OSKO: Ante un nuevo libelo de Salza/Siscoe

¿QUÉ ES EL ANTISEDEVACANTISMO?

(primera parte)

A esta altura de los acontecimientos, no discernir acerca del carácter eminentemente escatológico del momento en que vivimos encierra un gravísimo riesgo para cada alma; por lo que, quienes todavía confunden iglesia conciliar con Iglesia Católica, todos los que presumen u otorgan un cierto margen de dudas en cuanto a la mencionada secta diabólica llamada iglesia conciliar (hoy por hoy reconocida mundial y masivamente por casi todos como si fuera la verdadera Iglesia Católica), todos ellos, padecen de una particular ceguera que se tornará, a medida que el tiempo trascurra, en algo completamente irreversible.

sedehttp://adelantelafe.com/entrevista-salza-siscoe-desenmascaran-al-sedevacantismo/

El anterior enlace lleva a la entrevista en la que Salza/Siscoe expresan algunos conceptos relacionados con su nuevo libro “¿Verdadero Papa o Falso Papa? Refutando al sedevacantismo y otros errores modernos”.
Es necesario analizar y refutar los argumentos de los abogados Salza/Siscoe, y será una tarea a llevar a cabo con tiempo y dedicación y, por supuesto, que NO siguiendo la línea argumentativa que ellos proponen, ya que dicho itinerario deductivo constituye una TRAMPA.


Es por esto que quedarán secuelas de este artículo…
Como dato curioso (a mí me causa gracia más bien), las respuestas ante las preguntas del entrevistador aparecen como de Salza/Siscoe…; parecen una sola persona o… siameses. Pero no me hagan caso, son esas cosas que sólo a mí me hacen gracia.
Como Salza/Siscoe dicen desenmascarar el sedevacantismo, es posible catalogarlos como “antisedevacantistas”.

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¿Qué es antisedevacantismo?
Es una palabra relativamente nueva (por supuesto que no tanto como aquellas de “mentevacantista” o “eclesiavacantista”), y mucho menos que “CISMATISMO”; esta última de muy reciente invención.

– Genial.
– ¿Sí? ¿Y qué significa…?
– Ah… No sé…; pero, GENIAL !!!
– Debe tratarse de alguien que está a favor del cisma.
– No…, esos son los cismólogos…
– Bruto, esos son los que se ocupan de estudiar los terremotos y va con S, y no con C.
– Ah… ¿Con C de Ceriani?
– NO !! Con C de cedevacantista…

Bromas aparte, ya que hablamos de Salza/Siscoe, de “malentendidos“, de sedevacantismo y de antisedevacantismo, es conveniente usar el diccionario.

El asunto es que uno se encuentra con esto: “AVISO: La palabra antisedevacantista no está en el Diccionario (Real Academia Española © Todos los derechos reservados)”.

Por lo tanto para responder la pregunta, necesariamente habrá que desglosar la palabra.

Antisedevacantismo:

Anti: Contrario

Sede Vacante: Tampoco se encuentra en el diccionario pero las referencias que pueden encontrarse en la web se refieren exclusivamente a la Sede de Roma y la Silla de Pedro, y significa que no está ocupada, es decir, que no hay Pontífice en Roma.

Hay un símbolo que representa esa situación, lo cual es ya importante.

sede 1Y ese símbolo aparece en diversos lugares al fallecimiento de un Pontífice. De hecho, filatelia y numismática, también dan cuenta de ello:

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Ismo:
Del lat. -ismus, y este del gr. -ισμός – ismós.

1. suf. Forma sustantivos que suelen significar ‘doctrina’, ‘sistema’, ‘escuela’ o ‘movimiento’. Socialismo, platonismo, impresionismo.

2. suf. Forma sustantivos que significan ‘actitud’, ‘tendencia’ o ‘cualidad’. Egoísmo, individualismo, puritanismo.

Ahora retomemos, para poder comprender con amplitud el concepto.
Para responder la pregunta de “¿qué es el anti-sedevacantismo?”, necesariamente habrá que realizar, primero, un análisis de lo qué es, o qué viene a ser, en algunas calenturientas mentes, su opuesto, el SEDEVACANTISMO.

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El SEDEVACANTISMO, según estas cabezas febriles, vendría a ser la escuela de los que quieren que la sede de Pedro permanezca en estado de VACANCIA.
Quienes asumen esa posición serían, para estas ardientes testas, algo así como partidarios de que esa vacancia se produzca, o se mantenga, o perpetúe en el tiempo.

Los adherentes a esta “filosofía”, según estas molleras férvidas, defenderían que el estado ideal para la Iglesia es que la sede de Pedro no esté ocupada nunca, y procurarían que permanezca siempre vacía.

Todo eso a tenor de algunas declaraciones de Salza/Siscoe, caletres acalorados…, si los hay…

Es lógico, ya que eso es lo mismo que ocurre con cualquier otro “ismo“.

Así, el Comunismo es aquella posición ideológica que propugna la propiedad común, o sea que nadie sea propietario y que todo sea de todos (lo que en la realidad se traduce en que todos quedan pobres porque nadie tiene nada, salvo los ideólogos del sistema, claro).

El Liberalismo, favorece la práctica de las costumbres e ideologías de carácter liberal aplicadas a la sociedad (una suerte de “vale todo”, salvo cuando uno les pisa el callo a ellos, claro).

El Indiferentismo, impulsa la completa prescindencia en materia de religión, lo cual es ya una práctica religiosa…

Por consecuencia el Antisedevacantismo debe ser la escuela (porque enseñan y hasta escriben libros al respecto) que impulsa, favorece y defiende la idea de que la sede apostólica NO PUEDE estar nunca vacante.

Para los adeptos a este movimiento, cualquiera que declare que la Sede se encuentra vacante entra en herejía o en cisma, o en ambas cosas, inmediatamente.

Pero, tranquilos; como bien sabemos, casi ningún hereje cae fuera de la Iglesia; estamos adentro después de todo, porque mientras que no haya una sentencia… Y, ¿quién dictará la sentencia en tiempos como estos? NADIE.

Por eso, tal y como ocurre en la iglesia conciliar (que todos hacen parte del “pueblo de Dios”) todos hacemos parte de la Iglesia Católica: modernistas, herejes, cismáticos, apóstatas, conciliares Novus Ordo, conciliares Motu proprio, conservadores, neoconservadores, pseudo-tradis, tradis, pseudo-resistentes, resistentes, sedeocupantistas, papamateriálites, sedevacantistas… (y la lista no es exhaustiva…); porque lo que importa es… la cerveza. ¡Perdón!, la caridad.

Así, que la Fe no importa tanto. Al menos, si el asunto es material…

Quiero decir; uno puede insultar espantosamente a la propia madre materialmente; y en tanto que no llegue a hacerlo formalmente, no es tan mal hijo.

Una pregunta:

Cuando un papa muere y el estado Vaticano comprueba el hecho y admite el estado de sedevacancia, ¿entra en estado de cisma? Parece que, al menos, el Camarlengo se encontraría en situación ciertamente delicada.

De todos modos, nuevamente, tranquilos, porque apenas se reúnen los Cardenales y nombran un nuevo Papa, esto hace que todos… Estado Vaticano, Cardenales e tutti quanti, sean recibidos nuevamente en el seno de la Iglesia; incluido el Camarlengo.

Como quien dice, pasan de ser técnicamente SEDEVACANTISTAS a ser SEDEOCUPANTISTAS ipso facto, lo cual, por supuesto, es sinónimo de ANTISEDEVACANTISTAS.

Bromas aparte, la teoría de la sede vacante no se ha constituido nunca ni en una escuela ni en una doctrina.

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Nadie entre quienes sostienen que existe el estado de Vacancia en la Santa Sede, impulsa, o propugna, o favorece de manera alguna que eso ocurra, y menos se pretende que exista un MOVIMIENTO sedevacantista, como dicen Salza/Siscoe, sacando esto sólo de su encendida cholla.

La posición que sostiene que existe un estado de sedevacancia, es más bien la simple constatación de un hecho (por ejemplo que el Papa está muerto, o que renunció, o que aquel que reclama el trono pontificio no es un Pontífice legítimo), que se sigue del estudio y análisis de una situación histórica, corroborada constantemente, inclusive por los enemigos del llamado sedevacantismo.

Pero Salza/Sicoe deberían saber que algunas veces las conclusiones son evidentes, y por lo tanto bastante asequibles. Quiero decir, que puede darse el caso de que alguien hable como lobo y huela a lobo, aunque se vista de oveja… Digamos que no es tan difícil.

En tal sentido, hemos podido constatar en algún momento de la historia (más precisamente en los años SESENTA) que ALGO pasó; y que a partir de entonces, ALGO ya no fue igual que antes. ALGO… cambió.

Pues bien. Ese ALGO, es sobre lo que, en el mundo tradi, estamos todos de acuerdo.

El problema es que no lo estamos frente a todas las consecuencias devenidas del hecho de que ese ALGO haya ocurrido.

Y ese algo fue el concilio vaticano II.

Ahora bien.

Es notable que a más de CINCUENTA AÑOS de dicho concilio, todavía persista una situación tal (que algunos denominan “crisis”, y yo prefiero denominar catástrofe) que todos (tanto aquellos que declaran que la Sede está vacante, como aquellos empecinados en hacer pasar a evidentes anticristos por verdaderos vicarios de Cristo), digo todos, reconocen que la situación actual no sólo NO MEJORA, no sólo NO SE SUPERAN LOS MOTIVOS DE LA “CRISIS“, no sólo NO DESAPARECEN los marcados elementos revolucionarios y subversivos en materia de DOCTRINA, PASTORAL, y demás cosas relacionadas con el cuestión religiosa, sino que, por el contrario, AUMENTAN; y que la situación actual resulta ser tal que es IMPOSIBLE compararla con cualesquiera otra en toda la Historia del mundo, y en particular de la Iglesia.

La desaparición de la Cristiandad es un hecho constatable y harto evidente que nadie podría negar.

Como tampoco se puede negar que los males AUMENTAN bajo el auspicio, constante, sistemático explícito, persistente y machacoso de los mismos pseudo-pontífices conciliares.

Para todos, además, la situación, la calidad, las imposturas de los distintos prelados de la iglesia conciliar, cardenales, obispos, y curas y religiosos y religiosas en general, es DEPLORABLE, cada vez es PEOR (y no les falta razón).

Basta con recorrer sus sitios web y blogs para darse cuenta de esto que estoy diciendo.

Resumidamente.

Suponiendo que aceptáramos la tesis que sostiene que la iglesia conciliar ES LA IGLESIA CATOLICA (suponiendo que fuésemos de los que no pueden distinguir a Cristo del Anticristo), no sólo no se ven en ella atisbos de mejoramiento alguno, sino que, por el contrario, todo demuestra que cada día que pasa todo en ella se torna peor.

Y ningún signo o señal permite tener un mínimo de optimismo respecto de la situación descrita respecto de la iglesia conciliar.

Sigamos entonces con nuestro pensamiento.

Por otro lado, y como no podía ser de otra manera, todo en las sociedades humanas, trátese del país que sea, se descompone a extraordinaria velocidad.

Las Organizaciones políticas a Nivel Mundial, todas ellas, trabajan en la construcción de una sociedad absoluta y completamente ANTICRISTIANA, y de un Poder Mundial diabólico; y la iglesia conciliar es uno de sus más estrechos colaboradores en tal magnífica tarea. ¿Lo habrán notado Salza/Siscoe? (aclaro que para ello hace falta un mínimo de cabeza fría…).

Es tan larga la lista de cuestiones que podrían citarse como prueba que me limitaré a decirles a los lectores que, sencillamente, corroboren estas afirmaciones leyendo los diarios.

Paralelamente, los distintos gobiernos nacionales (incluyendo el estado Vaticano), es decir, quienes ejercen el poder en dichos gobiernos, son marionetas de ese Poder Mundial que se consolida.

Frente a estos hechos irrefutables, que configuran un elocuente escenario, un católico preparado y advertido puede y debe hacer la lectura escatológica tal y como está mandado.

Ante el escenario descrito, cualquier observador objetivo deberá admitir que, por lo menos, hay una evidente anomalía en relación con los “papas conciliares“; y que, si existen dos posiciones, sedevacantismo y antisedevacantismo, si existe la discusión planteada, debe ser por alguna razón.

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Es evidente que ALGO pasa con los llamados “papas conciliares”.

a) Los papas conciliares parecen CEOs de una empresa mundialista más.

b) Porque un verdadero pontífice abriría su boca para proferir la Verdad.

c) Proferir la Verdad implica, necesariamente, CONDENAR al mundo moderno por esencialmente anticristiano.

d) Proferir la Verdad significa NEGAR que todas las religiones llevan a la salvación.

e) Proferir la Verdad significa TODO lo contrario de lo que representan Roncalli, Montini, Luciani, Wojtyla, Ratzinger y Bergoglio; lo que escribieron, lo que dijeron, lo que mostraron, lo que enseñaron.

f) Y, más sencillamente, porque si el que se sienta en Roma habla como lobo, huele a lobo y parece un lobo, ergo debe ser un lobo, sospecho…

g) La Silla de Pedro exige la conducta de Pedro.

Contra los hechos no se argumenta.

Podrá decirse lo que se quiera, pero pongamos las cosas en su lugar, también respecto de la llamada jerarquía eclesiástica.

En el Sillón Pontificio se sienta un hombre. Se llama Jorge Mario Bergoglio.

Debajo de él existe una inmensa jerarquía llamada eclesiástica. NINGUNO de los miembros de dicha jerarquía se levanta frente a las, muchas veces, ABERRANTES declaraciones y actos públicos de Bergoglio.

¿Qué debe pensar frente a esto un observador objetivo?

¿Qué los “pobres” miembros de esa jerarquía está en la ignorancia invencible? (¡oh reaparecido y nunca olvidado Carlos Nougué!).

¿Que ellos padecen al tirano?

¿Que no saben cómo hacer para sacárselo de encima?

¿Que están esperando que se muera para elegir uno bueno?

O más bien… ¿QUE SON CÓMPLICES?

Y, si son cómplices…, ¿de qué estamos hablando, sino de una completa y total APOSTASÍA?

El caso RATIZNGER es elocuente. Además de sus propias “cositas”, nada dice del sucesor que le ha tocado.

¿Que esos hombres NO NIEGAN FORMALMENTE LA FE?

◊◊◊

Ya estoy realmente cansado de intentar luchar contra esa verdadera TRAMPA, que se ampara en vericuetos canónicos.

La verdad es muy distinta.

Todos los prelados de la jerarquía conciliar CREEN en las doctrinas del concilio vaticano II. Todos ellos lo aceptan como parte del Magisterio de la Iglesia. Por eso no pueden oponerse a Bergoglio; no pueden, porque eso significaría ir contra aquello en lo que creen.

Hay situaciones paradojales. Ciertos sectores conservadores se sorprenden frente a hechos concretos de la praxis bergogliana, que les parecen excesivos y como revolucionarios y subversivos y contrarios a la Fe de Siempre, a la Tradición (porque lo son realmente); pero, cuando quieren manifestar su oposición (leve, por cierto ya que no se trata de cruzados de actitudes viriles), se encuentran con que TODO lo “nuevo” de Bergoglio ya estaba anunciado o enunciado en los documentos de su venerado Concilio Vaticano II.

Más allá de las buenas intenciones que alguno pudiera presuponer en ellos (alguno, yo no), la realidad es que se trata de cómplices del “Golpe maestro de Satanás”.

Entre tanto, gracias a tipos como Robert Sicoe y John Salza, los católicos que quedan en el mundo están adormecidos…, pero con la testa frígida… El sopor inducido que padecen les impide huir de la falsa-iglesia; salirse de la iglesia conciliar, en cumplimiento de lo que está mandado claramente.

Gracias a una pésima y falsa lectura de notas como la VISIBILIDAD DE LA IGLESIA y la INDEFECTIBILIDAD DE LA IGLESIA, se confunde y se mantiene adheridos a la iglesia conciliar a miles de católicos.

Esos señores, abogados laicos, Salza y Siscoe, tan cercanos al corazón de la actual conducción de la F$$PX (me sorprende, además, que siendo de público conocimiento que el señor Salza perteneció a la masonería durante muchos años…, nadie se levante para decir absolutamente nada al respecto), hasta escriben libros para denostar una conclusión teológica que, a esta altura, más bien parece el resultado de un simple ejercicio de lógica.

De sus propias palabras, “Diez años estudiando esta cuestión”…, para llegar a concluir en los mismos argumentos que otros teólogos católicos, con disciplina y método, hace mucho tiempo habían dilucidado con inteligencia y sagacidad, para luego de muchos años concluir en que habían quedado superados por la misma realidad y que nada de todo eso servía para explicar la situación actual REAL y VERDADERA.

Dije que no iba a profundizar ahora respecto de los argumentos de estos dos abogados antisedevacantistas. Sin embargo digamos algunas cosas.

Salza/Siscoe se parecen mucho a esos señores a los que llaman “economistas”, y que frecuentemente hablan en la televisión o escriben artículos en los diarios o en revistas especializadas en economía.

Los “economistas” se esfuerzan en mostrarnos que la economía es algo muy complicado, casi indiscernible; una materia reservada sólo para especialistas (ellos), que son quienes nos van a decir siempre lo que nos conviene oír.

Esos economistas, que prefieren mantener oculto que son empleados de multinacionales, de oficinas de asesoramiento financiero y que siempre, siempre… siempre, trabajan para quienes les pagan y que esos, en el 99 % de los casos, son los banqueros, o los financistas, o sea, LOS DUEÑOS DEL DINERO y DEL PODER QUE DA EL DINERO, se refieren a los asuntos económicos de un modo críptico, con lenguaje especializado; más bien parecen “brujos” o “iniciados” en algún arcano inalcanzable para los neófitos o las personas comunes.

Pues bien, también Salza/Siscoe (y muchos otros como ellos) procuran convencernos de lo complicado e indiscernible que es todo este asunto actual. Ellos, que son “los especialistas” (igualito que los “economistas”), procuran persuadirnos de lo difícil que es poder discernir respecto de si Bergoglio es un hereje, si lo es materialmente, o si lo es formalmente, y lo particularmente endiablado que sería intentar descubrir qué cosa pasaría en cada uno de los casos.

Sus argumentos no son nuevos. Siempre giran en derredor de cuestiones relacionadas con el Código de Derecho Canónico. Ahora bien, no desconozco la importancia que tiene ese compendio de Leyes.

Pero tenemos la inteligencia (bendito don) para que venga en nuestra ayuda. Por simple lógica deduzco que, si la iglesia conciliar acoge, bendice y canoniza la herejía, por lo menos desde el año 1969, y que hasta hoy supuestos pontífices posteriores nada dicen al respecto, existe una fuerte posibilidad de que todos ellos sean cómplices en la herejía y herejes pertinaces.

Y ante esta posibilidad, tengo el recurso, muy a mano, de comparar sus dichos y escritos con los dichos y escritos de verdaderos Pontífices y autores probados. Y por supuesto que puedo también estudiar la cuestión amparado en las enseñanzas bimilenarias de la iglesia, comparando lo que siempre se enseñó con las novedades que enseñan los conciliares.

Continuará