POESÍA INÉDITA DEL P. CASTELLANI A 30 AÑOS DE SU MUERTE

En este aniversario nº 30 de la muerte del querido P. Leonardo Castellani mostramos una poesía inédita de su autoría, que le dedicara en el año 1970 al P. Marín (hoy párroco de Ntra Sra. de Guadalupe en la ciudad de San Luis). Hace algunos años el P. Marín nos la obsequió como una curiosidad muy querida. Debido a la temática tan “actual” decidimos, con el permiso del P. Marín, reproducirla para que nuestros lectores puedan conocerla, distribuirla y guardarla.

Sirva esto también como homenaje al Cura que tantos desvelos tuvo para comprender, quizás justamente nuestra terrible época, que visionó y probó en su visión profética, la cual siempre estuvo cimentada en la correcta interpretación del Libro llave de toda la Escritura: el Apokalipsys.

Sin dudas el P. Castellani es el más eximio intérprete del Apocalipsis en nuestro idioma. Al decir de él mismo: “solo soy un enano subido a los hombros de los gigantes”, siendo los gigantes ni más ni menos, que los propios Santos Padres.

Sirva también el presente post como preludio al trabajo que publicaremos mañana con el texto y el audio del especial con el P. Ceriani sobre el P. Castellani.

 

 

AL SIGLO VEINTE

Para Juan Ignacio Marín

Oh siglo veinte, siglo tutto-a-venti[1]

¿a la centuria llegarás veintiuna?;

cuando naciste tú, yo incontinenti

nací también, por peculiar fortuna,

y cuando yo las guille[2], prestamente,

comenzarás a popular la Luna.

Y cuando me den tierra irás a Marte;

y si no vas a Marte, a cualquier parte.

——

El día en que nací, murió en Europa

el sabio Nietzsche, justo el mismo día[3];

aquel que rindió culto a “Juan sin Ropa”[4]

y dijo “Dios ha muerto”, y él moría.

Loco murió, peor que el As de Copa,

pero algo vio venir en su agonía:

vio una gran cerrazón, vio el Gran Proceso,

y dijo el infeliz: “¡Viva el Progreso!”

——

Vio que nacían alas a la hormiga

y alas de fuego y aluminio al hombre.

Si no hay Dios, nadie a mi Razón obliga;

si no hay Dios, yo soy Dios, y Superhombre…

Nadie me manda, nadie me castiga,

y que santificado sea mi nombre;

y mi última epístola, la has visto,

la firmé: “Yo soy Cristo y Anticristo”.

——

Desde que el mundo es mundo, el mundo dura;

y durará por miles y millones.

Retornará toda anterior figura

pues son finitas las combinaciones.

Los átomos que forman mi estructura

volverán a tejerse en mis facciones,

por más complejidad que tú le forjes

al Eterno Retorno, dijo Borges.

——

Los que dicen que el mundo va a su fin

son ensueños de enfermo enternecido,

un profeta del tiempo de Caín

y un Jesús que ninguno ha conocido.

Hoy los sabios de uno a otro confín

hasta dudan que nunca haya existido,

y nació en tiempo de ignorancia tísica

y no supo diatermia ni astrofísica.

——

¿Que hay terremotos? Sí, pero en Turquía.

¿Que hay hambre? Pero si hambre siempre ha habido.

¿Que hay guerras? No es el fin, no todavía.

¿Que el Evangelio predicado ha sido?

¿Que hay una universal apostasía,

que hasta a los sacerdotes ha teñido?

¿Que el mismo Papa ya tartamudea?

¡Ya lo hará enmudecer la Ciencia Atea!

——

Nacimos de una mona espabilada,

como enseñó Ameghino[5] en Argentina,

inventamos las flechas y la espada,

después la dinamita y la estricnina;

la bomba nuclear nitrogenada,

la diplomacia y la ultramedicina.

Y así robustos, sin usar remedio,

viviremos lo menos siglo y medio.

——

Al mundo dimos chirinada[6] y tango

(sin contar la revista putanera);

creamos el lunfardo[7] y el guarango

y la palabrería patriotera.

Los gobiernos nos dejan sin un mango[8],

mas los milicos dan la verdadera

sabiduría, junto a la “Semana

Ilustrada”[9] , “Clarín”[10], “Primera Plana”[11].

——

Oh siglo veinte, hereda el leguleyo

contagio de la chabacanería,

hasta que el gran Emperador Plebeyo

—salga o no salga de la judería—

extienda sobre el mundo su epopeyo

poder que el mismo diablo le confía,

y Rusia y Yanquilandia, pincharratas[12],

sean el doble trono de sus patas.

 

Leonardo Castellani Conte Pomi

(1970)

 

Notas aclaratorias:

[1] Literalmente, “todo veinte”; siglo neto, de peso específico propio y sin parangón con las épocas pretéritas; centuria en la que se realizó el Concilio Vaticano II y aparecieron los precursores del Anticristo… y en la que tal vez también éste haya nacido.

[2] Del lunfardo argentino (ver nota 7); “me las guille”: me vaya con rapidez, desaparezca súbitamente; alusión del Padre Castellani a su muerte que avizoraba próxima, pues contaba en 1970 con 70 años de edad.

[3] Una humorada del poeta; en realidad, entre su nacimiento (16 de Noviembre de 1899) y la muerte de Friedrich Nietzsche (25 de Agosto de 1900), transcurrieron poco más de nueve meses.

[4] Personaje ficticio, del poema “Santos Vega”, obra del poeta argentino Rafael Obligado. Juan sin Ropa aparece al final de la poesía, y en un contrapunto de canto y guitarra, vence a quien da nombre a la obra (el payador, cantor popular que, acompañándose con una guitarra y generalmente en contrapunto con otro, improvisa sobre temas variados) y provoca su muerte. En la última estrofa de esta obra, un anciano aclara el misterio: “Ni aun cenizas en el suelo  / de Santos Vega quedaron, / y los años dispersaron / los testigos de aquel duelo; / pero un viejo y noble abuelo, / así el cuento terminó: / «Y si cantando murió / aquel que vivió cantando / fue, decía suspirando, / porque el diablo lo venció».”. Juan sin Ropa era, obviamente, el demonio.

[5] Florentino Ameghino (1854-1911), naturalista, climatólogo, paleontólogo, zoólogo, geólogo y antropólogo argentino (aunque su país de nacimiento podría haber sido Italia); expositor de una personal concepción de la evolución, derivada en parte de los criterios de Jean-Baptiste Lamarck (primer científico en exponer una teoría biológica evolucionista). Como no podía ser de otra manera, fue reconocido por el mundo como un gran científico, llegando a nombrarse en su honor más de cien especies vegetales, con el epónimo “Ameghinoi”, y hasta un cráter en la Luna, designado con su apellido (3,3º N; 57,0º E).

[6] Asonada inútil, motín frustrado; del sargento Víctor Chirino, protagonista de una revuelta frustrada en la Argentina, en el siglo XIX (DRAE).

[7] Habla que originariamente empleaba, en la ciudad de Buenos Aires y sus alrededores, la gente de clase baja. Parte de sus vocablos y locuciones se introdujeron posteriormente en la lengua popular y se difundieron en el español de la Argentina y el Uruguay (DRAE).

[8] Del lunfardo argentino (ver nota 7); antiguo billete de un peso moneda nacional, unidad monetaria de la Argentina hasta el 31 de Diciembre de 1969.

[9] Publicación semanal española de principios del siglo XX.

[10] Periódico argentino, fundado por Roberto Noble el 28 de Agosto de 1945; hoy se sigue publicando bajo la dirección de la viuda del fundador, Ernestina Herrera de Noble.

[11] Publicación semanal argentina ya desaparecida, fundada por Jacobo Timerman en 1962.

[12] Apelativo despectivo aplicado a los estudiantes de medicina (por sus experimentos con roedores), y por extensión a los científicos en general. Es también el sobrenombre de los simpatizantes del club Estudiantes de la Plata (también “pinchas”, por apócope), dado que sus fundadores eran, en su mayoría, alumnos universitarios de la carrera de medicina.

4 comentarios sobre “POESÍA INÉDITA DEL P. CASTELLANI A 30 AÑOS DE SU MUERTE

  1. Con todo mi agradecimiento al Reverendo Padre Leonardo Castellani. Sin él, Pierre no sería nada…
    Para conmemorar el 30 aniversario de su partida al Cielo le pido que proteger y apoyar a todos aquellos que siguen a seguirle la verdadera lucha por el honor de la Santa Iglesia.
    Por Radio Cristiandad: muchas gracias, en union de oraciones
    (perdone por mi faltas)

    Avec toute ma reconnaissance au Révérend Père Leonardo Castellani. Sans lui, Pierre ne serait rien…
    A l’occasion du 30ème anniversaire de son départ vers le Ciel, je lui demande de protéger et soutenir tous ceux qui, à sa suite, continuent le vrai combat pour l’honneur de la Sainte Eglise.
    Merci beaucoup à Radio Cristiandad, en union de prières
    (veuillez excuser mes fautes)

  2. La figura del reverendo padre Leonardo Castellani se agiganta con los años, lo mismo que la de dom Marcel Lefebvre. Que Dios los tenga en su gloria. Nos han dejado un gran ejemplo a seguir.

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