CON QUÉ SE ENCHUFA Mons. Williamson?

¿Cuál es la CENTRAL ELÉCTRICA de la que le llega su tan preciada jurisdicción?

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Es presumible, dada su muy particular y extraña forma de pensar, que debe “enchufarse” espiritualmente con el mismísimo Bergoglio, ya que es este último el único que puede trasmitirle esa jurisdicción de la que el obispo inglés dice carecer… ¡VAYA!

Lo mismo es aplicable a TODOS, absolutamente TODOS, los que todavía insisten caprichosamente en presentar el Pontificado de Bergoglio como si se tratase de un lícito y verdadero Pontífice de la Iglesia Católica.

Yo ni loco me confesaría con alguien que persiste en estar en COMUNION con una CENTRAL ELÉCTRICA semejante, que es a la vez APÓSTATA, HEREJE, DESTRUCTOR DE LA FE, ENEMIGO INTERNO DE LA IGLESIA, y… ¡ANTICRISTO!

Es peligrosísimo. ¿Quién sabe si en vez de 220 voltios no le mandan a uno una descarga de 10.000 voltios de esa corriente modernista, herética y apóstata, y lo dejan patidifuso?

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También podría ocurrir que el Obispo inglés quiera apoyarse en cierta jurisdicción SUPLETORIA, que ni él mismo consigue explicar de un modo coherente ni concreto, en cuanto a sus alcances y vigencia actuales.

Como puede verse, todo lo que rodea al Obispo inglés y a sus salieris, es completamente inconsistente, absurdo o extravagante… y PELIGROSO.

Volviendo a la comparación que hace este Obispo (que se ve que es del agrado de Non Possumus y de Syllabus, de lo contrario se abstendrían de publicar este ELEISON 479, tal y como suelen hacer cuando algo de lo que dice Mons. Williamson no les gusta), vamos a fijarnos un poco en este asunto del ENCHUFE, y de la CORRIENTE “ELÉCTRICA” que trasmite.

Porque, como puede verse, la comparación es completamente inconsistente, o por lo menos deja de lado un aspecto importante, a saber:

La corriente eléctrica que transmite todo enchufe real, es siempre la misma; es decir, en una casa, en una fábrica, en un negocio, en la capilla del Priorato de la calle Venezuela en Buenos Aires, en la casa del Obispo Williamson, en un teatro o en un burdel… siempre será de la MISMA SUSTANCIA.

Ahora bien… ¿es de la MISMA SUSTANCIA, lo que predica BERGOGLIO que lo que predicaba, por ejemplo un PÍO XII o un San PÍO X?

¿Son acaso de la MISMA SUSTANCIA el impoluto Magisterio Solemne de la Iglesia y el modernista y herético magisterio de la iglesia conciliar inaugurado por el señor Roncalli hace ya casi SESENTA AÑOS, y cuidadosamente mantenido e inflacionado por sus sucesores de infame memoria?

¿Acaso se trata de la misma LUZ, la que ilumina a ambos?

No parece…

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Si la respuesta del Obispo inglés (que por supuesto nunca tendremos) fuese “SÍ; son de la MISMA SUSTANCIA”,

¿Quién se atrevería a dudar que Mons. Williamson se encontraría desviado de la fe?

Pero, si la respuesta del Obispo inglés fuese “NO; no son de la MISMA SUSTANCIA”,

¿Cómo, entonces, se podría explicar la absurda posición que se empecina en sostener?

Por otra parte, están las consecuencias drásticas que se seguirían en ambos casos.

Si acaso optase por defender la primera de esas posiciones, no se comprende cómo puede cuestionar a las autoridades de Menzingen.

Si acaso optase por la segunda de las posiciones, no se puede aceptar su actual indefinición respecto de la OCUPADA sede Romana.

Que no vengan con la excusa de la actuación que Mons. Lefebvre llevó a cabo hasta su muerte allá por 1991. Para aquel tiempo la situación era OTRA y el recorrido de la iglesia conciliar era de apenas 25 años.

Reinaba Wojtyla, ordenado válidamente sacerdote, tanto como válidamente consagrado obispo, aunque INHÁBIL en razón de su fe desviada (por su probada heterodoxia doctrinal) para asumir válidamente el Papado.

Ratzinger fue, al menos, ordenado válidamente sacerdote; aunque posiblemente nunca fue obispo y doctrinalmente se encuentra en la misma posición que Wojtyla.

Muy posiblemente Bergoglio nunca fue ni cura ni obispo. Doctrinalmente… ni siquiera vale la pena mencionar el asunto.

Y si esto (según algunos) carece de importancia, o se trata de algo indiscernible (para otros), o resulta incómodo de tratar (para los más) entonces, ¿a qué viene este argumento de Mons. Williamson?:

Y entonces así como el ama de casa puede tener todo tipo de cualidades o defectos personales, pero siempre y cuando ella ponga el enchufe de la plancha en el tomacorriente, éstos defectos no hacen ninguna diferencia para que su plancha se caliente o no, igualmente el Papa puede ser un Santo o mucho menos que un Santo, pero si él está debidamente nombrado o elegido como Papa, entonces a partir del momento que él compromete las cuatro condiciones, su definición estará necesariamente libre de error.

¡Qué maravilla! Entonces, parece que SÍ TIENE IMPORTANCIA realizar el adecuado discernimiento respecto de los “papas conciliares”. Es Mons. Williamson quien pone un CONDICIONAL delante de los ojos de los que leen el ELEISON 479.

Hay una CONDICIÓN, que es admitida por el Obispo inglés. O sea que existe la posibilidad de que un determinado individuo NO HAYA SIDO DEBIDAMENTE NOMBRADO O ELEGIDO COMO PAPA, y que por lo tanto NO LO SEA.

¿Acaso yo me inventé este axioma?: “PAPA DUBIUS, PAPA NULLUS”

Pues bien. No creo que en toda la historia de la Iglesia Católica haya habido, como ahora, tantas facilidades para, primero, postular la DUDOSA VALIDEZ de la elección de los papas conciliares; segundo, en caso de una posible elección válida, se puede fácilmente sostener con fuertes argumentos la posible pérdida de dicho cargo eclesiástico en razón de herejía pública; tercero, y lo ya dicho, es importante recordar las gravísimas dudas existentes (para algunos total convicción; y me sumo a esto) de la validez de los sacramentos conciliares; en especial el del Orden Sagrado.

Sin contar que la evidente contradicción entre el Magisterio Solemne y bimilenario de la Iglesia y el neo-magisterio de cinco décadas de la iglesia conciliar, son suficientes para fundamentar que nos encontramos ante DOS IGLESIAS, sustancialmente diferentes y distintas, que profesan credos distintos y proponen para los males del mundo moderno diferentes soluciones, como está visto hasta el hartazgo y que pueden ser resumidas de la siguiente manera:

La Iglesia Católica, que propone “Omnia instaurare in Cristo”.

La iglesia conciliar, que propone “UNA SOCIEDAD QUE PONGA EN EL CENTRO A LA PERSONA HUMANA”.

No hay compatibilidad ninguna entre ambas posiciones. La primera, es la Profesión de Fe de un verdadero Pontífice de la Iglesia de Cristo.

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La segunda es la profesión de fe masónica de un clown que trabaja para la construcción de una sociedad anticristiana.

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Por lo tanto, en este momento preciso de la historia, no existe compatibilidad posible entre ambas cuestiones, o Bergoglio es un Papa legítimo y verdadero (a pesar de los datos que proporciona la realidad), y la opción de escucharlo y obedecerle forma parte de las obligaciones propias de un Obispo (y del resto de los fieles, por supuesto, sólo que respecto del Obispo la cuestión es mucho más grave); o Bergoglio no es un Papa legítimo ni verdadero.

No es cierto que discernir al respecto no sea necesario como enseña el Obispo Williamson.

Me parece que en todo caso, alcanza con un poco de sentido común, que se convertirá en lapidario si se aplica el SENSUS FIDEI.

Esta última opción se impone como una REGLA DE HIERRO, a los efectos de proceder a lo ÚNICO que todo fiel tiene a la mano: OPONERSE enérgica y completamente a la herejía y la apostasía (evitando permanecer en comunión con los herejes) y a la construcción, siempre en progreso, del Reino del Anticristo.

Y téngase en cuenta que esto es imprescindible a los efectos de la imperiosa necesidad que todo católico tiene de preservar la Fe.