ESPAÑA: CRECE EL SATANISMO

TRAFICO DE HOSTIAS CONSAGRADAS Y SECTAS SATANICAS

 Hace apenas unos cuantos meses Infocatolica informo del robo de un sagrario que albergaba dos copones con hostias consagradas, hecho suscitado en la localidad de Majadahonda (Madrid) España. (http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=8446). Hoy la agencia de noticias ACIprensa informa del robo de un Copon lleno de hostias consagradas hecho ocurrido el 27 de agosto de 2011 en la Parroquia de Nuestra Señora de Belen en la Diocesis de Huaraz, Peru. Este tipo de robos es cada vez mas frecuente en muchos paises y nos recordo un articulo escrito por Jose Manuel Vidal en el diario el mundo en agosto de 2004, donde informa que las hostias que son robadas son  traficadas y vendidas para la celebracion de rituales satanicos.

Aqui la informacion:

Roban hostias consagradas en iglesia católica en andes del Perú


HUARAZ, 30 Ago. 11 / 04:39 am (ACI)

El Obispo de Huaraz (Perú), Mons. José Eduardo Velásquez Tarazona, celebró el domingo pasado una Misa de desagravio por el robo que sufrió la madrugada del sábado 27 de agosto la parroquia Nuestra Señora de Belén en su diócesis Huaraz, cuando desconocidos profanaron el Sagrario y se llevaron un copón lleno de hostias consagradas.

El P. Santiago León Quiñones, párroco de Nuestra Señora de Belén, informó del robo mediante un comunicado a la comunidad católica y a la opinión pública en general.

Terminada la Misa se realizó una vigilia, con cánticos y oraciones, también como un acto de reparación, en la que también se pidió por los autores del robo sacrílego.

Representantes de la parroquia repudiaron este hecho que atenta contra la fe de los católicos. En su homilía de la Misa de ayer, Mons. Velásquez repudió el robo sacrílego y pidió a los delincuentes devolver las joyas sustraídas que tienen un valor incalculable para la Iglesia y para todos los católicos.

Al cierre de esta edición y luego de las investigaciones del caso que aún continúan, la policía local ya tendría cercados a los autores del robo.


SECTAS SATÁNICAS
El negocio del tráfico de hostias

En esta VOZ DE ALERTA reproducimos íntegramente el artículo publicado por José Manuel Vidal en el Diario Mundo (España), este mes de agosto del 2004.

Misas negras.

Vuelve lo sagrado. Y de su mano, lo diabólico. Crece en todo el mundo, España incluida, el número los adeptos de las sectas satánicas. Y para proveer sus ritos, surge un mercado clandestino sacrílego: la compraventa de hostias consagradas y de ornamentos litúrgicos. Con precios que van desde los 80 a los 500 euros por hostia. Hostias consagradas para misas negras celebradas por ex sacerdotes: el culmen del ritual satánico. No es ciencia-ficción ni literatura exotérica. Los demonólogos católicos, tanto italianos como españoles, denuncian la existencia de este creciente comercio sacrílego.

El padre Aldo Buonaiuto es el director de un servicio de «llamadas de emergencia», cuyo objetivo es ayudar a los jóvenes que desean salir de las sectas satánicas. Dice estar especialmente preocupado «por el alarmante crecimiento del satanismo», que ha dado origen a un «auténtico mercado de hostias consagradas». Un mercado con sus redes, sus reglas y sus precios. «Pueden ir desde los 80 a los 500 o 1.000 euros» dependiendo de tres factores. «Del tamaño de la hostia, de la importancia de la iglesia de la que proviene y del sacerdote que la haya consagrado».

En España, el fenómeno también se da, aunque en menores proporciones. Lo confirman los tres demonólogos más importantes de nuestro país: el padre Manuel Guerra, el padre José Antonio Fortea y un experto de la costa levantina. Los tres en el punto de mira de las sectas satánicas por sus denuncias. Y, los tres, amenazados de muerte. Tanto es así que el experto levantino pide que se conserve su nombre en el anonimato. Ya quisieron lincharlo una vez y podrían intentarlo de nuevo. Conseguir una hostia consagrada por el Papa no tiene precio y, si procede, de la Basílica de San Pedro, aunque haya sido consagrada por cualquier otro cardenal, alcanza el precio máximo. En España, las que más se cotizan son las consagradas por el cardenal Rouco Varela en la catedral de La Almudena, por el cardenal Amigo en la de Sevilla o por cualquiera de los obispos de la zona del Levante. También adquieren un alto precio las consagradas por el arzobispo de Santiago en la Catedral de Compostela o por el arzobispo de Zaragoza en El Pilar.

Las hostias se roban de dos maneras, según los expertos: «Sustrayéndolas directamente de los sagrarios o, lo que resulta más fácil, yendo a comulgar en la mano y guardando la hostia en el bolsillo en vez de tragarla». El paradero final de las hostias consagradas robadas son los diferentes ritos satánicos. «Hay una proliferación de sectas que practican misas negras, con profanaciones de hostias consagradas, estupros y torturas. Conocemos casos de vampirismo consentido. También utilizan a jóvenes de ambos sexos a los que se les agrede sexual- mente, tras haberlos drogado en el transcurso de ritos orgiásticos», explica el padre Buonaiuto.

Otras prendas que alcanzan gran valor en el mercado satánico son los diferentes ornamentos litúrgicos. Sobre .todo, las casullas. Y es que, como explica el padre Buonaiuto, «hay sectas que hacen ritos con hostias consagradas, LSD y cocaína, muchas veces dirigidos por ex sacerdotes que se han puesto al servicio .de Satanás». Manuel Guerra conoce a algún sacerdote que abandonó a Dios por el diablo. Un diablo que, según dice, «cree pero tiembla, porque tiene fe, pero carece de amor».

El padre Fortea, autor de Demoniacum y uno de los pocos exorcistas que hay en España, confirma la existencia de casos de profanación de sagrarios y de hostias y asegura que está creciendo el número de sectas satánicas. «Los chavales se inician, a veces muy jóvenes, picados por el morbo y la curiosidad. En ocasiones, comienzan con el espiritismo… Más adelante, pasan al ocultismo o al esoterismo y, por último, llegan al satanismo».

Y para conectar con alguna secta satánica nada más fácil, según Fortea, que Internet. Los jóvenes pueden bajarse información sobre la manera de firmar un pacto con el diablo, realizar una misa negra, establecer contacto, hacer alguna kedada con algún componente de alguna secta y dar el paso al satanismo.

Manuel Guerra, autor del Diccionario de sectas, asegura que en Italia las sectas satánicas tienen más adeptos que en España, aunque aquí también las hay, están aumentando y suelen ser de dos tipos: satanistas y luciferinas.

Según los expertos, en España hay más de 2.000 personas integradas en unas 100 sectas satánicas. Proliferan, sobre todo, en el eje Madrid-Barcelona-Levante. Las causas de su proliferación son variadas, Desde el morbo, la curiosidad, el apetito sexual, el ansia de poder o la pérdida del sentido de lo sagrado. Otras veces, este tipo de sectas actúa como «tapadera de turbios negocios de tráfico de drogas o de personas», explica el experto levantino.

Es relativamente fácil entrar en ellas, pero muy difícil salir. De hecho, los pocos que deciden romper amarras tienen que esconderse para que no los maten. Tanto es así que, según los expertos, muchos suicidios inexplicables estarían relacionados con la proliferación de los hijos de Satanás.

El asunto es lo suficientemente serio como para tomar las precauciones debidas a la hora de distribuir la Comunión. Como ya ha recordado la Jerarquía, el comulgante que recibe el Cuerpo de Cristo en la mano, se lo ha de llevar inmediatamente a la boca delante del Ministro que distribuye la Comunión. Y los Sagrarios han de ser lugares lo más seguros posibles. Está en juego nada menos que el mismo Cuerpo de Cristo.

(cortesía: mercaba.org)

http://www.mscperu.org/sectas/satanicas/hostias_trafico.htm

Algunos feligreses lloraron al saber la noticia

Roban un sagrario con formas consagradas en una parroquia de Majadahonda

«¿Qué persona de bien querría hacerse con un sagrario cerrado en cuyo interior se albergan dos copones con formas consagradas?». Es la pregunta que se hacen tanto el párroco como los feligreses de la parroquia de Santa Catalina de Majadahonda. Muchos de los fieles supieron ayer, en la eucaristía, del robo del sagrario, que presuntamente perpetraron dos jóvenes el pasado viernes por la tarde.


(ABC/InfoCatólica) Al parecer, el viernes 11, en torno a las 18.15 horas, dos hombres accedieron al templo. Hicieron algo de tiempo para asegurarse de que nadie se encontraba vigilándoles en la nave central; arrancaron el sagrario del retablo en apenas medio minuto ayudados con unas palancas; y huyeron rápidamente. Según informa Abc, algunos feligreses rompieron a llorar cuando el párroco, Juan Francisco Pérez, comunicaba esta lamentable noticia en la homilía. Nadie podía creer lo que había ocurrido en su propia iglesia.

La iglesia de Santa Catalina se encontraba abierta durante todo el día y es una de las parroquias, más frecuentadas de la localidad. En el momento del robo, había un grupo de personas celebrando una de las reuniones del grupo de Vida Ascendente; y algunos operarios retirando el belén navideño.

En medio minuto

“Fue en un momento de descuido”, explica el párroco, Francisco Pérez. “Algunas personas les vieron que estaban merodeando, pero nadie podía imaginarse lo que iba a suceder”, indica. Al parecer, son dos hombres jóvenes, “de entre 25 y 30 años”, los que habrían sustraído el sagrario, que se encontraba atornillado al retablo. Y ésta es la principal hipótesis con la que trabaja los agentes de la Guardia Civil encargados del caso.

Algunos testigos afirman que los jóvenes llevaban escondidas barras bajo sus chaquetas. Y con estos artilugios habrían arrancado el sagrario en apenas medio minuto. La tristeza es el sentimiento generalizado de todos los fieles. El propio párroco explicaba a ABC que se siente “muy mal” y que apenas concilia el sueño desde el pasado viernes.

“Han ido a tocar lo más sagrado para un católico”, indicaba Francisco Pérez. “Es la misma presencia real de Jesucristo en medio de nosotros”, afirmaba el párroco, quien comparaba su “dolor” con el sentimiento de María Magdalena al encontrarse el sepulcro de Cristo vacío.

No es el primer ataque contra esa parroquia

Para Cristina, una feligresa habitual, “lo peor de todo es preguntarse para qué quieren hacer daño con estas cosas”, indicaba. “No consigo explicármelo”, afirmaba con los ojos llorosos. Una de las hipótesis que se manejan en la investigación es que hayan podido robar el sagrario como una muestra de valentía, buscando la repercusión social de los hechos, para así acceder a algún grupo violento. No es el primer incidente que se produce en esta Parroquia en las últimas semanas. “En Nochebuena incendiaron la entrada de la puerta principal”, recordó el párroco.

————————————————————————————–Misas negras.

Vuelve lo sagrado. Y de su mano, lo diabólico. Crece en todo el mundo, España incluida, el número los adeptos de las sectas satánicas. Y para proveer sus ritos, surge un mercado clandestino sacrílego: la compraventa de hostias consagradas y de ornamentos litúrgicos. Con precios que van desde los 80 a los 500 euros por hostia. Hostias consagradas para misas negras celebradas por ex sacerdotes: el culmen del ritual satánico. No es ciencia-ficción ni literatura exotérica. Los demonólogos católicos, tanto italianos como españoles, denuncian la existencia de este creciente comercio sacrílego.


El padre Aldo Buonaiuto es el director de un servicio de «llamadas de emergencia», cuyo objetivo es ayudar a los jóvenes que desean salir de las sectas satánicas. Dice estar especialmente preocupado «por el alarmante crecimiento del satanismo», que ha dado origen a un «auténtico mercado de hostias consagradas». Un mercado con sus redes, sus reglas y sus precios. «Pueden ir desde los 80 a los 500 o 1.000 euros» dependiendo de tres factores. «Del tamaño de la hostia, de la importancia de la iglesia de la que proviene y del sacerdote que la haya consagrado».


En España, el fenómeno también se da, aunque en menores proporciones. Lo confirman los tres demonólogos más importantes de nuestro país: el padre Manuel Guerra, el padre José Antonio Fortea y un experto de la costa levantina. Los tres en el punto de mira de las sectas satánicas por sus denuncias. Y, los tres, amenazados de muerte. Tanto es así que el experto levantino pide que se  conserve su nombre en el anonimato. Ya quisieron lincharlo una vez y podrían intentarlo de nuevo. Conseguir una hostia consagrada por el Papa no tiene precio y, si procede, de la Basílica de San Pedro, aunque haya sido consagrada por cualquier otro cardenal, alcanza el precio máximo. En España, las que más se cotizan son las consagradas por el cardenal Rouco Varela en la catedral de La Almudena, por el cardenal Amigo en la de Sevilla o por cualquiera de los obispos de la zona del Levante. También adquieren un alto precio las consagradas por el arzobispo de Santiago en la Catedral de Compostela o por el arzobispo de Zaragoza en El Pilar.


Las hostias se roban de dos maneras, según los expertos: «Sustrayéndolas directamente de los sagrarios o, lo que resulta más fácil, yendo a comulgar en la mano y guardando la hostia en el bolsillo en vez de tragarla». El paradero final de las hostias consagradas robadas son los diferentes ritos satánicos. «Hay una proliferación de sectas que practican misas negras, con profanaciones de hostias consagradas, estupros y torturas. Conocemos casos de vampirismo consentido. También utilizan a jóvenes de ambos sexos a los que se les agrede sexual- mente, tras haberlos drogado en el transcurso de ritos orgiásticos», explica el padre Buonaiuto.


Otras prendas que alcanzan gran valor en el mercado satánico son los diferentes ornamentos litúrgicos. Sobre .todo, las casullas. Y es que, como explica el padre Buonaiuto, «hay sectas que hacen ritos con hostias consagradas, LSD y cocaína, muchas veces dirigidos por ex sacerdotes que se han puesto al servicio .de Satanás». Manuel Guerra conoce a algún sacerdote que abandonó a Dios por el diablo. Un diablo que, según dice, «cree pero tiembla, porque tiene fe, pero carece de amor».


El padre Fortea, autor de Demoniacum y uno de los pocos exorcistas que hay en España, confirma la existencia de casos de profanación de sagrarios y de hostias y asegura que está creciendo el número de sectas satánicas. «Los chavales se inician, a veces muy jóvenes, picados por el morbo y la curiosidad. En ocasiones, comienzan con el espiritismo… Más adelante, pasan al ocultismo o al esoterismo y, por último, llegan al satanismo».


Y para conectar con alguna secta satánica nada más fácil, según Fortea, que Internet. Los jóvenes pueden bajarse  información sobre la manera de firmar un pacto con el diablo, realizar una misa negra, establecer contacto, hacer alguna kedada con algún componente de alguna secta y dar el paso al satanismo. -
Manuel Guerra, autor del Diccionario de sectas, asegura que en Italia las sectas satánicas tienen más adeptos que en España, aunque aquí también las hay, están aumentando y suelen ser de dos tipos: satanistas y luciferinas.


Según los expertos, en España hay más de 2.000 personas integradas en unas 100 sectas satánicas. Proliferan, sobre todo, en el eje Madrid-Barcelona-Levante. Las causas de su proliferación son variadas, Desde el morbo, la curiosidad, el apetito sexual, el ansia de poder o la pérdida del sentido de lo sagrado. Otras veces, este tipo de sectas actúa como «tapadera de turbios negocios de tráfico de drogas o de personas», explica el experto levantino.


Es relativamente fácil entrar en ellas, pero muy difícil salir. De hecho, los pocos que deciden romper amarras tienen que esconderse para que no los maten. Tanto es así que, según los expertos, muchos suicidios inexplicables estarían relacionados con la proliferación de los hijos de Satanás.


[El asunto es lo suficientemente serio como para tomar las precauciones debidas a la hora de distribuir la Comunión.

(cortesía: mercaba.org)


EL ATELIER DE SAN JOSÉ: CIRCUNCISIÓN DEL SEÑOR

San José impone en la Circuncisión

El Nombre de Jesús al Hijo de Dios

Cuando se hubieron cumplido los ocho días para circuncidar al Niño… José le puso por nombre Jesús (Lc. 2, 21; Mt. 1, 25).

Mientras que María Santísima y San José, incansables, continuaban en contemplativa vigilia junto al Hijo de Dios encarnado, los Ángeles del Señor, no lejos de allí, en lo hondo de un valle, se aparecían a un grupo de pastores que cuidaban sus rebaños. Escuchad la gran noticia —les dijeron— y alegraos: Os ha nacido un Salvador. Le reconoceréis por estas señas: está envuelto en pañales y recostado en un pesebre.

Las primeras invitaciones que Dios hacía en la tierra para ir a visitar a su Hijo revestido de la naturaleza humana iban dirigidas a los más pequeños, a los humildes de recto corazón, a los que los Salmos llaman “los pobres de Yahvé”: los privilegiados, cuyo oficio les identificaba con el antepasado del Mesías, David, el rey-pastor; aquellos entre los cuales se colocaría también Aquel que un día habría de decir: Yo soy el Buen Pastor

Los pastores respondieron inmediatamente a la invitación. No les fue difícil encontrar al recién nacido que el Ángel les había descrito. Varias personas se encargarían de informarles. Les dirían que, efectivamente, un hombre, al anochecer, había llamado a varias puertas pidiendo albergue para él y su joven esposa, la cual estaba a punto de dar a luz, pero que no habiendo logrado su propósito, les habían visto dirigirse hacia un establo horadado en la roca…

Y allí, en efecto, los pastores encontraron a María y a José con el Niño, como nos cuenta el Evangelio. José les recibiría y les contaría en pocas palabras cómo se había visto obligado a buscar cobijo en tan miserable lugar; luego les llevaría hasta su Esposa…

Cuando María, con expresión radiante, ejerciendo por primera vez ante los hombres su función de Madre de Dios y Mediadora, tomó en sus brazos al recién nacido para que lo vieran, José acercaría el candil al rostro del pequeño, e, instintivamente, los visitantes, se postrarían de rodillas.

A San José, esta intervención de los pastores le parecería como una visita del mismo Dios. Su corazón se inundaría de emoción, pues planeaba sobre el establo un ambiente de grandioso entre tanta simplicidad.

Luego, recibiría con gratitud los presentes de los pastores: leche, manteca, miel, lana, un corderillo tal vez… Finalmente, les preguntaría también si conocían alguna morada más decente en Belén. Y mientras los pastores volvían junto sus rebaños llenos de alegría, contando a todo el mundo lo que habían visto y oído, José se dirigía a Belén para inscribir al Niño en el registro civil y visitar una casa vacía que le habían indicado, de cuyo emplazamiento habla la tradición. Allí, al parecer, debió vivir la Sagrada Familia luego de abandonar el establo.

También se informaría sobre la posibilidad de ganarse la vida en Belén, pues pudiendo trabajar, se habría avergonzado de vivir de limosna. Además, la estación lluviosa y fría no hacía aconsejable regresar á Nazaret hasta que el Niño fuese un poco mayor. Sigue leyendo

OFICIALMENTE YA SE HABLA DE LA SITUACIÓN CANÓNICA: “CONSIDERAR LAS PERSPECTIVAS DE FUTURO”

Encuentro Roma-FSSPX: comunicado oficial de la FSSPX

de blogsantaiglesiamilitante@hotmail.com (Constantino)

En relación con el encuentro decisivo entre la Santa Sede y la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, la agencia DICI (órgano informativo de la FSSPX) publicó hoy un comunicado oficial. Traducción nuestra.

Casa General de la Sociedad de San Pío X: Mons. Fellay será recibido por el cardenal Levada el 14 de septiembre de 2011

FSSPXEl cardenal William Joseph Levada, prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, invitó al obispo Bernard Fellay, Superior General de la Sociedad de San Pío X, y sus dos asistentes, el Padre Niklaus Pfluger y Nely Padre Alain-Marc, a reunirse con él en el Palacio del Santo Oficio el 14 de septiembre de 2011. En su carta de invitación, el cardenal Levada señaló que el objetivo de este encuentro es el primero en hacer una evaluación de las discusiones teológicas realizadas por los expertos de la Congregación para la Fe y de la Sociedad de San Pío X en los últimos dos años académicos, y luego considerar las perspectivas de futuro.

Como una ayuda para realizar esta evaluación, las conclusiones de las discusiones teológicas elaboradas por los expertos de ambas partes fueron enviados a sus respectivos superiores. Así es como Mons. Fellay recibió a finales de junio el documento que será el tema de la reunión el 14 de septiembre.

En cuanto a las perspectivas de futuro, la carta del Cardenal Levada no da detalles, pero algunos -en los medios de comunicación y en otros lugares…- creo que están autorizados a hacer hipótesis, hablan acerca de la propuesta de un acuerdo formal sobre la interpretación del Concilio Vaticano II y prever la institución de una prelatura personal o de un ordinariato …. Estas hipótesis son el producto de la especulación y  sólo sus autores responden por ellos. La Sociedad de San Pío X se atiene a los procedimientos oficiales y hechos confirmados.

Como recordó el obispo Alfonso de Galarreta con motivo de las recientes ordenaciones sacerdotales en Ecône [Junio ​​29, 2011], “somos católicos, apostólicos y romanos. Si Roma es la cabeza y el corazón de la Iglesia católica, sabemos que (…) la crisis se resolverá necesariamente en Roma y por Roma. En consecuencia, el poco bien que hagamos en Roma es mucho mayor que una gran cantidad de bien que haríamos en otro lugar”.

Con esta profunda convicción Mons. Fellay va [a Roma], por invitación del Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la fe.

(Fuente: Fraternidad San Pío X / MG – DICI: 08/30/11)

EL P. MÉRAMO TAMBIÉN RESPONDE A LOS INSULTOS DEL P. BOUCHACOURT CONTRA EL P. CASTELLANI

Castellani : Teólogo Exegético – Profético – Literato
A los indoctos e incultos que vilmente desprecian al Padre Castellani, con la consabida apocaliptofobia, conviene recordarles lo que el reconocido escritor Rubén Calderón Bouchet, dice en su prólogo al libro Las Canciones de Militis del Padre Castellani, ya que es archisabido que la ignorancia es atrevida, y peor aún cuando se la detenta desde el poder y con autoridad.
Quede claro lo que afirma don Rubén en su prólogo, del Padre Castellani: su condición de teólogo y  ortodoxia doctrinal, ante aquellos que hoy quieren negarlo o ponerlo en duda al punto de encontrar oposición y alejamiento ante los Padres de la Iglesia.
Aunque muy lamentablemente toca señalarlo, su hijo, el Padre Alvaro Calderón, no lo sigue en ésto, como digno discipulo de su venerable padre, que admiraba al P. Castellani.

P. BASILIO MÉRAMO: SERMÓN PARA LA DOMÍNICA 11 POST PENTECOSTÉS – AUDIO ORIGINAL (27-AGO-2011)

Compartimos con nuestros lectores el audio del Sermón del P. Méramo correspondiente al domingo 11 de Pentecostés.


Gracias al querido P. Méramo por su generosidad.

Puede bajar este audio desde aquí

¿QUÉ MÁS PODEMOS DECIR?

 

28.08.2011 | Fuerzas Armadas | Por: Informador Público

Acto conjunto de la cúpula militar y la comunidad gay

 

http://www.informadorpublico.com/images/acto_gay.jpg

INFORMADOR PÚBLICO

La fotografía y la información fueron suministradas -tal cual la publicamos- de fuente militar. La ceremonia se realizó -nada menos- en el Salón San Martín del edificio Libertador, sede de la jefatura del Ejército y del ministerio de Defensa, organizador de la reunión por la no violencia con la presencia destacada de militantes en favor de la homosexualidad. Se impuso la concurrencia de los jefes de Estado Mayor, del Estado Mayor Conjunto, oficiales superiores, personal civil, gays y funcionarios. Sensible malestar en toda la estructura castrense de nuestra ex República.

La foto testimonia el singular acto en apoyo de la no violencia y contra la discriminación, realizado días atrás en el Ministerio de Defensa. Entusiastas -o no- de la causa, los jefes de los estados mayores de las Fuerzas Armadas exhiben carteles a favor de la comunidad gay. Toda una prueba de lealtad al cristinismo, que se piensa eterno.

SERMONES PARA LOS CRISTEROS

12 de Mayo de 1921
Catedral de Morelia, Michoacán
Sr. Cgo. Lic. Don Luis María Martínez

“Solamente la Iglesia con su decisión infalible puede otorgar a un hombre el dictado glorioso de mártir. Pero sin prevenir ese juicio supremo, nosotros podemos afirmar que la muerte de nuestros hermanos sacrificados el 12 del mes de mayo que acaba de pasar, fue heroica, fue gloriosa, fue una gracia insigne de Dios para ellos y para nosotros.

Mas la gracia de Dios no es algo aislado, sino algo que forma parte de una maravillosa cadena; no es una estrella perdida en el caos, sino un astro que entra en el concierto armonioso del universo; no es una flor que languidece en la soledad, sino que abre su cáliz para mezclar su aroma con todos los perfumes de una primavera; no es un relámpago que se pierde en la oscuridad de la noche, sino una espléndida mañana que brotó de una aurora y tendrá su mediodía.

Dios eligió a sus víctimas; Dios preparó a sus mártires. Si nos fuera dado sorprender los misterios de las almas, si pudiéramos escrutar la íntima, la sacratísima acción de Dios en los corazones, hubiéramos descubierto en la frente delas víctimas la señal de predilección y hubiéramos seguido en el secreto de su vida interior el hilo celestial que preparaba su fin glorioso. A través del tiempo atrevámonos, hermanos míos, a sondear el misterio, que siempre será dulce para el corazón evocar el recuerdo de los hermanos muertos. Miradlos.

Es el primero un anciano que consagró su vida a las nobles tareas del magisterio católico”.Julián Vargas-. ” Su virtud característica fue la firmeza inquebrantable de sus convicciones. Guardo incólume en su grande corazón la fe de Cristo sin flexibilidad ni timidez, y cuando pasó por nuestra Patria la racha revolucionaria doblegando los espíritus,como barre el huracán los flexibles tallos en los áureos trigales, él permaneció erguido, digno, sin que lo inclinaran hacia la tierra ni el peso de sus años ni la carga de su pobreza. Fue un hombre, fue un cristiano. Merecía ser mártir. En pos de él va un obrero, un representante de esa clase dignísima a la que en vano pretenden corromper los modernos agitadores porque tiene echadas hondas raíces en la tierra fecundada   en la Iglesia; -Joaquín Cornejo- “de alma de niño y corazón de fuego. Paréceme estarlo viendo, como tantas lo vi desde esta cátedra santa, reflejando en sus ojos las santas emociones de su corazón, vibrando al impulso de todos sus nobles sentimientos. Su pasión fue la Eucaristía: acercábase a menudo al banquete de los fuertes, y ¡Cuántas veces después del ímprobo trabajo, ya muy tarde, a la mitad del día, buscaba afanoso en este mismo lugar al sacerdote que pusiera en sus labios la Hostia Santa! Tuvo el anhelo, casi diría la obsesión del martirio, y pienso que con santa tenacidad arrancó al Señor esa gracia suprema. Vosotros obreros que me escucháis, compañeros suyos que recibisteis sus confidencias y fuisteis testigos de su virtud sencilla, decidme si exagero las nobles prendas de nuestro hermano muerto”.

“También cayó gloriosamente  bajo la guadaña de la muerte, en la flor de su edad, un miembro de la Asociación Católica de la Juventud Mexicana” -Rómulo González Figueroa- “Haré cumplidamente su elogio si digo que poseía el espíritu, todo el espíritu  de la benemérita institución: pureza de alma, entusiasmo juvenil, actividad de Apóstol; era lo que debe de ser un joven cristiano: una primavera, con sus floras, con sus perfumes, con sus esperanzas.

-Yo os felicito jóvenes, porque habéis tenido un mártir y plegue al cielo que, templados vuestros espíritus por su fuerte ejemplo, troquéis mañana el noble entusiasmo de la juventud por el esfuerzo varonil que salve a la Patria.-No olvidaré, mis hermanos, al sencillo, al oculto, al humildísimo cristiano” -Felipe López- “que tantas veces vimos por las calles de esta ciudad con la maroma al hombro. Era muy bueno. No os referiré rasgo alguno de su vida,porque recibió el precioso don de ocultarse siempre. Si pueden las cosas pequeñas compararse a las grandes, el humilde aguador me hace pensar en el prodigioso obrero de Nazaret cuya vida interior fue vulgar a los ojos de los hombres, cuya vida interior fue admirable a los ojos de Dios. -Y después … vienen los héroes ocultos de quienes desconocemos hasta el nombre: la doncella, que a pesar de ruda persecución tenía el valor de ostentar sobre su pecho la cinta azul y la dulce imagen de María Inmaculada. Esta Madre tiernísima  le dio sin duda a la fragilidad de su sexo el valor del heroísmo. -Y tantos otros cristianos heroicos que nosotros desconocemos, pero que Dios conoce. Sigue leyendo

ESTUDIOS DOCTRINALES: EL MATRIMONIO: LA CELEBRACIÓN DEL MATRIMONIO

ESTUDIOS DOCTRINALES:

LA CELEBRACIÓN DEL MATRIMONIO

Por la propia naturaleza de las cosas, para la validez del contrato conyugal sería suficiente el consentimiento deliberado y mutuo de los contrayentes manifestado de alguna manera extrínseca.

Pero el derecho positivo legítimo puede exigir algunas condiciones o formalidades que afecten no solamente a la licitud, sino incluso a la validez del contrato matrimonial.

La razón fundamental para exigirlo así es porque el bien público y común requiere que un contrato de tanta importancia y repercusión social como el matrimonio no se contraiga sin la debida publicidad y en forma tal que pueda probarse jurídicamente.

De hecho, en casi todos los pueblos y razas del mundo, el consentimiento matrimonial se rodea de solemnidades y ritos, tanto religiosos como profanos. La potestad civil puede señalar las formalidades y condiciones para la validez del matrimonio contraído por los infieles no bautizados; pero en el matrimonio de los cristianos —que es un Sacramento, además de un contrato natural— la potestad para señalar las condiciones pertenece exclusivamente a la Iglesia Católica.

Cuando la Iglesia señala las condiciones en que debe celebrarse el matrimonio para que sea válido ante Dios y ante la propia Iglesia, se limita a declarar cuáles son las personas inhábiles para celebrar legítimamente ese contrato (impedimentos) y cuándo ese contrato no es legítimo (por falta de verdadero consentimiento o de la debida forma al celebrarlo). Hoy debemos estudiar esta debida forma de celebrarlo.

FORMA CANÓNICA DEL MATRIMONIO

Cabe distinguir entre forma canónica ordinaria, que debe observarse en los casos corrientes y comunes, y forma canónica extraordinaria, que afecta a algunos casos revestidos de circunstancias especiales.

A)
FORMA CANÓNICA ORDINARIA

La expresa con toda claridad y precisión el Código de Derecho Canónico:

Solamente son válidos aquellos matrimonios que se celebren, ante el párroco, o ante el ordinario del lugar, o ante un sacerdote delegado por alguno de los dos y ante dos testigos por lo menos (canon 1094).

¿A quiénes afecta este canon?

Lo determina taxativamente el propio Código:

§ 1. Están obligados a guardar la forma determinada en los cánones anteriores:

.Todos los que han sido bautizados en la Iglesia católica y todos los que se han convertido a ella de la herejía o del cisma, aunque tanto éstos como aquéllos la hayan después abandonado, si es que contraen matrimonio entre sí.

Estos mismos, si contraen matrimonio con acatólicos, estén bautizados o no, aunque hayan obtenido dispensa del impedimento de mixta religión o del de disparidad de cultos.

Los orientales, si contraen matrimonio con latinos, están obligados a guardar esta forma,

§ 2. Quedando firme lo que se prescribe en el § 1, número 1°, los acatólicos, tanto los bautizados como los no bautizados, si contraen entre sí, en ninguna parte están obligados a observar la forma católica del matrimonio (canon 1099).

El § 1 de este canon ha sido gravemente modificado por razones de falso ecumenismo en el Código del año 1983. En efecto, su canon 1117 dice:

La forma arriba establecida se ha de observar si al menos uno de los contrayentes fue bautizado en la Iglesia católica o recibido en ella y no se ha apartado de ella por acto formal.

En consecuencia, ha sido suprimido completamente el § 2 del canon 1099.

Para el Derecho Canónico Católico los acatólicos que no están obligados a observar la forma canónica son los que, habiendo recibido válidamente en Bautismo, ni fueron bautizados en la Iglesia Católica, ni jamás se convirtieron a Ella. Aunque por razón del Bautismo la Iglesia Católica tiene sobre ellos plena jurisdicción —ya que solamente Ella es la única verdadera Iglesia de Cristo—, no quiere, sin embargo, obligar a estos bautizados a la forma canónica del matrimonio, para que no resulten inválidos ipso facto todos y cada uno de los matrimonios contraídos entre ellos.

El Nuevo Derecho, por el contrario, ya no obliga a la forma canónica a los que han sido bautizados en la Iglesia Católica o se han convertido a Ella de la herejía o del cisma, y después, sólo después, la han abandonado.

¿Qué se entiende por el Ordinario o Párroco?

Como ya explicamos en otra entrega, al hablar del ministro de este Sacramento, el sacerdote que asiste a la celebración del matrimonio no desempeña el oficio de ministro del Sacramento —lo son los mismos contrayentes—, sino el de testigo autorizado o notario, cuya presencia exige la Iglesia para la validez del acto.

Hasta la publicación del Decreto Tametsi, que fue redactado y promulgado por el Concilio de Trento en el siglo XVI (Denzinger 990-993), eran válidos (aunque ilícitos) los matrimonios clandestinos, o sea, los que se celebraban ocultamente, sin que asistieran sacerdote ni testigo a su celebración.

Pero, en vista de los gravísimos abusos a que tal práctica daba lugar —sobre todo en orden a abandonar al cónyuge legítimo y contraer nuevo matrimonio adulterino—, el Concilio de Trento, en el aludido Decreto, declaró absolutamente inválidos los matrimonios celebrados en la clandestinidad, o sea, sin atenerse a la forma canónica preceptuada por la Iglesia.

La resolución del Tridentino fue completada por San Pío X en el decreto Ne temere, del 19 de abril de 1908, que pasó en su casi totalidad al Código de Derecho y es la disciplina que rige actualmente en la Iglesia.

¿Quiénes son? El canon 1094 determina taxativamente quiénes son los sacerdotes que pueden y deben asistir al matrimonio para la validez del mismo.

Han de ser precisamente: el Ordinario del lugar; o el Párroco; o un Sacerdote expresamente delegado por el Obispo o el Párroco.

Cualquier otro sacerdote que no reúna estas condiciones —aunque sea cardenal, legado o nuncio apostólico, obispo, etc.— no puede asistir válidamente al matrimonio, salvo en circunstancias extraordinarias.

Nótese, sin embargo, que bajo el nombre de párrocos están comprendidos, además de éstos, aquellos de quienes se hace mención en el canon 451, a saber:

1° Los cuasi-párrocos, o sea, los que ejercen sus funciones en territorios de misión, vicariatos o prefecturas apostólicas (canon 216 § 3).

2° Los vicarios parroquiales con plena potestad parroquial, cuales son: a) El vicario actual (canon 471); b) El ecónomo (canon 472, 1°); c) El coadjutor que asume interinamente el régimen de la parroquia vacante (canon 472, 2°); d) El vicario substituto cuando el párroco se ausenta por más de una semana, una vez que el substituto ha obtenido la aprobación del ordinario (canon 465 § 4; cf. Canon 474); e) El mismo vicario substituto o sacerdote suplente, si la ausencia del párroco se debe a una causa repentina, en tanto que el ordinario no resuelva otra cosa (canon 465 § 5); f) El vicario auxiliar o regente (canon 475); g) El vicario de un párroco religioso después de haber obtenido la aprobación del ordinario, aunque no haya obtenido todavía la licencia de su superior.

El coadjutor no puede, por razón de su oficio, asistir válidamente a los matrimonios si no tiene delegación general o especial para ello. Si la hubiera recibido, podría subdelegar a un sacerdote determinado para un matrimonio determinado.

Los párrocos personales pueden asistir al matrimonio de sus súbditos en cualquier parte donde se celebren; pero a estos matrimonios puede también asistir válidamente el párroco del territorio donde se celebra el matrimonio, mientras no se demuestre que el párroco personal goza del privilegio de exclusividad.

En cuanto a los capellanes militares hay que atenerse, conforme al canon 451 § 3, a lo que la Santa Sede haya dispuesto sobre el particular.

¿Quién es el Sacerdote delegado?

El Código de Derecho Canónico determina lo siguiente:

El párroco o el ordinario local que pueden asistir válidamente al matrimonio pueden también conceder licencia a otro sacerdote para que asista válidamente dentro de los confines de su territorio respectivo (canon 1095 § 2).

La licencia que se conceda para asistir a un matrimonio, a tenor del canon 1095 § 2, debe darse expresamente a un sacerdote determinado, con exclusión de toda clase de delegaciones generales, a no ser que se trate de licencia a los vicarios cooperadores para la parroquia a la que están asignados; de lo contrario, es nula (canon 1096 § 1).

Por lo tanto, la delegación es necesaria para que el delegado pueda asistir válidamente al matrimonio dentro del territorio del delegante. Sin esa delegación expresa (no basta la tácita, ni la presunta, ni mucho menos la interpretativa), el matrimonio sería inválido, aunque el sacerdote asistente fuera cardenal, nuncio apostólico, obispo, etc.

No es preciso que el delegado sea conocido por el delegante, con tal que se le determine concretamente por el nombre o por el cargo.

Sin embargo, el delegado debe conocer y aceptar, al menos implícitamente, la delegación. Si se hubiera pedido y obtenido la delegación sin saberlo el delegado, y asistiese éste al matrimonio sin habérsele manifestado la delegación, la asistencia sería ilícita e inválida. Otra cosa sería si la hubiese pedido él mismo, pues en la petición ya va implícita la aceptación; pero aun en este caso sería ilícita su asistencia antes de notificársele la delegación, aunque estuviera ya concedida.

¿Quiénes son los testigos?

El canon 1094 requiere para la validez del matrimonio la presencia de dos testigos por lo menos.

No se exige en ellos ninguna determinada cualidad, por lo que puede servir de testigo cualquier hombre o mujer que tenga uso de razón y sea capaz de testificar.

No lo son los ciegos y sordos (a la vez), los dementes, los profundamente embriagados, etcétera.

No es lícito tomar como testigos a los acatólicos, excomulgados, entredichos o infames.

El Santo Oficio declaró expresamente, el 19 de agosto de 1891, que no deben tomarse como testigos a los herejes; pero podrían tolerarse por el Ordinario con grave causa, con tal de evitar el escándalo.

B)
FORMA CANÓNICA EXTRAORDINARIA

La Iglesia ha legislado sobre la forma de celebrarse el matrimonio en circunstancias extraordinarias.

Los principales casos son dos: a) en peligro de muerte; b) en ausencia de sacerdote competente.

a) En peligro de muerte

El Código de Derecho Canónico dispone lo siguiente:

Si no se puede tener o no se puede acudir, sin incomodidad grave, a ningún párroco, u ordinario, o sacerdote delegado que asistan al matrimonio a tenor de los cánones 1095 y 1096, en peligro de muerte es válido y lícito el matrimonio celebrado ante testigos solamente (canon 1098, 1º).

Para que sea licita y válida la celebración del matrimonio ante sólo dos testigos, sin sacerdote alguno que asista, es preciso, pues, que se reúnan las siguientes condiciones:

1ª)
Peligro de muerte, ya sea por enfermedad, por una batalla inminente, tempestad en el mar, etc. Basta que afecte a uno solo de los contrayentes y ha de estimarse moralmente, sin que el error en la estimación afecte a la validez del matrimonio, con tal que no sea del todo imprudente e injustificado.

2ª)
Que no se pueda tener o no se pueda acudir sin incomodidad grave a ningún Párroco, ni Ordinario, ni Sacerdote delegado que asistan al matrimonio, como requieren los sagrados cánones.

Por lo mismo, no tendría aplicación este canon cuando, sin incomodidad grave, se puede llamar al Párroco del lugar y éste puede acudir al llamamiento; o presentarse ante él; o acudir y presentarse en otra parroquia ante el Párroco de ella. Y esto mismo ha de aplicarse al Ordinario o al Sacerdote delegado por éste o por el Párroco del territorio.

La incomodidad grave puede consistir en algún quebranto notable, moral o material, en la salud, bienes de fortuna, fama, etc., de alguno de los contrayentes16, o también del Párroco, Ordinario o Sacerdote delegado, o de tercera persona, o del bien público.

La incomodidad ha de juzgarse moralmente, y el error sobre la gravedad de la misma no invalidaría el matrimonio.

3ª) Que haya al menos dos testigos. Estos testigos no tienen que pedir y obtener el consentimiento matrimonial de los cónyuges (ya que no son testigos cualificados o autorizables como el sacerdote); basta que los contrayentes se presten ante los testigos el mutuo consentimiento matrimonial.

La presencia de los testigos ha de ser física y simultánea, para que presencien y puedan testificar los dos a la vez el acto mismo de la celebración del matrimonio.

4ª)
Si hay otro sacerdote (que no sea párroco, ni ordinario, ni delegado) que pueda asistir al matrimonio, debe llamársele, y él debe, juntamente con los testigos, asistir al matrimonio, sin perjuicio de la validez de éste si se celebra solamente ante los testigos (canon 1098, 2°).

La presencia de este sacerdote se requiere para la licitud, si puede encontrársele fácilmente. No se requiere que se le busque con incomodidad.

b) En ausencia de sacerdote competente

El Código de Derecho Canónico dispone lo siguiente:

Si no se puede tener o no se puede acudir, sin incomodidad grave, a ningún párroco, u ordinario, o sacerdote delegado que asistan al matrimonio a tenor de los cánones 1095 y 1096, es válido y licito el matrimonio celebrado ante testigos solamente aun fuera del peligro de muerte, si prudentemente se prevé que aquel estado de cosas habrá de durar por un mes (canon 1908, 1°).

Hay que tener en cuenta lo siguiente:

1°) La ausencia del Párroco, o del Ordinario o delegado, ha de ser física, sin que sea suficiente la moral; pero a ella se equipara el caso de que el Párroco, o el Ordinario o delegado, materialmente presente, no puedan asistir a la celebración del matrimonio para pedir y recibir el consentimiento de los contrayentes por impedírselo algún grave peligro o inconveniente (por ejemplo, la persecución o castigo por parte de las autoridades civiles).

Así lo declaró la Comisión Intérprete el 10 de marzo de 1928 y el 25 de julio de 1931.

2°) Ha de preverse prudentemente que tal estado de cosas se prolongará por lo menos un mes, y esta previsión ha de fundarse en argumentos que engendren certeza moral.

Este caso puede presentarse en países de misión, en zonas invadidas por los enemigos de la Iglesia, etc.

C) VALIDEZ DE LOS MATRIMONIOS EN LA TRADICIÓN

¿Son válidos los matrimonios celebrados en la Tradición? Para responder adecuadamente a esta pregunta, debemos partir del reconocimiento de la situación de crisis y, por lo tanto, del estado de necesidad en los que nos encontramos.

Cuando en la Iglesia la situación es normal, se siguen las reglas normales

Pero cuando las circunstancias se tornan excepcionales, uno puede, en ciertas ocasiones, adoptar reglas excepcionales con el fin de encontrar la solución justa y católica para acontecimientos inusitados

Por lo tanto, un católico consciente de la crisis actual de la Iglesia, ¿debe casarse en la parroquia más cercana sin plantearse más cuestiones, o tiene el deber y el derecho de recurrir a soluciones extraordinarias?

Aquel que comprueba la inmensa crisis que sacude a la Iglesia; aquel que rechaza una liturgia protestantizada, una libertad religiosa masónica, un ecumenismo apóstata, una desaparición de la autoridad bajo la colegialidad; aquel que quiere conservar la Misa tradicional, la Sagrada Escritura según su texto y su interpretación tradicionales, el Catecismo tradicional, es claro que se encontrará ante un caso totalmente imprevisto por el legislador y que la simple aplicación del derecho ordinario ya no puede alcanzarle para santificarse normalmente.

En un tiempo extraordinario como el de hoy, el católico fiel sabe que debe buscar en el mismo Derecho Canónico una regla de conducta que le permita vivir su vida cristiana y santificarse sin abandonar la Iglesia ni dejarse llevar por los errores difundidos hasta por la misma Jerarquía.

Los fieles tienen el deber y, por lo tanto, el derecho de buscar la salvación de sus almas en la sana doctrina de la Fe y en la gracia de los Sacramentos, acudiendo a los sacerdotes que se lo garanticen.

Para esos casos de crisis y de necesidad, el Derecho Canónico prevé todo lo imprescindible para la validez del Matrimonio.

Los católicos pueden y deben contraer matrimonio conforme a la Tradición de manera realmente válida, dentro del más estricto Derecho Canónico, que contempla excepciones a la obligación de guardar la “forma canónica”.

Especialmente es el segundo caso que hemos considerado el que rige nuestra situación: Si no se puede tener o no se puede acudir, sin incomodidad grave, a ningún párroco, u ordinario, o sacerdote delegado que asistan al matrimonio a tenor de los cánones 1095 y 1096, es válido y licito el matrimonio celebrado ante testigos solamente aun fuera del peligro de muerte, si prudentemente se prevé que aquel estado de cosas habrá de durar por un mes.

Es de notar que el Derecho Canónico es muy generoso con los términos “grave inconveniente”.

Ahora bien, en las presentes condiciones de la Iglesia, que resulta de una grave situación de crisis, los novios no pueden recurrir a un sacerdote provisto de los poderes sin un grave inconveniente de orden propiamente religioso.

Ese “grave inconveniente” se origina fundamentalmente en tres fuentes: la Nueva Misa, el laxismo moral de los sacerdotes, y sus errores doctrinales.

Un motivo serio que impide a nuestros fieles acercarse al Párroco o al Ordinario del lugar para guardar la forma canónica es la reforma litúrgica. Ellos tienen derecho a concertar su matrimonio en el marco de la Misa de Esponsales, rezada según el rito multisecular de la Iglesia Romana, en virtud del derecho perpetuo conferido por la Bula Quo Primum Tempore.

Además, también tienen derecho a recibir el Sacramento del Matrimonio sin ser sometidos a una formación que se aleja de la fe, sea en cuanto a la doctrina sobre los fines del matrimonio, sea en cuanto a la moral conyugal, sea en cuanto al deber de procrear.

Se podrá objetar que, si bien el casamiento de los católicos fieles a la Tradición se apoya sobre el canon 1098 (casamiento sin forma canónica, ante sacerdote sin delegación y dos testigos), ¿no hay allí una usurpación de jurisdicción?

La respuesta es categóricamente negativa.

El sacerdote que asiste a ese casamiento no reivindica de ninguna manera una jurisdicción que no posee, sino que, según los términos del canon 1098, está presente porque “si hay otro sacerdote que pueda asistir, debe llamársele, y él debe, juntamente con los testigos, asistir al matrimonio”.

Todos los casos de casamientos celebrados “en la Tradición”, es decir, sin la forma canónica, lo han sido dentro de los términos previstos por el canon 1098: ante testigos, y el sacerdote como un testigo naturalmente fiable, pero no el “testigo canónico” de la “forma canónica”.

Por otra parte, es necesario aclarar bien que no se requiere jurisdicción propiamente dicha para la validez del matrimonio.

Incluso la impropiamente llamada jurisdicción para los matrimonios, puede suplirse de la misma manera que para las confesiones conforme, al canon 209:

En caso de error común o de duda positiva y probable, tanto de derecho como de hecho, la Iglesia suple la jurisdicción así en el fuero externo como en el interno.

Existe error común de hecho cuando son muchos, con relación al lugar, los que yerran acerca de la existencia de la jurisdicción.

Se da el error común de derecho cuando públicamente se pone una causa por sí misma de inducir a error a la mayor parte de los fieles, siendo generalmente ignorada la carencia de la jurisdicción.

Duda positiva es aquella que se funda en razones, no en la simple ignorancia.

La duda es probable cuando las razones para creer que existe la jurisdicción son fuertes, aunque estén contrarrestadas por otras razones también serias.

La duda de derecho es la que se refiere a la ley, ya sea a su existencia o a su sentido.

La duda de hecho es la que se refiere a un hecho concreto o particular.

La razón de la suplencia en el caso de error común es el bien común, que exige certeza sobre el ejercicio de la jurisdicción, en cuanto públicamente pueda interesar, no en lo que sea de interés meramente privado.

Como el interés sobre la validez del matrimonio no puede decirse que sea únicamente privado, la Comisión Intérprete declaró el 26 de marzo de 1952 (AAS 44 [1932] 497) que la prescripción del canon 209 sobre la suplencia de la jurisdicción debe aplicarse también en el caso del sacerdote que, careciendo de delegación, asiste a un matrimonio.

La asistencia al matrimonio no implica jurisdicción, pero en muchos casos, como en éste, se rige por sus mismas leyes.

Por todo lo dicho, es perfectamente fundado y lícito recurrir al canon 1098, y, de este modo, los casamientos en la Tradición son realmente válidos.

¿MONS. WILLIAMSON VA POR EL “NO”?

COMENTARIOS ELEISON 215: ” REGALOS GRIEGOS ” II

de cristero07 en Ecce Christianus

“Pero, su Excelencia, ¿cómo pudo en el “Comentarios Eleison” (214) de la semana pasada poner en duda, como lo hizo, la sinceridad y buena fe de los oficiales Romanos que únicamente están intentando dar fin a la alienación de la Sociedad de San Pío X de la Iglesia oficial? Los comparó con los Griegos que deliberadamente engañaron a los Troyanos utilizando al Caballo de Troya. ¡Pero si todo lo que quieren es superar la larga y dolorosa división entre los Católicos de la Tradición y la Autoridad de la Iglesia!”

Respuesta, uno no necesita poner en duda la sinceridad y buena fe de estos Romanos. ¡Ahí, precisamente, está el problema! Después de casi 500 años de Protestantismo y Liberalismo nuestra era está tan confundida y perversa que el mundo está hoy en día lleno de personas que hacen el mal aún cuando están convencidas de que están haciendo el bien. Y entre más convencidas están estas personas de que están haciendo el bien, más peligrosas pueden llegar a ser porque con una mayor fuerza de la sinceridad subjetiva y buenas intenciones empujan hacia obrar mal objetivamente, y arrastran a otros consigo. Entre más sinceramente convencidos estén los Romanos de hoy en día de que su Nueva iglesia está en lo correcto, más eficazmente destruirán la verdadera Iglesia.

“Pero, su Excelencia, ¡sólo Dios juzga las intenciones de ellos!”

Cuando está en juego la defensa de la Fe, las intenciones subjetivas son comparativamente poco importantes. Si es con buena intención que los Romanos tratan de jalar a la FSSPX a la corriente de la Iglesia oficial, pueden agradarme personalmente pero aborreceré sus errores. Si sus intenciones no son buenas porque saben que están intentando destruir la Fe verdadera, entonces no serán de mi agrado e igualmente aborreceré sus errores. El que sean agradables o no, así como el que sean o no de mi agrado, es de poca o nula importancia comparado con esos errores a través de los cuales están, objetivamente, destruyendo a la Iglesia.

Cuando hombres agradables están haciendo proselitismo basándose en errores terribles, es demasiado fácil decir o que sus errores son tan agradables como ellos, en cuyo caso los hombres nos inclinan hacia el liberalismo; o que los hombres son tan terribles como sus errores, en cuyo caso los errores de los Papas Conciliares nos inclinan al sedevacantismo. Pero la realidad actual es que nunca en toda la historia de la humanidad ha sido tan sencillo para los hombres ser al mismo tiempo tan agradables como sus errores horribles. Esa es nuestra era. Lo veremos peor únicamente bajo el Anticristo, pero son sus precursores que ya están dirigiendo al mundo hacia su ruina.

Mientras tanto, los Romanos que el 14 de Septiembre van a reunirse con los líderes de la FSSPX están ciertamente convencidos de que había que remodelar la Iglesia según el Vaticano II, y en ese caso están en un grave error, pero pueden ser escogidos por su encanto personal para ayudar a acercar a la FSSPX a la Roma oficial. Entonces no se sorprendan, queridos lectores, si a la FSSPX se le hará ver como si estuviese rechazando las nobles ofertas y buenas intenciones de Roma, pero ese no será el caso. Cualquier rechazo de la FSSPX será únicamente con respecto a los terribles errores. ¡Que viva la Roma verdadera! ¡Que vivan los Romanos encantadores! ¡Pero que mueran sus errores!

 ”Su Excelencia, ¿cuál es su error esencial?”

El poner al hombre en el lugar de Dios. Están cayendo en la apostasía y llevándose consigo a un sinfín de almas.

Kyrie Eleison

P. CERIANI: SERMÓN PARA LA DOMÍNICA UNDÉCIMA POST PENTECOSTÉS

UNDÉCIMO DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

Dejando Jesús otra vez los confines de Tiro, se fue por los de Sidón, hacia el mar de Galilea, atravesando el territorio de la Decápolis. Y presentáronle un hombre sordo y mudo, suplicándole que pusiese sobre él su mano para curarle. Y apartándole Jesús del bullicio de la gente, le metió los dedos en las orejas, y con la saliva le tocó la lengua, y alzando los ojos al cielo arrojó un suspiro y díjole: Efeta, que quiere decir: abríos. Y al momento se le abrieron los oídos y se le soltó el impedimento de la lengua, y hablaba claramente. Y mandóles que no lo dijeran a nadie. Pero cuanto más se lo mandaba, con tanto mayor empeño lo publicaban, y tanto más crecía su admiración, y decían: Todo lo ha hecho bien: Él ha hecho oír a los sordos y hablar a los mudos.

Más que la curación del sordomudo del Evangelio de hoy, nos asombran las ceremonias con que el Señor procedió a obrar tal milagro.

A otros desgraciados sanó Jesús con su palabra llena de autoridad.

Con éste, en cambio, emplea un ceremonial complicadísimo: le aparta de la gente, le mete los dedos en las orejas, alza los ojos al cielo, lanza un suspiro y pronuncia aquella palabra misteriosa, Efeta, que quiere decir: ¡Abríos!

Algún secreto debió encerrarse en este ceremonial, puesto que Jesús no necesitaba de ritos externos para curar al sordomudo.

Pidamos luz celestial para llegar a conocerlo.

No apartemos nuestros ojos del cuadro atractivo del Salvador pronunciando sobre el sordomudo su Efeta

Sin lugar a dudas, existe un fundamento racional de las ceremonias y ritos externos empleados.

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Un sordomudo es presentado a Jesús, para que se digne imponerle las manos. El Señor, en cambio, usa en su curación de un rito no acostumbrado en casos análogos. ¿Por qué? Sigue leyendo

ESPECIALES DE CRISTIANDAD CON EL P. CERIANI: AUDIOS Y TEXTOS PARA BAJAR Y ESCUCHAR ON LINE

RESTABLECER LA VERDAD

EL PADRE LEONARDO CASTELLANI, DOCTOR SACRO UNIVERSAL VILIPENDIADO Y TRATADO DE HEREJE POR EL SUPERIOR DE DISTRITO AMÉRICA DEL SUR DE LA (NEO) FSSPX. LA CAUSA DIRECTA: LA EXÉGESIS DEL P. CASTELLANI SOBRE EL APOCALIPSIS. POSICIÓN GRAVÍSIMA CON LA QUE EL P. BOUCHACOURT Y OTROS SACERDOTES HAN ESTADO PERSIGUIENDO Y AMEDRENTANDO A LOS FELIGRESES TRAS LA SALIDA DEL P. GROSSO. CREEMOS DEBER DE TODO CATÓLICO, NO SÓLO DE LOS FELIGRESES Y SACERDOTES DE LA FRATERNIDAD RESTABLECER LA VERDAD.

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El Superior del Distrito de América del Sur de la Fraternidad Sacerdotal San Pío, Padre Christian Bouchacourt, el domingo 14 de agosto de 2011 hizo anunciar a los feligreses de Córdoba lo siguiente:

El Padre Grosso, anteponiendo las enseñanzas del Padre Castellani por sobre los Padres de la Iglesia, ha decidido dejar la Fraternidad.

En los que han oído o leído estas palabras del Padre Bouchacourt ha quedado claro que lo enseñado por el Padre Leonardo Castellani contradice la doctrina de los Padres de la Iglesia.

Esto no responde a la verdad de las cosas; y pretender que los feligreses lo acepten constituye una mentira.

Este tema está íntimamente ligado con la apreciación de la crisis actual, su diagnóstico y la actitud respecto de ella.

De allí deriva la llamada “estrategia de la FSSPX” en sus relaciones con la Roma anticristo y modernista.

Es nuestro deber, por lo tanto, responder, no sólo a la acusación contra el Padre Leonardo Castellani, sino también y especialmente:

- Establecer bien las dos hipótesis en disputa.

- Hacer ver cómo la mala estrategia de la FSSPX es consecuencia de su errada opinión.

- Presentar la verdadera estrategia

Nuestros Especiales de agosto tendrán, por lo tanto, tres partes:

I.- El Padre Castellani y los Santos Padres

II.- La Parusía y los sucesos que la entornan

III.- ¿Cuál es la verdadera estrategia?

Audios de los Especiales de Cristiandad con el P. Ceriani Agosto-2011

Para escuchar:

Primera Parte:


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Segunda Parte:


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Tercera Parte:


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Textos de la ponencia en Word:

Primera Parte: Primera Parte

Anexo de San Ireneo Tomado del P. Van Rixtel: San Ireneo sobre el milenio

Segunda Parte: Segunda Parte

Tercera Parte: Tercera Parte

ESPECIALES DE CRISTIANDAD CON EL P. CERIANI – AGOSTO 2011 – 3º PARTE

RESTABLECER LA VERDAD

TERCERA PARTE

El Superior del Distrito de América del Sur de la Fraternidad Sacerdotal San Pío, Padre Christian Bouchacourt, el domingo 14 de agosto de 2011 hizo anunciar a los feligreses de Córdoba lo siguiente:

El Padre Grosso, anteponiendo las enseñanzas del Padre Castellani por sobre los Padres de la Iglesia, ha decidido dejar la Fraternidad.

Ya hemos respondido a la acusación contra el Padre Leonardo Castellani.

También hemos establecido claramente las dos hipótesis en disputa, haciendo ver que la mala estrategia de la FSSPX es consecuencia de su errada opinión.

Nos queda, por último presentar la verdadera estrategia.

Para ello nos serviremos, en gran medida, del trabajo de Jean Vaquié: Los dos combates y la batalla preliminar

Y para concluir responderemos a la objeción de que esta estrategia desanima y lleva a la desesperación.

LOS COMBATES A PELEAR

Es cada vez más evidente que la lucha contrarrevolucionaria se desarrolla en dos niveles:

1º) Un combate «conservador»

2º) Un combate para «restablecer la Realeza de Cristo Rey»

1º) EL COMBATE «CONSERVADOR»

En primer lugar, se manifiesta claramente que debemos combatir para conservar las últimas posiciones que nos quedan. Es necesario, con toda necesidad, conservar nuestros Prioratos, nuestras Capillas, nuestros Centros de Misa, nuestros Monasterios, nuestros Retiros y Casas para Retiros, nuestras Escuelas, nuestras Asociaciones, nuestras Publicaciones…

Nos hallamos personalmente comprometidos en una serie de combates «conservadores», de pequeña amplitud, es cierto, que, sin embargo, no podemos ni debemos menospreciar ni, mucho menos, abandonar… Sería desertar… Nosotros somos los principales combatientes.

Este el combate inferior. Una batalla defensiva, una confrontación de mantenimiento.

2º) EL COMBATE PARA «RESTABLECER LA REALEZA DE CRISTO REY»

Pero, por sobre estos innumerables compromisos conservadores, y más importante aún, es el combate por el restablecimiento de la Realeza Social de Jesucristo, la reconstrucción de la Civilización Cristiana, que implica el triunfo del Corazón Inmaculado de María y el establecimiento de su Reinado.

Nuestro Señor y su Santísima Madre obran misteriosamente, como es su costumbre; combaten a nivel de las almas, de las familias y de las sociedades, pero de manera oculta, silenciosa. Y esa lucha divina, en la cual Jesús y María son los agentes principales, tiene por objetivo extirpar el poder de la Bestia y restaurar su propio Reino.

Este el combate superior. Una batalla ofensiva, una confrontación de reconquista, una lucha decisiva y principal.

SABER DISTINGUIR

Estos dos combates, el de mantenimiento y el de reconquista, existen por voluntad divina y, por lo tanto, no podemos eludirlos.

Estas dos luchas están entremezcladas, porque ambas tienen los mismos combatientes, los cuales tienen de este modo que intervenir en dos refriegas diferentes: en la de mantenimiento como actores principales, en la decisiva como actores secundarios, a las órdenes de Cristo Rey y María Reina.

Es importantísimo no confundir ambos combates, es necesario distinguirlos, porque ellos tienen objetivos diferentes y, por lo mismo, también poseen estrategias distintas. Sigue leyendo

ESPECIALES DE CRISTIANDAD CON EL P. CERIANI – AGOSTO 2011 – 2º PARTE

RESTABLECER LA VERDAD

SEGUNDA PARTE

El Superior del Distrito de América del Sur de la Fraternidad Sacerdotal San Pío, Padre Christian Bouchacourt, el domingo 14 de agosto de 2011 hizo anunciar a los feligreses de Córdoba lo siguiente:

El Padre Grosso, anteponiendo las enseñanzas del Padre Castellani por sobre los Padres de la Iglesia, ha decidido dejar la Fraternidad.

Hemos respondido ayer a la acusación contra el Padre Leonardo Castellani.

Hoy vamos a establecer las dos hipótesis en disputa, haciendo ver que la mala estrategia de la FSSPX es consecuencia de su errada opinión.

1.- Las dos hipótesis sobre los Sucesos Futuros

Mucha gente se pregunta:

¿Qué haremos?

El Padre Leonardo Castellani respondió:

Vosotros esperáis de mí respuestas de profeta, y yo no soy profeta; respuestas de político, y yo no soy político; soy solamente teólogo, y aun ni tanto. Yo no puedo ver mucho en términos políticos, y sólo puedo considerar ahora en términos religiosos. Un profeta podría responder en forma absoluta; un político en forma conjetural; yo puedo solamente responder en forma condicionada.

¿Y cuál es tu respuesta?

El porvenir próximo del mundo depende de un problema teológico que puede resumirse en dos hipótesis:

1ª) Sea que Jesucristo debe venir para consumar su Reino juntamente con el fin del mundo

2ª) Sea que Jesucristo debe venir para consumar su Reino antes del fin del mundo.

¿Cuál es la diferencia?

En el primer caso, si la Parusía, el Juicio Final, el Fin del Mundo y el Reino de Dios son cosas simultáneas, es muy probable que antes de esa liquidación total se produzca una profunda purificación de la Iglesia por el dolor.

Luego tendrá lugar la manifestación del Espíritu Santo en grandes santos varones, un gran triunfo de la Iglesia, un período de oro para la religión cristiana y la conversión de Europa, y por ella del mundo.

Sería el último período, por cierto, en el cual se acaben de cumplir las profecías, principalmente la de la conversión del pueblo judío y la del único rebaño con el único Pastor.

Ese período no podrá ser largo; quizás el tiempo de una vida humana, quizás 15 o 25 años.

Y después volverán, con la fuerza incontrastable de la catástrofe, las fuerzas demoníacas tremendas que vemos en acción en estos momentos; entonces se afianzará la gran apostasía, sonarán las últimas trompetas, derramando las últimas copas; y tendrá lugar la tribulación magna, cual no la ha habido desde el principio del mundo acá, la persecución externa e interna a la vez hasta el grado de lo insoportable, que deberá ser abreviada para que no perezca toda carne.

En la segunda hipótesis, si Cristo ha de venir antes, para vencer al Anticristo, y para reinar por un período en la tierra; es decir, si la Parusía, el Juicio Final y el Fin del Mundo no coinciden, sino que son dos sucesos separados (como creyeron la tradición apostólica y los Santos Padres más antiguos), entonces esa esperanza de un próximo triunfo temporal de la Iglesia no tiene fundamento; ni tampoco todas las profecías particulares que se apoyan en ella.

En ese caso, la actual persecución irá aumentando hasta su maximum; entonces se afianzará la gran apostasía, sonarán las últimas trompetas, derramando las últimas copas; y tendrá lugar la tribulación magna, cual no la ha habido desde el principio del mundo acá, la persecución externa e interna a la vez hasta el grado de lo insoportable, que deberá ser abreviada para que no perezca toda carne.

Y tú, ¿qué dices?

Yo os digo: morituri te salutant. Elijamos la peor hipótesis. Pongamos nuestra esperanza en Cristo y en su Venida, y nadie puede vencernos.

Lo que vivimos es una inmensa revolución enteramente decidida a liquidar los restos de la Antigua Cristiandad europea, frente a la cual no se ve nada capaz de impedírselo.

Es posible que esa Cristiandad europea sea el famoso katéjon de San Pablo, es decir, el Obstáculo que ataja la manifestación del Misterio de Iniquidad y que debe ser quitado de en medio antes que se manifieste el Anticristo.

Es este caso, la Iglesia vuelve a las catacumbas, desaparecen las patrias, y los pocos capaces del coraje terrible de seguir fieles a Cristo se repliegan sobre sí mismos a defender su fe y pedir su Segunda Venida.

Es decir:

1º) esta estructura externa de la Iglesia Católica, creada por la Contrarreforma y hoy casi impotente del todo y minada de internos morbos, se deshace;

2º) las patrias dejan de ser cosas sacras, convirtiéndose las naciones en organizaciones enormes de bandidaje en gran escala, es decir, en las fieras que vio Daniel en su visión y predijo que volverían;

3º) los que creen en la divinidad de Cristo son sujetos a la persecución doble:

1ª) persecución de los poderes políticos unificados por la Bestia atacan sus bienes y sus cuerpos, hasta la pena de muerte.

2ª) al mismo tiempo, persecución de una falsa religión universal y poderosísima, que llegará quizás a apoderarse de la misma Sede Romana y atacará sus almas.

Y mientras tanto, ¿qué hacemos? Sigue leyendo

ESPECIALES DE CRISTIANDAD CON EL P. CERIANI – AGOSTO 2011 – 1º PARTE – ANEXO P. ANTONIO VAN RIXTEL

LOS PADRES APOSTÓLICOS

TESTIGOS DE LOS COMIENZOS

(SIGLOS l-ll)

Después de la Ascensión del Señor al Cielo y de la venida del Espíritu Santo en Pentecostés, los Apóstoles, cumpliendo el mandato de Cristo, se dispersaron por todo el mundo entonces conocido para llevar a cabo la misión que el Señor mismo les había confiado.

Muy pronto, comenzando por Jerusalén y por Judea, el Cristianismo se extendió por toda Palestina y llegó a Siria y Asia Menor, al norte de África, a Roma y hasta los confines de Occidente. En todas partes, los Apóstoles y los discípulos de la primera hora transmitieron a otros lo que ellos habían recibido, dando así origen a la Tradición.

Los primeros eslabones de esta larga cadena que llega hasta nuestros días son los Apóstoles; de ellos penden, como eslabones inmediatos, los Padres y escritores de finales del siglo I y primera mitad del siglo II, a los que habitualmente se denomina apostólicos por haber conocido personalmente a aquellos primeros.

El nombre proviene del patrólogo Cotelier que, en el siglo XVI, hizo la edición príncipe de las obras de cinco de esos Padres, que según él «florecieron en los tiempos apostólicos». En esa primera edición, figuran la Epístola de Bernabé (que entonces se supuso equivocadamente que había sido escrita por el compañero de San Pablo en sus viajes apostólicos); Clemente Romano (que efectivamente, según el testimonio de San Ireneo, conoció y trató a los Apóstoles Pedro y Pablo); Hermas (a quien erróneamente se identificó con el personaje de ese nombre citado por San Pablo en la Epístola a los Romanos); Ignacio de Antioquía (que muy bien pudo conocer a los Apóstoles), y Policarpo (de quien San Ireneo testimonia explícitamente que había conocido al Apóstol San Juan).

Estos, como los hemos llamado, no se proponen defender la fe frente a paganos, judíos o herejes (aunque algún eco de tal defensa se encuentra de vez en cuando), ni pretenden desarrollar científicamente la doctrina, sino que tratan de transmitirla como la han recibido, con recuerdos e impresiones a veces muy personales. Su estilo es, por eso, directo y sencillo; hablan de lo que viven y de lo que han visto vivir a los primeros discípulos: aquellos que conocieron a Cristo cuando vivía entre los hombres y tocaron—como afirma San Juan—al mismo Verbo de la vida (cfr. 1 Jn 1, 1).

La datación de estos escritos va desde el año 70 (en vida, por tanto, de algunos de los Apóstoles) hasta mediados del siglo II, cuando muere Policarpo de Esmirna, que había conocido al Apóstol San Juan.

El Testimonio de Nuestra Esperanza

Padre Antonio Van Rixtel

Páginas 606-608

De la obra de Buenaventura Caviglia Cámpora:

Apocalipsis hacia el Tercer Milenio

Editoria Gladius

(los destacados son nuestros)

No es posible tratar aquí en toda su extensión las grandes maravillas que innumerables profecías anuncian para aquel tiempo; profecías cuyo lenguaje supera a la más rica de las imaginaciones.

que muchos exégetas rechazan la interpretación literal de esas profecías; unos las alegorizan aplicándolas a la Iglesia en la presente edad, otros las colocan para los tiempos después del juicio final.

La mayoría de los rnilenaristas modernos esquivan hábilmente esta cuestión, para no ser tachados de milenaristas crasos. Y se entiende eso; pues la nota característica del milenarismo craso es que, poniendo a los santos resucitados con Cristo reinando en la tierra, les aplican sin distinción alguna todas las profecías, aun aquellas que solamente son aplicables a los viadores. Así que los milenaristas modernos, es decir, aquellos que propugnan el milenarismo moderado y espiritual, no atentos a la distinción entre la Jerusalén celestial (lugar donde estará Cristo con sus santos resucitados), y la terrenal (centro de aquel reino glorioso que ha de recibir el residuo fiel” de la casa de Jacob, después de ser acrisolado y purificado en la prueba) se encuentran en un embarazo muy grave frente a esas profecías.

Sin embargo, tanto los milenaristas católicos de los primeros siglos, como aquellos no-milenaristas cuya opinión menciona Jerónimo (cuando refiriéndose a esas profecías dice: “Hay quienes esperan todo esto para un tiempo futuro, cuando se salve todo Israel (Rom.11) y con él la plenitud de las nacionesM.L. 24, 587-9) sostienen que todos esos maravillosos anuncios proféticos han de cumplirse después de ·los tiempos del Anticristo y antes del juicio final.

Empero, frente a esta gran divergencia de opiniones exegéticas tenemos un asidero bien fijo.

San Ireneo en el quinto tomo de su libro “Contra las herejías”, cap. 33, refiriéndose a las profecías que anuncian la renovación de todas las cosas, da testimonio de la exégesis de los Presbíteros y del Señor mismo, diciendo que esas profecías “pertenecen sin contradicción alguna a los tiempos del Reino, cuando reinarán los justos que habrán de resucitar de entre los muertos.

Entonces la creación, renovada y liberada, producirá en abundancia toda clase de manjares, del rocío del cielo y de la fertilidad de la tierra: como refieren los Presbíteros que conocieron a Juan, discípulo del Señor, haberlo oído de él, según las enseñanzas del Señor, quien, refiriéndose a aquellos tiempos, decía: días vendrán en que se producirán vides con diez mil sarmientos cada una, y en un sarmiento diez mil ramas, y en cada gajo diez mil renuevos, y en cada renuevo diez mil racimos, y en cada racimo diez mil granos y cada grano exprimido dará veinticuatro metretas de vino. Y cuando alguno de aquellos santos tomare algún racimo, el otro le dirá: “yo soy el racimo mejor, tómame a mí, bendice por mí al Señor.

De la misma manera (decía el Señor) que el grano de trigo habría de producir diez mil espigas, y cada espiga tendría diez mil granos, y cada grano diez mil libras de harina clara y limpia, y lo mismo los restantes frutos, las semillas y la hierba, según la naturaleza propia de cada uno, y que todos los animales se alimentarían con estos frutos de la tierra, se tomarían pacíficos y concordes entre sí, y estarían sometidos a los hombres con toda sumisión.

“De esto da testimonio Papías, oyente de Juan y compañero de Policarpo, varón antiguo, en el cuarto de sus libros, pues fueron cinco los que escribió. Y añadió diciendo: Estas cosas creíbles son para los creyentes. Y como Judas, el traidor, no lo creyese y preguntase cómo realizaría el Señor semejantes producciones, cuenta que el Señor le respondió: “Lo verán los que lleguen a esos tiempos”.

He aquí la base de toda nuestra argumentación que desarrolla San Ireneo para probar que la renovación de todas las cosas, indiscutiblemente, tendrá lugar en el día de la revelación del Señor y de la manifestación de los hijos de Dios, que han de resucitar de entre los muertos para recibir el Reinado sobre la tierra renovada. Aún cuando fuera una simple sentencia personal no sería de desechar, puesto que San Ireneo tiene gran autoridad, y sus argumentos son sumamente fuertes. Pero hay más. Sabemos por el mismo San Ireneo, que la exégesis que él sostiene es una doctrina recibida por tradición de los Apóstoles y del Señor mismo. Es decir, que aquí estamos, sin duda alguna, frente a la “exégesis” del Señor Jesús. Pues esto es lo que lisa y llanamente afirma Ireneo, llamado “el Testigo de la Tradición” por antonomasia”.

ESPECIALES DE CRISTIANDAD CON EL P. CERIANI – AGOSTO 2011 – 1º PARTE: EL PADRE CASTELLANI Y LOS SANTOS PADRES

RESTABLECER LA VERDAD


El Superior del Distrito de América del Sur de la Fraternidad Sacerdotal San Pío, Padre Christian Bouchacourt, el domingo 14 de agosto de 2011 hizo anunciar a los feligreses de Córdoba lo siguiente:

El Padre Grosso, anteponiendo las enseñanzas del Padre Castellani por sobre los Padres de la Iglesia, ha decidido dejar la Fraternidad.

En los que han oído o leído estas palabras del Padre Bouchacourt ha quedado claro que lo enseñado por el Padre Leonardo Castellani contradice la doctrina de los Padres de la Iglesia.

Esto no responde a la verdad de las cosas; y pretender que los feligreses lo acepten constituye una mentira.

Este tema está íntimamente ligado con la apreciación de la crisis actual, su diagnóstico y la actitud respecto de ella.

De allí deriva la llamada “estrategia de la FSSPX” en sus relaciones con la Roma anticristo y modernista.

Es nuestro deber, por lo tanto, responder, no sólo a la acusación contra el Padre Leonardo Castellani, sino también y especialmente:

- Establecer bien las dos hipótesis en disputa.

- Hacer ver cómo la mala estrategia de la FSSPX es consecuencia de su errada opinión.

- Presentar la verdadera estrategia

Nuestros Especiales de agosto tendrán, por lo tanto, tres partes:

I.- El Padre Castellani y los Santos Padres

II.- La Parusía y los sucesos que la entornan

III.- ¿Cuál es la verdadera estrategia?

PRIMERA PARTE

1.- La cuestión del Milenismo

2.- San Jerónimo y San Agustín

3.- Supuesta condena del Milenismo

1.- LA CUESTIÓN DEL MILENISMO

La exégesis de toda la Escritura voltea hoy día en torno de la exégesis del Apokalipsis; y la exégesis del Apokalipsis voltea en torno del Capítulo Veinte. Esta es la situación neta.

Este capítulo puede interpretarse alegóricamente o bien literalmente; es decir, o es una alegoría o “mito”, o es una profecía. No hay otra salida.

El capítulo XX predice esencialmente dos resurrecciones al fin del mundo; y entre ellas un largo período de tiempo (“mil años”) de prosperidad de la Iglesia, llamado “el Milenio” o el Reino Milenario.

Hay tres interpretaciones posibles del Apokalipsis y nada más que tres; dos católicas y una herética:

1ª) La interpretación literal patrística. Ella cree, como he dicho, que habrá en efecto dos resurrecciones después de la Venida de Cristo y la derrota del Anticristo, y un nuevo reino de Cristo en la tierra de gran paz y prosperidad; y este espacio de tiempo será el Juicio final, con la resurrección Universal, también de los malvados, al final.

Los que exponen totalmente esta doctrina son San Ireneo Obispo de Lyon en el siglo II, y el retórico Lactancio, el maestro de San Agustín en el siglo cuarto, y en gran parte uno de los cuatro Doctores Máximos de la Iglesia Latina, San Ambrosio, también maestro de San Agustín. Todos los demás fragmentariamente; pero es común a toda la Iglesia. Naturalmente estoy hablando de los escritos que nos quedan: muchas obras dese tiempo se han perdido y nos quedan fragmentos o solamente el título.

2ª) Casi al mismo tiempo que los Apóstoles, viviendo el Apóstol Juan, un hereje de origen judío, Kerinthos, suscitó una complicada herejía con una interpretación carnal o crasa de las profecías escatológicas: que según él predicen la restauración o instauración del poderío judío en el mundo por medio de Cristo, un reino mundano en el cual los judíos cristianos se van a vengar de sus enemigos incluso por medio de guerras, la restauración de la ley de Moisés con la circuncisión, el Templo y los sacrificios de animales; o sea, la idea de los fariseos en tiempo de Cristo y finalmente, como recompensa por las penurias sufridas por los justos, grandes fiestas, festejos y francachelas, bastante carnales al parecer, si no obscenas; lo cual pone furioso a San Jerónimo.

“Milenismo carnal, milenismo craso o kiliasmo” se llama esta herejía.

Encontrarán Uds. en la literatura actual con mucha frecuencia escritos sobre el “milenarismo” (mejor es decir “milenismo”) dividido en dos: “milenismo espiritual y milenismo carnal”. Esta división ocasiona fácilmente el error de creer hay un género llamado milenismo y dos especies de él, el espiritual y el carnal. No hay tal cosa: existe la interpretación literal de los Padres de la Iglesia y su corrupción por Kerinthos; una herejía; no pueden alinearse juntas ni referirse al mismo género. Este error es hoy día frecuente; y el culpable, por desgracia, es San Jerónimo.

3ª) La tercer interpretación es el “alegorismo” inventado por el hereje donatista Tyconio en el siglo IV, la cual adoptó San Agustín después de ser milenista o literalista (en el sermón 259) y le comunicó un enorme impulso hasta nuestro días, en que es la más frecuentemente enseñanza, aunque no la única
como pretenden muchos alegoristas; no lo pretendió San Agustín por cierto, el cual expresamente dice que no sabe si es la verdadera.

Lactancio expone cumplidamente casi todos los puntos capitales del “milenismo espiritual”, a saber:

1- Surgirá en el mundo el Anticristo, un ser personal no colectivo, un Tirano, el “Emperador Plebeyo”.

2- Perseguirá a la Iglesia hasta extinguirla —aparentemente.

3- Durará poco la persecución: tres años y medio.

4- Cristo volverá entonces y con una palabra (con “un aliento de su boca”) derrotará al Tirano.

5- Resucitarán muchos muertos, lo mismo que pasó cuando resucitó Cristo.

6- Seguirá una época de paz y tranquilidad para la religión, una Iglesia realmente nueva, que durará mucho tiempo, bajo la influencia de los resucitados.

7- En ese tiempo próspero es posible (aunque no seguro) que sigan resucitando los Justos poco a poco según sus méritos. Y eso sería lo que llamamos “el Juicio Final”.

8- Después se entibiará poco a poco la fe; habrá en el mundo malvados (naturalmente, el hombre seguirá siendo libre y habrá manchas o rincones en el mundo donde no reinará la fe) como había en Europa durante la Edad Media; por ejemplo, los Albigenses, que se sublevaron en el siglo XII, y pusieron en peligro a toda Europa.

9- Gog y Magog se sublevarán contra Jerusalén; un Rey, una Raza que están también nombrados en Zacarías profeta, el cual predice también esta sublevación. Los Santos Padres creen que Gog y Magog designan a los Escitas, “tan blancos como crueles” – dice Cervantes en el Quijote; es decir, a los pueblos que hoy llamamos Rusia y Siberia.

10- Un fuego inteligente bajará, morirán en el mismo instante todos los vivientes, resucitarán los condenados al infierno (si es que no han resucitado antes y han sido ellos los que han atacado la Ciudad Santa, como ponen algunos), y será el término del Juicio Universal.

11- Dios restaurará todas las cosas; y hará “cielos nuevos y tierra nueva”, según está prometido; es decir, cielo y tierra renovados, transfigurados, embellecidos.

Esta es la interpretación que San Agustín recibió de su maestro Lactancio. Pero a mitad de su vida, por influjo de San Jerónimo, “se dio vuelta”, tomó la exégesis del hereje Tyconio, y en su libro “La Ciudad de Dios“, cap. XX, propuso la interpretación alegórica del Apokalipsis.

Hubo desde entonces una “reversión de la exégesis”, empezó a primar la exégesis alegórica.

La causa desto fue “el error de San Jerónimo”. Sigue leyendo

TRAGEDIA EN LA IGLESIA CHINA

He conocido en mi lejana juventud a misioneros españoles expulsados de China. Por ellos entendí el dolor  de una cristiandad cuyas primeras semillas sembró Javier muriendo a las puertas de China -cuya conversión a la Iglesia católica creía clave para rendir el Oriente a la Iglesia- y que me narraban sus desventuras y las de aquella Iglesia entonces floreciente cargada de promesas. Por eso entendereis que la traducción- o mejor dicho arreglo apresurado de una traducción automática- que aquí os presento-de un artículo de la admirada Marian T.Horvat- la haya hecho entre lágrimas. La sombra de la Iglesia Conciliar es alargada, ha llegado hasta la Iglesia Católica en  lasCatacumbas de China.

Apostasías en la Iglesia clandestina
causadas por carta papal

Por Marian T. Horvat

Tomado de Tradition in Action y taducido para Amor de la Verdad

Recientemente,  los sacerdotes católicos en la clandestinidad y los fieles de la diócesis de Baoding en China,  recibieron la noticia de  que su obispo Francis An Shuxin se había unido a la Asociación Patriótica (AP),  dirigida por los jerarcas de la iglesia Oficial que siempre había sido condenada por la Iglesia Católica. Héroe  de larga trayectoria por  su resistencia  a  reconocer la AP, el obispo An estuvo encarcelado en 1996 durante 10 años por la policía del Estado. Fue puesto en libertad en julio de 2006. Después de leer la carta de 2007 Benedicto XVI  en la que dice a los católicos chinos que aceptaran  fusionanarse con la AP,  decidió aceptarla,  cosa que había dicho que nunca haría, porque no podía ser infiel a Roma y al Santo Padre.  La Oficina para Asuntos  Religiosos del Gobierno  había insistido en que para ser reconocidos oficialmente y poder trabajar, tenían que unirse a la Iglesia Patriótica.

El obispo An Shuxin, Iglesia Subterránea
Católicos clandestinos enterados recientemente de la deserción de su Obispo An que reconoció a la Asociación Patriótica

Así lo hizo. La fecha de su apostasía es vaga, pero las noticias que llegan dan  la impresión de que su adhesión a la Asociación Patriótica Comunista es muy reciente. En la actualidad es director adjunto de la AP y presidente de la Comisión de los Asuntos de la Iglesia de Baoding (CPCA).

La reacción de los fieles  a su decisión ha confundido – mejor devastado – a la Iglesia Católica clandestina. Asombro,  indignación y  dolor se registraron len las reacciones de los fieles. ”Un desastre para la diócesis de Baoding“, se lamentó un sacerdote. ”Ha perdido toda su credibilidad“, afirmó otro. “Es un traidor“, dicen otros, y “aunque quisiera volver, no se podría ya confiar en él” (1) Durante décadas, la Iglesia Clandestina china nunca se había comprometido con la AP. Sus obispos y sacerdotes han pagado el precio de la persecución  hasta  con sus vidas por la adhesión a Roma.  Lo hecho por el obispo An es una bofetada a su fidelidad.

Es claro que muchos miembros de la Iglesia clandestina ven  esta  acción como una traición del Vaticano. Según informes de prensa, la mayoría de los católicos clandestinos  creen que  la orientación dada por el Papa en su Carta de 2007 en pro de  la fusión con la Asociación Patriótica es incompatible con la doctrina católica.” 

La apostasía se debió a la Carta del Papa

¿Por qué un obispo – después de décadas de heroísmo frente a los sufrimientos y persecuciones de las autoridades comunistas en China para permanecer fiel al Romano Pontífice – de repente cambia de opinión y se une  a la Asociación Patriótica?

El prelado, de 60 años, dijo a sus fieles que pasó a formar parte del órgano de gobierno comunista “por el bien de la Iglesia y la urgente necesidad de evangelizar“. Como presidente de la CPCA, señaló “que se podría manejar mejor la diócesis para que la Iglesia local pudiera funcionar normal y públicamente. No se puede trabajar con normalidad si no se recibe el reconocimiento del gobierno, como otros obispos han recibido en sus diócesis“, añadió. (2) Como él había condenado enérgicamente estos mismos argumentos, la pregunta sigue siendo: ¿Por qué un obispo da un giro así y decide someterse el gobierno comunista?

Asociación Patriótica celebra 50 años
La Asociación Patriótica celebra su 50 aniversario con las autoridades comunistas

Él admite que fue un giro el tomar esta decisión, “yo me negué a unirme a la AP en un primer momento después de ser liberado en 2006″, dijo. “He cambiado de opinión después de leer la carta del Papa.” (3) Se refiere a l Carta a la Iglesia Católica de China  de 2007 en la que Benedicto XVI abrió la puerta a los obispos clandestinos para unirse a los organismos del Estado en aras de la “unidad”.

El Obispo An  señala que la carta deja la decisión de unirse a esos organismos a los obispos y no les culpabiliza  por  hacerlo.

En el Compendium  que el Vaticano publicó  más tarde con el fin de aclarar ciertos puntos que inducen a confusión en la carta, también dice claramente que los fieles puedan asistir sin problema de conciencia a las misas de la Asociación Patriótica, en caso de que  les resulte más cómodo el hacerlo. Esto es para facilitar “un proceso de reconciliación espiritual” y prepararse para una eventual “fusión estructural de las comunidades católicas oficiales y no oficiales.” (4) Es decir, después de leer la carta, el Obispo An  dijo que podía unirse a la Asociación Patriótica y permanecer en unión con Roma – con la bendición de Benedicto XVI. Lo que cambió no fue la enseñanza de que un católico no puede aceptar otra iglesia sin abandonar su fe. Lo que cambió fue la posición del Vaticano establecida en la Carta de Benedicto XVI, que abrió la puerta a las concesiones que hasta entonces eran inaceptables e impensables.

Un mal precedente para que otros hagan los mismo

No hay indicios de que el obispo An haya disgustado al Vaticano por su decisión a aceptar la Asociación Patriótica. Por el contrario, dijo que había informado al Vaticano varias veces sobre la situación de la diócesis y recibió la aprobación de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos por sus esfuerzos en la reconciliación. (5)

Católica clandestina arrestados en Baoding
Las detenciones de católicos clandestinos crecen en Baoding

Parece que la mayoría de los 60 sacerdotes clandestinos en la diócesis de Baoding que estaban trabajando en secreto bajo su liderazgo, se han negado a obedecrele.  El Obispo An comentó que este grupo no está cooperando con él, porque estos sacerdotes “no pueden abandonar su propia manera de pensar” y  aceptar  ”una nueva mentalidad” con el fin trabajar de manera pública y normal.  Lo que está haciendo  es el resultado de seguir el pensamiento “nuevo “de la Carta del Papa para abandonar la Iglesia clandestina y someterse al comunismo por el bien de la unidad. El Obispo An fue un obispo muy influyente y respetado -. dirigió el seminario clandestino de Baoding hasta su detención cuando el seminario fue disuelto . Kwun Ping-hung, un experto en China y el Vaticano, residente en Hong Kong, dijo que el Vaticano le había pedido que  él dirigiera los esfuerzos hacia la reconciliación y la unidad entre la Iglesia oficial y la Iglesia clandestina en Baoding. (6) Baoding es el centro de la resistencia anti-comunista, con la mayor concentración de católicos, la mayoría de ellos en la Iglesia clandestina. Por esta razón, el gobierno chino siempre ha puesto en marcha su mayor campaña de arrestos de los Obispos, los sacerdotes y los fieles con intención de someterlos.Esa táctica no consiguió atenuar el ardor de los valerosos católicos clandesrtinos chinos. Lamentablemente, la Carta del Papa puede tener éxito en lograr lo que las persecuciones y encarcelamiento no han podido lograr – poner fin a la resistencia anti-comunista de los fieles católicos y el cierre de la Iglesia Cladestina

. Aprobación tácita del Vaticano

El Papa hace apostasías en China
Bendiciones para los obispos que se fusionen …

Ahora la Iglesia Comunista de China está exhibiendo al Obispo An como el pez grande que aceptó la Autoridad  Patriótica – una supuesta prueba de que la política religiosa del gobierno es la correcta. La única palabra del Vaticano es su insistencia en que  no se hizo  presión al Obispo An para unirse la Iglesia Oficial.  Como  no emite una amonestación o lamento por lo que hizo el Obispo  An,  ello constituye una aprobación tácita ante China y el mundo.

¿Qué vendrá después? ¿ La deserción dell Obispo conducirá a otros a lo mismo?¿ Los otros tres obispos locales clandestinos que permanecen detenidos y una docena de sacerdotes recién arrestados seguirán el camino del  Obispo An y se unirán a la Iglesia Patriótica? A día de hoy,  hay sacerdotes clandestinos  que siguen detenidos  y les dicen que pueden recuperar su libertad si se unen a la AP. Ya  hay dos sacerdotes de la Iglesia clandestina de la diócesis de Baoding   que han decidido unirse a la Asociación Patriótica. Fueron sacados de la cárcel inmediatamente . (7) Estas son algunas de las primeras  apostasías, frutos malos de la carta de Benedicto XVI, y me temo que hay más por venir.

1. ”La elección de Monseñor. Au Shuxin: un desastre para la diócesis de Baoding, “ Asia News en línea , 04 de noviembre 2009
2. ”Obispo chino se une a la agencia estatal después de leer la carta del Papa sobre la unidad, SNC en línea , 12 de noviembre 2009
3. Ibid.
4. Margaret Gallitzin, el Vaticano insiste: los católicos chinos deben fusionarse , TIA sitio web
5. ”China se une a la agencia estatal obispo después de leer la carta del Papa sobre la unidad”, op. cit.
6. ”La elección de Monseñor. Au Shuxin: “un desastre para la diócesis de Baoding,” Asia News en línea, 04 de noviembre 2009
7. ”El dolor y el debate saludar caso de Monseñor. An Shuxin, “ Asia News en línea, 4 de noviembre de 200

Publicado 20 de noviembre 2009

REFLEJO EXACTO DE LA TOTAL CAÍDA

UN CATOLICISMO ADULTERADO

VIA CRUCIS DE LA JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD – JMJ Madrid

Tomado de AMOR DE LA VERDAD

Se han publicado fotografías  y vídeos sorprendentes de la JMJ recientemente habida en Madrid. También se han proporcionado reflexiones morales sobre el evento. Pero hay que reconocer que todo queda en el terreno de la anécdota. Siempre le pueden contestar a uno  que eso era la excepción al lado del comportamiento generalizado de la mayoría. O sea que todo se  puede discutir.

Pero en una acto tan importante como lo fue el Via Crucis presidido por el Papa con asistencia de centenares de obispos y de algunos cardenales  y con lecturas de textos presumiblemente preparados con esmero, hemos asistido a un acto de piedad católico, que no tuvo nada de católico, si con este adjetivo nos remitimos a lo que sabemos, por la Tradición, la Teología, el testimonio de Santos Padres, doctores, santos y teólogos del pasado, incluso el del pasado reciente.

Los que conocemos el pasado católico, por nuestra experiencia vital e intelectual,  sabemos que esto NO ES LA IGLESIA en  la que nos educaron y en la que crecimos y maduramos. Sé de un texto profético mariano en el que se advertía ya en los primeros sesenta :“Parecerá que la Iglesia ha desaparecido“.

Yo siempre habia pensado que esto iba a ser posible en medio de horribles persecuciones, quizás causadas por el Anticristo.  Ahora compruebo mi error.  Pareciendo que sigue en pie la Iglesia, incluso con un halo de pujanza y vitalidad, en medio de movimientos emergentes  que surgen de su interior con el lema de renovación y autenticidad y vuelta a las fuentes de los antiguos catecúmenos; en realidad estamos asitiendo a su derrumbe, a  su desaparición, al cambio de su substancia y  ser genuino.

Observado con ojos penetrantes, la Iglesia sí ha desaparecido, o a lo menos ha sido relegada a un resto fiel,  ridiculizado, escarnecido y silenciado.  Un exponente clarísimo de esto es el artículo que traigo a este blog  Amor de la Verdad. El  lector tendrá que juzgar si mis afirmaciones son exageradas o falsas.

Artículo tomado de Tadition in Action y traducido del inglés para Amor de la Verdad

FIESTA MUNDIAL AL AIRE LIBRE Y EL VIA CRUCIS

Por Margaret C.Galitzin

Jóvenes de ambos sexos descansan juntos aguardando el momento en que empezara el Via Crucis

En general una atmósfera de carnaval  prevaleció   durante la celebración  del Día Mundial de la Juventud – JMJ 2011- en Madrid.Parecía  una fiesta mundial  al aire libre patronizada por la Iglesia Católica”, dijo un reportero de la JMJ.

En la noche del viernes, 18 de agosto, sin embargo, la fiesta hizo una pausa para el  Vía Crucis, en la Plaza de Cibeles, presidido por el Papa. Imagenería de la magnífica y solemne Semana Santa   traída de ciudades de toda España ha sido expuesta a lo largo de la calle para ilustrar cada estación con imágenes custodiadas por cofrades engalanados con sus trajes tradicionales. La Orquesta y el Coro de la JMJ fue el telón de fondo con su música. Supuso una oportunidad para introducir a miles de jóvenes en la hermosa tradición de la Iglesia que muchos desconocen.

Lamentablemente, el esfuerzo resultó seriamente defectuoso por dos razones. En primer lugar , el número y orden tradicional  de las estaciones se cambió. No sólo asistimos  a las tradicionales 14 estaciones reconfiguradas, sino que  algunas se  omitieron y se introdujeron nuevas escenas, como La Última Cena , el beso de Judas y  La negación de San Pedro (estaciones 1 a 3). En lugar de las tres caídas de Cristo, sólo se escenificó una.

En el comentario de la caída primera,  se dijo a los jóvenes  que la escena no era ” bíblica” y que sólo podemos imaginar lo que “probablemente” sucedió. Lo segundo y más grave  fue el contenido revolucionario de las estaciones. No fue una presentación tradicional de la Pasión de Cristo, que sufrió y murió para redimir al hombre de la pena debida al pecado. Fue un Via Crucis progresista-filantrópico , representando en la Pasión de Cristo  el sufrimiento de los “pecados contra la humanidad.

Cristo se transformó en un modelo que alivia los hombres de la injusticia social o las consecuencias de los desastres naturales. Vídeos explicando el significado del Via Crucis, mostraban documentales sobre víctimas del terrorismo, las ruinas de Haití, y, por supuesto, Auschwitz. Este camino de la cruz como se dice en la guía del evento  incorpora los ensayos y experiencias de una Iglesia universal“.

Al paso de las estaciones,  la guerra, el desempleo, el racismo, el alcoholismo y la adicción a las drogas se presentaron como los principales “pecados sociales de nuestros días, y la compasión se extendió también a los inmigrantes y a los marginados sociales y religiosos. En representación de los “marginados“,  de la sociedad, grupos de jóvenes se turnaron para llevar la Cruz de la JMJ de gran tamaño. No hubo normas sobre la vestimenta  que deberían llevar los participantes en la ceremonia y muchas chicas que portaron la cruz  lo hicieron en pantalones cortos, minifaldas o pantalones ajustados.

La primera estación, La última cena , fue una negación real de la fe católica como única verdadera. En ella,  se hizo un llamamiento ecuménico  a todos los hombres a vivir juntos en paz, sin  acoso y discriminación religiosa. El llamamiento se extendió a todos los que creen en  Dios para vivir  en justicia y  fraternidad (Véanse los textos del Via Crucis de la JMJ 2011 en Madrid).

Arriba , la negación de Pedro , una nueva estación de la JMJ. Debajo jóvenes representando los “pecados sociales” llevan la cruz; en segunda fila , una foto durante el acto.

El pecado personal ni siquiera se mencionó. Ni una palabra sobre el torrente de los pecados veniales y mortales cometidos en nuestros días, que causaron los sufrimientos de Nuestro Señor.

No hubo mención de los méritos infinitos de la Pasión de Nuestro Señor que se aplican a nuestros pecados, para llevarnos a la contrición y el arrepentimiento.

No, los jóvenes fueron llamados a considerar sólo los “pecados sociales“. En las estaciones continuamente, el comentario se centró particularmente en “la dignidad del hombre.” En  la estación 11, la muerte de Cristo,  el momento culminante de esta nueva edición del Vía Crucis, se hizo a  los jóvenes esta  pregunta: “¿Estoy trabajando para difundir y proclamar la dignidad de la persona y el Evangelio de la vida?“ Aquí, a los jóvenes no se les recordó el triunfo de Cristo por  su propia muerte o que por su sacrificio en la Cruz nos rescató y nos reconcilió con Dios.

No se dijo que  Cristo, el segundo Adán, ofreció su vida en la Cruz para redimirnos de la culpa del primer Adán. O que la esclavitud de la que Cristo rescató a la humanidad a través de Su muerte es la esclavitud del pecado. En cambio, en el descendimiento de Cristo de la Cruz ,a  los jóvenes se les dijo que Cristo comparte la suerte de las víctimas del SIDA y que necesitan simpatía y ayuda. Ni una sola palabra de censura de la homosexualidad, la principal causa del SIDA. No hubo mención de que el SIDA es un castigo por este pecado que clama venganza al cielo.

Este progresista Via Crucis no estaría completo sin un ataque indirecto al capitalismo y a los ricos. Esto se hizo en la Estación 13, cuando  Cristo crucificado se encuentra en los brazos de su Madre. Entonces,  se pidió a los jóvenes que  se compadieran de los padres que pierden a sus hijos a causa del hambre, mientras que “las sociedades opulentas, engullidas por el dragón del consumismo y la perversión materialista, se hunden en el nihilismo de sus vidas vacías.” Así como Cristo fue colocado en su tumba, se recordó a los jóvenes los que sufren catástrofes como tsunamis, terremotos, huracanes. Una vez más, no se menciona que tales actos fueron dirigidos por Dios, y bien podría ser el castigo por los pecados de los hombres.

MENSAJE PAPAL

En el mensaje de Benedicto XVI a los jóvenes al final de las estaciones no abogó para que dejaran  de pecar, o para ser castos, o reformar sus vidas, o profesar la fe católica y seguir las leyes morales. sino que predicó el evangelio del hombre, afirmando, “la pasión de Cristo nos urge a tomar sobre nuestros hombros los sufrimientos del

Alegría de la multitud ante el paso del papamóvil al fin del Via Crucis

mundo.“ El mensaje era que la persona de bien, independientemente de su credo, es aquélla que sirve a la humanidad. No hizo mención de la necesidad de estar en estado de gracia, sino hizo hincapié en la necesidad de aliviar el sufrimiento de la humanidad. Este es el camino de la salvación en la nueva religión centrada en el hombre, de la Iglesia del Vaticano II  tal como se predicó en el via Crucis de la JMJ de Madrid.

Terminadas las estaciones de la Cruz,  el tono cambió rápidamente. Cuando Benedicto XVI montó en el  papamóvil, la multitud aplaudió, una masa de brazos desnudos  se agitaron en el aire. Luego, a los gritos de “¡Benedicto! Benedicto! ” dejó el Papa la plaza de Cibeles y la juventud se trasladó a la gran esplanada de Cuatro Vientos para ¡entregarse al sueño¡ en la vigilia de oración más importante. Pero en las calles la fiesta continuó.

  Las 15 estaciones de la JMJ de Madrid: 

1. Última Cena
2. El beso de Judas
3. Negación de San Pedro
4. Jesús es condenado a muerte
5. Jesús lleva la Cruz
6. Jesús cae bajo el peso de la Cruz
7. Simón de Cirene ayuda a Jesús a llevar la Cruz
8. La Verónica limpia el rostro de Jesús
9. Jesús es despojado de sus vestiduras
10. Jesús es clavado en la Cruz
11. Jesús muere en la Cruz
12. Jesús es bajado de la Cruz
13. Jesús en brazos de su madre
14. El entierro de Jesús
15. Nuestra Señora de los Dolores

Las 14 estaciones tradicionales:

1 – 1.Jesús es condenado a muerte
2 – Jesús carga con la Cruz
3 – Jesús cae por primera vez
4 – Jesús encuentra a su madre
5 – Jesús es ayudado por Simón
6 – La Verónica limpia la cara de Jesús
7 – Jesús cae por segunda vez.
8 – Jesús habla a las mujeres de Jerusalén
9 – Jesús cae por tercera vez
10 – Jesús es despojado de sus vestiduras
11 – Jesús es clavado en la cruz
12 – Jesús muere en la cruz
13 – Jesús es bajado de la cruz
14 – Jesús es colocado en el sepulcro

JMJ Madrid 2011
Devotos en la vigilia de oración en la noche de ese día - Corbis fotos

P. GARRIGOU-LAGRANGE: LA PROVIDENCIA Y LA CONFIANZA EN DIOS – 1ª PARTE

Habiendo culminado el pasado viernes el trabajo de Mons. Juan Straubinger sobre Job, presentamos desde hoy el siguiente estudio del R.P. Garrigou-Lagrange sobre la Providencia y la Confianza en Dios. Los esperamos con nuevos capítulos cada viernes.

LA PROVIDENCIA Y LA CONFIANZA EN DIOS

R. P. Réginald Garrigou-Lagrange, O. P.

LA PROVIDENCIA SEGÚN LA REVELACIÓN

CAPÍTULO I

NOCIÓN DE PROVIDENCIA

Cuanto la Revelación nos ha manifestado acerca de la Sabiduría y del Amor de Dios nos va a servir para mejor comprender lo que la misma nos enseña acerca del gobierno divino.

Esta doctrina sobrepasa con mucho cuanto enseñaron los filósofos; muchos de ellos sostienen que la Providencia se extiende sólo a las leyes generales del universo, mas no a los individuos, a las particularidades de su existencia, a los actos libres futuros y a los secretos del corazón.

Ciertos herejes, por el contrario, opinaron que, extendiéndose la Providencia de una manera infalible hasta los actos libres, quedaba por ello mismo abrogada nuestra libertad.

Entre estas posiciones extremas se alza como la cumbre de una montaña la doctrina revelada.

La Providencia, lo vamos a ver, es como una prolongación de la Sabiduría divina, “que abarca fuertemente de un cabo al otro todas las cosas y las ordena todas con suavidad.” (Sap., 8, 1; 14, 3).

“Siendo Dios por la inteligencia (unida a la voluntad), dice Santo Tomás, la causa de las cosas, debe tener el conocimiento del orden según el cual se relacionan todas con el -fin. Él es quien así las ordena; y precisamente en esa ordenación, que es la razón del orden de las cosas, consiste la Providencia.” (Iª, q. 22, a. 1).

Cuanto al gobierno divino propiamente dicho, consiste en la ejecución del plan providencial (Ibid., ad 2), si bien las expresiones “gobierno divino” y “providencia” andan generalmente confundidas y se toman como sinónimas.

Observa Santo Tomás (Ibid.) que la Providencia corresponde en Dios a lo que en nosotros se llama prudencia, que ordena los medios para los fines que trata de conseguir y prevé las necesidades para proveer a ellas.

Así como hay en lo humano la prudencia individual, y sobre ella la prudencia del padre de familias que provee a las necesidades de la casa, y sobre ambas la prudencia del jefe del Estado, que vela por el bien común de la Nación, así en Dios hay la Providencia que ordena todas las cosas para el bien del universo, es decir, para la manifestación de la bondad divina en todos los órdenes, desde los seres inanimados, hasta los ángeles y los santos del cielo.

De esta manera, por comparación con la prudencia humana, adquirimos la noción analógica de Providencia, noción accesible a la razón natural y confirmada por la revelación. Y, cosa importantísima, así como el hombre prudente primero quiere el fin y después determina los medios y hace uso de ellos, de suerte que el fin, con ser lo primero en la intención, se obtiene en último término, de la misma suerte imaginamos que Dios desde toda la eternidad quiere primero el fin del universo y luego los medios conducentes al fin que quiso realizar u obtener.

Esta concepción del sentido común expresan los filósofos cuando dicen: El fin, que es primero en el orden de la intención, es último en el orden de la ejecución; y ello es de importancia suma cuando se trata del fin del universo corpóreo y espiritual.

De la noción de Providencia que acabamos de exponer se deducen sus propiedades. Indiquémoslas brevemente antes de acudir a la Sagrada Escritura en busca de conocimiento más vivo y profundo.

1ª) De la universalidad absoluta de la causalidad divina, propia del agente intelectual, se deduce la universalidad de la Providencia: “La causalidad divina, dice Santo Tomás, se extiende a todos los seres, ora corruptibles, ora incorruptibles, tanto en su generalidad como en su individualidad (que también es ser). De donde todas las cosas que tienen ser, por cualquier título que sea, están ordenadas por Dios a un fin.” (Iª, q. 22, a. 2).

Así lo exige el principio de finalidad: todo agente obra por un fin, y el agente supremo, por un fin supremo, de él conocido, al cual subordina todas las cosas. Este fin es la manifestación de su bondad, de su infinita perfección y de sus diversos atributos.

La Sagrada Escritura, lo vamos a ver, afirma repetidas veces, tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo, que el plan providencial ha sido trazado hasta en sus mínimos pormenores inmediatamente por Dios, cuya ciencia práctica sería imperfecta si no se extendiera tanto como su causalidad, sin la cual nada llega a la existencia.

Se ve, pues, que Dios es causa de cuanto de real y de bueno hay en todas las criaturas y en cada una de las acciones de las mismas; es decir, que Dios, a título de causa primera, si no única, es causa de todo, excepto del mal, excepto de esa privación, de ese desorden, que se llama el pecado (Cf. Santo Tomás, Iª-IIªe, q. 79, a. 1 et 2).

Cuanto al mal físico y al dolor, Dios no los quiere sino accidentalmente, para un bien superior.

El mal físico, la enfermedad por ejemplo, no lo quiere Dios directamente, sino sólo de manera accidental, en cuanto que busca un bien superior, para el cual es condición necesaria el mal físico. La vida del león, por ejemplo, exige como condición la muerte de la gacela; la paciencia en la enfermedad supone el dolor; el heroísmo de los santos supone los padecimientos que sufren.

De la universalidad absoluta de la Providencia se deduce otra propiedad.

2ª) La Providencia, extendiéndose en la forma dicha a todas las cosas, es la salvaguardia de la libertad y de los actos libres y no la negación de los mismos. No sólo garantiza nuestra libertad, mas también la pone en acción (Cf. Santo Tomás, Iª, q. 83, a. 1, ad 3)
precisamente porque se extiende hasta el modo libre de nuestros actos que ella produce en nosotros y con nosotros; porque el modo libre de nuestra elección, esa indiferencia dominadora de nuestro querer, es también un ser, y todo ser lo es por Dios.

El modo libre de nuestra elección consiste en la indiferencia
dominadora con que nuestra voluntad se inclina actualmente hacia un determinado objeto que aparece como bueno en un aspecto, no bueno en otro; el cual, por lo tanto, no sería capaz de atraer invenciblemente la voluntad (I’-II»6, q. 10, a. 2). Este modo libre de nuestra elección es también un ser, algo real, y forma parte de los objetos adecuados de la omnipotencia divina, a diferencia del desorden del pecado, el cual no puede ser incluido entre ellos. Dios, causa indefectible, no puede ser directa o indirectamente causa del desorden del pecado, como el ojo no puede ver los sonidos (Iª-IIªe, q. 79, a. 1 et 2).

La Providencia conoce todas las particularidades de nuestro temperamento y de nuestro carácter, por pequeñas que sean, las consecuencias de la herencia, la influencia de la sensibilidad sobre el juicio, penetra los repliegues de nuestra conciencia y puede otorgarnos todas las gracias que iluminan, fortalecen y atraen. Hay en su dirección suavidad y fortaleza. Suaviter et fortiter, esto es, con suavidad y fortaleza siembra y conserva en nuestro corazón la semilla divina y con solicitud vigila el desarrollo (Iª, q. 22, a. 4).

3ª) Por más que la Providencia, en cuanto es ordenación divina, abarca directamente todo lo que hay de real y bueno, hasta la última fibra de los seres, sin embargo, cuando se trata de la ejecución del plan providencial, Dios gobierna las criaturas inferiores por medio de las superiores, a las cuales comunica la dignidad de la causalidad. (Iª, q. 22, a. 3).

Vamos a considerar en el Antiguo y Nuevo Testamento estos distintos caracteres de la divina Providencia; será el mejor medio para adquirir conocimiento, no sólo abstracto y teórico, mas también vivo y espiritualmente fecundo.

EL ATELIER DE SAN JOSÉ: GENEALOGÍA DE SAN JOSÉ SEGÚN CORNELIO A. LÁPIDE

Queda claro de esta genealogía, que San José era primo hermano de la Virgen María, pues Jacob, padre de San José, era hermano de Santa Ana.

Además se ve todo el estrecho vínculo sanguíneo que había.

Esta doble genealogía, es la que expone muy sabiamente el eminente exégeta Cornelius Alápide en su “Commentaria in Lucam Cap.III”.

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Genealogia de San José

Gracias al P. Méramo por este material

EL ATELIER DE SAN JOSÉ: ERNEST HELLO: SAN JOSÉ, LA SOMBRA DEL PADRE

LA SOMBRA DEL PADRE

Por Ernest Hello

¡San José!, ¡la sombra del Padre!, ¡aquel sobre quien la sombra del Padre se proyectaba densa y profunda!

¡San José!, ¡el hombre del silencio!, ¡aquel a quien la palabra apenas toca!

El Evangelio no dice de él más que esto: “Era un hombre justo”. El Evangelio, tan sobrio siempre en palabras, es más sobrio aún que de costumbre al hablar de San José.

Diríase que este hombre, envuelto en el silencio, inspira silencio. El silencio de San José produce el silencio alrededor de San José. El silencio es su alabanza, su genio, su atmósfera. Donde él está, el silencio reina.

Dicen algunos viajeros que cuando el águila se cierne, el peregrino sediento adivina una fuente en el lugar del desierto donde la sombra del águila se proyecta. El peregrino escarba la tierra en aquel lugar, y el agua brota. El águila lo había dicho en su lenguaje, esto es, cerniéndose. La belleza se convertía en utilidad, y el que tenía sed, entendiendo el lenguaje del águila, buscaba entre la arena, y encontraba el agua.

Haya lo que haya de verdad natural en ella, esta preciosa leyenda es fecunda en grandes símbolos. Cuando la sombra de San José se proyecta en alguna parte, el silencio no está lejos de allí. Escárbase la arena, que en su significación simbólica representa la naturaleza humana, y el agua brotará.

Y el agua será aquel silencio profundo en el que están contenidas todas las palabras, aquel silencio vivificante, refrescante, apaciguante, saciante: el silencio substancial.

Donde la sombra de San José es proyectada, la substancia del silencio, profunda y pura, brota de lo más hondo de la naturaleza humana.

No hay palabra suya en la Sagrada Escritura. Mardoqueo, que hizo florecer a Ester a su sombra, es uno de los precursores del Santo. Abraham, padre de Isaac, representa también al padre putativo de Jesús. José, hijo de Jacob, es su imagen más expresiva.

Este primer José fue en Egipto el guardador del pan natural. El segundo José fue en Egipto el guardador del Pan Sobrenatural. Ambos fueron los hombres del misterio: y el sueño les dijo sus secretos. Ambos fueron instruidos en sueños, y ambos adivinaron las cosas ocultas. Asomados al abismo, sus ojos veían al través de las tinieblas. Viajeros nocturnos, descubrieron sus caminos a través de los misterios de la sombra. El primer José vio el sol y la luna prosternados ante él. El segundo José mandaba a María y a Jesús: María y Jesús le obedecían.

¡Qué abismo interior debió habitar el hombre que sentía a Jesús y a María obedecerle, el hombre a quien tales misterios fueron familiares, y a quien el silencio revelaba la profundidad del secreto que guardaba!

Cuando aserraba sus maderas y veía al Niño trabajar a sus órdenes, sus sentimientos, ahondados por esta situación inaudita, se entregaba al silencio que los ahondaba más todavía ; y desde la profundidad donde vivía con su trabajo, tuvo la fortaleza de no decir a los hombres : “El Hijo de Dios está aquí”.

Su silencio parece un homenaje a lo inefable: es como la abdicación de la Palabra ante lo insondable y ante lo Inmenso. El Evangelio, que tan pocas palabras dice, tiene los siglos por comentadores y hasta se puede decir que tiene los siglos por comentario. Los siglos ahondan en sus palabras y hacen brotar del pedernal la chispa de luz viva. Los siglos tienen por misión sacar a luz las cosas del secreto.

San José ha sido desconocido durante mucho tiempo; pero desde Santa Teresa, especialmente encargada de revelarlo, es mucho menos ignorado.

Y, ¡cosa extraña!; cada siglo tiene dos aspectos, el cristiano y el anti-cristiano; aquél se opone a éste por un contraste directo y admirable. El siglo XVIII, siglo de la risa, de la frivolidad, de la ligereza, del lujo, tuvo un Benito José Labre. Este mendigo llega a alcanzar gloria, hasta gloria humana, mientras cuantos brillaron en su tiempo han caído en una bajeza histórica, que no se parece a ninguna otra, y ante la cual son glorias las bajezas ordinarias.

Yo no sé lo que Dios habrá hecho con las almas de muchos que brillaron en el siglo XVIII; pero la ciencia humana, a pesar de su imperfección y de su lentitud, ha hecho justicia a sus nombres. Los representantes del siglo XVIII quedan enterrados en un olvido especial. José Labre, que es su contradicción viviente, brilla hasta a los ojos de los hombres; y aquellos mismos que intentan burlarse de él se ven obligados a considerarle como un personaje histórico.

El siglo XIX es, sobre todos, y en todos los sentidos del vocablo, el siglo de la Palabra. La Palabra, buena o mala, llena nuestra atmósfera. Una de las cosas que nos caracterizan es el ruido. Nada más ruidoso que el hombre moderno: ama el ruido, le gusta hacerlo alrededor de los demás, y le gusta sobre todo que los demás lo hagan a su alrededor. El ruido es su pasión, su vida, su atmósfera: la publicidad reemplaza en él muchas otras pasiones que mueren ahogadas en esta pasión dominante, a no ser que vivan de ella y se alimenten de su luz para brillar con mayor violencia.

El siglo XIX habla, llora, grita, se alaba y se desespera, y todo lo convierte en exhibición. Detesta la confesión secreta, y estalla a cada momento en confesiones públicas. Vocifera, exagera, ruge. Pues bien, este siglo de estrépito será el que haya visto elevarse y engrandecerse en el cielo de la Iglesia la gloria de San José. San José acaba de ser oficialmente elegido Patrono de la Iglesia entre el fragor de la tempestad; y es más conocido, invocado y honrado que en tiempo alguno. Entre rayos y truenos, prodúcese insensiblemente la revelación de su silencio.

¿Hasta qué punto penetró San José en la intimidad de Dios? No lo sabemos; pero, en medio del tumulto que nos rodea, nos sentimos penetrados por el sentimiento de paz inmensa dentro del cual se deslizó su vida: y parece que este contraste quiere revelarnos la oculta grandeza de las cosas.

Muchos que nada tienen que decir, hablan, y bajo el ruido de su lenguaje y la turbulencia de su vida disimulan la nada de sus ideas y de sus sentimientos. Y San José, que tanto tiene que decir, no habla: guarda dentro de sí las grandezas que contempla; dentro de él se levantan montañas sobre montañas, y las montañas son silenciosas.

Los hombres son arrastrados por el “hechizo de las bagatelas”. Pero San José, entre las tribulaciones de su viaje a Egipto, en esta fuga de Jesús ya perseguido, permanece en paz, dueño de su alma y en posesión de su silencio. En medio de los pensamientos, de los sentimientos, de las rarezas, de los incidentes y dificultades de este viaje, el que representa al Dios Padre huye como si fuera débil y culpable a la vez: huye a Egipto, al país de la angustia, vuelve al lugar terrible del cual sus antepasados salieron bajo la protección de Dios. Anda, en dirección inversa, el camino que anduvo Moisés; y mientras va a Egipto, y está en Egipto, se acuerda de cuando buscó sitio en la posada y no lo encontró. ¡No hay sitio en la posada!

La historia del mundo está en esas pocas palabras; y esta historia tan compendiosa, tan substancial, nadie la lee: porque leerla quiere decir comprenderla; y la eternidad no es bastante larga para tomar y dar la medida de lo que está escrito en esas palabras: “No hay sitio en la posada”.

Lo hubo para otros viajeros, para aquellos no. Lo que a nadie se niega, no se da a María y José. Y, ¡Jesucristo iba a nacer a los pocos minutos!

El Esperado de las naciones llama a las puertas del mundo… y ¡no hay sitio para Él en la posada!

El Panteón romano, posada de los ídolos, tenía sitio para treinta mil demonios con nombres que se creían divinos; y Roma no tuvo sitio para Jesucristo en su Panteón. Parece que adivinaba que Jesucristo no quería tal lugar ni tal participación.

Uno se coloca más fácilmente cuanto más insignificante es. Al que lleva en sí un valor de humanidad le cuesta más el colocarse; y más todavía a aquél que lleva en sí una cosa admirable y próxima a Dios, pero el que lleva a Dios mismo no encuentra sitio.

Todos parecen adivinar que lo necesita demasiado grande, y por pequeño que Él quiera hacerse, no logra desarmar el instinto de los que le rechazan ; no logra persuadirles de que se parece a los otros hombres ; por mucho que oculte su grandeza, ésta brilla a su pesar, y a su proximidad las puertas instintivamente se cierran.

Esta pequeña frase, que no dice sino: “porque no había sitio para ellos en la posada”, es tanto más terrible cuanto más sencilla. No es el acento de la queja, del reproche, de la recriminación: está en el tono natural del relato, que suprime toda reflexión, pues el Evangelio deja que las reflexiones nos las hagamos nosotros mismos: “Quia non erat locus in diversorio”. ¿Y qué decir de esta palabra “diversorio”, que indica multiplicidad?

Los viajeros comunes, los hombres que hacen número, habían encontrado lugar en la posada. Pero Aquel que María llevaba iba a nacer en un establo, porque Él era quien debía decir un día: “Una sola cosa hay necesaria: Unum est necessarium”.El “diversorio” le había sido cerrado.

Sería menester que un rayo iluminara nuestra noche y nos mostrara todos los siglos de una vez en un solo punto y en un instante, para que esta frase tan corta, tan pequeña, tan sencilla, nos apareciera tal como es: para que nos apareciera tal como es esta posada en la que María y José no encuentran sitio. Sería menester un rayo iluminando un abismo. ¿Qué sucedería si nuestros ojos se abrieran?

El Padre Faber se pregunta qué pensarían las madres de los Inocentes que poco tiempo después fueron degollados. Se pregunta si no meditarían sobre el hombre y la mujer que no habían encontrado sitio, y sobre el Niño que no tuvo sino un pesebre para nacer. Tampoco la tierra debía darle sitio para morir: al cabo de algunos años debía arrojarle a lo alto de una cruz. La tierra fue como la posada; fue inhospitalaria.

San José cumple en la realidad lo que otros cumplieron figuradamente. Después de haber guardado en Egipto el Pan de vida, realizando aquello de lo cual el primer José fue la sombra, vuelve a Nazareth y hace lo mismo que Josué había hecho. Josué había detenido el sol en su curso. Aquél que era la luz del mundo abandonó a María y a José para ir a Jerusalén a defender la causa de su Padre; pero María y José van a encontrale allí y lo vuelven a casa. El sol que parecía haber comenzado su curso queda detenido durante dieciocho años. De los doce años a los treinta, Jesús no se mueve de su casa.

¿Qué edad tenía cuando José murió? No se sabe, pero parece que cuando Jesús abandonó su casa José ya había muerto. Y en aquella casa, ¿qué pasó?, ¿qué misterios fueron descubiertos a los ojos de aquel hombre a quien Jesús obedecía?, ¿qué veía José en los actos de Jesucristo? Estos actos, por su misma sencillez, debieron tomar a sus ojos proporciones inconmensurables. ¿Qué no vería en el menor de sus movimientos?, ¿qué no vería en su actividad aparentemente limitada?, ¿qué no vería en su obediencia? ¿Con qué son debió vibrar en el fondo de su alma esta frase: “Yo mando, y él obedece; yo ocupo el lugar de Dios Padre?”, y tras esta frase, debajo de ella, en el fondo, debía haber algo más profundo que ella misma: el silencio que la envolvía; y la frase que habría dado fórmula al silencio, quizá no llegó a formularse nunca. Quizás estaba oculta en el silencio que la contenía.

Cuando las palabras humanas llamadas sucesivamente por el hombre se reúnen declarándose una tras otra impotentes para dar expresión al fondo de su alma, entonces el hombre cae de rodillas, y del fondo de su abismo álzase el silencio. Y este silencio que sale del fondo del abismo, traspasa las nubes y sube al trono de Aquel que ha tomado “las tinieblas por retiro”: sube al trono de Dios con los perfumes de la noche.

Este gran silencio de la naturaleza que se llama el sueño, fue el templo donde los dos José oían las voces del cielo. El primer José fue vendido por causa de un sueño que excitó la envidia y el odio de sus hermanos. Por un sueño fue llevado a Egipto. En sueños recibió San José la orden de huir a Egipto.

Mandó. La madre y el niño obedecieron. Me parece que aquel mandar debió inspirar a San José ideas prodigiosas. Paréceme que el nombre de Jesús debía tener para él secretos admirables. Paréceme que, cuando mandaba en él, la humildad del Niño debía tomar proporciones gigantescas que no podían medirse con sentimientos conocidos. Aquella humildad debía ir a reunirse con su silencio, en su lugar, en su abismo. Y aquel silencio y aquella humildad debían engrandecerse uno a otra.

San José escapa a nuestra apreciación, que no puede medir la altura de sus funciones. Dios, tan celoso, le confió la Santísima Virgen. Dios, tan celoso, le confió Jesucristo. Y la sombra del Padre caía todos los días sobre él, sobre José, tan densa, que las palabras apenas se atreven a acercarse a ella.

Cuando estaba en su taller, ¿presentábanse a su imaginación las grandes escenas patriarcales? ¿Pasaban ante los ojos de su alma Abraham, Isaac, Jacob, José, su sombra proyectada delante de él, Moisés y el interior del desierto con las llamas de la zarza ardiendo, y todas las personas y todas las cosas pasadas que fueron figura de las realidades presentes?

Y cuando su mirada encontraba al Niño que esperaba sus órdenes para ayudarle en el trabajo, ¿contemplaba en su espíritu el nombre de Dios revelado a Moisés? , o ¿quedaba interiormente deslumbrado por los recuerdos y los esplendores del TETRAGRAMMATON?

La Virgen que estaba allí, bajo su protección, era la mujer prometida a la humanidad por la voz de los profetas; el universo esperaba, levantando un altar misterioso: “Virgini parituræ”.

El Niño a quien él daba órdenes era Aquel de quien se ha dicho: “Per quem majestatem tuam laudant Angeli, adorant Dominationes, tremunt Potestates. ¡Por Él tiemblan las Potestades!

La costumbre nos roba la sublimidad de un lenguaje tal. Sin el Mediador, sin Jesucristo, ¿qué harían las Potestades? Por Él tiemblan. Tal vez sin Él, ante la Majestad tres veces terrible, “ni osarían temblar siquiera”.