FALSEDAD Y DOBLE DISCURSO (PARA LOS INCAUTOS)

MENTIRAS… PALABRAS SIN SENTIDO DE APLICACIÓN PRÁCTICO.

POR UN LADO ESTÁ LA “CONDENA” A LOS ANIMISTAS AFRICANOS. POR OTRO LOS INVITA A QUE RECEN A SUS “ANTEPASADOS” Y A LA “MADRE NATURALEZA” EN ASÍS.

BLASFEMA EL IMPÍO DICIENDO QUE NO HABRÁ PAZ EN EL MUNDO MIENTRAS NO SE RESPETE A LA MADRE NATURALEZA, ¡Y EL VICARIO DE CRISTO ASIENTE EN SILENCIO!

ES EL FAMOSO DOBLE DISCURSO RATZINGERIANO. UNO PARA EL MUNDO (SU AMIGO) Y OTRO PARA LAS POBRECITAS OVEJUELAS CIEGAS E IDIOTAS QUE CREEN EN UN CAMINO CATÓLICO DE BENEDICTO XVI.

El Papa pide a África que luche contra la hechicería

(Infocatólica) El papa Benedicto XVI llamó a la iglesia, la sociedad y la política de África a actuar contra el fenómeno de la hechicería en ese continente, durante un encuentro con obispos africanos de Angola y Santo Tomé en el Vaticano. El pontífice dijo que son sobre todo los niños y los ancianos las «víctimas» de determinados «rituales», lo cual no es aceptable.

El Papa alertó además contra una “división lacerante” en el alma de los católicos que, pese a estar bautizados, siguen divididos entre el cristianismo y las religiones tradicionales africanas.

Benedicto XVI advirtió que “recurrir a prácticas incompatibles con la escuela de Cristo provoca consecuencias dramáticas, como la exclusión social e incluso el asesinato de niños y ancianos, condenados por falsos dictámenes de la brujería, mientras que para los cristianos la vida humana es sagrada en todas sus fases”

El predecesor las hizo también… de tal palo tal astilla…

El 8 de julio de 1980, la Associated Press , indicó que el papa Juan Pablo II no se oponía a las sectas espiritistas basadas en el vudú africano que saturan el catolicismo romano. Declaró que una vez catolizados estas sectas ayudarán a promulgar la religión.

Juan Pablo II 1986 con un alto sacerdote Voodoo en Assissi

Durante su visita de febrero de 1993 al Africa, este papa predicó su mensaje de unificación con las religiones animistas, es decir, con las religiones que rinden culto directamente a los demonios. Tuvo reuniones con muchos practicantes de vudú y con adivinos.

El mismo Papa propició el acercamiento del vaticano con los altos sacerdotes y doctores voodoo. Esta foto corresponde a una reunión de Cotonou, Africa el 4/02/1993

ESPECIALES DE CRISTIANDAD CON EL P. CERIANI: ANTICONCEPCIÓN Y PROCREACIÓN ARTIFICIAL

MES DE OCTUBRE DE 2011 – GRABADO EN VIVO EN LOS ESTUDIOS DE RADIO CRISTIANDAD ENTRE EL 27 Y EL 31 DE OCTUBRE DE 2011.


AUDIOS PARA ESCUCHAR Y BAJAR:

ANTICONCEPCIÓN Y PROCREACIÓN ARTIFICIAL 1º PARTE


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ANTICONCEPCIÓN Y PROCREACIÓN ARTIFICIAL 2º PARTE


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ANTICONCEPCIÓN Y PROCREACIÓN ARTIFICIAL 3º PARTE


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Textos base para el estudio:

Son dos:

1º) La anticoncepción

2º) El juicio moral sobre la procreación artificial

(Haga click en cada uno para ser redirigido)

ESPECIALES DE CRISTIANDAD CON EL P. CERIANI: OCTUBRE 2011: LA ANTICONCEPCIÓN

LA ANTICONCEPCIÓN

Notas y Comentarios de la Doctrina Católica

Para comenzar, recordemos algunos textos fundamentales de Pío XII:

Fundar una familia, no es solamente vivir para sí mismo, desenvolver útilmente en sí las fuerzas del cuerpo, las facultades del espíritu, las cualidades sobrenaturales del alma.

Es multiplicar la vida; es querer como resucitar y revivir a pesar del tiempo y de la muerte, en las generaciones sucesivas cuyo largo desenvolvimiento en la serie indefinida del tiempo no se llega a abarcar con la mirada.

¡Infelices los esposos que no han comprendido y gustado la dulzura de esta esperanza!

¡Más infelices aún y culpables aquellos que en oposición a las leyes del Creador, le restringen o le cierran el acceso al nido familiar!

Acaso demasiado tarde, se acordarán de que ellos mismos, sólo por una alegría efímera, han abierto sobre su hogar la puerta de aquel abismo donde perece toda esperanza. (Discurso del 3 de abril de 1940).

Es preciso insistir para difundir la persuasión, fundada en la verdad, de que la salud física y moral de la familia y de la sociedad se tutela tan sólo en la obediencia generosa a las leyes de la naturaleza, o sea del Creador, y, ante todo, albergando hacia ellas un sagrado e íntimo respeto; pero si falta el sincero propósito de dejar al Creador cumplir libremente su obra, el egoísmo humano sabrá siempre encontrar nuevos sofismas y pretextos para hacer callar, si fuese posible, a la conciencia y perpetuar los abusos…

El valor del testimonio de los padres de las familias numerosas consiste en la prontitud para aceptar con alegría y reconocimiento los inestimables dones de Dios que son los hijos, y en el número que Dios disponga; en atestiguar con los hechos que la salud física y moral de la familia y de la sociedad no se protege más que obedeciendo generosamente las leyes de la naturaleza, es decir del Creador (Discurso a la Asociación de Familias Numerosas, del 20 de enero de 1958).

Es cierto que el cumplimiento de este deber tener hijos tiene sus dificultades, acaso mayores que las de los precedentes, sobre todo en nuestros tiempos de vida cara y en familias poco acomodadas. Pero como la amargura saludable de la mirra, esta aspereza temporal de los deberes conyugales preserva ante todo a los esposos de una grave culpa, fuente funesta de ruina de las familias y para las naciones. Además estas mismas dificultades animosamente afrontadas, les aseguran la conservación de la gracia sacramental y una abundancia de socorros divinos. Finalmente, ellas alejan del hogar doméstico los elementos envenenados de disgregación, como son el egoísmo, la constante búsqueda de bienestar, la falsa y viciada educación de la prole voluntariamente restringida; estos son los tesoros que habéis recibido de Dios. (Dones Nupciales. Discurso del 10 de enero de 1940).

Si bien es cierto que no siempre la limitación de los hijos se debe a una mala acción en sí misma; también lo es, y por desgracia con mayor frecuencia todavía, que esa limitación de hijos responde a motivos de puro egoísmo y se ejecuta por medios inmorales y gravemente lesivos a la ley de Dios.

Entramos así de lleno en la cuestión de la anticoncepción.

¿Es lícita la anticoncepción?

Puede haber circunstancias que hagan absolutamente necesario evitar un hijo.

En esta hipótesis, surge la pregunta: ¿es lícito recurrir a cualquier procedimiento para evitar el embarazo?

Asentemos un primer principio inconmovible, que se desprende de la ley divina, de la misma naturaleza de las cosas, y ha sido ratificado por la fuerza del Magisterio, llamándolo La ley fundamental del acto y de las relaciones conyugales:

Todo atentado de los cónyuges en el cumplimiento del acto conyugal o en el desarrollo de sus consecuencias naturales, atentado que tenga por fin privarlo de la fuerza a él inherente e impedir la procreación de una nueva vida, es inmoral; y ninguna “indicación” o necesidad puede cambiar una acción intrínsecamente inmoral en un acto moral y lícito. Esta prescripción sigue en pleno vigor lo mismo hoy que ayer, y será igual mañana y siempre, porque no es un simple precepto de derecho humano, sino la expresión de una ley natural y divina.
(Encíclica Casti Connubii, de Pío XI, del 31 de diciembre de 1930; Discurso al Congreso de la Unión Católica Italiana de Obstétricas de Roma, de Pío XII, 29 de octubre de 1951).

Vale decir que al hombre (contrariamente a lo que ocurre con los demás seres animados privados de razón) ha sido adjudicado el derecho y potestad de usar y ejercer esa facultad solamente en el matrimonio válidamente celebrado.

Por naturaleza, este derecho, en cuanto al objeto y ámbito a que se refiere, no está sometido a la voluntad de los hombres, y por la fuerza de esta ley de la naturaleza, no corresponde al hombre el derecho y la potestad del pleno ejercicio de la facultad sexual, si no es en cuanto ejerza la cópula conyugal conforme a la norma impuesta y definida por la naturaleza misma.

Fuera de este acto natural, ni en el mismo matrimonio le está dado disponer plenamente de esta facultad sexual. (Discurso al II° Congreso Mundial de la Fertilidad y de la Esterilidad, de Pío XII, 19 de mayo de 1956).

Por eso, quien se acerca a esta cuna del devenir de la vida y ejercita ahí su actividad de uno u otro modo, debe conocer el orden que el Creador quiere que sea mantenido y las leyes que lo rigen. Porque no se trata aquí de puras leyes físicas, biológicas, a las que necesariamente obedecen agentes privados de razón y fuerzas ciegas, sino de leyes cuya ejecución y cuyos efectos están confiados a la voluntaria y libre cooperación del hombre. Este orden, fijado por la inteligencia suprema, va dirigido al fin querido por el Creador; comprende la obra exterior del hombre y la adhesión interna de su libre voluntad; implica la acción y la omisión. La naturaleza pone a disposición del hombre toda la concatenación de las causas de las que surgirá una nueva vida humana; toca al hombre dar suelta a su fuerza viva y a la Naturaleza desarrollar su curso y conducirla a término. Después que el hombre ha cumplido su parte y ha puesto en movimiento la maravillosa evolución de la vida, su deber es respetar religiosamente su progreso, deber que le prohíbe detener la obra de la Naturaleza o impedir su natural desarrollo. (Discurso al Congreso de la Unión Católica Italiana de Obstétricas de Roma, de Pío XII, 29 de octubre de 1951).

Vemos así la malicia intrínseca de toda forma de anticoncepción directamente querida, de todo intento voluntario de frenar positivamente el orden de Dios en cualquier proceso natural de engendrar una nueva vida humana.

Y en esto debemos ser totalmente claros: quien viola esta ley general, este principio básico en el uso del matrimonio peca mortalmente, porque se trata de una materia moral grave.

MÉTODOS O MEDIOS ANTICONCEPTIVOS

Se entiende por anticoncepción todo acto u omisión que en previsión del acto conyugal, o en su realización, o en el desarrollo de sus consecuencias naturales, se proponga como fin o medio, hacer imposible la procreación.

Hay que destacar el doble aspecto del acto matrimonial, unitivo y procreador, como queridos explícitamente por Dios y fundados en aquellas palabras primigenias del Génesis: creced y multiplicaos…y serán los dos una sola carne.

Enseña Pío XII:

El niño es fruto de la unión conyugal manifestada en plenitud por el ejercicio de funciones orgánicas, de las emociones sensibles que las acompañan, del amor espiritual y desinteresado que las animan. Es en la unidad de este acto humano [el acto conyugal] donde ha de situarse las condiciones biológicas de la generación. Jamás está permitido separar estos diversos aspectos hasta el punto de excluir positivamente, ya la intención procreativa, ya la relación conyugal
(Discurso a los participantes al II° Congreso de la Fertilidad y la Esterilidad”, del 19 de mayo de 1956).

Buscar la procreación, sin el aspecto unitivo de los esposos, es buscar el niño mediante la procreación in vitro…

Buscar el aspecto unitivo, apartando el aspecto procreador, es la contracepción, la anticoncepción…

El acto conyugal, por la finalidad intrínseca puesta en él por el mismo Creador, debe pues ser fecundo, y esto en un doble aspecto, uno positivo y otro negativo.

Positivo, en cuanto comprende la obra exterior del hombre y la mujer cumpliendo las leyes propias del acto mismo, es decir, realizarlo conforme a lo que la misma naturaleza enseña.

Negativo, en el sentido de no hacer lo que debe hacerse, omitiendo el hombre o la mujer lo que es acción propia; o hacer lo que no debe hacerse por los cónyuges, sea por impedir por medios naturales o contraceptivos artificiales, o por medio de la esterilización, etc., lo que la misma naturaleza del acto está llamado a realizar: la posibilidad de engendrar.

Enseñó Pío XII:

Por naturaleza, este derecho, en cuanto al objeto y ámbito a que se refiere, no está sometida a la voluntad de los hombres, y por la fuerza de esta ley de la naturaleza, no corresponde al hombre el derecho y la potestad del pleno ejercicio de la facultad sexual, buscado directamente, si no es en cuanto ejerza la cópula conyugal conforme a la norma impuesta y definida por la naturaleza misma. Fuera de este acto natural, ni en el mismo matrimonio le está dado disponer plenamente de esta facultad sexual. Estos son límites a que están circunscriptos por la naturaleza este derecho de que hablábamos y su ejercicio. Del hecho que el pleno ejercicio de la facultad de la cópula conyugal esté circunscripto por este límite absoluto se desprende la misma facultad intrínsecamente apta para conseguir el fin natural del matrimonio (que no es ciertamente la generación sino la educación de la prole), y el ejercicio de ella está vinculado con dicho fin. (Discurso a los participantes al II° Congreso de la Fertilidad y la Esterilidad”, del 19 de mayo de 1956).

¿Qué acciones del hombre o la mujer afectan pues este orden natural del acto matrimonial?

1º) Métodos quirúrgicos

Nos referimos aquí a la esterilización realizada ya en el hombre, ya en la mujer, por medio de un procedimiento quirúrgico que tiene por objeto privar de la facultad procreativa, por medio de la extirpación o modificación de alguno de los órganos necesarios para ello.

Si el fin querido es impedir la procreación, cualquiera sea el motivo, es ilícita y gravemente pecaminosa.

Esto es magisterio permanente de la Iglesia.

Pío XI en la encíclica Casti connubii señalaba esta malicia:

No existe, sin embargo razón alguna, por grave que pueda ser, capaz de hacer que lo que es intrínsecamente contrario a la naturaleza se convierta en naturalmente conveniente y decoroso. Estando pues el acto conyugal ordenado por su naturaleza a la generación de la prole, los que en su realización lo destituyen artificiosamente de esta fuerza natural, proceden contra la naturaleza y realizan un acto torpe e intrínsecamente desordenado.

La Iglesia promulga de nuevo que todo uso del matrimonio en cuyo ejercicio quede privado por industria de los hombres, de su fuerza natural de procrear vida, infringe la ley de Dios y de la naturaleza, y quienes tal hicieren contraen la mancha de un grave delito.

Pío XII no es menos explícito:

La esterilización directa —esto es, la que tiende, como medio o como fin, a hacer imposible la procreación— es una grave violación de la ley moral y, por lo tanto, ilícita.

Tampoco la autoridad pública tiene aquí derecho alguno, bajo pretexto de ninguna clase de “indicación”, para permitirla, y mucho menos para prescribirla o hacerla ejecutar con daño de los inocentes.

Este principio se encuentra ya enunciado en la Encíclica arriba mencionada de Pío XI sobre el matrimonio.

Por eso, cuando, ahora hace un decenio, la esterilización comenzó a ser cada vez más ampliamente aplicada, la Santa Sede se vio en la necesidad de declarar expresa y públicamente que la esterilización directa, tanto perpetua como temporal, e igual del hombre que de la mujer, es ilícita en virtud de la ley natural, de la que la Iglesia misma, como bien sabéis, no tiene potestad de dispensar [Decr. S. Off., 22 febrero 1940. AAS, 1940] (Discurso al Congreso de la Unión Católica Italiana de Obstétricas de Roma, de Pío XII, 29 de octubre de 1951).

Ver también el Discurso a los participantes en el Congreso Internacional de Hematología, del 12 de septiembre de 1958, nº5:

Muchas veces ya Nos hemos ocupado de la esterilización. En sustancia, hemos manifestado que la esterilización directa no estaba autorizada por el derecho del hombre a disponer de su propio cuerpo, y no puede, en consecuencia, ser considerada como una solución válida para impedir la transmisión de una herencia enferma. (…) Por esterilización directa queríamos designar la acción de quien se propone como fin o como medio, hacer imposible la procreación; pero no aplicamos este término a toda acción que convierta de hecho en imposible la procreación.

No es lo mismo buscar o realizar una operación directamente esterilizante, que quedar de hecho estéril por alguna razón en sí lícita. Nos referimos a acciones terapéuticas quirúrgicas, es decir, aquellas que buscan por medio de la cirugía, la curación de una enfermedad y que, indirectamente, producen la esterilización. Sigue leyendo

ESPECIALES DE CRISTIANDAD CON EL P. CERIANI: OCTUBRE 2011: JUICIO MORAL SOBRE LA PROCREACIÓN ARTIFICIAL

JUICIO MORAL

SOBRE LA PROCREACIÓN ARTIFICIAL

Los descubrimientos biológicos, los avances científicos y técnicos han dado al hombre un poder casi ilimitado en el dominio de la vida, sea en un sentido negativo (anticoncepción, aborto, eutanasia), sea en un sentido aparentemente positivo (procreación artificial, manipulación de gametos y embriones, clonado de células).

Paradojalmente, asistimos hoy a la lucha entre dos posiciones: la que se agota en el sexo y lo absolutiza, disociándolo de su ordenación a la fecundidad; y la que, haciendo de la fecundidad un absoluto, pretende conseguirla por medios artificiales, prescindiendo de la unión conyugal.

Relación sexual sin fecundidad, y fecundidad sin relación sexual… he aquí dos extremos que se presentan como un dilema, al que es preciso enfrentar con claridad de ideas.

Hay quienes, incluso en el campo católico, pretenden justificar, biológica, moral y jurídicamente, tanto la anticoncepción como la concepción artificial, tanto la esterilización como la fecundación in vitro.

Al hombre moderno se le ofrece, como moralmente válido, tanto el preservativo, la píldora, el espiral, la ligación de trompas, la vasectomía, etc., como la probeta y la jeringa…: tanto los métodos anticonceptivos para amarse sin tener hijos, como los métodos de procreación artificial para tener hijos sin amarse…, tanto el medio sin el fin, como el fin sin el medio adecuado.

Al hombre moderno se le presenta como contradictorio respetar al mismo tiempo las leyes divinas sobre la procreación y las del fomento del amor.

Sin embargo (en este campo como en todos los otros) no puede haber contradicción verdadera entre las leyes divinas de la transmisión de la vida y las del fomento del genuino amor conyugal.

Si el amor conyugal es genuino, no puede oponerse a las leyes de la procreación a punto tal que justifiquen o el uso de la píldora o el recurso a la probeta.

¡No!, en el matrimonio santo, puede y debe haber perfecta conjugación entre el amor y la fecundidad.

Hemos visto lo relativo a la intimidad sin fecundidad, nos referirnos ahora al tema de la fecundación son intimidad.

Antiguamente, un matrimonio estéril debía contentarse con sobrellevar con paciencia y conformidad su prueba y, a falta del fin primario del matrimonio, cumplir con el fin secundario. La adopción de uno o varios niños era la única manera de remediar el defecto de la naturaleza.

Hoy, la ciencia biológica propone a ese matrimonio una diversidad de medios que le permiten realizar el fin primario del matrimonio.

Con ocasión de este problema y su solución se abrió una perspectiva fabulosa y aparecieron un sin fin de posibilidades científicas, y el campo de la experimentación llegó a límites inimaginables: el hombre está intentando conquistar un dominio absoluto e incondicionado sobre su propia fecundidad, cuyas consecuencias son imprevisibles.

Hoy nos corresponde considerar la procreación artificial desde la óptica ética, y emitir un juicio de valor moral sobre las diversas técnicas, así como sobre las leyes, existentes o futuras, que legislan o legislarán esta materia tan delicada.

Antes que nada, recordemos rápidamente aquello que debemos analizar: la procreación artificial es una procedimiento de manipulación mediante el cual, prescindiendo en todo o en parte de la cópula de los animales [de allí la denominación de artificial], se obtiene el mismo resultado, es decir, la generación de un nuevo ser viviente dentro de determinada especie.

Lo propiamente artificial no es la procreación en sí, sino el modo de lograrla, aunque las técnicas científicas actuales tienden a una verdadera creación artificial de un individuo.

Clasificación

Homóloga: entre seres humanos.

Heteróloga: entre animales de distintas especies, incluso entre el hombre y animales.

Inseminación artificial: los gametos se unen naturalmente, aunque hayan sido introducidos artificialmente.

Fecundación artificial: los gametos se unen artificialmente en el laboratorio.

Procreación artificial homóloga intraconyugal por inseminación inmediata

La ciencia y la técnica no pueden indicar por sí solas el sentido de la existencia y del progreso humano. Por estar ordenadas al hombre, reciben de los valores morales la dirección de su finalidad y sus límites. Sería ilusorio reivindicar la neutralidad moral de la investigación científica y de sus aplicaciones.

Por este motivo, el punto de partida de la declaración del Magisterio es la naturaleza íntima de la institución conyugal.

La inseminación artificial no es examinada desde el punto de vista de la ilicitud o ilicitud de los diversos métodos empleados para lograrla (en particular la obtención del esperma), sino en sí misma y en su relación con los fines y bienes del matrimonio.

Dios ha inscrito en el varón y en la mujer la llamada a una especial participación en su obra creadora. El matrimonio posee bienes y valores específicos de unión y de procreación, incomparablemente superiores a los de las formas inferiores de la vida. Esos valores determinan, en el plano moral, el sentido y los límites de las intervenciones artificiales sobre la procreación y el origen de la vida humana.

Los valores fundamentales relacionados con las técnicas de procreación artificial humana son dos:

- la vida del ser humano llamado a la existencia.

- la originalidad con que esa vida es transmitida en el matrimonio.

El juicio moral sobre los métodos de procreación artificial tendrá que ser formulado a la luz de esos valores.

El Magisterio declara la inseminación artificial como un procedimiento ilícito en orden a la procreación. Para ello utiliza dos argumentos fundamentales:

1º) la inseparabilidad de las dimensiones unitiva y procreativa de la institución conyugal.

2º) la ausencia de todo derecho al hijo Sigue leyendo

P. BASILIO MÉRAMO: SERMÓN EN LA SOLEMNIDAD DE CRISTO REY (AUDIO ORIGINAL 30 OCT 2011)

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OH CORAZÓN DE JESÚS, ABISMO DE AMOR Y MISERICORDIA, EN TI CONFÍO

¿Qué es el Detente?

El “Detente” es un refugio y un escudo para librarnos de las tentaciones del maligno.
Jesús tuvo una incesante lucha contra el mal espíritu y venció gracias a la confianza en su Padre Celestial. Nosotros también luchamos para no caer en la tentación. La condición del cristiano es la de un luchador constante y, como soldados de Cristo, debemos instaurar su Reino en este mundo.
El “Detente” lejos de ser un talismán mágico es un signo de nuestra confianza en el poder del Señor Jesús. Miramos su Divino Rostro y nos sentimos apoyados por tan dulce mirada. Abrimos nuestro corazón delante de esos brazos que siempre están abiertos para recibirnos y perdonarnos.

El Detente o Escudo del Sagrado Corazón de Jesús —también conocido como salvaguardia, o incluso como pequeño escapulario del Sagrado Corazón— es un sencillo emblema con la imagen del Sagrado Corazón y la divisa: ¡Deténte! El Corazón de Jesús está conmigo. ¡Venga a nosotros el tu reino!. Por inspiración divina, surgió como un pequeño pero poderoso Escudo que la Divina Providencia colocó a nuestra disposición a fin de protegernos contra los más diversos peligros que enfrentamos en nuestra vida cotidiana.
Para ello, basta llevarlo consigo, no siendo necesario que esté bendito, pues el bienaventurado Papa Pío IX extendió su bendición a todos los Detentes –.
El “Detente” se pude usar en la ropa o en el auto, no hace falta ninguna imposición especial. La confianza en el Sagrado Corazón de Jesús es suficiente para experimentar los efectos de su Divino Amor y protección.

El Origen del Detente

Santa Margarita María de Alacoque escribía a la Madre de Saumaise, Superiora de la Visitación de Dijón: “Nuestro divino Maestro me ha dicho que desea y quiere que se hagan imágenes pequeñas de su Divino Corazón, para que aquellos que quieran honrarlo las puedan llevar sobre sí”.
El “Detente” corresponde a una de las 12 promesas que hizo Jesús a Santa Margarita María cuando le reveló su Sagrado Corazón: “Seré un refugio seguro durante la vida, y sobre todo en la hora de la muerte”. ¡Qué mejor refugio que el Corazón de Jesús! En ese Corazón se encuentran los divinos tesoros de la misericordia y el perdón de Dios Padre que en Jesús reconcilia a toda la humanidad. El Corazón de Jesús es fuente incesante de donde mana el Espíritu Santo para dar vida a la Iglesia.
Esta práctica recomendada por Santa Margarita al principio fue conocida sólo en las comunidades de la Visitación. Fue la Venerable Ana Magdalena Rémuzat, salesa de Marsella, quien la hizo conocer fuera del claustro. Habiendo sabido por revelación hacia 1720, que iba a desencadenarse una gran peste en Marsella, por inspiración divina prometió que los atacados encontrarían auxilio prodigioso en esa devoción al Sagrado Corazón.
La Santa religiosa ayudada por sus hermanas preparó a mano millares de pequeñas imágenes de este Corazón con la inscripción “Detente el Corazón de Jesús está aquí”. La historia narra que en efecto el azote se detenía muchas veces como por milagro ante dicha imagen protectora. Desde entonces la práctica se extendió a muchos países. En 1748 el Papa Benedicto XIV envió muchos de estos detentes a la Reina de Francia. Y consta que en la revolución francesa innumerables fieles se colocaron con el detente bajo la protección del Corazón de Jesús.

El Beato Papa Pío IX y el Detente
En 1870, una dama romana, deseando saber la opinión del Sumo Pontífice Pío IX acerca del Detente del Sagrado Corazón de Jesús, le presentó uno. Conmovido a la vista de esta señal de salvación, el Papa concedió aprobación definitiva a tal devoción y dijo: “Esto, señora, es una inspiración del Cielo. Sí, del Cielo”. Y, después de un breve silencio añadió:
“Voy a bendecir este Corazón, y quiero que todos aquellos que fueren hechos según este modelo reciban esta misma bendición, sin que sea necesario que algún otro sacerdote la renueve. Además, quiero que Satanás de modo alguno pueda causar daño a aquellos que lleven consigo el Escudo, símbolo del Corazón adorable de Jesús”.
Para impulsar la piadosa costumbre de llevar consigo el Detente, el bienaventurado Pío IX concedió en 1872, cien días de indulgencia para todos los que, portando esta insignia, rezasen diariamente un Padrenuestro, una Avemaría y un Gloria.
Después de ello, el Santo Padre compuso esta bella oración:
“¡Abridme vuestro Sagrado Corazón oh Jesús! …mostradme sus encantos, unidme a Él para siempre. Que todos los movimientos y latidos de mi corazón, incluso durante el sueño, os sean un testimonio de mi amor y os digan sin cesar: Sí, Señor Jesús, yo Os adoro… aceptad el poco bien que practico… hacedme la merced de reparar el mal cometido… para que os alabe en el tiempo y os bendiga durante toda la eternidad. Amen”.

¡Lleva siempre contigo la protección del Detente del Sagrado Corazón de Jesús!
Al llevar con devoción y confianza este pedazo de paño con la imagen del Sagrado Corazón, te podrás beneficiar de las promesas hechas por Nuestro Señor a quien porte el Detente como signo de confianza en su amor misericordioso:
—“Les daré todas las gracias necesarias para su estado de vida”.
—“Les daré paz a sus familias”.
—“Les consolaré en todas sus penas”.
—“Seré su refugio durante la vida y sobre todo a la hora de la muerte”.

FUENTE: SANTA MARIA REINA

ESTUDIOS DOCTRINALES: LA EDUCACIÓN DE LOS HIJOS: LA EDUCACIÓN INTELECTUAL (CONTINUACIÓN)

LA EDUCACIÓN INTELECTUAL DE LOS HIJOS

Continuación…

En cuanto a los medios que deben emplear los padres para la educación intelectual de los hijos, no se trata ya de enseñarles cosas para almacenar ideas en su memoria, sino de formar su entendimiento para que sepan discurrir y juzgar por cuenta propia.

Ahora bien, para ello ayudarán los siguientes medios:

a) Fomentar en los hijos la lectura… y la reflexión.

Primero, fomentar en ellos la lectura, facilitándoles libros instructivos y amenos acomodadas a su edad con abundantes grabados en los comienzos —los grabados son para los niños, y a veces para los mayores, el anzuelo con que el libro pesca a un lector— y poco a poco de mayor densidad y contenido: lecciones de cosas, historias amenas, etc., etc.

En cambio, no se les deben dar a leer novelas: aun siendo moralmente limpias, cosa poco frecuente, las novelas llevan a una hipertrofia de la imaginación y de la sensibilidad y embotan el entendimiento y la reflexión. Niño acostumbrado a devorar novelas está condenado a ser un soñador que no toca con los pies en el suelo y un atrofiado mental.

En cambio, se aconseja que, tanto para que descansen del duro trabajo mental como para que se formen, se les haga leer a los poetas: Sus obras son un manantial de palabras escondidas y preciosas y de figuras de todo género, y aun el lenguaje común está en ellos lleno de claridad y precisión.

Pero no basta con que lean; es preciso ayudarles a que reflexionen.

Para ello estará bien ya dirigir a los hijos algunas preguntas sobre lo que han leído para ver si lo han entendido y qué lecciones prácticas han sacado, ya hacerles acotar o subrayar los pensamientos que más les hayan llamado la atención; ya acostumbrarles a que anoten lo que más les haya gustado.

b) Contarles cuentos y parábolas con su moraleja.

A través de la imaginación se llega al entendimiento. Este camino es el más adecuado en la tierna edad. Las moralejas sacadas de una fábula, parábola o cuento que haya impresionado y agradado a los niños, quedan impresas en su alma y serán, en lo futuro, criterio práctico de su manera de obrar.

Narrar y, sobre todo, narrar con amenidad, de suerte que se despierte el interés en los pequeños oyentes, es un arte difícil. Para ello bien harán las madres en leer algún modelo de narración para niños.

c) Ponerles en contacto con la naturaleza y hacerles observar y reflexionar.

Para formar eruditos, almacenistas de ideas, bastan los libros. Para formar hombres que sepan el arte de vivir, esto es, enfrentarse con los problemas diarios de la vida, y resolverlos serenamente según los rectos dictámenes de la razón, no basta leer en los libros; hay que haber leído primero mucho en la naturaleza.

El cielo, las nubes, la lluvia, la nieve, el granizo, el sol, las estrellas, el viento, el frío, el calor: he ahí un hermoso e inagotable material pedagógico a disposición de todos los padres y de todas las madres educadores.

El jardín, con sus flores, plantas, árboles, hierbas, pájaros: un nuevo e inagotable arsenal de material de enseñanza familiar. El pequeño gallinero o granja doméstica, con las diversas especies de aves y animales… Y por si todo esto fuera poco, el campo, el bosque, el río, la huerta, el prado, las montañas, el mar…

Cada una de estas cosas puede ser fuente de interesantes conocimientos.

La intuición es el fundamento absoluto de todo conocimiento y el punto de partida de la enseñanza. Pero no debe terminar la cosa ahí, en esa simple presencia de los objetos exteriores delante de los sentidos; debe seguir el estudio de las relaciones.

El padre o madre que ponen a su hijo en contacto con la naturaleza, harán que vaya adquiriendo un caudal no pequeño de conocimientos de suma utilidad para la vida.

d) Ponerles en contacto con la vida.

No basta el contacto con la naturaleza; se impone, además, el contacto con la vida.

Ha muerto un vecino que deja varios niños huérfanos: los padres procurarán que el niño presencie el entierro y vean el estado en que quedan los huerfanitos. De estos hechos harán los padres que el niño saque, mediante la reflexión, las consecuencias oportunas: aprecio de sus padres, agradecimiento a Dios por los beneficios que por medio de ellos nos hace, veneración que se les debe, etcétera, etc.

Hay un pobre enfermo que necesita ayuda: los padres procurarán que su hijo lo vea y le entregue el socorro oportuno, sacando también las debidas lecciones: caridad, beneficio de la salud, etc., etc.

Hay un accidente en la carretera. Los padres inculcarán a su hijo las lecciones de prudencia, precaución y moderación correspondientes.

No aprendemos para la escuela, sino para la vida, dice un antiguo proverbio latino. Por eso conviene hacer de la misma vida una escuela para los hijos.

***

Ver, juzgar y actuar….

Ver. Se trata de captar la realidad tal cual es, ya sea en general, ya acerca de algún caso concreto. Para ello hace falta la intuición directa de las cosas y la observación atenta de las mismas.

Los cuatro modos que acabamos de indicar según los cuales los padres pueden contribuir a la educación intelectual de los niños no son, en fin de cuentas, sino medios de desarrollar la intuición y la observación.

De la exactitud y objetividad de esta visión y observación depende, como de su fundamento, el juicio que luego el niño se formará de las cosas.

Hay que fomentar en los niños este espíritu de observación. A ello conducirá el que con frecuencia se pregunte al niño por lo que ha visto en tal o cual lugar, e incluso ayudará el hacerles alguna vez preguntas con “trampa”. Si el niño reacciona prontamente y responde con la realidad, la mamá le alabará por haberse fijado bien y le dirá que le había hecho esa pregunta para ver si era buen observador. Si cae en la trampa, por el contrario, la mamá le hará ver que no se fija bien en las cosas y le exhortará a que en adelante observe mejor para no ser víctima de algún engaño.

Juzgar. A la intuición u observación ha de seguir la reflexión sobre los hechos que han sido objeto de las miradas.

Por medio de preguntas, se acostumbrará a los niños a reflexionar, a juzgar los hechos que han visto, a enjuiciarlos rectamente, y con ello les acostumbraremos a ser hombres de criterio práctico para la vida, lo cual es de suma importancia. Sigue leyendo

P. CERIANI: SERMÓN EN LA FIESTA DE CRISTO REY

FIESTA DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO REY

Extractado en su mayor parte

del Cardenal Primado de España,

Don Isidro Gomá y Tomás

De la Carta del Apóstol San Pablo a los Colosenses: Hermanos: gracias damos al Padre que os ha hecho aptos para participar en la herencia de los santos en la luz. Él nos libró del poder de las tinieblas y nos trasladó al Reino del Hijo de su dilección, en quien tenemos la redención, el perdón de los pecados. Él es la imagen del Dios invisible, Primogénito de toda la creación, porque en Él fueron creadas todas las cosas, en los cielos y en la tierra, las visibles y las invisibles, los Tronos, las Dominaciones, los Principados, las Potestades: todo fue creado por Él y para Él. Él existe con anterioridad a todo, y todo tiene en Él su consistencia. Él es también la Cabeza del Cuerpo de la Iglesia. Él es el Principio, el Primogénito de entre los muertos, para que sea Él el primero en todo, pues Dios tuvo a bien hacer residir en Él toda la Plenitud, y reconciliar por Él y para Él todas las cosas, pacificando, mediante la sangre de su cruz, lo que hay en la tierra y en los cielos, en Cristo Jesús Nuestro Señor.

Por el hecho de la unión hipostática, Jesucristo quedó ungido Rey, Sacerdote y Maestro, sobre todos los reyes, sacerdotes y maestros de la humanidad.

Al tratar el tema de Jesucristo Rey, por ser hoy su Solemnidad, sean nuestras primeras palabras para proclamar su realeza a la faz del mundo: ¡Viva Jesucristo Rey!

Sí; Jesucristo es Rey, reconocido tal por todos los siglos cristianos desde su Encarnación. Desde el momento en que se le reconoció como Mesías, Jesucristo ha sido confesado Rey sobre todos los reyes.

Rey magnífico y poderoso, descrito por los antiguos Profetas, que debía someterlo todo al imperio de su cetro.

Sobre las sagradas rodillas de su Madre le adoraron como Rey los Magos de Oriente, y como tal le ofrecieron oro.

A los tres siglos de su nacimiento reyes y emperadores le rendían vasallaje, y su trono, la Cruz, era el símbolo de la realeza de Cristo que coronaba las mismas coronas reales.

Clavado en Cruz, en las primeras representaciones plásticas de su afrentoso suplicio, nos le ofrece el arte cristiano en la forma clásica de las antiguas majestades, cubierto de púrpura y ceñida la frente con real corona.

El Renacimiento lo reproduce ora sentado en rico trono con todos los atributos de la dignidad real, ora sosteniendo sobre sus rodillas el globo terráqueo, símbolo de su dominación universal.

El siglo XVI ve levantarse en Roma, en el centro de la plaza de San Pedro, un famoso monolito con la inscripción: Cristo vence, Cristo reina, Cristo impera.

Sobre las colinas, montes y montañas, las generaciones le levantaron a Cristo Rey cruces monumentales, reproducción de su trono; y en los dinteles de los templos le pusieron lápidas conmemorativas de su reinado con la inscripción: Christus regnat.

Invitadas por el Sumo Pontífice Pío XI, las multitudes cristianas aclaman y adorar al gran Rey Jesús.

Y al grito de ¡Viva Cristo Rey! derramaron su sangre los mártires del siglo XX, sea en México, sea en España, sea en los gulags soviéticos o en las mazmorras castristas…

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Pero este Rey, si bien no vacila en su trono, que tiene la firmeza de las cosas eternas, es discutido por los hombres que quieren sustraerse al poder de su cetro.

La falsa teología, la filosofía quimérica, la imaginaria ciencia, la política corrupta, el desviado derecho y las horribles artes de los tiempos modernos enfrentan la Realeza de Cristo y desean sacudir su autoridad e imperio.

Mientras Cristo Rey es discutido y falseado por hombres de voluntad perversa, es preciso que digamos a los hombres del laicismo político, filosófico o teológico, que quieren substraer las cosas humanas de la influencia del cetro dulcísimo y santísimo de nuestro Rey, que Jesucristo es el Rey universal y absoluto que tiene sobre todas las cosas creadas supremo y absolutísimo imperio, y que el ejercicio de su realeza es absolutamente necesario para el buen régimen del mundo, en todos los órdenes.

Y esto debe proclamarse, no sólo a la faz de los pueblos y de los que los gobiernan, sino que también debe confesarse paladinamente ante aquellos que ocupan indignamente los más altos cargos en la Iglesia, comenzando por Benedicto XVI.

En esta Fiesta de Cristo Rey debemos hacer nuestras las palabras que Monseñor Lefebvre dirigiera al Cardenal Ratzinger en julio de 1987: No podemos colaborar con ustedes, es imposible, porque trabajamos en dirección diametralmente opuesta: ustedes trabajan en favor de la descristianización de la sociedad, de la persona humana y de la Iglesia, mientras que nuestros esfuerzos están dirigidos hacia la cristianización; no podemos, por tanto, entendernos.

Para nosotros N.S.J.C. lo representa todo. Es nuestra vida; la Iglesia es N.S.J.C., es su Esposa Mística; el sacerdote es otro Cristo; su Misa es el sacrificio de Jesucristo y el triunfo de Jesucristo por la Cruz.

En nuestros seminarios se enseña a amar a Cristo y todo se haya dirigido hacia el Reinado de Nuestro Señor Jesucristo. Esto es lo que somos, y ustedes se dedican a hacer lo contrario.

Usted acaba de decirme que la sociedad no debe ni puede ser cristiana, que eso sería ir contra su naturaleza.

Usted acaba de intentar demostrarme que Nuestro Señor Jesucristo no puede reinar en las sociedades.

Usted ha intentado demostrar que la conciencia humana se halla libre de responsabilidad con respecto a N.S.J.C., que hay que dejarle en libertad y concederle, usando sus mismas palabras, un espacio autónomo: eso es la descristianización.

Pues bien, nosotros somos partidarios de la cristianización, no podemos, por tanto, entendernos.

Y a los descreídos y a los ilusos hay que decirles que las vicisitudes de las cosas humanas, que los cálculos de la política humana, no son capaces de cambiar la naturaleza de las cosas; y que Jesucristo es Rey, y lo será eternamente, por su misma naturaleza, pese a todas las democracias, de cualquier matiz que sean; pese a toda tendencia igualitaria; pese a toda fuerza ideológica que se empeñara en disminuir su realeza o aniquilarla.

Y está escrito que toda raza y nación que no sirva a este Rey perecerá, y tales pueblos serán destruidos y asolados.

Ningún pueblo podrá invocar jamás título alguno, ni en nombre de la democracia, ni de la moda política, ni de la religión o de la irreligión, que pueda ser atentatorio a los derechos sustantivos e imprescriptibles del Rey Jesús, cuyas divinas credenciales, cuyos títulos hereditarios, cuya posesión histórica y cuyos derechos personales están a una distancia infinita de las pequeñeces humanas. Sigue leyendo

P. GARRIGOU-LAGRANGE: LA PROVIDENCIA Y LA CONFIANZA EN DIOS: GOBIERNO DE LA PROVIDENCIA – 5º PARTE

LA PROVIDENCIA Y LA CONFIANZA EN DIOS

R. P. Réginald Garrigou-Lagrange, O. P.

EL ABANDONO EN LA PROVIDENCIA DIVINA

CAPÍTULO V

GOBIERNO DE LA PROVIDENCIA

CON LOS QUE SE ENTREGAN EN SUS MANOS

“Justum deduxit Dominus per vias rectas et ostendit illi regnum Dei”.

El Señor guía al justo por caminos derechos y le muestra el reino de Dios.

La fidelidad en nuestros deberes cotidianos por medio de la docilidad a la gracia que se nos dispensa cada momento no tarda en ser recompensada mediante una asistencia especial de la divina Providencia a los que se abandonan fielmente a ella.

Puede decirse que esta asistencia providencial se manifiesta especialmente de tres maneras, sobre las cuales conviene insistir: guiando estas almas en sus oscuridades, defendiéndolas contra los enemigos del bien y vivificándolas cada vez más interiormente.

*****

De cómo guía Dios las almas que en Él se abandonan

Ilumínalas con sus dones de sabiduría, de entendimiento, de ciencia y de consejo, que junto con la gracia santificante y la caridad se nos infunden en el Bautismo, y en mayor grado en la Confirmación.

Estos dones, junto con los de piedad, de fortaleza y de temor filial están en las almas imperfectas como encadenados por las inclinaciones más o menos viciosas, que las hacen vivir como en la superficie de ellas mismas y les impiden estar atentas a las inspiraciones del Maestro interior.

Suelen, compararse estos dones a las velas que hacen la nave dócil al soplo del viento favorable; pero en las almas imperfectas son como velas recogidas, que, por decirlo así, no reciben el impulso del viento. Por el contrario, cuando un alma, tratando con todas veras de cumplir los deberes cotidianos y de remar debidamente, se abandona en el Señor, recibe de Él inspiraciones primero latentes y confusas, pero que, bien acogidas, se hacen cada vez más
apremiantes y luminosas.

Entonces queda el alma en paz, por lo menos en la parte superior de ella, a pesar de los sucesos agradables o penosos, de las desigualdades de humor, de las sequedades espirituales, de los lazos del demonio o de los hombres, de los recelos o envidias de sus semejantes; porque está íntimamente persuadida de que Dios la guía, y abandonándose a Él, a nada aspira sino a cumplir la divina voluntad. De esta manera le ve en todas las cosas y de todo se sirve para unirse a Él; hasta el pecado le recuerda, por contraste, la grandeza infinita de Dios.

Entonces se cumplen con más perfección aquellas palabras de San Juan en su Primera Carta: “Mantened en vosotros la unción que de Él recibisteis. Con eso no habéis menester que nadie os enseñe, sino que conforme a lo que la unción del Señor os enseña en todas las cosas, así es verdad, y no mentira.” (I loann. 2, 27). Sigue leyendo

LA FSSPX ACREDITA DOS ENVIADOS ESPECIALES PARA CUBRIR ASÍS IV

La FSSPX/SSPX hace cubrimiento de la “Jornada de reflexión, diálogo y oración por la paz y la justicia en el mundo” en Asís

La “Jornada de reflexión, diálogo y oración por la paz y la justicia en el mundo” en Asís, a celebrarse mañana, Oct-27-2011, tuvo hoy como preparación una Celebración de la Palabra, la cual reemplazó a las habituales Catequesís papales de los Miércoles. Un dato curioso referente al cubrimiento informativo de estos sucesos, es que el Distrito Francés de la FSSPX/SSPX ha acreditado ante la Oficina de Prensa de la Santa Sede a dos enviados especiales; el primer reporte de tales enviados, concerniente a la Celebración de la Palabra de hoy, ya ha aparecido en La Porte Latine, sitio de internet del Distrito Francés de la FSSPX/SSPX.

Visto en Secretum Meum Mihi

P. MÉRAMO: SERMÓN PARA LA DOMÍNICA 19 POST PENTECOSTÉS (AUDIO ORIGINAL 23 OCT 2011)

P. MÉRAMO: SERMÓN PARA LA DOMÍNICA 19 POST PENTECOSTÉS

(AUDIO ORIGINAL 23 OCT 2011)

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EL ATELIER DE SAN JOSÉ: LA TAREA PATERNAL DE SAN JOSÉ


LA TAREA PATERNAL DE SAN JOSÉ

San Lucas parece complacerse en dar a San José el nombre de Padre de Jesús y unirle al de María Santísima bajo la apelación común de “sus padres”... Sin embargo, este Evangelista, que había sido confidente de María Virgen, conocía más que ningún otro todo lo concerniente al nacimiento del Mesías y sabía perfectamente que San José no era padre por generación carnal.

Así pues, sólo por inspiración especial de Dios usó esos términos. Por otra parte, la expresión de que se sirve San Lucas la encontramos también en labios de María.

Cuando encuentra a Jesús en el Templo, la oímos pronunciar estas palabras: ¿Por qué nos has hecho eso? Tu padre y yo, llenos de angustia, te andábamos buscando. Al hablar de su castísimo Esposo, no vacila en darle el título de “padre”. Era, sin duda, el nombre que utilizaba habitualmente en la intimidad de su hogar de Nazaret, y que no teme —ella, Virgen Prudentísima— pronunciarla públicamente ante los doctores de la Ley.

Y es que, profundamente iluminada sobre el misterio de la Encarnación, no se cree con derecho a ocultar, en ocasión tan solemne, esta verdad: que San José debe ser llamado, con toda sinceridad, Padre de Jesús.

Conviene que sepamos de qué manera le corresponde este título y tratemos de descubrir la realidad oculta bajo esa palabra.

Se distinguen habitualmente dos clases de paternidad: la natural, que lleva consigo la transmisión de la vida, de la que resulta la venida al mundo de un nuevo ser, y la adoptiva, que es una simple atribución por la cual un hombre se compromete a reconocer y aceptar legalmente como suyo un niño engendrado por otro.

Sin embargo, ninguna de estas dos paternidades convienen en absoluto a San José. La primera dice demasiado y la segunda poco.

Es histórica y teológicamente cierto que San José, según el modo ordinario y natural, no fue padre de Jesús, el cual no tuvo padre humano.

¿Quiere decir esto que fue solamente su padre adoptivo o putativo, según la expresión consagrada por el uso y sancionada por la liturgia de la fiesta del 19 de marzo?… Es el mismo término que utilizan los soberanos Pontífices en numerosos documentos oficiales.

Sin embargo, los teólogos se inclinan cada vez más unánimemente a declarar que las expresiones corrientes —-padre adoptivo, padre putativo, padre nutricio— no dicen más que una verdad incompleta. Esos títulos, por honorables que sean, sólo expresan una paternidad ficticia, prestada; una especie de simple protección.

Ahora bien, la realidad sobrepasa esos calificativos. La adopción, por ejemplo, supone esencialmente que un extraño, por afecto, escoge al que trata como un hijo.

Pero en ningún momento San José fue un extraño para Jesús, ni Jesús para José: desde que se encarnó en María, al hacerse divinamente fecunda, Jesús perteneció legítimamente a José, ya que el esposo y la esposa, según el orden querido y establecido por Dios, son una sola cosa y sus bienes comunes. Sigue leyendo

PREPARANDO ASÍS: CARD ROGER ETCHEGARAY: DIOS HA QUERIDO QUE EXISTAN TANTAS RELIGIONES EN EL MUNDO

NADA DE SINCRETISMO, NADA DE CONFUSIÓN, NADA DE IDOLATRÍA.

Roger Etchegaray: “Si no entendemos que Dios es amor, no tendremos nunca la paz”

Publicado en Vida Nueva

Cardenal y presidente emérito del Pontificio Consejo Justicia y Paz

DARÍO MENOR | El 27 de octubre, Benedicto XVI viaja a Asís para celebrar el 25º aniversario del encuentro de oración por la paz en el que participaron representantes de las principales religiones del mundo. El cardenal vascofrancés Roger Etchegaray, “cocinero” de aquella histórica jornada impulsada por Juan Pablo II por su responsabilidad como presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz, la sigue viendo hoy como una “idea audaz, nueva y profética”.

Sin Asís no puede entenderse el diálogo interreligioso, que Etchegaray considera algo que va más allá de los gestos y las buenas palabras: “Consiste en que cada uno de nosotros acepte que Dios ha querido que existan tantas religiones en el mundo”.

- ¿Cómo era el mundo hace 25 años para que hiciese falta el Encuentro de Asís?

- Ni mejor ni peor que hoy. Existía la amenaza nuclear, que asustaba a todos, y la división entre el Norte y el Sur y, sobre todo, entre el Este y el Oeste. En 1985, el año anterior al encuentro, Juan Pablo II recibió una carta de un célebre físico alemán, Weizsäcker, muy preocupado por la cuestión de la paz. Era un cristiano valiente que le pedía al Papa que crease una gran asamblea de todos los cristianos para hablar y, sobre todo, rezar por la paz. Yo entonces era responsable del dicasterio de Justicia y Paz, por lo que el Papa, enseñándome la carta, me dijo: “Un gran físico conocido en el mundo entero me pide a mí, pobre Papa, que haga algo más”. En esta situación, Juan Pablo II, gran comunicador y con una visión muy amplia del mundo, se puso a trabajar para que, a partir del Evangelio, los hombres y mujeres pudiesen vivir en todos lugares como hermanos y hermanas.

“Asís fue una idea audaz,
verdaderamente nueva
y diría que profética”.

- ¿Por qué Asís?

- Fue decisión del Papa, que quería mucho esa ciudad, abierta a la fraternidad gracias a su símbolo religioso, san Francisco. Fue también él quien decidió convocar a los líderes de todas las religiones, no solo a los cristianos. Fue una idea audaz, verdaderamente nueva y diría que profética. El Papa quiso encontrar a todos los hombres de buena voluntad de todas las religiones para rezar. La base de todo era la oración.

- Hubo quien no entendió la propuesta. ¿Temieron las críticas?

- El Papa quería evitar el sincretismo y toda apariencia del mismo. En la preparación se trabajó para que la opinión pública no considerase que todas las religiones valen y son iguales. Siempre con mucho respeto hacia cada religión. Un cristiano piensa que el único salvador de todos, de toda la humanidad, es Cristo. Recuerdo que el Papa dedicó cinco Angelus del domingo a presentar Asís y a explicar por qué quería el encuentro y en qué condiciones. Aún así, la iniciativa no fue entendida por todos. Hay quien está en contra del mismo principio de dialogar con otras religiones.

“Debemos respetar las religiones de los otros”

- ¿Qué queda hoy de ese espíritu?

- Hay que entender el mundo de hoy, donde tiene gran importancia el fenómeno migratorio, muy difícil de regular. Lo generoso es aceptar que tenemos al lado a un musulmán, a un hindú… Aún no somos capaces de balbucear el verdadero diálogo interreligioso, que no comienza solo cuando se es amable con alguien de otra religión; consiste en que cada uno acepte que Dios ha querido que existan tantas religiones en el mundo. Nosotros, católicos, debemos respetar las religiones de los otros y, al tiempo, afirmar que todo hombre, aunque no lo sepa, es salvado gracias a Cristo muerto y resucitado.

- ¿Por qué la violencia sigue hoy travistiéndose de religión, como afirma el Papa?

- Felizmente, ha pasado la época en la que las guerras de religión eran las más importantes. Todas las religiones buscan someterse a Dios, a su voluntad, a la vida. Muy pocos entienden, y debemos repetirlo en este período laicizado, que Dios es verdaderamente el Señor de todos y que es alguien que nos ama. Si no entendemos que Dios es amor, y amor misericordioso, que nos perdona, que todos somos unos pobres pecadores, si no lo aceptamos, si no lo entendemos, si no rezamos por ello, no tendremos nunca entre nosotros la paz que se desea para todos. Por fortuna, tanto los cristianos como los miembros de las otras creencias hacemos mucho para mostrar que todas las religiones son un signo de alianza con el Dios de la paz. Estamos en una época en la que hemos perdido los grandes puntos de referencia, los valores sobre los que la humanidad puede vivir en paz. Estos valores son los valores espirituales, como los que tiene la religión de la que formamos parte.

PREPARANDO ASÍS…

Clero lefebvriano

En un comunicado del distrito italiano de la Fraternidad, los lefevbristas piden a Dios que quite «el velo de los corazones de los hombres de la Iglesia», a pocos días del encuentro

ANDREA TORNIELLI
Ciudad del Vaticano

«Que el Señor quite el velo de los corazones de los hombres de la Iglesia y les permita reconocer que una sola Paz entre los hombres es posible, la de Cristo en el Reino de Cristo». Lo afirma el distrito italianod e la Fraternidad San Pío X, a tres días del peregrinaje del Papa y otros líderes religiosos, previsto para el próximo jueves 27 de octubre, a Asís, con otivo del 25 aniversario del primer encuentro que organizó Juan Pablo II.

Aunque no citan a Benedicto XVI, la referencia al “velo” que se encuentra en los “corazones de los hombres” se dirige a él, que quiso el nuevo encuentro en Asís, mismo que tendrá un programa y una estructura diferente con respecto al de 1986, puesto que propone en primer lugar el peregrinaje común a la ciudad del santo y no la oración.

Las palabras del comunicado lefebvriano llegan a poco tiempo de que se venza el plazo que dio la Santa Sede para la respuesta de la Fraternidad San Pío X, que el pasado 14 de septiembre recibió un “Preámbulo doctrinal” de la Pontificia comisión “Ecclesia Dei”, para que lo acepten y se pueda restablecer la plena comunión y la normalización canónica que propuso la Santa Sede al grupo que fundó monseñor Lefebvre.

«Para reparar la celebración del 25 aniversario del encuentro interreligioso de Asís de 1986 –se lee en el comunicado–, la Fraternidad San Pío X propone para el próximo 27 de octubre una jornada de oración y penitencia. En las casas de la Fraternidad se desarrollarán la adoración del Santísimo Sacramento, el Santo Rosario y un ayuno de los miembros de la Fraternidad».

«Invitamos a que todos los fieles y amigos se unan a esta oración y a este ayuno por tres motivos: 1) Como reparación de la celebración de un evento histórico que, más que cualquier otro, ha humillado a la Esposa de Cristo al ponerla en el mismo plano de las falsas religiones; 2) Para que Cristo Nuestro Señor quite el velo de los corazones de los hombres de la Iglesia, y les permita reconocer que una sola Paz entre los hombres es posible, la de Cristo en el Reino de Cristo. Pax Christi in Regno Christi; 3) Para que Nuestro Señor apague las crecientes hogueras de guerra en el mundo y que parecen ser Su respuesta a la “paz” de Asís».

La firma del comunicado es del superior del distrito italiano, don Davide Pagliarini. El tercer punto, que parece atribuir a la voluntad divina el aumento de las guerras en el mundo como respuesta a los encuentros de Asís, llama la atención.

Asís, 1986

Asís, 1986

Crece la expectación por el encuentro religioso a 25 años del histórico encuentro de 1986

Con motivo de la “Jornada de reflexión, diálogo y oración por la paz y la justicia en el mundo” que se desarrollará el próximo jueves en Asís, con la presencia de los líderes de las principales religiones del mundo, el Papa Benedicto XVI será asistido por 38 de sus colaboradores más cercanos: 22 de ellos cardenales, de los cuales, 18 provienen de la Curia Romana. Entre ellos, destacan el decano y el vicedecano del Colegio cardenalicio, Angelo Sodano y Roger Etchegaray, el secretario de Estado Tarcisio Bertone, Paul Poupard, Ennio Antonielli, Peter K.A. Turkson, Antonio Cañizares, Marc Ouellet, Zenon Grocholewski, Walter Kasper, Jean-Louis Tauran, Joseph Levada, Leonardo Sandri, Stanislaw Rylko, Robert Sarah, Kurt Koch, Mauro Piacenza y Gianfranco Ravasi.

 Además, estarán presentes los arzobispos Dominique Mamberti, Angelo Becciu, Fernando Filoni, Antonio Maria Vegliò, Francesco Coccopalmerio, Claudio Maria Celli, Salvatore Fisichella y otros prelados de la Curia.

Mientras tanto, Asís se encuentra en plena ebullición con los preparativos de este evento, que confirmará la “capital de la paz”, con vigilias de oración y servicios religiosos. Muchísimos peregrinos y periodistas estarán esperando la llegada del Papa a Asís. Habrá dos centros de acogida, 5 salas de prensa para los periodistas y 10 mega pantallas que serán colocadas en la plaza de la Basílica Superior  de San Francisco, en la Porziuncola y en la plaza de Santa María de los Ángeles.

Original de Vatican Insider

EX-SANTOS POR SER POLÍTICAMENTE INCORRECTOS

Descanonizaciones tras el Concilio Vaticano II

Martirio de San Simón de Trento
Hoy es la fiesta de San Crispín, una fecha que según Shakespeare, marcaría “desde hoy (1415) y hasta el fin del mundo” el recuerdo de la victoria inglesa en Agincourt. ¡Pero ni Enrique V ni Shakespeare tuvieron que vérselas con la Iglesia del Vaticano II! San Crispín fue quitado del calendario en 1969 como parte del proceso de “actualización” que destruyó casi todo a su paso. Muchos otros santos fueron quitados del mismo modo, pero lo que es más problemático, muchos santos fueron efectivamente “descanonizados” (incluso a pesar del hecho de que las canonizaciones son infalibles de acuerdo con la mayoría de los teólogos y que, por lo tanto, nadie puede ser descanonizado). He aquí algunos pocos ejemplos:
San Simón de Trento — popular niño mártir asesinado ritualmente por judíos el 24 de marzo de 1475. En 1965 el arzobispo Alessandro Gotardi, de la diócesis de Trento, declaró la inocencia de los asesinos. Como resultado del decreto del arzobispo, la Congregación de Ritos del Vaticano prohibió la veneración de sus reliquias así como la celebración de Misas en nombre de Simón. Este ejemplo de descanonización de un santo preconciliar es particularmente problemática porque a nadie se le ocurre insinuar que dicho santo no haya existido ni negar los milagros que se le atribuyen —fue puramente una movida política—. Dado que es políticamente incorrecto venerar a un niño que fue asesinado ritualmente por judíos (a pesar de un juicio que se realizó 110 años después de la muerte de San Simón y que sostuvo el veredicto del primer juicio, y a pesar de que incluso algunos académicos judíos admiten que ese primer veredicto fue válido, cf. http://www.traditioninaction.org/History/A_010_BloodyPassovers.htm), tuvo que ser quitado. Sin embargo, el apacentar a los no católicos difícilmente es una razón apropiada para cuestionar la indefectibilidad de la Iglesia (ver abajo). Incidentalmente, San Simón de Trento no es un santo anterior a la creación de la Congregación para las Causas de los Santos, puesto que el mismo Papa que confirmó esta canonización fue el que instituyó dicha Congregación en 1588 (en el mismo año en que San Simón fue canonizado).
San Guillermo de Norwich— otro niño católico (éste, ingles) que fue asesinado ritualmente por judíos (†1144), cuyo culto también fue suprimido, aunque al menos en este caso (a diferencia de San Simón) no parece haber habido un cultus popular.
Santa Ursula— uno de los santos descanonizados por los heresiarcas vaticanosegundistas más famoso y milagroso. Ella fue parte de un grupo de once mil vírgenes masacradas por los hunos cerca de Colonia alrededor del año 383. A pesar del hecho de que su cultus siempre fue muy activo, incluyendo numerosas iglesias y calles que tomaron su nombre, su culto fue suprimido en 1969 (Wikipedia lo niega, pero numerosos otros sitios novordistas confirman la supresión).
Santa Catalina de Alejandría — gran mártir de la Iglesia primitiva, uno de los santos más venerados de la Edad Media, una de los Catorce Santos Auxiliadores — removida del calendario litúrgico en 1969 por haber dudas acerca de su “historicidad”. Estoy esperando la descanonización de Santa Juana de Arco, ¡siendo que La Pucelle debe haber estado alucinando cuando hablaba con Santa Catalina!
Ahora bien. Creo que esto es una muy grave materia porque los jerarcas del Vaticano II implícitamente la Iglesia preconciliar erró al mandar a la Iglesia universal la veneración de estos individuos. Como establece Santo Tomás de Aquino: “Dado que el honor que damos a los santos es de alguna medida una profesión de fe, es decir, un creer en la gloria de los santos [qua sanctórum gloriam credimus], debemos creer píamente que en esta materia el juicio de la Iglesia no está sometido a error.” Como tal, incluso las canonizaciones anteriores a la Congregación para la Causa de los Santos son parte del Magisterio ordinario infalible.
Sin embargo, los modernistas dicen que la Iglesia erró en este punto cuando suprimen estos cultos. Los argumentos sobre la ambigüedad histórica son realmente irrelevantes puesto que a través de la tradición y la confirmación de los milagros, santos como Úrsula y Catalina de Alejandría terminaron siendo agregados al calendario. San Simón de Trento fue agregado por decreto del Papa Sixto V, disparando la infalibilidad del Papado y del Magisterio Extraordinario de la Iglesia. Objetivamente, esto es una herejía y una de las más netas (aunque menos “celebrada”) de la Iglesia postconciliar.
Uno no puede menos que notar el significado cultural de la remoción de santos que tuvieron un papel tan significativo en la historia cultural de naciones y localidades. ¿Hacemos de Enrique V un mentiroso al suprimir el santo que invocaba? ¿Y qué pasa con la basílica de Colonia bautizada con el nombre de Santa Úrsula?
En la Fiesta de los Santos Crispín y Crispiano, Mártires, a.D. MMXI

JUDÍOS PIDEN EXPULSIÓN PARA WILLIAMSON Y DECLARACIÓN DOGMÁTICA DE LA NO RESPONSABILIDAD EN EL ASESINATO DE JESÚS

¡Y ESTOS SON LOS QUE BENEDICTO XVI INVITÓ A ASIS!

Información de World Jewish Congress.org, Oct-24-2011.

Traducción de Secretum Meum Mihi

Antes de la reunión interreligiosa a finales de esta semana en Asís, Italia —cuyo anfitrion será el Papa Benedicto XVI y al que asistirán 300 líderes religiosos de todo el mundo— el Congreso Judío Mundial ha instado al Vaticano para que se oponga fuertemente a los intentos de culpar colectivamente a los Judios por la muerte de Jesús. El Secretario General Adjunto Maram Stern, el funcionario a cargo del diálogo inter-religioso del Congreso Judío Mundial (a la derecha en una reunión con el Papa en 2010), dijo:

“La semana pasada, los católicos fueron tratados con otro despreciable trato del obispo Richard Williamson, cuyo intento fue el de hacer descarrilar la reconciliación Católico-Judía y revivir antiguos embustes antisemitas, como el de deicidio judío. Este fue un oportuno recordatorio de que todavía hay muchos clérigos por ahí que se oponen vehementemente y activamente socavan el diálogo y la reconciliación entre Católicos y Judios”.

“Infortunadamente, algunos grupos católicos disidentes, tales como la Sociedad de San Pío X de Williamson, siguen defendiendo y propagando enseñanzas medievales antijudías. Por ello es importante no poneren peligro los enormes logros realizados en el diálogo Católico-Judío en las últimas décadas, permitiendo que predicadores del odio entren de nuevo por la puerta trasera. Ciertamente, a notorios antisemitas como el Obispo Williamson no se les debe concederse un lugar en la Iglesia Católica”, declaró Stern.

Maram Stern, que representará al Congreso Judío Mundial en la reunión de Asís, dijo que los Judios en todo el mundo valoran que el Papa Benedicto XVI, al igual que su predecesor Juan Pablo II, “esté sinceramente comprometido en fortalecer el diálogo interreligioso”. Stern instó al Papa para que reitere las declaraciones que hizo a principios de este año en su libro sobre Jesús y las convierta en un artículo de fe de la Iglesia.

NUEVO PEDIDO VATICANO POR LA MANIFESTACIÓN DEL GOBIERNO DEL ANTICRISTO

Ya lo habíamos mencionado al comentar la terrible encíclica “Caritas in Veritate”.

El pedido de un gobierno mundial no está centrado en que Jesucristo es Rey del Orbe.

Es una deformación masónica que lleva a la instauración del Reino del Anticristo.

Ahora el Vaticano refuerza la idea:

Propuesta de creación de una Autoridad pública mundial frente al egoísmo y avidez del sistema financiero



Lunes, 24 oct (RV).- El Consejo Pontificio Justicia y Paz propone la creación de una Autoridad pública mundial que acometa una reforma de un sistema financiero mundial “que ha demostrado comportamientos egoístas, avidez colectiva y acaparamiento de bienes a gran escala”, que han hecho tambalear el “bien común y el futuro mismo de la humanidad”.

Texto completo de la nota del Pontificio Consejo Justicia y Paz

Esta mañana se hizo pública la nota del Pontificio Consejo Justicia y Paz titulada “Por una reforma del sistema financiero y monetario internacional en la prospectiva de una Autoridad Pública con competencia universal”. La presentación estuvo a cargo del cardenal Turkson, y Mons. Mario Toso, respectivamente presidente y secretario del dicasterio responsable de esta nota.

La propuesta de la constitución de una Autoridad mundial, como “único horizonte compatible con las nuevas realidades de nuestro tiempo”, es la contribución que el Pontificio Consejo quiere ofrecer a los responsables mundiales y a todos los hombres de buena voluntad, frente a la actual crisis económica y financiera mundial, que “ha demostrado comportamientos de egoísmo y avidez colectiva y de acaparamiento de bienes a gran escala”.

“Está en juego el bien común y el futuro mismo de la humanidad” advierte la nota denunciando que más de un millón de personas viven con poco más de un dólar al día y que las desigualdades en el mundo han aumentado extraordinariamente “generando tensiones e imponentes movimientos migratorios”. Sigue leyendo

ESTUDIOS DOCTRINALES: LA EDUCACIÓN DE LOS HIJOS: LA EDUCACIÓN INTELECTUAL

LA EDUCACIÓN INTELECTUAL DE LOS HIJOS

Después de la educación de los sentidos y de la voluntad, finalmente viene la etapa en que debe formarse la inteligencia.

Su educación tiene, a su vez, sus etapas.

En primer lugar, y desde pequeño, sin esperar llegar a los catorce años de los que habla Santo Tomás, es necesario que el niño fije su atención en la realidad, en los objetos que tiene ante sí; de otro modo será superficial y pasará frente a la realidad sin apreciarla, con tendencia a la fantasía y al idealismo.

Hay que ayudarle a concentrar su esfuerzo sobre un objeto, a conocerlo y a descubrir el uso del mismo.

Llega luego el momento no sólo de aprender a hablar, sino también, y fundamentalmente, de adquirir un amplio vocabulario, rico en sinónimos y matices.

Etapa previa ciertamente a la formación y educación propiamente dicha de la inteligencia; pero los padres deben ser conscientes de que las palabras son expresión de los conceptos, de las ideas; las cuales, a su vez, expresan la realidad.

Cabe destacar aquí, que la televisión es una gran deformadora del vocabulario y, por lo mismo, de la realidad.

Para conocer la realidad de las cosas es preciso el conocimiento sensible. Por lo tanto, resulta lo más normal que el niño quiera tocar, mirar, oír. Como hemos visto, es importante que adquiera las sensaciones básicas: frío, calor, humedad, sólido, blando, etc.

Una vez más, insistimos sobre la necesidad del juego y del contacto con la naturaleza.

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Llega la edad de los por qué y de los cómo de las cosas. Etapa de capital importancia para la formación posterior profunda del juicio.

Hay que evitar dos errores: por un lado, el de tomar a la ligera o en broma sus preguntas; por otro, no tomarse el tiempo para escucharlo y responderle.

Si no se responde a sus problemas, el niño quedará librado a sí mismo y, sin experiencia ni conocimientos, tenderá a exacerbar su imaginación, su fantasía, su ensoñación.

En las respuestas, el educador debe decir siempre la verdad, aunque adaptada al alcance y a la conveniencia del niño. No decir toda la verdad no es mentir; y a veces se hace mucho daño adelantando una información o un conocimiento.

Cuando el niño pronuncia por vez primera una palabra, refiriéndola con constancia a un objeto determinado, en su alma ha sucedido un gran acontecimiento: ha brillado por primera vez la luz de una idea.

La palabra no es sino la expresión de una idea. La palabra sale al exterior por la boca; la idea queda dentro iluminando el entendimiento.

Poco a poco el niño va aprendiendo nuevas palabras refiriéndolas siempre a objetos constantes. Su inteligencia se va enriqueciendo; prueba de ello es que se enriquece su lenguaje.

Pronto, hacia los cinco o seis años, el niño se preocupará no sólo de aprender más nombres, sino de saber el por qué, las razones de las cosas.

A veces esas preguntas son ingenuas, incoherentes; otras veces esas preguntas tienen su pequeña filosofía y desconciertan a las personas mayores.

Cuando vuestros pequeños os empiecen a acosar con sus preguntas, ¡alegraos! Dios en aquel mismo momento extiende a vuestro favor el título de Maestro o Profesor… de vuestros hijos.

Contestando a esas interrogaciones contribuiréis eficazmente a la educación de la inteligencia de vuestros hijos, tanto o más que los demás profesores y catedráticos que acaso tengan más adelante. Vosotros sois los profesores natos de vuestros hijos, asignados a ellos por el mismo Dios.

Vuestro hijo tiene una vaga intuición de la obligación que tenéis de enseñarle y de la ciencia que hay en vosotros. Es en el niño un instinto providencial el solicitar por sí mismo la educación que Dios quiere que se le dé.

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Son todo un programa de educación intelectual para los padres estas palabras que les dirige Pío XII: “Educad la inteligencia de vuestros niños. No les deis falsas ideas o explicaciones de las cosas; no respondáis a sus preguntas, cualesquiera que sean, con bromas o con afirmaciones no verdaderas, ante las cuales rara vez se rinde su mente; aprovechadlas para dirigir y encauzar, con paciencia y amor, su entendimiento, ‘que no desea sino abrirse a la posesión de la verdad y aprender a conquistarla con los pasos ingenuos de la primera razón y reflexión. ¿Quién sabrá decir lo que tantas magníficas inteligencias humanas deben a las largas e ingenuas preguntas y respuestas, propias de la niñez, que se suceden en el hogar doméstico?”. (Discurso a las mujeres de Acción Católica de Roma, 26-10-1941)

Por eso los padres deben armarse de paciencia y contestar las preguntas de sus hijos lo mejor que puedan, seguros de que así cumplen la gran misión de llenar de sabiduría la inteligencia de su hijo. Sigue leyendo

P. CERIANI: SERMÓN PARA LA DOMÍNICA DECIMONOVENA POST PENTECOSTÉS

DECIMONOVENO DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

Y respondiendo Jesús, les volvió a hablar otra vez en parábolas, diciendo: Semejante es el reino de los cielos a cierto hombre rey que hizo bodas a su hijo. Y envió sus siervos a llamar a los convidados a las bodas, mas no quisieron ir. Envió de nuevo otros siervos diciendo: Decid a los convidados: He aquí, he preparado mi banquete, mis toros y los animales cebados están ya muertos, todo está pronto: venid a las bodas. Mas ellos lo despreciaron y se fueron, el uno a su granja y el otro a su negocio: y los otros echaron mano de los siervos, y después de haberlos ultrajado, los mataron. Y el rey cuando lo oyó, se irritó; y enviando sus ejércitos, acabó con aquellos homicidas, y puso fuego a la ciudad. Entonces dijo a sus siervos: Las bodas ciertamente están aparejadas; mas los que habían sido convidados no fueron dignos. Pues id a las salidas de los caminos, y a cuantos hallareis llamadlos a las bodas. Y habiendo salido sus siervos a los caminos, congregaron cuantos hallaron, malos y buenos; y se llenaron las bodas de convidados. Y entró el rey para ver a los que estaban a la mesa, y vio allí un hombre que no estaba vestido con vestidura de boda. Y le dijo: Amigo, ¿cómo has entrado aquí no teniendo vestido de boda? Mas él enmudeció. Entonces el rey dijo a sus ministros: Atadlo de pies y de manos, arrojadle en las tinieblas exteriores: allí será el llorar y crujir de dientes. Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos.

El Evangelio de hoy nos habla de los Desposorios del Verbo divino con la naturaleza humana, con la Iglesia y con el alma justa: ¡Venid a las Bodas!

Lo que pasa en el Reino de los Cielos es semejante a lo que hizo un rey que celebró las bodas de su hijo y llamó para ellas a muchos…

Lo primero que se ha de considerar es cómo el Padre Eterno, Rey de Cielos y tierra, por sola su bondad y misericordia quiso que su Hijo unigénito se desposase con la naturaleza humana, uniéndola consigo en unidad de Persona, dotándola con tantas joyas de gracia y virtudes cuantas convenían a esposa de un Hijo que es en todo igual a su Padre.

Pero más lejos llegó la bondad de este Padre celestial, porque también quiso que su Hijo, Dios y hombre verdadero, se desposase y celebrase las bodas con la Iglesia, que es la Congregación de los fieles, juntando consigo las almas justas con unión de caridad, y adornándolas con virtudes, cuales convienen a esposa de tan soberano Rey.

Reconoce, ¡oh alma cristiana!, la dignidad a que Dios te quiere elevar: ¡Venid a las Bodas!

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Para solemnizar estas Bodas, así el Rey del Cielo como su Hijo Jesucristo, hicieron un convite solemne y una cena grande, y después de aparejada, enviaron a sus criados para que llamasen a los convidados que vengan a ella.

Si envió a sus siervos, fue porque ya estaban invitados primeramente. San Gregorio Magno dice que debe advertirse que en la primera invitación nada se habló de toros ni de animales cebados; pero que en la segunda, se dice que todo está pronto. Porque el Dios omnipotente, cuando no queremos oír su divina palabra, cita ejemplos para que veamos que hay facilidad para poder vencer todo lo que consideramos como imposible.

San Jerónimo, por su parte, enseña que el banquete preparado, los toros y los animales cebados ya muertos, representan, en sentido metafórico, las riquezas del rey, para que, por medio de las cosas materiales, se venga en conocimiento de las espirituales.

Consideremos, pues, la grandeza de este convite y de esta cena que apareja Dios para los hombres, en la cual se sirven tres platos o tres suertes de manjares preciosísimos.

El primero es la doctrina, celestial y divina, para sustento del entendimiento, ilustrado con la fe, el cual come este manjar cuando oye la palabra de Dios o lee los libros sagrados y devotos, o cuando a solas la medita, comunicándole Dios luz y gusto grande en ella.

El segundo es de preceptos y consejos admirables y de grande perfección para sustento de la voluntad, la cual come este manjar cuando cumple la voluntad de Dios en todas las cosas que manda y en las que aconseja, infundiéndole gran alegría en esta amorosa obediencia.

El tercero es de Sacramentos, llenos de gran virtud para comunicar la gracia y las virtudes y dones celestiales, que vivifican, sustentan y perfeccionan las almas.

Para comer de estos tres platos están convidados todos los hombres del mundo, y son llamados para que vengan al convite por medio de los predicadores, que son los criados del Rey y del Esposo, así como por secretas inspiraciones: ¡Venid a las Bodas! Sigue leyendo