OSKO: COMENTARIO ELEISON Número 410 – 23 de mayo de 2015

LA MEDIDA COLMADA

(Por el más grande propagandista, en vida, de la posición sedevacantista)

Mons. Williamson, con su insistencia, con su búsqueda casi constante de ideas, razonamientos y argumentos, muchas veces improcedentes y otras desopilantes o rocambolescos (tal el caso del ELEISON 410), ha superado largamente lo prudencial; y se ha convertido en el mejor difusor de la posición teológica que sostiene que la Sede Apostólica se encuentra Vacante.

Mons. Williamson ha conseguido, finalmente, colmar la medida. No me refiero a la de mi paciencia, por supuesto; ni tampoco me propongo como referente de la paciencia Divina; no obstante que no me parecería para nada extraño que ésta estuviera colmada, que quede claro; en cambio, sí creo que Mons. Williamson colmó la medida que él mismo debería haberse impuesto respecto de la cuestión del SEDEVACANTISMO.

A pesar suyo, le hace un gran servicio a la ardua tarea de difundir y dar a conocer lo antes posible, y a la mayor cantidad de gente posible, todo lo atinente a esa posición teológica.

Se dirá… “Pero, él trata de desprestigiarla”… Pues sí, pero lo hace tan mal, que, en realidad, la fortalece, además de difundirla.

Todo lector podrá constatar dos cosas:

a) Habíamos dejado de hacer comentarios a los ELEISON COMMENTS, por lo que no se podrá pretender que tenemos una idea fija y obsesiva de molestar al prelado inglés.

b) Este ELEISON 410 es palmariamente un ejemplo cabal de las incoherencias doctrinales, por un lado, y de las incongruencias prácticas, por el otro; ambas son características del obispo que no renunció, sino que fue expulsado, de la F$$PX.

Esa, su NO renuncia, representa un claro intento de permanecer dentro todo lo máximo que pudiera, y es para mí, una muestra que alumbra como un faro y convierte en entendible el accionar sinuoso y poco transparente de un Obispo que, como ya se ha dicho, pone la luz de giro que indica que tomará hacia la derecha, pero gira hacia la izquierda.

Desconcertante ha sido todo su derrotero, más allá de sus declaraciones en las que se manifiesta anti-liberal y enemigo del modernismo. Su empecinamiento en sostener que los papas conciliares son, AL MISMO TIEMPO, CATÓLICOS Y LIBERALES, resulta ser por completo exasperante; y lo es, porque semejante cosa ofende y trastoca la inteligencia, el buen criterio, la lógica e incluso hiere los oídos que aún responden conforme el “sensus fidei”.

El párrafo que afirma: En una tal situación como ésta se puede ciertamente hablar de Papas liberales pero no de Papas no católicos, en cuanto a que está faltando el requisito primero para tal condenación, a saber, la voluntad personal por parte de ellos de ser liberales y no Católicos”, hace doler los ojos.

Comienza diciendo que “ciertamente se puede hablar de Papas liberales”… pero más abajo dice TODO LO CONTRARIO, cuando afirma que les falta la voluntad de ser liberales, por lo que SON LIBERALES, pero también NO LO SON… ¿Cuál es, según Mons. Williamson, la razón por la que, a pesar de que SON LIBERALES, NO LO SERÍAN? Pues… ¡¡¡porque no saben que lo son, o porque les falta voluntad de serlo…!!!

Está genial, visto de ese modo.

Veamos lo mismo con otro ejemplo.

Lutero fue un enemigo de la verdad. Sin embargo, él, al igual que hoy los papas conciliares de liberalismo, estaba imbuido por las ideas reformistas revolucionarias. Por lo que, en realidad, Lutero no habría tenido la voluntad de oponerse a la verdad… Ergo, Lutero, luterano y todo, era católico, ya que no tenía voluntad de oponerse a la verdad, debe decir el señor Obispo…

Se dirá: “Pero es imposible saber si Lutero tenía o no tenía la voluntad de oponerse a la verdad; no se puede escrutar las conciencias”. Pues bien, de acuerdo estamos.

Ejemplo aplicable, indistintamente, a Cerinto, Donato, Arrio, Huss, Calvino, Lammenais, Sagnier, Boff, Rhaner, Montini, Wojtyla, Ratzinger, Bergoglio, Fellay, Rousseau y Carlitos Marx… A todos, bah…, incluyendo al Obispo de Kent…

A mí me parece bien. Podemos entonces cerrar los blogs, todos, y dejarnos ya de discutir todas estas “estupideces” e “intrascendencias”…, ya que las palabras, los conceptos, las ideas, y la lucha por la verdad, carecen, en este caso, por completo de sentido.

Para Mons. Williamson, la PROFERICIÓN DE LA FE, parece ser algo prácticamente imposible o innecesario o indiferente. O bien, que la discusión de estas cuestiones es completamente superflua. Él no lo dice explícitamente, pero resulta ser una conclusión lógica de su pensamiento.

Mons. Williamson razona como un agnóstico…; y no es para nada exagerado lo que estamos diciendo.

Dará lo mismo lo que se diga, y lo que se haga. Lo que importa, según este Obispo, es saber cuál es la voluntad que anima a tal o cual persona, para finalmente poder discernir lo que esa persona es. Dicho de otro modo, para saber si alguien es católico o no, Mons. Williamson nos dice que hay que meterse en sus riñones. Esto sólo, invalida ya completamente esta portentosísima tesis surgida desde la cátedra del culto Obispo de Kent.

Se trata de un absurdo completo, y un proceder inaceptable, visto desde la posición católica. Imaginemos si el Santo Oficio de la Sagrada Inquisición se hubiese guiado por tal método…

Mucho se parece el argumento de Mons. Williamson a los que suele usar el impresentable Bergoglio, cuando afirma, “si una persona busca a Dios, ama a Dios, pero es homosexual… ¿Quién soy yo para juzgarlo?”

Se trata exactamente del mismo modo de razonar williamsoniano – bergogliesco.

Pero vayamos al texto completo que iremos comentando.

Papas Conciliares – I

El mundo siempre ha hecho malos Papas, pero nunca
como en el mundo de hoy en día, más corrupto que nunca.

El mundo ha conocido seguramente algunos Papas malos, pero no que defeccionaran en la fe con la sostenida contumacia y pertinacia y con el peso cuantitativo y cualitativo que lo hacen los llamados papas conciliares, y eso desde hace más de 50 años y de manera continua y sistemática.

Siempre que se propone el reclamo de que los Papas Conciliares pueden tener, al menos parcialmente, buena fe, hay usualmente Católicos que protestan. Dirán que los Papas son hombres de Iglesia inteligentes y educados de manera que es imposible que no se den completa cuenta de lo que están haciendo. La teoría “mentevacantista” según la cual estos Papas tienen mente vacante, parcialmente ignorante de las consecuencias de sus propias acciones es, para estos críticos, absurda.

Y vaya si lo es… ¿Será que solamente Mons. Williamson y su amigo no ven lo absurdo en ella?

Se puede comprender la protesta, pero sea leído un amigo que comprende al “mentevacantismo” tal como necesita ser comprendido:

O sea… A la tesis sedevacantista Mons. Williamson viene a oponer una novedosa teoría, que su autor ha bautizado como “MENTEVACANTISTA”, y que, según él, es re-buenísima ya que explicaría mejor la situación actual. Dicho sea de paso, ese concepto se lo han aplicado a él… Es decir, es Mons. Williamson quien tiene vacante la mente… Pero él lo aplica a la Sede Romana…

Según dice:

La idea que Papas pueden estar equivocados de buena fe porque mantienen que ciertos errores no se oponen a la Fe, se toma poco en serio porque la gente tiene un concepto del papado demasiado separado del mundo, cuando que la historia total de los Papas es una historia de hombres de su tiempo estando expuestos a compartir todos los buenos y malos hábitos y los vicios de su tiempo. La diferencia yace en el poder del error, el cual nunca ha sido tan potente como lo es hoy en día, la humanidad nunca habiendo sido, como no se debe olvidar, tan degenerada como lo es hoy en día.

Operan aquí algunas falacias…

Comenzando por la intención de instalar en la mente del lector que lo que ocurre hoy es lo mismo que ha ocurrido antes, muchas veces, pocas veces o algunas veces.

Pero eso no es cierto, como sencillamente puede concluir todo observador bien informado.

Además, ante “el poder del error”, un verdadero Pontífice tendrá siempre la asistencia PROMETIDA, que viene desde lo Alto. “He rogado para que tu fe no desfallezca”. Ergo, si alguien que se supone es un Papa, falla en materia de Fe (supongo que ante la friolera de más de cincuenta años de heterodoxia conciliar, nadie nos reclamará, ahora que probemos la FORMAL HEREJÍA de los llamados papas conciliares), es porque carece de esa asistencia Divina, y esto solamente puede ocurrir por una razón: se trata de un usurpador y no de un verdadero Vicario de Cristo.

Se trata de esto; o hay que suponer que en algún punto las promesas de Nuestro Señor serían fallidas o falsas.

Lo último que nos faltaría ahora sería que Mons. Williamson, si llegase a enterarse de lo que estoy diciendo saliera a decir que no se puede decir que los llamados papas conciliares han fallado en materia de fe… Reafirmamos, pues, por si falta hiciere, que no sólo han fallado sino que han caído repetidas veces en herejía, no sólo “material” sino también “formal”.

Por otra parte, puede que la humanidad de hoy en día este muy, muy, muy degenerada, no lo dudo; pero aún en Sodoma hubo un Lot; por lo que colijo plausible que los habrá también hoy día. Sin embargo, el asunto es bastante más escabroso que la cuestión de los malos hábitos que tenían los encantadores buenos vecinos de la ciudad condenada.

Y si puede hablarse de un equivalente comparable, y ya que la debacle de que hablamos, la actual, es una debacle en la Fe, ante todo y primero que nada…, entonces eso tiene un nombre; se llama APOSTASÍA, está anunciada y el lamentable y patético Obispo ingles NO QUIERE VERLO NI ACEPTARLO, y por eso se la pasa inventándose absurdidades, tales como esta pavada del “mentevacantismo”.

Un intento muy poco serio.

Todo indica, pues, que quien se lo aplica a él tiene razón…

Porque de lo que hoy se trata es de supuestos papas que defeccionan en la Fe, y eso no es tan sólo un vicio capital, sino que es la diferencia esencial entre ser y no ser católico.

Pues ciertamente el liberalismo está ahora por todos lados y es abrumador, no ya más un mero pensamiento o manera de pensar sino una propia manera de ser que penetra a cada hombre vivo, sea él un liberal absoluto en sí mismo o un agente del liberalismo y de su subversión o meramente una de sus herramientas. Tal es el caso de los Papas Conciliares. Creyendo que se acercan al mundo para curarlo, no se dan cuenta que es el mundo el que se acerca a ellos, para infectarlos y controlarlos.

¿QUEDA CLARO? Mons. Williamson ADMITE tanto que el liberalismo está en todos lados, como que es abrumador (y eso significa justamente aquella APOSTASÍA que él evita cuidadosamente mencionar); y también dice que LOS PAPAS CONCILIARES SON (AL MENOS) HERRAMIENTAS DE LA SUBVERSIÓN DEL LIBERALISMO. ERGO (digo yo…) LO SON DE LA APOSTASÍA.

Nos dice, no obstante, que ¡¡¡son de buenos estos tipos!!! Es que ellos, en su completa ignorancia (pobres…) CREEN QUE HACEN EL BIEN, según la inefable teoría del inefable obispo.

En una tal situación como ésta se puede ciertamente hablar de Papas liberales pero no de Papas no católicos, en cuanto a que está faltando el requisito primero para tal condenación, a saber, la voluntad personal por parte de ellos de ser liberales y no Católicos. Uno no puede hacer otra cosa más que reconocer que en estos Papas hay una voluntad personal de ser Católicos y no liberales anti-Católicos, dado que para ellos no hay contradicción entre los dos, muy por el contrario. Según el teólogo y pensador de ellos, Joseph Ratzinger, el liberalismo es uno de los buenos derivados del Catolicismo, necesitando solamente ser limpiado de ciertas distorsiones ajenas importadas adentro de él. Y, entonces, en cuanto a la destrucción de la Iglesia, resulta lógico que los Papas, creyendo en un tal Catolicismo comprometido, no pueden evitar que una de las consecuencias de sus acciones sea esta destrucción.

Al principio de este artículo me había referido al contenido del párrafo anterior.

¿De dónde se agarra Mons. Williamson para afirmar que, “UNO NO PUEDE MENOS QUE RECONOCER EN LOS PAPAS CONCILIARES “UNA VOLUNTAD PERSONAL DE SER CATÓLICOS Y NO-LIBERALES ANTI-CATÓLICOS”?

A ver… Los modernistas basaron su estrategia en no declararse nunca a sí mismos como “MODERNISTAS ANTICATÓLICOS”… Su estrategia era, y es, pasar por católicos precisamente…; y eso es lo que hacen los modernistas actuales, que ocupan las distintas sedes episcopales, las cátedras otrora católicas y la mismísima sede de San Pedro. Al camuflaje de estos modernistas, bien actuales y operantes, Mons. Williamson contribuye con su empeño.

Creo no equivocarme si digo que en mucho tiempo no había visto, escuchado o leído algo tan pobre, insustancial e incluso ridículo como esta estupidez del supuesto “mentevacantismo”; claro, si se trata de la mente de los apóstatas romanos, no de la del obispo kentiano…

Lo menos que uno puede hacer es preguntarse, si acaso los seguidores del Obispo inglés no habrán perdido toda capacidad de razonar. Y no es este un insulto, sino más bien un pedido, un ruego, un llamado a la reflexión, salvo que padezcan de la misma enfermedad…

Dicho llamado al señor Obispo ya lo hemos descartado…

Igual, como nunca responden (ni el Obispo ni sus seguidores) jamás nos enteraremos.

Francamente resulta muy difícil encontrar los aspectos o las razones en las que se basa Mons. Williamson para intentar fortalecer su posición. Salvo que no haya razones, que la mente esté vacante…

Porque me parece mucho, pero mucho más fácil probar todo lo contrario de lo que él pretende.

En cuanto a que Ratzinger sostiene que el liberalismo sería un buen derivado del catolicismo algo distorsionado, y por tener esa creencia entonces se puede decir que Ratzinger quiere ser católico…, se trata de la misma línea de lucubraciones gratuitas del Obispo. Recuerden la reprimenda de Dom Tomás con ocasión de aquella conferencia de 2012…

Porque es imposible que un supuesto papa, que además es teólogo, ignore una importante cantidad de documentos magisteriales que enseñan solemne y dogmáticamente que el liberalismo es una ideología revolucionaria que contiene un cúmulo de principios o enunciados que resultan ser intrínsecamente opuestos a la Verdad Revelada, a las Sagradas Escrituras, al Magisterio solemne y hasta al sentido común, a la inteligencia humana, a la lógica más elemental y al mismísimo orden natural mediante el cual plugo a la Divina Providencia disponer todas, absolutamente todas las cosas… Hecho este que el liberalismo rechaza, niega, repudia y combate.

En lo que concierne a Monseñor Lefebvre, dado que él creció en una Iglesia bien diferente de la Iglesia de hoy, yo puedo sólo concluir que para él era imposible para un Católico actuar como un instrumento de la subversión sin darse cuenta de lo que estaba haciendo. Mucho menos podía un Papa no darse cuenta. Leyendo entre líneas ciertos escritos de Monseñor, yo sí creo que mientras que su visión del mundo ciertamente incluía el proceso de degeneración llegando hasta el fin del mundo, no incluía que ese proceso involucrara de alguna manera clara a la Iglesia también.

¿Se puede ser más enredado para decir una cosa?

Es que es enredado a propósito, porque lo que intenta decir es absurdo y muy distante del pensamiento verdadero de Monseñor Lefebvre, y él lo sabe perfectamente.

Fácilmente se comprende la razón por la que Mons. Williamson se mete ahora con Mons. LEFEBVRE. Es que este último delimitó claramente el campo en el que él mismo trabajaba (cosa que a muchos sedevacantistas se les escapa también) y por lo cual él afirmaba “Yo no zanjo” respecto de la posibilidad de que ciertamente los papas conciliares fuesen usurpadores y/o antipapas, lo cual no impidió que llamase a las cosas por su nombre:

– a los papas conciliares: Anticristos;

– a la Roma modernista conciliar: Roma anticristo;

– a la actual situación que reina y gobierna omnímoda y universalmente: Apostasía…

Otorgándole, de ese modo, a la tesis sedevacantista el estatus necesario para ser analizada, estudiada, profundizada y… difundida, como él mismo sugirió hacia el final de sus días.

Y todo eso hace ya 25 años…

Si no fuera por lo que tiene de trágico todo esto, sería para morirse de risa, como si del chiste mejor contado se tratase. Pero no…, es de una gravedad que ha colmado largamente la medida, como ya fue dicho más arriba.

Ya puedo imaginar cómo unos lectores rechazaran este tipo de análisis: OH, Excelencia, por favor pare de defender a los Papas Conciliares. Es blanco o negro. Si ellos son negros, seré un feliz sedevacantista. Si son blancos, seré un feliz liberal. ¡Los grises suyos no hacen más que confundirme!

Pues sí. De esto se trata precisamente, y Mons. Williamson ve muy claro lo que hace y sabe perfectamente que esta objeción, que puede ser planteada mucho más seriamente de como él mismo lo hace, concluye en la verdad. El pensamiento de Mons. Williamson contiene demasiados grises…, muchos SÍ-NO y NO-SÍ, y “MÁS O MENOS”, por todas partes…

De todos modos, el supuesto dilema está mal planteado. No se trata de ser un feliz sedevacantista, o un feliz liberal… ¿Qué es esto? De lo que se trata es de conservar la Fe, y para ello, en las actuales circunstancias es preciso e indispensable delimitar con la mayor exactitud posible los límites, los diversos campos, las posiciones fácticas, conceptuales y sobre todo semánticas, que permitan conocer con claridad meridiana el WHO IS WHO en atención a la doctrina tradicional, a la Fe verdadera, al Verbo de Dios, puesto que los enemigos de Dios procuran diluir a CRISTO, Su Verbo…

Pero además, ¿cómo trabajan los enemigos de Dios para diluir a CRISTO? Precisamente trabajan con la confusión, evitando las delimitaciones que mencionábamos.

Y eso es justamente los que ofrece Mons. WILLIAMSON: Mucha confusión como puede verse en lo que sigue:

Queridos lectores, negro es negro, blanco es blanco, pero raramente en la vida real encontramos blanco puro y nunca negro puro (lo peor que sea tiene sin embargo la bondad de ser). Si ustedes quieren comprender esta excusa (relativa) de los Papas Conciliares, la clave reside en asir que nunca ha sido el mundo tan profundamente malo como lo es hoy en día. A partir de esta degeneración sin precedente es obvio que los Papas Conciliares son en este respecto más excusables por extraviarse en la Fe que cualquiera de sus predecesores.

¿Excusables por extraviarse en la Fe? ¿Leí bien?

Las cosas que hay que leer.

Puede decirse respecto de ciertas cuestiones, bien humanas, contingentes, etc.… lo que Mons. Williamson dice respecto de lo negro y blanco, pero es inadmisible que un Obispo católico pretenda aplicárselo a la mismísima doctrina católica, en suma a la Verdad, que Dios ha previsto sea perfectamente reconocible por todos los hombres, de todo tiempo y lugar, según enseña Santo Tomás y afirma el Magisterio solemne.

Existe una clara distinción y esa es la que da el Evangelio y la que nos entregó siempre el Magisterio Solemne de la Iglesia. Es aquella que permite que las ovejas reconozcan al buen pastor y que este reconozca a sus ovejas…

Los católicos integrados hoy en el pusillux grex, disperso por el mundo, reconocerían de inmediato y sin duda alguna a un buen Vicario del Supremo Pastor de las almas. Y hoy es visible, en cambio, que quienes conservan todavía la Fe, rechazan, sospechan, cuestionan, o por lo menos dudan del actual ocupante de lo que fuera la Sede Petrina.

Ese solo dato, es elocuente y suficiente en sí mismo.

En cuanto al Buen Pastor…

Pienso que tampoco se andará con los tonos grises de Mons. WILLIAMSON a la hora de verificar las diferencias entre un verdadero Papa y un antipapa usurpador del solio pontificio como son y han sido los llamados papas conciliares, judaizados y judaizantes, ecumenistas y liberales, filomasones y pro-sionistas.