P. CERIANI: ANOTACIONES AL SERMÓN DE MONS. FELLAY – 2 DE FEBRERO DE 2012 – 6º NOTA

ANOTACIONES AL SERMÓN DE MONSEÑOR FELLAY

6ª nota

Dice Monseñor Fellay en su sermón:

Lo que acabo de describir sucedió durante las discusiones, las cuales una vez terminadas, recibimos la invitación de Roma.

En esta invitación se encontraba la propuesta de una solución jurídica para regularizar nuestra situación.

http://radiocristiandad.wordpress.com/2012/02/27/especiales-de-cristiandad-con-el-p-juan-carlos-ceriani-analisis-del-sermon-de-mons-fellay-texto-completo-y-audio-del-estudio/

Ahora bien, el Comunicado Oficial publicado en DICI, del 30 de agosto 2011, dice:

Sobre las perspectivas del futuro, la carta del Cardenal Levada no da ninguna precisión, pero algunos -en los medios de comunicación y en otros lugares…– se creen autorizados para adelantar hipótesis, hablan de una propuesta de un protocolo de acuerdo sobre la interpretación del Concilio Vaticano II, y consideran la institución de una prelatura, o de un ordinariato… Estas hipótesis pertenecen a lo virtual y no comprometen sino a los autores. La Fraternidad San Pío X se basa en los actos oficiales y en los hechos.

Por lo tanto, o se mintió en agosto de 2011, o se miente el 2 de febrero de 2012.

P. CERIANI: ANOTACIONES AL SERMÓN DE MONS. FELLAY – 2 DE FEBRERO DE 2012 – 5º NOTA

ANOTACIONES AL SERMÓN DE MONSEÑOR FELLAY

5ª nota

Dice Monseñor Fellay en su sermón:

Insisten: “Somos la última instancia en la enseñanza y somos necesarios” -Roma nos es necesaria para tener la fe, estamos de acuerdo.

http://radiocristiandad.wordpress.com/2012/02/27/especiales-de-cristiandad-con-el-p-juan-carlos-ceriani-analisis-del-sermon-de-mons-fellay-texto-completo-y-audio-del-estudio/

Roma nos es necesaria para tener la fe, estamos de acuerdo…

¿Y qué dice Monseñor Fellay sobre el hecho de que Roma pierda la fe o ya la haya perdido?

En los Especiales de diciembre de 2011 hemos abordado este tema, DEL FUNDADOR AL TEÓLOGO PASANDO POR EL SUPERIOR GENERAL DOS RECORTES, y vimos cómo tanto el Padre Gleize como Monseñor Fellay recortan le pensamiento de Monseñor Lefebvre.

Recordemos ahora algunas citas del Fundador:

De la Carta a los futuros Obispos, del 29 de agosto 1987:

Estando ocupados la Sede de Pedro y los puestos de autoridad de Roma por anticristos, la destrucción del Reino de Nuestro Señor continúa rápidamente en el interior mismo de su Cuerpo Místico aquí abajo…

Esto nos ha valido la persecución de la Roma anticristo. Esta Roma, modernista y liberal, continúa con su obra destructiva del Reino de Nuestro Señor como lo demuestran Asís y la confirmación las tesis liberales del Concilio Vaticano II sobre la libertad religiosa…

De la Conferencia en el Retiro Sacerdotal del 4 de septiembre de 1987:

Roma ha perdido la fe, mis queridos amigos. Roma está en la apostasía. Estas no son simples palabras, no son palabras vacías las que digo. Es la verdad. Roma está en apostasía. Ya no podemos tener confianza en ese mundo, salió de la Iglesia, salieron de la Iglesia, salen de la Iglesia. Es seguro, seguro, seguro.

De la Homilía del 30 de junio de 1988 (del minuto 21:07 al minuto 26:41):

León XIII en una visión profética que tuvo, dijo que un día la Sede de Pedro sería la sede de la iniquidad. Lo dijo en uno de sus exorcismos, en el “exorcismo de León XIII”. ¿Es hoy? ¿Mañana? No sé. En todo caso ha sido anunciado.

No solamente el Papa León XIII ha profetizado estas cosas, sino Nuestra Señora.

Ustedes conocen las apariciones de la Salette, donde Nuestra Señora dijo que Roma perderá la Fe, que habrá un eclipse en Roma; eclipse, adviertan lo que eso puede significar viniendo de parte de la Santísima Virgen.

Y finalmente el secreto de Fátima, más cercano a nosotros. Sin duda que el tercer secreto de Fátima debía hacer alusión a estas tinieblas que han invadido Roma, estas tinieblas que invaden el mundo desde el Concilio.

P. CERIANI: ANOTACIONES AL SERMÓN DE MONSEÑOR FELLAY – 2 DE FEBRERO DE 2012 – 4º NOTA

ANOTACIONES AL SERMÓN DE MONSEÑOR FELLAY

4ª nota

Dice Monseñor Fellay en su sermón:

… es nuestro deber ir siempre a Roma, para llamar a la puerta y pedir no entrar (porque ya estamos dentro), sino para pedirles que se conviertan, que cambien y vuelvan a lo que hace la Iglesia.

http://radiocristiandad.wordpress.com/2012/02/27/especiales-de-cristiandad-con-el-p-juan-carlos-ceriani-analisis-del-sermon-de-mons-fellay-texto-completo-y-audio-del-estudio/

Ahora bien, el 27 de diciembre de 2010, Monseñor Fellay declaró al periodista de Les Nouvelles calédoniennes:

Puede ser que estemos mucho más cerca del Papa de lo que parece.

Deseamos que Roma nos reconozca como verdaderos obispos.

Por otra parte, el Papa dijo que hay solamente un problema de orden canónico. Es suficiente un acto de Roma para decir que se ha terminado y nosotros reentramos en la Iglesia. Esto vendrá. Soy muy optimista.

¿Cuál es el verdadero pensamiento de Monseñor Fellay?

EL ATELIER DE SAN JOSÉ: FLORES JOSEFINAS – 2º PARTE

FLORES O HISTORIAS JOSEFINAS

6ª)
Cuida San José de remediar el hambre de una pobre familia

Una pobre viuda, madre de cinco hijos, les dijo un día: Hoy no tengo ni un pedazo de pan, ni un puñado de harina, ni siquiera un huevo; andad con Dios y encomendaos a San José, que es muy rico.

Uno de los pequeñuelos, mientras hambriento y lloroso se encaminaba a la escuela, acierta a pasar por delante de una iglesia; entra y dice en voz alta a una imagen de San José: Tú que eres muy rico, no nos dejes morir de hambre. Mamá no tiene ni un pedazo de pan, ni un puñado de harina, ni siquiera un huevo. Socórrela.

Después de la escuela volvió a casa, y al divisar las nuevas abundantes provisiones que habían traído, dijo a su madre maravillado: ¿De dónde ha salido este pan, harina y huevos? ¿Lo ha enviado San José por medio de algún Ángel?

— Sí, hijo mío, contestó la madre, pero el ángel ha sido en esta ocasión la mujer del alcalde, que te oyó rogar en la iglesia al poderoso y benéfico San José, e inspirada por Él ha mandado estas provisiones para remediar nuestra necesidad. Confiemos siempre en el Santo Patriarca, que nunca consentirá nos falte lo necesario.

7ª)
San José alcanza la salud a un enfermo

Un socio de las Conferencias de San Vicente de Paul escribe lo siguiente:

En el decurso del año 1857 estaba yo encargado de visitar en nombre de la Conferencia de San Vicente de Paul a una pobre familia compuesta de padre, madre y cinco niños. El padre se hallaba enfermo en el hospital; el más pequeño de los niños padecía también una enfermedad gravísima, cuyos progresos hacían presagiar una muerte próxima, según afirmación del médico.

La desconsolada madre, al oír el pronóstico de éste, se puso a llorar; pero de repente un destello de esperanza vino a iluminar su espíritu y volvió a infundirle un poco de valor. Acordóse de que yo había dado a uno de sus hijos algunas semanas antes un opúsculo sobre San José. Este pequeño libro, leído y releído por ella varias veces, le animó ahora de suerte que, dirigiéndose a sus hijos, les dijo que era necesario empezar desde luego una novena a San José para pedirle la curación del enfermo.

No se hizo aguardar mucho tiempo el Santo Patriarca. Al fin de la novena empezó el niño enfermo a recobrar las fuerzas y el apetito, y al cabo de dos semanas estaba completamente restablecido, con más vigor y salud que antes de la enfermedad.

8ª)
Conversión de un joven, alcanzada por mediación de San José

Un desdichado joven italiano, sordo a las amorosas amonestaciones de su familia, abandonó la casa paterna en 1859 y sentó plaza en la milicia.

Su salud, alterada por una vida viciosa, obligóle al fin a volver a su casa con la esperanza de restablecerse; pero la medicina se declaró impotente para ello.

Como se acortasen sus días, se le habló de administrarle los Sacramentos, a lo cual se negó rotundamente. Contestaba con ira y desprecio a los ruegos y lágrimas de sus padres y parientes.

Ofreciéronle entonces una medalla de San José, que recibió con alguna repugnancia.

Comenzó, no obstante esto, su madre una novena al Santo. Al tercer día había ya triunfado de aquel corazón rebelde la divina gracia, merced a la intercesión del Glorioso Patriarca. Confesóse el enfermo con grande contrición, comulgó con fervor y miró la muerte como un beneficio del Cielo.

El 15 de enero de 1865, recibida devotamente la Extremaunción, expiró con la paz de los justos, dando inequívocas señales de su eterna salvación.

9ª)
Curación de un maniático

A últimos de 1867, en Barcelona, un infeliz agobiado por el intenso dolor de una enfermedad que padecía, tomó la desesperada resolución de suicidarse por hambre. Fijo en su monomanía y resuelto a conseguir su fin a todo trance, había en efecto pasado algunos días sin tomar ningún alimento.

En vano su esposa y otras personas compasivas trabajaron en disuadirle de su criminal propósito. En este apuro pidiéronse oraciones a una comunidad de religiosas.

Ocurrióse a una de éstas aconsejar que se pusiera al desgraciado una medalla de San José, mientras la comunidad imploraba el valimiento del Glorioso Patriarca.

Lo mismo fue ponerle la bendita medalla que romper el maniático en copioso llanto, mostrándose desde entonces dócil a las prescripciones de los médicos y en vías de completa curación.

10ª)
San José obtiene la gracia de hacer una buena confesión

En cierta ciudad de Cataluña residía una persona que tenía la desgracia de callar hacía veintiocho años un pecado en la confesión. Siendo, por otra parte, piadosa, atormentábale su conciencia; pero se le ahogaba la voz en la garganta cuando iba a decir su antiguo pecado.

Acudió, por fin, a San José, haciéndole una novena. Y no bien la hubo concluido sintióse con fuerzas y valor para confesarse bien, con sinceridad y dolor de toda su vida, poniéndose en gracia de Dios y disfrutando de una paz y alegría inexplicables.

11ª)
San José y las Hermanitas de los pobres

Establecidas estas buenas Hermanitas en Barcelona el año 1863, en sus comienzos, a causa de la estrechez de la casa, no daban asilo sino a las mujeres. Pero he aquí que un día llamó a las puertas un pobre anciano de ochenta años.

— ¿Qué se le ofrece a usted, hermanito?—le preguntó la portera.

— Señora, vengo para quedarme aquí, pues me dijeron que recogían ustedes viejos.

Salió la Superiora, y en vano le respondió que no podía asilar a ningún hombre, porque no tenían lugar. Sigue leyendo

P. CERIANI: ANOTACIONES AL SERMÓN DE MONS. FELLAY – 2 DE FEBRERO DE 2012 – 3º NOTA

ANOTACIONES AL SERMÓN DE MONSEÑOR FELLAY

3ª nota

Dice Monseñor Fellay en su sermón:

Es un gran misterio; no es simple. Debido a que, al mismo tiempo, debemos reconocer esta Iglesia -que es lo que decimos en el Credo: “Creo en la Iglesia Católica”- y por lo tanto reconocemos que hay un Papa, que hay una jerarquía. Reconocemos todo esto.

http://radiocristiandad.wordpress.com/2012/02/27/especiales-de-cristiandad-con-el-p-juan-carlos-ceriani-analisis-del-sermon-de-mons-fellay-texto-completo-y-audio-del-estudio/

Todos los Superiores de la FSSPX escribieron el 6 de julio de 1988 una Carta Abierta al Cardenal GANTIN, Prefecto de la Congregación de los Obispos. Allí se lee:

Eminencia, reunidos en torno a su Superior general, los Superiores de los distritos, seminarios y casas autónomas de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, piensan conveniente expresarle respetuosamente las reflexiones siguientes. Usted creyó deber suyo, por su carta del 1º de julio último, hacer saber su excomunión latae sententiae a Su Excelencia Monseñor Marcel Lefebvre, a Su Excelencia Monseñor Antonio de Castro Mayer y a los cuatro obispos que ellos consagraron el 30 de junio último en Ecône. Quiera usted mismo juzgar sobre el valor de tal declaración que viene de una autoridad que, en su ejercicio, rompe con la de todos sus antecesores hasta el papa Pío XII, en el culto, enseñanzas y el Gobierno de la Iglesia.

En cuanto a nosotros, estamos en plena comunión con todos los Papas y todos los Obispos que han precedido el Concilio Vaticano II, celebrando exactamente la Misa que ellos codificaron y celebraron, enseñando al Catecismo que ellos compusieron, oponiéndonos contra los errores que ellos condenaron muchas veces en sus encíclicas y cartas pastorales. Quiera usted entonces juzgar de qué lado se encuentra la ruptura. Estamos extremadamente apenados por la ceguera de espíritu y el endurecimiento de corazón de las autoridades romanas.

En cambio, nosotros jamás quisimos pertenecer a ese sistema que se califica a sí mismo de Iglesia Conciliar y se define por el Novus Ordo Missæ, el ecumenismo indiferentista y la laicización de toda la sociedad. Sí, nosotros no tenemos ninguna parte, nullam partem habemus, con el panteón de las religiones de Asís; nuestra propia excomunión por un decreto de Vuestra Eminencia o de otro dicasterio no sería más que la prueba irrefutable. No pedimos nada mejor que el ser declarados ex communione del espíritu adúltero que sopla en la Iglesia desde hace veinticinco años; excluidos de la comunión impía con los infieles.

Creemos en un solo Dios, Nuestro Señor Jesucristo, con el Padre y el Espíritu Santo, y seremos siempre fieles a su única Esposa, la Iglesia Una, Santa, Católica, Apostólica y Romana. El ser asociados públicamente a la sanción que fulmina a los seis obispos católicos, defensores de la fe en su integridad y en su totalidad, sería para nosotros una distinción de honor y un signo de ortodoxia delante de los fieles. Estos, en efecto, tienen absoluto derecho de saber que los sacerdotes a los cuales se dirigen no están en comunión con una iglesia falsificada, evolutiva, pentecostal y sincretista
(…)

Los miembros de la FSSPX que en julio de 1988 no hubiesen aceptado esta Carta, tendrían que haber abandonado la Fraternidad, o hubiesen sido expulsado si hubiesen protestado, o…, como algunos, decidieron permanecer en ella y esperar cambios en la conducción…

Algunos de ellos ocupan hoy puestos de mando y la conducen a la operación suicidio

Para descartar toda duda, los actuales Superiores deberían suscribir hoy esta Carta, tal como se lo hemos pedido en febrero de 2009.

P. MÉRAMO: SERMÓN PARA LA DOMÍNICA PRIMERA DE CUARESMA – AUDIO ORIGINAL 26 FEB 2012

Gracias al P. Méramo por compartirnos este importante Sermón.

Para escuchar:


Para bajar: click aquí

P. CERIANI: ANOTACIONES AL SERMÓN DE MONSEÑOR FELLAY – 2 DE FEBRERO DE 2012 – 2º NOTA

ANOTACIONES AL SERMÓN DE MONSEÑOR FELLAY

2ª nota

Hemos señalado con la 2ª Nota nueve párrafos del Sermón de Monseñor Fellay.

Rogamos al lector tenga la precaución de releerlos antes de seguir adelante:

http://radiocristiandad.wordpress.com/2012/02/27/especiales-de-cristiandad-con-el-p-juan-carlos-ceriani-analisis-del-sermon-de-mons-fellay-texto-completo-y-audio-del-estudio/

***

De esos párrafos, destacamos ahora las siguientes ideas:

- … importancia de esta existencia de la Fraternidad en la Iglesia.

- Incluso si nos enfrentamos con Roma, todavía estamos, por decirlo así, con Roma.

- Intentáis empujarnos afuera…

- Es con la Iglesia real que tenemos problemas.

- Ellos nos dicen: “Somos el Papa, somos la Santa Sede”, lo cual aceptamos.

- Decimos que cuando adherimos a lo que la Iglesia enseñó ayer, adherimos necesariamente a lo que enseña la Iglesia hoy en día.

- Es por eso que la Iglesia de hoy está ligada con la Iglesia de ayer…

- ¿Nos quieren verdaderamente en la Iglesia, o no?

- … sabemos que cuando se trata con la Iglesia, tratamos con Dios, con la Divina Providencia, y sabemos que la Iglesia es Su Iglesia.

***

Nos preguntamos si para Monseñor Fellay los términos Iglesia, Roma y Santa Sede responden en esas frases a un mismo y único concepto, o si se refieren a conceptos distintos.

Monseñor Lefebvre hizo una distinción muy clara al respecto.

Se podrá estar o no de acuerdo con él; pero no se puede obviar esa precisión y, al mismo tiempo, pretender seguir siendo fiel a su espíritu.

Para comprender lo que decimos, consideremos algunos de los textos más conocidos del Prelado sobre estos conceptos:

Declaración de Monseñor Marcel Lefebvre, del 21 de noviembre de 1974:

Nos adherimos de todo corazón, con toda nuestra alma, a la Roma católica guardiana de la fe católica y de las tradiciones necesarias al mantenimiento de esa fe, a la Roma eterna, maestra de sabiduría y de verdad.

Por el contrario, nos negamos y nos hemos negado siempre a seguir la Roma de tendencia neomodernista y neoprotestante que se manifestó claramente en el Concilio Vaticano II y después del Concilio en todas las reformas que de este salieron.

***

Ahora bien, Monseñor Fellay, en la Conferencia del 11 de diciembre de 2005, en la que narró su entrevista con Benedicto XVI, confundió este tema y dijo:

Un primer principio de adhesión a la fe católica Monseñor Lefebvre lo expresó de una manera admirable el 21 de noviembre de 1974, y se puede decir que aún hoy es nuestra carta: “Adherimos de todo corazón, con toda nuestra alma a la Roma Católica, guardiana de la fe católica y de las tradiciones necesarias para el mantenimiento de esta fe, la Roma eterna, maestra de sabiduría y de verdad”.

Adherimos de todo corazón a este texto.

“A la Roma católica” quiere decir algo. Esta Roma católica no es una abstracción. ¡Tengamos mucho cuidado! No es una abstracción, es una realidad.

Cuando Monseñor dice: “Adherimos a la Roma católica”, eso quiere decir la Roma católica de hoy. No es simplemente la adhesión a la Roma de Miguel Ángel o la Roma de San Pedro. Es la Roma que existe hoy, con las características siguientes: aquella que es católica, la que es guardiana de la fe, la que mantiene esta fe, esta Roma eterna.

Por lo tanto, con el prurito de afirmar la perpetuidad de la Iglesia visible, Monseñor Fellay llega a decir que la Roma actual  es la guardiana de la Fe. Y pretende usar la declaración de Monseñor Lefebvre de 1974, dándole el sentido opuesto a lo que había dicho Monseñor.

¿En qué piensa y qué quiere transmitir Monseñor Fellay al decir Cuando Monseñor dice: “Adherimos a la Roma católica”, eso quiere decir la Roma católica de hoy? Sigue leyendo

EL TESTIMONIO DE NUESTRA ESPERANZA: P. ANTONIO VAN RIXTEL CAPÍTULO XI

DISTINCIONES ENTRE LA IGLESIA E ISRAEL

Introducción:

De lo expuesto en el capítulo anterior se desprende, que la función de la Iglesia como instrumento de congregación, y el lugar que ocupa como Esposa de Cristo, es enteramente “sui generis”. El misterio de la Iglesia se realiza en el tiempo que transcurre entre la ruina de la antigua Sinagoga y la Restauración de Israel.

Cuando Cristo instauro Su Iglesia, quedo en suspenso el pacto divino para con Israel. Empezó una nueva fase en la realización del plan divino, con respecto a la salvación del mundo; una nueva fase con nuevas disposiciones, nuevas leyes, nuevas promesas y nuevas esperanzas.

La Antigua Alianza empero, no fue anulada ni cambiada, sino que queda en suspenso mientras se desarrolla algo totalmente distinto. Una vez realizada la congregación de la Esposa, “saldrá el Libertador de Sion, que desterrará de Jacob la impiedad; y este será por mi parte el pacto con ellos, cuando hubiere quitado sus pecados” (Rom. 11, 26)

Articulo 1º: Enseñanzas del Antiguo Testamento

Innumerables lugares de los libros del Antiguo Testamento anuncian esta verdad. Ya moisés profetizo, que el pueblo judío perdería su independencia política, que seria expulsado del país de sus padres, que Dios les dispersaría por todo el orbe, que no encontrarían tranquilidad entre las naciones extrañas, sino que andarían por el mundo con terror, tristezas y melancolías; pues, a causa de su ceguera e impiedad, seria echado de la casa de Dios (Deut. 28 47-68). Estas profecías de Moisés son retomadas y especificadas po los profetas posteriores muy especialmente por Daniel. (Ver: Dan. 9, 25 y 27)

Asimismo, hay otras tantas profecías en el Antiguo Testamento, que anuncian que esta ruina de Israel no durara para siempre. “Y aún con todo esto, estando ellos en tierra de sus enemigos, yo no los desechare, ni los abominare para destruir, invalidando mi pacto con ellos: porque Yo Jehová, soy su Dios. Antes me acorde de ellos por el pacto antiguo, cuando los asaque de la tierra de Egipto a los ojos de as gentes para ser su Dios. Yo Jehová”(Lev. 26,44; Deut. 4,30-31;30,1-6; II Sam 7,10; Amós 9,11 y 15; Is 27,12 13; Jer 16,14-16ac 10,6-10; Mal 3,10-20; Etc, etc)

Será esta una restauración permanente: “si hubieras sido arrogado hasta el cabo de los cielos, de allí te recogerá Jehová tu Dios, y de allí te tornara (Deut. 30, 3-5) y “los plantare sobre su tierra Jehová tu Dios”(Amós 9, 15) y “habitaran seguramente”(Ez 34,28); “y todas las naciones fluirán hacía Israel” (Lc 49, 18-23; Mic. 4, 1-2; Zac 8, 20-23).

E igualmente anuncio el Antiguo Testamento, que durante el tiempo que transcurría entre el rechazo de Isarel y su restauración, tendría lugar la admisión de otro pueblo elegido por Dios: “Yo (Dios) esconderé de ellos (los judíos) mi rostro, y consideraré su postrimerías, por que es raza perversa e hijos infieles. Me provocaron con aquel que no era Dios, y me irritaron con sus ídolos. Yo también los provocaré con aquel que no es mi pueblo, con gente necia los irritaré” (Deut 32, 20 y 21); así que “me buscaran los que antes no preguntaban por Mi: y hallóronme los que no me buscaron”. Será esta la respuesta de Dios a la incredulidad de su pueblo: Dije: “heme aquí, heme aquí, a una nación que no llevaba mi nombre”(Lc 65,1-2)

Articulo 2º: Enseñanzas del Nuevo Testamento.

A) San Pablo no confunde Israel con la Iglesia.

Sigue leyendo

P. CERIANI: ANOTACIONES AL SERMÓN DE MONS. FELLAY – 2 DE FEBRERO DE 2012 – 1º NOTA

ANOTACIONES AL SERMÓN DE MONSEÑOR FELLAY

1ª NOTA

Dijo Monseñor Bernard Fellay en su homilía:

Les hablamos con mucha claridad: “Si ustedes nos aceptan, es sin ningún cambio. Sin obligación de aceptar estas cosas; entonces, estamos dispuestos. Pero, si quieren que aceptemos, entonces es no”.

Y no hicimos más que citar a Monseñor Lefebvre, que ya había dicho esto en 1987 -varias veces antes, pero la última vez que lo dijo fue en 1987.

Consideramos esta nota como la más importante, no tanto por su relación con la doctrina, sino porque aclara mucho la actitud asumida por las autoridades de la FSSPX desde el año 2000, como mínimo.

La última vez que Monseñor Lefebvre lo dijo fue en 1987

A confesión de parte, relevo de prueba…, dice el aforismo jurídico.

Es más que suficiente que Monseñor Fellay nos dé a conocer esto; pero es desleal de su parte no manifestar lo que Monseñor Lefebvre dijo a partir del 6 de mayo de 1988…, en 1989, en 1990, en 1991…, hasta su muerte…

Agradecemos a Monseñor Fellay esta confesión, que nos relevaría de presentar la prueba. Sin embargo proporcionamos a los lectores algunos de esos textos o dichos de Monseñor Lefebvre, posteriores a 1987:

Carta a Juan Pablo II, del 2 de junio de 1988, en que Monseñor Lefebvre pone fin a las conversaciones:

Si bien las conversaciones y entrevistas con el Cardenal Ratzinger y sus colaboradores se han desarrollado en un clima de cortesía y caridad, nos han convencido que el momento de una colaboración franca y eficaz no ha llegado todavía (…) Ante la negativa de considerar nuestras solicitudes, y siendo evidente que la finalidad de esta reconciliación no es de ningún modo la misma para la Santa Sede que para nosotros, creemos ser preferible esperar tiempos más propicios en los que Roma vuelva a la Tradición. Por esta razón, nos vamos a proporcionar los medios para proseguir la obra que nos ha confiado la Providencia (…) Seguiremos rezando para que la Roma actual, infestada de modernismo, llegue a ser otra vez la Roma católica y vuelva a encontrar su Tradición bimilenaria. Entonces, el problema de la reconciliación no tendrá razón de ser y la Iglesia volverá a tener una nueva juventud.

***

Declaración pública con motivo de las Consagraciones Episcopales del 30 de junio de 1988:

(…) Para salvaguardar el sacerdocio católico, que continúe la Iglesia católica, y no una iglesia adúltera, se necesitan obispos católicos. A causa de la invasión del espíritu modernista en el clero, que llega incluso a las más altas cimas en el interior de la Iglesia, nos vemos obligados de llegar a la consagración de obispos (…) El día en que el Vaticano sea liberado de esta ocupación modernista, y vuelva al camino seguido por la Iglesia hasta el Vaticano II, nuestros obispos estarán plenamente en las manos del Sumo Pontífice, incluida la eventualidad de no seguir ejerciendo sus funciones episcopales.

***

Del Mandato Apostólico, que se leyó en la ceremonia de las Consagraciones Episcopales del 30 de junio de 1988:

Este Mandato lo hemos recibido de la Iglesia Romana que sigue siendo fiel a la Santa Tradición recibida de los Apóstoles. Esta Santa Tradición es el depósito de la Fe, que la Iglesia nos manda transmitir fielmente a todos los hombres para la salvación de sus almas.

Desde el Concilio Vaticano II hasta hoy, las autoridades de la Iglesia Romana están animadas por el espíritu modernista; han obrado en contra de la Santa Tradición; “ya no sufren la sana doctrina; (…) apartan los oídos de la verdad para volverlos a las fábulas” como dice San Pablo en su segunda epístola a Timoteo (4, 3-5). Por esto juzgamos que todas las penas y censuras que da la autoridad no tienen ningún valor.

En cuanto a mí, que “ya estoy a punto de ser ofrecido en sacrificio, siendo ya inminente el momento de mi partida”, estoy oyendo el llamamiento de las almas que me piden que les den el pan de vida, que es Cristo. Esa multitud me da compasión. Me resulta, pues, una obligación grave transmitir la gracia de mi episcopado a estos queridos sacerdotes aquí presentes para que ellos, a su vez, puedan conferir la gracia sacerdotal a muchos otros santos clérigos, formados según las Santas tradiciones de la Iglesia católica.

Por este Mandato de la Santa Iglesia Romana siempre fiel, elegimos para el episcopado en la Santa Iglesia Romana a los sacerdotes que están aquí presentes, como auxiliares de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X.

***

Del Sermón del día de las Consagraciones Episcopales, 30 de junio de 1988:

Nos encontramos ante un caso de necesidad. Hemos hecho todo lo posible para tratar de que Roma comprenda que es necesario volver a la actitud del venerado Pío XII y de todos sus predecesores. Monseñor de Castro Mayer, y yo mismo, hemos escrito, hemos ido a Roma, hemos hablado y hemos enviado varias veces cartas a Roma. Hemos tratado por todos los medios de hacer comprender a Roma que desde el Concilio este “aggiornamento”, este cambio que se produce en la Iglesia, no es católico ni conforme a la doctrina de siempre de la Iglesia. Este ecumenismo y todos sus errores, y esa colegialidad; todo eso es contrario a la fe de la Iglesia y la está destruyendo.

Por eso, estamos persuadidos de que haciendo hoy esta consagración obedecemos al llamado de estos Papas y, por consiguiente, al llamado de Dios, pues ellos representan a Nuestro Señor Jesucristo en la Iglesia.

“Monseñor ¿por qué detuvo Ud. las conversaciones, que sin embargo parecían tener algún éxito?” Porque nos poníamos en sus manos y, por consecuencia, en las manos de los que nos quieren llevar al espíritu del Concilio y al espíritu de Asís. Eso no puede ser. Por eso hemos enviado una carta al Papa diciéndole muy claramente, “¡No podemos!, a pesar de todos los deseos que tenemos de estar en plena unión con Vos”. Dado este espíritu que reina ahora en Roma y que nos quieren comunicar, preferimos seguir en la Tradición y guardarla, esperando que esta Tradición vuelva a encontrar su lugar en Roma y en las autoridades romanas y en el espíritu de ellas.

Todo esto durará lo que Dios tenga previsto, no me pertenece el saber cuándo obtendrá de nuevo la Tradición sus derechos en Roma, pero juzgo que es mi deber aportar los medios para llevar a cabo lo que llamaré “operación supervivencia”, operación supervivencia de la Tradición. Esta jornada de hoy es la operación supervivencia. Y si hubiera hecho esa otra operación con Roma siguiendo los acuerdos que habíamos firmado y poniendo en práctica a continuación estos acuerdos, haría la “operación suicidio”.

***

De la Entrevista concedida a Fideliter Nº 66, noviembre-diciembre de 1988:

No tenemos la misma manera de concebir la reconciliación. El cardenal Ratzinger la ve en el sentido de reducirnos, de traernos al Vaticano II. Nosotros la vemos como un retorno de Roma a la Tradición. No nos entendemos. Es un diálogo de sordos.

No puedo hablar mucho del futuro, ya que el mío está detrás de mí. Pero si vivo un poco aún y suponiendo que de aquí a un determinado tiempo Roma haga un llamado, que quiera volver a vernos, reanudar el diálogo, en ese momento sería yo quien impondría las condiciones. No aceptaré más estar en la situación en la que nos encontramos durante los coloquios. Esto se terminó.

Plantearía la cuestión a nivel doctrinal: “¿Están de acuerdo con las grandes encíclicas de todos los papas que los precedieron? ¿Están de acuerdo con Quanta Cura de Pío IX, Immortale Dei, Libertas de León XIII, Pascendi de Pío X, Quas Primas de Pío XI, Humani Generis de Pío XII? ¿Están en plena comunión con estos papas y con sus afirmaciones? ¿Aceptan aún el juramento antimodernista? ¿Están a favor del reinado social de Nuestro Señor Jesucristo?

Si no aceptan la doctrina de sus antecesores, es inútil hablar. Mientras no hayan aceptado reformar el Concilio considerando la doctrina de estos papas que los precedieron, no hay diálogo posible. Es inútil.”

Las posiciones quedarían así más claras.

No es una pequeña cosa la que nos opone. No basta que se nos diga: pueden rezar la misa antigua, pero es necesario aceptar esto. No, no es solamente eso lo que nos opone, es la doctrina. Queda claro.

***

De la Homilía del 19 de noviembre de 1989:

(…) Así que, en esta situación, es muy cierto que es imposible para nosotros tener contactos regulares con Roma, porque hasta el presente Roma pide que si recibimos algo, cualquier indulto para la Santa Misa, la liturgia, para los seminarios, debemos firmar la nueva Profesión de fe redactada por el Cardenal Ratzinger, en febrero pasado. Ella contiene la aceptación explícita del Concilio y de sus consecuencias.

Hay que saber lo que queremos.

Es el Concilio y sus secuelas, lo que destruyó la Santa Misa, destruyó nuestra fe, destruyó los catecismos y el reinado social de Nuestro Señor Jesucristo en la sociedad civil. ¿Cómo podemos aceptarlo?

Ante esta situación, mis queridos hermanos, ¿qué haremos? Debemos mantener la fe católica, para protegerla por todos los medios.

***

Del último reportaje realizado a Monseñor Lefebvre, dado a conocer en enero de 1991, Fideliter
N° 79:

Fideliter: Desde las consagraciones no hay más contactos con Roma; sin embargo como se dijo, el cardenal Oddi lo llamó por teléfono diciéndole: “Es necesario que las cosas se arreglen. Pida un pequeño perdón al Papa, y él está dispuesto a acogerles”. Entonces, ¿por qué no intentar este último planteamiento y por qué le parece imposible?

Monseñor Lefebvre: Es absolutamente imposible en el clima actual de Roma, que se vuelve cada vez peor. Es necesario no hacerse ilusiones. Los principios que dirigen ahora la Iglesia conciliar son cada vez más abiertamente contrarios a la doctrina católica.

Todas las ideas falsas del Concilio siguen desarrollándose, se reafirman siempre con más claridad. Se ocultan cada vez menos. Es pues absolutamente inconcebible que se pueda aceptar colaborar con una jerarquía similar.

Fideliter: ¿Piensa que la situación se ha deteriorado aún más después de las conversaciones que terminaron con la redacción del protocolo del 5 de mayo de 1988, antes de las consagraciones?

Monseñor Lefebvre: ¡Oh sí! Por ejemplo el hecho de la Profesión de fe que ahora es reclamada por el cardenal Ratzinger desde principios del año 1989. Es un hecho muy grave. Ya que pide a todos los que se unieron o que podrían hacerlo hacer una profesión de fe en los documentos del Concilio y en las reformas post conciliares. Para nosotros es imposible.

Será necesario aún esperar antes de prever una perspectiva de acuerdo. Por mi parte creo que solamente el Buen Dios puede intervenir, ya que humanamente no se ven posibilidades para Roma de rectificar la corriente.

Durante quince años se dialogó para intentar volver a poner la Tradición en honor, en el lugar que le corresponde en la Iglesia. Nos chocamos con la negación continua. Lo que Roma concede ahora en favor de la Tradición, sólo es un gesto puramente político, diplomático para forzar las adhesiones. Pero no es una convicción en los beneficios de la Tradición.

Todo lo que se les concedió a los que se unieron, sólo se hizo con el objetivo de procurar que todos los que adhieren o están vinculados a la Fraternidad se trasladen y se someten a Roma.

Fideliter:
¿Qué puede decir a los fieles que esperan siempre en la posibilidad de un acuerdo con Roma?

Monseñor Lefebvre: Nuestros verdaderos fieles, aquellos que han comprendido el problema y que justamente nos han ayudado a seguir la línea recta y firme de la Tradición y de la fe, temían las tratativas que hice en Roma. Me han dicho que era peligroso y que perdía el tiempo.

Sí, por supuesto, yo esperé hasta el último minuto que en Roma testimoniaran un poco de lealtad. No se me puede reprochar de no haber hecho el máximo.

Por eso, ahora, a los que vienen a decirme: es necesario que usted se entienda con Roma, creo poder decirles que yo he ido más lejos de lo que tendría que haber ido.

***

Rogamos a los sacerdotes, religiosos, religiosas y simples fieles tomar nota, tanto de la confesión de Monseñor Fellay, como del pensamiento de Monseñor Lefebvre a partir del 6 de mayo de 1988.

El estado de la situación de la Obra de la Tradición después de las Consagraciones Episcopales del 30 de junio de 1988 era muy distinto del actual…, completamente diferente de la lamentable condición en que la ha colocado la conducción de Monseñor Fellay.

Hay que reaccionar y regresar al pensamiento genuino de Monseñor Lefebvre y a la evaluación de la situación, tal como lo hizo él mismo una vez que salió de la trampa que le había tendido el Cardenal Ratzinger y en la cual cayera con la firma del Protocolo de Acuerdo del 5 de mayo de 1988.

Seguir a Monseñor Fellay es encaminarse nuevamente hacia la misma trampa, la operación suicidio

ESPECIALES DE CRISTIANDAD CON EL P. JUAN CARLOS CERIANI: ANÁLISIS DEL SERMÓN DE MONS. FELLAY: TEXTO COMPLETO Y AUDIO DEL ESTUDIO.

SERMÓN DE MONSEÑOR FELLAY

DEL 2 DE FEBRERO DE 2012 EN WINONA

Publicamos la traducción realizada por Radio Cristiandad de los extractos de la Homilía de Monseñor Bernard Fellay, del 2 de febrero en el Seminario de Winona, tal como fueron dados a conocer en francés por el sitio oficial de la FSSPX en Francia, La Porte Latine.

El Audio de los Especiales con el Padre Juan Carlos Ceriani comentando este Sermón ya está publicado. Hemos decidido también incluir junto con este texto la parte correspondiente en audio, separado del resto del Especial, de modo de facilitar el acceso de los seguidores del blog a la parte que nos referiremos a continuación.

El lector podrá advertir que en el texto hemos señalado diez notas. El contenido de las mismas, redactado por el Padre Ceriani, será objeto de sucesivas entregas en nuestro blog.

No hemos querido incluirlas ahora para no cortar la lectura del texto, así como para que el lector pueda juzgar personalmente de la gravedad de algunos de los dichos de Monseñor Fellay, y para que no se nos acuse de sacar del contexto o de intentar guiar la lectura.

Llamamos la atención sobre el hecho de que las notas no siguen un orden numérico según el correlato del texto, sino conforme a lo que hemos considerado de mayor importancia. Asimismo, destacamos que la 2ª nota incluye varios párrafos del texto de Monseñor Fellay, y por eso se repite.

AUDIO DEL ESPECIAL REFERIDO AL SERMÓN DE MONS FELLAY DEL 2 DE FEBRERO DE 2012:


Bajar desde aquí

Extractos del Sermón de Monseñor Fellay

La Fraternidad San Pío X fue fundada por la Iglesia y en la Iglesia, y afirmamos que sigue existiendo, a pesar del hecho de que hay una pretensión de negar su existencia, diciendo que ella fue abolida en 1976 (pero, obviamente, sin ningún respeto por las leyes de la Iglesia). Y es por eso que continuamos. (9ª nota)

Nuestro venerado fundador ha insistido reiteradamente en la importancia de esta existencia de la Fraternidad en la Iglesia. (2ª nota)

También yo, a medida que pasa el tiempo, creo que debemos tener esto en cuenta, es muy importante que mantengamos este espíritu católico.

No somos una entidad independiente. Incluso si nos enfrentamos con Roma, todavía estamos, por decirlo así, con Roma. Si ustedes quieren, estamos al mismo tiempo en lucha contra Roma y con Roma. También proclamamos y seguimos diciendo que somos católicos. Queremos permanecer católicos. (2ª nota)

Muchas veces he dicho en Roma: “Intentáis empujarnos afuera. Y nos damos cuenta de que sería mucho más fácil para nosotros estar afuera. Tendríamos muchos más beneficios. ¡Nos tratarías mucho mejor!” (2ª nota)

Consideremos a los protestantes, cómo abren las iglesias para ellos; y para nosotros las cierran. (10ª nota)

Pero nosotros decimos: “no nos preocupamos por esto”. Actuamos bajo los ojos de Dios. Sufrimos de parte de la Iglesia, por supuesto. No nos gusta esto, por supuesto. Sin embargo, debemos permanecer allí, en la verdad. Y tenemos que seguir afirmando que pertenecemos a la Iglesia. Somos católicos. Queremos ser y permanecer católicos; es muy importante mantener esto.

También es importante que no nos imaginemos una Iglesia Católica que sólo sería el fruto de nuestra imaginación, que no sería la Iglesia real. Es con la Iglesia real que tenemos problemas. Esto es lo que hace que las cosas sean aún más difíciles: el hecho de que tenemos problemas con ella. Esto no nos autoriza, por así decirlo, a “dar un portazo”. (2ª nota)

Al contrario, es nuestro deber ir siempre a Roma, para llamar a la puerta y pedir no entrar (porque ya estamos dentro), sino para pedirles que se conviertan, que cambien y vuelvan a lo que hace la Iglesia. (4ª nota)

Es un gran misterio; no es simple. Debido a que, al mismo tiempo, debemos reconocer esta Iglesia -que es lo que decimos en el Credo: “Creo en la Iglesia Católica”- y por lo tanto reconocemos que hay un Papa, que hay una jerarquía. Reconocemos todo esto. (3ª nota)

Pero en la práctica, en varios niveles, tenemos que decir “no”. No porque eso nos disguste, sino porque la Iglesia ya se ha pronunciado sobre estos temas. E incluso la Iglesia condenó muchos de entre ellos.

Por lo tanto, en nuestras discusiones doctrinales con Roma, estábamos, por decirlo así, bloqueados.

La cuestión clave en estas discusiones con Roma era, en última instancia, la cuestión del Magisterio, la enseñanza de la Iglesia.

Ellos nos dicen: “Somos el Papa, somos la Santa Sede”, lo cual aceptamos. (2ª nota)

Ellos continúan: “Tenemos el poder supremo”, y lo admitimos.

Insisten: “Somos la última instancia en la enseñanza y somos necesarios” -Roma nos es necesaria para tener la fe, estamos de acuerdo. (5ª nota)

Ellos ordenan: “Entonces, obedeced”

Y decimos: “No”.

Nos reprochan de ser protestantes, porque ponemos nuestra razón por encima del Magisterio de hoy.

Entonces, les decimos: “Ustedes son modernistas; pretendéis que la enseñanza de hoy puede ser diferente de la de ayer”.

Decimos que cuando adherimos a lo que la Iglesia enseñó ayer, adherimos necesariamente a lo que enseña la Iglesia hoy en día. (2ª nota)

Porque la verdad no está ligada al tiempo. La verdad está por encima del tiempo. Lo que fue proclamado una vez, obliga siempre. He aquí lo que es un dogma. Dios está así por encima del tiempo. Y la fe consiste en adherir a la verdad de Dios. Ella está por encima del tiempo.

Es por eso que la Iglesia de hoy está ligada con la Iglesia de ayer y debe serle similar, pero no solamente similar. (2ª nota)

Además, cuando se oye al actual Papa decir que debe haber continuidad en la Iglesia, decimos: “¡por supuesto!” Eso es lo que hemos estado diciendo siempre. Cuando se habla de la Tradición, esto es precisamente lo que se quiere decir.

Ellos afirman que allí debe haber Tradición, que allí debe haber continuidad, y que por lo tanto existe allí continuidad. El Vaticano II fue hecho por la Iglesia; ahora bien, en la Iglesia debe haber continuidad; por lo tanto, el Vaticano II también pertenece a la Tradición.

Y nosotros reaccionamos: “Perdón, ¿qué es lo que dicen?”

Pero esto va aún más lejos. Lo que acabo de describir sucedió durante las discusiones, las cuales una vez terminadas, recibimos la invitación de Roma.

En esta invitación se encontraba la propuesta de una solución jurídica para regularizar nuestra situación. (6ª nota)

Y puedo decir que lo que está delante de nosotros hoy en día -y que es diferente de lo que nos presentaron el 14 de septiembre de 2011- puede ser considerado como bueno. Cumplen con todas nuestras condiciones, si puedo así decirlo, a nivel práctico. No hay muchos problemas en este plano. (7ª nota)

Pero el problema permanece a otro nivel, el nivel de la doctrina.

Sin embargo, incluso en el ámbito de la doctrina, se avanza muy rápido, mis queridos hermanos.

La clave del problema es un principio: el de la coherencia con la Tradición.

Ellos nos dicen: “Ustedes deben aceptar que en los casos en los que hay dificultades en los documentos del Concilio –tales puntos ambiguos que provocan debate– estos puntos, como el ecumenismo, la libertad religiosa, deben interpretarse en coherencia con la enseñanza de siempre de la Iglesia”.

Y agregan: “De este modo, cuando hay ambigüedad en el Concilio, ustedes deben comprender como la Iglesia ha enseñado siempre “.

Ellos van más allá aún, y dicen: “Hay que rechazar todo lo que se opone a la enseñanza tradicional de la Iglesia”.

Bien, eso es lo que siempre dijimos. Esto es sorprendente, ¿no es así, que Roma nos imponga este principio? Sorprendente.

Entonces, ustedes podrían preguntarse “¿Por qué no acepta?”

Y bien, queridos fieles, es que todavía hay un problema.

En el texto del Preámbulo doctrinal, ellos dan dos aplicaciones de cómo debemos comprender estos principios.

Nos dan los ejemplos del ecumenismo y de la libertad religiosa, tal como son descriptos en el nuevo Catecismo de la Iglesia Católica, que retoma exactamente los puntos que reprochamos al Concilio.

En otras palabras, Roma nos dice: “Siempre hemos hecho esto. Somos tradicionales; Vaticano II es la Tradición. La libertad religiosa, el ecumenismo es la Tradición. Esto está en perfecta coherencia con la Tradición.”

Ustedes se preguntan: “¿Dónde nos conduce esto?”

¿Qué palabras encontraremos para decir que estamos de acuerdo o que no lo estamos?

Incluso si ellos aceptan los principios que siempre hemos sostenido, es porque para ellos estos principios significan lo que piensan, pero que es en contradicción exacta a lo que afirmamos.

Creo que no se puede ir más lejos en la confusión.

En otras palabras, esto significa que ellos dan otro significado a la palabra “Tradición”, y tal vez a la palabra “Coherencia”.

Es por eso que hemos estado obligados a decir “no”. No vamos a firmar esto.

Estamos de acuerdo en el principio, pero nos damos cuenta de que la conclusión es contraria.

¡Gran misterio! Entonces, ¿qué va a pasar ahora?

Hemos enviado nuestra respuesta a Roma. Ellos siguen diciendo que están reflexionando, y eso significa que probablemente están enmarañados.

Al mismo tiempo, creo que ahora podemos ver lo que realmente quieren.

¿Nos quieren verdaderamente en la Iglesia, o no? (2ª nota)

Les hablamos con mucha claridad: “Si ustedes nos aceptan, es sin ningún cambio. Sin obligación de aceptar estas cosas; entonces, estamos dispuestos. Pero, si quieren que aceptemos, entonces es no”.

Y no hicimos más que citar a Monseñor Lefebvre, que ya había dicho esto en 1987 -varias veces antes, pero la última vez que lo dijo fue en 1987. (1ª nota)

En otras palabras, queridos hermanos, humanamente hablando, es difícil decir lo que depara el futuro, pero sabemos que cuando se trata con la Iglesia, tratamos con Dios, con la Divina Providencia, y sabemos que la Iglesia es Su Iglesia. (2ª nota)

Los hombres pueden perturbar, destruir. Pueden poner un poco de agitación, pero Dios está por encima de esto, y sólo Dios sabe cómo dirigir su Iglesia sobre líneas rectas, a pesar de todos los incidentes humanos, de todas estas líneas curvas.

Esta prueba va a terminar, no sé cuándo. A veces este fin parece estar llegando, a veces parece alejarse. Dios conoce los tiempos, pero humanamente hablando, será necesario esperar un tiempo antes de comenzar a ver una mejoría en las cosas -cinco, diez años.

Estoy convencido de que en diez años las cosas serán diferentes, porque la generación salida del Concilio habrá desaparecido y la próxima generación no mantiene un vínculo con el Concilio. (8ª nota)

E incluso ahora, queridos hermanos, escuchamos varios obispos decirnos: “Ustedes dan demasiada importancia a este Concilio; dejen esto a un lado. Sería una buena manera para la Iglesia para seguir adelante. Dejen eso a un lado, olvídense de él. Volvamos a la realidad, a la Tradición.”

¿No es interesante escuchar a los obispos decir esto? ¡Se trata de un nuevo lenguaje! Esto significa que hay una nueva generación que sabe que en la Iglesia hay cosas más serias que el Vaticano II, y que debemos volver a lo que es más serio, si se me permite decirlo así. Vaticano II es serio, debido a los daños que ha producido, esto es realmente serio.

Sin embargo, en cuanto Concilio, quiso ser pastoral, y ya está desfasado. Sabemos que alguien que trabaja en el Vaticano escribió una tesis universitaria sobre el magisterio del Concilio Vaticano II. Él mismo nos dijo que nadie en las universidades romanas quería aceptar este trabajo. Por último, un profesor lo hizo; ahora bien, la tesis es la siguiente: la autoridad del magisterio del Concilio Vaticano II es el de una homilía de los años 60. ¡Y este candidato fue recibido!

Vamos a ver, mis queridos hermanos. Para nosotros es muy claro. Siempre debemos sostener la verdad, profesar la fe. No vamos a dar marcha atrás, pase lo que pase. Hay ahora algunas amenazas de parte de Roma, por supuesto. Vamos a ver. Dejamos todo en manos de Dios y de la Santísima Virgen.

¡Oh! Sí, debemos continuar con nuestra cruzada de rosarios. Confiamos en ella, confiamos en Dios. Y lo que tiene que ocurrir, ocurrirá. No puedo prometerles una primavera agradable. No sé qué va a pasar en la primavera. Sólo sé que la lucha por la fe va a continuar, pase lo que pase. Ya sea que se nos reconozca, sea que no lo seamos. Ustedes pueden estar seguros de que los progresistas no estarán contentos. Ellos van a continuar, y vamos a seguir combatiéndolos.

ESPECIALES DE CRISTIANDAD CON EL P. JUAN CARLOS CERIANI: TEXTOS DE LA HISTORIA DE LA RESPUESTA DE LA FSSPX AL PREÁMBULO DOCTRINAL Y ARTÍCULO DEL P. GLEIZE

HISTORIA DE LA RESPUESTA DE LA FSSPX

AL PREÁMBULO DOCTRINAL

1º) El 14 de septiembre de 2011, el Cardenal Levada entrega a Monseñor Fellay el Preámbulo Doctrinal. La FSSPX debe responder a dicho documento.

Como ya hemos señalado, se ha invertido la situación: después de las consagraciones episcopales de 1988, Monseñor Lefebvre dejó establecido que, si la Roma anticristo y neomodernista deseaba restablecer el diálogo, él pondría las condiciones en un plano doctrinario. Ahora, es la FSSPX la que debe responder a un Preámbulo Doctrinal propuesto por esta Roma anticristo y neomodernista.

2º) El 1º de diciembre de 2011, el Padre Franz Schmidberger entrega en Roma la respuesta de Monseñor Fellay.

¿3º?) El 13 de enero de 2012, se emite un Comunicado oficial de la FSSPX en DICI, con el título Le Courrier à Rome ["El correo a Roma"], que dice:

“Muchos se preguntan sobre los contenidos de la carta dirigida a Roma a principios de Diciembre por Mons. Bernard Fellay en respuesta al Preámbulo Doctrinal entregado a él por el Cardenal Levada el pasado 14 de Septiembre. Estamos en posición de hacer saber que en complemento de esta respuesta el Superior General de la Fraternidad San Pío X ha hecho llegar a Roma el estudio sólidamente argumentado del Padre Jean-Michel Gleize (…) En vez de especular sobre la naturaleza de la respuesta de Mons. Fellay, es mejor estudiar el texto integral del P. Gleize en Le Courrier de Rome en su número de Diciembre, el cual se ha transformado en «Courrier à Rome».”

3º) El 21 de diciembre de 2011 (¿? La fecha es incierta) Roma rechaza la respuesta y exige aclaraciones y ampliaciones.

Andrea Tornielli dice en Vatican Insider, del 17 de enero de 2012, que en realidad lo que la FSSPX envió fue una segunda respuesta, dado que el Vaticano habría considerado incompleta la respuesta original.

4º) En la semana del 9 de enero de 2012, el Padre Franz Schmidberger entrega la segunda respuesta, acompañada del artículo del Padre Gleize.

5º) En el sitio La Vie, del 28 de enero de 2012, Jean Mercier refiere que, según fuentes consultadas por la agencia I.Media, la segunda respuesta dada por la FSSPX al Preámbulo Doctrinal no ha satisfecho a los miembros de la Congregación para la Doctrina de la Fe, quienes estuvieron trabajando en asamblea plenaria del 24 al 27 de Enero.

6º) La FSSPX niega haber enviado una segunda respuesta al «preámbulo doctrinal».

La agencia de noticias DICI, órgano informativo de la FSSPX, presenta una nota en la cual dice haber consultado “una fuente cercana al tema”, lo cual les permite anunciar que lo que se reportó en su momento como una segunda respuesta de la FSSPX al Preámbulo Doctrinal, definitivamente no lo es (cfr. DICI 249, del 3 de febrero de 2012):

“De acuerdo con una fuente cercana al tema, podemos anunciar que la carta enviada por Mons. Fellay a mediados de Enero no es una “segunda respuesta”, más bien, aclara la posición de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X y el alcance del documento enviado al Cardenal Levada el 1º de Diciembre de 2011, en respuesta a la propuesta de Roma fechada 14 de Septiembre.”

7º) El Padre Franz Schmidberger dijo:

“El 14 de septiembre de 2011, el cardenal Levada ha presentado al Obispo Fellay, nuestro Superior General, un “preámbulo doctrinal”, cuya aceptación es la condición para un reconocimiento canónico de la Fraternidad San Pío X. Hemos hecho amplias consultas sobre el texto y se llegó a la conclusión de que no era aceptable. Finalmente, yo mismo, el 1º de diciembre, he llevado a Roma la respuesta del Superior General y, por pedido de Roma, he entregado una aclaración de tal respuesta. Ahora esperamos con gran ansiedad la respuesta de la Congregación para la Doctrina de la Fe.”

SOBRE EL ARTÍCULO DEL PADRE GLEIZE

1º) El sitio oficial de la FSSPX en Italia publica el artículo en italiano.

2º) El sitio oficial de la FSSPX en Francia (DICI) publica extractos de dicho artículo.

3º) El sitio oficial de la FSSPX en América del Sur publica el supuesto artículo con esta presentación:

Sobre la recepción de los textos del Concilio Vaticano II

Artículo de Monseñor Ocáriz

Respuesta del R.P. Gleize

(Artículo original, por gentil permisión del autor)

4°) Ahora bien, comparando esta versión con la publicada en italiano, se comprueba que faltan cuatro notas y largos pasajes, mientras otros han sido modificados.

5º) Preguntas que uno puede formularse:

a) ¿Cuál es el artículo original? ¿El publicado en italiano? ¿El publicado en francés? ¿Otro?

b) ¿Por qué se publicaron sólo extractos en DICI?

c) ¿Por qué las supresiones y las modificaciones en el texto castellano, que dice responder al original?

d) ¿Qué versión ha sido enviada a Roma junto con la segunda respuesta?

Presentamos en PDF el texto publicado por el sitio del Distrito de América del Sur, con las traducciones de las partes que faltan y con notas explicativas.

El texto italiano está tomado de:

http://www.sanpiox.it/public/index.php?option=com_content&view=article&id=467:una-questione-cruciale-il-valore-magisteriale-del-concilio-vaticano-ii&catid=64:crisi-nella-chiesa&Itemid=81

El texto castellano del distrito de Sudamérica de la FSSPX aparece en:

http://www.fsspx-sudamerica.org/fraternidad/respuestagleize.php

TEXTO COMPLETO DEL ARTÍCULO DEL PADRE GLEIZE


ESTUDIOS DOCTRINALES: LA CORRECIÓN DE LOS HIJOS: 3 Y ÚLTIMA PARTE

LA CORRECCIÓN DE LOS HIJOS

Extractos del Libro Corrija a su hijo

Por Monseñor Álvaro Negromonte

Tomado del excelente blog A Grande Guerra

http://a-grande-guerra.blogspot.com/2010/03/correcao-das-criancas-parte-final.html

Traducción de Radio Cristiandad

Continuación…

TERCERA Y ÚLTIMA PARTE

Saber corregir

Más allá de conocer a los niños, los padres deben saber cómo actuar para alcanzar el efecto deseado. Las buenas intenciones no son bastantes.

La corrección tiene normas y técnicas. Sin esto, podría ser contraproducente.

Veamos cuál debe ser la buena corrección.

1º) Rara

El educador debe ver todo, disimular mucho, corregir cuando sea necesario.

- Ver todo, para conocer bien a los niños, para no dejarse sorprender, ni pasar por tonto a los ojos de los niños.

- Disimular mucho, porque muchas faltas no tienen realmente importancia, unas son propias de la edad y pasan con ella, otras los mismos niños las notan y, cuando están siendo bien educados, ellos mismos tratan de enmendarse.

- Corregir cuando sea necesario, porque la corrección exagerada es dañosa a la educación.

Cuando es muy frecuente, ella:

* pierde el efecto saludable de inspirar repugnancia por la falta cometida, con el consiguiente deseo de enmienda;

*
debilita la autoridad del educador, en vez de consolidarla, como lo hace cuando es esporádica;

* insensibiliza al niño, que no acoge ya las advertencias, por la misma imposibilidad de hacerlo al ser numerosas;

*
puede ser incluso contraproducente, llegando a ser irritante. En las pocas recomendaciones que San Pablo hizo sobre la educación de los niños, él pidió que no se los irritase (Ef. 5, 4).

Comprimidos por una disciplina demasiado estrecha, censurados a cada instante, los niños terminan por carecer de carácter o caer en una situación emocional abrumadora, que acabará por enfermarlos.

Es una pena que muchos padres, precisamente entre los más celosos y bien intencionados, insistan, incluso cuando reconocen que sus intervenciones no avanzan, y terminan por empeorar la situación.

Se diría que lo hacen más por satisfacer la propia conciencia (mal orientada) que para el bien del hijo.

Algunos hasta se molestan cuando les pedimos que no insistan con las correcciones.

***

2º) Justa

Tiene que corresponder a una falta cierta. El sentido de la justicia está generalmente muy vivo en los niños, y ellos rechazan, heridos, las correcciones injustas, rebelados, aunque se trate de simples advertencias.

Aunque el rechazo sea meramente interior, no producirá ya el efecto querido.

Cuando por sí mismo el niño percibe que ha errado y decide enmendarse, la intervención de los padres será solamente para apoyarlo y estimularlo en su intención.

***

3º) Afectuosa

Como toda la educación,
la corrección es obra del amor. Cuando reviste aspectos ásperos, tiene que ser (y debe parecer) tan dolorosa a quién la aplica como a quién la recibe, al igual que ciertos tratamientos médicos que estamos obligados a hacer a los niños.

En cualquier caso que sea, ella manifestará siempre el cumplimiento de un deber, la preocupación de hacer bien, manifestación del amor.

Para esto, debe ser: Sigue leyendo

VUELVE “MIENTRAS EL MUNDO GIRA, LA CRUZ PERMANECE”

Este martes 28 de febrero retorna el programa más importante de la radiofonía católica tradicional de habla hispana:

MIENTRAS EL MUNDO GIRA, LA CRUZ PERMANECE

Lo hace en su horario habitual de 10 a 12 hora de Argentina y ya en su séptima temporada.

Siempre punzantes, ácidos, irónicos y bien informados…

¡Todos invitados!

ESPECIALES DE CRISTIANDAD CON EL P. CERIANI: FEBRERO 2012 – 2 PARTE: ESTUDIO SOBRE EL APOCALIPSIS (1º ENTREGA)

Los siguientes son los audios de los 2 programas que dan inicio al estudio profundo del Apocalipsis que realizaremos durante todo el año.

Los textos de los Especiales estarán a disposición proximamente.

Audios para escuchar:

1º Entrega: Introducción al Estudio del Apocalipsis, estilo y llaves para la interpretación.


Bájelo haciendo click aquí

2º Entrega: Carta a las Siete Iglesias: Carta a Éfeso, Smyrna y Pérgamo.


Bájelo haciendo click aquí

ESPECIALES DE CRISTIANDAD CON EL P. CERIANI: MES DE FEBRERO 2012 – 1 PARTE: EL PREÁMBULO Y EL SERMÓN DEL 2 DE FEBRERO DE MONS. FELLAY

¡Imperdible análisis y revelaciones del P. Ceriani sobre el Preámbulo, el P. Gleize, el sermón de Mons. Fellay el 2 de febrero pasado, etc!

Grabado en vivo en los estudios de Radio Cristiandad el día Mie 22 de febrero de 2012

Para escuchar:


Para bajar:

Haga click aquí

P. CERIANI: SERMÓN PARA LA DOMÍNICA PRIMERA DE CUARESMA

DOMINGO PRIMERO DE CUARESMA

Jesús fue llevado al desierto por el Espíritu, para que fuese tentado por el diablo, y habiendo ayunado cuarenta días y cuarenta noches, después tuvo hambre.

Y acercándose el tentador le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. Quien respondiendo dijo: Está escrito, no de sólo pan vive el hombre, sino de toda palabra que procede de la boca de Dios.

Entonces el diablo lo llevó a la ciudad santa, y lo colocó en lo más alto del templo, diciéndole: Si eres Hijo de Dios, arrójate desde lo alto: está escrito, que mandará los ángeles en tu defensa, y te llevarán en sus manos para que la piedra no ofenda tu pie. Jesús le contesta: También está escrito que no tentarás al Señor tu Dios.

Otra vez el demonio lo llevó a la cumbre de un monte elevado, y le manifestó todos los reinos del mundo, y su gloria, y le dijo: Todas estas cosas te daré, si postrándote me adoras. Entonces le dijo Jesús: Retírate, Satanás, está escrito, pues, que adorarás al Señor tu Dios, y sólo a Él servirás. Entonces lo dejó el diablo y los ángeles se aproximaron le servían.

No es de extrañar que el tiempo litúrgico tan sagrado como la Cuaresma sea un tiempo lleno de misterios.

La Iglesia, que hizo con él la preparación para la más sublime de sus fiestas, quiso que este tiempo de meditación y de penitencia estuviese marcado por las mayores circunstancias para despertar la fe de los creyentes, así como para apoyar su perseverancia en la obra de expiación cada año.

En el tiempo de Septuagésima encontramos el número setenta, que nos recuerda los setenta años del cautiverio en Babilonia, después del cual el pueblo de Dios, purificado de su idolatría, pudo regresar a Jerusalén para celebrar la Pascua.

Ahora es el severo número cuarenta el que la Santa Iglesia propone a nuestra meditación; el número que, como dice San Jerónimo, es siempre el de la pena y la aflicción.

Recordemos, en efecto la lluvia de cuarenta días y cuarenta noches, surgida de los arcones de la ira de Dios, cuando se arrepintió de haber creado al hombre y anonadó la raza humana bajo las olas, con excepción de una familia.

Consideremos al pueblo hebreo, vagabundo durante cuarenta años en el desierto como castigo por su ingratitud, antes de acceder a la tierra prometida.

Escuchemos al Señor, que ordena a su profeta Ezequiel permanecer cuarenta días acostado sobre su lado derecho, para representar la duración de un asedio que iba a ser seguido por la destrucción de Jerusalén.

Dos hombres en el Antiguo Testamento tienen la misión de representar en su persona las dos manifestaciones de Dios: Moisés, personificando la Ley, y Elías, simbolizando la Profecía. Uno y otro se acercan a Dios: el primero en el Sinaí, el segundo en el Horeb; pero ninguno de los dos puede acceder a la deidad sino después de haber sido purificados por la expiación de un ayuno de cuarenta días.

Enseña San Ambrosio: Reconoce el número místico de cuarenta. Recuerda que las aguas del diluvio cayeron durante ese mismo número de días, y que después de otros tantos, santificados por el ayuno, Dios hizo reaparecer la clemencia de un cielo más sereno. Por otros tantos días de ayuno, Moisés mereció recibir la ley, y los patriarcas en el desierto se alimentaron otros tantos años del pan de los ángeles.

Y San Agustín, por su parte, dice: Este número es el símbolo de esta laboriosa vida, durante la cual, conducidos por Cristo nuestro Rey, luchamos contra el diablo. El ayuno de cuarenta días fue consagrado en la Ley y los Profetas por Moisés y Elías, y en el Evangelio por el mismo Señor.

&&&

Al referirnos a estos grandes hechos, llegamos a entender por qué el Hijo de Dios, encarnado para la salvación de los hombres, resolvió someter su Cuerpo a los rigores del ayuno divino, y eligió el número de cuarenta días para este acto solemne.

La institución de la Cuaresma aparece, entonces, en toda su severidad majestuosa y como una manera efectiva para apaciguar la ira de Dios y purificar nuestras almas.

Elevemos nuestros pensamientos por encima del estrecho horizonte que nos rodea, para contemplar la totalidad de las naciones cristianas en estos días, cuando ofrecemos al Señor justamente enojado, esta gran cuarentena de expiación, con la esperanza de que, como en tiempo de Jonás, se digne de nuevo este año tener misericordia de su pueblo.

&&&

Para completar la instrucción, recordemos que anteriormente al siglo VII la Cuaresma comenzaba hoy, y que, incluso actualmente, el tiempo litúrgico cuadragesimal no empieza sino con el presente Domingo.

En efecto, seis semanas transcurren desde el Primer Domingo de Cuaresma hasta las alegrías del tiempo pascual, cuyos días son cuarenta y dos; de los cuales, quitando los seis Domingos en que no se hace ni ayuno ni abstinencia, quedan treinta y seis.

Por eso se agregaron luego los cuatro día a partir del Miércoles de Ceniza para completar la cuarentena.

&&&

La Iglesia nos enseña acerca de los ejercicios que integran la práctica cuaresmal. Entre ellos figuran la oración, las obras de misericordia, especialmente la limosna, y el ayuno.

Con ocasión del Evangelio del día, nos presenta el ejercicio fundamental y específico, que ya nos inculcó el Miércoles de Ceniza: el ayuno.

La Santa Liturgia se apropia, pues, este día la vibrante arenga de San Pablo: He aquí el tiempo favorable, he aquí el día de la salvación; por eso también nos descubre en el Evangelio de este Domingo un modelo de irresistible atractivo: Nuestro Señor Jesucristo, que por nosotros baja a la arena, entra en la lucha, se somete a riguroso ayuno, y por medio de la penitencia sale vencedor del infierno.

Después que Jesús fue bautizado con agua por San Juan en el Jordán, fue llevado por el Espíritu al desierto, para que allí fuese bautizado con el fuego de la tentación por el demonio.

No sólo Jesucristo fue llevado por el Espíritu al desierto, sino que también lo son todos los hijos de Dios, que no se contentan con vivir ociosos, sino que, instados por el Espíritu Santo, emprenden grandes obras para ser tentados. Sigue leyendo

DE LAS PERFECCIONES QUE SUPONE LA PROVIDENCIA DIVINA – LA ETERNIDAD DE DIOS – CAPITULO 4

DE LAS PERFECCIONES QUE SUPONE

LA PROVIDENCIA DIVINA

CAPITULO IV

LA ETERNIDAD DE DIOS

Declarada en el capítulo anterior la inmensidad de Dios con relación al espacio, pasamos ahora a considerar qué cosa sea con relación al tiempo la eternidad divina.

Sin esta perfección no se concibe la Providencia, cuyos decretos son eternos.

Examinemos primero la noción inexacta que a veces suele darse de la eternidad divina, para luego mejor entender la verdadera y hermosísima definición.

***

Qué cosa sea la eternidad

Se forma con frecuencia idea en parte errónea de la eternidad divina definiéndola como la duración sin comienzo ni fin; y al definirla de esta suerte, imagínase confusamente la eternidad como el tiempo sin límites en lo pasado y en lo futuro.

Es totalmente insuficiente esta noción de la eternidad.

Porque el tiempo que careciera de comienzo, el tiempo que no hubiera tenido un primer día, sería sin embargo una sucesión de días, de años, de siglos, sucesión en la cual habría un pasado, un presente y un futuro.

Y de ninguna manera está, en ello la eternidad.

Remontando lo pasado, podríamos ir desgranando los siglos, sin llegar jamás a término; como también pensando en lo por venir nos representamos los actos futuros de las almas inmortales, actos sucesivos que jamás tendrán término.

Aun sin haber tenido comienzo, el tiempo habría sido una sucesión de momentos variados.

El instante presente, que constituye la realidad del tiempo, es un instante que huye entre lo pasado y lo futuro, nunc fluens que dice Santo Tomás, un instante que huye, como el agua del río, como el movimiento aparente del sol, que nos sirve para contar las horas y los días.

¿Qué cosa es, pues, el tiempo? El tiempo es, como dice Aristóteles, la medida del movimiento, sobre todo la medida del movimiento del sol, o mejor dicho, la del movimiento de la tierra en torno del sol: el movimiento de rotación de la tierra en derredor de su eje dura un día; el de traslación en derredor del sol tarda un año.

De haber sido el sol y la tierra creados por Dios desde toda la eternidad, y de no haber tenido comienzo el movimiento regular de la tierra en torno del sol, no habría existido un primer día, ni un primer año; y sin embargo habría habido de siempre sucesión de años y de siglos, una duración sin comienzo ni fin, es cierto, pero infinitamente inferior a la eternidad, por cuanto en ella se distinguiría lo pasado, lo presente y lo por venir.

En otros términos: podéis multiplicar por miles de millones los siglos pasados, que todavía quedamos en el tiempo; el cual, por largo que se le suponga, nunca será la eternidad.

¿Qué es, pues, la eternidad divina, si para definirla no basta decir que sea la duración sin comienzo ni fin?

La teología responde: Es una duración sin principio ni fin, que tiene de particular y característico el carecer de sucesión, no habiendo en ella ni pasado ni futuro, sino sólo un presente que dura siempre; no un instante que huye como el instante del tiempo que pasa, sino un instante inmóvil que nunca muere, un instante inmutable, nunc stans non fluens que dice Santo Tomás (I, q. 10), como una mañana perpetua, sin noche que la preceda ni tarde que la siga.

¿Cómo concebir este instante, siempre el mismo, de eterna inmovilidad?

Como el tiempo, sucesión de días y de años, es la medida del movimiento aparente del sol, o del movimiento real de la tierra, así la eternidad es la medida o la duración del Ser de Dios, de su pensamiento y de su amor.

Ahora bien, el Ser de Dios, su pensamiento y su amor son absolutamente inmutables, sin cambio, ni variaciones, ni vicisitudes. Sigue leyendo

P. LEONARDO CASTELLANI: PARÁBOLA DE LA MUCHACHAS BUENAS Y LAS BOBAS

 Al fin del Discurso Parusíaco de Cristo (o Apocalipsis Sinóptico) hay varias parábolas que encarecen la “vigilancia” y las buenas obras o “creatividad” -casi por demás. Las tres últimas se refieren directamente al Juicio Final; y la primera de ellas es una parábola absurda o por lo menos extraña, llamada comúnmente “de las Vírgenes Locas y las Prudentes”, que llamaremos aquí con más exactitud “de las muchachas buenas y las bobas”.

Pronunciada ahora en el Occidente, esta parábola no dice nada al vulgo, que no le ve la gracia, y piensa: “serán costumbres orientales”; mas en Oriente hace menos gracia aun; porque contradice de varios modos las costumbres y el ritual nupcial; que (dicen los entendidos) no ha variado mayormente de Cristo acá.

Traduzcamos del original esta parábola, que hace penar a los exégetas; los cuales han penado para mí:

“ENTONCES SERÁ PARECIDO el Reino de los Cielos a diez “bridemaids” o paraninfas que salieron con sus lámparas al encuentro del Novio. Cinco de ellas eran bobas y cinco eran buenas. Las bobas llevando los candiles no llevaron aceite consigo. Mas las buenas trajeron consigo alcuzuelas con aceite. Demorándose mucho el Novio todas ellas dormitaron o durmieron. En medio de la noche se hizo un clamor. He aquí el Novio, salid a su encuentro. Entonces despertaron todas las muchachas y adornaron sus candiles. Mas las Bobas dijeron a las Buenas. Dáme del aceite tuyo que las lámparas se apagan. Mas las Buenas respondieron: -No sea que nos quede corto a todas. Id mejor a los vendedores y comprad para vuestros candiles – Retirándose ellas a comprar sobrevino el Novio – Y las preparadas lo acompañaron a las bodas. Y se cerró la puerta. – Al último llegaron las otras gritando: Señor, Señor, ábrenos – Respondió el Esposo: No os conozco.

Notanda acerca de la traducción: “Al encuentro del Novio y de la Novia” dice la Vulgata; mas el inciso “de la novia” es añadidura de un copista, según la crítica textual: sólo del Novio trata la parábola; la Novia en cuya casa esperan sindudamente las Doncellicas o “Compañeras” (pues no habían de dormirse en camporraso) no aparece. El Novio viene a buscar a la Novia a su casa, cosa contraria a los usos actuales. “Bobas” se puede traducir el “moorai” griego, que significa además de “necio”, bobo, memo o casquivano: la traducción “locas” o “fatuas” es exagerada. “Buenas”, por aliteración confieso que es un poco forzado, aunque la palabra “fránimoi” (prudentes) la usaban los griegos también por “bueno” o exactamente “honrado”. Los finos candiles de barro cocido se usan todavía en Oriente, como las alcuzuelas de alfarería para el aceite. La expresión “mesees de niktós”puede ser “medianoche” o bien “en lo más profundo de la noche, a altas horas”.

Un erudito alemán, Jülicher, se ha entretenido en buscarle todos los pelillos a la parábola (me ahorró trabajo) y en negar su belleza literaria, en lo cual yerra: el cuadrito “simbolista” es rápido, balanceado y contenido, lo cual es la belleza formal de este género. Las dificultades son siete: primera, no corresponde bien a los usos nupciales en Israel; 2, candiles para un cortejo, se apagan; antorchas hace falta; 3, la demora del novio es inverosímil: el novio tenía que caer al anochecer ¿a qué hora si no comenzó el banquete?; 4, las “bridemaids” no pueden haberse dormido en un barullo; y una fiesta semita consiste casi todo en barullo; 5, la respuesta de las buenas no es nada buena: egoísmo bárbaro, e ironía de adehala; 6, el que salieran a comprar aceite en plena noche en vez de sumarse simplemente al cortejo sin lámparas, es disparate; 7, el Esposo es inverosímilmente duro; por una leve demora las deja a buenas noches, y no eran tan malas al fin y al cabo. El apóstata Loisy, discípulo de Jülicher, concluye: la que es boba es la parábola; no debe ser de Cristo. Mas cuando uno repara en que el cuentito representa la Parusía y Retorno de Cristo, la luz entra a raudales, para mí al menos. No solamente está ella inserta en el Sermón Parusíaco, sino que Cristo alude a la Parusía al comienzo, y al cabo: es decir, la encuadra.

Al comienzo dice: “Será parecido el Reino… “en futuro, en vez del sólito presente “Semejante es… “; y al fin indica la decisión final, en el “cerrarse la puerta” y en la sentencia “no os conozco” ya usada por Cristo como fórmula de la condenación. “Conocerá el Señor a los tuyos” dice san Pablo (II Tim. II, 19); Y “no todo el que dice ¡Señor, Señor! entrará en el Reino”,avisa Cristo (Mt. VII, 21) “pues a muchos les diré: No os conozco”.

La dificultad principal para, mí (y para Maldonado) es ésta: el cuentito no añade nada a la moraleja: “vigilad pues”, la cual por otra parte había sido ya proferida por el Señor seis o siete veces en el Sermón anterior, una vez explícitamente (Mt.XXIV); en el cual Sermón se hallan no menos que cinco pequeñas semejanzas que todas imperan “vigilancia”, a saber: la de la Higuera; la de Noé y el Diluvio; la del Relámpago; la del Patrón que teme al ladrón; la del Siervo que espera al patrón y la Del que no lo espera, y Él llega inesperado. Luego parece que esta Parábola aunque sea linda, es superflua. Pero el caso es que este cuentito y ningún otro, hace un cuadro simbólico y fuerte del “apurón” de la Parusía y todas sus características principales, cifrando plásticamente el Sermón Profético anterior. Esta “cifra” se puede poner así: La Parusía será inopinada y la gente estará dormida, toda ella; pues aparentemente “Cristo no vuelve más” (como dicen hoy justamente no pocos) o se demora mucho -como dicen todos; y entonces se hará un gran clamor y desconcierto, en que las providencias que tomen los “impreparados” fracasarán todas, pues ya no es tiempo de preparaciones. Como decimos a los estudiantes que se precipitan sobre los libros las vísperas de exámenes: “oportet studuisse, non studere”: no es tiempo de estudiar sino de haber estudiado. Y así las muchachas desprevenidas hacen cuatro cosas inútiles a toda prisa: ruegan a las otras que las salven, salen de noche a buscar vendedores, llegan a puerta cerrada y gritan: “¡Señor, Señor!” Gaucho prevenido nunca fue vencido.

Pero todas se durmieron al fin y al cabo… -Sí; el dormirse no fue tan culpable, y es posible que las Buenas solamente “dormitaran”, signo de negligencia de los cristianos. Entonces ¿las Bobas son los impíos? -No; salieron a buscar a Cristo con lámpara magüer vacías; son también los cristianos de“tibieza”, justamente lo se que achaca en el APOCALIPSIS a la última IGLESIA, LA IGLESIA DE LAODICEA. -¿Y por qué diez muchachas, no bastaban dos? -El número diez significa en la Escritura universalidad en lo humano; así como el doce universalidad en lo sacro. -¿Y por qué propiamente “vírgenes”? -No dice “vírgenes” en sentido estricto el texto griego, sino muchachas o doncellas. -¿Y por qué no muchachos? -Ahí me embromó: no lo sé. Bueno, las muchachas solían acompañar a la Novia, los “Amigos” al Novio; y la “Parusía” en los profetas es la venida del Esposo a buscar a la Esposa. -¿Y por qué candiles y no antorchas? -Por el óleo. -”El óleo significa las buenas obras, la lámparas que se extinguen sin óleo, la Fe” -dice san Agustín. “Seguramente el óleo, por cuya falta se incurre en tamaño percance, significa algo muy grande ¿verdad? ¿Qué otra cosa puede ser sino la caridad?” De hecho el óleo en la Escritura significa la misericordia; y en la misericordia cifró Cristo todas las buenas obras en la Parábola siguiente, la del Juicio final. ¿Por qué el Esposo no abre la puerta, qué le cuesta? -No se puede abrir más: con la metáfora de un Banquete de Bodas simboliza Cristo siempre la gloria del Cielo, que es lo final y definitivo.

“Y después no habrán instancias, ni mudanzas ni glosas.

Se enclavará el destino de todo ser creado

Y allí donde han caído y así como han quedado,

quedarán, ineternum, las cosas.

Seguramente la parábola desconcertó a los oyentes como nos desconcierta a nosotros, porque su intento era desconcertar; es decir hacer pensar; como las piezas de un rompe-cabezas desconciertan antes de haberlas ensamblado. -Todas las parábolas de Cristo tienen rasgos desconcertantes, como hemos notado tantas veces (Evang. de Jes., pág. 388); Y así debe ser, porque aluden siempre a cosas divinas, que trascienden lo humano, y son, fuera de la Fe, incomprensibles; mejor dicho, fuera de la Visión Beatífica. Los místicos que han experimentado (un cachito) las cosas divinas, no saben hablar de ellas, quedan tartamudos como Moisés después de ver al Ángel del Sinaí, se gastan repitiendo que “No se pueden decir” (“Que nadie que no las haya experimentado sabrá sentir: y decir, ni siquiera los que las han experimentado” -dice Juan de la Cruz) y cuando lo mismo las dicen, es en forma oscura y desconcertante. Mas Cristo las dijo en forma relativamente clara.

Cuatro escritores conozco que han intentado hacer un cuadro imaginario (novelesco) de la Parusía: nuestro Martínez Zuviría, Robert Hugh Benson, el ruso Solovyefy el suizo Ramuz; y nos han dado cuatro cuadros diferentes de un suceso que es casi totalmente imprevisible; y mucho más para los oyentes de aquel tiempo. Cristo tuvo que desconcertar su parábola; y la verdad es que lo hizo sutilmente. La parábola como narración se tiene tiesa; sólo a la reflexión aparecen los “desconciertos”. La parábola responde tan cabalmente al tema, que lejos de ser un tropiezo literario (Loisy) es un acierto poético.

Incluso los rasgos secundarios de la invención poética responden a lo que sabemos por la profecía de aquel temeroso suceso. El hecho de que “tarde el Esposo” y “Estén todos dormidos” lo proclaman para el fin del siglo san Pedro y san Pablo, profetas también; e incluso que los hombres dirán:“No vuelve más”. Como he notado en otro libro (Cristo ¿vuelve o no vuelve?, pág. 15), si se considera la Herejía, o las herejías de hoy, se ve que el foco de convergencia de todas ellas se finca en la negación u olvido de la Parusía, o Segunda Venida de Cristo. Por ejemplo, existe hoy un movimiento optimista llamado “democristianismo” que espera la salvación para el amenazado mundo nuestro, de medidas políticas; para lo cual ha insertado la religión en un sistema particular de gobierno (en el mejor de los casos): la “democracia”. No digo que ellos sean malos cristianos todos, no lo son todos, ni menos herejes; mas lo cierto es que desconocen la visión pesimista del “Mundo” que siempre tuvo la Iglesia; y la de la “Política”, que tienen hoy los cristianos; e incluso los filósofos: el desorden actual es tan vasto y profundo que la “inteligencia política” no solamente es impotente a solucionarlo, más aun a abarcarlo entero -dijo Jácome Maritain el cual sin embargo se volvió después democristiano.

En el fondo, estos son “milenaristas”; es decir, esperan un gran triunfo externo de la Iglesia en el tiempo, no en la eternidad; por medios comunes, no por la Segunda Venida; y para dentro de poco; esperanza que desearía no quitarles.

Ejemplo eximio es el ruso Berdyaef, con su profecía premuras a de la “Tercera Iglesia” o Iglesia de Juan (no menos que Nietzsche con su “superhombre”, aunque éste sí que no es democristiano, pero sí a modo de milenario) o Don Sturzo con su unificación del mundo bajo la dirección del Papa y con NORTEAMÉRICA como eje; o el Padre Lombardi; o el Pastor Paúl Tillich; o el judío Martín Buber, etc. La idea de un Estado Democrático Cristiano me aparece como una monstruosa imposibilidad, el sueño de uñir dos cosas inuñibles; por lo menos ésto que aquí entienden (o no entienden) por “Democrassia”.

Lo curioso es que estos “Demos” llaman “milenaristas” a los demás, a mí por ejemplo (que estoy aquí tan tranquilo rezando mis devociones, sin tiempo para “políticas”); que si lo fuera no me avergonzaría, pues estaría en buena compañía, con los Padres Apostólicos todos, y quizás con el mismo Apóstol Juan; pero no lo soy, porque no me da el caletre para cosas tan difíciles. Lo único que hay es que creo en la Segunda Venida; y eso para pronto, como dicen no menos de siete veces (“Venio Cito”), san Juan en el Apocalipsis. Si la veré o no la veré, no me interesa; lo que me interesa es estar preparado y “vigilar”.

Esposo. -Un amigo me dice bromeando que Cristo nos mandó la monogamia, pero aparentemente practica la poligamia; todas las almas son sus “esposas”, como cantan los cantitos, a veces horribles, de mi Pirroquia. Para engendrar en la carne es necesaria la exclusividad; en el espíritu es al contrario: las cinco vírgenes de la parábola entran con el Novio aparentemente a casarse, la Novia no aparece en el cortejo: parece un matrimonio mahometano. Y la razón es que los bienes materiales cuando se participan disminuyen, los espirituales aumentan: el que reparte dinero se queda con menos, el que reparte saber aumenta su saber: hasta Cristo, Dios y todo, aumentó viviendo su saber; y en ese sólo “el que parte y reparte se queda con la mejor parte”.

Esta es la razón por qué los hombres se andan peleando hoy día tan fiero, y Alsogaray anda en apuros: han perdido el saber y el sabor de los bienes espirituales. Esta es la razón principal del comunismo, la Gran Repartija hecha por el Dios Estado, o sea (como siempre) por una gavilla de politiqueros.

Y también aquí se verifica lo del que parte y reparte, según dicen: los politiqueros no ayunan.

“Esposo”: lo mismo que “Rey” designa una entrega personal total a Cristo. Los Ejercicios de san Ignacio giran todos alrededor de una entrega personal a Cristo; y eso prueba cuán evangélicos son. Cristo dice: “El que ama a su padre o a su madre más que a Mí, no es digno de Mí”: lo mismo que dice el Génesis de los esposos. Ningún hombre puede decir eso que no sea al mismo tiempo Dios: excluir todo otro amor enfrente al suyo.

Una monja me preguntó si en el cielo veríamos al Niño Dios. Respondí sin broma que lo veríamos e incluso lo daríamos a luz. Como se escandalizó fierazo, por no citarle el dicho de Cristo: “EI que hace la voluntad de Mi Padre, ése es mi padre, y mi madre y mis hermanos”, -no hay que andar manoseando la escritura como un tendero luterano- le cité el modesto versito de Campoamor:

No lo dudéis señores,

si hay un cielo, hay en él niños y flores.

Cristo invita a las almas primero a su servicio, después a sus desposorios. Primero de tomar esposo hay que salvar la vida (enferma grave), primero de entregarse hay que tener algo que entregar; (“nuestra hermanita no tiene pechos, ¿qué haremos?,dicen los Cantares). Y así cuando se está en una vida que es una lucha, hay que tener primero de todo un “Rey” y no pensar más que en el “servicio”; y entonces el nombre del amor es “obediencia”. Cuando hayas besado el suelo muchísimo, te llamarán al “beso de la boca”. Después de llamar a Dios veinte años “patrón” comienza uno a llamarlo “tata”. Y así, fuera de los placeres carnales que son medios para formar un hogar y una familia temporal (y fuera de eso son ruina) no hay bien que un esposo pueda prestar, que Cristo no pueda dar a un alma generosa y adulta, incluso una familia espiritual. Si uno salva un alma, en el cielo habrá entre esas dos almas un lazo inmensamente más fuerte y dulce que entre madre e hijo.

Adulta. Para darse primero hay que poseerse, nadie puede dar lo que no tiene. Razón del presente fracaso de los matrimonios en Buenos Aires; son matrimonios mahometanos; primero hay que conocerse bien, casarse de ordinario en la propia clase, y sobre todo, con virtudes, es decir con capacidad. El matrimonio es ahora la unión de dos riquezas, o de dos instintos, o de dos personas; y debería ser siempre de dos personas. Como me decía esa señora de la “clase alta”: “desde chica no he oído hablar del matrimonio sino como una licencia general para la sensualidad”. Un teólogo argentino, Antonio Vallejo, O.F.M., llama al matrimonio usual entre nosotros: “la atracción sexual legalmente sancionada… y decepcionada”. Dijo Cristo a santa Teresa: “Ocúpate de mis asuntos como una esposa”.[1] Dice san Pedro: “Entonces es mejor no casarse”. Por mí no se casen si pueden. Por lo menos no se casen como unas bebas, es decir, como unas Bobas: aceite para la larga vigilia de las lámparas sagradas del hogar.

(CASTELLANI, L.Las parábolas de Cristo, Ediciones Jauja, Mendoza (Argentina), 1994, p. 294-301)

1 Cf.: Melquisedek, o el Sacerdocio real, Edit. ltineratium, Buenos Aires 1959

visto

EL ATELIER DE SAN JOSÉ: FLORES JOSEFINAS – 1 PARTE

FLORES O HISTORIAS JOSEFINAS

1ª) Cómo San José auxilió a Santa Teresa y sus hijas

En algunos pasajes de la autobiografía de Santa Teresa de Jesús, la insigne mística ensalza el patrocinio de San José y los favores que había recibido ella del glorioso Patriarca.

Es importante añadir a lo que allí se cuenta el siguiente caso que escribe Fray Diego de Yepes en el libro 2°, caps. 27, de su vida de la Santa Carmelita.

Dice, pues, que caminando la Santa por las faldas de los montes de Sierra Morena, acompañada de algunas monjas hijas suyas, que iban a fundar un convento en un pueblo llamado Veas, erraron el camino, y saliéndose del real tomaron por otro, y poco a poco, sin reparar en el peligro, se fueron entrando en unos despeñaderos altísimos y profundísimos, donde se vieron en riesgo manifiesto de la vida, sin saber por dónde salir ni atrás ni adelante.

Viendo la Santa a sus hijas en tan grande aflicción, les dijo con gran confianza:

— Ea, hijas mías, aquí no tenemos remedio humano; acudamos al divino, tomando por patrón e intercesor al glorioso Patriarca San José, que no puede faltarnos su amparo y patrocinio.

Y para que se viese su eficacia, luego al punto se oyó una voz por entre aquellos temerosos precipicios, que les causó grande gozo y alegría.

Oyeron decir: Deteneos, no paséis adelante ni os meneéis un paso, que os despeñaréis sin remedio.

Preguntaron que ¿qué harían para salir de aquel peligro?

Señalóles una vereda menos peligrosa, diciéndoles que fuesen muy poco a poco y con grande tiento por ella, y se apeasen de las carrozas en que iban.

Hiciéronlo así, hallándose milagrosamente libres del peligro.

Quisieron dar las gracias a su bienhechor, y no le hallaron, que ya se había desaparecido.

Buscáronle los carroceros con gran diligencia, bajando hasta lo más profundo del valle; pero volviéndose la Santa a sus hijas, los ojos llenos de devotas lágrimas, les descubrió a su bienhechor, diciéndoles quién era.

— En vano se cansan nuestros carroceros buscando a nuestro benigno y liberal intercesor, porque fue nuestro Patrón San José, y dejándonos ya en camino seguro, se ha vuelto al cielo.

Así lo mostró el efecto, que no bastó ninguna diligencia para que hallasen algún rastro. Y reconociendo todos el singular beneficio, dieron las gracias a Dios y a San José, prosiguiendo alegres su camino.

2ª) Libra San José de la muerte a un niño que se ahogaba en el río de Lima

En la ciudad de Lima, y pegada al puente de su río, tenía la Compañía de Jesús una residencia de la advocación de Nuestra Señora de los Desamparados.

Estando en ella un día de fiesta el venerable siervo de Dios Padre Francisco del Castillo, oyó mucho ruido y gritería en el río, y asomándose a ver lo que era, vio que un niño batallaba con la fuerza de la corriente, que venía crecida, y que era forzoso que topase con la muralla de uno de los arcos del puente, donde todos temían que se había de hacer pedazos, sin ser posible poderle socorrer, y por esta lástima era el alarido de los que le veían venir ahogándose.

Arrodillóse el siervo de Dios ante una imagen de San José, que estaba, como Patrón de la escuela de niños que había allí, en un altarcito, y habiendo hecho una breve oración al Santo Patriarca, se levantó y dijo:

— Gracias a Dios que pasó bien y está con vida, por la intercesión del glorioso San José.

Así fue que, sin saber cómo, se halló el niño, salvo en la orilla.

Este caso consta en los Procesos que se hicieron del siervo de Dios en orden a su beatificación.

Era él tan devoto del santo Patriarca, que predicando un día acerca de su Patrocinio, dijo que podía repetir lo que de sí afirmó Santa Teresa de Jesús: que no había pedido cosa a San José que no la hubiese alcanzado.

3ª) Convierte Nuestra Señora a un moro, y mándale que se ponga el nombre de José

Vivía en la ciudad de Nápoles en casa de un rico caballero un moro obstinado e incapaz, el cual, aunque el Padre de la Compañía de Jesús, director de la Congregación de los esclavos, había procurado en varias ocasiones que se convirtiese y dejase la secta de Mahoma, siempre había estado pertinaz.

Confirmóse más en su dureza y obstinación con los consejos de otro esclavo que entró a servir en casa de aquel caballero.

Esto tenía de bueno nuestro moro: que había cobrado una afición y amor muy grandes a una imagen hermosísima y devota de Nuestra Señora que halló en el patio o jardín de aquel palacio; y tanto cariño le tomó que todas las noches le encendía una lámpara, poniendo el aceite a su costa. Sigue leyendo

UN MÁRTIR DE LA FE CATÓLICA… EXPULSADO POR LOS ANTI-CATÓLICOS QUE ESTÁN EN ROMA

En las kalendas nonas de Marzo, es decir 21 de Febrero (que es el día de la publicación de este post) ya no figura la conmemoración de San Pedro Mavimeno, mártir de Siria, Damasco. El  está en la reseña anticipada  del Martirologio Romano antes de la reforma conciliar. Había entrado como mártir católico por la puerta grande de la Iglesia Católica, pero fue echado por la ventana-defenestrado- por la Iglesia Conciliar.

¿Cuál fue el motivo?

Antes de morir había gritado a los musulmanes que accedieron al lecho de su enfermedad : “Todo aquél que no profesa la fe cristiana católica, está condenadocomo también lo está Mahoma vuestro  falso profeta”.

Lógicamente no podía seguir siendo ensalzado por la Iglesia actual que ha hecho del ecumenismo su divisa. He consultado el Martirologio Romano, de la edición de 2007, y no aparece el santo Martir, ni en el día 21 de Febrero ni en ningún otro día puesto que su nombre no aparece en el índice. Tampoco aparece en el día 21  en el familiar “taco” del Sagrado Corazón. Pero nadie negará qe el grito que le causó la muerte, es al día de hoy más actual que nunca.

Sin embargo surge la pregunta : ¿Estuvo acertado el mártir San Pedro Mavimeno, al gritar aquéllo o pasó los límites del dogma de la Iglesia?. ¿Deben respetarse las canonizaciones de la Iglesia -que según dicen- son infalibles? ¿Sólo habría que aceptar las últimas beatificaciones y canonizaciones, cuya preterición, según algunos, nos colocaría fuera de la Iglesia en los terrenos del cisma? Preguntas, incómodas preguntas.

Juzguen Uds. mismos y piensen si vivimos acordes con nuestros mayores, en una Iglesia que es la misma y que no puede cambiar porque  es la “UNAM SANCTAM CATHOLICAM ECCLESIAM”

Visto en: AMOR DE LA VERDAD

En tanto no se me borra la imagen del “osculador del Corán” a quien el mundo llama “Santo Súbito”…

Pongo la foto por ser Miércoles de Ceniza, así hacemos penitencia…