ÁNGELES CUSTODIOS = HISTORIAS

LOS ÁNGELES Y LOS APÓSTOLES SAN PEDRO Y SAN PABLO

A la vista de los tiempos caóticos de hoy, en los que cada vez necesitamos ayuda del Cielo, es bueno recordar la acción de los Ángeles.
A continuación observaremos la llegada de los Ángeles para ayudar a los Santos Apóstoles Pedro y Pablo en respuesta a la oración.
Por lo tanto, desde los primeros tiempos de la Iglesia, tenemos constancia de la acción de los Ángeles, y como acuden en ayuda de los hombres en tiempos de extrema necesidad.
Debemos seguir estos dos ejemplos gloriosos y orar por la ayuda de los Ángeles en las necesidades que se están volviendo cada vez más frecuentes, causadas por el aumento de la agresión de los gobiernos civiles en contra de la doctrina católica y de los que aún son totalmente fieles a nuestra Santa Fe.

Un Ángel ayuda a San Pedro

Pedro04El rey Herodes Agripa tenía al mismo San Pedro arrestado. Lo había echado en un inmundo calabozo; estableció cuatro compañías de soldados para que lo custodiaran, con la intención de quitarle la vida después de la fiesta de la Pascua. Mientras tanto, los fieles de la Iglesia primitiva ofrecían oraciones incesantes por su liberación.
Sus oraciones fueron escuchadas . Una noche, la prisión del Apóstol se llenó de repente con una luz brillante, y un Ángel se le apareció. San Pedro, que estaba sujeto con cadenas, dormía rodeado de soldados. El Ángel, tocándolo, le despertó y le mandó levantarse. Las cadenas que ataban su mano cayeron.
«Ponte el cinturón y las sandalias». Así lo hizo, y el Ángel le dijo: «Envuélvete en el manto y sígueme». Salió y lo seguía. Después de pasar la primera y segunda casetas de guardias, llegaron a la puerta de hierro que daba a la ciudad, que se abrió por sí misma. El Ángel desapareció tan pronto como llegaron a la cima de la calle.
Al darse cuenta de que su fuga fue completa, San Pedro exclamó: “Ahora veo que el Señor ha enviado su Ángel, que me ha librado de las manos de Herodes”. Se dirigió de inmediato a la casa donde sus hermanos estaban reunidos en oración por su liberación.

Un Ángel aparece a San Pablo

pablo

En el tercer viaje misionero de San Pablo a Jerusalén, fue acusado por los judíos, que eran sus enemigos declarados después de su conversión. Fue detenido y encarcelado en Cesárea por dos años. Allí hizo una apelación ante el César por su derecho como ciudadano romano.
Él, junto con muchos otros presos y varios comerciantes, fueron puestos a bordo de un buque con destino a Roma, donde iba a ser juzgado por sus presuntos delitos. Todos estaban a cargo de Julio, un centurión. Los pasajeros numerados eran 276 en total.
Durante el viaje surgió una terrible tormenta, y durante varios días ni el sol ni las estrellas eran visibles. Todo parecía perdido, por lo que la carga fue arrojada al mar con la esperanza de disminuir el peligro. Pero en vano. Parecía seguro que todos se perderían, y el Apóstol oró fervientemente por su liberación.
En respuesta a sus oraciones, un glorioso Ángel se le apareció y le aseguró que iba a estar bien él y sus compañeros de viaje. Acto seguido, San Pablo se dirigió a todos a bordo con estas palabras: “Esforzaos. Ninguno de vosotros se perderá, porque el Ángel del Señor a quien sirvo se me apareció esta noche”.
El barco naufragó en la isla de Malta, en lo que ahora se llama Bahía de San Pablo, todos se salvaron llegando a tierra. En la isla San Pablo hizo muchos milagros y sanó a muchas personas durante su estancia de tres meses.

HIMNO DE LAUDES
AL SANTO ÁNGEL DE LA GUARDIA

santo angel

Ángel Santo de la guarda, compañero de mi vida, Tú que nunca me abandonas, ni de noche ni de día.
Aunque espíritu invisible, sé que te hayas a mi lado, escuchas mis oraciones y cuenta todos mis pasos.
En las sombras de la noche, me defiendes del demonio, tendiendo sobre mi pecho tus alas de nácar y oro.
Ángel de Dios, que yo escuche tu mensaje y que lo siga, que vaya siempre contigo hacia Dios, que me lo envía.
Testigo de lo invisible, presencia del Cielo amiga, gracias por tu fiel custodia, gracias por tu compañía.
En presencia de los Ángeles, suba al Cielo nuestro canto: Gloria al Padre, Gloria al Hijo, Gloria al Espíritu Santo. Amén

Fuente:
http://www.traditioninaction.org/religious/h000rpStoriesLegendsMainPage.html#stories