LA VIRGEN DE GUADALUPE

EL NOMBRE DE GUADALUPE

Un original de Luis de Guerrero Osio y Rivas tomado de aquí:

Los siglos han especulado sobre el nombre de Guadalupe-1. Las especulaciones más sarcásticas se dieron con fray Servando Teresa de Mier Noriega y Guerra: “Como los indios de la historia no sabían más que mexicano, y por consiguiente no podían pronunciar Guadalupe, porque su lengua no admite g ni d, sudan los autores guadalupanos para ver que término diría el indio Bernardino, que sonase a los españoles Guadalupe”. El mismo torpe argumento es retomado por García Icazbalceta en el punto 66 de su famosa ‘Tremenda Carta’ contra las apariciones. La más obvia de las soluciones no parte del hecho de que estamos hablando de diez años después de la Conquista, 10 años para acostumbrar el oído; ni de que precisamente por ello, que por tratarse de letras nuevas eran los sonidos que más llamaban la atención e inducían a tratar de imitarlas para cualquiera que no fuera un sote; lo que bastaría para cualquier crítico bien intencionado como explicación suficiente. No…
Tampoco debiera ser necesario aclarar que, viniendo los conquistadores de Extremadura donde se encuentra el santuario de Nuestra Señora de Guadalupe de Cáceres, el nombre más obvio ante el más torpe intento de pronunciar Guadalupe sería precisamente ese; lo que conduciendo a la repetición corregida de parte del español quedaría confirmado por el más leve asentimiento de cabeza del indio que lo había escuchado de la Santísima Virgen.
Por esa crítica—vaya absurdo—algunos estudiosos pretendieron buscarle a la Voz Original equivalentes en náhuatl de fonía similar a Guadalupe, lo cual pudiera resultar hasta un agregado brillante a la explicación de fondo, sin alterar el hecho de que Guadalupe, así, en español tradicional para la Virgen; fue, como veremos, y sin lugar a dudas, el nombre que comunicó la Santísima Virgen a Juan Bernardino.

Quedaba por resolverse igualmente, el tropiezo original del padre Miguel Sánchez de confundirse con el árabe: Guad-i es valle en árabe, no río; aunque el Río Guadalupe pasando cerca del lugar en que fue descubierta la imagen enterrada siglos antes le comunicara su nombre, para luego rematar con un absurdo en latín lup-us—is, cuyo vocativo lup-e (llamar a un lobo, u ¡Oye, lobo! de ahí el vocativo) le condujera a descifrar el nombre como “Río de Lobos” (lup-orum). En una de sus pocas observaciones a la vez serias, atinadas, y brillantemente sarcásticas observa Fray Servando: “Ciertamente el nombre de río de lobos no es devoto, y mientras no se pruebe con evidencia que la Virgen lo escogió, yo no le atribuiría tan mal gusto”-2.
La verdadera y sorprendente explicación llevará muy lejos nuestra fe: El nombre Guadalupe está compuesto por las raíces de dos términos diferentes; tan diferentes, que están dados en dos idiomas distintos. El que haya sido así requiere de explicación, y la tiene; comenzando por la aclaración de cuales idiomas distintos son estos, que justifica que sean estos y no otros, y de los cinco hechos históricos que lo confirman todo sin lugar a dudas para completar una historia cuya maravilla rebasa las fábulas.
“Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza; está encinta, y grita con los dolores del parto y con el tormento de dar a luz”. (Apoc. 12:1) Y en su sagrada imagen del Tepeyac aparece encinta como han constatado los estudiosos. De ahí un nombre compuesto. De ahí dos idiomas diferentes que avalan a los Dos Personajes de la Promesa Mesiánica de Génesis 3:15, la Mujer, la Santísima Virgen y Su Descendencia: Jesucristo. El árabe por la promesa hecha a Abraham sobre su descendencia representa el cumplimiento de la Promesa en el pueblo árabe cuya sangre junto con la judía, celtas, iberos, cartagineses, vascos etc, se mezcló en el pueblo de España. La otra es del verbo griego λυπέω (lupéo), en la primera persona del singular: “Me acongojo, me duelo”; “Guad-i, lupe-o”, “Guad-lupe” el Valle de La Dolorosa, de La Virgen de los Dolores; el valle de lágrimas de nuestra ‘Salve’… La Virgen de los Dolores que festejamos desde tiempo inmemorial cada 15 de septiembre… ‘y grita con los dolores del parto’, y el Cura de Dolores, don Miguel Hidalgo y Costilla dio El Grito el 15 de septiembre de 1810, e inició los dolores del parto y el tormento de dar a luz a la Nación— pero esperemos también por Ella y por la Nación un mundo nuevo. Mundo del triunfo de ese Corazón, dolorido e inmaculado.
México es el único país del mundo que celebra tradicionalmente su independencia con un grito. Hecho tan notable ha dado lugar a críticas como la de Vasconcelos: “Nació nuestro país de un grito…de un golpe de fuerza, de una acción arbitraria, y no de una Junta, un Congreso, una discusión, un Congreso de Ciudadanos…” (Breve Historia de México p. 260) No veía Vasconcelos lo apocalíptico del hecho, ni el señalamiento del eterno destino; sólo un hecho lamentable más que añadir a su conjunto de lamentos.
El 15 de septiembre
Para que no quedara duda, los años de 1774, 1808 y 1810 van a marcar en sus respectivos 15 de septiembre—día de la Virgen de los Dolores—con intentos de deponer a las autoridades virreinales-3 que irán adquiriendo mayor seriedad e importancia hasta tener éxito definitivo el último. El primero, de Juan Guerrero, granadino de Estepona llegado a México como contador de la Nao de China nació de un disgusto con el virrey Revillagigedo quien se negara a pagarle lo que le debía. Planeó apoderarse del virrey, de los oidores, y de la nave así como liberar a los indios del pago de tributos. Fue apresado el mismo 15 de septiembre de 1774. El segundo de 1808 encabezado por un próspero comerciante, don José Gabriel de Yermo, llegó hasta palacio donde sorprendieron en su cama al virrey y a su esposa y los consignaron; al virrey preso en la casa del inquisidor Prado y Ovejero, y a su mujer en el convento de San Bernardo. Cayeron también sobre los líderes criollos licenciados Jáuregui y Primo de Verdad y los metieron en la cárcel del arzobispado, donde Primo de Verdad y Ramos moriría pocos días después. Pusieron como virrey a don Pedro Garibay hasta que de España, atendiendo quejas, mandaron su remoción. Lo interesante de estas tres intentonas posteriores a 1767-4 es la facilidad de la ocurrencia, como que 1767 de rebelión anticristiana por Carlos III y coligados cambió el rumbo del Imperio Español y del sentir popular respecto a España. El hecho brutal de la expulsión de los jesuitas por orden de Carlos III y la crueldad despótica con que se realizó cambiaría todo recordándonos de Shakespeare: Inglaterra nunca ha estado ni estará bajo tirano extranjero, a no ser que ella sola se hiera primero, y aplicable a España en este caso, como a Inglaterra herida por la Reforma con la imposición del protestantismo por la brutalidad real bajo Enrique VIII; y, muerto este, por la misma camarilla manejando a su hijo el joven Eduardo VI. Los príncipes alemanes fueron igualmente implacables, y toda esta revolución en el terreno religioso, más o menos completa según el caso tuvo siempre el mismo origen: las metas y los métodos de los judíos emboscados con sus planes bien trazados; haciéndose pasar por lo que no eran: católicos, protestantes, etc., extirpando paso a paso al cristianismo; a sangre, calumnia y fuego. Aplicados a México no fueron nuevos, solo de importación colonial, y posterior.
Y los jesuitas fueron en la historia los mejores estudiosos y promotores de las apariciones guadalupanas, no solo en México, sino también en el extranjero.
Cuando el 28 de septiembre de 1821, día siguiente a la entrada del Ejército Trigarante firma Iturbide el Acta de Independencia del Imperio Mexicano pareciera conmemorar el 28 de septiembre de 1572 en que los primeros 15 jesuitas llegaron a México para convertirse en el centro y motor principal del desarrollo de la cultura y educación de la naciente nación. Todo giraba alrededor de la Compañía. ¿Coincidencias o recurrencias providenciales del Eterno Destino? Para eliminar toda duda tenemos que retroceder en el tiempo, hasta el 15 de septiembre de 1571.

Documentos clave

Para entender la importancia de esta fecha es necesario adelantarnos unos años a las evidencias históricas de los años 1585-88, en que Joseph Mendes, el Nasi-5, duque de Naxos, el líder judío internacional más importante de su tiempo; y su pariente y sucesor Alvaro Mendes mantenían toda una organización de espías-6 y planes activos para unir las fuerzas navales inglesas y turcas para combatir a la Cristiandad encabezada por Felipe II rey de España. Un año después, en 1589, el embajador de Isabel Iª de Inglaterra, Barton, escribía al sultán recordándole su juramento de 1585 de combatir activamente a los españoles, nuestro enemigo común, y todos ellos unos malditos idólatras-7… Judíos y musulmanes para unir las fuerzas navales de los turcos y de Inglaterra tildándonos de idólatras por razón de las imágenes.
Con estas pruebas históricas podremos entender mejor la trascendencia de lo ocurrido 18 años antes, en 1571: La batalla naval más importante para la Cristiandad ha sido la Batalla de Lepanto. La batalla ganada por la Santa Alianza forjada por San Pío V, el de la Misa Tridentina; que así, por Lepanto, queda más ligada a nuestro suelo; a otro 15 de septiembre y esta vez seguido de un 16. De esta batalla dependía el triunfo sobre el Islam que hasta entonces había sido invencible en el mar e imponía hasta entonces una cadena de victorias apabullantes. Nada hacía pensar al Turco en la remota posibilidad de una derrota ante las fuerzas de la Santa Alianza. La armada se hizo a la mar, el día 15 de septiembre-8, en el orden acordado. Doria dirigía la vanguardia con 64 galeras del ala derecha-9, ondeando banderas verdes. Don Juan de Austria salió al día siguiente, el 16 de septiembre con la batalla o centro, arbolando banderas azules y el estandarte de Nuestra Señora de Guadalupe sobre la Real-10. Era la primera vez que la imagen de nuestra Virgen de Guadalupe de México era llevada al igual que el Estandarte de Cristo crucificado al combate. Y, el triunfo alcanzado fue tan aplastante como para que el turco perdiera toda su confianza, quedara desmoralizado, e iniciara su desplome histórico de siglos. El cura Hidalgo ante el peligro de aprehensión dada la denuncia de que fue objeto, pero impulsado a ello por un destino superior da El Grito y desata las fuerzas históricas para el nacimiento de la Nación. De ahí los proféticos 15 y 16 de septiembre consecutivos que celebramos todos los años como Fiestas Patrias. México, el único país del mundo que festeja su independencia en dos días consecutivos.
1571, a cuarenta años de las apariciones 1531 de la Virgen de Guadalupe en el Tepeyac, el número cabal. Para el Diluvio Universal estuvo descargando la lluvia sobre la tierra cuarenta días y cuarenta noches. (Génesis 7:12) Tenía Isaac cuarenta años cuando tomó por mujer a Rebeca. (Génesis 25:20) Los israelitas comieron el maná por espacio de cuarenta años. (Exodo 16:35) Moisés entró dentro de la nube y subió al monte. Y permaneció Moisés en el monte cuarenta días y cuarenta noches. (Exodo 24:18),… Jesucristo N.S. ayunó cuarenta días Etc.
1571, a cincuenta años de la caída de la Gran Tenochtitlán y principio de la Nueva España que a su vez daría lugar a la Nación mexicana, el número pentecostal. México ES gracias a la Virgen de Guadalupe, y todo apuntaba al destino de la Nación. Vayamos más atrás, hasta los siglos VI-VII y el papa San Gregorio, el primero en llevar el nombre. Papa de 590 a 604 en que muere a los sesenta y cuatro años de edad, y a quien catorce años de grandes logros bastaron para que la posteridad le diera junto con el título de santo el título de Magno. —La peste azota Roma. Caen muertos por montones en las calles. El Papa toma una imagen de la Santísima Virgen y convoca a la población a peregrinar tras ella y tras él por las calles. Tiene una visión del Ángel envainando su espada ensangrentada arriba del Castel Sant’Angelo—donde se puede ver al día de hoy el monumento conmemorativo— y en ese momento cesa la peste. Cuando poco después se entera de la conversión de Recaredo, el primer rey de la dinastía visigoda que abandona el arrianismo para ser bautizado por san Leandro devolviendo así a España a la fe; consciente de la importancia de España y ansioso de conservarla católica; no encuentra mejor regalo, ni patrocinio más claro, que el de la imagen de María Santísima tallada por San Lucas-11 Evangelista que obligó al ángel a envainar su espada. Esta imagen es la que hoy se encuentra en el monasterio de Cáceres con el nombre de Guadalupe.
Λυπέω
Y San Lucas era griego, de ahí que el nombre de Guadalupe tuviera que tener una raíz griega para confirmar la historia de sus orígenes. Y la historia desde sus orígenes es de una importancia tal, que el cielo continuará hasta México celebrándola por señales fabulosas. Hemos visto ya la etapa final concerniente al 15 de septiembre con cuatro grandes fechas ligadas siempre al combate por la independencia de un México ligado a su fe. Sí, incluyendo de manera importantísima la Batalla de Lepanto que, de haberse perdido, dado el origen judío de las revoluciones protestantes contra el cristianismo, y que “…en 1589, el embajador de Isabel 1ª de Inglaterra, Barton, escribía al sultán recordándole su juramento de 1585 de combatir activamente a los españoles, nuestro enemigo común, y todos ellos unos malditos idólatras”, no solo habría puesto en gravísimo peligro nuestra existencia nacional, sino también los asentamientos protestantes que darían lugar al nacimiento de los EE.UU. Estos comenzaron hasta principios del siglo XVII con el primer asentamiento colonial permanente en Jamestown, en lo que sería después el estado de Virginia el 14 de mayo de 1607.
Los judíos se sintieron siempre más identificados con los monoteístas unitarios musulmanes que con los monoteístas trinitarios cristianos, y traicionaron siempre que pudieron sobre suelo español a los cristianos a favor de los musulmanes, lo que diera lugar a la persecución de los falsos conversos judíos (marranos-12) por la Santa Inquisición.
El enlace con la Sábana Santa
Podemos dar una razón adicional para que el nombre que dio la Sma. Virgen a Juan Bernardino no pudiera, repito, no pudiera ser otro que el de Guadalupe. Veámosla: En el siglo XIV acontecen dos hechos de la mayor importancia para la historia que nos ocupa. Podemos precisar la aparición en Lirey, Francia, de la Sábana Santa como la misma que hoy existe en Turín. Antes de aparecer en Lirey alrededor de 1350-57, la historia tiene largos períodos de tiempo en los que la Sábana Santa estuvo perdida. De ahí que para el fraude que intentaron con el carbono 14, Mr. Tite del British Museum anduviera buscando una tela del siglo XIV para intercambiar una tela por la otra, y que saliera la prensa con que la imagen de la Sábana Santa era la de un caballero cruzado del mismo siglo cuando se dieron a conocer los resultados de las pruebas. Esta fue su intención porque querían avalarla con el testimonio histórico de las reclamaciones de Henri de Poitiers obispo de Troyes, quien llegó a afirmar que la habían pintado.

Y en el mismo siglo catorce, la imagen de la Virgen María, cuya hechura es atribuida a San Lucas y por tanto del siglo primero como la Sábana Santa, es redescubierta también, y ahora recibirá su nombre definitivo por hallarse en la proximidad del río Guadalupe. La imagen tallada en madera no es comparable en su perfección con la Sábana Santa ni con la Imagen de la Virgen de Guadalupe de México, pero ya sabemos como remedió el cielo esas imperfecciones con la imagen del Tepeyac sin permitir que la pequeña escultura del insigne evangelista cayera en el olvido.

Es en este lugar, y durante el reinado de Alfonso XI (1312 a 1350), que se aparece la Santísima Virgen a un pastor de vacas llamado Gil Cordero, le señala el sitio donde deben excavar para encontrar la preciada imagen y pide que le erijan un templo en el lugar. Ahí se construiría la primera iglesia de Nuestra Señora Santa María de Guadalupe y el monasterio de Cáceres, en Extremadura, España. De esta manera, el nombre de Guadalupe es el enlace entre las dos Imágenes axeiropoíetos (griego: pintada sin uso de manos – sobrenatural). Tan obvio como que no se puede separar a Cristo de su Madre, ni La Sábana Santa de la Virgen de Guadalupe de México. Para que quede más claro: Sin el nombre de Guadalupe no habría enlace histórico de la Imagen de Santa María de Guadalupe de México con la Sábana Santa. Entre la obra de San Lucas y la de María. El nombre de Guadalupe y la Sábana Santa incursionan así simultáneamente en la historia. El enlace está dado por la reaparición ya en definitiva de ambas imágenes en el mismo siglo aunque no podamos reducir la diferencia en tiempo, con certeza, a menos de 33 años.

De esta manera, cuando la Santísima Virgen da el nombre de Guadalupe a Juan Bernardino, tío de Juan Diego, en la quinta aparición, segunda del día 12, está estableciendo un enlace de predilección por la catolicidad que partiendo del siglo primero y pasando por Roma ¡se fija en España para culminar en México! La cristiandad aborrecida por los judíos se asienta en Roma, y se desarrolla a plenitud en España camino a México.

Convergencias Poderosas

Tres naves y un solo viaje como son Tres las divinas personas del Único Dios. “Pinta la Niña Santa María” es la única frase que se compone con el nombre de las tres, profecía irrebatible marcada en la historia universal. Cristóforo Colombo es su nombre, su fama en España la debía también a una adoración marcadísima a La Santísima Trinidad. Cristóforo o Portador de Cristo-13, Colombo o palomo; el símbolo del Espíritu Santo para la evangelización de un continente. El conjunto: “La Única Expedición Trinitaria para pintar a la Niña, o Virgen Santa María, dirigida por el Portador de Cristo a través de las aguas al impulso del Espíritu Santo”, y después de ser pintada por los predicadores en las almas de los indios, se pintó ella misma de manera milagrosa en el ayate de Juan Diego. Después de la Anunciación narrada por San Lucas, está la nueva Anunciación de María que será Reina del Continente en la clave del descubrimiento de América. Pero no terminan aquí las sorpresas. Una de las naves se iba a quedar en América, precisamente la Santa María: Al filo de las 12 de la noche, entre Nochebuena y Navidad de ese año de 1492, una ráfaga providencial tomó a la Santa María, la mayor de las tres, y la metió en la playa. Santa María elegía quedarse en América, y el naufragio daría lugar al primer asentamiento cristiano en América, se llamó “Villa de la Navidad”. Este fue el nombre de la primera población cristiana del Continente en la Española, nombre que dio Colón a la isla, en el norte de lo que hoy es Haití. España, La Española, Nueva España… El viaje comienza en Puerto de Palos con Colón. Con Hernán Cortés la Conquista tendría principio en Veracruz. ¡De puros palos a la verdadera Cruz! Y sobre el ciclo España, La Española, Nueva España; la Colonia en esta última duraría exactamente tres siglos, de 1521 a 1821; el signo de la Trinidad en la unidad anunciada en el viaje mismo del descubrimiento.
Rodrigo de Triana es el elegido por el destino, el primero en avistar tierra: Tri-Ana, tres veces Ana, el nombre de la abuelita de Jesús y madre de Nuestra Señora de Guadalupe no podía quedar fuera de la escena aquel 12 de octubre, como fueron 12 las tribus de Israel, y doce los apóstoles, para festejarla el 12 de diciembre.
Siendo Dios trinitario, trinitario es su sello, y el tema es inagotable. Trinitario para dar un mentís a los monoteístas unitarios y a su fobia veterotestamentaria a las imágenes por su falta de discernimiento entre imágenes profanas o idolátricas e imágenes sagradas-14.
Y las imágenes sagradas provendrán del mismo cielo con un nuevo enlace providencial. El calendario Juliano, llamado así por Julio César, el invicto general y emperador romano que lo implantó 45 años antes de Cristo habría de enlazar la Sábana Santa con la imagen de Santa María de Guadalupe del 12 de diciembre de 1531. Las iniciales de Julio Cesar, JC, son las mismas que las de Jesús Cristo. Y el Calendario Juliano desaparecería con la implantación del Calendario Gregoriano por el papa Gregorio XIII en 1586. ¡Un calendario único y harto significativo para enlazar las dos únicas imagenes de origen divino! Y una vez enlazadas, ¡hasta el mismo calendario destinado para unirlas, cae!—De esta manera Gregorio I inicia la que habrá de ser devoción Guadalupana enviando la escultura tallada por San Lucas a España, y, una vez enlazadas las dos imágenes por el mismo calendario, el papa Gregorio XIII clausuraría el calendario que las enlazaba. Dos Gregorios, y XIII (13), es el número clave del Calendario Azteca-15.

El Pueblo del Sol y la ruta del sol

Pero lo más sorprendente viene siendo el hecho de que la geografía misma atestigua el porqué de todo lo anterior; y de manera central, con fundamento en el párrafo clave de la Sagrada Escritura que es Génesis 3:15. Este es el párrafo en que después del Pecado Original Dios condena a Satanás con las palabras siguientes: “Enemistad pondré entre tí y la mujer; y, entre tu descendencia y la suya; y ella te pisará la cabeza mientras tratas tú de morder su talón.”
El recorrido que hemos efectuado partiendo de San Lucas, pasando por Roma, después España

hasta México es la ruta del sol que la ilumina todos los días de todos los años de todos los siglos…
Para poder constatar los aspectos geográficos del rito diario del sol conviene tener a mano un globo terráqueo, o por lo menos un Atlas Geográfico. Amanece primero en Jerusalén; ilumina después el sol al Mar Rojo (GMT+2), que con su forma de serpiente representa al condenado, a Satanás. Tiene esta forma de serpiente entre sus fauces a la península del Sinaí con su forma de corazón que representa al corazón del hombre envenenado por él contra Dios. De ahí que Dios haya dado su Ley a Moisés en el Monte Sinaí para iniciar por medio de la Ley la corrección al Pecado Original disponiendo a un pueblo a Su servicio.

El Mar Rojo desde el espacio. Fotografías de la NASA. Mordiendo la península del Sinaí.

Dos horas después (GMT+1) amanecerá en Roma la capital del Imperio y de Italia, e Italia tiene

 

la forma de una bota pequeña (México es 6 1/2 veces más grande) de pierna entera. Siete horas después de Roma alumbra el sol amaneciendo en la ciudad de México (GMT-6). Y México, con su península alargada de Baja California con forma de tacón completa esa forma como de zapato de mujer que pisa sobre Centroamérica que serpentea. La península de Yucatán se eleva como harían los dedos al pisar con la parte frontal de la planta del pie sobre la serpiente. Recordemos que se trata de formas distintivas, que dan una idea tan clara como la geografía puede darla, no vamos a esperar un zapato perfecto y bien boleado.

Al comparar el tamaño de la Botita Italiana con el del Zapato de mujer 6 1/2 veces mayor de la República Mexicana se aclara el significado de Génesis 3:15. “…mientras tratas de morder su talón.”
El versículo bíblico no indica el talón de quien, si el de la mujer o el de su descendencia. ¡Pero la geografía es definitiva! El Mar Rojo se encuentra al sureste del talón de la Botita, la serpiente lista a extenderse hacia el noreste para morder el talón del Niño Jesús. La capital de La Botita, Roma, ciudad sede del Vicario de Cristo contribuye a la demostración ‘geográfica’ de la convergencia de la geografía con Génesis 3:15. ¡Y la razón trascendental del porqué la sede del Vicario de Cristo tiene que estar en Roma! Para confirmar estos hechos recordemos Apocalipsis 21:1 “Luego vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra desaparecieron, y el mar no existe ya.” El rito diario de ese sol tan preciado por los aztecas a quienes vino la Virgen de Guadalupe, una vez que el Dragón, la Bestia y el Falso Profeta son arrojados al lago de fuego que es el infierno deja de tener sentido como rito y como promesa divina. En otras palabras: una vez concluido el aplastamiento desaparecen junto con el mar que las precisaba el Condenado (satanas o el Dragón representado por el Mar Rojo); la botita infantil (Italia) el zapato de mamá (México) El dragón que en sus estertores serpentea (Centro América) Eso es lo que nos dice el Apopcalipsis en un sólo párrafo: En Apocalipsis 21:1
Que sea La Mujer quien aplaste la cabeza de la serpiente no requería aclaración pero fue conveniente la confirmación geográfica; ya que la conjunción ‘y’ en …entre ti y la mujer ‘y’ entre tu descendencia y la suya… precisaba dos luchas diferentes; una entre la Santísima Virgen y

Satanás y la otra entre las descendencias: Entre Jesucristo, el Hijo de La Mujer y las autoridades judías del Templo. Lucha que es el tema fundamental que aclara el Enemistad pondré, hasta el día de la conversión de los judíos. Por tratarse de dos luchas distintas la Santísima Virgen jamás entra al conflicto contra escribas y fariseos, pero su presencia al pie de la Cruz es indispensable y protege realmente a Jesús en la debilidad de su agonía. La lucha en el terreno espiritual fue tremenda hasta la Resurrección triunfal del Señor, triunfo del Cristo Total anunciado en el multicitado versículo.
Roma y México distan siete horas (GMT+1 a GMT-6), como siete son los días de la Creación, de la semana, del Candelabro de las Siete Luces, de los sacramentos, de los principales dones del Espíritu Santo. Como afirma San Agustín en De Trinitate los números tienen una realidad independiente y significado trascendental. Como se admite hoy, las matemáticas son fundamento de la lógica misma, y no al revés. Tres son las Ciudades—sagradas en su distinto momento histórico—que recorre el sol en su rito diario: La ciudad del Padre en Jerusalén, que cayera por su rechazo a la voluntad del Padre al negarse a reconocer a su Hijo (Juan 3:36) fechada con la destrucción del Templo, de Jerusalén, y del Estado Judío el año 70—siete décadas—de la Era Cristiana. Roma, la Ciudad del Hijo. Y ahora, para la Batalla Final de la Historia nos queda la Ciudad de México, la Ciudad del Espíritu Santo por Santa María de Guadalupe. Esta es la única razón concebible para que todo apunte hacia México. Convergencias poderosas en la historia y en la geografía avalando la Biblia, la Sagrada Escritura.

 El Manto De La Virgen De Guadalupe

NOTAS:

1 Siglo XVI en España (Talavera), y siglo XVII en México Becerra Tanco y Miguel Sánchez.
2 Fray Servando, “Cartas a Juan Bautista Muñoz”, Cuarta Carta.
3 Fuentes Mares, José; “Biografía de una Nación”, pp. 80-82.
4 Trueba, Alfonso; “La expulsión de los Jesuitas, o el principio de la Revolución”.
5 El Nasi era el Presidente del Gran Sanedrín desde siglos antes de Cristo, tribunal que lo condenó a muerte antes que Pilato, y después forzó a éste.
6 “…el trabajo diplomático de nuestros Marranos (judíos emboscados) alcanzó un alto nivel de importancia histórica”, Wolf, en Transactions. Citado por Walsh en Philip II, pp. 637-639.
7 Transactions, Jewish Historical Society of England, XI p.29
8 Misma fecha del Grito de Dolores de don Miguel Hidalgo y Costilla años después.
9 De Guerrero Osio y Rivas, Luis “No se puede tapar el sol con un dedo”, 1999
10 Walsh, Felipe II, citando a Cabrera el principal biógrafo contemporáneo del rey. Como vemos, el cura Hidalgo tuvo un precedente que no conocía, ya que se vio forzado el 15 de septiembre a dar el grito al verse denunciado ante las autoridades virreinales.
11 Fray Francisco de San José “Historia Universal de la Primitiva y Milagrosa Imagen de Nuestra Señora de Guadalupe” p. 288; y también en Juan Malagón en “Monasterio de Guadalupe” P. 84
12 El origen del mote: «No deis a los perros lo que es santo, ni echéis vuestras perlas delante de los marranos, no sea que las pisoteen con sus patas, y después, volviéndose, os despedacen…» (Mateo 7:6)
13 El nombre de pila de Colón es debido a San Cristóbal, un gigante que buscaba un gran señor digno de sus servicios. A la crecida de un río se ofreció a llevar viajeros de una ribera a la otra sobre sus hombros. Un niño pequeño le pidió que lo llevara. El niño comenzó a pesarle cada vez más, hasta que sintió ahogarse, ¿quién eres?, “Yo soy Jesús, el Gran Rey que buscas”, y desapareció. De origen pagano se hizo bautizar por San Babilas, obispo de Antioquia, cuyo puesto ocuparía más tarde. Murió mártir el año 258.
14 Véase Éxodo 25:18-20; igualmente, Números 21:8, ¡y estamos en el Antiguo Testamento!
15 López Navarro, Raúl “El Número 13 en la Vida de los Aztecas”

FUENTE