OSKO: APOCALÍPTICOS CONSERVADORES

ABRIENDO LOS OJOS

abriendo los ojos

«Un dolor sin medida que era la fuente principal de su belleza». ¿Cabe acaso describir de forma aún más precisa lo que estamos viviendo hoy en el testimonio de los que, siendo conscientes de la demolición a la que viene siendo sometida la Iglesia, se esfuerzan por defenderla, y sufren con paciencia la hostilidad por parte de una «Iglesia oficial» cómplice, cuando no directamente protagonista de la demolición?

Frente a los pseudo-tradis de necio talante,
más lúcidos lucen, ciertos conservadores, bastante.

Imitando al obispo inglés, inicio este comentario con un par de estrofas, sin pretender alturas literarias inaccesibles para mí; no obstante, si bien puede que no sean mejores técnicamente hablando, seguro que son, obviamente, mucho más acertadas, desde el punto de vista de lo doctrinal aplicado al momento actual.

Aclaro. Lo de “pseudo-tradis de necio talante”, se aplica por igual, tanto a los menzingenianos como a los williamsonianos; y lo digo por señalar de un modo más bien general a la llamada “tradición” o “movimiento tradicionalista”, que comenzó su inexorable decadencia o caída mucho tiempo antes de cuando comenzaron las primeras aproximaciones o movimientos de seducción propiciados desde Roma, allá lejos y hace tiempo…

Algo muy parecido puede y debe ser dicho de la Roma apóstata. Sí; de la Roma designada usualmente como “católica”; su decadencia o caída comenzó desde muchísimo más atrás que los días del inicio del Concilio Vaticano II y no con este último, que tan sólo es una consecuencia.

Muy importante es esto de los verdaderos comienzos de las respectivas decadencias o caídas; y por estos días, a la vista de sucesos y situaciones, va cobrando mayor importancia considerar profundamente estas cuestiones.

Algo de eso veremos en este artículo, ya que personalmente creo que se trata de una de las cuestiones más relevantes y que ayudan a entender cómo opera el Misterio de Iniquidad y cómo es ayudado por los colaboracionistas que aparentan estar del lado bueno.

En tal sentido, resulta impactante el artículo publicado en The Wanderer el día 6 de junio próximo pasado y que lleva la firma del Profesor Francisco José Soler Gil que, si bien contiene lo que creo son algunas inexactitudes producto de la posición que mantiene ese sector, no obstante considero muy recomendable.

Ver aquí:

http://caminante-wanderer.blogspot.com.co/2016/07/de-martires-rameras-y-dos-musicas-para.html

Resulta impactante e inquietante en grado sumo. Al menos la atmósfera que genera, la “sensación” que deja cuando se finaliza su lectura; así me parece.

Alcanza con transcribir algunos párrafos para orientar un poco al respecto.

Soler Gil menciona a Juan Manuel de Prada, periodista y escritor español, autor de diversos libros, creador y conductor por años de un interesante espacio en la televisión española, “Lagrimas en la Lluvia”; un conservador de fuertes convicciones y actitud militante y activa con la que lleva años, por no decir décadas, enfrentando a la progresía y a la Revolución, en su ámbito de actividad, lógicamente.

Dice de Prada:

«Son muchos los lectores que me escriben inquietos, algunos muy lastimados en sus creencias, otros en un estado de angustia próximo a la pérdida de la fe, suplicándome que me pronuncie sobre tal o cual desvarío eclesiástico.
Durante muchos años ofrecí mi jeta desnuda para que me la partieran los enemigos de la fe; hasta que, cierto día, empezaron a partírmela también (¡y con qué saña!) sus presuntos guardianes. Hoy atravieso una noche oscura del alma de incierta salida; por lo que, sintiéndolo mucho, no puedo atender las solicitudes de mis lectores angustiados, sino en todo caso sumarme a su tribulación».

Clarísimo…, ¿no?

Párrafos antes de esto, Soler Gil se había referido a un momento en particular de la historia desde un relato llevado a cabo por Rafael Sánchez Saus en su obra Al Ándalus y la Cruz, donde cuenta la traición de los obispos mozárabes durante la ocupación musulmana de España.

Lo que hay que decir al respecto es que, lamentablemente, no se trata de un episodio aislado…

Es una constante histórica esto de que quienes combaten contra el Misterio de Iniquidad —que para quien esto escribe ES la Revolución—, suelen quedar mal parados o en off-side cuando, asumiendo una clara actitud militante en defensa de la Cristiandad, resulta que los primeros que los traicionan, aquellos que procuran evitar sistemáticamente, no digamos ya enfrentarse, sino ni tan siquiera tener algún tipo de conflicto con los “poderes constituidos”, son los miembros del clero, o sea, los eclesiásticos.

Es notable cómo describe esta cuestión el Padre Lacunza, a quien ha mencionado precisamente el Padre Juan Carlos Ceriani en su sermón del domingo pasado, 3 de julio, justamente cuando el exégeta hace referencia al clero en tiempos de la Primera Venida de Nuestro Señor Jesucristo y a las habituales traiciones del mismo durante toda la historia de la Iglesia.

Ver aquí:

https://radiocristiandad.wordpress.com/2016/07/02/padre-juan-carlos-ceriani-sermon-de-la-dominica-7a-despues-de-pentecostes/

El Padre Ceriani llama a hacer las aplicaciones del caso en el actual momento. Nada más pedagógico podría decirse.

Ha pasado tantas veces que ya parece hasta tonto referirse a ello fingiendo con un cierto tono de sorpresa o asombro, como hacen muchos.

Sin ir demasiado lejos, podemos mencionar durante el siglo XX la inexplicable condena de la “Acción Francesa”, medida que prácticamente destruyó la flor y nata de la juventud católica del país galo.

Un poco más atrás…, la inevitable referencia a la traición cometida por los obispos mejicanos en perjuicio de los combatientes cristeros.

Y no son los únicos casos…; hay otros; pero, es mejor dejar las cosas allí, porque continuar significaría propiciar polémicas, que posiblemente sean inconducentes, sobre todo en este momento.

Ahora bien.

Decía el Padre Castellani que “hay que ser un poquito anticlerical”; pues…, parece que ahora no alcanza; hay que ser bastante anticlerical, si se quiere conservar la Fe en estos tiempos calamitosos.

Claro que hay honrosas excepciones entre los miembros del clero por supuesto (siempre las hubo), pero yo me estoy refiriendo en general a la cuestión.

En fin. Sigamos.

El buen profesor Soler Gil, menciona otro caso similar al de Juan Manuel de Prada. Se trata de Luis Fernando Pérez Bustamante, todavía director de Infocatólica, en los comentarios a una de las últimas entradas de su blog:

«Tú sabes más que nadie de los que aquí han escrito, cuántos años llevo en esto. Yo era joven por aquel entonces, lleno de ganas, celo, etc. Ni siquiera había nacido mi tercera hija. Hoy ya soy abuelo. No es desánimo. Es que ya no puedo más. Yo no me convertí a esto. Se están cargando la fe. Y, tú lo sabes, nadie de los que pueden hacer algo hace nada. No les importa nada la salvación de las almas, sino el quedar bien y no tener problemas. Solo algunos sacerdotes santos y sobre todo los mártires, con su sangre derramada, sostienen lo que queda de Iglesia. Creo que toca retirarse a rezar y hacer penitencia…»

De ambos textos, el de Juan Manuel de Prada y el de Luis Fernando Pérez Bustamante, dice el Profesor Soler Gil que se trata de relatos “desgarradores”, y lo son, o parecen serlo indudablemente.

Ahora bien; de Prada y Pérez Bustamante (y el Profesor Soler Gil, también) todavía creen, o parecen creer, que Bergoglio es “el papa”, y que lo que hay en Roma en un lugar que se llama Vaticano, y que cuenta con nexos con las llamadas Diócesis que son regidas alrededor del mundo por varios miles de tipos que se proclaman y se creen obispos (bah…, ya no sé si se lo creen en verdad; al menos la mayoría de ellos no se sabe bien qué creen), y todas las estructuras de poder, control y dirección y etc. etc… relacionadas con esos poderes que representan desde Bergoglio hasta el más oscuro de esos pseudo-obispos y los religiosos y/o sacerdotes que dependen de ellos; digo, se creen que son parte de la clerecía católica.

De Prada y Pérez Bustamante, manifiestan sus desgarradores testimonios porque se encuentran francamente desbordados y están completamente desconcertados, y creo que sinceramente, casi al borde de la desesperación.

Si se piensa un poco, esto es lógico. Porque, si acaso fuera cierto que verdaderos papas, cardenales y obispos hicieran lo que hacen los pseudo papas, cardenales y obispos conciliares, pues…, verdaderamente se comprendería bien aquello de que “no quedará fe sobre la tierra”.

Y, precisamente, este es el punto en referencia a la sobrevivencia de la Verdadera Fe. Es necesario reiterar la advertencia de Monseñor Lefebvre e insistir de manera constante y sistemática en ello. Los tradicionalistas van a perder la fe, si no terminan por asumir de una vez por todas que la iglesia conciliar no tiene NADA que ver con la Iglesia Católica.

En de Prada y en Pérez Bustamante, a quienes vengo leyendo desde hace tiempo, se puede ver perfectamente un ejemplo de lo que manifestaba Monseñor Lefebvre; y puedo decir que no resulta ser para nada sorprendente lo que narran; su aparente desesperación, sus anonadados estados de ánimos y su perplejidad, que amenaza en convertirse en crónica; tanto como que, si permanecen en esos estados durante mucho tiempo más, creo que podría afirmarse, sin temor a equivocarse…, corren riesgo de PERDER LA FE.

A ésto se refirió el Arzobispo Monseñor Marcel Lefebvre cuando, en 1986, manifestó con meridiana claridad que “Van a perder la Fe. Nuestros tradicionalistas van a perder la Fe”. Y ésto lo decía al mismo tiempo que indicaba que (para evitar que aquello ocurriera) era necesario comenzar a decirles a los fieles que tal vez en Roma NO HUBIERA un papa verdadero.

En fin; que casi nadie, dentro de la FSSPX, prestó atención a la clara y contundente advertencia y menos aún puso en práctica su pedido y recomendación; pues bien…, allí tenemos ahora a la NEO-F$$PX lista para unirse con la Roma apóstata.

Pero, sigamos con el artículo.

«Nada es más fácil que utilizar los mandatos del cristianismo contra los cristianos que se esfuerzan precisamente en ser consecuentes con su fe y ponen en evidencia, junto con el mundo, a los cómplices de los lobos dentro del rebaño».

¡Vaya! ¿Son palabras de algún “misericordeado” por Bergoglio en los últimos días, semanas o meses?

NO. Son palabras de Sánchez Saus, refiriéndose a la situación padecida por los mártires del siglo IX… ¡Creer o reventar! La inmensa mayoría de los “curitas”, “obispillos” y demás miembros del clero siempre tuvieron cierta manifiesta facilidad para pasarse de bando, si la cosa se ponía demasiado caliente o si de conservar o mejorar sus rentas se trataba.

Hacia el final de su artículo el Profesor Soler Gil dice lo siguiente:

Juan Manuel de Prada describe muy bien el impacto de este grosero estribillo:
«Adulterando el Evangelio, reduciéndolo a una lastimosa papilla buenista, enturbiando la doctrina milenaria de la Iglesia, cortejando a los enemigos de la fe, disfrazando de misericordia la sumisión al error, sembrando la confusión entre los sencillos, condenando al desconcierto y a la angustia a los fieles, a los que incluso señalará como enemigos ante las masas cretinizadas, que así podrán lincharlos más fácilmente».

No puede negarse que la cosa se ha puesto bastante dramática, indudablemente. Y que ésto es así para todos, menos para la gente que juega a “acordar” en la NEO-F$$PX, así como para los que juegan a “resistir” en la Falsa Resistencia.

Para los primeros, la cosa es mucho más simple… Sencillamente, ellos están en otra cosa…

Los unos, procuran obtener un sello que les permita sentirse plenamente católicos y regularmente constituidos, todo de acuerdo con las leyes vigentes y en “comunión perfecta” con la clerecía actual.

Los otros, se oponen a los que buscan el sello; pero siguen pensando que la clerecía actual es la que otorga (entre otras cosas) jurisdicciones, ya que siguen creyendo que esa clerecía (en realidad traidora y apóstata), aunque esté un poquitín desviada a causa de su modernismo, sigue siendo la verdadera jerarquía católica.

Ambos bandos tienen sus respectivas “estrategias”.

Unos reiteran, una tras otra, sus ya célebres cadenas de Rosarios…

Otros reiteran, una y otra vez, sus súplicas para que Rusia sea consagrada de una buena vez…

Puntualmente, hoy eso significa que los primeros esperan que la Santísima Virgen obtenga de Bergoglio el “placet” para el reconocimiento canónico “sin compromisos” de la NEO-F$$PX; y que los segundos esperan que Bergoglio consagre Rusia al Inmaculado Corazón de la Santísima Virgen…

Lo que ambos sectores esperan que ocurra, luego de que ocurra éso que esperan que ocurra, es mucho más que de ensueños y milagros. Más bien debería incluírselo en el género fantástico.

El Profesor Francisco José Soler Gil (que tiene los pies mucho más firmemente sujetos a la tierra que los tradis mencionados) concluye su relato mencionando a Tolkien, y en especial un cierto episodio en el que el escritor inglés hace referencia a la música; en realidad a dos tipos de música distintas; mejor digámoslo de este modo: dos tipos de música esencialmente diferentes.

Recomendable la lectura completa del artículo; y para no extenderme demasiado me gustaría decir que ya hemos hablado de estas cuestiones en diferentes momentos y lugares.

Sin embargo, se hace necesario decir algo más.

Es evidente e indudable —para cualquiera que sigue los blogs de la tradición (los de la NEO-F$$PX y los de la llamada “resistencia”) y que compare sus dichos y escritos con lo que acabamos de leer en el artículo que nos ocupa—, que resulta ser muchísimo más provechoso encarar la lectura de lo que publican estos llamados “conservadores”.

Después de todo, nada podría argumentarse en favor de los supuestos tradicionalistas, ya que, en todo caso…, en referencia a Bergoglio, tanto de Prada, como Pérez Bustamante y Soler Gil, al igual que Monseñor Williamson y Monseñor Fellay, creen exactamente lo mismo: para todos ellos “Bergoglio es Francisco; el PAPA”.

Pero no quedan dudas de que son los mencionados en primer término quienes efectúan análisis mucho más profundos y certeros respecto de la gravísima situación actual, y sus críticas son mucho más claras y luminosas, tanto contra el hereje Bergoglio como contra la clerecía conciliar, traidora y apóstata.

Increíblemente, parecen haberse invertido las posiciones.

¿Qué ha ocurrido? ¿Se han deslizado los conservadores hacia posiciones más duras o refractarias respecto del modernismo y la Revolución, o son los tradis los que se han “ablandado”?

Creo que han ocurrido las dos cosas al mismo tiempo.

El ablandamiento de los tradis viene de lejos…

El endurecimiento de los conservadores se lo debemos a Bergoglio y, en todo caso, a la mucho más profunda cultura de la que hacen gala estos sectores.

Ah…, he incluido a propósito la misma elocuente imagen con la que el administrador del Blog The Wanderer ilustró el artículo del Profesor Soler Gil que acabo de comentar; y esto es porque también la inclusión de esa imagen es completamente acertada.

Esa imagen representa los tiempos que corren. Creo que no es necesario describirlos ni describirla.