APOSTASÍA GENERAL- TODO MEZCLADO EN EL MISMO FANGO

Clarisas de Valladolid practican yoga

Ramiro Calle es un profesor de Yoga en Madrid. Fue presentado al Convento de las Clarisas en Valladolid por un amigo periodista. Pronto la madre superiora le pidió que diera clases de yoga a las monjas. Las fotos son de su primera clase el 29 de enero de 2013.

A las monjas se les enseñó el Hatha Yoga, más técnicas de respiración consciente y relajación profunda, así como algunos ejercicios de visiualización.

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En lugar de encontrar orientación en la espiritualidad de Santa Clara, San Francisco de Asís y, sobre todo, Nuestro Señor Jesucristo, las monjas buscan en una religión oculta de oriente encontrar el alivio al estrés. 

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Calle se define a sí mismo como un “intermediario gnóstico” de yoga, lo que significa que  transmite a los demás los conocimientos y métodos de yoga que recibió.

 Él comenta sobre lo que el yoga es: “Yoga es superior a un [lo que busca la salvación] sistema de toda soteriológica que tiene la intención de llevar al practicante hacia la liberación definitiva: moksha . Nació como una técnica espiritual y también como un conjunto de prácticas para dirigir la mente en el trance del yoga, samadhi . Como ciencia, tiene un amplio alcance, que abarca la psicosomática, la psicología y la metafísica, así como contribuir a la medicina natural como una posición de vida.

 Calle viajó a la India más de 100 veces para ser iniciados en el Yoga. Sin embargo, como un anarquista típico, que es no admite ningún superior. Por lo tanto, él no admite que se basó en gurús de la India para su iniciación. En cambio, se utiliza el término ” amigos espirituales ” para referirse a los que le enseñaron los rituales de yoga que ahora pasa a otras personas en España. En la foto de abajo, se ve a Calle abrazando a su “amigo espiritual” Babaji Sivananda. 

GURU

“He tenido la fortuna a lo largo de mi vida de poder contar con muchos amigos espiritulales, que han sido la gran enseñanza y el consuelo de mi vida, desde mi primera amiga espiritual, mi madre, y mi primer amigo espiritual, mi hermano Miguel Ángel, a otros muchos que me han ayudado a suturar las grietas del alma. Entre ellos siempre me está presente en mi alma Babaji Shivananda de Benarés, que aparece en la foto. Sus palabras están inscritas en mis células.”

-Hay que saber mirar y mantener la calma ante todo. Ecuanimidad, siempre ecuanimidad, Ramiro. Todos somos como los dedos de una gran mano cósmica y tenemos que aprender a conectar con ella, pues en realidad nunca estamos desconectados de la misma. En este sentido es muy útil la meditación. El corazón de todas las criaturas es el mismo, pero desde niños nos han superpuesto códigos, esquemas, y se ha ido formando el ego, que se interpone entre uno y su ser real.

-¡Cuán vacíos están los seres humanos!-le comenté, y añadió:

-Hay mucha insatisfacción. No se puede superar solo con los bienes maeriales. Hay que adiestrarse en la ecuanimidad y el equilibrio. Hay que verlo todo como si fuera una película. Hay que mirar sosegadamente, sin dejarse confundir por maya, lo ilusorio. Bailamos siempre de acuerdo a la voluntad del Absoluto, pero no lo comprendemos. ¿Qué sentido tiene esta vida si no hay paz?

-La meditación es el mejor sendero de vida para todos. Es el camino más directo hacia el Ser. Tenemos que servir a los otros y ganar la paz interior.

Nunca he necesitado gurus, ni guías salvadores, ni maestros que me engatusen con analgésicos espirituales. Pero siempre he necesitado y necesito amigos espirituales, para caminar con ellos codo con codo y esperanza con esperanza.

Así fue cómo comencé a hablar a las monjas y novicias de lo importante que es aprender a relajarse y a respirar.

Poco a poco estas amables religiosas, que me agasajaban con los dulces exquisitos que ellas mismas preparan, fueron mostrando su interés por conocer más prácticamente estas técnicas, y les propuse pasar de la teoría a la práctica y darles una clase. Y este domingo pasado, en ese precioso convento del siglo XV en pleno centro de Valladolid, ha tenido lugar el acontecimiento, pues desde las monjas de edad más avanzada hasta las novicias más jóvenes han seguido la clase que les he impartido con un ejemplar interés.

Así hemos podido practicar el Hatha-yoga en silla y fuera de la silla, la respiración consciente, la relajación profunda y algún ejercicio de visualización. Y de tal manera todos hemos quedado tan complacidos y la experiencia ha sido tan fecunda que seguro pronto volveremos a repetirla. Mientras tanto les he instado a que no dejen de practicar, por aquello de que “más vale un gramo de práctica que toneladas de teoría”. Toda persona, toda, puede beneficiarse de esta ciencia milenaria que es el Yoga y de sus preciosas herramientas para el bienestar físico, mental, energético, emocional y espiritual.

En conclusión, el Yoga es excelente para todas las personas, sin distinción de creencias, razas o condiciones

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Pequeña conclusión:

El fin de enseñar esto es que Usted pueda apreciar como el veneno se ha infiltrado, y para que conozca un poco más acerca del tan popular YOGA, que se muestra tan inocente y que tiene un trasfondo tremendo y para nada inocente.

El yoga que se enseña en los conventos y monasterios católicos es una de las muchas cosa para reflexionar de la apostasía general que ha triunfando oficialmente en la Iglesia Católica desde el Concilio Vaticano II.

Fuentes:

http://www.traditioninaction.org/RevolutionPhotos/A679-Yoga_N.htm

http://www.yogaenred.com/2013/01/29/yoga-en-el-convento/