PARA SANTIFICAR EL DOMINGO

PARA AQUELLOS QUE NO TIENEN LA POSIBILIDAD DE ASISTIR A LA SANTA MISA

Recordamos a nuestros queridos lectores la posibilidad santificar el día Domingo a través de Nuestro Blog.

En la parte superior del mismo se encuentra una pestaña o página donde están los diferentes medios para realizar la Santificación del Día Domingo o Fiestas de Precepto, además de contar con los Sermones de los Queridos Padres: Juan Carlos Ceriani y  Basilio Méramo.

A continuación, los propios del:

DOMINGO DÉCIMO PRIMERO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

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Introito

Dios mora en su lugar santo; Dios nos hace habitar unánimes en su casa. Él mismo dará vigor y fortaleza a su pueblo. Levántese Dios, y disípense sus enemigos, y huyan de su presencia los que le odiaron. Gloria al Padre…

Colecta

Omnipotente y sempiterno Dios, que con la abundancia de tu piedad excedes los méritos y los deseos de cuantos te suplican, derrama sobre nosotros tu misericordia; para que perdones lo que la conciencia teme, y añadas lo que la oración no presume. Por N.S.J.C.

Epístola.

(Iª San Pablo a los Corintios, XV, 1-10)

Os recuerdo, hermanos, el Evangelio que os prediqué y que aceptasteis, y en el cual perseveráis, y por el cual os salváis, si lo retenéis en los términos que os lo anuncié, a menos que hayáis creído en vano. Porque os trasmití ante todo lo que yo mismo recibí: que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado; y que fue resucitado al tercer día, conforme a las Escrituras; y que se apareció a Cefas, y después a los Doce. Luego fue visto por más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales la mayor parte viven hasta ahora; mas algunos murieron ya. Posteriormente se apareció a Santiago, y luego a todos los apóstoles. Y al último de todos, como al abortivo, se me apareció también a mí. Porque yo soy el ínfimo de los apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, pues perseguí a la Iglesia de Dios. Mas por la gracia de Dios soy lo que soy, y su gracia que me dio no resultó estéril.

Gradual

En Dios esperó mi corazón, y he sido socorrido; y refloreció mi carne, y le alabaré con todo mi corazón. A Ti, Señor, he clamado. Dios mío, no calles, no te apartes de mí.

Aleluya.

Aleluya, aleluya. Alabad a Dios, nuestro ayudador, cantad jubilosos al Dios de Jacob; cantad salmo alegre con la cítara. Aleluya.

Evangelio

(San Marcos, VII, 31-37)

En aquel tiempo, saliendo Jesús de los límites de Tiro, fue, por Sidón, al mar de Galilea, por medio de los fines de la Decápolis. Y le presentaron un sordomudo, y le rogaron que le impusiera las manos. Y, tomándole aparte de la turba, metió sus dedos en las orejas; y escupiendo tocó su lengua; y mirando al cielo, suspiró y le dijo: Éfeta, que significa ¡Abríos! Y al punto se abrieron sus oídos, y se soltó el impedimento de su lengua, y habló bien. Y les ordenó que no lo dijeran a nadie. Pero, cuanto más se lo prohibió Él, más lo divulgaron ellos; y tanto más se admiraron, diciendo: Todo lo ha hecho bien: ha hecho oír a los sordos y hablar a los mudos.

Credo

Ofertorio.

Te glorificaré, Señor, porque me has socorrido, y no consentiste que mis enemigos se riesen de mí. Señor, clamé a Ti, y me has salvado.

Secreta.

Te suplicamos, Señor, mires propicio nuestro sacrificio, para que lo que te ofrecemos sea un don grato a Ti, y sirva de ayuda a nuestra flaqueza. Por N.S.

Prefacio

Prefacio de la Santísima Trinidad:

 Latín

Vere dignum et justum est, æquum et salutare, nos tibi semper, et ubique gratias agere: Domine sancte, Pater omnipotens, æterne Deus. Qui cum unigenito Filio tuo, et Spiritu Sancto, unus es Deus, unus es Dominus: non in unius singularitate personæ, sed in unius Trinitate substantiæ. Quod enim de tua gloria, revelante te, credimus, hoc de Filio tuo, hoc de Spiritu Sancto, sine differentia discretionis sentimus. Ut in confessione veræ, sempiternæque Deitatis, et in personis Proprietas, et in essentia unitas, et in majestate adoretur æqualitas. Quam laudant Angeli atque Archangeli, Cherubim quoque ac Seraphim: qui non cessant clamare quotidie, una voce dicentes

Sanctus Sanctus Sanctus…

 
Castellano

En verdad es digno y justo, equitativo y saludable, que te demos gracias en todo tiempo y lugar, oh Señor santo, Padre todopoderoso y eterno Dios. Quien, con tu Hijo unigénito y el Espíritu Santo, eres un solo Dios, eres un solo Señor: no en la unidad de una sola persona, sino en la Trinidad de una sola sustancia. Porque cuanto creemos, por habérnoslo Tú revelado, acerca de tu gloria, lo creemos igualmente de tu Hijo, y del Espíritu Santo, sin diferencia ni distinción. De modo que, al reconocer una sola verdadera y eterna Divinidad, sea también adorada la propiedad en las personas, la unidad en la esencia y la igualdad en la majestad. A la cual alaban los Ángeles y los Arcángeles, los Querubines y los Serafines, que no cesan de cantar diariamente, diciendo a coro

Sanctus Sanctus Sanctus…

Comunión.

Honra al Señor con tu riqueza y con las primicias de tus frutos; y se llenarán tus graneros de saciedad, y tus lagares rebosarán de vino.

Poscomunión.

Te rogamos, Señor, hagas que, con la recepción de tu Sacramento, sintamos su ayuda en el alma y en el cuerpo, para que, salvados en ambos, nos gloriemos de la plenitud de tu remedio celestial. Por N.S.J.C.

Introito

Gradual

Aleluya

OFERTORIO

COMUNION