PADRE CERIANI: LA REALIDAD CONFIRMA LA INSINUACIÓN

MEMORÁNDUM AMPLIADO

(preparando la meditación del Domingo 8 de mayo)

En el sermón para el Domingo Infraoctava de la Ascensión del año pasado, publicado el sábado 16 de mayo, hice unas insinuaciones…

Ver aquí:

https://radiocristiandad.wordpress.com/2015/05/16/padre-juan-carlos-ceriani-sermon-del-domingo-infraoctava-de-la-ascension/

Allí escribí:

Domingo Infraoctava de la Ascensión o Domingo de los Testigos…, que significa Mártires…

Domingo del testimonio por el martirio…; para lo cual es necesaria la virtud de fortaleza.

Comprendemos que los Discípulos, congregados en el Cenáculo, tenían presente las tristes predicciones del Maestro acerca del porvenir que les esperaba.

Era también muy lógico que, al verse solos y sin la compañía del Maestro, aumentara su temor… Todavía resonaban en sus oídos aquellas palabras: Y vosotros daréis testimonio… Os expulsarán de las sinagogas… Llegará la hora en que todo el que os mate piense hacer un servicio a Dios…

Pero Jesús los había consolado prometiéndoles que su Espíritu les daría valor para afrontar cuantos peligros les presentase el mundo: Cuando venga el Paráclito, Él dará testimonio de Mí…

Es muy actual, pues, este Evangelio, porque trata de la persecución

La Iglesia ha estado siempre perseguida…

Y quizás lo está hoy más que nunca…

Nuestro Señor había predicho a sus Apóstoles: Si a Mí me persiguieron, a vosotros os perseguirán…

Y ahora, luego de prometer el Espíritu de verdad…, el que dará testimonio, les anuncia que también ellos han de dar testimonio…

E inmediatamente les predice las dos formas más terríficas de persecución para que no se escandalizasen ni tropezasen cuando ellas acaeciesen.

Estas dos formas de la persecución son la de adentro y la de afuera.

La persecución de adentro consiste en los cismas…, las herejías…, las apostasías…, los falsos hermanos…

Nuestro Señor la caracteriza y resume diciendo: os expulsarán de las sinagogas… seréis excomulgados… seréis echados de la Sinagoga o de la reunión de los creyentes, que equivale a nuestra “excomunión”.

Se pregunta San Agustín: ¿Qué daño les resultaba a los Apóstoles de que los expulsaran de las sinagogas, si ellos las habían de dejar aunque nadie los despidiera?

Y responde: Esto quiso decir que los judíos no recibirían a Cristo; porque como no había otro pueblo de Dios sino el que era de la estirpe de Abraham, si éste hubiera reconocido a Cristo, no hubieran existido por un lado iglesias de Cristo y por otro sinagogas de los judíos. Y por cuanto los judíos no creyeron, ¿qué restaba sino que los que permanecían alejados de Cristo, echaran de la Sinagoga a los que no dejaron a Cristo?

Parafraseando, debemos hacer dos aplicaciones a la situación actual de infidelidad:

1ª) ¿Qué daño les resultaba a los verdaderos fieles de que los expulsaran de la iglesia oficial, si ellos la habían de dejar aunque nadie los despidiera? Esto quiere decir que la jerarquía oficial se desvió de Cristo; porque si hubiera permanecido rectamente junto a Cristo, no existiría por un lado la Iglesia de Cristo y por otro la iglesia conciliar. Y por cuanto la jerarquía oficial no anda rectamente conforme a la verdad del Evangelio, ¿qué queda sino que los que permanecen desviados de Cristo echen de su iglesia conciliar a los que no se desviaron de Cristo?

Cabe recordar y aplicar aquí aquello de la Carta de los Superiores de la FSSPX en julio de 1988:

Nosotros jamás quisimos pertenecer a ese sistema que se califica a sí mismo de iglesia conciliar y se define por el Novus Ordo Missæ, el ecumenismo indiferentista y la laicización de toda la sociedad. Sí, nosotros no tenemos ninguna parte, nullam partem habemus, con el panteón de las religiones de Asís; nuestra propia excomunión no sería más que la prueba irrefutable. No pedimos nada mejor que el ser declarados ex communione del espíritu adúltero que sopla en la Iglesia desde el Concilio Vaticano II; excluidos de la comunión impía con los infieles.

Sería para nosotros una distinción de honor y un signo de ortodoxia delante de los fieles. Estos, en efecto, tienen absoluto derecho de saber que los sacerdotes a los cuales se dirigen no están en comunión con una iglesia falsificada, evolutiva, pentecostal y sincretista…

2ª) ¿Qué daño les resulta a los verdaderos fieles tradicionales (aquellos a los cuales Monseñor Lefebvre definió como los que comprendieron el problema y que nos han ayudado a proseguir la línea derecha y firme de la Tradición y la fe) que los expulsen de la Neo-F$$PX, si ellos la han de dejar aunque nadie los despida? Esto quiere decir que la jerarquía actual de la F$$PX se desvió de Cristo; porque si hubiera permanecido rectamente junto a Cristo, no existiría por un lado la verdadera Obra de la Tradición y por otro la Neo-F$$PX. Y por cuanto la jerarquía actual de la F$$PX no anda rectamente conforme a la verdad del Evangelio, ¿qué queda sino que los que permanecen desviados de Cristo echen de su Neo-F$$PX a los que no se desviaron de Cristo?

Cabe recordar también y aplicar la Carta citada anteriormente:

Nosotros jamás quisimos pertenecer a la Neo-F$$PX, ese sistema que coquetea con la iglesia conciliar. Sí, nosotros no tenemos ninguna parte, nullam partem habemus, con el panteón de las religiones de Asís, que reconoce hoy como parte suya a la Neo-F$$PX; nuestra propia excomunión no sería más que la prueba irrefutable. No pedimos nada mejor que el ser declarados ex communione del espíritu adúltero que sopla en la Tradición desde la Peregrinación a Roma del año 2000; excluidos de la comunión impía con los infieles.

Sería para nosotros una distinción de honor y un signo de ortodoxia delante de los fieles. Estos, en efecto, tienen absoluto derecho de saber que los sacerdotes a los cuales se dirigen no están en comunión con una tradición falsificada, evolutiva y sincretista…

+++

En apoyo de esta segunda aplicación evoqué la Conferencia de Mons. Fellay, en Fabrègues, el 11 de mayo de 2014, que citaba a Jorge Mario Bergoglio:

Y el cardenal dijo: “No, no, ustedes son católicos, es obvio; los voy a ayudar”

También dijo: “Esta gente piensa que los voy a excomulgar, están equivocados”; dijo algo muy interesante: “Yo no los condenaré, y no voy a impedir a nadie a ir con ellos”

Advertencia 1

Hoy, como ampliación del memorándum, debemos agregar otras citas:

Yo pienso más bien, y este es el otro aspecto de las cosas, que este papa que dice a quien quiere escucharlo que nosotros somos católicos, que dice y repite que la Fraternidad es católica, que somos católicos, que nunca nos va a condenar y que es necesario arreglar nuestro “asunto”. Yo pienso que él va a anular toda condición doctrinal, teórica, práctica, o lo que sea… Él mismo hará pasos en el sentido de un reconocimiento de la Fraternidad. Yo preveo, yo pienso que el papa irá en el sentido de un reconocimiento unilateral de la Fraternidad, y más bien por la vía de los hechos que por una vía de derecho o legal, canónico. (Mons. de Galarreta, Conferencia en Bailly, el 17 de enero de 2016).

Advertencia 2

Está muy claro que el papa Francisco quiere dejarnos vivir y sobrevivir. Incluso ha dicho a quien quiere escucharlo que nunca le haría daño a la Fraternidad. También dijo que nosotros somos católicos. (Entrevista oficial a Monseñor Fellay, publicada en DICI, el 21 de marzo de 2016).

Advertencia 3

Hay un vínculo cercano con el papa, ustedes no pueden imaginar el acceso que tenemos, el fácil acceso que tenemos con el papa. (Mons. Fellay, March For Life Press Conference 2016).

Hoy en día constatamos de parte de Roma una disposición a soportar nuestra existencia y nuestras posiciones teóricas y prácticas. (Mons. Tissier, Entrevista exclusiva, La Porte Latine, 25 de marzo de 2016).

Advertencia 4

Parece haber llegado la hora de normalizar la situación de la Fraternidad. (Padre Schmidberger, Reflexiones…, del 19 de febrero de 2016).

Advertencia 5

Advertencia 6

Creo en el amor…

Queremos regresar del “exilio” en el cual estamos actualmente. (Padre Schmidberger, Reflexiones…, del 19 de febrero de 2016).

Monseñor Lefebvre nunca planteó, como condición de nuestro nuevo reconocimiento por Roma, que Roma abandone los errores y las reformas conciliares. Incluso si dijo algo así a André Cagnon en 1990, él nunca lo hubiera hecho, porque esa nunca fue su línea de conducta, su estrategia con la Roma modernista. (Mons. Tissier, Entrevista exclusiva, La Porte Latine, 25 de marzo de 2016).

 Advertencia 2 Advertencia 3 Advertencia 4

Advertencia 1

Advertencia 7

Finalmente, en aquél sermón sugerí una tercera aplicación, pero la consideré superflua…:

No faltará quien, con razón, piense que debemos hacer una tercera aplicación, en este caso referida a la Resistencia Fláccida… Pero…, si se han ido o los han expulsado de la iglesia oficial y de la Neo-F$$PX… ¿les quedan todavía ganas de estar en esa falsa resistencia? En ese caso…, no perdamos el tiempo y sigamos adelante…

Sin embargo, Luis Manzano se atribuyó la responsabilidad de proponer esa tercera aplicación, que demuestra el avance que los enemigos de la fe protagonizan en el mundo, y escribió lo que puede leerse en el siguiente enlace:

https://radiocristiandad.wordpress.com/2015/05/17/os-he-dicho-estas-cosas-para-que-halleis-paz-en-mi-juan-xvi-33/#more-36359

3ª) ¿Qué daño les resulta a los verdaderos fieles tradicionales (aquellos que empeñan el genuino combate de Resistencia, en la inhóspita trinchera y con alma de pie de gallo) que los desprecien desde la Resistencia Fláccida, si ellos nunca la han integrado, ni la han de integrar jamás? Esto quiere decir que los que comandan la Resistencia Fláccida se desviaron de Cristo; porque si hubieran permanecido rectamente junto a Cristo, no existiría por un lado el verdadero combate de Resistencia y por otro la Resistencia Fláccida. Y por cuanto los comandantes de la Resistencia Fláccida no andan rectamente conforme a la verdad del Evangelio, ¿qué queda sino que los que permanecen desviados de Cristo repudien desde su Resistencia Fláccida a los que no se desviaron de Cristo?

Cabe recordar también y aplicar la Carta citada anteriormente:

Nosotros jamás quisimos pertenecer a la Resistencia Fláccida, ese sistema que coquetea aeronáuticamente con la iglesia conciliar. Sí, nosotros no tenemos ninguna parte, nullam partem habemus, con aquellos que recibirían la tan preciada regularización de parte del panteón de las religiones de Asís; nuestra propia excomunión no sería más que la prueba irrefutable. No pedimos nada mejor que el ser declarados ex communione del espíritu adúltero de los que comandan la Resistencia Fláccida desde el año 2007 por lo menos; excluidos de la comunión impía con los infieles.

Sería para nosotros una distinción de honor y un signo de ortodoxia delante de los fieles. Estos, en efecto, tienen absoluto derecho de saber que los sacerdotes a los cuales se dirigen no están en comunión con una Resistencia falsificada, evolutiva y sincretista… y por lo mismo Fláccida…

Advertencia 8

Ahora, al comprobar el estado actual de la Resistencia falsificada y las aberraciones doctrinales y morales en que ha caído…, nos congratulamos de no haber querido pertenecer a la Resistencia Fláccida.

Los sermones y artículos que enfrentan entre sí a unos y otros gatos williamsonianos, muestran que allí reside el error, tanto o más que en la Neo-F$$PX; a pesar de lo cual los micifuces no logran tomar las medidas que corresponden.

Advertencia 9

El sermón continúa de este modo:

Después está la persecución de afuera: os matarán; e incluso llegará la hora, en los últimos tiempos…, cuando os matarán y creerán con eso hacer un servicio a Dios; es decir, os matarán como a enemigos de la religión oficial…, de la Neo-F$$PX…, de la Resistencia Fláccida…

Según San Agustín, el sentido de estas palabras es el siguiente: Ellos os echarán de las sinagogas; pero no temáis la soledad, porque, separados de la comunión de ellos, reuniréis tan gran número de creyentes en mi Nombre que, temerosos ellos de que quede desierto su templo y abandonado todo lo de la antigua Ley, os matarán creyendo prestar un servicio a Dios, llevados de celo indiscreto por la gloria de Dios y no según la sabiduría. Si bien los testigos, esto es, los mártires de Cristo, fueron muertos por los gentiles, no creyeron éstos, sin embargo, que ofrecían un homenaje a Dios, sino a sus dioses falsos. Pero los judíos, cuando matan a los predicadores de Cristo, creen prestar un homenaje a Dios, juzgando que los que se convierten a Cristo apostatan del dios de Israel. Estos, pues, poseídos del fanatismo, no guiados por la sabiduría, mataban a los creyentes, pensando hacer un servicio a Dios.

Dejo a vuestro cuidado hacer las correspondientes paráfrasis de estas palabras de San Agustín, aplicándolas a la hora actual… y sus tres variantes…

+++

Por su parte, Luis Manzano concluía de este modo su artículo:

El avance del adversario que hemos referido antes de esta tercera aplicación, se produce encerrando cada vez más a los verdaderos seguidores de Cristo; parece un círculo de acero que va encorsetando progresiva y crecientemente a los fieles, que quedarán reducido a un casi invisible pequeño rebaño.

Más que un círculo, se trata en realidad del cumplimiento inverso de la “doctrina” de los tres círculos de Jacinto Loyson que vimos en este, nuestro artículo anterior. Como lo expresa Hugo Wast en su novela “Juana Tabor”, a través de las palabras de uno de sus personajes principales, Fray Simón de Samaria, ese esquema se manifiesta de esta manera:

Mi misión es reconciliar al siglo con la religión en el terreno dogmático, político y social. Me siento sacerdote hasta la médula de los huesos; pero he recibido del Señor un secreto divino: la Iglesia de hoy no es sino el germen de la Iglesia del porvenir, que tendrá tres círculos: en el primero cabrán católicos y protestantes; en el segundo, judíos y musulmanes; en el tercero, idólatras, paganos y aun ateos… Comenzaré yo solo, en mí mismo, el perfecto Reino de Dios… Soy el primogénito de una nueva alianza.

El pensamiento de Loyson señala a una Iglesia Católica que se va abriendo a los herejes, infieles y ateos, llegando a conformar una “superiglesia” donde se incluye a toda la Humanidad, sin distinción de creencias y cultos.

La situación actual, por el contrario, significa que aquel círculo más amplio de Loyson, se va cerrando hacia el centro, rodeando y sofocando a los poquísimos fieles que van quedando: la pequeña grey.

El mundo (y su falsa iglesia) se nos viene encima con energía y avidez:

> Hace sesenta años los fieles rendían genuino culto a Dios Nuestro Señor, a su Hijo Jesucristo, a la Santísima Virgen María, Madre de Dios, a los Santos y a los Ángeles, por su pertenencia a la Iglesia Católica y el cumplimiento de sus deberes, obras de piedad y formación en su seno.

> Luego, ya en los años ’70, cuando se hubo impuesto en la Esposa de Cristo el Modernismo del Concilio Vaticano II, apareció Monseñor Lefebvre, con su obra de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X y la operación supervivencia. (1ª aplicación de las palabras de San Agustín).

> La defección más o menos reciente de la FSSPX, que hoy puede denominarse propiamente —como vimos antes— Neo-F$$PX, obligó a pertrecharse para el combate actual, que ya no es de reconquista sino de resistencia. (2ª aplicación de las palabras de San Agustín).

> Pero la resistencia mal entendida ocasionó otra disgregación que afectó a los que actualmente se desempeñan en la Resistencia Fláccida, claramente sometida a los dictados de la Roma apóstata. Y ya nos queda solamente la Resistencia de las almas con pie de gallo, las que aferradas al Rosario claman con las más apremiantes palabras del final del Apocalipsis: ¡Ven, Señor Jesús! (3ª aplicación —de nuestra hechura—de las palabras de San Agustín).

Ese es el proceso de estrechamiento que sufren los verdaderos creyentes: un círculo férreo que nos aherroja cada vez más, hasta que nos dejen sólo con el Rosario. Más aún: recordamos unas palabras del Padre Ceriani en un sermón del año anterior: “Les van a arrancar los Rosarios de las manos… ”.

La tremenda característica diabólica de este arrebato violento, será que lo harán aquellos que crean prestar un servicio a Dios al perseguirnos: La falsa iglesia (conciliar), la falsa tradición (bailando minué con la iglesia oficial) y la falsa resistencia (volando a Roma, detrás de los bailarines).

Roguemos a Nuestra Madre del Cielo para que mediando ante Cristo Jesús, nos ahorre nuevas defecciones y no limite más el número del pequeño rebaño.

+++

Hay razones de más, pues, para publicar este Memorándum ampliado… y para preparar la meditación del próximo Domingo, 8 de mayo, Domingo de los Testigos…

¡Sí! Lamentablemente, la realidad confirma la insinuación y su advertencia…

 

Padre Juan Carlos Ceriani