“Monseñor Fellay y el Nuevo Orden cantan al unísono”

«¡Cuántas preguntas surgen en estos lugares!», exclamó el Papa. «De nuevo nos preguntamos: ¿Dónde estaba Dios en esos días? ¿Cómo pudo tolerar (…) este triunfo del mal?

Visto en http://mauricepinay.blogspot.com/

Viene de aquí:

Nota bene (nótese bien): No se exige que Monseñor Williamson absoluta e inequívocamente se distancie públicamente de sus dudas sobre las enseñanzas del Nuevo Orden relativista acerca de la libertad religiosa, la colegialidad, el ecumenismo. No, estas “cuestiones pendientes” están abiertas a “examen”. Pero ninguna pregunta o examen pueden ser tolerados en el reino absolutista del “Holocausto”, sin embargo. Aquí vemos la resurrección de los viejos ipse dixit[1], y un anatema, que son, por lo demás, completamente desconocidos entre los prelados católicos desde hace casi 100 años.

Esto es notable, ¿no? A la luz de esto, tal vez los lectores puedan entender en qué se apoya el rabino Berenbaum cuando dice: “Cuando observo a los jóvenes en las sociedades relativistas buscando un absoluto para la moral y los valores, ahora ellos pueden ver el Holocausto como el paso trascendental para alejarse de la relatividad , y llegar a ese absoluto…” Qué oportuno es para el Rabino Berenbaum y el “Holocausto” que las autoridades de la Iglesia Católica consideren el “Holocausto” un absoluto, mientras que las enseñanzas de la Iglesia son cada vez cada vez más relativizadas.

Monseñor Fellay sabe cómo seguir el flujo relativista/absolutista del Nuevo Orden Noético. Poco después de que en febrero de 2009 fue emitida la declaración del Secretario de Estado del Papa, Monseñor Fellay fue entrevistado en Der Spiegel, y manifestó que echaría a Monseñor Williamson de la Fraternidad San Pío X si “negaba”, el “Holocausto” de nuevo:

SPIEGEL: ¿Por qué no se excluye a Williamson de la sociedad?

Fellay: Eso ocurrirá si niega el Holocausto de nuevo.

Monseñor Fellay entró en ese momento en contubernio con el Papa Benedicto, que un mes antes había amonestado a los católicos para que no “olvidaran o negaran” el “Holocausto”; con el arzobispo Reinhard Marx, que proclamó: “Cada negación del Holocausto debe ser castigada severamente“; con el cardenal Vingt-Trois quien expuso: “Ser católico es radicalmente incompatible con la negación del Holocausto“; con el cardenal Kasper anunciando: “La negación del Holocausto no puede ser permitida o autorizada; es absolutamente claro que un negador del Holocausto no puede tener una habitación, un espacio en la Iglesia Católica.”

Es posible que haya distancias entre el Superior de la Fraternidad San Pío X y el Nuevo Orden (Mundial), en cuanto a la libertad religiosa y a una serie de otras cuestiones, pero en lo que al “Holocausto” se refiere —del cual el rabino Ignaz Maybaum dijo que “sustituye al Gólgota” y el Papa Juan Pablo II dijo que era “el Gólgota del mundo moderno“— Monseñor Fellay y el Nuevo Orden cantan en perfecta armonía.

Me parece un caso de tragarse un camello muy grande, mientras se cuelan mosquitos.

[1] Ipse dixit (“Él mismo lo dijo”) es una expresión latina, que aparece originalmente en Cicerón (De Natura Deorum, I, 5), quien la atribuye a los pitagóricos, quienes aceptaban “incluso sin razón” cualquier idea que se sustentara por provenir de Pitágoras; con el mismo sentido que tiene otra expresión similar, pero más utilizada: Magister dixit (“El maestro lo dijo”). Se aplica para designar los razonamientos autorreferenciales o sustentados en axiomas sin otro fundamento que sí mismos, y a la retórica infundada.