LUNES SANTO

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Ayer por la tarde, Jesús salió de Jerusalén y se retiró a Betania, a pasar la noche con sus amigos Lázaro y sus hermanas.

Vuelve hoy a la madrugada a Jerusalén, y en el camino se encuentra con la higuera estéril y la maldice, y se seca. En la ciudad sus enemigos lo asedian a preguntas insidiosas y quieren atropellarlo. Al atardecer regresa de nuevo a Betania.

Los tres hermanos, Marta, María y Lázaro ( este recién resucitado) agasajan en su casa de Betania a Jesús. Un incidente, en que se revela la avaricia de Judas, allí presente, provoca una declaración solemne de Jesús en favor de su persona y de los que, para honrarlo, no vacilan en contribuir con grandes sumas para el esplendor del culto divino y el embellecimiento de los templos.

Evangelio- Continuación del Santo Evangelio, según San Juan ( XII, 1-9)

Jesús, seis días antes de la Pascua, vino a Betania donde estaba Lázaro, a quien había resucitado de entre los muertos. Le dieron allí una cena: Marta servía y Lázaro era uno de los que estaban a la mesa con Él. Entonces María tomó una libra de ungüento de nardo puro de gran precio, ungió con él los pies de Jesús y los enjugó con sus cabellos, y el olor del ungüento llenó toda la casa. Judas el Iscariote, uno de sus discípulos, el que había de entregarlo, dijo: “¿Por qué no se vendió este ungüento en trescientos denarios, y se dio para los pobres?” No dijo esto porque se cuidase de los pobres, sino porque era ladrón; y como él tenía la bolsa, sustraía lo que se echaba en ella. Pero Jesús dijo: “Déjala, que para el día de mi sepultura lo guardaba. Porque a los pobres los tenéis siempre con vosotros, pero a Mí no siempre me tenéis.”

Entre tanto una gran multitud de judíos supieron que Él estaba allí, y vinieron, no por Jesús solo, sino también para ver a Lázaro, a quien Él había resucitado de entre los muertos.

NOTAS MONSEÑOR STRAUBINGER

  •  Sobre esta cena de Betania véase también Mateo 26, 6 ss.; Marcos 14, 3 ss. Según San Crisóstomo y San Jerónimo, esta María, hermana de Lázaro de Betania, no sería idéntica con la pecadora que unge a Jesús en Lucas 7, 36-50. En cambio, otras opiniones coinciden con la Liturgia que las identifica a ambas, como se ve en la Misa de Santa María Magdalena, el 22 de julio, y consideran que la actitud amorosa y fiel de Magdalena al pie de la Cruz y en la Resurrección (19, 25; 20, 1-18), es muy propia de aquella que en Betania escuchaba extasiada a Jesús (Lucas 10, 38 ss.).
  •  Jesús, el más pobre de los pobres, no llevaba dinero, ni lo llevaban los apóstoles, sino que vivían de limosnas, cuyo administrador infiel era Judas Iscariote. Éste es llamado ladrón porque sustraía los fondos comunes. Podemos juzgar lo que valía su defensa de los pobres, cuando él, por dinero, llegó a entregar a su divino Maestro. Cf. I Corintios 13, 3.

NOTAS DEL MISAL DIARIO DEL REVMO. PADRE DON ANDRÉS AZCARATE, O.S.B.

  • Esta hipocresía y sórdida avaricia de Judas, que Jesús reprueba, hallan fácilmente partidarios en hombres y mujeres, al parecer de buen corazón, pero en realidad poco celosos de la honra de Dios y malos hijos de la Iglesia.
  • Jesús deja que Magdalena le tribute ahora ese homenaje, porque sabe que no podrá hacerlo el día de la sepultura, aunque irá al sepulcro provista de ungüentos.