P. BASILIO MÉRAMO: A PROPÓSITO DE ASÍS III

A PROPÓSITO DE ASÍS III

Con motivo de la última reunión de Asís del 27 de Octubre de 2011 por Benedicto XVI, en el XXV aniversario de la primera por Juan Pablo II, el 27 de Octubre de 1986, conviene recordar las dos imágenes enviadas por Monseñor Lefebvre en su momento a Juan Pablo II, que muestran la gravedad del hecho que se vuelve una tradición en el error y la apostasía. Estas dos imágenes fueron a su vez saboteadas (pues no se repartieron) por el Padre Laguérie en Saint Nicolás de Chardonnet y por el Padre Aulagnier, Superior de Francia en aquel entonces.

LA IMPOSTURA DE ASÍS


“Santo Padre, quiera meditar estas imágenes, ya que ha permanecido sordo a los llamados angustiosos que le hemos dirigido filialmente.

Dígnese al menos a no faltar publica y gravemente al primer mandamiento de Dios; la salvación de su alma está en juego!

Predicad a Jesucristo, como los Apóstoles, aún al precio de sus vidas. Esto es el deseo ferviente y filial de aquellos que permanecen todavía católicos.”

+ Marcel Lefebvre arzobispo-Obispo emérito de Tulle.

“…. Abriendo sus rangos a los adeptos que vienen a ellos desde las religiones más diversas, ellos (los francmasones) se vuelven más capaces de acreditar el gran error del tiempo presente, el cual consiste en relegar al rango de las cosas indiferentes la preocupación de la religión, y a poner sobre el pie de igualdad todas las formas religiosas. Luego, este principio, por sí solo, es suficiente para arruinar todas las religiones, y particularmente la religión católica, pues siendo la única verdadera, no puede, sin padecer la última de las injurias y de las injusticias, tolerar que las otras religiones le sean igualadas.” (León XIII, Encíclica Humanum Genus 20 Abril 1884).

LA APOSTASÍA


Estas imágenes concebidas por Monseñor Lefebvfre quieren manifestar la enseñanza de la Escritura: El salmo 95 dice “Omnes dii Pentium daemonia” “Todos los dioses de los que no tienen la verdadera fe son demonios.”

Nuestro Señor afirma en el Evangelio de San Juan 10, 9: “Yo soy la puerta…” no hay otra entrada para acceder al cielo.

San Pablo dice en la 1° Epístola a los corintios 8,5 “Porque aunque haya algunos que se llaman dioses, sea en el cielo, sea en la tierra – de esta clase hay muchos dioses y señores- . Mas para nosotros no hay sino un solo Dios, el Padre, de quien vienen todas las cosas y para quien somos nosotros; y un solo Señor Jesucristo, por quien son todas las cosas y por quien somos nosotros.”

Igualmente a los Efesios 4,5 “No hay sino un Señor, una Fe, un Bautismo, un Dios, Padre de todos, el cual es sobre todo, que obra en todos y que está en todos.”

No se elimina impunemente a este único Señor.

También es muy ilustrativa la siguiente imagen de Santa Hildegarda de Bingen (1089-1179) abadesa, en su libro de las visiones “Scivias”, que significa Conoce los Caminos.


Una imagen vale más que mil palabras

La imagen es muy significativa, pues la mujer representa la Iglesia, pero esta ensangrentada y aparece una cabeza monstruosa que sale de su seno. Es clara la alusión al Anticristo religioso o Pseudoprofeta, y está en consonancia con lo que advirtió Nuestra Señora de La Salette: “Roma perderá la fe y será la sede del Anticristo.”

Monseñor Lefebvre no descartó nunca la posibilidad teológica de un falso Papa o Antipapa; aunque nunca quiso zanjar el tema.

En su Sermón del Domingo de Pascua del 30 de marzo de 1986, Monseñor Lefebvre dijo: “Nos encontramos verdaderamente frente a un dilema gravísimo, que creo no se planteó jamás en la Iglesia: que quien está sentado en la Sede de Pedro participe en cultos de falsos dioses; creo que esto no sucedió jamás en toda la historia de la Iglesia. ¿Que conclusión deberemos quizás sacar dentro de algunos meses ante estos actos repetidos de comunión con falsos cultos? No lo sé. Me lo pregunto. Pero es posible que estemos en la obligación de creer que este Papa no es Papa. No quiero decirlo aún de una manera solemne y formal, pero parece, sí, a primera vista, que es imposible que un Papa sea hereje pública y formalmente”.

También dijo el 15 Abril de 1986, en el marco de una conferencia Espiritual en Ecône: “¿el Papa es aún Papa cuando es hereje? ¡Yo no sé, no zanjo! Pero pueden plantearse la cuestión ustedes mismos. Pienso que todo hombre juicioso debe plantearse la cuestión. No sé. Entonces, ahora, ¿es urgente hablar de esto?…

Se puede no hablar, obviamente… Podemos hablar entre nosotros, privadamente, en nuestras oficinas, en nuestras conversaciones privadas, entre seminaristas, entre sacerdotes…

¿Es necesario hablar a los fieles? Muchos dicen: — No, no habléis a los fieles. Van a escandalizarse. Eso va a ser terrible, eso va a ir lejos…

Bien. Yo dije a los sacerdotes, en París, cuando los reuní, y luego a vosotros mismos, ya os había hablado, yo dije: pienso que, muy suavemente, es necesario, a pesar de todo, esclarecer un poco a los fieles…

No digo que sea necesario hacerlo brutalmente y lanzar eso como condimento a los fieles para asustarlos… No. Pero pienso que, a pesar de todo, es una cuestión precisamente de fe. Es necesario que los fieles no pierdan la fe. Estamos encargados de guardar la fe de los fieles, de protegerla.

Van a perder la fe… incluso nuestros tradicionalistas. Incluso nuestros tradicionalistas no tendrán ya la fe en Nuestro Señor Jesucristo. ¡Ya que esta fe se pierde! Se pierde en los sacerdotes, se pierde en los obispos.”

Esto es lo que el Padre Schmidberger (anterior Superior General, después Primer Asistente y hoy Superior de Alemania y amigo de Benedicto XVI) ha logrado anular y hacer incluso un tema tabú, y una etiqueta nefanda, para descalificar cualquier sana reacción que pusiera en entredicho la legitimidad de la autoridad modernista. Esto es lo que Roma apóstata a todo precio quiere soslayar, pues nada les sería peor que se niegue o se ponga al menos en duda su legitimidad.

Roma perderá la Fe y será la Sede del Anticristo. Asís reiterado una tercera vez es la realización abominable de esta profecía de la Bienaventurada Virgen María Madre de Dios y Madre de la Iglesia Católica.

Ella tuvo un solo y único Hijo y sería impío y blasfemo adjudicarle otros, como sería el caso al igualar la Religión Católica con todas las otras falsas religiones cuyo autor es Satanás como reza el Salmo 95. Pues si se pone en pie de igualdad las religiones, se equiparan sus fundadores, igualando a Cristo con Mahoma, Buda, etc.

Nuestra Señora que es la gran profetiza con su Magnificat como lo señala San Basilio el Grande (lectura 3° Maitines del mes de Noviembre del Breviario, para el oficio de la Virgen en Sábado) y la fiesta de Cristo Rey condenan, por sí mismas, la reunión interreligiosa por la paz (la falsa paz del Anticristo) realizada una vez más en Asís. Esto es la reiterada Apostasía de la Nueva Iglesia postconciliar, contra los hechos no valen argumentos, más aun habiéndolo dicho y profetizado Nuestra Señora de La Salette.

Por esto Monseñor Lefebvre a su vez dijo “Roma está en la apostasía”(1), también afirmó que “la Cátedra de Pedro y los cargos de autoridad en Roma están ocupados por anticristos”(2), y además advirtió “No somos nosotros si no los modernistas los que salen de la Iglesia. En cuanto a decir salir de la Iglesia visible, es equivocarse asimilando Iglesia oficial a Iglesia visible. (…) ¿Salir, por lo tanto, de la Iglesia oficial? En cierta medida, sí, obviamente. (…) Es increíble que se pueda hablar de Iglesia visible en relación con la Iglesia conciliar y en oposición con la Iglesia Católica que nosotros intentamos representar y seguir.”(3)

En la misma línea, el eximio Cardenal Pie había profetizado “La Iglesia, sociedad sin duda siempre visible, será cada vez más llevada a proporciones simplemente individuales y domésticas.” (4)

Esto nos lleva a considerar la Iglesia reducida a un pequeño rebaño (Pusillus Grex) como dijo San Lucas en 12,32; casi sin pastores y con la única gran y bienaventurada esperanza, como dice San Pablo (Tit. 2,13) en la Parusía o Segunda Venida de Cristo Rey con todo el poder de su Gloria y Divina Majestad.


P. Basilio Méramo

Bogotá, Noviembre 10 de 2011



[1] Conferencia en el retiro sacerdotal en Ecône Septiembre de 1987
[2] Carta a los futuros Obispos, 29 de agosto de 1987
[3] Fideliter No. 66 Noviembre-Diciembre de 1988
[4] Le Cardinal Pie de  A à Z, Édition de Paris 2005  p. 187