La venganza más abyecta

EL SUPLICIO DEL R. P.

CHRISTIAN FEDERICO von Wernich

Informe Especial para

La historia paralela
Periódico Digital

Por Carlos M. Shäferstein

SA 19 SEP 09

Nadie recuerda a ciencia cierta ~ o ni siquiera sabe ~ los motivos por los cuales fue condenado a muerte por martirio el Reverendo Padre Christian Federico von Wernich.

Está purgando ~ ignorando por qué ~ una lenta agonía por aislamiento, inanición y dolorosos tormentos en el Complejo Penitenciario Federal II de Marcos Paz; una inmensa galera inaugurada en agosto del año 2000, cuando oficiaba como ministro de Seguridad y Derechos Humanos de la Nación Ricardo Gil Laavedra, y Patricia Bullrich era la Secretaria de Política Criminal y Asuntos Penitenciarios.

Ninguno de los dos parece haber advertido que la construcción del enorme presidio fue más que precaria para abaratar costos.

Al llegar al tenebroso lugar, el visitante es rechazado por el olor nauseabundo, y queda impresionado por el fantasmagórico cuadro de amenazantes aves de carroña sobrevolando y perros chúcaros hurgando por el hedor, enormes ratas por doquier y alimañas ponzoñosas.

Como rellenos sanitarios del CEAMSE, el emporio de la mugre que se multiplica en tierras bonaerenses. Lejos de erradicar estos lugares, el gobierno emprendió un curioso plan de reciclado: levantó un hermoso y maloliente complejo carcelario sobre uno de esos rellenos insalubres que bordean la localidad de Marcos Paz.

La construcción se inició en virtud del aumento del flujo carcelario, la demolición de la Cárcel de Caseros, y, en virtud de la emergencia, éstas obras se realizaron sin ningún control por parte de los organismos de la Constitución. Sólo el seguimiento de una Comisión Bicameral del Poder Legislativo, que nunca funcionó en los hechos, y ~ por supuesto ~ la Secretaría de Política Criminal y Asuntos Penitenciarios.

Las consecuencias de la construcción de un complejo carcelario sobre un basural no se hicieron esperar y brotaron desde lo más profundo. El agua que abastece a todo el complejo está contaminada, no es apta para consumo humano, por estar contaminada con diversas bacterias y tóxicos inorgánicos, algunos de ellos con efectos cancerígenos. Por eso se recomienda al personal de carceleros no beberla, motivo por el cual deben traerse agua de sus casas.

Los proveedores del Estado licitan para suministrar 300.000 Kg. de carne de media res, 15.000 Kg. de frutas, 15.000 Kg. de verduras, aceite, puré de tomate, entre otras mercaderías, pero el Jefe del complejo carcelario vende los insumos alimentarios de los internos y hasta los propios agentes penitenciarios, a través de la Proveeduría San Cayetano. Con los productos que la Nación destina a internos y agentes del penal, organizó una empresita de catering que sirve desayuno, almuerzo y cena a los familiares de los pocos que pueden pagar. El resto se distribuye para comercializar afuera o el consumo familiar de los candados. Además, se suma el ingreso de camiones, que por la módica suma de 150 pesos descargan basura, residuos peligrosos y líquidos cloacales, entre otras cosas, en el predio federal.

En esta mazmorra el sacerdote está alojado, como si fuera un criminal de altísima peligrosidad en una de las 90 fétidas unidades (unicelulares) del pabellón 5, de lesa humanidad, en el Módulo 4. Se trata de una celda individual de 2,5 por 3 metros, sin ventanas, con una cama de hierro adosada a las paredes, una mesa, un taburete, un inodoro y un lavatorio, casi siempre secos, porque frecuentemente no llega el agua corriente, a veces hasta por el lapso crítico de 72 horas, cuando no hay nada para beber.

La puerta de la celda está abierta entre las 8 y las 22, cuando se desconecta la electricidad. Después comienza el silencio, y sólo se escuchan ~ en susurros ~ las letanías del presbítero junto al Santo Crisma que acompaña su incomunicación y clausura. Porque un juez no católico le impidió confesar, celebrar misas en público o pronunciar homilías, como si el Juez Carlos Rozanski tuviera autoridad para aplicar el artículo 1336 del Código de Derecho Canónico y condenarlo a pena expiatoria como accesión. En efecto, no se conoce proceso o sanción canónica (ajustada al derecho eclesiástico) contra el cura, lo que confluye a pensar que su condena es un símbolo.

La historia de su arbitraria misantropía no es menos tenebrosa que el entorno del campo de concentración de Marcos Paz: un basural que lo circunvala donde fluye el vertedero de desechos tóxicos, la basura y la red cloacal de la pequeña ciudad. El olor nauseabundo es más tolerable que las ratas de grandes dimensiones que, deslizándose entre los barrotes, mordisquean a los confinados en caso de que logren dormir, a pesar del frío helado del invierno o las bandadas de mosquitos en verano.

Paradigma de la venganza política, todo se inició, hace largos años atrás, en los años 80, con la declaración de un policía corrupto ~ condenado por varios hechos de robo a mano armada a 25 años de prisión ~ en la cárcel de Olmos, a quien se le prometió la libertad si se avenía a colgarle un sayón deshonroso al sacerdote. Siendo así el reo convicto Julio Emmed ~ un ex agente de la bonaerense ~ fue visitado por dos representantes de las organizaciones de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, la Dra. Susana Aguad y el Dr. Raúl Aragón, ambos gestores de la CONADEP, que reunían testimonios para procesar a los mencionados por el impreciso libelo “Nunca Más”.

A través de la cabina de vidrio del locutorio del presidio le ofrecieron al turco Emmed 20.000 dólares en efectivo, la salida del país y la radicación en el exterior junto con su familia, a cambio de supercherías contra el Comisario Etchecolatz y el Reverendo Padre von Wernich. Siendo así, el perjuro aceptó la oferta y declaró ante la Cámara Federal en 1984. Pero, como la CONADEP no cumplió con su compromiso prometido, Emmed pidió ser llevado nuevamente ante los jueces que le habían recibido el falso testimonio.

Así las cosas, compareció ante el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas el 24 de julio de 1985 y se retractó por completo, haciendo lo propio ante la Cámara Federal y denunciando a la CONADEP.

Sin embargo, como sucede en casos análogos, no se tuvo en cuenta su retractación, se la desestimó, y el embustero Julio Emmed fue asesinado en pocos días después de sus inconvenientes declaraciones de contrición rectificatoria y arrepentimiento.

A todo esto, el Padre von Wernich estaba absolutamente ajeno e ignoraba la confabulación para comprometer a la Iglesia mediante su propio escarmiento.

El mismo día que asumía como Párroco en Olavarría, la pacífica localidad fue invadida por una columna de ómnibus forasteros, provenientes de las inmediaciones de La Plata.

De los vehículos bajó una multitud de matones que agredió al Obispo de Nueve de Julio, entonces Monseñor José Victorio Tomassi, que venía a poner en funciones al Padre Christián, montando un escandaloso mitin en la capilla, donde el Presbítero sufrió su primer escrache.

El sacerdote, a consecuencia del hostigamiento consentido desde la política, fue comisionado por su Obispo a la Diócesis de Valparaíso, en Chile, donde llegó en diciembre de 1996, enviado por su Diócesis, para tener un año sabático.

Desde diciembre de 1996 a marzo de 1997 estuvo en la Casa de Ejercicios Espirituales de Padre Hurtado, haciendo una experiencia personal en el Movimiento de Renovación Carismática y luego colaborando con dicho Movimiento. Los fines de semana, trabajó pastoralmente en la parroquia de Con-Con, muy frecuentada todos los veranos por sacerdotes argentinos. Su presencia allí consta en el Boletín Parroquial Mauco.

El 24 de marzo de 1997 fue recibido temporalmente en la diócesis de Valparaíso por Monseñor Francisco Javier Errázuriz. Después del período de renovación espiritual en la Casa de Ejercicios de Padre Hurtado anhelaba retomar su actividad sacerdotal en una diócesis en la cual pudiera servir en paz. Monseñor Errázuriz lo destinó, entonces, como vicario a la parroquia Nuestra Señora de los Dolores (más conocida como la Parroquia de Viña).

En junio de 1997 el Padre Von Wernich recibió la orden de su Obispo de Argentina, para quedarse cinco años en Chile, permiso que le es otorgado y después ratificado por el nuevo obispo de Nueve de Julio, Monseñor Martín de Elizalde.

Entonces, el 19 de marzo de 1998 el P. Von Wernich fue formalmente nombrado administrador parroquial de la parroquia Madre de Dios. Contemporáneamente el sacerdote trabajó como asesor de la Renovación Carismática y colaborador en la Pastoral de migrantes, preocupándose especialmente de los argentinos. Así lo manifestó, con agradecimiento el Padre Pedro Nahuelcura, encargado de la Pastoral de migrantes, en declaraciones al diario La Estrella de Valparaíso el jueves 11 de octubre de 2007, página 11: “Yo lo conocí (a Von Wernich), me ayudó en el tema de los migrantes argentinos, fue muy solidario, así que tengo los más bellos recuerdos de él, como pastor”.

En septiembre de 2001, siendo ya obispo de Valparaíso Monseñor Gonzalo Duarte, el Padre Von Wernich pidió autorización para viajar por espacio de seis meses a la Diócesis de Lancaster, Inglaterra, donde tenía amigos, con el fin de tomar distancia de las calumnias que llegaban de Argentina de las organizaciones de Derechos Humanos ~ atribuyéndole disparates en la época en que había sido asignado capellán policial ~ y también para hacer una experiencia de pastoral parroquial en Inglaterra.

El obispo de Valparaíso realizó su propia investigación, luego de la cual, convencido que los rumores eran absolutamente infundados y de la inocencia absoluta del sacerdote le concedió el permiso, tanto como el obispo de Lancaster. Así renunció al cargo de administrador parroquial de la parroquia Madre de Dios. Tal su honestidad candorosa, que en mayo de 2002 el sacerdote regresó de Inglaterra con destino a Chile, pasando antes por Argentina para bendecir el matrimonio de una sobrina. Ya en el país trasandino, el domingo 26 de mayo de 2002 asumió como Párroco de El Quisco.

Mientras tanto, el 1° de abril de 1998 la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de La Plata, junto a un grupo de familiares de desaparecidos, demandó ante la Cámara Federal de Apelaciones de La Plata la apertura de un proceso en el que se investigaran los hechos que condujeron a la desaparición de personas en la zona de jurisdicción del Tribunal (La Plata, Berisso, Ensenada, zona sur del Gran Buenos Aires y parte del oeste de la provincia), y se usó el testimonio del muerto Emmed para inculpar a Von Wernich.

Recuerda el periodista Horacio Ricardo Palma que, en el año 2003: La efímera revista TXT, fundada por el fallecido periodista [amarillista] Adolfo Castello ~ que tenía la fea costumbre de apretar públicamente con noticias y cronistas falsos ~ había denunciado al Padre Christián (por entonces en Chile) con datos falsos, tan apócrifos que el Cardenal Primado de Chile, y el Obispo de Valparaíso, Monseñor Duarte, se encargaron de desmentirlos públicamente.

Sin que se dé a publicidad, el 5 de febrero de 2003 el fiscal federal en lo Criminal y Correccional Félix Crous pidió la detención y el llamado a declaración indagatoria del capellán de la Policía bonaerense Christián Von Wernich, acusado de complicidad primaria en la privación ilegal de la libertad agravada y tortura durante la última dictadura cívico-militar.

El 20 de abril de ese año el sacerdote partió a la Argentina en uso de sus vacaciones, como hacía todos los años. Días antes había informado pormenorizadamente al obispo Monseñor Duarte que el 13 de abril, Domingo de Ramos, se habían presentado en la Parroquia un grupo de supuestos periodistas argentinos y chilenos a hacer un reportaje y acusándolo en voz alta, delante de los fieles, de asesino, torturador y violador de los derechos humanos, tomando conocimiento entonces que en cualquier momento podría haber una denuncia por la prensa que escandalizaría a su Diócesis.

En dicha oportunidad el Obispo le volvió reiterar su confianza en que era totalmente inocente, debido a lo cual le preguntó luego si estaba dispuesto a presentarse a los Tribunales en Argentina en caso de ser requerido y le contestó que varias veces ya había sido citado como testigo, siempre se había presentado y nunca había estado detenido, ni declarado bajo arraigo, ni con embargo de bienes. Y que si nuevamente era citado, nuevamente se presentaría porque no tenía nada que temer.

Pero la desinformación causó efectos devastadores. Poco después se libró orden de procesamiento contra el cura.

Desconcertado por las calumniosas argucias sobre su persona, el Padre Christián Von Wernich viajó de Valparaíso a Buenos Aires de inmediato, esta vez para presentarse directamente en tribunales y aclarar definitivamente su situación. Pero en ese acto, en octubre de 2003 se ordenó la detención del religioso, sin posibilidad de excarcelación, arguyendo que había intentado evadir la acción de la Justicia argentina.

Nada más falaz, puesto que había concurrido voluntariamente a declarar lo que se le pregunte. Y así transcribieron en las actas judiciales su exposición, tergiversándola, pues cada vez que decía que fue capellán policial, pusieron la palabra encubridor, y cuando manifestaba el vocablo comisaría lo cambiaban por centro clandestino de detención.

Lo demás es historia conocida. El juicio patibulario no fue menos apocalíptico que su actual condición. Sus días transcurren en las profundidades de la pavorosa fosa de Marcos Paz, donde el cura está recibiendo el tratamiento especial, reservado a sólo unos pocos suprimidos de todo atisbo de humanidad.

El menú del mediodía para el pabellón de los descastados es un caldo tibio grasoso donde flota un trozo de marucha, un corte de grasa, mucho hueso y un cintillo de carne de buey. Se entrega a las tres de la tarde, mientras que la cena es la misma sopa, esta vez decididamente fría, a las cinco y media de la tarde.

El Padre no puede hacer nada sin autorización formal del juez Rosanzky, presidente del Tribunal que lo condenó a cadena perpetua sin pruebas, sin razón y sin Justicia. Y a todo lo que solicita el magistrado se lo niega.

Como ya dijimos, no se permite a los otros prisioneros asistir a una misa pronunciada por el Padre.

Como detalle de confort, sobre el techo de su celda le emplazaron una radio desentonada que todo el día atormenta su paz interior con cumbia villera ~ a todo volumen ~ para circunscribirlo aún más en ese ambiente infernal y dantesco. Tres días sin una gota de agua, ni posibilidad de acceder a la medicación indispensable para compensar las enfermedades de sus setenta y pico años de edad. Sabe que lo poco que le reste de vida, la perderá en esa lúgubre mazmorra, donde su agonía será meticulosamente planificada y prolongada hasta el martirio.

La tortura psicológica está a cargo del médico del campo de concentración, el doctor Walter Sosa: cuando analiza la radiografía y el electrocardiograma que le revela al Padre, le dice que tiene un soplo en el corazón y arritmias, y que tendría que hacerse un chequeo profundo y controles de alta complejidad para mayor seguridad, ya que ~ según su diagnóstico ~ está en riesgo de muerte inminente. Entonces le pregunta si tiene obra social para elegir un lugar y ser derivado al mismo. La perversión de este médico penitenciario pasa por ahí. Cuando Von Wernich lo mira sin comprender lo que escucha, Sosa estalla a las carcajadas e inmediatamente llama a un carcelero para devolver al Presbítero a su agujero infecto, donde el buen Padre permanece desconcertado, no comprendiendo la etiología de tanta maldad. Pasan los días, y los meses y otro año sin ser visitado por el médico, ni tratado por su hipertensión, indudablemente provocada por la comida insalubre, escasa, pero pringosa.

En sus brazos de Pastor fallecieron los internos: Mario Jaime el 28 de junio; Carlos Versellone el 4 de julio y Luis Marcelo Tarsia, Alojados en el Pabellón 6, tras el abandono y la desatención médica, la ignorancia y el sadismo del comandante del campo de concentración, Prefecto Raúl Oscar Ramírez, la complicidad del Director del Hospital del CPF II, Dr. Gonçalvez, y sus subordinados, los médicos penitenciarios Dra. Gómez, la Dra. Babenco, así como el citado Walter Sosa, que les niegan el mínimo cuidado o atención y hasta de evacuación sanitaria a los habitantes de ese verdadero corredor de la muerte.

En estos días es inminente una denuncia por ante la Comisión Latinoamericana de las Naciones Unidas que controla el tratamiento de los prisioneros en los países sudamericanos, que en su último informe encontró irregularidades graves en Marcos Paz. Informe y recomendaciones surgidas de la misión del ILANUD al Servicio Penitenciario Federal de la República Argentina realizada del 20 al 25 de octubre de 2008.

La inspección se llevó a cabo dentro del marco del Acuerdo de Cooperación existente entre el Instituto Latinoamericano de las Naciones Unidas para la Prevención del Delito y el Tratamiento del Delincuente (ILANUD) y la República Argentina de fecha 29 de marzo de 1989. La misión se origina en el programa de investigación, capacitación y asistencia técnica Sistemas Penitenciarios y Derechos Humanos en América Latina que lleva a cabo el ILANUD con la cooperación del Instituto Raoul Wallenberg de Suecia.

Lo cierto es que, para las autoridades eclesiásticas de Von Wernich, las pruebas de la justicia federal no fueron suficientes, por más categóricas que éstas hayan resultado para los jueces de Kirchner. Quizás hasta pueda decirse que ~ aunque nunca lo haya manifestado públicamente de esa manera ~ para su obispo el cura es inocente, lo cual lo convertiría en presunta víctima de algún tipo de conspiración contra la Iglesia.

Supongo que los tiempos de las comisiones de control, o de los jueces ~ que por estos días no trabajan en razón de que estarán ocupados celebrando Rosh Hashaná y Yom Kippur ~, transcurren de modo más benigno que los tiempos de los torturados que agonizan en aquel campo de exterminio.

Sin embargo, la hora suprema sorprenderá ~ en paz ~ al apaleado Sacerdote rezando su Santo Rosario en la mejor compañía, el Sagrario junto a su camastro, mientras la Nunciatura, o el Arzobispado cavila en la conveniencia política, o no, de encolerizar al régimen de los Kirchner si llegan a elevar, como corresponde, una urgente y formal protesta ante la Santa Sede.

***

Comentario:

Dr. Shaferstein:

Son terribles los horrores que narra en esta nota sobre el Padre Christián. El mirar las imágenes de la cárcel de Marcos Paz ¡¡¡es espantoso!!! ¿Si esto no es lesa humanidad?, ¿qué es? ¡Están matando a esos hombres! Realmente la crueldad penitenciaria, cómo la justicia inexistente en Marcos Paz, es para denunciar al mundo.

Lo felicito Dr. Shaferstein sus notas son impecables.

Marta Domínguez Matheu.

SA 19 SEP 09

Concurso en Internet de anécdotas sacerdotales


LAMENTEBLEMENTE TENEMOS MUCHAS MALAS ANÉCDOTAS DE MALOS SACERDOTES.

NO VAMOS A GANAR EL CONCURSO.

Y  SI CONTAMOS DE LAS BUENAS ANÉCDOTAS DE LOS BUENOS SACERDOTES, NOS TACHARAN DE FANATICOS, TROGLODITAS, MEDIAVALISTAS, OSCURANTISTAS, NAZIS, NEGACIONISTAS….Y LA LISTA SIGUE…

CIUDAD DEL VATICANO, lunes 22 de junio de 2009 (ZENIT.org).- Con el lema “Cuéntanos una anécdota sacerdotal”, el portal Catholic.net lanza con motivo del inicio del Año del Sacerdocio un concurso de ensayos en el que se cuentan hermosas experiencias vividas con un presbítero.

El premio del concurso será un viaje a a Ars, localidad francesa situada cerca de Lyón, donde vivió san Juan María Vianney, fallecido hace 150 años, motivo por el cual Benedicto XVI ha convocado este año sacerdotal.

Según las bases del concurso “Anécdotas de un sacerdote”, la extensión máxima del relato serán 600 palabras. Pueden participar personas de cualquier edad, país, sexo o estado civil. Si el ganador es menor de edad, tendrá que ser acompañado por uno de sus padres para recibir el premio.

El costo de la inscripción al concurso es de 10 dólares estadounidenses por participante, que se utilizarán para solventar el costo del premio principal.

Las propuestas serán recibidas desde el viernes 19 de junio del 2009 a las 9:00 AM y hasta el sábado 19 de septiembre a las 11:59 PM (Central Time/hora de México).

El nombre del ganador o ganadora será publicado en la sección “Sacerdotes” de Catholic.net a partir del lunes 28 de septiembre.

Más información en: http://www.es.catholic.net/especialsacerdotes/concurso.php

Negaron a Von Wernich la prisión domiciliaria

PARA LOS DELINCUENTES, TODOS LOS DERECHOS HUMANOS E INDULGENCIAS, PARA LOS QUE SOLO CUMPLIERON CON SU DEBER, TODO EL PESO DE LA LEY….


Está acusado por delitos de lesa humanidad. Pese a haber cumplido los 70 años, la Justicia entendió que la gravedad de los hechos cometidos determinan su continuidad en una cárcel común.

 

La justicia federal de La Plata rechazó este jueves el pedido de detención domiciliaria presentado por el ex capellán de la policía Bonaerense Christian Von Wernich, condenado a reclusión perpetua por homicidios, torturas y privaciones ilegales de la libertad durante la última dictadura militar.

La medida la adoptó el Tribunal Oral Federal 1 de La Plata al no hacer lugar a un planteo de la defensa del sacerdote que pidió su detención domiciliaria por haber cumplido 70 años, según el fallo al que Télam tuvo acceso.

Para denegar ese beneficio se tuvo en cuenta “la gravedad de los delitos cometidos y los medios empleados al valerse de su condición de sacerdote de la Iglesia Católica”.

Fuente: Télam

LA MENTIRA EN EL PODER

Enormidad

Nunca en toda su historia la Argentina ha sufrido como ahora, un mal de tanta virulencia y amenazante perpetuación. Esta verdad digna de Pero Grullo, se abre a otra reflexión, sobre algo que aunque también sea obvio vale la pena remachar. Los K. son meros instrumentos o en todo caso agentes, de cosas que ellos ni siquiera podrían entender. Aunque de hecho personificaran el lema ¡La Mentira al poder! desde cuya óptica se explica y cobra toda su magnitud el atropello a las leyes que está ocurriendo especialmente desde el año 2003.

La mentira sustancial –como cantaban a coro las brujas famosas- consiste en afirmar que el bien es mal y el mal es bien. De igual manera el régimen ha logrado establecer que los terroristas eran inocentes jóvenes idealistas que bregaban por la justicia social. Y los militares, represores vesánicos, asesinos, torturadores y ladrones de infantes. Ejecutores de un plan de exterminio masivo. Genocidas con profusos campos de concentración y lugares de tortura y exterminio. Una enormidad calumniosa que no resiste la más mínima crítica.

Maquinación

El tratamiento del tema en todas sus ramificaciones abarcaría cuantiosas páginas. Pero el propósito presente, se ciñe a la trampa mentirosa en el campo jurídico. Para habilitar “legalmente” el encarcelamiento y la tortura de cualquier elegido por el terrorismo judicial. En la República Argentina no existiría ningún prisionero aherrojado como ahora por “imperio de la Ley”, si no hubiese existido el Pacto de Olivos y la consecuente Constitución de 1994. Cuando dos personajes se auto erigieron supremos legisladores disponiendo a su antojo la reforma constitucional. Todo el armazón jurídico –o mejor, todo el aniquilamiento jurídico- que está encubriendo la falsa legalidad, existe gracias a aquel engendro.

Sometimiento

En este punto, vale detener la visión sobre la perversidad sancionada al incorporar automáticamente los tratados internacionales como ley suprema. Seguramente los ejecutores materiales de tamaño disparate, no hayan sospechado siquiera el tremendo secreto que ello escondía. Nada más ni menos que el sometimiento de los argentinos –con sólo dos líneas- a los dictados del Poder Mundial en manos de los materialismos que lo comparten. Aun sobre temas tan inconcebibles como el control de la natalidad y la perspectiva de género. Sin olvidar el invento de los delitos de “lesa humanidad” para la imprescriptible venganza marxista. No es un mero detalle que el fautor de la reforma recordada fuera –y siga siendo- un conspicuo miembro de la Internacional Socialista. Quien, para mayor coincidencia, inició el mito del Genocidio argentino con su descabellada cifra de desaparecidos y el enjuiciamiento de las Fuerzas Armadas sacándolas de sus jueces naturales. Pero hay algo más. Gracias a la nueva Constitución se han suprimido de un plumazo principios fundamentales del Derecho y todas las garantías de antigua prosapia.

Podrían extenderse mucho más las consideraciones sobre estos temas cruciales. Pero hay dos pruebas impresionantes que las ahorran, demostrando irrefutablemente la perversión que ha destruido el orden jurídico:

1) Un sacerdote católico pena en la cárcel de máxima seguridad, a causa de su ministerio sacerdotal en los años ‘70. Sufre la condena de un tribunal federal a reclusión perpetua, por la acusación inicua de múltiple asesino y torturador…

2) Un temible asesino goza de plena libertad, convicto y confeso de haber matado a su padre y a su madre. El doble parricida reclama castigos contra los militares en nombre de los Derechos Humanos; acompaña a las Madres de Plaza de Mayo que profanaron la Catedral; maneja empresas, una Universidad y medios de difusión…

Febrero de 2008

Prof. Juan Esteban Olmedo Alba Posse

MONSEÑOR BASSEOTO SOBRESEIDO

¡Qué lección de humildad cristiana nos ha dado monseñor Antonio Basseoto! Pero aquí se demuestra que Dios premia a los humildes y castiga a los soberbios. No nos cabe duda que monseñor Basseoto era y es inocente de todas las falsas acusaciones que la izquierda internacional quiere hacer renacer en la Iglesia Católica a través de sus Obispos y sacerdotes. Habrá también en poco o mucho tiempo otro fallo que liberará al sacerdote Christian von Wernich de su injusta condena. Todavía la Cámara de Casación no se ha expedido al respecto y la condena no está firme aún. No dejemos de rezar por nuestros sacerdotes perseguidos, presos, procesados o mal condenados.

Eduardo Palacios Molina

La Justicia del Crimen de la ciudad de Añatuya resolvió rechazar la denuncia sobre tráfico de niños, efectuada por Julio César Ruiz en carácter de presidente de la Fundación Adoptar, en contra del antiguo obispo de Añatuya y actual obispo castrense emérito, monseñor Antonio Baseotto, y un grupo de religiosas.

Textualmente, el juez Alvaro Mansilla dictaminó: “No existe ningún tipo de vinculación ni prueba determinante que ponga en tela de juicio el accionar de los denunciados. Queda descartado de plano una actitud criminosa tendiente a desapoderar a las madres de sus hijos”.

En consecuencia y ante lo resuelto, la Justicia de Añatuya envió los antecedentes al Ministerio Público Fiscal a fin de que analice la posible existencia de un delito de acción pública al efectuar la falsa denuncia, y dictaminó archivar el caso de inmediato “sin que el buen nombre y honor de las personas denunciadas queden afectados”.

Se recuerda que hace más de un año la Fundación Adoptar denunció a monseñor Baseotto y a algunas religiosas de tráfico de recién nacidos, asociación ilícita y otros delitos, en donde las damnificadas resultaban ser doce mujeres, quienes aparentemente y con el apoyo de la fundación en cuestión, habrían denunciado la sustracción de sus hijos recién nacidos.

Estos casos tuvieron una sospechosa y amplia repercusión periodística nacional e internacional, ya que diversos medios de comunicación, previo diálogo con el titular de la Fundación, los difundieron en todo el país y las agencias internacionales se encargaron de difundirlos al mundo.

La fundación en su denuncia también agregó dos causas relacionadas con el Hospital Zonal de Añatuya, la muerte de un bebé en la incubadora y otro por decapitación. Además, reformuló la denuncia efectuada por el ex diputado provincial Néstor Floridia, sobre venta y enterramiento de bebés en el predio del mencionado centro asistencial y agregó otra denuncia sobre un parto que se habría producido en un hotel de Añatuya.

Tras una ardua labor de más de un año la Justicia añatuyense llegó a la conclusión de que algunos niños fueron entregados voluntariamente, sin que a ninguno de los padres se los hubiera quitado contra su voluntad, y que las entregas fueron realizadas con autorización.

Respecto del vínculo que existiría -según la Fundación Adoptar- de monseñor Baseotto con las religiosas en la entrega de niños, se determinó que “no existe ningún tipo de vínculo, ni menos aún prueba determinante que ponga en tela de juicio” sus acciones. Luego expresa: “Queda descartado de plano una supuesta actividad criminosa tendiente a desapoderar a las madres de sus hijos”.

“Con este dictamen -se dice en el “Nuevo Diario” de Santiago del Estero-, se cierra un capítulo negativo que los añatuyenses no quieren volver a vivir, ya que gratuitamente por los medios nacionales (con la colaboración de ciudadanos añatuyenses inescrupulosos) mancillaron el buen nombre de personas y hasta incluso de toda la comunidad añatuyense”.

Testimonios que ponen en evidencia la calumnia

Los testimonios, que ayudaron a emitir un fallo favorable, confirman que “nunca” se hizo una adopción ilegal.

Prácticamente un poco más de un año llevó a la Justicia añatuyense poder dictar el veredicto, ya que fueron muchas las personas que fueron citadas a declarar. Para resolver la delicada situación, el juez Alvaro Mansilla encabezó una prolija investigación del caso, estudiando a fondo cada uno de los testimonios vertidos por los testigos que habían sido presentados como denunciantes por la Fundación Adoptar.

De los testimonios de las mujeres hay elementos que llaman poderosamente la atención, por ejemplo, una mujer dijo: “al único que di fue a mi hijo varón, y una abogada del foro local realizó todos los trámites de adopción. Nunca realicé una denuncia ante la Fundación Adoptar ni en otro lugar. Nunca hice referencia a que me hayan quitado una criatura”.

O el caso de otras dos mujeres que manifestaron haber hecho los papeles correspondientes en el Registro Civil y ante escribano, ya que querían darlos (a sus hijos) en adopción para que fueran criados por otra familia, porque ellas no lo podían hacer. También dijeron en sus declaraciones que no recibieron nada a cambio, ni dinero ni mercadería.

También llama la atención el testimonio de otra mujer que manifestó que “nunca tuvo hijos y si los tuviera nunca los daría”. Además, señaló que “no conoce a la Fundación Adoptar y que ninguna persona fue a pedirle ningún tipo de información referente a este hecho que se denuncia”.

Más pruebas del complot contra monseñor Baseotto

Otra mujer añatuyense reconoció que dio a su hijo, pero que nunca fue presionada por nadie; dijo que lo hizo con total consentimiento y no está arrepentida.

Otra persona declaró que no dio a sus bebés en adopción; sí reconoció que en un principio tenía la intención de hacerlo, pero luego se arrepintió. Esta misma persona contó que en la semana en que nacieron sus hijos se presentaron en el hospital dos ciudadanos, quienes le dijeron que iban a ayudarla. Ambos querían que ella dijera que “le querían cambiar los bebés por mercadería”, pero ella les dijo que no lo haría, que no iba a decir eso.

Éstos (los sujetos) la filmaban y constantemente le decían que “tenían que involucrar a una asistente social y a la hermana de un diputado provincial de la zona”.

Qué hay detrás de todo esto
“Es lamentable, cuando no sospechoso -declaró a AICA un funcionario de la curia diocesana de Añatuya-, ver cómo se ataca a la Iglesia en la persona de sus obispos y sacerdotes, sabiendo de antemano que la Iglesia no saldrá a hacer escándalo ni a efectuar denuncias judiciales”.

“También es lamentable -añadió-, con qué facilidad ciertas medios conceden amplios espacios para las denuncias pero retacean esos mismos espacios al esclarecimiento de los hechos denunciados, como en este caso. Verá usted que esta noticia no tendrá la difusión que se merece”.+

UNA BUENA INICIATIVA

CON UN RUEGO DE PUBLICACION

Buenos Aires, 28 de enero de 2008 ES COPIA

A Su Santidad el Papa Benedicto XVI
Señor Secretario de Estado
S.E.R.Cardenal Tarciso Bertone
Palazzo Apostolico Vaticano
00120 Ciudad del Vaticano

Su Excelencia Reverendísima:

En mi país –la Argentina- se ha instruído una acción judicial contra el sacerdote Von Wernich quien fue acusado de haber participado en siete homicidios y 41 casos de privaciones ilegales de la libertad y tortura física y psicológica. El Reverendo Padre von Wernich, fue capellán de la Policía Bonaerense y casi todos sabemos que quienes incriminaron al sacerdote, mienten descaradamente, tales son las condiciones morales y profesionales de estos sujetos que militaron en el terrorismo subversivo que asoló la República, en años desgraciados para los argentinos.
Infinidad de despropósitos fueron y son cometidos hoy por la Policía y la Justicia de la Pcia. de Buenos Aires, rodeados de mentiras, engaños e impunidad total.
Esto no es justicia, sino la mediocridad que avanza en el país a paso de invasión destruyéndolo todo ¿Con estos antecedentes de los juzgadores, que están a la vista de todos los que quieran ver ¿puede alguien creer “a pie juntillas”? las acusaciones a este servidor de la Iglesia, que es von Wernich?
¡Seguramente no!
Por eso le escribo al Santo Padre, para que la Santa Sede se expida al respecto y trate de evitar esta ignominia.
Dios guarde a usted,

LUIS JOSÉ VINCENT de URQUIZA
Miembro Titular Vitalicio de la
Sociedad Argentina de Historiadores
DOCUMENTO NACIONAL DE IDENTIDAD: 4.099.373
Dirección:
Castex 3472, piso 4º 1425 CDH Capital República Argentina
Email :lurquiza@gmail.com

ELIZABETH WILHELM

cristina-kirchner-joven.jpg

 Pocas veces como en los días que corren, la conocida y severa advertencia de Horacio en su Epístola a los Pisones, se ha vuelto trágicamente vigente en esta patria enferma: parieron los montes y engendraron apenas un ridículo ratón.

 

 Aunque ningún sentido críptico puede contener tal sentencia clásica en las actuales circunstancias, permítasenos explicitar que con la misma nos estamos refiriendo al engendramiento electoral de la primera farauta,con a. 

 

 Un sinfín de razones tornan abominable a la elegida. Mas si la síntesis impusiera ceñirlas a una tríada, diríamos que la primera es su ideología. Muestrario impúdico del incongruente progresismo nativo, a diestra sella en su nombre ententes múltiples con los mandos plutocráticos de la judeomasonería, y a siniestra alimenta y acompaña la revolución gramsciana, preñado su entorno de antiguos asesinos terroristas. Su mano de hiel reposa cómplice sobre los titulares de la usura internacional, a cuyos sones cabalistas todo vejamen nacional se consuma. Su otra mano, impregnada de bilis, alimenta y acrece la programada venganza del marxismo.

 

 La segunda razón es su insolente ignorancia, consecuencia lógica de una vida apartada de la sabiduría, ajena a los saberes de formación, lejana y contraria en todo a la meditación y a la plegaria. Poseedora de los retazos pseudoculturales que le otorgó la praxis partidocrática, a la vera de un hombre inigualablemente necio, su mayor profundidad es su epidermis, y su entidad intelectual la de un jíbaro. Mas llamando temperamento a lo que a secas debiera llamarse temperatura, ha logrado autoconvencerse de que su fraseología vacua es una filosofía política necesaria de ser entronizada.

 

 Denominaremos a la tercera razón disloque feminista, nutrido en la perspectiva del género, a la que no cesa de aludir en cuanto regüeldo público emite de sus colágenos belfos. Feminismo justificador de la contranatura, engendrador del aborto, destructor del orden natural, contrario en todo al plan de Dios y nutriente de una visión dialéctica en la que el sexo es apenas un instrumento más de la lucha de clases. Su irritativa  soberbia es calculada manifestación del género que se quiere presentar como vencedor y prevalente; y su ostensible frivolidad –que no inspirará ninguna página de La Dorotea de Lope- es la irrefrenable predilección por las cosas baladíes o fugaces, concorde con un alma a la que Platón pintaría abajada, mas no por corceles negros sino por jumentos grises.

 

Ya peronista, ya neoliberal, ya chavista o zurda de tacones aguja y pilchas acaudaladas; ya abanderada del sionismo y fregona de sus desmanes; ya  amontonamiento de siliconas y liposucciones, Cristina Elizabeth Fernández Wilhelm de Kirchner se escapó del laboratorio de Frankestein para alistarse en las filas del Golem. Lástima su nombre, decía Anzoátegui de Elizabeth II. “Porque Elizabeth es en Inglaterra un nombre con mal nombre, aquel que usó ese marimacho de cartón y corona…¡Oh reina torpe! Reina no, mas loba libidinosa y fiera”.

 

A tamaño amotinamiento de vicios féminamente envasado, han dado su cordial bienvenida los obispos, tal vez los más cobardes e infieles de nuestra crónica eclesiástica. Ha dado su guiño congratulador el Cardenal Primado, cabeza de la Iglesia de la Publicidad, socio de la subversión y verdugo de los católicos fieles. Ha dado, en fin, su legitimidad la clase política toda, puesto que fraude más o menos, su mandato ha surgido de la única deidad tenida hoy por tal, cual es el sufragio universal. Nuestro repudio categórico e insumiso a la inmensa red de demócratas imbéciles, en especial a la conformada por aquellos que insisten en conciliar su condición de bautizados con la inserción en el masónico sistema. Para la mujeruca en cambio, amén del repudio, la prevención acaso profética de un destino de mandato trunco, no suspendido por castrenses jornadas sino por el espantoso caos del que emerge y que siembra a su paso.

¡Desperta ferro!, dicen que gritaban los cruzados de Roger de Flor, mientras golpeaban sus cuchillos contra las piedras, como queriendo personalizarlos y darles ánimo para el combate “¡Desperta ferro!” -cantaron después los nacionales de España- “la espada junto al labio. La espada cara al sol…Es mi camino la senda del honor”.

Que acumulen dormiciones y pesadillas los enemigos, en las apoltronadas butacas de sus despachos oficiales. Nosotros seguimos despiertos, sencilamente de a   pie, por esta irrenunciable senda del honor. La esperanza nos dice que algún día, este desvelo nuestro, perpetuo y vigilante, hará que la patria despierte altiva y vigorosa, para reconocerse en sus sueños inaugurales y heroicos.

 

                                                           Antonio Caponnetto

HISTORIA DEL CORONEL ARGENTINO DEL VALLE LARRABURE

CORONEL ARGENTINO DEL VALLE LARRABURE

“De procedimientos íntegros, tenaz, y preocupado. Demuestra un gran entusiasmo profesional.
Es enérgico y centrado en el mando; ha obtenido excelentes resultados como instructor.
Leal. Sobresaliente camarada.
Sobresaliente deportista.
Concepto: Sobresaliente”.

 

    La fecha que lleva esta calificación es el 1 de diciembre de 1952. Argentino del Valle Larrabure recién había ascendido a subteniente y el destino que se le asignaba era el Regimiento 19 de Infantería. Sobre él diría un compañero de aquellos años:
“Llevaba en la frente la marca de las convicciones argentinas, de la lealtad de procederes, de la dedicación al servicio y a la amistad”.
Con el correr de los años, estas cualidades no irían sino profundizándose.
Nacido en la ciudad de San Miguel de Tucumán el 6 de junio de 1932, hijo de Cirilo Larrabure y de Carmen Conde, el que luego sería una de las grandes figuras del martirologio nacional, estudió en su ciudad natal en el Colegio “Tulio García Fernández”. Era el menor de los siete hijos de una familia modesta y trabajadora, apegada a su suelo tucumano, a las tradiciones de una ciudad y de una región por donde desfilaron los combatientes de la independencia y los políticos de la independencia, donde el sentido de la Patria naciente se conservó en tradiciones y objetivos.
El mayor de sus hermanos, Manuel, le llevaba quince años. Haydée Esther, la única hermana, cinco. Su hermano Oscar, que era diez años mayor y estudiaba en Buenos Aires cuando él decidió ingresar al Colegio Militar de la Nación, en 1949, se encargó de patrocinarlo en esta nueva etapa de su vida.
Ya en su primer año en el Colegio Militar, los responsables del Instituto certificaban que “ha conseguido adaptarse al conjunto rápidamente… De muy buenas condiciones morales y muy buen estudiante”. Sus notas más altas correspondían a las matemáticas y a los “materiales de guerra”, por los cuales sentía verdadera pasión. Sobre 260 cadetes, su orden de méritos lo ubicaba en el puesto 84.
A uno de los hermanos le escribía dos años más tarde:
“No estoy conforme del todo, porque podría haber estado mejor. Esperaba que en 1952 estaría entre los 20 primeros, pero terminé en el lugar 73 entre 207. También tuve unos cuantos <<arrestos>> durante el año, pero no creas que son de esos arrestos de comisaría. Bueno, tampoco fueron cosas serias esas faltitas mías, apenas problemas de desordenado que soy en mis cosas. Y fijate, el orden es primordial no sólo en la milicia. Leí por ahí a no recuerdo qué pensador, que dice que con su estudio en desorden hasta le parece que las ideas se niegan a salir coherentes y organizadas. Así que todas estas cosas de la disciplina no se inventaron porque sí, sino porque te dan costumbres buenas y un modo más fácil de soportar hasta los deberes más difíciles…”.
En 1953 su destino es su Tucumán natal. Allí se siente reunido con sus raíces familiares, a la vez que logra un amplio reconocimiento por parte de sus superiores, en lo profesional y en lo personal.
“Supera sus apariencias, que son de porte muy natural y sencillo, modesto. Puesto en acción frente a una tarea se multiplica en el rendimiento, evidenciando toda su capacidad y sus deseos de cumplir. Su manera de ser es llana, franca y leal, lo cual le permite conquistar el aprecio de sus camaradas, el afecto de sus subordinados y la confianza de sus superiores.
Dispuesto para la lucha franca, con elevado espíritu de sacrificio demuestra aspiraciones profesionales dignas de ser reconocidas. Conduce su fracción con criterio. Educa e instruye a su tropa con dominio, precisión y método, y adoctrina con el refuerzo de sus propias convicciones.
Es culto.
Es respetuoso con todos, sin excepción; subordinado y buen camarada.
Es puntual. Buen gimnasta y resistente a la fatiga”.
Esta calificación, firmada por el mayor Pedro Alejandro del Río, que era su jefe de batallón, era compartida al cabo de su primer año como oficial, por el jefe del Regimiento, teniente coronel Alfredo Cirulli, quien añadía, además, que lo había observado en el ejercicio del mando como “firme, enérgico y siempre equitativo”.
Las virtudes de Larrabure serían valoradas de año en año y de unidad en unidad. Su jefe en el Regimiento 7 de La Plata, teniente coronel José María Morteo, observaría que “es de temperamento reposado, afable y bondadoso”, lo cual no le impide “mandar con energía y firmeza…, enseñando con el ejemplo” a sus subordinados.
El año 1955 determina el ascenso del joven oficial al grado de teniente, suceso que coincide con su casamiento con María Susana de San Martín, hija de un médico porteño. En octubre de 1956, nacería la primogénita del matrimonio, María Susana, a la cual seguiría en junio de 1959 un varón, Arturo Cirilo. Es de destacar que en febrero de 1974, poco antes de su secuestro a manos de los terroristas, Larrabure obtuvo que la Justicia de Menores de Villa María, provincia de Córdoba, le concediera la guarda de un menor de nueve años, Jorge Alberto, que pasó a ser educado y “mimado” –como él mismo decía- en el seno de su hogar.
“Para mí el matrimonio no es un contrato, o no es sólo un contrato. No es tampoco una institución, porque es mucho más que una institución. Y lo mismo, los hijos, los hijos de la sangre de uno, a la cual uno puede asimilar hijos de afecto, hermanos de afecto. Estoy convencido de que el matrimonio y la paternidad son grandes por la grandeza de las cosas que los inspiran, desde el espíritu de Dios en quien creo, hasta la profundidad del amor, de que debe ser capaz cualquier ser humano, a no ser que lo obnubile esa naturaleza animal que debe estar controlada por el espíritu”. Sigue leyendo

UNA DE CAL: ERP DELITOS DE LESA HUMANIDAD

Califican los delitos del ERP como “de lesa humanidad”

El fiscal general de Rosario, Claudio Palacín, concluyó que no eran delitos comunes y que se instrumentó un plan para violar DD.HH. Por primera vez se considera imprescriptibles actos de una organización ajena al Estado.

El fiscal general de Rosario, Claudio Palacín, dijo que el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) cometió en los ’70 ” delitos de lesa humanidad” y promovió acción penal por el asesinato del coronel Argentino del Valle Larrabure, presuntamente ahorcado por ese grupo guerrillero, en lo que constituye el primer caso de una organización ajena al Estado tipificado de esa manera y por tanto imprescriptible.

larrabure.jpgTras “analizar lo que fue el ERP y los hechos criminales que sufrió el coronel Del Valle Larrabure, (foto del cadáver) concluí que se trata de delitos de lesa humanidad”, dijo a la agencia DyN el fiscal Palacín, y agregó que “el derecho internacional protege a todas las personas, sin distinción de la profesión que tenga, tanto en tiempo de conflicto armado como en tiempo de paz”.

Palacín firmó el primer dictamen que tipifica como crímenes de lesa humanidad los delitos cometidos por organizaciones ajenas al Estado y, consecuentemente, motorizó la investigación contra el ERP por entender que el paso del tiempo no obstruye la posibilidad de atribuir responsabilidades penales por hechos ocurridos hace más de tres décadas.

La medida de Palacín seguramente será motivo de polémica, ya que la Corte Suprema de Justicia declaró imprescriptibles los delitos de lesa humanidad, aunque restringió esa categoría a los secuestros, tormentos y asesinatos perpetrados por el propio aparato del Estado.

Palacín, fiscal general con competencia en todo el territorio santafesino y el norte de la provincia de Buenos Aires, explicó que realizó un “exhaustivo estudio del expediente” por la muerte de Del Valle Larrabure, presuntamente secuestrado por el ERP en 1974.
El juez federal de Rosario, Germán Sutter Schneider, dio intervención al fiscal tras recibir una denuncia de Arturo Larrabure, hijo del coronel asesinado, quien a través del abogado Javier Vigo Leguizamón responsabilizó al Estado argentino por el crimen de su padre.
El “modo aberrante de comisión utilizado en el crimen, en el marco histórico del accionar de bandas terroristas” constituye, para el juez, una “razón suficiente para reconocerle a Larrabure una instancia judicial en la que pueda averiguar la verdad de lo acontecido en el crimen de su padre”, escribió el magistrado en una resolución firmada el 24 de octubre último.
“Como fruto de un estudio profundo de las actuaciones, emití un dictamen de 130 páginas donde se analiza el Derecho Internacional, la Constitución Nacional y los Tratados Internacionales incorporados a nuestra Carta Magna”, indicó Palacín para explicar en qué fuentes jurídicas sustentó su pronunciamiento.
Según el fiscal santafesino, los “crímenes contra la humanidad quedaron totalmente plasmados en el derecho internacional hace más de medio siglo, por lo que la categoría jurídica se encontraba plenamente vigente” cuando Larrabure fue asesinado.
Para Palacín, el ERP instrumentó un plan sistemático que incluyó la violación de “los más esenciales derechos humanos”, por lo que “no estamos ante delitos comunes sino ante crímenes de lesa humanidad”. “Argentino del Valle Larrabure estaba protegido por su sola condición de persona, independientemente de su profesión, por el Derecho Penal Internacional y el Derecho Humanitario aplicables tanto a épocas de conflicto armado como de paz”, abundó el fiscal.
Según Arturo Larrabure, su padre fue asesinado por el ERP el 19 de agosto de 1975, tras haber permanecido secuestrado por 372 días.
Capturado en la Fábrica Militar de Villa María, a la que había concurrido para compartir una cena con su esposa y personal de la planta de pólvora, Larrabure habría sido ahorcado tras su prolongado cautiverio.

CARTA A BERGOGLIO Y DEMAS DE EL DR. JUAN E. OLMEDO ALBA POSSE

Bella Vista, 11 de Octubre de 2007

 

Eminencia Rvdma. Cardenal Jorge Bergoglio; Excelencias Rvdmas. Monseñor Luis Héctor Villalba, Mons. Agustín Radrizzani, Mons. Sergio Fenoy, Mons. Martín de Elizalde y Mons. Jorge Casaretto

 

De mi consideración:

 

Tras conocerse la sentencia contra el R.P. Christian von Wernich, la Mesa Ejecutiva de la Conferencia Episcopal Argentina, el señor Obispo de 9 de Julio y la Comisión Justicia y Paz, de inmediato han reconocido con sus expresiones la culpabilidad del sacerdote condenado a reclusión perpetua. Vale decir que de plano lo consideran un criminal, responsable de 7 homicidios, 31 torturas, 42 secuestros. Un “genocida” monstruoso, un dechado de perversidades que salpican a toda la Iglesia. Algo que a partir de vuestras manifestaciones ha de creer a pie juntillas mucha gente inadvertida… Si bien -por los disparatados cargos- el buen sentido inclina a rechazarlos de antemano, sobre todo conociendo la calaña del aparato represivo.

 

Tampoco se conocen los fundamentos de la sentencia -que no está firme- y que ha sido dictada de conformidad con la conocida voluntad superior. Valiéndose de testimonios grotescos (lo he podido palpar al asistir al juicio) el fallo y vuestras expresiones, refutan además el categórico respaldo que le prestó al sacerdote el anterior Obispo de 9 de Julio, monseñor Alejo Guilligan. Cabe recordar que cuando lo sostuvo como Párroco y proclamó la inocencia del P. von Wernich -incluso denunciando insidias rebuscadas- fue agredido físicamente por uno de los acusadores e integrante de los elencos gobernantes.

 

Todo lo que envuelve a esta tragedia, torna incomprensible la automática e instantánea reprobación de un hermano entregado a las furias, tras dejarlo abandonado durante cuatro años de encierro arbitrario. Será entonces inútil, atajar suspicacias agudas, que hoy advierten un progresivo acatamiento al perseguidor de la Iglesia. Algo que se conecta con sucesivas actitudes complacientes, que hace poco alcanzaron plenitud en la basílica de Luján.

 

El inmediato acompañamiento del fallo (como si se hubiera esperado ansiosamente) no tiene precedentes, o mejor dicho se aparta de todos los precedentes. Como –por ejemplo y a la inversa- el silencio absoluto ante la destitución del Obispo Castrense por su defensa de la moral pública. O el tratamiento con sordina –y elogiosos reconocimientos- para con un prelado sacrílego, públicamente sorprendido en su vicio nefando. O igual actitud, ante la participación terrorista de sacerdotes captados por el marxismo.

 

Aumenta la sorpresa, que personalidades tan encumbradas, no hayan reparado en la predisposición del Tribunal. Acaso fielmente reflejada en el antiguo empeño –confesado por uno de los jueces- de castigar a “alguien” por genocidio. Entonces resulta desconcertante la creencia de la Comisión Ejecutiva, en que los pasos dados por la justicia para “el esclarecimiento de estos hechos” sirvan a la reconciliación, siendo un llamado a alejarnos “del odio o el rencor”. Aparte de lo trágico, el lirismo choca con los simultáneos y furiosos “festejos populares” celebrando el escarnio del sacerdote.

 

Ahonda la preocupación que una batería sentimental apartada de la realidad, contribuya a reafirmar graves errores sobre nuestro pasado reciente. Ellos –hay que recalcarlo- tuercen el fiel de la historia a favor de la subversión criminal. El lamento del obispo de 9 de Julio por “tanta división y tanto odio” que la Iglesia “no supo prevenir ni sanar”, no corresponde en absoluto a lo ocurrido en el pasado, sino a lo que desde el poder se está construyendo día a día ante sus ojos. En la década del 70’ no hubo una división del pueblo argentino. Nunca estuvo más unido, frente al terror del ataque subversivo. La falsa leyenda quiere enfrentar a los militares –sangrientos secuestradores de niños- con una multitud de jóvenes idealistas. Por de pronto, en la Argentina no hubo una “guerra civil” que la dividiera en dos mitades enfrentadas por el odio. Hubo una “guerra justa”, cuya naturaleza no le cambian los desafueros esporádicos, por graves que fueran. En aquella época, sí, apareció –apoyada desde el extranjero- una minoría absoluta movida “por el amor al odio”, como bien se ha dicho. Feroz y desalmada. Bajo emblemas montoneros o siglas tenebrosas como Erp, Far, Fap; incapaces por naturaleza de la “reconciliación” que se pide inútil e insistentemente. Porque reconciliar significa volver a la concordia y unión. Algo que jamás pudo tener la sociedad argentina con el terrorismo.

 

Como nunca ahora, resultaba imperioso el resplandor de la verdad, que paradójicamente acababa de reclamar el propio señor Cardenal, firmante del oscuro Comunicado. Cuando más falta hacía clarificar la historia frente al intento de trocar a los terroristas agresores en víctimas del “Terrorismo de Estado”. Ultima falacia ésta, entre los objetivos plasmados –según manifestación del ministro respectivo- en la Ley Nacional de Educación.

 

A todo esto, en medio de la tiniebla ha esparcido luz y fortalece el espíritu, la integridad sacerdotal y la defensa del Secreto de Confesión, manifestadas con las palabras del R.P. von Wernich previas a la sentencia condenatoria.

 

Con profundo dolor y una enorme preocupación por el escándalo que padecen mis hijos y nietos, cumplo en saludarlos con el debido respeto al orden sacerdotal.

 

Dr. Juan E. Olmedo Alba Posse

 

Ex abogado del Arzobispado de Bs.As.

OPORTUNISMO TRAIDOR

TRAS LA CONDENA A VON WERNICH

Congregaciones religiosas piden “perdón” en nombre de la Iglesia

La CONFAR hizo, en un comunicado, su mea culpa por “las veces que no supimos estar cerca de los crucificados y por quienes se han manifestado más en complicidad con los victimarios que en solidaridad con las víctimas”.

 

La Conferencia Argentina de Religiosos y Religiosas (CONFAR) pidió “perdón” en nombre de la Iglesia y expresó su satisfacción por el fallo condenatorio contra ex capellán policial Christian Von Wernich.

 

“Una vez más, pedimos perdón por las veces que, como Iglesia de Jesucristo, no supimos estar cerca de los crucificados y por quienes se han manifestado más en complicidad con los victimarios, que en solidaridad con las víctimas”, subrayó en un comunicado la organización que nuclea a las congregaciones religiosas del país.

 

Tras reconocer “con dolor” que “muchas y muchos, dentro y fuera de la Iglesia, apoyaron, aplaudieron y se favorecieron con la dictadura”, la CONFAR destacó, por el contrario, que “muchos y muchas se comprometieron, acompañaron, cobijaron y defendieron a las víctimas, algunos ‘hasta el final’, dando sus vidas”.

 

“Pedimos al Señor de la Vida y de la Historia que la sangre de los Mártires nos anime a ser testigos comprometidos, viviendo la verdad del Evangelio. Que nos impulse a no pertenecer a ningún sistema injusto de este mundo y a no desentendernos nunca del sufrimiento de ningún ser humano, para que otra Argentina y otro mundo sean posibles”, expresaron en la declaración.

 

La CONFAR también hizo llegar “a los familiares de las víctimas nuestra valoración esperanzada frente al avance de la justicia largamente esperada, manifestado en los juicios a los responsables del terror y la violenta represión durante la última dictadura militar”.

 

Y agradeció “a quienes en estos años no han dejado de buscar la verdad y la justicia, de un modo especial a las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, a los Hijos, Hermanos, y Familiares de los 30.000 detenidos y desaparecidos”.

EL P. MARCÓ: UN CURA MODERNISTA Y TRAIDOR

Original de Diario Perfil:

 

DIÁLOGO CON UN CURA QUE NO SE CALLA

 

“Von Wernich merecía ser juzgado”, afirmó el padre Marcó

 

El sacerdote y periodista habló con Perfil sobre el caso del ex capellán policial sentenciado. Reiteró su compromiso con el diálogo interreligioso y explicó por qué dejó de ser el vocero del cardenal Jorge Bergoglio.

 

Cae la tarde sobre Buenos Aires y en esta antigua casa de 1890 todo son andamios y refacciones. Una hermosísima muestra de lo que en Buenos Aires se consideraba digno de una sede de embajada. Y, en efecto, durante muchos años esa mansión fue la Embajada del Vaticano. En otras palabras, la Nunciatura Apostólica. Hoy es la Casa de la Pastoral Universitaria, inaugurada 25 años atrás por el sacerdote Rafael Braun, donde innumerables jóvenes provenientes de todo el país transitan por grandes espacios convertidos en lugares de estudio. Allí también vive un hombre valiente, un sacerdote católico que se permitió molestarse cuando Benedicto XVI señaló en Ratisbona: “Nada de bueno ha traído Mahoma al mundo”.

 

—Yo trabajo en el diálogo interreligioso –explica el padre Marcó– con Marabut, que es el secretario general del Centro Islámico, y con el rabino Daniel Goldman, que pertenece a la Comunidad Bet-El, y en aquella semana de las declaraciones papales hubo realmente mucho dolor en la comunidad islámica. Ellos me lo manifestaron directamente a mí, y fue en ese momento que señalé que las declaraciones papales me parecían poco felices.

 

—Le diré que prácticamente el mundo entero opinó lo mismo…
—La frase era sin duda fuerte. Es lo mismo que si a mí me dijeran: “Jesucristo nada bueno ha traído a este mundo”. Me produciría cierto enojo. A nivel intelectual, tengo una gran admiración por el papa Benedicto, un hombre sumamente lúcido; me gusta leerlo, pero, en fin, esa frase no me pareció estar en consonancia con lo dicho por Juan Pablo II con respecto al diálogo religioso, en el cual yo también estoy embarcado. Además, la Iglesia es una comunidad que es mi casa, y por eso mismo creo que uno puede expresarse en ella con libertad.

 

—Sí, pero eso le costó a usted alejarse del cargo de secretario y vocero del cardenal Bergoglio…
—Bueno, yo era director de prensa del Arzobispado, y vocero del cardenal. Y aquí quisiera hacer una distinción: una cosa es lo que se publicó y otra lo que yo dije. Ya en marzo le había planteado al cardenal que yo no era un vocero que hablaba estrictamente en su nombre y sólo en su nombre, sino que tenía libertad para hablar en el mío propio y que venía trabajando en prensa desde mucho antes de mis funciones junto a él. Esto hacía que se mezclaran mucho los roles. Se confundían las cosas cuando opinaba por mí y cuando hablaba en nombre del cardenal. A raíz de mis comentarios sobre la frase papal, la revista Newsweek publicó un título de tapa que fue el fondo del problema y no tenía nada que ver conmigo: “El Arzobispado de Buenos Aires contra Benedicto XVI”. ¡Imagínese! A la semana siguiente, un periodista me preguntó (a raíz de lo que había dicho el cardenal Bergoglio en Luján acerca de evitar “sembrar el odio y el rencor”) si yo creía que el presidente de la Nación entraba en esa clasificación. A lo cual, textualmente, contesté: “No creo que el odio y el rencor estén en su mente y en su corazón, pero si un presidente promoviera el odio, esto sería peligroso para todos”. Al otro día, la frase que se publicó fue la siguiente: “Marcó dice que el Presidente fomenta el odio (coma) y es peligroso para todos”. Una deformación de la frase que el Gobierno utilizó para enviarla a Roma, comentando: “¿Cómo es posible que el cardenal tenga un vocero que habla mal del Papa?”. Me parece que no es hablar mal del Papa criticar alguna postura que, por otra parte, la misma Iglesia intentó rectificar con los hechos. Incluso el propio Benedicto XVI, con su visita histórica a Turquía y sus rezos en la mezquita en dirección a La Meca, cumplió gestos muy interesantes. En fin, si todo esto fue para bien, bienvenido sea. Trabajar en el diálogo es también saber que, a veces, hay cosas que pueden molestar.

 

Marcó habla con vehemencia, pero con gran sencillez:
—Mire, yo tengo mucha vocación para el sacerdocio, pero también la veo unida a mi vocación como periodista. Durante los últimos 17 años he ejercido la profesión, tanto en radio como en televisión y en los medios escritos. Siento pasión por la verdad y creo que los medios ayudan a transmitir un contenido y a manifestar dudas y preguntas. También creo que, desde este lugar, ayudo a mi propia Iglesia planteando cosas. Y me parece que eso también es bueno…

 

—Sí, pero esta semana, en el caso Von Wernich, la reciente declaración del Episcopado, como bien dice nuestro colega De Vedia en “La Nación”, “deja un sabor amargo en quienes esperaban una condena más firme hacia la conducta de Von Wernich, que incluyera adjetivos sin atenuantes”. Y podríamos añadir nosotros que también Von Wernich traiciona el mandato de vida que tiene un sacerdote al impartir los sacramentos. Porque es una traición entrar y salir de un lugar de tortura usando la confesión como un medio de información.
—Esas son aseveraciones que habría que determinar si son absolutamente así. Pero la realidad es que solamente el hecho de presenciar o saber que en esos lugares de detención había ciudadanos argentinos detenidos ilegalmente implicaba la obligación de retirarse en el acto. Cuando uno se entera de ciertas cosas y está imposibilitado de evitarlas o denunciarlas en el momento, lo que se impone es no ser ni partícipe ni cómplice. No podría nunca ser cómplice de la detención de alguien ilegalmente privado de su libertad y a quien su familia busca desesperadamente. Este caso es una situación que me provoca mucho dolor, porque pienso en las víctimas, pienso en el sacerdote Von Wernich, pienso en mi país. Revisar el pasado ayuda a sanar ciertas heridas, por lo menos para que la historia salga a la luz. Pero cuando se habla de la jerarquía de la Iglesia Católica, también creo que hay que ser muy justo, porque muchos obispos de aquellos años ya no están, se han muerto y es injusto acusar de todo esto a la Iglesia de hoy.

 

—Lo que ocurre es que el comunicado del Episcopado, observado desde un punto de vista laico, es tan escueto que, a quienes conocimos a gente tan valiente como los obispos De Nevares, Hesayne, Novak, Angelelli y Ponce de León (que pagaron con su vida, así como ocurrió con el asesinato del padre Carlos Mugica), este comunicado nos parece que no condice con su actitud. Ni con la de los curas palotinos que fueron masacrados por sus ideas. ¡Se habla de “reconciliación”, pero no se menciona a esos mártires, que son la imagen opuesta a Von Wernich!
—Sin duda, pero parecería que, en la situación reinante, Von Wernich merecía ser juzgado, y entonces la Iglesia se mantuvo en una situación prudente hasta ver cómo era la sentencia. La declaración posterior de monseñor Elizalde, obispo de 9 de Julio (diócesis a la que pertenece Von Wernich), también pone el acento en pedir perdón. Por otra parte, un tribunal que cambia la hora de lectura de la sentencia fuera del horario de Tribunales, para leerla por la tarde con más presencia mediática, y una sentencia que se festeja con fuegos artificiales y varias veces se alude en ella a la Iglesia como institución, también supone una lectura en la que la cúpula del Episcopado podría preguntarse si no existe allí una manipulación. Como hay un enfrentamiento entre la cúpula del Episcopado y el Gobierno, bueno… De paso, cabe la pregunta de si esto no se está utilizando también para socavar la imagen de la Iglesia ante la gente. Son preguntas. Preguntas que yo puedo hacer como periodista, ¡y no digo con esto que el Episcopado se las esté planteando! Estoy preguntando desde afuera, como sacerdote y como periodista. Von Wernich es un tema. La Iglesia es otro tema –y repite con firmeza–. La Iglesia, hoy, es otro tema. La gente que está hoy no es la misma de hace treinta años, salvo la que fue realmente responsable, como en el caso de Von Wernich.

—¿Usted cree que se va a rever el tema de los capellanes policiales y castrenses?
—Yo creo que es un tema que seguramente se tiene que rever en algún momento. Porque, ¿qué función tienen estos capellanes? Me parece que es una situación… Son roles que yo, por ejemplo, no podría haber asumido jamás como sacerdote. Son cargos difíciles en un terreno espinoso. Detrás de estas cosas siempre aparecen ciertas alianzas, como aquello de la cruz y la espada, que desciende de tiempos feudales. Hoy vivimos en un mundo distinto, en el que hay que bregar por la paz. Por lo tanto, no sé si es necesario tener gente que esté dedicada específicamente a estos temas, sino más bien dejar que los miembros de las fuerzas policiales y militares, si lo desean, concurran por su cuenta a las parroquias o se relacionen libremente con sacerdotes de la comunidad. Las capellanías terminan siendo guetos aislados. Esta es una opinión absolutamente personal…

 

—Siguiendo con este tema terrible y doloroso para un sacerdote como usted, no puedo dejar de preguntarle por qué Von Wernich puede seguir ejerciendo el sacerdocio, administrando los sacramentos, diciendo misa…
El padre Marcó se detiene y, luego de un silencio, añade:
—Usted toca aquí un tema que tiene que ver, en primer término, con la conciencia personal, y luego, con la disciplina eclesiástica. En cuanto a seguir diciendo misa… Bueno, en todo sacerdote hay un aspecto de conciencia personal, y uno puede preguntarse: “¿Qué le ocurrió a su conciencia, que se encalleció de tal manera como para vivir esto?, ¿y quién lo adoctrinó para que pensara que, a través de estos hechos, seguía sirviendo a Dios y a la Patria?”. Una pregunta que también a mí me queda como interrogante. “¿Cuál es la teología que está detrás de actitudes como éstas?” El otro tema no es la instancia personal: es la jerarquía. Es a quién le corresponde en un proceso canónico (que supongo el obispo Elizalde va a iniciar) en el que se verá si Von Wernich tiene algún grado de arrepentimiento público. Le explico: cuando hay pecados públicos, no es suficiente con el arrepentimiento privado. Tiene que ser público, porque también se ha dañado a la Iglesia y se ha escandalizado a los fieles a través de actitudes que son contrarias al Evangelio. Si mediara un arrepentimiento público de Von Wernich, la Iglesia podría seguir dándole la autorización de ejercer su ministerio en privado, a modo de reparación por los hechos ocurridos en su vida. La Iglesia siempre trata de no hacer leña del árbol caído, y pienso que Dios siempre nos da la oportunidad de arrepentirnos de nuestros errores. El proceso, en el caso Von Wernich, recién se inicia. Habrá que ver hasta qué punto las autoridades de la Iglesia le hacen entender a ese sacerdote que lo que hizo no es algo como para jactarse sino, por el contrario, arrepentirse.

 

El tema es tan grave que sobran las preguntas formales. No podemos dejar de plantearnos: ¿qué significa en la vida de un hombre dedicarse al servicio de Dios? Renunciar a cosas tan importantes como el amor, la familia propia, la paternidad…

 

—Padre Marcó, ¿cómo es vivir el sacerdocio hoy, y en una Iglesia donde no hay muchas vocaciones?
Una amplia sonrisa invade las facciones de Marcó:
—Mire, ser sacerdote, antes que nada, está relacionado con el misterio de la vocación. Es un misterioso llamado personal, muy semejante al enamoramiento. ¿Por qué se siente amor hacia una determinada persona y no hacia otra? Yo creo que detrás de la historia personal de cada uno existe ese llamado tan fuerte como para decir: “Dejo todo para servir a Jesús. Voy adonde me mande. Mi familia va a ser la Suya y… bueno, mi tiempo va a ser Su tiempo”. Contestando desde lo personal, mi vocación sigue siendo un desafío extraordinario que me entusiasma día a día. Es sentir la presencia cercana de un Dios que nos sostiene, y a partir de esa presencia, también nosotros poder sostener a otros en sus problemas, en su fe, en sus dolores. El sacerdote es también un testigo de la vida. De la vida que se inicia con el nacimiento de un chico, con el casamiento de sus padres, que hemos bendecido.

 

—Sí, padre, pero usted está hablando de la vida de los otros. El cura, que no se casa, que no tiene hijos propios, siempre está mirando a la familia desde afuera. Es una absoluta entrega de sí mismo, pero vuelvo a plantear el tema del celibato…
—Aunque cueste mucho entenderlo –reflexiona Marcó–, el celibato no es un tema que nosotros discutamos. No nos reunimos a comentar cuándo van a abolirlo. Me parece que preocupa más a los que no están dentro de la Iglesia y nos miran desde afuera. Claro, si lo natural es amar a una mujer, casarse y tener hijos, no se explican nuestra elección. Yo creo que, en efecto, es el camino natural del hombre y de la mujer, pero aquí aparece un misterio que interviene y que es lo sobrenatural. Cuando esto se da, francamente yo no vivo pensando en que no tengo familia. Mi familia es mi comunidad, y le dedico mi tiempo y mi vida. Una familia tiene, por lo general, dos o tres adolescentes. ¡Yo tengo cien! Y la verdad es que me produce una gran alegría ver esta casa llena de gente, y cuando escucho hablar a los jóvenes no puedo dejar de pensar en cuántos padres pagarían por tener estas charlas que yo mantengo con sus hijos. Es cierto que no son mis hijos, pero ejerzo una paternidad espiritual que implica hacer crecer en la fe y en la virtud. ¡También escucharlos llorar si los ha dejado su novia! Mire, es una historia muy linda la que se va tejiendo con la gente…

—Sin embargo, yo he escuchado a sacerdotes magníficos y virtuosos señalar la terrible soledad en que queda el cura cuando esos chicos crecen y se van. Y estoy hablando de sacerdotes que, puestos en la disyuntiva de volver a ser jóvenes, manifestaban que ante esa circunstancia imaginaria habrían elegido nuevamente el sacerdocio…
—Yo no he llegado todavía a esa etapa –señala Marcó con franqueza–. Tengo 47 años, vivo solo, y la soledad no me pesa. Lo digo con el corazón pero, en fin, cada persona es un misterio. Conozco a otros sacerdotes a quienes les pesa la soledad. En cambio, para mí, es una ocasión de fortalecer mi vida interior. Me siento acompañado por Jesús. Está dentro de mí. No soy una persona a la que solamente le atraen las cuestiones religiosas. Me gusta muchísimo el teatro, el cine y la pintura. Tengo muchas familias amigas. Nunca diría que estoy solo en el mundo. Creo que la soledad es la de un corazón que no se siente pleno en el amor. Hay gente que tiene hijos y sin embargo está sola.

 

—Seguramente usted tiene una vocación muy fuerte, pero… ¿no cree que debería existir una opción en ese sentido?
—El celibato es una ley dentro de la Iglesia, y significa que durante muchos siglos también hubo, en la Iglesia Católica de rito Oriental, presbíteros (no sacerdotes) casados. Se casan antes de ordenarse. Son hombres casados que, en determinado momento, se deciden por esta vocación. Y le repito: creo que es la Iglesia la que debe mantener la discusión en este tema, y no es imposible que se permita el casamiento a los ministros. En cuanto a mí, en este momento de mi vida, no saldría a buscar una mujer. Yo elegí el celibato. No fue una imposición. Es una forma de vida plena que se vincula con el misterio y con la entrega. Si no fuera así, sería un solterón y un solitario.

 

—¿Cómo era su familia cuando decidió ser sacerdote?
—Vengo de una familia con padres espectaculares, pero separados. Mi madre, católica practicante, nunca fue insistente en el tema religioso. Tan es así que dejé de ir a misa a los 13 años y ella nunca lo cuestionó y respetó mi decisión. En cuanto a mi padre, el tema de Dios no era algo de lo cual hablara habitualmente. Diría que lo consideraba con cierta indiferencia. Quizá por una tradición familiar, ya que mi bisabuelo, Telémaco Susini (el fundador de la Asistencia Pública), como casi toda la generación del 80, era un hombre profundamente anticatólico. Para él, la Iglesia era el símbolo del oscurantismo y el atraso. Yo no lo conocí, pero dejó una impronta muy fuerte en mi padre y sus hermanos. Por lo tanto, mi vocación fue toda una rareza. Más bien, se opusieron todos. Yo me convertí a los 21 años. Recuerdo que tuve una experiencia muy linda en un hospital. Un primo mío me había pedido que lo acompañara a visitar enfermos el domingo de Pascua. A mí no me gustaban ni los hospitales ni los relatos de enfermedades, pero finalmente fuimos al Fernández. Allí, en una habitación, había un señor que estaba solo, y cuando lo saludamos por Pascua ese hombre me miró y comenzó a llorar. Mientras me agradecía una y otra vez la visita, me explicó que venía del Interior, que estaba internado desde hacía tres meses y que nuestra visita era la primera que recibía. Me ocurrió algo muy raro: sentí una gran felicidad en el corazón. Fue mi primer gran interrogante. Después entendí que ésa es la presencia de Dios. Nos da mucho cuando nosotros sabemos dar en vez de recibir. Y esa fórmula hizo que cada domingo volviera a visitar enfermos y entendiera, poco a poco, el llamado de esta vocación. Ese fue el comienzo…

¿COMIENZA LA PERSECUCIÓN ANTI CATÓLICA EN ARGENTINA?

Una investigación de Abuelas de Plaza de Mayo, cuyos testimonios recoge este domingo el diario Página 12, vincula al Movimiento Familiar Cristiana con la apropiación ilegal de bebés durante la última dictadura militar.
Según sostiene el diario con declaraciones de una enfermera y una monja, la organización católica actuaba como “mediadora” de las familias que adoptaban niños nacidos en centros clandestinos de detención.
Los testigos también relacionan a una congregación de religiosas y a un ex capellán, actual vicario general de una diócesis, con estos hechos ilícitos.
Abuelas de Plaza de Mayo están investigando el papel de algunos miembros de la Iglesia en la “distribución” de los niños. La última nieta que recuperó su identidad nació en Campo de Mayo y fue entregada –según el diario- a la pareja que la crió a través del Movimiento Familiar Cristiano, una fundación de laicos que actuaba como “mediadora” de familias adoptantes.
También relacionan con este caso a monseñor Federico Gózala, actual vicario general de la diócesis de San Miguel, quien fue capellán del Ejército hasta principios de este año, cuando fue “jubilado” por el obispado castrense. Se trató, en realidad, de un acuerdo con el Gobierno para desplazar a los sacerdotes que tuvieron vínculos con la dictadura y todavía estaban en funciones. Por eso, a Gógala hasta hace poco todavía se lo veía por el hospital militar de Campo de Mayo.
“Las mujeres embarazadas se encontraban desnudas, con la capucha o con una venda negra en los ojos. El sacerdote ingresaba mucho a ver a las mujeres y también los médicos. El sacerdote es el que en la actualidad es el monseñor del hospital, monseñor Gogala”, declaró una enfermera que habló de él ante la Justicia trabaja en ese establecimiento desde 1971.
Durante la dictadura, estuvo destinada al sector de Epidemiología, donde permanecían cautivas las embarazadas y donde funcionó la maternidad clandestina. En el testimonio que dio en agosto en la causa en la que se investigan los crímenes cometidos en Campo de Mayo, la mujer reconoció que en Epidemiología “ingresaban personas detenidas”.
Según el diario, no es el único relato en que se menciona al religioso. Una monja que se presentó ante la Justicia hace un mes y que se desempeñó desde 1974 a 1983 en Campo de Mayo también lo recordó.
“Cuando íbamos al lavadero pasábamos por Epidemiología, que estaba en frente y allí veíamos guardias que custodiaban, pero no nos llamaban la atención porque era zona militar. Al lugar, en algunas oportunidades concurría el sacerdote Gogola a dar la bendición”, contó la religiosa.
La mujer narró que una noche le dieron una orden a la madre superiora para que fueran a dar de comer a unos niños que estaban en el hospital. Fueron tres monjas (“la declarante, la hermana Haydée y otra más).
“Es irrefutable que Gogala sabía de la existencia de mujeres detenidas en forma clandestina que estaban en el hospital por sus embarazos. Y la sospecha de la participación de la Iglesia en la apropiación de niños en el centro clandestino de detención de Campo de Mayo no es para nada descabellada teniendo en cuenta la participación de un grupo de monjas de la congregación Cristo Rey y que la última chica restituida, cuya madre estuvo detenida en Campo de Mayo, fue entregada a través del Movimiento Familiar Cristiano”, dijo a Página/12 Luciano Hazan, abogado de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo.
Abuelas tiene sospecha de que el MFC fue un organismo que “blanqueó” apropiaciones de niños y que el caso de Belén Altamiranda Taranto, la nieta 88 recuperada, no fue el único caso.

DOS CARTAS. DOS VISIONES. DOS IGLESIAS.

El siguiente es el texto completo de la declaración de monseñor Alejo Gilligan obispo de NUEVE DE JULIO (recientemente fallecido), de fecha 19 de nov. de 1988, cuando examinó y analizó los hechos y las formas en que ya entonces se atacaba a la Iglesia y a sus pastores con diversas falsedades:

A continuación de dicho texto, se transcribe el comunicado emitido el 10/10/07 por
el actual obispo de 9 de Julio, Mons. Martín de Elizalde OSB.

Carta abierta del Obispo a la comunidad de Bragado:
“En mi carácter de Obispo de la diócesis de 9 de Julio dirijo esta carta a todos los católicos de Bragado y asimismo a todos los hombres y mujeres de buena voluntad.
Muy preocupado por el clima que se vive en vuestra ciudad a partir del momento en que se conoció mi resolución de designar al padre Cristian von Wernich párroco en Santa Rosa de Lima y especialmente inquieto con los hechos que se vienen sucediendo a partir del jueves 17 del corriente, he considerado oportuno formular una declaración pública.
La misma tiene como principal finalidad aclarar algunas versiones que circulan abiertamente entre ustedes.
En el ejercicio total de la responsabilidad que me cabe tanto como pastor de fieles, como asimismo en mi calidad de ciudadano argentino, declaro con absoluta claridad que el padre Cristian von Wernich no está fuera de la ley, ni civil ni del derecho eclesiástico.
Nunca fue siquiera sometido a proceso judicial por causa de violación de derechos humanos. Ha comparecido a los tribunales únicamente en calidad de testigo, como tantos otros.
Su inclusión en el informe “Nunca más” de la Comisión Nacional sobre la desaparición de personas (CONADEP) debe ser entendida tal como ese mismo informe lo define en su “advertencia”, preliminar. La misma textualmente dice:
“Los casos que se mencionan en el presente informe surgen del aporte testimonial y documental recibido, habiendo sido seleccionados con la sola intención de fundamentar y ejemplificar la exposición, la que a su vez resulta de la totalidad del material reunido, es decir, de la palabra de testigos directos de esos hechos. No se excluye la posibilidad de algún error, ni se descarta la existencia de muchos otros casos que pudieran ser más ilustrativos para cumplir esa finalidad”.
“Respecto de las personas que aparecen nombradas por las funciones que desempeñaron, o incluídas ocasionalmente en la transcripción de testimonios que las involucran en hechos que puedan ser configurativos de delitos, esta Comisión Nacional no les asigna la responsabilidad que la referencia ad es privativa del Poder Judicial en el ordenamiento constitucional argentino”.del caso pudiera sugerir, en tanto carece de facultades para ello y en razón de que tal facultad es privativa del Poder Judicial en el ordenamiento constitucional argentino”.
Precisamente un caso concreto es el de Cristian von Wernich; el testigo Julio Alberto Emmed -que fuera agente de la Policía de la Provincia de Buenos Aires- al declarar ante la Cámara Federal de Apelaciones, relata acerca de la conducta de von Wernich de una manera totalmente distinta de la que consta en el informe de la CONADEP. De sus dichos no surge incriminación alguna, a punto tal que la Cámara Federal de Apelaciones no ordenó de oficio -como si lo hizo en tantos otros casos- el procesamiento penal.
En conclusión, C. von Wernich no fue denunciado ante la justicia ni por la CONADEP ni la Cámara Federal ordenó se lo investigara pese a tener directo acceso a todos los testimonios relacionados a su conducta.
En consecuencia, vale puntualizarlo, Cristian von Wernich no fue favorecido ni por la llamada ley de “punto final” ni tampoco por la de la de “obediencia debida” Lo destaco porque si bien estas leyes constituyen soluciones jurídicas establecidas por el Estado Nacional (Congreso y Ejecutivo), han sido objetadas en alguna oportunidad como inconstitucionales y de cualquier manera su aplicación puede traer problemas de conciencia a los cristianos.
Segundo asunto. Las declaraciones que se atribuyen al padre von Wernich publicadas en la revista “Siete Días (año XV – NO 892 del 25/7 al 31/7/84). no son suyas por lo que las desmiento en este momento, dado la desfiguración que sufrieron. La insidiosa expresión …..torture a un negrito que nadie conoce, vaya y pase…”, es un acto falso, injusto y dañoso no sólo para la persona del sacerdote involucrado sino también para la Iglesia toda. Por lo cual deploro con firmeza.
Los tremendos años vividos en la década del setenta nos han golpeado a todos los integrantes de la sociedad argentina. Y particularmente ha ocasionado y sigue ocasionando inmenso dolor en varias familias bragadenses.
Sólo los familiares y Dios conocen en profundidad el desgarramiento interior padecido con nuestra humana limitación alcanzamos a participar de alguna manera esa cruz, la que tratamos de compartir como cristianos.
Hallo totalmente comprensibles algunas -no todas- las reacciones suscitadas en estos días, siendo también cierto -que la situación no autoriza a atribuir, sin fundamento, actitudes represivas a ninguna persona.
En este sentido esta sede episcopal ha tomado debido nota del decreto del H. Concejo Deliberante del partido de Bragado y se arbitrarán las medidas conducentes a solucionar institucionalmente el asunto.
Un párrafo especial dirijo a los miembros de la comunidad cristiana que sufre el presente conflicto.
Les aseguro mí comprensión de Pastor y al mismo tiempo les transmito la seguridad de que la decisiones que conciernen han sido fruto de profunda reflexión y oración. Apelo también a la actitud básica de nuestra doctrina cristiana, que en todo caso, tiene la mirada de misericordia y perdón hacia los hechos que ponen en evidencia nuestra limitación humana..
Ruego a Dios saque el mejor fruto de estos momentos de prueba. Siempre el corazón del Obispo está abierto para cualquier diálogo.

Dado en 9 de Julio a los 19 días de noviembre de 1988.+

AHORA LA OTRA CARA:

Comunicado del Obispo de Nueve de Julio

Ha concluido el juicio penal contra el sacerdote Christian von Wernich, y el Tribunal lo ha considerado culpable de gravísimos delitos, condenándolo a la pena de reclusión perpetua. El Obispo de Nueve de Julio, cuyo presbiterio integra el mencionado sacerdote, expresa, en nombre de la comunidad eclesial, la convicción de que el Evangelio de Jesucristo nos impone a los que queremos ser sus discípulos una conducta que muestre el respeto cabal por nuestros hermanos, condición de una vida social en paz y justicia.
Lamentamos que haya habido en nuestra Patria tanta división y tanto odio, que como Iglesia no supimos prevenir ni sanar. Que un sacerdote, por acción o por omisión, estuviera tan lejos de las exigencias de la misión que le fue confiada, nos lleva a pedir perdón, con arrepentimiento sincero, mientras rogamos a Dios Nuestro Señor que nos ilumine para poder cumplir nuestra vocación de unidad y de servicio.
Oportunamente se habrá de resolver, conforme a las disposiciones del Derecho Canónico, acerca de la situación de Christian von Wernich.
Rezamos por él, para que Dios lo asista y le otorgue la gracia que necesita para comprender y reparar el daño ocasionado.
Esperamos que nuestra sociedad encuentre el camino de la ansiada reconciliación, la cual requiere la verdad y la justicia, el arrepentimiento y el perdón.
Mons. Martín de Elizalde OSB, Obispo de Nueve de Julio.
Nueve de Julio, 10 de octubre de 2007-

BLUMBERG: “TIENEN QUE SEGUIR CON LOS GUERRILEROS”

blumberg.jpg

El candidato a gobernador bonaerense pidió que también sea juzgada la “guerrilla”, además de los acusados por crímenes de lesa humanidad cometidos al amparo del terrorismo de Estado de la última dictadura.
Los juicios “tienen que seguir, no sólo con Von Wernich sino otros, incluso con gente de la guerrilla” que actuó en los años 70, señaló Blumberg a la agencia Diarios del Interior Bonaerense (DIB).
El candidato por el Frente Vamos sostuvo que “las personas que han cometido delitos deben ser procesadas, juzgadas y condenadas. Eso es muy importante”. Por si quedaban dudas, el padre de Axel, el joven asesinado por sus secuestradores en el año 2004 agregó que “nadie puede hacer cosas contra los individuos, como matar gente. Esas cosas son terribles”.
En defensa propia. El ex gerente general de la quebrada Textil Castelar aprovechó el micrófono y lanzó una crítica hacia la administración de Néstor Kirchner en defensa de la Iglesia: dijo que era llamativo la actitud del Gobierno y lo que a su criterio fue una escasa difusión de la reciente procesión a Luján, donde habló el cardenal Jorge Bergoglio.
“Yo estuve en la procesión a Luján, participé de la misa. Había 1.300.000 personas. ¿Qué diarios sacaron fotos? ¿Dónde salió eso? ¿Dónde dijeron que hubo jóvenes que caminaron 70 kilómetros, que expresaron su fe en cambiar el país? Hay cosas que no salen”, enfatizó Blumberg a DIB.

KIRCHNER: “GRACIAS A LAS MADRES DE PLAZA DE MAYO”

Para el Presidente, la condena a Von Wernich fue “ejemplar´´

El presidente Néstor Kirchner aseguró este miércoles que el sacerdote Christian Von Wernich recibió ‘una condena ejemplar’, y señaló que ese fallo permitió demostrar al mundo que en la ‘Argentina hay justicia’.
Al referirse a la condena a reclusión perpetua, dictada por el Tribunal Oral Número 1 de La Plata contra el ex capellán de la policía bonaerense, Kirchner consideró que la decisión fue ‘justa’ y sirve para ‘terminar con la impunidad’.
‘No puedo dejar de opinar sobre este tema’, señaló Kirchner, e indicó que ‘la condena fue ejemplar’, para alguien ‘que fue parte de la maquinaria infernal de la dictadura’.
A propósito, el jefe de Estado agregó: ‘Pronto va a terminar mi gestión, me siento bien de que hayamos avanzado tanto en los derechos humanos, terminar con la impunidad, buscar la
reconciliación con memoria y justicia’.
Al encabezar un acto en la Casa Rosada, donde anunció obras en las localidades bonaerenses de Berisso, Ensenada y San Martín, destacó los ‘logros’ en materia de derechos humanos de su gestión y recordó ‘la desaparición de los indultos y (la derogación de) la Ley de Obediencia Debida y Punto Final’.
Por otra parte, comentó las palabras del hijo de Jacobo Timmerman, el actual cónsul de Nueva York, Héctor Timmerman, y remarcó que la ‘justicia llegó tarde’ para sus padres, que ‘están muertos’, pero ‘llegó para la Argentina’.
En otro pasaje de su discurso, Kirchner reivindicó a las Madres y a las Abuelas de Plaza de Mayo por haber ‘mantenido viva la lucha por la justicia, en momentos tremendamente difíciles’.
A ellas les agradeció ‘por las convicciones, las ideas’, por su ‘pasión, sin venganza y con amor, en busca de la justicia’.
En la mismo línea, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, calificó como ‘histórica’ la condena contra Von Wernich, y evaluó que ese fallo ‘devuelve la tranquilidad de vivir en un país en el que quien las hace las paga’.
‘Es una regla que tenemos que aplicar para siempre en la Argentina. Que cada uno pague por lo que ha hecho’, consideró Fernández, en declaraciones a Radio 10.
A su entender, la condena a prisión perpetua contra el sacerdote de la Iglesia católica ‘tiene el mérito de devolverle a la Argentina la idea de Justicia’.
Consideró que se debe ‘ayudar a que la Justicia investigue todo lo que tenga que investigar’, para que ‘caiga implacable’ sobre los responsables de crímenes cometidos durante la última dictadura.
‘Poco a poco la Argentina está logrando esa idea de justicia’, sostuvo el jefe de ministros, y evaluó que ‘el sentido común dice que el que delinque debe ser juzgado y debe pagar por lo que ha hecho’.

ODIO GENERALIZADO

Acabo de recibir esta nota que es un testimonio más de como proceden los infiltrados en la Santa Madre, toda vez que deben manifestarse en contra de Ella. En este caso se trata de la tradicional Congregación Religiosa de los Hermanos Maristas que en las cercanías de Luján mantienen una casa de retiros. que era utilizada por una asociación formativa católica San Bernardo de Claraval y que desde hace 10 (diez) años realiza retiros educativos en dicho lugar. Hoy han sido prácticamente expulsados de dicho lugar por haber llevado a Monseñor Baseotto a dictar un curso de formación y por haberse manifestado contrarios al juicio que Montoneros acaba de realizarle al padre Christian von Wernich.

La admisión en la Villa Marista la aprueban los marxistas…?

Buenos Aires, 10 de octubre de 2007

«Juntóse con la negligencia de los pastores, el engaño de falsos profetas» (Mem.II, 9)

Al Hermano Provincial y Consejo de los Hermanos Maristas
A la comunidad de Luján

Para todo el que quiera ser sinceramente fiel al Evangelio y a la Iglesia, consideramos que la persecución del mundo, del demonio –príncipe de este mundo y padre de la mentira por antonomasia- y de la carne es natural y necesaria, pues forzosamente los pensamientos y caminos de aquéllos no son los de Dios (+Is 54,8). Quienes nos vemos inmersos en el mundo pero por el bautismo renunciamos a sus criterios, no podemos dejar de sentir en carne propia su rechazo. Esto no es un simple capricho de algunos, sino expreso anuncio de Jesucristo a sus verdaderos discípulos (Jn.15, 18-21), y por lo tanto previsible, por lo cual no puede ser nunca vivido con sorpresa, sino con alegría. San Pablo nos advierte que «todos los que aspiran a vivir religiosamente en Cristo Jesús sufrirán persecuciones» (2Tim 3,12).
Leemos en una de las obras del p. J.María Iraburu: “¿Qué sentido tiene, pues, que un laico, o un obispo, o el director de un colegio católico, o un periodista o político, renuncie a ciertas acciones cristianas, y calle el testimonio de la verdad de Cristo, o ponga en duda su oportunidad, porque prevé que a causa de esas acciones y palabras se le habría de venir encima la persecución del mundo? …Hablando y obrando cristianamente ¿esperaba quizá del mundo –incluso de los hombres de Iglesia mundanizados, que son tantos– otra reacción distinta, acogedora y favorable?…”(El martirio de Cristo y de los cristianos, Fundación Gratis Date, cap.7).
Sepan pues, hermano Provincial de los Maristas, y estimada comunidad de Luján, que el cierre de puertas para el Círculo de Formación San Bernardo de Claraval en la Villa Marista luego de 10 años de permanencia de nuestros Encuentros de aquí en más (cf. http://www.semanariopresente.com.ar/6-10-07/14.htm, “A la comunidad de Luján”), no nos toma por sorpresa. Personalmente, habiendo conocido como ex alumna marista sus formas y procederes, supuse el escozor que les debe haber causado este año la celebración del Centenario de la Pascendi, cuando en algunas de sus casas toleran a un marista que imparte moral renegando de la enseñanza de Juan Pablo II como digna de toda refutación; minimizando todos los desórdenes sexuales en la adolescencia como aconsejables, o no se escandalizan cuando se enteran de que uno de sus más antiguos profesores se sonríe escéptico y burlón ante la Virginidad de María Santísima, y otro ridiculiza la existencia del Infierno, niega la Presencia Real de Cristo en la Eucaristía como simple “símbolo”, y se burlan, en general, del Magisterio, llamándolo “la cana eclesiástica”..
…Cómo no comprender –aunque no sin dolor, por supuesto!- que hablamos idiomas distintos (tan distintos, parece, que esto imposibilitó la más elemental norma de cortesía que hubiera sido una notificación de la medida en forma personal, antes de hacerla pública en los medios…), cuando en los mismos días en que nosotros realizábamos el X Encuentro de F.C., en la misma Villa se realizaba un encuentro de catequistas en cuyo programa del domingo no figuraba la Santa Misa, reemplazándola con una “Celebración de la Palabra” por falta de tiempo (¡!)…
Por ésta y otras varias cuestiones no nos sorprende, hermanos, que hayan cedido finalmente a las presiones de los pasquines marxistas de Luján, a la instigación de las Madres de Plaza de Mayo (tan cercanas a los círculos de amigos del p. Torres Carbonell, párroco de la basílica), y a la de algunos padres de alumnos, según nos han informado. Interpretamos que sin duda no podrían haber consentido el riesgo de malquistarse con cierto sector de la vecindad -aunque se trate de francos enemigos de la Iglesia- por defender tan sólo a un grupo de católicos! Si no nos sabemos mantener en el aséptico y sacrosanto relativismo que todo lo admite, es lógico que se nos niegue el acceso a “espacios civilizados”! ¿no es así?…Perfectamente entendido.
Nos caben, no obstante, algunas apreciaciones que nos gustaría compartir con ud., y con algunos lectores amigos, esperando con ello arrojar algo de luz en un asunto algo sombrío.
Muchos personajes seguramente comenzarán a festejar esta medida, y otros, en cambio, a lamentarla suponiendo que esta ha sido una derrota desgraciada. A unos y a otros les decimos en cambio que concebimos la espiritualidad cristiana como una espiritualidad pascual (alegre, vital, vigorosa)- martirial (testimonial, anclada en la Cruz), desde que el martirio de Nuestro Señor es fuente y razón de toda nuestra vida. Es El Quien nos dice que “Quien quiera salvar su vida [en el mundo presente], la perderá [para el mundo futuro]; y quien perdiere su vida por mi causa, la salvará» (Lc 9,24; + Mt 16,25; Mc 8,35). Sigue leyendo