LORENA VAZQUEZ- ESTAR EN EL MUNDO SIN SER DEL MUNDO

Adan y Lot

ADÁN EN EL PARAÍSO Y LOT EN SODOMA…

Triste es ver hoy el mundo en el que, día a día, debemos desarrollar nuestras actividades cotidianas, en donde debemos criar y formar a nuestros hijos, más aún, ver el estado de la Iglesia usurpada por herejes que, desde adentro y disfrazados como mansos corderitos, van destruyendo todo como terrible lepra que come y pudre todo a su paso, y nosotros en medio de ésto tratando de ganar el Cielo.

Pensando en las opciones que nos quedan, vemos que no son demasiadas: o nos encerramos; o nos retiramos en la soledad del campo, llevando una vida más ascética; o nos cargamos con la armadura y empuñamos la espada, resistiendo para conseguir el mayor tesoro que un buen soldado de Cristo desea y anhela con su vida, que es obtener el Cielo, la Gloria Eterna, insertándonos en este campo de batalla, con la conciencia certera de que estamos en una inhóspita trinchera y que recibiremos ataques de todos los frentes, pero que aquí estamos firmes dando batalla.

Y aquí estamos a diario, en esta disyuntiva…

Analizando las posibilidades, y trayendo a la palestra el ejemplo de Adán, que teniendo todo en el paraíso, pecó; y el de Lot, que ante la tremenda realidad que le tocó enfrentar en Sodoma y Gomorra, mantuvo su fe y se salvó, esto me deja meditando en que el Señor nos da las gracias necesarias para mantener la fe, si se lo pedimos, y para luchar, cada uno en su época, condición, estado; porque el demonio no baja la guardia, al contrario, está siempre vigilante y atento para perdernos.

Quizás muchas veces creemos que, por estar en soledad o sin contacto con el mundo (que nos presenta gran cantidad de ocasiones, nos ofrece distintas tentaciones, que cada vez más están al alcance de la mano, en ésto la tecnología ha hecho un gran aporte), va a resultar más sencillo conservar la gracia, y ya no tendremos la espada de Damocles encima de nuestras cabezas para pecar y condenarnos…

Y nada más lejos de ésto, ya que muchas veces el demonio toma más fuerzas en estas ocasiones.

El tema radica en tener las armas para combatir, porque tentaciones tendremos siempre, externas o internas, que estarán allí, incluso después de la muerte aparente; el demonio jugará la última carta para desesperarnos y lograr perdernos eternamente (por ésto siempre debemos pedir al Señor la gracia de la perseverancia final y que nos libre de una muerte súbita e imprevista).

Entonces, debemos animarnos, prepararnos y formarnos, incluyendo también a aquellos que tenemos a cargo, que el Señor nos ha encomendado, para que sepan desenvolverse en el mundo. De nada sirve apartarlos de la realidad de los tiempos en que nos toca vivir, porque ésa es la lucha del cristiano, lucha ardua, difícil, plagada de espinas, con desconsuelos, llantos y sudores, pero que, si logramos vencer, estará coronada de la Gloria eterna.

Por esto, si alguien me pregunta, cómo se hace para vivir en el mundo sin ser parte de él, diré confiada: que es mi campo de batalla, que tengo un Capitán que me guía, que me ha dado su ejemplo, que me otorga las gracias necesarias para sostenerme en combate, que tengo el alimento que me fortalece para no desfallecer ( en la Santa Eucaristía), que tengo intercesores que piden por mí para que no desfallezca, que además mi Señor y Capitán me ha dado un custodio que está y estará conmigo hasta el día que tenga que comparecer delante de mi Señor…

Que debo pelear, sí, lo sé; que no será fácil, también lo sé; que muchas veces me sentiré vencida, sin fuerzas y que lamentablemente por lo poco que soy, seré traidora frente a mi Amado Capitán, y lo abandonaré por mis debilidades…, con pesar, digo que también lo sé…

Pero nada me podrá detener, ni mundo, ni demonio, ni carne, si mi Rey, mi Señor, mi Capitán está a mi lado…, porque de Él, sólo de Él procede la fuerza para el combate; y de mí, pobre soldado de trinchera, sólo basta mi corazón, y mi: aquí estoy Señor para lo que Tú mandes de mí.

VER ESPECIAL SOBRE VIVIR EN LA INHÓSPITA TRINCHERA

https://radiocristiandad.wordpress.com/2011/12/26/especiales-de-cristiandad-con-el-p-ceriani-diciembre-2011-3o-especial-programa-para-vivir-en-la-inhospita-trinchera/