PALABRAS DE OBISPOS: ¿SE PUEDE CONFIAR EN ELLAS?

PALABRAS DE OBISPOS

¿Se puede confiar en ellas?

Monseñor de Galarreta, Sermón en La Reja, 15 de marzo del 2009:

(…) Desde que nosotros, los sucesores de Monseñor Lefebvre, entramos en contacto con Roma, dejamos claro que excluimos absolutamente un acuerdo puramente práctico.

Ni lo buscamos, ni lo aceptamos ni estamos dispuestos a recibirlo.

Sabemos que eso sí sería el fin de nuestro combate, porque ¿cómo podemos obedecer y ponernos a las órdenes de aquellos mismos que nos mandan la demolición sistemática de la Fe y de la Iglesia, abrazando el modernismo y el liberalismo?

(…) Ya van varias veces que rechazamos acuerdos puramente canónicos y acuerdos puramente prácticos.

En enero, en los días en que se publicó el decreto —que nosotros recibimos antes, naturalmente— se nos ofrecieron dos veces soluciones canónicas absolutamente superiores a las que han aceptado gente como los sacerdotes de Campos o como los del Instituto del Buen Pastor. Es decir, se nos ofrecían soluciones canónicas, prácticamente sin condiciones, y sin embargo las rechazamos.

¿Por qué? Porque eso nos pone en una ambigüedad respecto a la confesión pública de la Fe. Y, en segundo lugar, porque eso nos lanza en la dinámica de un acuerdo puramente práctico que nos pone, en el orden real, bajo sus órdenes y su influencia.


Monseñor Bernard Fellay. Entrevista exclusiva con el Superior General de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X:

Etapas del diálogo entre Roma y la Fraternidad

DICI Nº 132, 25 de marzo de 2006:

DICI: Entonces, ¿el acuerdo canónico dentro de un tiempo indefinido?

Monseñor: Se habla de administración apostólica, de prelatura personal, de un ordinariato…, esto parece prematuro. Deseando un acuerdo canónico de manera inmediata a cualquier precio, nos exponemos a ver resurgir de inmediato todos los problemas doctrinales que nos oponen a Roma, y este acuerdo quedaría pronto sin efecto pronto.

Esta regularización de nuestra situación canónica debe llegar en último lugar, como para sellar un acuerdo ya alcanzado, por lo menos en lo esencial, a nivel de los principios, gracias a los hechos constatados por Roma.

Por otra parte, imaginemos un instante que aceptamos una estructura canónica para considerar sólo más tarde —una vez al interior, en el “perímetro visible” de las diócesis— las cuestiones doctrinales, no podríamos cumplir nuestro ministerio con toda su eficacia Pastoral.

Las condiciones prácticas no serían reunidas para permitir una lección plena y entera de los hechos, es decir, de manera convincente.

Como ya es el caso para las comunidades Ecclesia Dei, nuestro apostolado tradicional estaría en libertad condicional, autorizado a manifestarse sólo con moderación, como un goteo.

Acerca de Fabian Vazquez

La Voz de la Tradición Católica, con la Verdad aunque duela.