LO QUE HAY QUE SABER SOBRE GALILEO

  • 1. ¿Cómo murió Galileo?

El primer punto que debería quedar claro es que a Galileo no lo mató la Inquisición, ni nadie. Murió de muerte natural. Galileo nació el martes 15 de febrero de 1564 en Pisa, y murió el miércoles 8 de enero de 1642, en su casa, una villa en Arcetri, en las afueras de Florencia. Por tanto, cuando murió tenía casi 78 años (es posible encontrar una diferencia de un año incluso en documentos oficiales, porque entonces, en Florencia, los años se empezaban a contar el 25 de marzo, fecha de la Encarnación del Señor). Cuenta Vincenzo Viviani, un joven discípulo de Galileo que permaneció continuamente junto a él en los últimos treinta meses, que su salud estaba muy agotada: tenía una grave artritis desde los 30 años, y a esto se unía “una irritación constante y casi insoportable en los párpados” y “otros achaques que trae consigo una edad tan avanzada, sobre todo cuando se ha consumido en el mucho estudio y vigilia”. Añade que, a pesar de todo, seguía lleno de proyectos de trabajo, hasta que por fin “le asaltó una fiebre que le fue consumiendo lentamente y una fuerte palpitación, con lo que a lo largo de dos meses se fue extenuando cada vez más, y, por fin, un miércoles, que era el 8 de enero de 1642, hacia las cuatro de la madrugada, murió con firmeza filosófica y cristiana, a los setenta y siete años de edad, diez meses y veinte días”. Por tanto, no existió la hoguera, ni nada parecido.

Tampoco fue condenado a muerte. El único proceso en que fue condenado tuvo lugar en 1633, y allí fue condenado a prisión que, en vista de sus buenas disposiciones, fue conmutada inmediatamente por arresto domiciliario, de modo que nunca llegó a ingresar en la cárcel. Según las normas comunes, durante el proceso debería haber estado en la cárcel de la Inquisición, pero de hecho no estuvo nunca ahí: antes de empezar el proceso se alojó en la embajada de Toscana en Roma, situada en Palazzo Firenze, donde vivía el embajador; durante el proceso se le exigió en algunos momentos alojarse en el edificio de la Inquisición, pero entonces se le habilitaron unas estancias que estaban reservadas para los eclesiásticos que trabajaban allí, permitiendo que le llevaran la comida desde la embajada de Toscana; y al acabar el proceso se le permitió estar alojado en Villa Medici, una de las mejores villas de Roma, con espléndidos jardines, que era propiedad del Gran Duque de Toscana. Todo esto se explica porque Galileo era oficialmente el primer matemático y filósofo del Gran Duque de Toscana, territorio importante (incluye Florencia, Pisa, Livorno, Siena, etc.) y tradicionalmente bien relacionado con la Santa Sede, y las autoridades de Toscana ejercieron sus buenos oficios para que en Roma se tratara a Galileo lo mejor posible, como de hecho sucedió. El embajador de Toscana, Francesco Niccolini, apreciaba muchísimo a Galileo, y puso todos los medios para que sufriera lo menos posible con el proceso, y para que no ingresara en prisión. Niccolini consiguió que, al acabar el proceso, la pena de prisión que se le impuso fuera conmutada por confinamiento en Villa Medici. Después de pocos días se le permitió trasladarse a Siena, donde se alojó en el palacio del arzobispo, monseñor Ascanio Piccolomini; éste era un gran admirador y amigo de Galileo, y le trató espléndidamente durante los varios meses que estuvo en su casa, de modo que allí se recuperó del trauma que, sin duda, supuso para él el proceso (en 1633, cuando tuvo lugar el proceso, Galileo tenía 69 años). Después, se le permitió trasladarse a la casa que tenía en las afueras de Florencia, y allí permaneció hasta que murió, ya viejo, de muerte natural. Acabó su obra más importante, y la publicó, en 1638, después del proceso.

En definitiva, Galileo no fue condenado a muerte, sino a una prisión que no se llegó a ejecutar porque fue conmutada: primero, por una estancia de varios días en Villa Medici, en Roma; después, por una estancia de varios meses en el palacio de su amigo el arzobispo de Siena; y a continuación (finales de 1633), se le permitió residir, en una especie de arresto domiciliario, en su propia casa, la Villa del Gioiello, en Arcetri, en las afueras de Florencia, donde vivió y trabajó hasta su muerte.

Galileo tampoco fue nunca sometido a tortura o a malos tratos físicos. Sin duda, hacerle ir a Roma desde Florencia para ser juzgado, teniendo 69 años, supone mal trato, y lo mismo puede decirse de la tensión psicológica que tuvo que soportar durante el proceso y en la condena final, seguida de una abjuración forzada. Es cierto. Desde el punto de vista psicológico, con la repercusión que esto puede tener en la salud, Galileo tuvo que sufrir por esos motivos y, de hecho, cuando llegó a Siena después del proceso, se encontraba en malas condiciones. Pero es igualmente cierto que no fue objeto de ninguno de los malos tratos físicos típicos de la época. Algún autor ha sostenido que, durante el proceso, al final, en una ocasión fue sometido a tortura; sin embargo, autores de todas las tendencias están de acuerdo, con práctica unanimidad, que esto realmente no sucedió. En la fase conclusiva del proceso, en una ocasión, se encuentra una amenaza de tortura por parte del tribunal, pero todos los datos disponibles están a favor de que se trató de una pura formalidad que, debido a los reglamentos de la Inquisición, el tribunal debía mencionar, pero sin intención de llevar a la práctica la tortura y sin que, de hecho, se realizara (consta, además, que en Roma no se llevaba a cabo tortura con personas de la edad de Galileo). Después de la condena, en Siena, Galileo se recuperó. Luego sufrió diversas enfermedades, pero eran las mismas que ya sufría habitualmente desde muchos años antes, que se fueron agravando con la edad. Llegó a quedarse completamente ciego, pero esto nada tuvo que ver con el proceso.

  • 2. ¿Por qué fue condenado Galileo?

Lo que más llama la atención no son los malos tratos físicos que, como acabamos de ver, no existieron, sino el hecho mismo de que Galileo fuera condenado, con las tensiones y sufrimientos que esto implica. Desde luego, no era homicida, ni ladrón, ni malhechor en ningún sentido habitual de la palabra. Entonces, ¿por qué fue condenado?, y ¿cuál fue la condena?

Se suele hablar de dos procesos contra Galileo: el primero en 1616, y el segundo en 1633. A veces sólo se habla del segundo. El motivo es sencillo: el primer proceso realmente existió, porque Galileo fue denunciado a la Inquisición romana y el proceso fue adelante, pero no se llegó a citar a Galileo delante del tribunal: el denunciado se enteró de que existía la denuncia y el proceso a través de comentarios de otras personas, pero el tribunal nunca le dijo nada, ni le citó, ni le condenó. Por eso, con frecuencia no se considera que se tratara de un auténtico proceso, aunque de hecho la causa se abrió y se desarrollaron algunas diligencias procesuales durante meses. En cambio, el de 1633 fue un proceso en toda regla: Galileo fue citado a comparecer ante el tribunal de la Inquisición de Roma, tuvo que presentarse y declarar ante ese tribunal, y finalmente fue condenado. Se trata de dos procesos muy diferentes, separados por bastantes años; pero están relacionados, porque lo que sucedió en el de 1616 condicionó en gran parte lo que sucedió en 1633.

2.1. El proceso de 1616

En 1616 se acusaba a Galileo de sostener el sistema heliocéntrico propuesto en la antigüedad por los pitagóricos y en la época moderna por Copérnico: afirmaba que la Tierra no está quieta en el centro del mundo, como generalmente se creía, sino que gira sobre sí misma y alrededor del Sol, lo mismo que otros planetas del Sistema Solar. Esto parecía ir contra textos de la Biblia donde se dice que la Tierra está quiera y el Sol se mueve, de acuerdo con la experiencia; además, la Tradición de la Iglesia así había interpretado la Biblia durante siglos, y el Concilio de Trento había insistido en que los católicos no debían admitir interpretaciones de la Biblia que se aparten de las interpretaciones unánimes de los Santos Padres.

Los hechos de 1616 acabaron con dos actos extra-judiciales. Por una parte, se publicó un decreto de la Congregación del Índice, fechado el 5 de marzo de 1616, por el que se incluyeron en el Índice de libros prohibidos tres libros: Acerca de las revoluciones del canónigo polaco Nicolás Copérnico, publicado en 1543, donde se exponía la teoría heliocéntrica de modo científico; un comentario del agustino español Diego de Zúñiga, publicado en Toledo en 1584 y en Roma en 1591, donde se interpretaba algún pasaje de la Biblia de acuerdo con el copernicanismo; y un opúsculo del carmelita italiano Paolo Foscarini, publicado en 1615, donde se defendía que el sistema de Copérnico no está en contra de la Sagrada Escritura. Quedaba afectado por las mismas censuras cualquier otro libro que enseñara las mismas doctrinas. El motivo que se daba en el decreto para esas censuras era que la doctrina que defiende que la Tierra se mueve y el Sol está en reposo es falsa y completamente contraria a la Sagrada Escritura. Por otra parte, se amonestó personalmente a Galileo, para que abandonara la teoría heliocéntrica y se abstuviera de defenderla.

El opúsculo de Foscarini fue prohibido absolutamente. En cambio, los libros de Copérnico y de Zúñiga solamente fueron suspendidos hasta que se corrigieran algunos pasajes. En el caso de Zúñiga, lo que debería modificarse era muy breve. En el caso de Copérnico se trataba de diversos pasajes donde había que explicar que el heliocentrismo no era una teoría verdadera, sino sólo un artificio útil para los cálculos astronómicos. De hecho, esas correcciones se prepararon y se aprobaron al cabo de cuatro años, en 1620.

Nos podemos preguntar por qué se daba tanta importancia a algo que, hoy día, parece sencillo: cuando la Biblia habla de cuestiones científicas, con frecuencia adopta el modo de hablar propio de la cultura, de la época o simplemente de la experiencia ordinaria. De hecho, éste fue uno de los argumentos que utilizó Galileo en su Carta a Benedetto Castelli, que circuló en copias a mano (Castelli era un benedictino, amigo y discípulo de Galileo, profesor de matemáticas en la Universidad de Pisa), y con mayor extensión en su Carta a la Gran Duquesa de Toscana, Cristina de Lorena (madre de quien en aquellos momentos era Gran Duque de Toscana, Cosme II), a quien habían llegado ecos de las acusaciones bíblicas contra Galileo.

Para comprender el trasfondo del asunto hay que mencionar tres problemas. En primer lugar, Galileo se había hecho célebre con sus descubrimientos astronómicos de 1609-1610. Utilizando el telescopio que él mismo contribuyó de modo decisivo a perfeccionar, descubrió que la Luna posee irregularidades como la Tierra, que alrededor de Júpiter giran cuatro satélites, que Venus presenta fases como la Luna, que en la superficie del Sol existen manchas que cambian de lugar, y que existen muchas más estrellas de las que se ven a simple vista. Galileo se basó en estos descubrimientos para criticar la física aristotélica y apoyar el heliocentrismo copernicano. Las profesores aristotélicos, que eran muchos y poderosos, sentían que los argumentos de Galileo contradecían su ciencia, y a veces quedaban en ridículo. Estos profesores atacaron seriamente a Galileo y, cuando se les acababan las respuestas, algunos recurrieron a los argumentos teológicos (la pretendida contradicción entre Copérnico y la Biblia).

En segundo lugar, la Iglesia católica era en aquellos momentos especialmente sensible ante quienes interpretaban por su cuenta la Biblia, apartándose de la Tradición, porque el enfrentamiento con el protestantismo era muy fuerte. Galileo se defendió de quienes decían que el heliocentrismo era contrario a la Biblia explicando por qué no lo era, pero al hacer esto se ponía a hacer de teólogo, lo cual era considerado entonces como algo peligroso, sobre todo cuando, como en este caso, uno se apartaba de las interpretaciones tradicionales. Galileo argumentó bastante bien como teólogo, subrayando que la Biblia no pretende enseñarnos ciencia y se acomoda a los conocimientos de cada momento, e incluso mostró que en la Tradición de la Iglesia se encontraban precedentes que permitían utilizar argumentos como los que él proponía. Pero, en una época de fuertes polémicas teológicas entre católicos y protestantes, estaba muy mal visto que un profano pretendiera dar lecciones a los teólogos, proponiendo además novedades un tanto extrañas.

En tercer lugar, la cosmovisión tradicional, que colocaba a la Tierra en el centro del mundo, parecía estar de acuerdo con la experiencia ordinaria: vemos que se mueven el Sol, la Luna, los planetas y las estrellas; en cambio, si la Tierra se moviera, deberían suceder cosas que no suceden: proyectiles tirados hacia arriba caerían atrás, no se sabe cómo estarían las nubes unidas a la Tierra sin quedarse también atrás, se debería notar un movimiento tan rápido. Además, esa cosmovisión tradicional parecía mucho más coherente con la perspectiva cristiana de un mundo creado en vistas al hombre, y también con la Encarnación y la Redención de la humanidad a través de Jesucristo; de hecho, entre quienes habían aceptado las ideas de Copérnico se contaba Giordano Bruno, quien defendió que existen muchos mundos habitados y acabó sosteniendo doctrinas más o menos heréticas (Bruno fue quemado, como consecuencia de su condena por la Inquisición romana, en 1600, aunque debe señalarse, no como disculpa sino para mayor claridad, que no era propiamente un científico, aunque utilizara el copernicanismo como punto de partida).

Los sucesos de 1616 culminaron en un decreto de la Congregación del Índice, fechado el 5 de marzo de 1616, por el que se prohibieron los libros mencionados, con los matices ya señalados. El decreto se publicó en nombre de la Congregación, y está firmado por el cardenal prefecto y por el secretario de la Congregación, no por el Papa. Desde luego, un acto de ese tipo se hacía con el mandato o aprobación del Papa y, de algún modo, comprometía la autoridad del Papa, pero de ninguna manera puede ser considerado como un acto en el que se pone en juego la infalibilidad del Papa: por una parte, porque ni está firmado por el Papa y ni siquiera se le menciona; por otra, porque se trata de un acto de gobierno de una Congregación, no de un acto de magisterio; y además, porque no pretende definir una doctrina de modo definitivo. Eso se sabía perfectamente entonces, igual que ahora; como prueba de ella se puede mencionar una carta de Benedetto Castelli a Galileo, escrita el 2 de octubre de 1632, cuando ya se había ordenado a Galileo que compareciera ante la Inquisición de Roma. Castelli ha hablado con el Padre Comisario del Santo Oficio, Vincenzo Maculano, y ha defendido la ortodoxia de la posición de Copérnico y de Galileo, añadiendo que varias veces ha hablado de todo ello con teólogos piadosos y muy inteligentes, y no han visto ninguna dificultad; añade que el mismo Maculano le ha dicho que está de acuerdo y que, en su opinión, la cuestión no debería zanjarse recurriendo a la Sagrada Escritura. Es fácil advertir que estas opiniones, tratadas en el mismo Comisario del Santo Oficio, no tendrían sentido si el decreto del Índice de 1616 pudiera ser interpretado como teniendo un alcance de magisterio infalible o definitivo.

En las deliberaciones de la Santa Sede, previas al decreto, se pidió la opinión a once consultores del Santo Oficio, quienes dictaminaron, el 24 de febrero de 1616, que decir que el Sol está inmóvil en el centro del mundo es absurdo en filosofía y además formalmente herético, porque contradice muchos lugares de la Escritura tal como los exponen los Santos Padres y los teólogos, y decir que la Tierra se mueve es también absurdo en filosofía y al menos erróneo en la fe. Con frecuencia se toma esta opinión de los teólogos consultores como si fuera el dictamen de la autoridad de la Iglesia, pero no lo es: fue sólo la opinión de esas personas. El único acto público de la autoridad de la Iglesia fue el decreto de la Congregación del Índice, y en ese decreto no se dice que la doctrina heliocentrista sea herética: se dice que es falsa y que se opone a la Sagrada Escritura. El matiz es importante, y cualquier entendido en teología lo sabía entonces y lo sabe ahora. Nadie consideró entonces, ni debería considerar ahora, que se condenó el heliocentrismo como herejía, porque no es cierto. Esto explica que Galileo y otras personas igualmente católicas continuaran aceptando el heliocentrismo; Galileo sabía (y era cierto) que él había mostrado, en sus cartas a Castelli y a Cristina de Lorena, que el heliocentrismo se podía compaginar con la Sagrada Escritura, utilizando además principios que no eran nuevos, sino que tenían apoyo en la Tradición de la Iglesia.

La decisión de la autoridad de la Iglesia en 1616 fue equivocada, aunque no calificó al heliocentrismo como herejía. Galileo y sus amigos eclesiásticos se propusieron conseguir que ese decreto fuera revocado. Podían haberlo conseguido: se trataba de un decreto disciplinar que, aunque iba acompañado por una valoración doctrinal, no condenaba el heliocentrismo como herejía, ni era un acto de magisterio infalible.

Otro aspecto importante a tener en cuenta es que, aunque las críticas de Galileo a la posición tradicional estaban fundadas, ni él ni nadie poseían en aquellos momentos argumentos para demostrar que la Tierra se mueve alrededor del Sol. Esta afirmación parecía, más bien, absurda, tal como la calificaron los teólogos del Santo Oficio. En una famosa carta, el cardenal Roberto Belarmino, uno de los teólogos más influyentes entonces, pedía tanto a Foscarini como a Galileo que utilizaran el heliocentrismo sólo como una hipótesis astronómica, sin pretender que fuera verdadera ni meterse en argumentos teológicos, en cuyo caso no habría ningún problema. Pero Galileo, para defenderse de acusaciones personales y para intentar que la Iglesia no interviniera en el asunto, se lanzó a una defensa fuerte del copernicanismo, trasladándose a Roma e intentando influir en las personalidades eclesiásticas; esto quizá tuvo el efecto contrario, provocando que la autoridad de la Iglesia interviniera para frenar la propaganda de Galileo que, al menos en sus críticas, era bastante convincente.

Además del decreto de la Congregación del Índice, las autoridades eclesiásticas tomaron otra decisión que afectaba personalmente a Galileo y que influyó decisivamente en su proceso, 17 años más tarde. En concreto, por orden del Papa (Pablo V), el cardenal Belarmino citó a Galileo (que se encontraba entonces en Roma, dedicado a la propaganda del copernicanismo) y, en la residencia del cardenal, el 26 de febrero de 1616, le amonestó a abandonar la teoría copernicana. El Papa había mandado que Belarmino hiciera esta amonestación, añadiendo que, si Galileo no quería abandonar la teoría, el Comisario del Santo Oficio, delante de notario y testigos, le ordenara que no enseñara, defendiera ni tratara esa doctrina, y que si se negase a esto, se le encarcelase. Consta que Belarmino hizo la amonestación. Pero entre los documentos que se han conservado existe uno que ha dado lugar a discusiones sobre la fuerza y el alcance de ese precepto: dice que, a continuación de la amonestación de Belarmino, el Padre Comisario del Santo Oficio (el dominico Michelangelo Seghizzi) le transmitió el precepto mencionado; pero ese documento está sin firmar. Se han dado interpretaciones de todo tipo; la más extrema es que se trata de un documento falseado deliberadamente en 1616 o en 1633 para acabar con Galileo; pero esto parece muy poco probable. Con los documentos que poseemos, es muy difícil saber exactamente cómo se desarrolló el encuentro entre Belarmino y Galileo. Pero está claro que Galileo entendió perfectamente que, en lo sucesivo, no podía argumentar a favor del copernicanismo, y en efecto así lo hizo durante años. Precisamente, el proceso a que fue sometido 17 años después, en 1633, fue motivado porque, aparentemente, Galileo desobedeció a ese precepto.

2.2. El proceso de 1633

Si el decreto de la Congregación del Índice en 1616 fue una equivocación, también lo fue prohibir a Galileo tratar o defender el copernicanismo. Galileo lo sabía. Sin embargo, obedeció. Siempre fue y quiso ser buen católico. Pero sabía que la prohibición de 1616 se basaba en una equivocación y quería solucionar el equívoco. Incluso advertía el peligro de escándalo que podría ocasionar esa prohibición en el futuro, si se llegaba a demostrar con certeza que la Tierra gira alrededor del Sol. Sus amigos estaban de acuerdo con él.

En 1623 coincidieron unas circunstancias que parecían favorecer una revisión de las decisiones de 1616, o por lo menos hacer posible que se expusieran, aunque fuese con cuidado, los argumentos a favor del copernicanismo. El factor principal fue la elección como Papa del cardenal Maffeo Barberini, que tomó el nombre de Urbano VIII. Era, desde hacía años, un admirador de Galileo, a quien incluso había dedicado una poesía latina en la que alababa sus descubrimientos astronómicos. Además, desde el primer momento tuvo en puestos de mucha confianza a varios amigos y partidarios de Galileo. En 1624 Galileo fue a Roma y el Papa le recibió seis veces, con gran cordialidad. Pero Galileo comprobó, al tantear el asunto del copernicanismo, que, si bien Urbano VIII no lo consideraba herético (ya hemos visto que nunca fue declarado tal), lo consideraba como una posición doctrinalmente temeraria y, además, estaba convencido de que nunca se podría demostrar: decía que los mismos efectos observables que se explican con esa teoría, podrían deberse a otras causas diferentes, pues en caso contrario estaríamos limitando la omnipotencia de Dios. Se trataba de un argumento que, aparentemente, tenía mucha fuerza, y parecía que quien pretendiera haber demostrado el copernicanismo estaba poniendo límites a la omnipotencia de Dios.

A pesar de todo, el talante del nuevo Papa y la posición estratégica de sus amigos llevaron a Galileo a embarcarse en un viejo proyecto pendiente: escribir una gran obra discutiendo el copernicanismo y, desde luego, argumentando en su favor. Simplemente, la presentaría como un diálogo entre un partidario del geocentrismo y otro del heliocentrismo, sin dejar zanjada la cuestión. Y añadiría el argumento del Papa. Pero el lector inteligente ya se daría cuenta de quién tenía razón.

Además, Galileo pensaba que disponía de un argumento nuevo que demostraba el movimiento de la Tierra: el argumento de las mareas. Según Galileo, las mareas sólo se podrían explicar suponiendo el movimiento de la Tierra (y no aceptaba, como si sonara a astrología, que se debieran a la influencia de la Luna). Incluso quería titular su obra de ese modo, como un tratado sobre las mareas, pero el Papa supo que pretendía utilizar ese título y, como sonaba a demasiado realista (como en efecto lo era), aconsejó poner otro título que no sonara a una prueba del movimiento de la Tierra (desde luego, como sabemos, el argumento de las mareas estaba equivocado). Galileo cambió el título del libro, que se vino a llamar Dialogo en torno a los dos grandes sistemas del mundo, el tolemaico y el copernicano. Un título muy acertado debido, en parte, a la ingerencia de un Papa que no quería que se tratara el movimiento de la Tierra como algo real: pero, sin duda, ésa era la intención principal de Galileo en su obra. Galileo estaba dispuesto a conceder todo lo que fuera necesario, con tal de publicar una obra donde se recogieran los argumentos en contra de la posición tradicional y en favor del copernicanismo.

Galileo acabó de redactar el Diálogo en 1630, y lo llevó a Roma para obtener el permiso eclesiástico para imprimirlo. El permiso debía ser concedido por el Maestro del Sagrado Palacio, el dominico Niccolò Riccardi, que no sabía astronomía pero era admirador de Galileo y siempre se había mostrado deseoso de ayudarle. Ahora Riccardi se encontró en un compromiso. Dio a entender que no habría problemas, aunque habría que ajustar una serie de detalles. Galileo volvió a Florencia, la peste estableció serias limitaciones al tráfico y correo entre Florencia y Roma, y ahí comenzó una cadena de equívocos que alargaron la concesión del permiso y pusieron nervioso a Galileo. Al cabo de un año, Galileo solicitó y obtuvo la intervención del Gran Duque de Toscana y de su embajador en Roma para obtener el permiso. Riccardi, que también era toscano y era pariente de la esposa del embajador, fue sometido a una presión muy fuerte. Finalmente concedió el permiso para que se imprimiera el libro en Florencia, pero con una serie de condiciones que hacía saber a Galileo y al Inquisidor de Florencia. Riccardi sabía lo que el Papa pensaba: que sólo se podía tratar el copernicanismo como una hipótesis matemática, no como una representación de la realidad; las condiciones y advertencias que dio se encaminaban a garantizar esto, que no estaba nada claro en la obra de Galileo.

Galileo introdujo cambios pero, seguramente, no todos los que hubiera introducido Riccardi y hubiera deseado el Papa. En el libro, Simplicio, el personaje que defiende la posición tradicional de Aristóteles y Tolomeo, siempre sale perdiendo. Simplicio fue uno de los más famosos comentadores antiguos de Aristóteles, pero en la obra de Galileo daba la impresión de que sus argumentos y su actitud correspondían demasiado bien a su nombre. Por otra parte, el argumento favorito del Papa aparecía al final de la obra: después de haber expuesto todos los argumentos físicos y filosóficos, Simplicio, precisamente Simplicio, utilizaba ese argumento, y aunque Salviati, el defensor de Copérnico (y Galileo) lo aprueba, el final es muy breve y forzado. Para mayor confusión, una Introducción aprobada por Riccardi, en la que se explicaba que esa obra no pretendía establecer el copernicanismo como teoría verdadera, apareció impresa en un tipo diferente al del resto de la obra, dando la impresión de un añadido postizo.

El Diálogo se acabó de imprimir en Florencia el 21 de febrero de 1632. Galileo envió enseguida ejemplares por todas partes, también a sus amigos de otros países de Europa. Todavía había problemas de comunicación con Roma por la peste, de modo que los primeros ejemplares no llegaron a Roma hasta mitad de mayo. Uno de ellos fue entregado al cardenal Francesco Barberini, sobrino y mano derecha del Papa, a quien Galileo había ayudado, hacía años, a conseguir el doctorado, y a quien consideraba, al igual que a su tío el Papa, como un gran amigo personal.

En 1632 la mayor preocupación del Papa no era precisamente el movimiento del Sol y de la Tierra. Estaba en pleno desarrollo la Guerra de los Treinta Años, que comenzó en 1618 y no terminó hasta 1648, que enfrentaba a toda Europa en dos mitades, los católicos y los protestantes. En aquel momento había problemas muy complejos, porque la católica Francia se encontraba más bien al lado de los protestantes de Suecia y Alemania, enfrentada con las otras potencias católicas, España y el Imperio. Urbano VIII había sido cardenal legado en París y tendía a alinearse con los franceses, temiendo, además, una excesiva prepotencia de los españoles, e intentando no perder a Francia. Se trataba de equilibrios muy difíciles. Los problemas eran graves. El 8 de marzo de 1632, en una reunión de cardenales con el Papa, el cardenal Gaspar Borgia, protector de España y embajador del Rey Católico, acusó abiertamente al Papa de no defender como era preciso la causa católica. Se creó una situación extraordinariamente violenta. En esas condiciones, Urbano VIII se veía especialmente obligado a evitar cualquier cosa que pudiera interpretarse como no defender la fe católica de modo suficientemente claro.

Precisamente en esas circunstancias, a mitad de mayo, empezaron a llegar a Roma los primeros ejemplares del Dialogo. En un primer momento no sucedió nada. Pero al cabo de dos meses, a mitad de julio, se supo que el Papa estaba muy enfadado con el libro, que intentaba frenar su difusión, y que iba a crear una comisión para estudiarlo y dictaminarlo.

La documentación que poseemos no permite saber qué provocó el enfado y la decisión del Papa. Galileo siempre lo atribuyó a la actuación de sus enemigos (que no eran pocos ni poco influyentes), que habrían informado al Papa de modo tendencioso, predisponiéndole en contra. Por ejemplo, además de denunciar que el libro defendía el copernicanismo, en contra del decreto de 1616, habrían puesto de relieve que uno de los tres personajes que intervienen en el diálogo, Simplicio, que siempre lleva las de perder, es quien expone el argumento preferido del Papa acerca de la omnipotencia de Dios y los límites de nuestras explicaciones. Esto podía parecer una burla deliberada, y parece que así fue interpretado: varios años después, Galileo todavía enviaba un mensaje al Papa, desde su villa de Arcetri, haciéndole saber que jamás había pasado por su mente tal cosa. Además, como se ha señalado, las circunstancias personales de Urbano VIII en aquel momento eran difíciles, y no podía tolerar que se publicara un libro, que aparecía con los permisos eclesiásticos de Roma y de Florencia, en el que se defendía una teoría condenada por la Congregación del Índice en 1616 como falsa y contraria a la Sagrada Escritura.

El Papa estableció una comisión para examinar las acusaciones contra Galileo, y se dictaminó que el asunto debía ser enviado al Santo Oficio (o Inquisición romana), desde donde se ordenó a Galileo, que vivía en Florencia, que se presentara en Roma ante ese tribunal durante el mes de octubre de 1632. Después de intentos dilatorios que duraron varios meses, el 30 de diciembre de 1632, el Papa con la Inquisición hizo saber que, si Galileo no se presentaba en Roma, se enviaría quien se cerciorase de su salud y, si se veía que podía ir a Roma, le llevarían encadenado. El Papa aconsejó seriamente al Gran Duque que se abstuviera de intervenir, porque el asunto era serio. Las autoridades toscanas decidieron aconsejar a Galileo que fuese a Roma. El embajador Niccolini, que conocía bien al Papa y hablaba con él con frecuencia, advertía que discutir con el Papa y llevarle la contraria era el camino mejor para arruinar a Galileo. Cuando el Papa hablaba con Niccolini del problema causado por Galileo, en varias ocasiones montó en cólera. Todos advirtieron a Galileo que lo mejor era que fuera a Roma y que se mostrara en todo momento dispuesto a obedecer en lo que le dijeran, porque si tomaba otra actitud las consecuencias serían perjudiciales para él.

Galileo llegó a Roma el domingo 13 de febrero de 1633, en una litera facilitada por el Gran Duque, después de esperar en la frontera de los Estados Pontificios a causa de la peste que seguía en Florencia. El embajador de Toscana, Francesco Niccolini, se portó maravillosamente con Galileo, interviniendo continuamente en su favor ante las autoridades de Roma, de acuerdo con las instrucciones del Gran Duque. Consiguieron que Galileo no estuviera en la cárcel del Santo Oficio, como exigían las normas. Desde su llegada a Roma hasta el 12 de abril (dos meses), Galileo vivió en el Palacio de Florencia, donde se encontraba la embajada de Toscana y la casa del embajador. Las autoridades le recomendaron que evitara la vida social, de modo que no salía de casa, pero gozaba de un trato exquisito por parte del embajador y de su esposa. Niccolini pedía al Papa que el asunto fuese lo más breve posible, pero se alargaba porque la Inquisición todavía estaba deliberando sobre el modo de actuar. Como se había descubierto en los archivos del Santo Oficio el escrito de 1616 en el que se prohibía Galileo tratar de cualquier modo el copernicanismo, el proceso se centró completamente en una única acusación: la de desobediencia a ese precepto de 1616.

Galileo fue llamado a deponer al Santo Oficio el martes 12 de abril de 1633. Su defensa nos puede parecer muy extraña: negó que, en el Dialogo, defendiera el copernicanismo. Galileo no sabía que el Santo Oficio había pedido la opinión al respecto a tres teólogos y que, el 17 de abril, los tres informes concluían sin lugar a dudas (como de hecho así era) que Galileo, en su libro, defendía el copernicanismo; en este caso, los teólogos tenían razón. Esto complicaba la situación, pues un acusado que no reconocía un error comprobado debía ser tratado muy severamente por el tribunal. Por otra parte, Galileo se defendió mostrando una carta que, a petición suya, le había escrito el cardenal Belarmino después de los sucesos de 1616, para que pudiera defenderse frente a quienes le calumniaban; en ese escrito, Belarmino daba fe de que Galileo no había tenido que abjurar de nada y que simplemente se le había notificado la prohibición de la Congregación del Índice. Pero eso podía interpretarse también contra Galileo si se mostraba, como era el caso, que en su libro argumentaba en favor de la doctrina condenada en 1616. El tribunal se centró en matices de la prohibición hecha a Galileo en 1616, que Galileo decía no recordar, porque había conservado el documento de Belarmino y ahí no se incluían esos matices. Desgraciadamente, Belarmino había muerto y no podía aclarar la situación.

Esos días Galileo seguía en el Santo Oficio, aunque tampoco entonces estuvo en la cárcel. Por deferencia con el Gran Duque de Toscana y ante la insistencia del embajador, Galileo fue instalado en unas habitaciones del fiscal de la Inquisición, le traían las comidas desde la embajada de Toscana, y podía pasear. Estuvo allí desde el martes 12 de abril hasta el sábado 30 de abril: 17 días completos con sus colas.

Para desbloquear la situación, el Padre Comisario propuso a los Cardenales del Santo Oficio algo insólito: visitar a Galileo en sus habitaciones e intentar convencerle para que reconociera su error. Lo consiguió después de una larga charla con Galileo el 27 de abril. Al día siguiente, sin comunicarlo a nadie más, escribió lo que había hecho y el resultado al cardenal sobrino del Papa, que se encontraba esos días en Castelgandolfo con el Papa; a través de esa carta se ve claro que esa actuación estaba aprobada por el Papa: de ese modo, el tribunal podría salvar su honor condenando a Galileo, y luego se podría usar clemencia con Galileo dejándole recluido en su casa, tal como (dice el Padre Comisario) sugirió Vuestra Excelencia (el cardenal Francesco Barberini).

En efecto, el sábado 30 de abril Galileo reconoció ante el tribunal que, al volver a leer ahora su libro, que había acabado hacía tiempo, se daba cuenta de que, debido no a mala fe, sino a vanagloria y al deseo de mostrarse más ingenioso que el resto de los mortales, había expuesto los argumentos en favor del copernicanismo con una fuerza que él mismo no creía que tuvieran. A partir de ahí, las cosas se desarrollaron como el Comisario había previsto. Ese mismo día se permitió a Galileo volver al palacio de Florencia, a la casa del embajador. El martes 10 de mayo se le llamó al Santo Oficio para que presentara su defensa; presentó el original de la carta del cardenal Belarmino, y reiteró que había actuado con recta intención. Seguía encerrado en el palazzo Firenze; el embajador consiguió que le permitieran ir a pasear a Villa Medici, e incluso a Castelgandolfo, porque le sentaba mal no hacer ningún tipo de ejercicio. Mientras tanto, la peste seguía azotando a Florencia, y en alguna carta le decían que, en medio de su desgracia, era una suerte que no estuviera entonces en Florencia.

El jueves 16 de junio, la Congregación del Santo Oficio tenía, como cada semana, su reunión con el Papa. En esta ocasión se celebró en el palacio del Quirinal. Estaban presentes 6 de los 10 Cardenales de la Inquisición, además del Comisario y del Asesor (en los interrogatorios y, en general, en todas las sesiones que se han mencionado hasta ahora, no estaban presentes los Cardenales: estaban los oficiales del Santo Oficio que transmitían las actas a la Congregación de los Cardenales, y éstos, con el Papa, tomaban las decisiones). Ese día el Papa decidió que Galileo fuera examinado acerca de su intención con amenaza de tortura (en este caso se trataba de una amenaza puramente formal, que ya se sabía de antemano que no se iba a realizar). Después, Galileo debía abjurar de la sospecha de herejía ante la Congregación en pleno. Sería condenado a cárcel al arbitrio de la Congregación, se le prohibiría que en el futuro tratara de cualquier modo el tema del movimiento de la Tierra, se prohibiría el Diálogo, y se enviaría copia de la sentencia a los nuncios e inquisidores, sobre todo al de Florencia, para que la leyera públicamente en una reunión en la que procuraría que se encontraran los profesores de matemática y de filosofía. El Papa comunicó esta decisión al embajador Niccolini el 19 de junio. Niccolini pidió clemencia, y el Papa, manifestando algo que, como se ha señalado, estaba ya decidido de antemano, le respondió que, después de la sentencia, volvería a ver al embajador para ver cómo se podría arreglar que Galileo no estuviera en la cárcel. De acuerdo con el Papa, Niccolini comunicó a Galileo que la causa se acabaría enseguida y el libro se prohibiría, sin decirle nada acerca de lo que tocaba a su persona, para no causarle más aflicción.

Desde el martes 21 de junio hasta el viernes 24 de junio, Galileo estuvo de nuevo en el Santo Oficio. El miércoles día 22 Galileo fue llevado al convento de Santa María sopra Minerva; se le leyó la sentencia (firmada por 7 de los 10 Cardenales del Santo Oficio) y abjuró de su opinión acerca del movimiento de la Tierra delante de la Congregación. Fue, para Galileo, lo más desagradable de todo el proceso, porque afectaba directamente a su persona y se desarrolló en público de modo humillante. El jueves 23 el Papa, con la Congregación del Santo oficio reunida en el Quirinal, concedió a Galileo que la cárcel fuera conmutada por arresto en Villa Medici, a donde se trasladó el viernes día 24. El jueves día 30 se permitió a Galileo abandonar Roma y trasladarse a Siena, en Toscana, al palacio del Arzobispo. Galileo dejó Roma el miércoles 6 de julio y llegó a Siena el sábado 9 de julio. Había acabado la pesadilla romana.

La sentencia de la Inquisición comienza con los nombres de los 10 cardenales de la Inquisición, y acaba con las firmas de 7 de ellos. El Papa, junto con la Congregación, decidió que se condenase a Galileo y que abjurase de su opinión, pero en el texto de la sentencia no aparece en ningún momento citado el Papa; por tanto, ese documento no puede ser considerado como un acto de magisterio pontificio, y menos aún como un acto de magisterio infalible ni definitivo. En el texto de la abjuración se lee “maldigo y detesto los mencionados errores y herejías”, pero no se trata de una doctrina definida como herejía por el magisterio de la Iglesia: en el texto de la abjuración se dice, como así es, que esa doctrina fue declarada contraria a la Sagrada Escritura, y, como sabemos, esta declaración se hizo mediante un decreto de la Congregación del Índice, que no constituyó un acto de magisterio infalible ni definitivo.

El Arzobispo de Siena, Ascanio Piccolomini, era un antiguo discípulo, admirador y gran amigo de Galileo. Se había ofrecido varias veces para alojarle en su casa, teniendo en cuenta, además, que estaba relativamente cerca de Florencia y que en Florencia todavía existían ramalazos de la peste. En Siena, Galileo fue tratado espléndidamente y se recuperó de la tensión de los meses precedentes. A petición del Gran Duque de Toscana, el Papa, junto con el Santo Oficio, concedió el 1 de diciembre de 1633 a Galileo que pudiera volver a su casa en las afueras de Florencia, la Villa del Gioiello, con tal que permaneciera como en arresto domiciliario, sin moverse de allí ni hacer vida social. Consta que el 17 de diciembre Galileo ya estaba en su casa, y allí siguió hasta su muerte en 1642.

En Arcetri Galileo siguió trabajando. Allí acabó sus Discursos y demostraciones en torno a dos nuevas ciencias, obra que se publicó en 1638 en Holanda. Se trata de su obra más importante, donde expone los fundamentos de la nueva ciencia de la mecánica, que se desarrollará en ese siglo hasta alcanzar 50 años más tarde, con los Principios matemáticos de la filosofía natural de Newton, obra publicada en 1687, la formulación que marca el nacimiento definitivo de la ciencia experimental moderna.

  • 3. Interrogantes e interpretaciones

Hasta aquí he intentado exponer los datos básicos del proceso a Galileo. A partir de este momento me ocuparé de la valoración de esos datos. Dada la perspectiva que he adoptado, solamente aludiré brevemente a algunos aspectos que considero especialmente interesantes.

En primer lugar, ¿podemos decir que sabemos lo fundamental acerca del proceso a Galileo?, ¿es posible que existan datos importantes desconocidos? La respuesta es que los documentos que se conservan permiten reconstruir casi todos los aspectos del proceso con gran fiabilidad. Poseemos los interrogatorios y declaraciones de Galileo en su totalidad, así como las decisiones del Papa y de la Congregación del Santo Oficio. En este terreno, no es plausible que aparezcan nuevos documentos que afecten sustancialmente a lo que ya sabemos. Seguramente existen huecos; uno de ellos, bastante importante, se refiere a los acontecimientos del verano de 1632, desde que el Diálogo llega a Roma hasta que el Papa convoca la congregación de teólogos para decidir qué se hace. ¿Quién y cómo informó al Papa? Galileo siempre consideró su proceso como consecuencia de las informaciones tendenciosas de sus enemigos. Es posible que existan documentos sobre esos acontecimientos, cuyo conocimiento permitiría comprender mejor por qué se desarrollaron del modo que lo hicieron. Podríamos saber, quizás, hasta qué punto las cosas podían haber sucedido de otra manera. De todos modos, eso no cambiaría los hechos ya conocidos, entre los cuales se cuenta que Galileo llevó adelante, durante años, su programa copernicano, aunque exteriormente pareciera haber renunciado a él, y que Urbano VIII quedó muy afectado cuando advirtió que su admirado amigo estaba, en realidad, haciendo un juego diferente del que él pensaba.

Esto no significa que Galileo mintiera deliberadamente. Pero no hay duda de que consideró el copernicanismo como una teoría verdadera, también después del proceso. En su Carta a Cristina de Lorena había explicado ampliamente cómo se podía solucionar la aparente contradicción entre copernicanismo y Biblia; tenía razón y lo sabía: por este motivo podía admitir, con conciencia tranquila, el copernicanismo, incluso después de las condenas de 1616 y 1633. Lo mismo sucedía con sus amigos y con otras personas suficientemente informadas. Lo cual nos lleva a preguntarnos por qué las autoridades eclesiásticas condenaron una teoría que, si bien no estaba completamente demostrada en aquel momento, podía demostrarse y, de hecho, recibió nuevas confirmaciones en los años siguientes.

Para responder a ese interrogante hemos de advertir que la ciencia experimental moderna, tal como la conocemos ahora, estaba naciendo y se encontraba todavía en un estado embrionario. Precisamente fue Galileo uno de sus padres fundadores. Pero el Galileo que veían las autoridades era muy diferente del que vemos ahora, a la luz del desarrollo de la física durante casi cuatro siglos. Galileo había realizado unos descubrimientos astronómicos importantes y se le habían reconocido. Pero no podía probar el movimiento de la Tierra. La ciencia moderna prácticamente no existía: las contribuciones más importantes de Galileo a esa ciencia fueron las publicadas, en los Discursos, después del proceso. Los eclesiásticos (Belarmino, Urbano VIII y muchos otros), al igual que la mayoría de los profesores universitarios, pensaban que el movimiento de la Tierra era absurdo, porque contradice a muchas experiencias ciertas y, si existiera, debería tener consecuencias que de hecho no se observan. No era fácil tomarse en serio el copernicanismo. Los teólogos que valoraron en 1616 la quietud del Sol y el movimiento de la Tierra dijeron, en primer lugar, que ambos eran absurdos en filosofía. Además parecían contrarios a la Biblia. Belarmino, y otros eclesiásticos, advirtieron que si se llegaba a demostrar el movimiento de la Tierra, habría que interpretar una serie de pasajes de la Biblia de modo no literal; sabían que eso podría hacerse, pero pensaban que el movimiento de la Tierra nunca se demostraría y que era absurdo. Esto no justifica toda su actuación, pero permite situarla en su contexto histórico real y hacerla comprensible.

El proceso de Galileo no debería entenderse como un enfrentamiento entre ciencia y religión. Galileo siempre se consideró católico e intento mostrar que el copernicanismo no se oponía a la doctrina católica. Por su parte, los eclesiásticos no se oponían al progreso de la ciencia; durante su viaje a Roma en 1611, se tributó a Galileo un gran homenaje público en un acto celebrado en el Colegio Romano de los jesuitas, por sus descubrimientos astronómicos. El problema es que no consideraban que el movimiento de la Tierra fuera una verdad científica, e incluso algunos (entre ellos, el Papa Urbano VIII) estaban convencidos de que nunca se podría demostrar.

Los enemigos de Galileo desempeñaron, probablemente, un papel importante para desencadenar el proceso. El temperamento muy vivo de Galileo no contribuía a apaciguar las numerosas disputas que originó su trabajo desde 1610. Además, él mismo se procuró enemistades de modo innecesario, de tal modo que, cuando el Diálogo se publicó en 1632, es fácil imaginar que sus enemigos en Roma pudieran presentar al Papa las cosas de tal manera que, teniendo en cuenta además las difíciles circunstancias por las que atravesaba Urbano VIII, éste se considerara ofendido por Galileo y viera necesario intervenir con fuerza. El temperamento de Urbano VIII también desempeñó un papel: tenía un carácter fuerte y pensó que Galileo había traicionado a su amistad sincera; repitió varias veces al embajador Niccolini que Galileo se había burlado de él. Consta que, al hablar de este tema con Niccolini, Urbano VIII se encolerizaba. Galileo seguramente no pretendió, en modo alguno, burlarse del Papa, pero es probable que los enemigos de Galileo, en el verano de 1632, convencieran al Papa de lo contrario, y que esto influyera seriamente en el desarrollo de los acontecimientos.

No hay que pensar sólo en enemigos personales de Galileo. El movimiento de la Tierra podía fácilmente ser visto como causa de dificultades importantes para el cristianismo. Si la Tierra se convertía en un planeta más, y si existían muchas más estrellas de las que se ven a simple vista, ¿no podría esto interpretarse en la línea de Giordano Bruno, quien afirmó que existen muchos mundos como el nuestro, con sus estrellas y planetas habitados? En ese caso, ¿qué significado tendría la Encarnación y la Redención de Jesucristo?, ¿qué sucedería con la salvación de posibles seres inteligentes que podrían vivir en otros lugares del universo? Son preguntas que, en la actualidad, se plantean todavía con más fuerza que entonces, ante la posibilidad, remota pero real, de que se llegue a saber que existe vida en otros lugares del universo. En realidad, no es difícil advertir que la revelación cristiana se refiere directamente a lo que sucede con nosotros y, por tanto, no hay dificultad en principio para integrar dentro de ella a otros seres inteligentes. Además, la Iglesia enseña que los frutos de la Redención se aplican también a personas que han vivido antes de la Encarnación, o que viven después de ella y no conocen, sin culpa suya, la verdad del cristianismo. Pero se comprende que estos problemas pudieran influir en aquellos momentos. La asociación del copernicanismo con Bruno no podía favorecer a Galileo. Se puede recordar que dos personas clave en la condena del copernicanismo en 1616 fueron el Papa Pablo V y el cardenal Belarmino; ambos eran Cardenales de la Inquisición cuando, en 1600, el proceso de Bruno llegó a su final, y se puede suponer que, al pensar en el copernicanismo, lo verían, por así decirlo, asociado a los errores teológicos de Bruno.

El movimiento de la Tierra parecía afectar al cristianismo desde otro punto de vista. El Diálogo de Galileo contenía críticas muy fuertes contra la filosofía de Aristóteles, que se venía usando, al menos desde el siglo XIII, como ayuda para la teología. En esa filosofía se admitía, por ejemplo, que en el mundo existe finalidad, y que las cualidades sensibles existen objetivamente y forman la base del conocimiento humano. Estas ideas parecían arruinarse con la nueva filosofía matemática y mecanicista de Galileo. La nueva ciencia nacía en polémica con la filosofía natural antigua, y no parecía poder llenar el hueco que ésta dejaba. Aunque las críticas de Galileo al aristotelismo se redujeran a aspectos concretos de la física que, ciertamente, debían abandonarse, parecía que la nueva ciencia pretendía arrojar fuera, como suele decirse, al niño junto con la bañera. Este problema sigue siendo actual. Incluso puede decirse que el progreso científico de los últimos siglos lo ha hecho cada vez más agudo. Son muchas las voces que piden un serio esfuerzo para integrar el progreso científico dentro de una visión más amplia que incluya las dimensiones metafísicas y éticas de la vida humana. En este sentido, los que veían en la nueva ciencia una fuente de dificultades no estaban completamente equivocados. Por supuesto, el problema no es de la ciencia en sí misma, de cuya legitimidad sería absurdo dudar. El progreso científico es ambivalente y el hecho de que pueda utilizarse mal no significa que deba castigarse a la ciencia. Simplemente intento subrayar que, en el fondo del caso Galileo, se encuentran algunos problemas que son reales, siguen siendo actuales, y esperan todavía una solución. Cuál sea el alcance del conocimiento científico es uno de esos problemas.

Consta que hubo un intento de denunciar a Galileo ante la Santa Sede por su filosofía atomista, expuesta brevemente en su obra, de 1623, Il Saggiatore, argumentando que Galileo negaba la objetividad de las cualidades sensibles (colores, olores, sabores) y que esto contradice la doctrina del Concilio de Trento sobre la Eucaristía, según la cual, después de la consagración, se encuentran las especies sacramentales (accidentes del pan, como por ejemplo las cualidades sensibles) sin su sujeto natural. Se ha llegado a decir que el motivo más profundo de la acusación contra Galileo en 1632 era éste, y que el Papa consiguió que el proceso se centrara en torno al movimiento de la Tierra, porque en el otro caso las consecuencias hubieran sido mucho peores. La denuncia mencionada existió, pero parece demasiado exagerado centrar ahí los problemas de Galileo. Esta cuestión pone de manifiesto, sin embargo, que la nueva física venía acompañada por una filosofía mecanicista que, en parte, chocaba con la filosofía y la teología generalmente admitidas, y es cierto que este problema continuó vivo durante mucho tiempo e incluso sigue vivo, en parte, en la actualidad.

El caso Galileo no afectó seriamente al progreso de la ciencia. La semilla que Galileo plantó dio fruto inmediatamente, también en Italia. Al cabo de pocas décadas, Newton llevó la física moderna hasta su nacimiento definitivo, y el trabajo de Galileo quedó bien asentado.

Por fin, es interesante señalar que no ha existido ningún otro caso semejante al de Galileo. El caso Galileo no es un caso entre otros del mismo tipo. El caso más semejante es el del evolucionismo, pero la teoría de la evolución, dentro de su ámbito científico, nunca ha sido condenada por ningún organismo de la Iglesia universal. Si se intenta poner en el mismo nivel que el caso Galileo asuntos como el aborto, la eutanasia, la bioética, etc., debe advertirse que, si bien esos problemas incluyen componentes relacionados con la ciencia, no son problemas propiamente científicos, sino, como máximo, de aplicación de los conocimientos científicos. Pero esto exigiría una reflexión específica que va más allá de los objetivos que aquí me he propuesto.

Referencias: Los datos de este artículo están tomados, en su mayoría, de la Edición Nacional de las obras de Galileo, preparada por Antonio Favaro: Le Opere di Galileo Galilei, 20 volúmenes, reimpresión, G. Barbèra Editore, Firenze 1968. Los documentos del proceso se encuentran en el tomo XIX, pp. 272-421, y también han sido editados por Sergio Pagano: I documenti del processo di Galileo Galilei, Pontificia Academia Scientiarum, Ciudad del Vaticano 1984.
Fuente: Biblia y Tradición

¡QUE BERGOGLIO SE RETRACTE PÚBLICAMENTE! – ESPERÁ SENTADO

AGRUPACIÓN CUSTODIA IRRUMPIÓ EN ENCUENTRO ARQUIDIOCESANO DE BERGOGLIO Y ZAFFARONI

Bergoglio

Diario Pregón de La Plata recibió un comunicado de la Agrupación Nacionalista Custodia (ANC) en el cual manifiestan que el día 28 de septiembre de 2010 irrumpieron sus militantes en un encuentro arquidiocesano sobre niñez y adolescencia, arrojando volantes que repudiaban la presencia del Dr. Eugenio Zaffaroni y del aval al evento que con su presencia el Cardenal Jorge Mario Bergoglio otorgaba al mismo. A continuación el comunicado y el contenido de los volantes referidos en el mismo:

COMUNICADO

En el día de la fecha, camaradas de la Agrupación Nacionalista Custodia (ANC) haciéndose presentes en el XI Encuentro Arquidiocesano de niñez y adolescencia, irrumpieron en el Auditorio al grito de ¡Viva Cristo Rey!, arrojaron volantes en acción de repudio por la presencia en el lugar del Dr. Eugenio Zaffaroni (Ministro de la Corte Suprema de Justicia de la Nación) -promotor de la sodomía, la despenalización del aborto y la despenalización de la droga-. Se encontraba asimismo en el lugar el Cardenal Jorge Mario Bergoglio quien con su presencia avalaba al Ministro de la Corte.

De los volantes se transcribe lo siguiente:

Es inevitable que haya escándalos, pero ¡ay de quien los provoca! (Lc.17,1)

Mons. Bergoglio: ¿No sabe ud. acaso que el Dr. Zaffaroni es un Juez que públicamente aboga por los derechos al aborto (que es el ASESINATO DE NIÑOS), y se ha manifestado claramente a favor del HOMOmonio (que incluye la corrupción de nuestros niños), la despenalización de las drogas, y un sinnúmero de PECADOS de los cuales la Iglesia -como Madre y Maestra-,y sus PASTORES deben proteger a sus hijos?

¿No sabe ud. que el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha olvidado hace rato la protección de los niños anteponiendo la promoción del aborto, de la contracepción y de programas orientados a disminuir el papel de la familia, siendo un órgano de la CULTURA DE LA MUERTE, denunciado todo esto claramente por la SANTA SEDE, y difundido por las agencias católicas una centena de veces?

¿No sabe ud. que la YMCA es un importante brazo de la MASONERIA, cuya condenación, además de constar en varias encíclicas, nunca perimidas, está actualmente en el canon 2335 del Código de Derecho Canónico de 1917 y en el canon 1374 del actual: “LOS QUE DAN SU NOMBRE A LA SECTA MASONICA O A OTRAS ASOCIACIONES DEL MISMO GENERO QUE CONSPIRAN CONTRA LA IGLESIA, CONTRAEN POR EL MISMO HECHO EXCOMUNION SIMPLEMENTE RESERVADA A LA SEDE APOSTOLICA”.?

(http://www.ewtn.com/spanish/preguntas/masoner%C3%ADa.htm).

¿No sabe ud. que el Ministerio de Desarrollo Social de la Ciudad de Buenos Aires es una de las principales redes de difusión en nuestro suelo de la aberrante perspectiva de género, que promueve todas las antedichas corrupciones de nuestra niñez y juventud?

¿No cree que resulta por lo menos contradictorio, si no directamente ESCANDALOSO que Ud. como Cardenal Primado de nuestra patria, Patrocine apoyando con su presencia y discursos, estas presencias, nada menos que en un Encuentro Arquidiocesano de Niñez y Adolescencia, Realizado incluso en una Universidad que se dice católica?

¿Se trata acaso de un Encuentro para DESTRUIR la Niñez y Adolescencia?

NO COMPRENDEMOS, Monseñor. Por eso filialmente le solicitamos, le rogamos, en nombre de Cristo y de la Iglesia, su Esposa (a cuyo seno pertenecemos, por gracia de Dios) que se RETRACTE PUBLICAMENTE, corrigiendo así la TREMENDA CONFUSION y ESCANDALO que provoca en la grey que se le ha confiado, para GUIARLA hacia la Verdad, DEFENDERLA de los “lobos”, y SANTIFICARLA.

Rezamos por Ud., Monseñor. Nuestra Señora de Luján le alcance Luz abundante, y Proteja a todo nuestro pueblo.

REPUDIAMOS LA PARTICIPACIÓN DEL CARDENAL JORGE BERGOGLIO

al XI Encuentro Arquidiocesano de Niñez y Adolescencia.

EUGENIO ZAFFARONI, UNICEF

Y EL MINISTERIO DE DESARROLLO SOCIAL DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES

PROMUEVEN:

LA SODOMIA, LA DESPENALIZACIÓN DE LA DROGA Y LA DESPENALIZACIÓN DEL ABORTO ETC.

CARDENAL BERGOGLIO:

DEJE DE COLABORAR CON QUIENES ATENTAN CONTRA LA FAMILIA.

NECESITAMOS PASTORES QUE REPRESENTEN LOS DERECHOS DE DIOS.

NO QUEREMOS QUE SE APOYE

CON SU PRESENCIA Y DISCURSO

A LOS QUE COLABORAN EN LA DEGRADACIÓN

Y DESTRUCCIÓN DE NUESTRA QUERIDA PATRIA.

AGRUPACIÓN NACIONALISTA CUSTODIA

¡Viva cristo Rey¡ ¡Viva la Patria!

TU PUESTO EN LA LUCHA

SAN MIGUEL ARCANGEL: VISIÓN Y EXORCISMO DE LEON XIII

VISIÓN DE LEÓN XIII
LA ORACIÓN A SAN MIGUEL ARCÁNGEL

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San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla;

sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio.

Reprímale Dios, pedimos suplicantes,

y tú, Príncipe de la Milicia Celestial,

arroja al infierno con el divino poder a Satanás

y a los demás espíritus malignos

que andan dispersos por el mundo

para la perdición de las almas.

Amén

¿Cómo nació esta oración?

El padre Domenico Pechenino escribe: “No recuerdo el año exacto. Una mañana el Sumo Pontífice León XIII había celebrado la santa misa y estaba asistiendo a otra de agradecimiento, como era habitual. De pronto, le vi levantar enérgicamente la cabeza y luego mirar algo por encima del celebrante. Miraba fijamente, sin parpadear, pero con un aire de terror y de maravilla, demudado. Algo extraño, grande, le ocurría.

Finalmente, como volviendo en sí, con un ligero pero enérgico ademán, se levanta. Se le ve encaminarse hacia un despacho privado. Los familiares le siguen con premura y ansiedad. Le dicen en voz baja: “Santo Padre, ¿no se siente bien? ¿Necesita algo?” Responde: “Nada, nada”. Luego comentaría: «Vi demonios y oí sus crujidos, sus blasfemias, sus burlas. Oí la espeluznante voz de Satanás desafiando a Dios, diciendo que él podía destruir la Iglesia y llevar a todo el mundo al infierno si se le daba suficiente tiempo y poder. Satanás le pidió permiso a Dios de tener 100 años para influenciar al mundo como nunca antes había podido hacerlo». Pudo ver también a San Miguel Arcángel aparecer y lanzar a Satanás con su legiones en el abismo del infierno.

Se encierra en su despacho, y al cabo de media hora hace llamar al secretario de la Congregación de Ritos y, dándole un folio, le manda imprimirlo y enviarlo a todos los obispos diocesanos del mundo. ¿Qué contenía? La oración que rezamos al final de la misa junto con el pueblo, con la súplica a María y la encendida invocación al príncipe de las milicias celestiales, implorando a Dios que vuelva a lanzar a Satanás al infierno”.

En aquel escrito se ordenaba también rezar esas oraciones de rodillas. Lo antes escrito, que también había sido publicado en el periódico La settimana del clero el 30 de marzo de 1947, no cita las fuentes de las que se tomó la noticia. Pero de ello resulta el modo insólito en que se ordenó rezar esa plegaria, que fue expedida a los obispos diocesanos en 1886. Como confirmación de la que escribió el padre Pechenino tenemos el autorizado testimonio del cardenal Nasalli Rocca que, en su carta pastoral para la cuaresma, publicada en Bolonia en 1946, escribe:

“León XIII escribió él mismo esa oración. La frase [los demonios] “que vagan por el mundo para perdición de las almas” tiene una explicación histórica, que nos fue referida varias veces por su secretario particular, monseñor Rinaldo Angeli. León XIII experimentó verdaderamente la visión de los espíritus infernales que se concentraban sobre la Ciudad Eterna (Roma); de esa experiencia surgió la oración que quiso hacer rezar en toda la Iglesia. El la rezaba con voz vibrante y potente: la oímos muchas veces en la basílica vaticana. No sólo esto, sino que escribió de su puño y letra un exorcismo especial contenido en el Ritual romano (edición de 1954, tít. XII, c. III, pp. 863 y ss.). El recomendaba a los obispos y los sacerdotes que rezaran a menudo ese exorcismo en sus diócesis parroquiales. El, por su parte, lo rezaba con mucha frecuencia a lo largo del día”.

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EXORCISMO CONTRA SATANÁS Y LOS ÁNGELES REBELDES

Publicado por orden de Su Santidad León XIII

En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo

Salmo 67.
Levántese Dios y sean dispersados sus enemigos y huyan de su presencia los que le odian.
Como se disipa el humo se disipen ellos, como, se derrite la cera ante el fuego, así perecerán los impíos ante Dios.

Salmo 34.
Señor, pelea contra los que me atacan; combate a los que luchan contra mí.
Sufran una derrota y queden avergonzados los que me persiguen a muerte.
Vuelvan la espalda llenos de oprobio los que maquinan mi perdición.
Sean como polvo frente al viento cuando el Ángel del Señor los desbarate.
Sea su camino oscuro y resbaladizo, cuando el Ángel del Señor los persiga.
Porque sin motivo me tendieron redes de muerte, sin razón me abrieron trampas mortales.
Que les sorprenda un desastre imprevisto, que los enrede la red que para mí escondieron; que caigan en la misma trampa que me abrieron. Mi alma se alegra con el Señor y gozará de su salvación.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.

Súplica a San Miguel Arcángel.
Gloriosísimo príncipe de la milicia celestial, Arcángel San Miguel, defiéndenos en la lucha que mantenemos combatiendo “contra los principados y potestades, contra los caudillos de este mundo tenebroso, contra los espíritus malignos esparcidos por los aires” (Ef. 6, 12). Ven en auxilio de los hombres que Dios creó incorruptibles a su imagen y semejanza (Sap. 2, 23), y a tan “alto precio rescatados” (I Cor. 6, 20) de la tiranía del demonio. Con las huestes de los ángeles buenos pelea hoy los combates del Señor, como antaño luchaste contra Lucifer, corifeo de la soberbia y contra sus ángeles apóstatas. Ellos no pudieron vencer, y perdieron su lugar en el Cielo. “Fue precipitado el gran dragón, la antigua serpiente el denominado diablo y Satanás, el seductor del universo: fue precipitado a la tierra y con él fueron arrojados sus ángeles” (Apoc. 12,.8-9).

He aquí que el antiguo enemigo y homicida se ha erguido con vehemencia. Disfrazado de “ángel de luz” (II Cor. 11, 14) con la escolta de todos los espíritus malignos rodea e invade la tierra entera, y se instala en todo lugar, con el designio de borrar allí el nombre de Dios y de su Cristo, de arrebatar las almas destinadas a la corona de la gloria eterna, de destruirlas y perderlas para siempre. Como el más inmundo torrente, el maligno dragón derramó sobre los hombres de mente depravada y corrompido corazón, el veneno de su maldad: el espíritu de la mentira, de la impiedad y de la blasfemia; el letal soplo de la lujuria, de todos los vicios e iniquidades.

Los más taimados enemigos han llenado de amargura a la Iglesia, esposa del Cordero Inmaculado, le han dado a beber ajenjo, han puesto sus manos impías sobre todo lo que para Ella es más querido. Donde fueron establecidas la Sede de San Pedro y la Cátedra de la Verdad como luz para las naciones, ellos han erigido el trono de la abominación de la impiedad, de suerte que, golpeado el Pastor, pueda dispersarse la grey. Oh invencible adalid, ayuda al pueblo de Dios contra la perversidad de los espíritus que le atacan y dale la victoria.

La Iglesia te venera como su guardián y patrono, se gloría que eres su defensor contra los poderes nocivos terrenales e infernales; Dios te confió las almas de los redimidos para colocarlos en el estado de la suprema felicidad. Ruega al Dios de la paz que aplaste al demonio bajo nuestros pies, para que ya no pueda retener cautivos a los hombres y dañar a tu Iglesia. Ofrece nuestras oraciones al Altísimo, para que cuanto antes desciendan sobre nosotros las misericordias del Señor (Salmo 78, 8), y sujeta al dragón, la antigua serpiente, que es el diablo y Satanás, y, una vez encadenado, precipítalo en el abismo, para que nunca jamás pueda seducir a las naciones (Apoc. 20).  Sigue…

Después de esto, confiados en tu protección y patrocinio, con la sagrada autoridad de la Santa Madre Iglesia, nos disponemos a rechazar la peste de los fraudes diabólicos, confiados y seguros en el Nombre de Jesucristo, nuestro Dios y Señor.

He aquí la Cruz del Señor, huid poderes enemigos.

R. Ha vencido el León de la tribu de Judá, la raíz de David.
Señor, que tu misericordia venga sobre nosotros.
R. Como lo esperamos de Ti.
Señor, escucha nuestra oración.
R. Y llegue a Ti nuestro clamor.
(El Señor esté con vosotros. (Sólo si es un sacerdote)
R. Y con tu espíritu).

Oremos. Dios y Padre de Nuestro Señor Jesucristo, invocamos tu santo Nombre y suplicantes imploramos tu clemencia, para que, por la intercesión de la Inmaculada siempre Virgen María Madre de Dios, del Arcángel San Miguel, de San José Esposo de la Santísima Virgen, de los santos Apóstoles Pedro y Pablo y de todos los Santos, te dignes prestarnos tu auxilio contra Satanás y todos los demás espíritus inmundos que vagan por el mundo para dañar al género humano y para la perdición de las almas. Amén.

Exorcismo: Te exorcizamos todo espíritu maligno, poder satánico, ataque del infernal adversario, legión, concentración y secta diabólica, en el nombre y virtud de Nuestro Señor Jesu + cristo, para que salgas y huyas de la Iglesia de Dios, de las almas creadas a imagen de Dios y redimidas por la preciosa Sangre del Divino Cordero +. En adelante no oses, perfidísima serpiente, engañar al género humano, perseguir a la Iglesia de Dios, zarandear a los elegidos y cribarlos como el trigo +. Te lo manda Dios Altísimo, a quien en tu insolente soberbia aún pretendes asemejarte, “el cual quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad” (II Tim. 2). Te lo manda Dios Padre + te lo manda Dios Hijo +; te lo manda Dios Espíritu Santo +. Te lo manda la majestad de Cristo, el Verbo eterno de Dios hecho hombre, quien para salvar a la estirpe perdida por tu envidia, “se humilló a sí mismo hecho obediente hasta la muerte” (Fil. 2); el cual edificó su Iglesia sobre roca firme, y reveló que los “poderes del infierno nunca prevalecerían contra ella, Él mismo había de permanecer con ella todos los días hasta el fin de los tiempos” (Mat. 28, 20). Te lo manda el santo signo de la Cruz y la virtud de todos los Misterios de la fe cristiana +. Te lo manda la excelsa Madre de Dios, la Virgen María, quien con su humildad desde el primer instante de su Inmaculada Concepción aplastó tu orgullosa cabeza +.

Te lo manda la fe de los santos Apóstoles Pedro y Pablo y de los demás Apóstoles +. Te lo manda la sangre de los mártires y la piadosa intercesión de todos los Santos y Santas +. Por tanto, maldito dragón y toda legión diabólica, te conjuramos por Dios + vivo, por Dios + verdadero, por Dios + santo, que “de tal modo amó al mundo que entrego a su unigénito Hijo, para que todo el que crea en Él no perezca, sino que viva la vida eterna” (Juan 3); cesa de engañar a las criaturas humanas y deja de suministrarles el veneno de la eterna perdición; deja de dañar a la Iglesia y de poner trabas a su libertad. Huye Satanás, inventor y maestro de toda falacia, enemigo de la salvación de los hombres. Retrocede ante Cristo, en quien nada has hallado semejante a tus obras. Retrocede ante la Iglesia una, santa, católica y apostólica, la que el mismo Cristo adquirió con su Sangre. Humíllate bajo la poderosa mano de Dios. Tiembla y huye, al ser invocado por nosotros el santo y terrible Nombre de Jesús, ante el que se estremecen los infiernos, a quien están sometidas las Virtudes de los cielos, las Potestades y las Dominaciones; a quien los Querubines y Serafines alaban con incesantes voces diciendo: Santo, Santo, Santo es el Señor, Dios de los Ejércitos.

Señor, escucha mi oración.
R. Y llegue a Ti mi clamor.
(El Señor esté con vosotros. (Sólo si es un sacerdote)
R. Y con tu espíritu).

Oremos. Dios del Cielo y de la tierra, Dios de los Ángeles, Dios de los Arcángeles, Dios de los Patriarcas, Dios de los Profetas, Dios de los Apóstoles, Dios de los Mártires, Dios de los Confesores, Dios de las Vírgenes, Dios que tienes el poder de dar la vida después de la muerte, el descanso después del trabajo, porque no hay otro Dios fuera de Ti, ni puede haber otros sino Tú mismo, Creador de todo lo visible y lo invisible, cuyo reino no tendrá fin: humildemente te suplicamos que tu gloriosa Majestad se digne libramos eficazmente y guardamos sanos de todo poder, lazo, mentira y maldad de los espíritus infernales. Por Cristo Nuestro Señor. Amén.

De las asechanzas del demonio.
R. Líbranos, Señor.
Haz que tu Iglesia te sirva con segura libertad.
R. Te rogamos, óyenos.
Dígnate humillar a los enemigos de tu Iglesia.
R. Te rogamos, óyenos.

(Se rocía con agua bendita el lugar y a los presentes).

Señor, no recuerdes nuestros delitos ni los de nuestros padres, ni tomes venganza de nuestros pecados (Tobías 3, 3).

Padre nuestro …

Donde no hay odio por la herejía, no hay santidad.

Tomado de Devoción por la verdad de Semper Fidelis

Donde no hay odio por la herejía, no hay santidad



Si nosotros odiamos el pecado como él debió haberlo odiado, puramente, varonilmente, nosotros deberíamos hacer más penitencia, nosotros deberíamos infligirnos más auto-castigos, nosotros deberíamos sentir pesar por nuestros pecados con más constancia. Luego, una vez más, la suprema deslealtad a Dios es la herejía. Es el pecado de los pecados, la más repugnante de las cosas que Dios desprecia en este mundo maligno. Sin embargo, ¡que poco comprendemos su excesivo carácter odioso! Es la profanación de la verdad de Dios, que es la peor de todas las impurezas.
Sin embargo, ¡que poco caso hacemos de ella! Nosotros la vemos, y permanecemos calmos. La tocamos y no nos estremecemos. Nos mezclamos con ella y no tenemos temor. Vemos que toca las cosas santas, y no tenemos sentido del sacrilegio. Respiramos su olor, y no mostramos signos de aborrecimiento o repugnancia. Alguno de nosotros aparenta su amistad; y alguno incluso atenúa su culpa. Nosotros no amamos a Dios lo suficiente para preocuparnos por Su Gloria. Nosotros no amamos lo suficiente a los hombres para ser verdaderamente caritativos con sus almas.
Perdido el tacto, el gusto, la visión, y todos los sentidos de la conciencia celestial, nosotros podemos morar en medio de esta plaga odiosa con tranquilidad imperturbable, reconciliados con su vileza, no sin algunas profesiones jactanciosas de liberal admiración, tal vez incluso con una muestra solícita de simpatía tolerante.
¿Por qué nosotros estamos tan por debajo de los antiguos santos, e incluso de los modernos apóstoles de estos últimos tiempos, en la abundancia de nuestras conversaciones? Porque no tenemos la antigua austeridad. A nosotros nos hace falta el espíritu de la vieja Iglesia, el antiguo genio eclesiástico. Nuestra caridad es falsa, porque no es severa; y es poco convincente, porque es falsa.
Nosotros carecemos de devoción a la verdad como verdad, como verdad de Dios. Nuestro celo por las almas es débil, porque no tenemos celo por el honor de Dios. Nosotros actuamos como si Dios fuera cumplimentado por las conversiones, cuando son almas temblorosas rescatadas por un exceso de misericordia.
Nosotros decimos a los hombres la mitad de la verdad, la mitad que mejor convenga a nuestra propia pusilanimidad y vanidad; y luego nos asombramos que tan pocos se conviertan, y que de esos pocos tantos apostaten.
Nosotros somos tan débiles como para sorprendernos que nuestras medias verdades no logren tanto como las verdades íntegras de Dios.
Donde no hay odio por la herejía, no hay santidad.
Un hombre, que pudo ser un apóstol, se vuelve un enconado en la Iglesia por falta de esta justa indignación.
El Padre Frederick Faber fue uno de los más eminentes y queridos autores católicos del pasado siglo XIX.
Tomado de La Preciosa Sangre


“para esto he venido al mundo, para dar testimonio de la verdad” (Jn 18, 37).

PADRE JUAN JOSÉ TURCO: ¿QUÉ PLAN? ¿CUÁLES ETAPAS?

EL PLAN DE MONSEÑOR FELLAY

PARA LAS TRATATIVAS CON ROMA

Mucho se ha hablado del plan trazado para las tratativas, tanto de parte de Roma como de la FSSPX.

Para explicarlo, principalmente usaré dos fuentes:

1º) El 25 de marzo del 2006, DICI publicó una entrevista que le hiciera a Monseñor Fellay: “Las etapas del diálogo entre Roma y la FSSPX”, donde explicó cual es supuestamente su plan. El texto original está en DICI Nº 132, páginas 2-4.

Para los que deseen confrontar en castellano lo que pongo aquí, pueden ver el texto de esa entrevista en Panorama Católico (nadie podrá decir que PCI quiere desacreditar a Monseñor Fellay…):

Cf. http://panoramacatolico.info/articulo/las-etapas-del-dialogo-entre-roma-y-la-fraternidad-sacerdotal-san-pio-x

2º) Una conferencia que dio Monseñor Fellay en París, el 11 de diciembre del 2005. Cf. Nouvelles de Chrétienté Nº 97, páginas 3 a 15. Allí Monseñor Fellay habla de este plan por etapas y explica los principios presupuestos en este plan.

En una primera sección voy a tratar de explicar el plan que menciona Monseñor Fellay, para luego hacer algunas observaciones y finalmente confrontarlo con la realidad.

1ª PARTE:

¿EL PLAN DE MONSEÑOR FELLAY?

Nota: cuando se lea el esquema, quizás vaya a sorprender a algunos.

En efecto, ya sabíamos que Monseñor Fellay dejó de lado lo que la prudencia de Monseñor Lefebvre había dicho: “hasta que Roma no acepte la doctrina tradicional, no volveremos a hablar con ellos”.

Sin embargo, tampoco se trata de lo que uno esperaba en base a lo escrito y dicho aquí y allá por los sacerdotes de la FSSPX: obtener dos etapas previas o “prealables” para llegar a las discusiones doctrinales; mediante ellas convertir a Roma; y, entonces, en el utópico caso de que Roma hubiera vuelto a la Tradición, redactar el status jurídico de la Fraternidad dentro de la Iglesia oficial, que habría dejado de ser modernista.

I – ESQUEMA DEL PLAN DE MONSEÑOR FELLAY:

Objetivo final: que Roma solucione esta crisis de la Iglesia: “la crisis impresionante de las vocaciones y la caída vertiginosa de la práctica religiosa” (sic), causada por el Concilio Vaticano II.

Medio en general para lograr solucionar esta crisis: el apostolado.

Etapas para lograrlo:
3 grandes etapas.

1ª etapa (supuestamente práctica): los dos prealables.

- liberar la Misa: para que pueda celebrarse ubique y así dar toda su fuerza sobrenatural. Es decir: expandirse el apostolado.

- quitar la etiqueta infamante de “excomunión” para favorecer el apostolado.

2ª etapa (puramente doctrinal): las conversaciones doctrinales: para lograr ponerse de acuerdo en la doctrina. De ese modo, la Iglesia oficial no podrá objetar nada al apostolado tradicional cuando los sacerdotes tradicionales hagan su apostolado con los fieles. Así, ese apostolado se podrá desarrollar sin que haya discordias.

3º etapa: el reconocimiento canónico de la FSSPX: para que la FSSPX tenga ya plena libertad de acción, para que pueda hacer el apostolado con total libertad.

Cumplimiento del plan: Roma, viendo los frutos del apostolado de la Tradición, aceptará integrar este apostolado en la Iglesia oficial. Aplicando este apostolado, solucionará la crisis de actual de la Iglesia. Sigue leyendo

¿CORRUPCIÓN EN PANORAMA CATÓLICO?: “NO DIGO NADA DEL OBISPO Y UDS. DAN UNAS MISAS “RITO EXTRAORDINARIO”

SOLO VOY A PONER LAS COSAS TAL COMO LAS CUENTA CATAPULTA PARA NO CARGAR MAS LAS TINTAS CONTRA EL POBRE MALCELO GONZALEZ, PUES YA BIEN DESVENCIJADO ESTÁ Y NO ES BUENO APROVECHARSE DE ÉL Y DE LO QUE SE HA COMPROMETIDO A HACER…

PEQUEÑO APUNTE DEL DÍA

de Catapulta de admin

Escribe Marcelo González el 18 de septiembre en Religión en Libertad:

Tenemos en mano las referencias de una sentencia condenatoria  de un juicio de divorcio en el que la parte vencida, la mujer, reconoce haber tenido como amante estable a un conocido párroco de una importante diócesis de la Argentina.  La identidad del partenaire sexual de la mujer infiel es reconocida en ambas instancias, y la sentencia está firme. El caso está fuera de toda discusión.

Ahora bien, el fallo de la Cámara de Apelaciones  es del 20 de mayo de 1999, la muerte del marido engañado, que padecía además una enfermedad terminal, es de octubre de 1999. Exactamente un año después de la muerte, el sacerdote fue promovido a obispo, y hoy es un personaje clave para la Conferencia Episcopal Argentina.

La historia es conocida, como lo son otras tantas que nos llegan con frecuencia. Hay un círculo curial que sabe los antecedentes del personaje, y naturalmente no lo ignora su arzobispo.

Desde mi web he hecho un llamado a las autoridades eclesiásticas para que pongan coto a las actividades de este personaje nefasto para la Iglesia argentina, sin éxito aparente hasta el momento. Creo que hasta ahora ha sido necesario guardar la identidad, para que se pueda proceder sin escándalo, pero esta situación no da margen para mucha demora más. Muchos ya saben quien es, los tiempos se acotan. http://religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=10989

Y agregó a los tres días:

la denuncia fue presentada a las autoridades correspondientes, Detallo para su conocimiento, a saber:

1) Al Sr. Nuncio Apostólico en la Argentina, Mons. Adriano Bernardini.

2) Al Sr. Cardenal Prefecto de la Sagrada Congregación para los Obispos, Mons. Marc Oullet.

3) Al Sr. Cardenal Prefecto de la Sagrada Congregación para el Clero, Mons. Claudio Hummes.

No lo he denunciado ante Cardenal Primado de la Argentina por ser justamente el responsable directo de la situación, quien además, por testimonios que he recibido, conocía el caso antes de la promoción del dicho sacerdote a la dignidad episcopal. http://religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=11041&mes=&ano=

Que Dios perdone al obispo fornicario  y especialmente a Jorge Bergoglio.

Con vergüenza y dolor me despido hasta los próximos apuntes.

Notas catapúlticas

1) Marcelo González anunció que daría el nombre del imputado ayer, viernes 24, a las 15 horas, pero al vencerse el plazo escribió:

Tenemos la promesa de que la Santa Sede investigará la situación del obispo al que nos hemos referido en todas las notas relativas al caso. Tenemos no sólo el compromiso de que no será promovido, sino de que su situación y la de sus encubridores será debidamente investigada.

Además, y esta es una novedad de última hora, altísimas instancias de la jerarquía católica, han tomado el compromiso de gestionar ante el Arzobispo Primado de Buenos Aires, la aplicación efectiva del Motu Proprio Summorum Pontificum.

Este no solo de un modo general, sino que se han propuesto iglesias para el rezo dominical de la misa tridentina y será celebrada por sacerdotes de toda confianza, cuyos nombres conocemos. Claro, que esta, en definitiva, es decisión del Arzobispo de Buenos Aries.

http://panoramacatolico.info/observacion/obispo-adultero-arranca-la-investigacion

2) Pero El Artillero comparte las observaciones de “Anónimo”

Don Marcelo:

Con todo respeto, me parece que su posición esta clara, pero su modo de negociar es ingenuo. No creo que la Iglesia sufra más tacha porque un obispo se amanceba, que a causa de ser ello noticia, ya que eso ha sucedido siempre, a pesar (de) que esté mal. Le van a dar con el gusto, con lo de la misa tridentina, como un caramelo para un niño, y luego, con toda astucia le van a pegar donde más le duela, incluso ahí  mismo. Usted debió publicar la  noticia sin más trámite, de entrada, y demolerlos a denuncias, sin tregua, no solamente sobre esto, sino sobre la “sodoma” que ocupa tantas sillas en esta arquidiócesis. Recuerde que los hijos de las tinieblas son más astutos que los hijos de la luz, y que ninguna composición de derechos se puede lograr con estos enemigos de la humanidad. Sépalo y asúmalo de una vez por todas, estas gentes no son ”pecadores” o “débiles”, puesto que si tales fueran, tendrían el pudor de excusarse de sus funciones sagradas y evitar incontables sacrilegios.

Enviado por Anónimo el Vie, 09/24/2010 – 18:01. http://panoramacatolico.info/observacion/obispo-adultero-arranca-la-investigacion

Y del amigo “Paco Pepe” Fernández de la Cigoña:

No me convence mucho. Estas cuestiones no deben ser objeto de cambalache. Me callo el nombre del obispo adúltero si me dan una misa modo extraordinario. Porque esas promesas de investigación se las lleva el viento. Ahora, si Bergoglio da su brazo a torcer y concede lo que siempre ha obstaculizado sería prueba segura de que era ciertísimo lo que se imputaba al obispo. Y entonces tal vez sea yo quien dé el nombre del presunto. Cosa que a Marcelo González no le podrá molestar porque no fue él quien me dijo el nombre.

http://www.intereconomia.com/blog/cigueena-torre/hoy-debe-estallar-escandalo-diocesis-bergoglio-que-le-va-dejar-chamuscado

3) Tal como están las cosas, estimo que tarde o temprano se conocerá quién es el obispo de la bragueta floja. Pero los católicos de a pie no debemos escandalizarnos ni  los “ católicos clericales”* rasgarse las vestiduras, porque esto dijo Nuestra Señora en La Salette a la pastorcita Mélanie Calvat:

«Melanie, esto que yo te voy a decir ahora no será siempre secreto; puedes publicarlo en 1858: Los Sacerdotes, Ministros de mi Hijo, los Sacerdotes…, por su mala vida, por sus irreverencias e impiedad al celebrar los santos misterios, por su amor al dinero, a los honores y a los placeres, se han convertido en cloacas de impureza. ¡Sí!, los Sacerdotes piden venganza y la venganza pende de sus cabezas. ¡Ay de los sacerdotes y personas consagradas a Dios que por sus infidelidades y mala vida crucifican de nuevo a Mi Hijo! Los pecados de las personas consagradas a Dios claman al Cielo y piden venganza, y he aquí que la venganza está a las puertas, pues ya no se encuentra nadie que implore misericordia y perdón para el Pueblo. Ya no hay almas generosas ni persona digna de ofrecer la víctima sin mancha al Eterno, en favor del mundo. Dios va a castigar de una manera sin precedentes. ¡Ay de los habitantes de la Tierra…!

http://www.statveritas.com.ar/Marianos/Salette-01.htm

*Así los llamaba el insigne Rafael García Serrano, maestro de la prosa y falangista irreductible. Son los que se pasan más tiempo en despachos obispales o parroquiales que en la misma iglesia. Y Metternich los llamaría hombres de “compromiso” antes que de “principios”. Varios amigos han resbalado hacia ese terreno cenagoso. Espero que el barro no los tape.

—————–

MUY BIEN. HASTA AQUÍ MÁS O MENOS LO ACONTECIDO CON LA SUPERPUBLICITADA “QUEMA” DE UN OBISPO ARGENTINO EN FRANCO ADULTERIO Y DE LOS PEORES.

Ahora, eso de andar jugando con “me callo y vos me das” es lo propio del ACUERDISMO que ha caracterizado a este veleta al que hemos denunciado muchísimas veces. Nada nuevo, nada mejor ni peor. Más de lo mismo.

De paso los invito a reflexionar:

Si es cierto lo que dice Mal-celo en su nota, YA LO QUEMÓ:

Ahora bien, el fallo de la Cámara de Apelaciones  es del 20 de mayo de 1999, la muerte del marido engañado, que padecía además una enfermedad terminal, es de octubre de 1999. Exactamente un año después de la muerte, el sacerdote fue promovido a obispo, y hoy es un personaje clave para la Conferencia Episcopal Argentina.

El único Obispo argentino promovido en Octubre del 2000 es…


¿Será realmente el Obispo Auxiliar de Buenos Aires el adúltero en cuestión?

Mons. Sucunza es:

· Vicario General (27/4/2002)
· Moderador de la Curia (12/12/2000)
· Vicario Episcopal para los Asuntos Económicos (3/6/2008)
· Presidente del Consejo Episcopal de Asuntos Económicos (2008-2010)

¿Se habrá revelado la incógnita?

No la del Obispo adúltero… lo que viniendo de donde viene ya no extraña a nadie.

¡La de lo que es Mal-celo Gonzalez!

MAS MENTIRAS BICENTENARIAS

27 DE SEPTIEMBRE DE 1821: FECHA DE LA VERDADERA INDEPENDENCIA MEXICANA

de CATOLICIDAD de Catolicidad

El 16 de septiembre, decía Sergio Sarmiento en su columna:

“El impoluto Miguel Hidalgo de nuestra mitología, por ejemplo, es distinto del que con “frenesí destructivo” permitió la salvaje matanza de la alhóndiga de Granaditas e hizo asesinar a cientos de españoles en Guadalajara y Valladolid. Muchas de las mujeres y niñas asesinadas por órdenes de Hidalgo fueron también violadas. Un amigo torero de Hidalgo, Joaquín Marroquín, toreaba a los prisioneros y los mataba con estoque. Cuando se le preguntó a Hidalgo en el juicio de la Inquisición por qué no había procesado a los españoles, él respondió que porque sabía que eran inocentes.

“No es malo que Hidalgo haya sido de carne y hueso. Sus debilidades dan realce a sus innegables virtudes. Pero los fabricantes de la “historia de bronce” se han negado a aceptar o divulgar cualquier falta del padre de la patria.
“Así como han creado héroes sin mancha, como Hidalgo, Morelos, Juárez o Madero, para el culto popular, han forjado también villanos a modo, como Iturbide, López de Santa Anna, Miramón o don Porfirio, para contrastarlos con los héroes. Esta visión maniquea de la historia nos impide ver los errores de los próceres o los actos positivos de los “villanos”. Se le escatima a Agustín de Iturbide la consumación de la independencia y a Miguel de Miramón su papel como “niño héroe” en la defensa del castillo de Chapultepec en 1847″.
En efecto una “historia” maniquea creada a gusto de la facción triunfadora ha deformado la verdadera historia y ha creado una ficción oficial donde se mezclan verdades y mentiras. El pueblo que poco lee e investiga compra todo lo que se le diga y se le enseñe en la escuela y a través de todos los medios informativos de control. Por ello, que algunos escritores empiecen a cuestionar los mitos históricos aunque no siempre atinen en todos sus juicios es promisorio, como es el caso del artículo de Sarmiento. En él reclama que se le escatime a don Agustín de Iturbide la realización -que no la consumación, como él la llama- de la Independencia. Y aunque yerre -como tantos- al suponer que la causa de la independencia la inció Hidalgo y la consumó Iturbide, es un enorme avance el que reclame que se escatimen -a éste último- los méritos correspondientes. Y, efectivamente, se yerra cuando se liga como inicio la guerra civil llevada a cabo por don Miguel Hidalgo y Costilla que con ríos de sangre terminó en un verdadero fracaso y no logró nada, con la realización de la Independencia alcanzada por don Agustín sin derramamiento de sangre.

Por ello también resulta gratificante que don Armando Fuentes Aguirre “Catón”, que en nada puede ser acusado de clerical o conservador, haya dicho:
“A mí me sorprende mucho que hasta los más fervientes admiradores de Iturbide lo llamen ‘el consumador de nuestra independencia’. Me asombra eso porque pasan inadvertido el hecho de que Iturbide no es el consumador de nuestra independencia, sino su hacedor, su único, verdadero autor. A Iturbide le debemos la independencia, la libertad, el nombre de nuestra patria, su bandera y los chiles en nogada”.
“Si tuviéramos todo lo que se necesita para echar por la borda los viejos clichés, estereotipos mentirosos; si de verdad nos apegáramos a la verdad, si hubiera una sola historia de México y no varias, opuestas y contradictorias, Iturbide, y no Hidalgo, sería llamado el Padre de la Independencia Mexicana”.
En este blog ya hemos hablado y demostrado que fue Iturbide y no Guerrero quien realizó la Independencia mexicana (ver: FUE ITURBIDE Y NO GUERRERO QUIEN CREÓ LA BANDERA, IDEÓ EL PLAN DE IGUALA Y REALIZÓ LA INDEPENDENCIA DE MÉXICO ) como tampoco lo fue Hidalgo (ver: ¿QUÉ CELEBRAMOS HOY LOS MEXICANOS?); también hemos hecho notar las infundadas calumnias contra el libertador al acusarlo de ambicioso y de dizque proclamarse emperador (ver: A PROPÓSITO DEL BICENTENARIO: LA “AMBICIÓN” DE ITURBIDE ); asimismo hemos hablado de la mentira del bicentenario, pues éste se cumplirá hasta el año 2021 (ver: LA MENTIRA DEL BICENTENARIO ); por último, también hemos evidenciado otros muchos errores y calumnias que se profieren contra el libertador (ver: LA INDEPENDENCIA DE MÉXICO27 DE SEPTIEMBRE DE 1821: ITURBIDE REALIZA LA INDEPENDENCIA (BIOGRAFÍA E HIMNO ÍNTEGRO) )
Falta ahora puntualizar la dimensión moral del libertador. Lejos de querer incurrir en el forjamiento de seres fantasiosos de leyendas, deshumanizados, o de santos de mármol, aclaramos que Iturbide fue un héroe… no un santo en vías de canonización. En efecto, Iturbide fue un héroe de carne y hueso, con virtudes y defectos, como todo ser humano. Dejamos el mito y la forjación de seres perfectísimos para los inventores de la historia de bronce pagados por la nómina oficial. Pero sin negar la carga de virtudes y defectos innata a todo hombre, nadie puede honradamente negar el amor de Iturbide por su Patria y su alta calidad moral.
Esto se evidencia, de una manera particular cuando el libertador abdica como emperador para evitar más sangre a su Patria y, más tarde, cuando es apresado a su regreso a México desconociendo el infame decreto del Congreso que lo sentenciaba a muerte si ponía sus pies en suelo mexicano. Entonces, escribe una carta al Congreso en donde inquiere qué delito había cometido y enumerando todos y cada uno de los servicios que realizó a su Patria, preguntaba por cuál de ellos se le condenaba a muerte.
A Iturbide no se le concede su último deseo de asistir al santo sacrificio de la misa y es confesado sacramentalmente por el presidente del Congreso que había decretado el parricidio. Así, la ejecución se apresura pues sus enemigos le temen.
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.Dejemos que don Alejandro Rosas nos narre ese final:
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“A ver, muchachos… daré al mundo la última vista”, dijo Iturbide minutos antes de las 6 de la tarde, cuando fue sacado de la prisión para ser llevado al lugar de la ejecución. Se veía sereno. No quiso que nadie le vendara los ojos; lo hizo él mismo con tal naturalidad que parecía haber pasado ya por el trance de la muerte. Se opuso a que le ataran las manos, pero ante la insistencia del oficial de que debía hacerlo no puso más reparos. Minutos antes le entregó al sacerdote una carta para su esposa, su reloj y el rosario que llevaba al cuello a fin de que lo remitiese a su hijo mayor que se había quedado en Londres.
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Parado ya en el lugar donde habría de morir expresó: “¡Mexicanos! En el acto mismo de mi muerte os recomiendo el amor a la patria y observancia de nuestra santa religión: ella es quien os ha de conducir a la gloria. Muero por haber venido a ayudaros; no quedará a mis hijos y su posteridad otra mancha: no soy traidor no. Guardad subordinación y prestad obediencia a vuestros jefes, que haciendo lo que ellos mandan, es cumplir con Dios. No digo esto lleno de vanidad porque estoy muy distante de tenerla”.
Rezó el credo por algunos minutos e hizo un acto de contrición; besó el crucifijo que le presentaron y de pronto se oyó la descarga que segó su vida. Su cuerpo inerte fue recogido, varios vecinos lo reconocieron para beneficio de la autoridad y finalmente lo sepultaron en la iglesia del pueblo de Padilla. En 1838, Anastasio Bustamante trasladó sus restos al altar de San Felipe de Jesús, en la catedral de la ciudad de México, donde se encuentran actualmente. Lejos del reconocimiento nacional; lejos de ocupar un lugar entre los personajes fundadores de la nación mexicana.
Hasta aquí el relato histórico de don Alejandro Rosas.
Por su parte, liberales honrados (Sierra, Bocanegra, Arias, Zavala, Prieto, Toro, Bustamante, Bulnes, Riva Palacio, etc.) contrarios a la postura conservadora han reconocido la calidad moral y los méritos del libertador de México. Citaremos sólo a los dos últimos.
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A principios del siglo XX, el intelectual y político liberal Francisco Bulnes escribió:
“Espero que para el Centenario de 2110, dentro de doscientos años, se habrá reconocido que los tres héroes prominentes de nuestra independencia, fueron Hidalgo, Morelos e Iturbide. Como los muertos no se cansan de reposar en sus tumbas, Iturbide bien puede esperar algunos cientos de años, a que el pueblo mexicano, en la plenitud de su cultura, le reconozca con moderados réditos lo que le debe. Mientras no se honre como debe ser a los verdaderos héroes de la independencia y se llegue hasta suprimir de los homenajes, la figura de uno o algunos de los más grandes, habrá derecho para decir que en las solemnes fiestas del centenario de la Independencia quedó vacío el lugar del primero de los personajes: la Justicia”…
“¿Cómo se explica el atentado contra la memoria de de Iturbide, denigrándolo y dirigiendo sobre ella la odiosidad del pueblo? La respuesta es tan bochornosa como fácil, dado el analfabetismo de nuestras masas y su organización tan científica para el servilismo demagógico. El jacobinismo dispone temporalmente de todos los lugares de la historia patria, sin que en frente puedan ponérsele los pocos escritores elevados que en México se ocupan de asuntos históricos. Entre nosotros, y desgraciadamente, la historia es una especie de club faccioso, en cuya tribuna dominan los que hacen de la literatura un puñal, de la verdad un delito, de la lógica una ofensa a la nación, y de la justicia un vaso de embriaguez, pérfida y degradante. Mientras que el pueblo mexicano, en sus masa sin instrucción y moral pública, tenga por la demagogia el culto que debía tener por la civilización, no conocerá como debe ser a sus grandes hombres, pues no son todos los que están, ni están todos los son”. (Bulnes, Francisco, La Guerra de Independencia, Hidalgo-Iturbide, México, Editora Nacional, 1969. Pgs 417 y 425)
Finalizamos con los juicios de don Vicente Riva Palacio, prominente liberal y nieto de don Vicente Guerrero:

“Iturbide, libertador de México; Iturbide emperador; Iturbide, ídolo y adoración un día de los mexicanos, expiró en el patíbulo y en medio del más desconsolador abandono…yo no vacilaré en repetir que esa sangre derramada en Padilla ha sido y es quizá una de las manchas más vergonzosas de la historia de México.

“El pueblo que pone las manos sobre la cabeza de su libertador es tan culpable como el hijo que atenta sobre la vida de su padre. Hay sobre los intereses políticos de las naciones una virtud que es superior a todas las virtudes: la gratitud.

“El pueblo que es ingrato con sus grandes hombres se expone a no tener por servidores más que los que buscan en la política un camino para enriquecerse y sofocan todas las pasiones nobles y generosas. “Dios permita que las generaciones venideras perdonen a nuestros antepasados la muerte de Iturbide, ya que la historia no puede borrar de sus fastos esta sangrienta y negra página”. (Riva Palacio, Vicente. El Libro Rojo, México, Editorial Leyenda, S.A., 1946, pp 351-352).
Y sin embargo, Iturbide fue nuevamente excluido, ahora de la conmemoración del mal llamado bicentenario. Y existen pseudomexicanos que aún aplauden el parricidio de quien les dio Patria y libertad.

PADRE CERIANI: SERMÓN A LA DOMÍNICA DIECIOCHO POST PENTECOSTÉS

DECIMOCTAVO DOMINGO

DESPUES DE PENTECOSTES

¡Levántate y anda!

El Evangelio de este 18º domingo después de Pentecostés presenta a nuestra consideración la curación milagrosa de un paralítico.

Ciertamente que, más allá del milagro en sí mismo, Nuestro Señor quiere darnos una lección espiritual, algo que sea provechoso para nuestra vida interior y para el adelanto en la perfección.

En la persona del paralítico de Cafarnaúm podemos encontrar materia para meditar y sacar enseñanzas sobre la parálisis espiritual…, es decir, sobre la tibieza.

En efecto, el alma tibia no avanza; se ha situado en la mediocridad; se encuentra sin fuerzas para adelantar; sólo le preocupa no caer; y para todo lo demás manifiesta un constante abandono… Está paralizada…

De esto resulta que es de suma importancia para nosotros analizar, considerar esta parálisis espiritual y meditar sobre ella y sus consecuencias. Tal vez estemos instalados en la tibieza y ni siquiera sospechemos cuál sea el estado de nuestra vida espiritual.

¿En qué consiste la tibieza? Según explican los Santos Padres y los maestros espirituales, la tibieza espiritual es una flaqueza o esterilidad del alma que, cansada de las cosas espirituales o atemorizada por las dificultades que se le presentan en el camino de la virtud, no procura avanzar, ni busca ni desea más la perfección.

Es un estado sin celo por parte de la voluntad, que se muestra apática, indolente y abandonada, que rehúye el esfuerzo y el sacrificio.

Es como una negligencia duradera, permanente, en el cumplimiento del deber propio, en el ejercicio de la caridad y de las virtudes.

Es una vida de piedad a medias, mediocre. Es un estado habitual en que uno quiere sacar el mejor partido de las ventajas de la vida espiritual, sin perder nada de las mundanas: disfrutar lo más posible en esta vida, sin perder la eterna.

Es un estado espiritual que, en general, se caracteriza principalmente por no tomar en serio el pecado venial; evitar justito el pecado mortal, y nada más. Exponerse a lo que sea, mientras no sea claramente pecado mortal.

Elementos constitutivos. Analizando más en concreto, podemos señalar los siguientes elementos de la tibieza:

a) Debilidad de la voluntad. Es lo más característico. El tibio nunca dice un «quiero» verdadero, sino más bien un «querría»… Es una veleidad, pero no una voluntad.

El tibio todavía se impresiona cuando oye las verdades relativas a la salvación…, y propone…, mas después no se esfuerza por cumplir los propósitos y las resoluciones.

Lo más alarmante de la tibieza es que la voluntad no se esfuerza, y el alma queda, además, tranquila y como justificada de que tiene razón para no esforzarse.

Poco a poco, la voluntad se va haciendo débil por ceder en cosa pequeñas, sea por sensibilidad, sea por comodidad, sea por sensualidad… Pronto se llega a no ser exacto en cosas más importantes. Por fin se termina de modo que cualquier esfuerzo se hace pesado, y, entonces, viene se descuida todo.

b) Abandono de la oración. Al debilitarse la voluntad, se deja la oración. Se comienza por dejar lo supererogatorio, lo que nos habíamos impuesto más allá de la obligatorio y necesario. Luego se omite lo más dificultoso…; ya no se medita…; las oraciones diarias se dicen por rutina hasta ser abandonadas…; se espacia la Confesión hasta que se la deja…; lo mismo ocurre con la Comunión… Y por fin, pasan temporadas enteras sin tener relación y trato con Nuestro Señor. El tibio no sabe lo que son las alegrías hondas de la unión con Dios; el gozo y tranquilidad de una consciencia recta y pura.

c) Falta de examen de consciencia Es típico del tibio el examinarse de paso y superficialmente, sin dolor ni propósito de enmienda.

El tibio tiene miedo de reconocerse paralítico. El panorama de su vida no es tan halagüeño y triunfante como él pondera en sus teorías. Tiene en el fondo una honda tristeza, un hondo vacío interior. Su superficialidad, activismo, ansias de noticias, viajes, conversaciones, no son más que recursos para desviar la atención de sí mismo para no ver el vacío.

Las causas. Entre las causas de la tibieza podemos señalar la rebeldía de las pasiones mal mortificadas y el horror a las dificultades inherentes a la práctica de la virtud.

La causa de esta enfermedad está clara: consiste en haber abandonado la vida mundana, pero sin haber mortificado los afectos desordenados; los cuales, como están vivos, se ceban y se sustentan en las cosillas del mundo y sin las cuales parece que no se puede pasar esta vida.

Tras ésto entran las distracciones, los cuidados, los temores, las pretensiones y codicias, y todas las demás espinas que acompañan los bienes de este mundo.

Graves peligros. Jugando con fuego, uno se quema. Cuando uno se pone a llegar al máximo de la elasticidad, se rompe la cuerda y se cae al abismo.

La tibieza conlleva grandes y graves peligros.

a) El primer lugar lo ocupa el de regresar a la vida mundana que se llevaba antes de la conversión, porque haciéndose desabrida e impracticable la senda de la virtud, se retrocede y se vuelve pronto al camino abandonado.

En la vida espiritual, enseñan los maestros, si no se avanza, se retrocede.

b) El segundo peligro para el tibio es el de perder todo lo bueno que ha hecho en su vida pasada, a la par de méritos escasos o nulos en el presente, que hacen la vida inútil.

Marcharse de este mundo con las manos vacías; con lo cual el proyecto propuesto sale completamente al revés: ni saca partido del mundo, ni de la vida religiosa; sufre humanamente y sin mérito alguno sobrenatural.

c) El tercer peligro es el de caer en pecados graves, perder la gracia de Dios e incluso la esperanza de la salvación, cayendo en la desesperación.

Se empieza con escrúpulos, que duran poco. Viene luego el atrevimiento en afrontar ocasiones peligrosas. Le siguen caídas dudosas. Más tarde comienzas las caídas claras pero ocultas. Y se remata inevitablemente con las caídas descaradas y escandalosas.

La tibieza de tal forma modifica la consciencia que muchas veces hasta los pecados graves se consideran como pequeñeces sin importancia e insignificantes.

La experiencia enseña cómo las almas no bajan de un salto y súbitamente del fervor al pecado mortal, sino que lo hacen gradualmente, a través de una vida tibia. Goteras que van reblandeciendo los muros y hunden la casa. Nadie se hace pésimo de repente.

¿Qué piensa Dios del tibio? Échase de ver cuánto aborrece Dios la tibieza por algunas expresiones de la Sagrada Escritura.

En el capítulo tercero del Apocalipsis mandó Dios advertir al obispo de la iglesia de Laodicea: No eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Mas por cuanto eres tibio y no frío ni caliente, estoy pronto a vomitarte de mi boca.

¡Ojalá fueras frío o caliente!… O abiertamente malo, o del todo bueno… Pero por cuanto eres tibio, y con esto pones más obstáculos a mi gracia y empeoras con lo mismo con que debías curarte, empezaré a arrojarte de mi boca, porque has llegado ya a darme náuseas con tu vida.

Y en el capítulo segundo del mismo Apocalipsis, dice al obispo de la iglesia de Éfeso: Tengo contra ti que has perdido el fervor de tu primera caridad. Recuerda, pues, de qué altura has caído y arrepiéntete y haz de nuevo tus primeras obras, porque si no vengo a ti y moveré de su lugar tu candelero.

Es decir: tengo contra ti este cargo: que has dejado aquel tu primer fervor y caridad; ya no eres el que solías ser, el fervoroso, el piadoso, el diligente en mi servicio, fiel en las cosa pequeñas, laborioso, infatigable.

Ya no rezas como antes, ya no te preparas como antaño para confesarte o has abandonado la confesión, ya no comulgas con la frecuencia y la piedad con que lo hacías hace unos años, ya no prolongas tu acción de gracias, ya no combates contra el pecado y los defectos… ¡Cuán cambiado estás! ¡Cuánto me alegrabas y cuánto te amaba Yo! ¡Cuánto me disgustas ahora!

Remedios. Quien haya caído en tan miserable estado de tibieza, ¿qué debe hacer? ¿Cómo saldrá de semejante peligro?

Cierto es que es muy difícil ver al alma tibia recobrar el primitivo fervor… No es fácil la cura cuando uno ha llegado a una tibieza avanzada. Es más fácil que se convierta un pecador que tuvo caídas graves de apasionamiento, que un tibio salga de ese estado de abulia, dejadez, pasividad, somnolencia.

Mas también es cierto que el Señor dijo que lo que los hombres no pueden, puédelo Dios. Muchas veces manda Dios al tibio una sacudida violenta para despertarle: una enfermedad, un serio disgusto, una humillación, una situación heroica. De este modo se ve forzado a reaccionar o apostatar.

El que ruega y emplea los medios a ello conducentes, presto alcanza lo que desea.

La inapetencia no se cura dejando de comer; al contrario, comiendo; aunque sea a la fuerza; ya irá entrando poco a poco el apetito.

El tibio se ha de resolver a cumplir todas sus obligaciones, aunque sea con desgana. El gusto espiritual irá entrando con el ejercicio, y Dios premiará con ello el esfuerzo.

Cinco son los medios o remedios para salir de la tibieza y adelantar en la perfección, a saber: desear la santidad, resolverse a ello, la oración vocal, la meditación y la Confesión y Comunión frecuentes.

a) desear la santidad: ¿qué tengo que hacer para ser santo? Desearlo.

Firme resolución. “Los deseos del perezoso lo matan”. Estar dispuestos a morir antes que cometer un pecado deliberado. Determinarse a escoger el mejor medio.

b) resolverse a ello: lo más importante es atacar de frente al egoísmo, columna vertebral de la tibieza.

Cuantos más actos de abnegación y sacrificio realice el tibio, más irá venciendo la tibieza. La actitud pasiva infecunda, típica de la tibieza, de ningún modo se ataca mejor que con una decidida iniciativa de vencerse y dominarse.

c) la oración vocal: oración intensa y perseverante, de cada día en incluso muchas veces al día.

Es aconsejable hacer como en la cocina: guisar con condimentos distintos las comidas de siempre; es decir, saber combinar los distintos elementos de que hacemos uso en la vida de oración, para que la monotonía no seque el esfuerzo.

Como ejemplo, diferentes modos de seguir la Santa Misa, diversas lecturas, distintas intenciones y motivaciones de nuestras oraciones y actos.

d) la meditación: la tibieza puede convivir con la oración vocal, con la Confesión y con la Comunión; pero no hay convivencia posible entre tibieza y meditación, o se deja una, o se abandona la otra.

e) la Confesión y Comunión frecuentes.

Conclusión: Para concluir, una pregunta: el «levántate» que hizo andar al paralítico, ¿qué ha conseguido en mi alma?

Es cierto que el «levántate» de aquel milagro ha llegado más de una vez a mis oídos en los buenos ratos que siguen a una lectura, una meditación, una prédica, una buena confesión, una comunión…

Pero también es cierto que después he seguido tullido o cojeando, con una vida de frecuentes caídas y recaídas, o me he vuelto a dormir en el sueño de la tibieza.

¡Qué diferencia entre el paralítico del Evangelio y mi vida espiritual!

Allá, al «levántate» de la misericordia y del poder divino dicho una sola vez, respondió el hombre con el salto de su curación radical y de su vida nueva.

Aquí, al «levántate» del divino amor paciente, repetido tantas veces cuantas horas tiene el día, respondo unas veces con el bostezo del perezoso, otras con el encogimiento de hombros del indiferente, cuando no con nuevas ofensas e ingratitudes.

Y sin embargo, sin levantarnos, nada podemos hacer, ni en la obra de Dios, que es su gloria, ni en la obra nuestra y del prójimo, que es nuestra santificación y salvación.

A la luz de esta consideración tan rudimentaria hemos de ver la causa de la infecundidad de no pocas acciones y empresas nuestras. El secreto de esa infecundidad está en que los que así obramos, nos empeñamos en practicar este contrasentido: andar y hacer andar sin levantarnos de la tibieza o del pecado…

¡Levántate y anda!

¡Hemos de empezar por levantarnos!

Y entonces, sí, al ver esto, las gentes temerán y alabarán a Dios, que da tal poder a los hombres…

Y de este modo no sólo caminaremos nosotros, sino que también haremos caminar a los que Dios ha puesto a nuestro cuidado.

P. Juan Carlos Ceriani

Simbolismo Illuminati en “Egoísta”, de la ex chica Disney, Belinda.

Original de Vigilant Citizen – Traducción de Radio Cristiandad  – Algunas imágenes o videos han sido alterados u omitidos debido a su naturaleza gráfica

En artículos anteriores nos ocupamos del simbolismo Illuminati que prolifera en las industrias musicales de América, Asia y Europa del Este. El presente artículo analiza el simbolismo que se encuentra en las imágenes de una de las principales estrellas del pop de América Latina, Belinda. Vamos a examinar su anterior papel en “Las chicas leopardo” de Disney y su nuevo video titulado “Egoísta“.

En los artículos “Narsha() y SHINee:() la infiltración Illuminati del K-Pop”() (Narsha and SHINee: Illuminati Infiltration of K-Pop), y “Simbolismo de control mental en el simple «Mikkie», del conjunto pop ruso Vinage” (Mind Control Symbolism in Russian Pop: Vintage’s “Mikkie), hablamos sobre el evidente esfuerzo para llevar a las audiencias que no hablan inglés, los temas y símbolos que aparecen en la cultura pop estadounidense, incluidos los simbolismos ocultistas, de sociedades secretas, de control mental y del transhumanismo. El programa tiene como objetivo el trascender las fronteras nacionales y culturales para arribar a la “aldea global”.

Una de las artistas que cubre el mercado de habla española es Belinda, una cantante mexicana, compositora y actriz, nacida de padre español y madre francesa. Su video musical titulado Egoísta, está simplemente repleto de lo que llamamos “el simbolismo Illuminati“, que son los símbolos, códigos y temas relacionados con la agenda de la élite ocultista. Veremos en este artículo que el éxito de Belinda no es, en modo alguno, el resultado de la buena suerte. Por el contrario, la cantante fue preparada para propagar el programa de control mental desde su juventud, en la escuela N º 1 de las estrellas del pop adolescente: Disney.

Chica leopardo

En 2006, Belinda apareció en la película de Disney Las chicas leopardo 2, una cinta sobre las aventuras de un grupo de chicas. El concepto común a esta serie de películas, que gira en torno a las jóvenes que desean conectarse con los grandes productores de la época y alcanzar el éxito en la industria del entretenimiento, apenas oculta el control mental asociado a la cultura pop. El hecho de que las películas fueron producidas por Disney, el máximo reclutador de jóvenes talentos que se convierten en objetos sexuales a la edad de 16 años, y las asociaciones con el programa de control mental Monarca y la programación de “gatitas sexuales” son muy reales en Las chicas leopardo. ¿Qué quiero decir con “reclutador de jóvenes talentos que se convierten en objetos sexuales“? He aquí un ejemplo gráfico que describe la ruta típica que las jóvenes de Disney transitan para mantenerse en el estrellato:

¿Se “filtra” de estas imágenes sexys una especie de rito forzado de iniciación?

Como hemos visto en artículos anteriores, el programa Monarca utiliza el control mental basado en el trauma, para crear otras personalidades en las víctimas, a quienes luego se les asignan misiones específicas. El programa Beta, también conocido como el programa de “gatita sexual“, se aplica sobre las niñas jóvenes de la industria del entretenimiento, y se codifica en la cultura popular con los estampados felinos que lucen las estrellas (para una mirada en profundidad al estampado felino en la cultura pop, vea este post en Pseudo-Occult Media()). En Las chicas leopardo —como en el programa de “gatita sexual“— las estrellas visten constantemente estampados de piel de leopardo, de tigre o de otros felinos.

¿Puede haber más simbolismo del programa “gatita sexual” que esto?

BETA. Conocido como programación “sexual”. Esta programación elimina todas las convicciones morales aprendidas y estimula el instinto sexual primitivo, carente de inhibiciones. Se pueden lograr “gatitas” alteradas en este nivel.

Ron Patton, Proyecto Monarca

En Las chicas leopardo 2, Belinda (el tema de este artículo) compite con su banda de chicas en España y tras una serie de eventos disparatados, se convierte para sus amigos en una Chica leopardo honoraria ¡Genial! Así, Belinda realmente pasó por la más excelsa escuela de los esclavos MK() del entretenimiento, Disney.

Mujeres Asesinas

El símbolo de la serie es una mariposa, imagen del programa Monarca

Después de desempeñar su papel en la película de Disney del programa Beta (también conocida como espectáculo de gatita sexual), Belinda aparece en la tercera temporada de la novela mexicana Mujeres Asesinas, que es, a su vez, un gran emprendimiento del programa Delta, también conocido como “programación de asesinos”.

DELTA. Conocido como programación de “asesinos”. Desarrollado originalmente para la formación de agentes especiales o soldados de elite (es decir, la Fuerza Delta, Primer Batallón de la Tierra, el Mossad, etc) para operaciones encubiertas. La óptima efusión de adrenalina y la agresividad controlada son evidentes. Los sujetos, en el cumplimiento de su misión, carecen sistemáticamente de miedo

Ron Patton, Proyecto Monarca

Como dice el título, la serie es sobre mujeres que matan por diferentes razones, y la resultante investigación policial. El material promocional de la serie está plagado de simbolismos del programa Monarca de control mental.

El espejo roto es una referencia clásica del control mental, ya que simboliza la compartimentación de la conciencia luego de un trauma

Muñeca sin ojos (con ojos muertos) otro símbolo clásico que representa el control mental

El símbolo inevitable del ojo único

Un ojo = El ojo que todo lo ve = Illuminati. Si usted no sabe lo que estoy hablando, vea algunos artículos anteriores en este sitio. Este signo es el símbolo inconfundible de un artista Illuminati. Y Belinda lo hace…

Y lo hace…


Más fotos ocultistas

Damero masónico en 3D

Esta imagen tiene algunos símbolos profundamente ocultistas que los lectores habituales podrán reconocer

Egoísta

Después de que Belinda mostró su impresionante curriculum vitae del control mental Illuminati, ¿puede sorprendernos el hecho de que su último vídeo, Egoísta, esté repleto de simbolismo ocultista? Aquí está el vídeo:

Link del video en You tube:

http://www.youtube.com/watch?v=3g-exCykTjg&feature=player_embedded)

Si Usted leyó otros artículos en este sitio, quedará atónito por las similitudes entre este video y otros videos pop que aparecen en todo el mundo. Egoísta parece ser un intento de introducir la mayor cantidad de símbolos Illuminati en un video de tres minutos y medio. Los latinos deben estar expuestos a esta basura, ¿verdad?

Pilares con corazones, pisos en damero; Baphomet, calaveras

El video comienza con Belinda sentada en un trono Illuminati/masónico/Alicia en el País de las Maravillas. La “princesa” (las víctimas de control mental a veces son llamadas así por sus controladores) está entronizada entre dos pilares “corazón”. El concepto de los dos pilares es un símbolo masónico muchas veces analizado en este sitio. El suelo con patrón de damero es ritualísticamente masónico, y no es casual que se lo encuentre en Alicia en el País de las Maravillas. En el simbolismo ocultista, la planta en damero es la superficie sobre la que las transformaciones ocultistas suceden, y es por eso que aparece en Alicia en el País de las Maravillas. Hablando de eso, los vínculos entre Alicia en el País de las Maravillas y el programa Monarca son muchos y profundos; así, el argumento de la película se utiliza como una herramienta de programación de los manipuladores del control mental, y otros símbolos de la película operan como disparadores en la mente controlada de los esclavos.

En los años ’40 y ’50, los Illuminati empezaron a usar las películas Alicia en el País de las Maravillas (de Disney) y El Mago de Oz como bases de programación para sus esclavos del control mental total. Alicia en el País de las Maravillas fue realizada algunos años antes por el británico William Cameron Menzies (que también realizó la novela de anticipación sobre el Nuevo Orden Mundial del masón HG Wells, titulada “Las cosas por venir”, en 1936, y la película Invasores de Marte).

Fritz Springmeier, Análisis profundo de la Fórmula Illuminati

Para completar la sobrecarga Illuminati de este video, la cabeza típica de Baphomet se ubica estratégicamente sobre el trono infernal de Belinda.

Todas estas pistas le dicen a los espectadores que Belinda se encuentra en un mundo alternativo y de fantasía, el país de las maravillas de Alicia en el País de las Maravillas, disociado mundo de sueños adonde huyen y se refugian las víctimas del control mental, para escapar del trauma. En otras palabras, esta escena muestra a Belinda bajo el control mental de los Illuminati.

El cantante Pitbull en el “mundo real”, un lugar distante y doloroso para las víctimas del control mental

Por su parte, Pitbull rapea desde el “mundo real”, un árido y no tan acogedor lugar (en la mente de la víctima).

En otra escena, Belinda se muestra bailando/luchando con un cráneo de diamantes conectado con cables, otra referencia evidente al control mental. Es decir, el cerebro está directamente conectado a cables eléctricos.

Cráneo conectado a cables

Al final del video, Belinda se muestra tratando de escapar de su estado de control mental saltando hacia Pitbull y su “mundo real”. El fondo de colmena probablemente representa el concepto de “mente de enjambre”. El intento falla, sin embargo, porque al parecer, Belinda se licua.

Belinda tratando de volver al “mundo real”

Interpretación de Egoísta en los Premios Juventud 2010

La interpretación de Belinda en los Premios Juventud (Un espectáculo latino de premiación específicamente dirigido a los jóvenes), realmente exhibe el concepto de un hogar bajo control mental. Las piezas mecánicas del cuerpo están por todas partes: las vainas para dormir, maniquíes sin vida… todos los símbolos por lo general asociados con el control de la mente, están presentes.

Belinda inicia su interpretación yaciendo sin señales de vida, en una especie de dispositivo propio de un programa de control mental

A continuación, se levanta de un modo mecánico, robótico; y comienza su interpretación con un montón de medio-humanos/medio-robots bailando a su alrededor. Todo el tema del transhumanismo es de necesidad para los artistas Illuminati.

En Conclusión

El español es la tercera lengua más hablada en el mundo (después del mandarín y del inglés), lo que implica que este mercado no está ciertamente exento de la influencia de los Illuminati. El relato de la carrera de Belinda tiene todas las pistas de lo que yo llamo un “artista Illuminati“, intérpretes que suelen seguir estos pasos: 1) reclutado a temprana edad por la corporación de medios de comunicación; 2) Comercializado con una imagen “limpia” e inocente, que atrae a los jóvenes aficionados; 3) El paso a una metamorfosis de sexualización; 4) Lanzamiento de nuevos discos con imágenes de vivacidad imaginaria; 5) Finalmente, exponiendo los aficionados todo lo relativo a los Illuminati y a los temas de control mental.

Aunque es imposible de probar, ese tipo de artistas son muy probablemente, en mi opinión, quienes han pasado por la actual programación Monarca. ¿Son conscientes de lo que les está sucediendo y del significado de sus actuaciones? Probablemente no. Directores de vídeo, estilistas, coreógrafos, diseñadores escénicos, productores musicales y ejecutivos de diseño; todos tienen voz y voto en los productos de estos artistas y, a su vez, todos reciben órdenes de más arriba. Los “artistas” como Belinda y sus posteriores compañeros estrella —Lady Gaga, Beyonce, etc.— no son más que intérpretes, y si su aparición es muchas veces repentina pero firme, es porque ellos entienden y se ajustan a lo que es aceptable en la industria del pop.

PRONTO EL VIDEOJUEGO PARA PC, XBOX Y PLAY3

UNA POLÉMICA MUESTRA EN SAN PABLO, BRASIL

Piden el retiro de dibujos que estimulan a asesinar al Papa

La Orden de los Abogados de Brasil afirma que la serie “Enemigos” del artista Gil Vicente es una “apología del delito”. Los dibujos son autorretratos asesinando a personalidades y líderes mundiales. Las autoridades de la muestra no los sacarán.


La Orden de los Abogados de Brasil (OAB) pidió este viernes retirar de la próxima Bienal de Arte Sao Paulo 2010 dibujos que expondrá el artista Gil Vicente, en los que el autor se autorretrató asesinando a personalidades mundiales, como el papa Benedicto XVI, el presidente Luiz Lula da Silva y el ex mandatario Fernando Henrique Cardoso.

En un comunicado, la OAB pidió a la dirección de la Bienal de Sao Paulo, que comienza el próximo día 25 en el Parque Ibirapuera de la capital paulista, retirar la serie “Enemigos” del artista brasileño Gil Vicente por “apología del delito”.
“Aunque una obra de arte expresa libremente la creatividad de su creador, sin límites, deben existir límites para la exhibición pública”, sostienen los abogados en una nota enviada a los organizadores. La serie de nueve dibujos con carbonilla es realizada desde 2005 por Gil Vicente, quien ya la expuso en varias galerías del país.

Los dibujos son un autorretrato de Gil Vicente disparando contra personalidades mundiales como el actual pontífice, el ex presidente norteamericano George W. Bush, la Reina Isabel II de Inglaterra, el presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, el ex premier israelí Ariel Sharon y el ex secretario general de la ONU, Kofi Annan. En la política local, Gil Vicente eligió a Lula y a su antecesor, Cardoso. Pero Lula es el único que en el dibujo no recibe un disparo, sino que es asesinado por el autor por degüello, con un cuchillo.

Vicente declaró que la idea surgió ante su “decepción” con los líderes mundiales, a quienes señala como los responsables de tantos males que afectan a mucha gente. “Como matan a tanta gente, sería un favor matarlos a ellos, ¿entiende? ¿Por qué personas del poder y de la clase alta no mueren?”, dijo.

No las van a retirar

De otro lado, el presidente de la Fundación Bienal de Sao Paulo, Heitor Martins, confirmó el pedido de la OAB, pero descartó que las obras vayan a ser retiradas de la muestra. “Uno de los pilares de la Bienal, que va a cumplir sesenta años, es la independencia de los curadores y la libertad de expresión de los artistas. No vamos a ejercer ningún tipo de censura”, aseveró. El comisario Arnaldo Farias, en tanto, apuntó que sólo retiraría las obras con una orden judicial.

“Eso es completamente absurdo. Si fuese así vamos entonces a prohibir a ´Edipo Rey´, porque incita al parricidio y al incesto”
, añadió. La Bienal cuenta con el patrocinio de Petrobras, la empresa nacional petrolera de Brasil, entre otros; y el apoyo institucional del Ministerio de Educación y el de Cultura, la Prefectura de Sao Paulo y el Fondo Nacional de Cultura.

Fuente: ReL y ACI

SORPRENDENTE CELERIDAD

El Arzobispado mendocino suspende a sacerdote acusado de abuso

Se trata del vicario parroquial de Nuestra Señora de la Carrodilla. Es un religioso de los Oblatos de María Inmaculada. La presunta víctima es una niña de 11 años. Otro cura del templo acompañó a familiares de la adolescente a radicar la denuncia.


¿Qué padre o madre puede creer que este fulano es un sacerdote católico?

De todos modos, por las dudas, que se cuiden los curas del Arzobispado, pues si se empiezan a destapar ollas en Mendoza, vamos a tener para escribir un libro…

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El arzobispado de Mendoza suspendió a un sacerdote de Godoy Cruz denunciado por besar y manosear a una niña de 11 años durante un curso de catequesis el 11 de septiembre pasado.
El religioso señalado, identificado como Luis Sabarre (65), es un misionero filipino oblato de María Inmaculada. Presta servicio pastoral como Vicario Parroquial en la Parroquia Nuestra Señora de la Carrodilla, además de dictar clases de catequesis en la escuela Renato Della Santa del barrio Huarpes II, en Godoy Cruz.
En una comunicación oficial, la curia mendocina señaló que “apenas conocida la denuncia, el Arzobispo ha retirado las licencias ministeriales y ha cesado en el oficio de Vicario Parroquial al mencionado sacerdote”.
“Sin perjuicio del curso que siga la investigación civil, el Arzobispo ha dispuesto iniciar también los pasos previstos por ley de la Iglesia católica para estos casos. El abuso sexual de menores es un grave delito, reservado a la competencia de la Congregación de la Fe”, continúa.
El arzobispado de Mendoza resolvió separar al cura de sus funciones, esto quiere decir que no podrá oficiar misa ni contactarse con los fieles.
Además las autoridades eclesiásticas comenzarán una investigación del caso y elevarán un informe final al Vaticano, según los procedimientos normativos dados a conocer en abril pasado por las autoridades de la Iglesia.
Lo cierto es que un sacerdote de la misma parroquia acompañó a los familiares de la presunta víctima a presentar la denuncia ante la Fiscalía de Instrucción número 6, a cargo de Lauro Monticone.
Además, el padre Marcelo De Benedectis, vocero del Arzobispado aseguró el compromiso de colaboración de toda la Iglesia para que la investigación del caso llegue a una pronta resolución.
“Hemos tomado cartas en el asunto para intentar resolver de manera rápida y expeditiva este caso que afecta a la sociedad. Un sacerdote acompañó a la familia a radicar la denuncia y desde el Arzobispado brindaremos nuestro apoyo a las personas involucradas, especialmente a las más dañadas”, argumentó De Benedectis.
Según consta en la denuncia, realizada este jueves por la abuela de la presunta víctima, Sabarre habría besado y manoseado a su nieta el pasado 11 de septiembre cuando la criatura asistía a clases de catequesis, en ese colegio godoicruceño.
El sacerdote tiene una cuenta en
Facebook y en ella se informa que el misionero participa de encuentros de matrimonios y parejas como guía espiritual. Incluso entre sus preferencias figuran la selección argentina de fútbol y los juegos en red.
Sabarre también aparece en varios sitios de internet, en los que se destaca sus 40 años de labor pastoral recorriendo distintos lugares del mundo (Indonesia, México, entre otros) con los “Oblatos de María Inmaculada”.
Antes de recaer en Mendoza, “Loy” (como es conocido) peregrinó por Formosa, donde se relacionó con pueblos aborígenes. También recorrió Misiones.
El caso es investigado por el fiscal de Instrucción Lauro Monticone.

Fuente: VR y diarios mendocinos

IGITUR EX FRUCTIBUS EORUM COGNOSCETIS EOS (MT. 7-20)

SEGUIMOS PREGUNTÁNDONOS SOBRE LAS VISITAS “APOSTÓLICAS” DE BENEDICTO XVI

COMO “UN ÉXITO” DEFINIÓ EL PORTAVOZ VATICANO EL VIAJE A INGLATERRA

(AUNQUE NO DIJO UN ÉXITO A FAVOR DE QUIÉN)

Fue a Portugal… a la semana estaba aprobado el putimonio por el gobierno luso (al que le estrecho la mano)…

Fue a Inglaterra, visitó en su casa a Rowan Williams y ahora…

El arzobispo de Canterbury no ve ‘ningún’ problema con que existan obispos gays

Rowan Williams, arzobispo de Canterbury y primado de la iglesia de Inglaterra, asegura que no tiene “ningún problema” con que existan obispos homosexuales. Éstas son las primeras declaraciones sobre el tema que el prelado ha realizado desde que asumiera el cargo.

Además, en la entrevista exclusiva al diario británico The Times, llega a afirmar que él apoyaría personalmente que se consagraran obispos homosexuales en la Iglesia de Inglaterra.

Eso sí, Williams sostiene que no estará de acuerdo con que el clero gay mantenga relaciones sexuales activas ya que la tradición británica y las normas establecen que los clérigos homosexuales deben permanecer célibes.

Ante las declaraciones del arzobispo, los conservadores han asegurado que se está creando una contradicción con 2.000 años de enseñanza de la Iglesia.

No es la primera declaración polémica del arzobispo Williams. El pasado mes de marzo expresó que el escándalo de pederastia que salpicó a la Iglesia Irlandesa hizo que la institución “perdiera toda su credibilidad”. El líder espiritual de los anglicanos calificó de “trauma” la situación ya que se reveló que jerarquía de la Iglesia en Irlanda estuvo al tanto de los abusos sexuales cometidos por los sacerdotes. Días después, Williams rectificó y matizó sus declaraciones.

CURAS Y SEMINARISTAS EN CONCIERTO DE ROCK EN BENEFICIO DE LA JMJ 2011

La Voz del Desierto es un grupo de música católica, formada por sacerdotes y seglares, todos ellos pertenecientes a la diócesis de Alcalá. Últimamente, el gran público ha podido acceder a ellos, gracias a su aparición en la película La Última cima, en la que se puede disfrutar de un videoclip suyo.

Y se presentan en Madrid el 23 de octubre, sábado, en un concierto especial. El beneficio del evento será donado a la organización de la Jornada Mundial de la Juventud que se realizará en Madrid el próximo año.

La organización ha habilitado también la compra de entradas de Fila Cero. La gran demanda de personas que, ante la imposibilidad de acudir al concierto, han solicitado la posibilidad de colaborar con el fin de esta causa, ha hecho que se haya habilitado este servicio. La compra de entradas, de 5 € de coste.-

Jaime Salmoreno, telonero
El concierto comenzará a las 21:30 hs con un telonero de especial renombre, Jaime Salmoreno, seminarista de Alcalá que publicó antes de verano su primer trabajo,  Confidencias, contradicciones y conversión.

véase la fuente

ESPECIALES DE CRISTIANDAD CON EL P. MÉRAMO: TIEMPOS APOCALÍPTICOS

Radio Cristiandad tiene el agrado de presentar esta serie de “Especiales” realizados por el P. Basilio Méramo referidos al candente tema apocalíptico. Se presentan a los lectores del blog de Radio Cristiandad en formato de entregas por artículos con los que se completará una magnífica colección de textos para la correcta interpretación no solo del Libro del Apocalipsis, sino también de aquellos destacados autores que han realizado importantes aportes exegéticos al mismo. El mayor de todos, sin duda, el P. Leonardo Castellani, engalanará con la pluma del P. Basilio estas páginas.

Al costado derecho, en la sección de accesos rápidos, encontrará un enlace que separará los textos de estos especiales en una sola página para su mejor comprensión.

Vaya nuestro sincero agradecimiento al P. Basilio Méramo, por su compromiso ante un tema en el que la mayoría sucumbe, o se le presenta pantanoso.

Y también por confiar en Radio Cristiandad, para la delicada tarea de dar a conocer esta obra.

La visión de San Juan en Patmos

TIEMPOS APOCALÍPTICOS

Los Tiempos Apocalípticos están caracterizados por:

  • la Crisis de Fe y la Gran Apostasía,
  • la Abominación de la desolación en lugar santo,
  • el Anticristo, en su doble versión:
    • la Bestia del Mar, versión política,
    • y la Bestia de la tierra o pseudoprofeta, versión religiosa o carismática, como es lo religioso en el mundo moderno.

Todo esto no es más que la Religión (y por ende los dogmas de la fe) adulterada, falsificada, falseada, falsa.

Se trata de un cristianismo adulterado por el comercio (trato carnal y mundano) con el mundo, es la relación sacrílega y adultera por la conjunción o compenetración de Iglesia y Mundo, tal como el Ecumenismo sacrílego y adúltero propicia.

He aquí el famoso «aggiornamento» (puesta al día) de la Iglesia, de lo Sacro, a lo vil y mundano; he aquí la relación adúltera de la connivencia y maridaje entre el Mundo y la Iglesia.

Y el resultado no puede ser más que un fruto bastardo, como lo es todo el culto de la Nueva Iglesia Modernista.

De aquí que Monseñor Lefebvre calificó a la Nueva Misa, de Misa bastarda.

Y ahora, lo terrible y lo tremendo, por si fuera poco con lo ya dicho, todo esto no es más que la obra de un gran falsificador y un gran adúltero, de un gran infame y sacrílego como pide, exige y reclama la realidad de las cosas y de los hechos.

Todo efecto tiene su causa, y sus instrumentos.

Ahora bien, todo esto no es obra del azar, ni por generación espontánea, nada de eso. Hay una causa, y esta es la del Anticristo; el cual en concreto se personifica en un impostor de carácter religioso, y que mejor que en un antipapa.

El Anticristo en su versión religiosa, bestia de la tierra, es un mitrado, un obispo de la jerarquía de la Iglesia; está suficientemente señalado para identificarlo, pues tiene cuernos como de cordero, o sea la mitra, los dos cuernos de Moisés que simbolizan el Antiguo y Nuevo Testamento.

Un obispo que tenga o pueda tener un poder universal para arrastrar a todos tras la religión falsificada, no puede ser sino la obra del único obispo con poder universal en la Iglesia, y este es el obispo de Roma, el Papa.

De aquí lo terrible, pues Satanás se valdrá del Papado para prostituir como la Gran Ramera la Iglesia Santa de Dios.

De aquí que necesariamente tiene que ser un falso Papa, un impostor un antipapa, pues un Papa verdadero no puede ejercer y llevar a cabo tan tremenda acción.

Luego la abominación de la desolación en el lugar santo, la adulteración de la religión, la profanación de la Iglesia, la falsificación de la fe y de los dogmas de fe, son la obra del pseudo profeta, la bestia de la tierra al servicio del mundo y de su poder político la sinarquía judaica, representada en la bestia del mar; formado entre ambos el Anticristo completo, que representan estas dos Bestias o Fieras apocalípticas.

Esta es la esencia del contenido (poco más, poco menos) del Tercer Secreto o Mensaje de Fátima. Y es lo único que justifica o explica el porqué tanto misterio con su revelación.

Textos en los cuales nos valemos para afirmar lo dicho

Culto antropoteísta del Anticristo: «la adoración sacrílega del hombre por el hombre, que será la herejía del Anticristo» (Castellani, El Apokalypsis, ed.Paulinas, Buenos Aires 1963, p. 38).

La religión del hombre, el humanismo ateo, es la característica de la nueva religión antropocéntrica, del actual Ecumenismo.

«En el Anticristo habrá dos cosas, un sacrilegio y una herejía (“Segunda Bestia”).Se hará adorar como Dios, lo cual es un sacrilegio, y por cierto el máximo, y para ello se servirá como de instrumento de un culto religioso derivado espúreamente del mismo Cristianismo: Es decir, de una herejía cristiana que pareciera ha nacido ya en el mundo (…) y así el poder político deificado y encarnado en un “plebeyo genial” y apoyado por un sacerdocio, será la abominación de la desolación y el reinado del Anticristo.» (Ibid.p.38-39).

La abominación de la desolación se identifica con el reinado del Anticristo.

«La primera herejía, por lo que sabemos de ella, se parece a la última herejía. Quiero decir, a la de nuestros tiempos; y se puede decir que transcurre transversalmente toda la historia de la Iglesia, y es como el fondo de todas las herejías históricas. Era una especie de gnosticismo dogmático y laxismo moral, un “sincretismo”, como dicen hoy los teohistorigrafos. Era una falsificación de los dogmas cristianos, adaptándolos a los mitos paganos, sin tocar su forma externa por un lado; y concordantemente, una promiscuación con las costumbres relajadas de los gentiles; nominalmente, en la lujuria y en la idolatría (…) comían de las carnes sacrificadas a los dioses, en los banquetes rituales que celebraban los diversos “gremios”, lo cual era una especie de acto religioso idolátrico o sea, de “comunión”; y se entregaban fácilmente a la fornicación, que entre los paganos no era falta mayor ni vicio alguno, incluso, según parece, después y como apéndice de los dichos banquetes religiosos.» (Ibid.p.32).

Por esto las vírgenes en el Apocalipsis son los incontaminados: «“Vírgenes” significa que no se manchan con la “Fornicación” (o sea idolatría) de la religión falsificada; la cual fornicación o apostasía propaga la mujer Ramera de la visión 16.» (Ibid.p.96).

«“Fornicar con los reyes de la tierra” significa la religión ponerse al servicio de la política.» (Ibid.p.97).

«La Medición del Templo significa la reducción de la Iglesia fiel a un pequeño grupo perseverante y la vasta adulteración de la verdad religiosa en todos los restantes; y en esto están unánimes todos los Santos Padres.» (Ibid.p.94-95.). Es el famoso pusillus grex, pequeño rebaño, Luc.12-32. Se comprenden así las palabras que inician el Tercer Secreto de Fátima: En Portugal se conservará siempre el dogma de la Fe.

«Solo el Tabernáculo (o Sancta Sanctorum) será preservado: un grupo pequeño de cristianos fieles y perseguidos; el Atrio, que comprende también las Naves (no las había en el Templo de Jerusalén) será pisoteado. Y esa es “la abominación de la desolación”, que dijo Daniel y repitió Cristo» (Ibid.p.154).

«Todos los Santos Padres han visto en esta visión (Medición del Templo) el estado de la Iglesia en el tiempo de la Gran Apostasía: reducida a un grupo de fieles que resisten a los prestigios y poderes del Anticristo (mártires de los últimos tiempos) mientras la religión en general es pisoteada durante 42 meses o 3 años y medio. Pisotear no es eliminar: el “Cristianismo será adulterado.» (Ibid.p.152).

«El mismo Templo y la Ciudad Santa serán profanados, ni serán ya santos. No serán destruidos. La religión será adulterada, sus dogmas vaciados y rellenados de sustancia idolátrica; no eliminada, pues en alguna parte debe estar el templo en que se sentará el Anticristo “haciéndose adorar como Dios”, que dice San Pablo. La Gran Apostasía será a la vez una grande, la más grande Herejía» (Ibid.p.153). «Cristo dice en su sermón Esjatológico que la Gran Apostasía haría caer si fuera posible incluso a los elegidos.» (Ibid.p.125).

«Ni el culto de Satán tiene la sutil malicia y total falsificación de la verdad que tiene esta herejía adulterada de todo el cristianismo. Otros elementos del ejército anticrístico (como la Masonería, la magia y el Satanismo) no se niegan con esto.» (Ibid.p.188).

«Con retener todo el aparato externo y la fraseología cristiana, falsifica el cristianismo, transformándolo en una adoración del hombre; o sea, sentando al hombre en el templo de Dios, como si fuese Dios. Exalta al hombre como si sus fuerzas fuesen infinitas. Promete al hombre el reino de Dios y el paraíso en la tierra por sus propias fuerzas. La adoración de la Ciencia, la esperanza en el Progreso y la desaforada Religión de la Democracia, no son sino idolatría del hombre; o sea, el fondo satánico de todas las herejías, ahora en estado puro.» (Cristo ¿Vuelve o no vuelve? ed.Dictio, Buenos Aires 1976 p.18).

«La fiera del Mar (therion significa fiera y no simplemente “Bestia” como traen nuestras Biblias traducidas) es simplemente el Anticristo (…) La fiera de la tierra es una religión falsa (falsificada) o herejía máxima, con su jefe y conductor: quizás un Obispo apóstata que es también un mago (Solovief).» (Apokalypsis p.95).

La unificación mundial propiciada por el poder oculto judío (con sus organizaciones satélites, ONU; OEA; etc) y la finanza internacional también judía, es la meta del Anticristo: «Hoy día es “un fin político lícito” y muy vigente por cierto, la organización y unificación de las comarcas del mundo en un solo reino − que por ende se parecerá al Imperio Romano. Esta empresa pertenece a Cristo; y es en el fondo la secular aspiración de la Humanidad; pero será anticipada malamente y abortada por el Contracristo ayudado del poder de Satán. En el Boletín de “Canadian Intelligence Service (enero 1963) podemos ver el poder que tienen actualmente, en E.E.U.U. e Inglaterra sobre todo, los “One-Worlders” o partidarios de la unificación del mundo bajo un solo Imperio. Propician la amalgama del Capitalismo y el Comunismo, que será justamente la hazaña del Anticristo» (Ibid.p.p.188-189).

«La última herejía será optimista y eufórica “mesiánica”. El bolchevismo se incorporará, será integrado en ella.» (Ibid.p.201).

«El Capitalismo y el Comunismo, tan diversos como parecen, coinciden en su fondo, digamos, en su núcleo “místico”: ambos buscan el Paraíso Terrenal por medio de la Técnica; y su “mística” es un mecanismo tecnólatra y antropólatra, cuya difusión vemos hoy día por todos lados, y cuya dirección es la edificación del hombre; la cual un día se encarnará en un hombre» (Ibid.p.347).

«El Anticristo no será un demonio, sino un hombre “demoníaco”, tendrá “ojos como de hombre”, levantados con la plenitud de la ciencia humana, y hará gala de humanidad y “humanismo”, aplastará a los santos y abatirá la ley, tanto la de Cristo como la de Moisés; triunfará tres años y medio hasta ser muerto ” sine manu”, no por mano de hombre; hará imperar “la abominación de la desolación.” O sea, el sacrilegio máximo; será soberbio mentiroso y cruel, aunque se fingirá virtuoso (…) será ateo y pretenderá él mismo recibir honores divinos; en qué forma, no lo sabemos: como Hijo del Hombre, como verdadero Mesías, como encarnación perfecta y flor de lo humano soberbiamente divinizado, como Führer, Duce, Caudillo y salvador de los hombres; como Resucitado de entre los muertos. (…) Reducirá a la Iglesia a su extrema tribulación, al mismo tiempo que fomentará una falsa Iglesia. Matará a los profetas y tendrá de su lado una manga de profetoides, de vaticinadores y cantores del progresismo y de la euforia de la salud del hombre por el hombre, hierofantes que proclamarán la plenitud de los tiempos y una felicidad nefanda. Perseguirá sobre todo la predicación y la interpretación del Apocalipsis; y odiará con furor aun la mención de la Parusía En su tiempo habrá verdaderos monstruos que ocuparan cátedras y sedes, y pasarán por varones píos, religiosos y aun santos; porque el hombre de pecado tolerará y aprovechará un cristianismo adulterado. Abolirá de modo completo la Santa Misa y el culto público durante 42 meses o sea 1 260 días, que serán largos de pasar » (Ibid.p.p.198-199).

«La mujer ramera y blasfema es la religión adulterada, ya formulada en Pseudoiglesia en el fin del siglo, prostituida a los poderes de este mundo, y asentada sobre el formidable poder político anticristiano.» (Ibid.p 261).

«Cuando vino Cristo eran tiempos confusos y tristes. La religión estaba pervertida en sus jefes, y consiguientemente en parte del pueblo. (…) Cuando Cristo vuelva la situación será parecida. Solamente el fariseísmo, el pecado contra el Espíritu Santo, es capaz de producir esa magna apostasía que el predijo: “La mayor tribulación desde el Diluvio acá”, será producida por la peor corrupción, la corrupción de lo óptimo (…) por eso San Juan vio en la frente de la ramera la palabra Misterio, y dice se asombró sobremanera; y el Ángel le dice: “Ven, y te explicaré el misterio de la Bestia”.

Es el misterio de iniquidad, la abominación de la desolación: La parte carnal de la Religión ocultando, adulterando y aun persiguiendo la verdad. “Sinagoga Sátanae”.» (Ibid.p.257).

Se comprende así la persecución violenta y silenciosa contra toda la Tradición de la Iglesia, dogma, culto y moral.

«La esposa comete adulterio: cuando su legítimo Señor y Esposo Cristo no es ya su alma y su todo; cuando los gozos de su casa no son ya toda su vida; cuando codicia lo transitorio del mundo en sus diversas manifestaciones; cuando mira sus grandezas, riquezas y honores con ojos golosos (…) Esto es lo que llama el profeta “fornicar con los Reyes de la tierra”. Primero se fornica en el corazón desfalleciendo en la fe; después en los hechos, faltando a la caridad. El error fundamental de nuestra práctica actual y -aun teoría a veces- es que amalgamamos el reino y el mundo, lo cual es exactamente lo que la Biblia llama “prostitución”.» (Ibid.p.258).

Esto fue lo que instituyó desgraciadamente el Concilio Vaticano II con su «aggiomamento» y su ecumenismo, y no es más que una prostitución. Al pan, pan y al vino, vino. Las cosas son lo que son o dejan de ser. Pero resulta que el Concilio Vaticano II, único Concilio Ecuménico en toda la historia de la Iglesia que no fue (no quiso ser) infalible, se impone con dogmatismo doctrinal, y es más respetado que el mismo Dogma de la Fe, que el mismo Deposito de la Fe, que la misma Revelación Divina, ¡habrase visto mayor confusión y error! Sólo cabe una palabra: prostitución de la religión, prostitución de la jerarquía de la Iglesia, parte carnal, humana como hombres que son, que fornican con los Reyes de tierra, amalgamando Iglesia y Mundo.

Aquí está representada la Bestia de la tierra, el Pseudoprofeta, semejante al cordero pero que propaga un culto sacrílego, una religión fornicaria al servicio Anticristo, la otra bestia del mar: «El otro seductor y tirano del mundo que más tarde Juan llamará “el Pseudoprofeta”, tiene un carácter religioso: “semejante al Cordero” y surge de la Tierra firme, la Religión; no como la otra, del mar del mundo mundano. Y esta fiera es la que hizo que todo el mundo adorara la otra.» (Ibid.p.209).

«Esta historia de una religión falsa, falseada, falsificada, falluta (de “fallo – Fallere”, caer) la veremos recurrir de nuevo en la visión 16ª, la Gran Ramera; y la tal religión “fornicaría” es necesaria para que pueda surgir el culto sacrílego, del Anticristo, “que sederá en el Templo de Dios, haciéndose como si fuese Dios”, según predice San Pablo. Lo cual llama Daniel “la abominación de la desolación” - y repite Jesucristo.» (Ibid.p.211).

«No hay en la Escritura mención de otro delito del Anticristo que este de la blasfemia, el sacrilegio máximo (“la abominación de la desolación”) y la iniquidad y tiranía contra los cristianos, que es su consecuencia…» (Ibid.p.344).

«La desolación abominable o la desolación, la palabra de Daniel ya aplicada a la tiranía de Antíoco varios siglos antes. También se verificó ahora, el año 70, aunque es dudoso cuál fue. Ahora en el fin de los tiempos sabemos por San Pablo que el Anticristo profanará el Templo de Dios, entronizándose él como Dios; y eso es realmente una horrible profanación.» (Castellani, Catecismo para adultos, ed.Patria Grande, Buenos Aires 1979 p.159).

El modernismo es la religión del Anticristo: «El “enciclopedismo” de los sedicentes “filósofos” del siglo XVIII, o sea el “naturalismo religioso” que empezó por el “deísmo” y se prolonga en el actual “modernismo”: la peor herejía que ha existido, pues encierra en su fino fondo la adoración del hombre en lugar de Dios, la religión del Anticristo.» (Apokalypsis, p.136).

Es importante retener que las dos bestia, la del mar (Anticristo) y la de la Tierra (Pseudoprofeta), forman el Anticristo completo, ya que las dos bestias son complementarias entre sí, y se enriquece la visión que podría ser un poco parcial de otro modo; ayudando, además, a ver mejor, pues podría darse que la bestia del mar se consolide en un poder oculto mundial, y la bestia de la tierra por un Antipapa, al servicio de la otra bestia: «El Anticristo será, pues un Imperio Universal Laico unido a una Nueva Religión Herética; encarnados ambos en un hombre o quizá en dos hombres, el Tirano y el Pseudoprofeta.» (Cristo ¿vuelve o no vuelve?, pp 47 – 48).

San Juan identifica al Anticristo con el espíritu que disuelve o que divide a Jesús «spiritus qui solvit Jesum» (I Jn 4,3), esto es, el espíritu de apostasía.

Todo esto implica una falsa Iglesia, pues; donde la religión se pervirtió, los que representan una Iglesia falsa, hasta con un falso Papa o Antipapa que la dirige, eclipsando la verdadera Iglesia, la de siempre, la siempre fiel a la tradición apostólica romana. Por esto la Salette habla del eclipse de la Iglesia y que Roma perderá la fe y será la sede del Anticristo; una falsa Iglesia requiere un falso Papa (Antipapa).

«San Victorino Mártir netamente asevera que la Iglesia será “quitada” (“de medio fiet”); pero eso no significa que será extinguida del todo y absolutamente como lee Domingo Soto, O.P.; sino su desaparición de la sobre haz de la tierra. Y su vuelta a unas más oscuras y hórridas catacumbas.» (Ibid.p204).

Si se mira bien esto, es en cierto modo un hecho, el culto verdadero ha quedado sepultado, la misa de siempre ha sido relegada de los templos e iglesias; se cumple lo que San Jerónimo dice, comentando a Daniel 12,11 donde se refiere a la abolición del sacrifico perpetuo y a la abominación de la desolación: «por sacrifico perpetuo entienden aquí los Padres con San Jerónimo, el de la Eucaristía, y todo el culto solemne, que ninguno osará ofrecer públicamente.» (Scio).

Tal como hoy acontece, nadie se atreve a decir la Santa Misa de siempre salvo unos poquísimos sacerdotes fieles a la Tradición de la Iglesia.

La Iglesia quitada, es decir, eclipsada, en el sentido como explica el Padre Castellani al referirse a la vuelta de Cristo y a la perdida de la fe: «porque fe habrá aunque sean pocos y perseguidos en los últimos tiempos. Pero la fe en este sentido, significa la fe organizada, es decir la Iglesia. La iglesia, dice el teólogo Domingo Soto, será quitada del medio.» (Catecismo para adultos, ed.Patria Grande, Buenos Aires 1979 p.36).

«En todas las naciones hay grandes catedráticos de la AntiIglesia, voceros potentes de la impiedad.» (Castellani, Los Papeles de Benjamín Benavides, ed.Dictio Buenos Aires 1978, p.266).

La AntiIglesia es la que persigue y eclipsa a la Iglesia, pues no la puede totalmente destruir, gracias a la promesa las puertas del infierno no prevalecerán, ya que siempre habrá un pequeño rebaño.

La posibilidad de un antipapa o falso Papa por haber perdido la fe en connivencia con el hombre y el mundo no es algo absurdo, ni contra la fe, como algunos equivocadamente piensan o creen.

Claro está que un antipapa no es algo nuevo en la historia de la Iglesia, ha habido al menos unos cuarenta y el primer antipapa terminó muriendo mártir, y fue San Hipólito Mártir.

Además en nada afecta a la fe ni a la institución divina de la Iglesia un antipapa, pues queda siempre a salvo la institución del Papado, pues los Papas nacen y mueren, pero el Papado y la Iglesia nacen pero no mueren a lo largo de la historia.

El error de Lutero fue aplicarle al Papado lo que las Escrituras decían del Anticristo; otra cosa es que un Papa, por un misterio de iniquidad, claudique en la fe, convierta a Roma en sede del Anticristo y se haga un anticristo, como la Bestia de la tierra o pseudoprofeta: «La segunda bestia, una fiera que surge de la tierra como la otra surgió del mar, es decir, de la Iglesia en contraposición al mundo; la cual aunque habla como dragón “tiene dos cuernos semejantes al Cordero”. Esta bestia es la que “actúa” y reduce a la práctica, es decir, ritualiza todo el poder de la otra, dice el Profeta. (…) Esta bestia es pues evidentemente un movimiento religioso, una herejía parecida al Cristianismo, la última herejía, la más nefanda y sutil de todas, la adoración del hombre; en carnada en un genio religioso, una especie de inmenso Lutero, Focio, o Mahoma. Quizá sea un antipapa y los dos cuernos signifiquen la mitra episcopal no lo sabemos.» (Ibid.p.297).

«¿Será el reinado de un Antipapa, o Papa falso?» se pregunta nuevamente el Padre Castellani (Cristo ¿vuelve o no vuelve? (ed.Dictio Buenos Aires 1976 p.29).

Nada más judaizante, como señala el Padre Castellani, que esperar un triunfo de la Iglesia sin la Parusía; y lamentablemente es la opinión de muchos hoy en día: « pero ¿qué cosa más judaizante que esperar un gran triunfo terreno de la Iglesia antes de la segunda venida de Cristo?» (Apokalypsis, p.87).

Igualmente de judaizante es el Ecumenismo: «El punto focal (…) no es otro que esa unificación triunfal del universo (…) la gran fusión de los pueblos en uno y del advenimiento natural de la Restauración Ecuménica (…) Todo lo que es internacional es de esencia religiosa (…) Decir esto es decir que todo lo que hoy día es internacional, o es católico o es judaico. Son las dos únicas religiones universales. La masonería es una invención judaica, el islamismo es una herejía judaica» (Cristo ¿vuelve o no vuelve?, p .289)

«Hoy día, todo lo que es internacional, si no es católico es judío, incluso la francmasonería.» (Ibid.P 150).

«Si admitimos que la pacificación de la Humanidad en una gran familia es un asunto religioso, no quedan para realizarlo sino dos religiones que son internacionales: la Iglesia Católica y la Anti-Iglesia, o sea la Sinagoga. La Iglesia es internacional por divina vocación. La Sinagoga es internacional por divina maldición.

La Iglesia y la Sinagoga representan las dos concreciones más fuertes y focales del sentimiento religioso que existen en el mundo (…) Todas las demás religiones jerárquicas existentes son herejías de estas dos: el mahometismo es una herejía judaica, el protestantismo es una herejía cristiana. Las religiones panteístas del oriente son formas del paganismo, constituyen el sentimiento religioso informe que no ha llegado a realizarse en sociedad religiosa (…) El bolchevismo tiene raíz judaica, es mesiánico, anticristiano y profetal, y por tanto está en el plano religioso. El ateísmo ruso está informado de un oscuro soplo religioso. Es una forma provisional, representa una etapa, la etapa de la lucha contra las religiones trascendentes. El mismo es una religión inmanente, la religión del hombre divinizado, el reverso del misterio de la encarnación, el Misterio de Iniquidad que hablo San Pablo…» (Ibid.p.p.151-152).

«La naturaleza del comunismo es religiosa y no solamente política. Es una herejía cristiano judaica. Del cristianismo descompuesto en protestantismo tomó Marx la idea obsesiva de justicia social, que no es sino la primera bienaventuranza vuelta loca, vaciada de su contenido sobrenatural: los pobres deben reinar aquí, reinar políticamente por el mero hecho de ser pobres, como los santos de Oliver Cromwell. Pero el elemento formal de la herejía es judaico: es el mesianismo exasperado y temporal que constituye el fondo amargo de la inmensa alma del Israel deicida a través de los siglos: Construiremos con la fuerza, con la astucia y con la religiosidad unidas, un Reino Temporal del Proletariado, que será el Paraíso en la Tierra. Para eso destruiremos primero todo el orden existente, incurablemente inficionado por el mal.» (Ibid.p.205)

«El comunismo no es un partido; el comunismo es una herejía. Es una de las tres Ranas expelidas por la boca del diablo en los últimos tiempos, que no son otros que los nuestros. Las otras dos ranas, herejías palabreras que repiten siempre la misma canturria y se han convertido en guías de los reyes, es decir, en poderes políticos, son el catolicismo liberal y el modernismo. Estas tres herejías se van a unir por las colas, (cosa admirable, dado que las ranas no tienen cola) contra lo que va quedando de la Iglesia de Cristo, un día que quizá no está lejano.» (Ibid.p.204).

«El cuá-cuá del liberalismo es “libertad, libertad, libertad”; el cuá – cuá del comunismo es “Justicia social”; el cuá-cuá del modernismo, de donde nacieron los otros y los reunirá un día, podríamos asignarle éste: “Paraíso en Tierra; Dios es el Hombre; el hombre es dios”. ¿Y la “democracia”? Es el coro de las tres juntas: democracia política, democracia social y democracia religiosa: Demó -cantaba la rana- craciá, debajo del río.» (Los Papeles de Benjamín Benavides, p. 46).

«Y las tres ranas son tres herejías: nominatim, el liberalismo, el comunismo y el modernismo o naturalismo religioso.» (El Apokalypsis, p.97).

El fin o final, en resumidas cuentas, ¿cuál es? Pues bien, será una derrota temporal y será un triunfo sobrenatural. Sobrenatural porque exige la intervención divina, la manifestación de la Parusía del Señor en gloria y majestad, y no como el progresismo judaizante sin esta intervención de Dios. Triunfo sobrenatural del bien sobre el mal, al igual que el de la Cruz o, como dice el Padre Castellani: «El término de la historia será una catástrofe, pero el objetivo divino de la historia será alcanzada en una metahistoria, que no será una nueva creación sino una “trasposición”, pues “nuevos cielos y nueva tierra” significa “renovadas todas las cosas” de acuerdo a su prístino patrón divinal.» (El Apokalypsis, p.149).

«E1 mundo va a una catástrofe intrahistórica que condicione un triunfo extrahistórico; o sea una “trasposición” de la vida del mundo en un transmundo; y del Tiempo en un Supertiempo; en el cual nuestras vidas no van a ser aniquiladas y luego creadas de nuevo, sino (como es digno de Dios) transfiguradas ellas todas por entero, sin perder uno solo de sus elementos.» (Ibid.p.152).

«O sea el fin catastrófico intrahistórico de la humanidad junto con el fin triunfal extrahistórico. Pues de sus dos elementos contrarios se compone la esjatología cristiana.» (Ibid.p.175).

El fin triunfal extrahistórico o metahistórico es el Reino de Cristo Rey, de los Sagrados Corazones de Jesús y María, es el Milenio de la exégesis Patrística y la doctrina común de la Iglesia primitiva, es el Milenio del Apocalipsis, del cual citaremos algunos autores para tener una idea de sus rasgos esenciales.

El Padre José Rovira S.J, autor del artículo Parusía de la Enciclopedia Espasa, expone:

«La Parusía no es otra cosa, según dijimos, sino la segunda venida de Cristo. Vendrá Cristo del cielo a donde subió en su gloriosa Ascensión (Act.1, 9-11), más no vendrá como vino la primera vez cuando el Verbo se hizo carne (…) antes vendrá y aparecerá con gloria, con gloria y esplendor (…) después que el sol se obscurecerá y la luna no dará su luz y las estrellas caerán, entonces aparecerá la señal del Hijo del hombre (probablemente la cruz), y entonces lamentarán todas las tribus de la ti era y verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo con gran poder y gloria (Mt.24, 30; Mc13, 26; Luc.21, 27), (…) Pero entre todas campea la descripción que de esta venida nos hace el apóstol San Juan en el capítulo 19 del Apocalipsis, en donde lo describe como rey guerrero que va a pelear contra al Anticristo (…) Cristo no vendrá solo; como rey que es, vendrá acompañado de su corte (…) con sus ángeles (Mt.26,27) (…), con sus santos..(Jud.14, 25) (…) Seguiráse después la resurrección de los santos.

Verdad es que acerca de este punto no están de acuerdo los teólogos e intérpretes, pues comúnmente dicen que la resurrección ha de ser de todos juntos y aun mismo tiempo, pero esto ha de entenderse de la resurrección general.

Mas esta resurrección particular de los santos será como un privilegio y así como resucitó Cristo y con Cristo resucitaron también otros santos, como dice San Mateo (27, 52-53), cuales probablemente, como asiente Santo Tomas (S.Th., Sup.Q.77,al,ad3), no volvieron a morir, así también puede admitirse que cuando aparecerá Cristo en su segunda venida para destruir al Anticristo, resucitarán por privilegio, no todos los santos, sino solamente algunos.(…) Según esto, distingue San Pablo claramente a la venida de Cristo dos clases o suertes de justos que se le juntarán. Los unos serán los muertos que resucitarán primeramente, resucitarán incorruptos; los otros serán los vivos, los cuales no morirán sino que serán transformados de mortales y corruptibles en incorruptibles e inmortales y juntamente con los otros serán arrebatados por el aire sobre las nubes del cielo al encuentro de Cristo (…) Los otros muertos no vivieron hasta que se cumplan los mil años. San Juan parece indicar dos clases o suertes de escogidos, los unos son los degollados por el testimonio de Jesús, esto es, los mártires, o todos o algunos, y en primer lugar los Apóstoles a los cuales prometió en mismo Cristo que en la regeneración se sentarían sobre 12 tronos para jugar a las 12 tribus de Israel; los otros son los que no adoraron a la bestia ni recibieron su señal, aunque no hayan sido martirizados sino que estén vivos, pues de lo contrario no había que distinguirlos de los mártires (…) Efecto de la venida de Cristo será también la destrucción del Anticristo (…) Entonces, pues, vendrá Cristo a destruirle y a salvar y liberar a los suyos.(…) se manifestará aquel inicuo, al cual el señor matará (propiamente quitará de en medio) con el soplo de su rostro y lo destruirá con el resplandor de su venida (2 Tes 2, 8).

Y San Juan en el Apocalipsis dice lo mismo (Ap. 19, 11-21) (…) Destruidas las potestades antiteocráticas y encadenado y encarcelado el demonio, siguiráse luego el reino de Cristo y de los santos. Este reino predícelo el profeta Daniel en el capitulo séptimo de su profecía, 7: 25-28 (…) En este texto se predice claramente que a la destrucción del Anticristo y de las otras potestades antiteocráticas le seguirá no sólo un triunfo, sino un reino de Cristo y de los Santos, un reino que será sobre la tierra o debajo del cielo, como dice Daniel, un reino en que el poder será del pueblo de los santos altísimos, al cual (pueblo) todos los reyes le servirán y obedecerán.

(…) Véase por ejemplo, lo que dice Cornelio a Lapide: “Entonces, destruido el reino del Anticristo la Iglesia reinará en toda la tierra y de los judíos y de los gentiles se hará un solo redil con un solo pastor”. Seguiráse después la sublevación o rebelión de Gog y Magog contra la ciudad de los santos, que es probablemente según veremos diversa de la persecución del Anticristo.

Luego, mas tarde, el fuego de la conflagración (…) y por fin terminará todo con la resurrección última y el juicio final (…) Y San Pablo (1 Cor.15, 24-28) dice también que Cristo reinará hasta que ponga bajo sus pies a todos sus enemigos, y la última de todas será destruida la muerte: después de esto Cristo entregará su reino al Padre y entonces será Dios todas las cosas en todos.»

«Hemos visto que según la predicción de Daniel (7, 26-27) inmediatamente después de la muerte del Anticristo no se acabará el mundo, sino que seguirá la Iglesia, compuesta de judíos y gentiles y extendida por toda la tierra, y los santos ejercerán el poder y la soberanía y a ellos servirán y obedecerán todos los reyes del orbe. (…) Aunque Daniel dice que su reino será sempiterno, es porque nos presenta este reino de los santos en la tierra continuándose con el del después del juicio. Más ahora hablamos solamente del reino de los santos en la tierra, del reino de los santos anterior al juicio final y este claro está que no ha de ser eterno (…). Algunos interpretes, aun de los que admiten el reino de los santos en la tierra, dicen como Tirini, a Lapide que este reino ha de durar breve tiempo; otros no hablan de su duración, otros suponen o afirman que durará largo tiempo (…) En este punto los milenaristas fundándose en el Apocalipsis (20, 1-9) admitieron después de la muerte del Anticristo un reino de Cristo y de los santos en la tierra que había de durar mil años.»

El Padre Benjamín Martín Sánchez resume así en el Nuevo Testamento Explicado, ed, Apostolado Mariano, Sevilla 1988, nota al capítulo 20 del Apocalipsis:

«El milenarismo es la creencia de los que han dicho que Jesucristo reinará sobre la tierra con sus santos en una nueva Jerusalén por el tiempo de mil años antes del día del juicio. (…) Yo creo firmemente (después de un detenido estudio de la Biblia) en un milenarismo en la tierra y si alguno no le agrada la palabra “milenarismo”, dígase “época maravillosa de paz” de mil o miles de años, que tendrá lugar después de la muerte del Anticristo y a raíz del Juicio universal de naciones y a ello contribuirá el estar encadenado o reprimida la acción de Satanás. Entonces los judíos convertidos usufructuarán su conversión, se multiplicará la fe, tendrá un triunfo definitivo la Iglesia de Cristo y se cumplirá la profecía de “un solo rebaño bajo un solo pastor”.

Y a su vez tendrán cumplimiento las siguientes profecías, que aun no se han realizado: “Dominará de mar a mar, del río hasta los cabos de la tierra… Se postrarán ante El todos los reyes y le servirán todas las gentes». (Sal 72,8 y 11).

«Se acordarán y se convertirán a Yahvé todos los confines de la tierra y se postrarán delante de él todas las familias de las gentes. Porque de Yahvé es el reino y el dominará a las gentes» (Sal 22, 28-29).

«Al fin de los días (v, l)…Yo reuniré, dice el Señor, a la dispersa (esto es, a la extraviada o dispersos de Israel)…y la haré un pueblo poderoso, y Yahvé reinará sobre ellos en el monte Sión desde ahora y para siempre.» (Miq 4, 6ss).

«Y reinará Yahvé sobre la tierra toda, y Yahvé será único y único su nombre». (Zac.14, 19).

«Entonces (después del gran juicio de las naciones) Yo devolveré a los pueblos los labios puros, para que todos invoquen el nombre del Señor» (Sof.3,9).

«Y la nueva alianza que empezó a cumplirse en la Nueva Ley, anunciada por Jeremías (31, 31-34) llegará a su plenitud con la conversión de Israel. Entonces dice el Señor: “pondré mi ley en sus corazones…y no tendrán ya que enseñarse unos a otros…todos me conocerán”. Y “entonces toda la tierra estará llena del conocimiento de Yahvé” (Is.11, 9). Cuando Israel se convierta y sea purificado de sus pecados, los desiertos florecerán, se
convertirán en vergeles y tendrán cosechas de frutos y producción de ganados como jamás se ha conocido (Ez.36, 33-35). A estos textos habría que añadir muchísimos más de Isaías, Miqueas, Zacarías y otros profetas que nos hablan de la gran paz de esta época, del bienestar temporal, de Jerusalén como capital del mundo cristiano, etc.
(…) Algunos han querido entender la “resurrección primera” espiritualmente del nacimiento a la vida de la gracia, pero no convencen porque se habla de mártires que murieron por la fe. Pirot dice: “Algunos críticos católicos contemporáneos, por ejemplo Calmes, admiten la interpretación literal del pasaje que estudiamos. El milenio sería inaugurado, por una resurrección de los mártires solamente, en detrimento de los otros muertos”. También ya San Ireneo señaló como primera resurrección la de los justos. Bien creo la podemos confirmar con estos dos textos: 1 Cor.15, 23, donde San Pablo habla del orden en la resurrección: “Primero Cristo, luego los de Cristo cuando El venga, después será el fin”. Pero además por Tes 4,14-16: “Los que murieron en Cristo resucitarán primero”... El escriturista Cornelio a Lapide también interpreta literalmente el texto 1 Cor.15, 23. Los restantes muertos no vivieron hasta pasados los mil años (…) Y entonces será la resurrección universal y el juicio final.»

«Pasados mil años, será soltado Satanás y se irá a seducir a las gentes (…) el demonio irá pervirtiendo a las gentes y las fuerzas del mal, o sea Gog y Magog atacarán a los santos y la ciudad santa, pero Dios hará que sean devorados por el fuego que hará descienda sobre ellos.»

Sobre el capítulo 21 del Apocalipsis el mismo autor comenta sobre la restauración universal de todas las cosas, lo cual nos hace recordar el lema de San Pió X omnia instaurare in Christo todo instaurarlo en Cristo y que Monseñor Lefebvre traduce a modo explicativo todo recapitularlo en Cristo.

Así expresa el Padre Martín Sánchez sobre el cielo nuevo y tierra nueva: «De la transfiguración de las cosas creadas se nos habla aquí y además en Isaías 65, 17ss, en 2 Ped 3, 13, y en Rom 8, 19ss. (…) tenemos que este mundo no es aniquilado, sino renovado, y cambiando en mejor, pues como dice San Jerónimo: “pasa la figura, no la sustancia. No veremos otros cielos y otra tierra, sino los viejos y los antiguos cambiados en mejores”. Todo hace presagiar que esto se refiere también a la época maravillosa de paz, por cuanto según las Escrituras, el universo una vez renovado ha de servir de escenario a la vida humana, porque la creación entera tomará parte en la felicidad del hombre (Rom.8, 19-22) y porque vendrán nuevos cielos y nueva tierra en los que habitará la justicia (2Ped.3, 10-18). Entonces la tierra será como un cielo nuevo anticipado (…) Es una renovación de este mundo donde vivió la humanidad caída, el cual, desembarazado al fin de toda mancha, será restablecido por Dios en un estado igual y aún superior a aquel en que fue creado: renovación que la escritura llama en otros lugares la “palingenesia”, la regeneración Mt.19, 28, “la restitución de todas las cosas” en su estado primitivo (Hech.3, 21) (Crampón).»

Y en la explicación al capítulo 22 dice nuestro autor, refiriéndose a las palabras finales del Apocalipsis, Ven señor Jesús: «Con esta expresión que se refiere a la segunda venida de Jesucristo termina el Apocalipsis después de hablarnos de la gran felicidad reservada a los santos repite: “Vengo Pronto”, y con este aviso quiere que no nos durmamos, que vivamos vigilantes, que anhelamos su venida para gozar de la dicha anunciada.»

Sobre el milenarismo el Padre Castellani a su vez precisa: «El milenarismo real no enseña otra cosa sino que Apokalypsis XX y I Corintios XV, pueden ser interpretados literalmente sin quiebra de la fe ni inconveniente alguno; que así lo entendieron los padres apostólicos y después de ellos, en el curso de la historia, innumerables doctores y santos; que de ello se sigue la probabilidad de dos resurrecciones, una parcial y otra general, con un período místicamente glorioso de la Iglesia Viante entre ellos, y que esta inteligencia resuelve fácilmente muchos lugares oscuros de la Escritura y es honrosa a la grandeza, veracidad y omnipotencia del creador.» (Los Papeles de Benjamín Benavides, p,418).

«Toda la tradición antigua en masa durante los cuatro primeros siglos de la Iglesia entendió en este capítulo simplemente que habría un largo periodo de paz y prosperidad en el mundo (mil años o bien mucho tiempo) después del retorno de Cristo y refulgir de su Parusía, que habría dos resurrecciones, una parcial de los mártires y santos últimos, otra universal al fin de buenos y malos lo cual también San Pablo dice, que todo este largo tiempo es quizás lo que designamos con el nombre de Juicio Final, el cual se describe metafóricamente al final del capítulo, es decir se describe su término y finiquito. El “Día del Juicio Final” no puede ser ciertamente un día solar.» (Apokalypsis pp.295-296).

Sobre esto último el mismo San Agustín admite que el día del juicio final no sea un día solar: «Lo que confiesa y aprueba toda la Iglesia del verdadero Dios: que Cristo ha de descender de los cielos a juzgar a los vivos y a los muertos, éste decimos será el último día del divino juicio, es decir, el último tiempo. Porque aunque no es cierto cuantos días durará este juicio, ninguno ignora, por más ligeramente que haya leído la Sagrada Escritura que en ella se suele poner el día por el tiempo.» (La Ciudad de Dios, libro 20, capítulo 1).

«En suma, milenarismo consiste en creer al Dios del juicio, que es un dogma de fe, no un día material y un lugar geográfico, sino un período y un estado, un ciclo enteramente sobrenatural; y eso no por racionalismo o fantasía, sino por encontrarlo así escrito a la letra, en las dos grandes profecías postrimeras, Daniel y Juan, con dos textos coincidentes del apóstol Pablo.» (Los Papeles de Benjamín Benavides, p.412).

Aunque la interpretación alegórica es la que predomina actualmente, no siempre fue así, al menos para los primeros cuatro siglos de la Iglesia primitiva; además, el mismo San Agustín, que tomó la interpretación alegórica del hereje donatista Tyconius, quien fue su autor en el siglo IV, como hace ver el Padre Castellani (Apokalypsis, p.294), reconoce que su nueva interpretación (antes fue milenarista) no es segura, pues: «San Agustín advierte que no sabe si esta interpretación es buena o no, cosa en que no es imitado por ninguno de los actuales “alegoristas”, muchos de los cuales además incriminan de “heréticos” (y de ridículos, y de judaizantes, y de zotes, y de groseros, y de perturbadores) a aquellos que no gustas de ella.» (Apokalypsis, pp.294-295).

«Pero milenarismo y antimilenarismo representan en la realidad histórica un dilema, dos espíritus, dos modos de leer la escritura, y de ver en consecuencia la Iglesia y el Mundo. De ahí la lucha.» (Los Papeles de Benjamín Benavides, p.412).

Esta es la razón por la que muchos inconscientemente no aceptan el Milenarismo Patrístico, hoy en día.

Esperemos que esta recopilación sirva de luz para abatir los prejuicios y estar más expectantes que nunca de la Parusía y del Reino de Cristo, y el triunfo del Inmaculado Corazón de María.

Padre Basilio Méramo

Nuestra Señora Refugio de los Pecadores

Julio 4 de 2000

Santa Fe de Bogotá

EL KAHAL – ORO DE HUGO WAST – AUDIOS Y LINKS PARA DOWNLOADS

El Kahal – Oro – De Hugo Wast

Los audios están disponibles para escucharlos.

Si desea bajarse estos audios, visite nuestro WEB SITE

Programa 01


Programa 02


Programa 03


Programa 04


Programa 05


Programa 06


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Programa 10


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ORAR POR LOS DIFUNTOS

Comunicamos el fallecimiento de uno de nuestros comentaristas más destacados, el Sr. Isidro Corbacho.

Hoy recibíamos el siguiente comentario:

La Plata, Martes 22/09/2010

Estimados Amigos de Radio Cristiandad, Estimado Sr. Director y Editor,

Por la presente, les comunico que, el día 02/09/2010 ha fallecido -después de una larga enfermedad- mi marido, el Sr. Isidro Corbacho. Dios se lo llevó con apenas 49 años, y lo libró de su intenso sufrimiento físico y moral.

Dejo este mensaje por pedido expreso de él, ya que Radio Cristiandad era uno de sus sitios preferidos.

Saludos cordiales,
Paula A. Zamudio de Corbacho

Encomendamos vivas oraciones por su eterno descanso.

MISA EN HONOR A… ¡SATCHMO!

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Es el 8 de Agosto de 2010 y estamos en la Iglesia San Agustín, en el barrio negro de Tremo, en Nueva Orleans. Como todos los años, se celebra una misa, no en honor de algún santo, sino de Louis Armstrong, el célebre trompetista nativo de Nueva Orleans. Es parte de las festividades de la Summerfest Satchmo (Fiesta veraniega de Satchmo); Satchmo era el apodo de Armstrong.

El celebrante, el padre Quinton Moody, es el promotor del evento, y cuenta con la aprobación y el apoyo de la Arquidiócesis. Al final de la misa, la banda abandona el altar mayor, donde acaba de tocar, se dirige a la puerta y pasa por el altar donde el Padre Moody rezó la misa, en la nave central. Lo pueden ver arriba batiendo palmas (fotografía anterior al texto en inglés); y en las dos primeras fotografías inferiores, cantando y bailando mientras sostiene una pequeña sombrilla, imitando a los bailarines de la ciudad. Una bailarina profesional, en la tercera instantánea, es invitada para darle mayor colorido al evento.

Siguiendo el ejemplo de su pastor y moviéndose al ritmo del jazz, la congregación se dirige a la puerta (cuarta y quinta instantáneas), donde, por fin, la banda, el sacerdote y los feligreses culminan en un espectáculo de danza callejera, como se ve en las dos últimas fotografías.

El sacrificio de la Misa es profanado al ser utilizado para promover el jazz, la danza y la laxitud moral. Pero esto es lo que el Concilio Vaticano II le dijo a los obispos que promovieran…

Church Revolution in Pictures


New Orleans jazz Mass 2010 01

The New Orleans jazz Mass

It is August 8, 2010, and you are in St. Augustine Church in the black neighborhood of Treme in New Orleans. Like every year, a jazz Mass is celebrated not to honor any Saint, but Louis Armstrong, a native of New Orleans. It is part of the festivities of the Satchmo Summerfest; Satchmo was Armstrong’s nickname.

The celebrant, Fr. Quinton Moody, is the promoter of the event and has the full approval and support of the Archdiocese. At the end of the Mass, the band leaves the main altar, where it just performed, heads to the door and passes by the altar where Fr. Moody actually said the Mass in the central aisle. You see him clapping, above, singing and dancing as he holds his small umbrella, imitating the dancers of the city, below first and second rows. A professional dancer, third row, is invited to make the event still more colorful.

Following their pastor’s example and moving to the jazz rythm, the congregation heads to the door, fourth and fifth rows, where finally, band, priest and parishioners end in a street dance show, as appears in the two last rows.

The sacrifice of the Mass is desecrated by being used to promote jazz, dance and moral laxity. But this is what Vatican II told the Bishops to promote…

To watch a video on this event, click here.

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Vea el video para más indignación…

CARD. JOHN HENRY NEWMAN: NADIE MÁS ALEJADO DEL VATICANO II

newman220408

Para que veáis cuán “ecuménico” y  “padre espiritual del Concilio Vaticano II” fue el flamante Beato John Henry Cardinal Newman.

Muchas gracias a nuestro anónimo amigo

Discurso de Newman en Roma al recibir el Biglietto que le anunciaba su designación cardenalicia (12 de mayo de 1879)

En la mañana del lunes 12 de mayo, Newman fue al Palazzo della Pigna, la residencia del Cardenal Howard, que le había cedido sus apartamentos para recibir allí al mensajero del Vaticano que traía el Biglietto de parte del Cardenal Secretario de Estado, informándole que en un Consistorio secreto, que había tenido lugar esa misma mañana, el Santo Padre le había elevado a la dignidad de Cardenal. A las once en punto, las habitaciones estaban llenas de católicos ingleses y americanos, tanto eclesiásticos como laicos, y también muchos miembros de la nobleza romana y dignatarios de la Iglesia, reunidos para ser testigos de la ceremonia. Poco después del mediodía fue anunciado el mensajero consistorial. Al entrar entregó el Biglietto en manos de Newman, quien, después de romper el sello, lo pasó a Mons. Clifford, obispo de Clifton, el cual leyó el contenido en voz alta. Luego, el mensajero informó al nuevo Cardenal que Su Santidad lo recibiría en el Vaticano a las diez de la mañana del día siguiente, para conferirle la birreta cardenalicia. Después de los acostumbrados cumplidos, Su Eminencia el Cardenal John Henry Newman pronunció el siguiente discurso, que desde entonces es conocido como Biglietto Speech. El primer párrafo lo pronunció en italiano:

“Le agradezco, Monseñor, la participación que me hecho del alto honor que el Santo Padre se ha dignado conferir sobre mi humilde persona. Y si le pido permiso para continuar dirigiéndome a Ud., no en su idioma musical, sino en mi querida lengua materna, es porque en ella puedo expresar mis sentimientos, sobre este amabilísimo anuncio que me ha traído, mucho mejor que intentar lo que me sobrepasa.

En primer lugar, quiero hablar del asombro y la profunda gratitud que sentí, y siento aún, ante la condescendencia y amor que el Santo Padre ha tenido hacia mí al distinguirme con tan inmenso honor. Fue una gran sorpresa. Jamás me vino a la mente semejante elevación, y hubiera parecido en desacuerdo con mis antecedentes. Había atravesado muchas aflicciones, que han pasado ya, y ahora me había casi llegado el fin de todas las cosas, y estaba en paz. ¿Será posible que, después de todo, haya vivido tantos años para esto? Tampoco es fácil ver cómo podría haber soportado un impacto tan grande si el Santo Padre no lo hubiese atemperado con un segundo acto de condescendencia hacia mí, que fue para todos los que lo supieron una evidencia conmovedora de su naturaleza amable y generosa. Se compadeció de mí y me dijo las razones por las cuales me elevaba a esta dignidad. Además de otras palabras de aliento, dijo que su acto era un reconocimiento de mi celo y buen servicio de tanto años por la causa católica, más aún, que creía darles gusto a los católicos ingleses, incluso a la Inglaterra protestante, si yo recibía alguna señal de su favor. Después de tales palabras bondadosas de Su Santidad, hubiera sido insensible y cruel de mi parte haber tenido escrúpulos por más tiempo.

Esto fue lo que tuvo la amabilidad de decirme, ¿y qué más podía querer yo? A lo largo de muchos años he cometido muchos errores. No tengo nada de esa perfección que pertenece a los escritos de los santos, es decir, que no podemos encontrar error en ellos. Pero lo que creo poder afirmar sobre todo lo que escribí es esto: que hubo intención honesta, ausencia de fines personales, temperamento obediente, deseo de ser corregido, miedo al error, deseo de servir a la Santa Iglesia, y, por la misericordia divina, una justa medida de éxito.   Y  me alegra decir que me he opuesto desde el comienzo a un gran mal. Durante treinta, cuarenta, cincuenta años, he resistido con lo mejor de mis fuerzas al espíritu del liberalismo en religión. ¡Nunca la Santa Iglesia necesitó defensores contra él con más urgencia que ahora, cuando desafortunadamente es un error que se expande como una trampa por toda la tierra! Y en esta ocasión, en que es natural para quien está en mi lugar considerar el mundo y mirar la Santa Iglesia tal como está, y su futuro, espero que no se juzgará fuera de lugar si renuevo la protesta que hecho tan a menudo.

El liberalismo religioso es la doctrina que afirma que no hay ninguna verdad positiva en religión, que un credo es tan bueno como otro, y esta es la enseñanza que va ganando solidez y fuerza diariamente. Es incongruente con cualquier reconocimiento de cualquier religión como verdadera. Enseña que todas deben ser toleradas, pues todas son materia de opinión. La religión revelada no es una verdad, sino un sentimiento o gusto; no es un hecho objetivo ni milagroso, y está en el derecho de cada individuo hacerle decir tan sólo lo que impresiona a su fantasía. La devoción no está necesariamente fundada en la fe. Los hombres pueden ir a iglesias protestantes y católicas, pueden aprovechar de ambas y no pertenecer a ninguna. Pueden fraternizar juntos con pensamientos y sentimientos espirituales sin tener ninguna doctrina en común, o sin ver la necesidad de tenerla. Si, pues, la religión es una peculiaridad tan personal y una posesión tan privada, debemos ignorarla necesariamente en las interrelaciones de los hombres entre sí. Si alguien sostiene una nueva religión cada mañana, ¿a ti qué te importa? Es tan impertinente pensar acerca de la religión de un hombre como acerca de sus ingresos o el gobierno de su familia. La religión en ningún sentido es el vínculo de la sociedad.

Hasta ahora el poder civil ha sido cristiano. Aún en países separados de la Iglesia, como el mío, el dicho vigente cuando yo era joven era: “el cristianismo es la ley del país”. Ahora, en todas partes, ese excelente marco social, que es creación del cristianismo, está abandonando el cristianismo. El dicho al que me he referido se ha ido o se está yendo en todas partes, junto con otros cien más que le siguen, y para el fin del siglo, a menos que interfiera el Todopoderoso, habrá sido olvidado. Hasta ahora, se había considerado que sólo la religión, con sus sanciones sobrenaturales, era suficientemente fuerte para asegurar la sumisión de nuestra población a la ley y al orden. Ahora, los filósofos y los políticos están empeñados en resolver este problema sin la ayuda del cristianismo. Reemplazarían la autoridad y la enseñanza de la Iglesia, antes que nada, por una educación universal y completamente secular, calculada para convencer a cada individuo que su interés personal es ser ordenado, trabajador y sobrio. Luego, para el funcionamiento de los grandes principios que toman el lugar de la religión, y para el uso de las masas así educadas cuidadosamente, se provee de las amplias y fundamentales verdades éticas de justicia, benevolencia, veracidad, y semejantes, de experiencia probada, y de aquellas leyes naturales que existen y actúan espontáneamente en la sociedad, y en asuntos sociales, sean físicas o psicológicas, por ejemplo, en el gobierno, en los negocios, en las finanzas, en los experimentos sanitarios, y en las relaciones internacionales. En cuanto a la religión, es un lujo privado que un hombre puede tener si lo desea, pero por el cual, por supuesto, debe pagar, y que no debe imponer a los demás ni permitirse fastidiarlos.

El carácter general de esta gran apostasía es uno y el mismo en todas partes, pero en detalle, y en carácter, varía en los diferentes países. En cuanto a mí, hablaría mejor de mi propio país, que sí conozco. Creo que allí amenaza con tener un formidable éxito, aunque no es fácil ver cuál será su resultado final. A primera vista podría pensarse que los ingleses son demasiado religiosos para un movimiento que, en el continente, parece estar fundado en la infidelidad. Pero nuestra desgracia es que, aunque termina en la infidelidad como en otros lugares, no necesariamente brota de la infidelidad. Se debe recordar que las sectas religiosas que se difundieron en Inglaterra hace tres siglos, y que son tan poderosas ahora, se han opuesto ferozmente a la unión entre la Iglesia y el Estado, y abogarían por la descristianización de la monarquía y de todo lo que le pertenece, bajo la noción de que semejante catástrofe haría al cristianismo mucho más puro y mucho más poderoso. Luego, el principio liberal nos está forzando por la necesidad del caso. Considerad lo que se sigue por el mismo hecho de que existen tantas sectas. Se supone que son la religión de la mitad de la población, y recordad que nuestro modo de gobierno es popular. Uno de cada doce hombres tomados al azar en la calle tiene participación en el poder político, y cuando les preguntáis sobre sus creencias representan una u otra de por lo menos siete religiones. ¿Cómo puede ser posible que actúen juntos en asuntos municipales o nacionales si cada uno insiste en el reconocimiento de su propia denominación religiosa? Toda acción llegaría a un punto muerto a menos que el tema de la religión sea ignorado. No podemos ayudarnos a nosotros mismos. Y, en tercer lugar, debe tenerse en cuenta que hay mucho de bueno y verdadero en la teoría liberal. Por ejemplo, y para no decir más, están entre sus principios declarados y en las leyes naturales de la sociedad, los preceptos de justicia, veracidad, sobriedad, autodominio y benevolencia, a los que ya me he referido. No decimos que es un mal hasta no descubrir que esta serie de principios está propuesta para sustituir o bloquear la religión. Nunca ha habido una estratagema del Enemigo ideada con tanta inteligencia y con tal posibilidad de éxito. Y ya ha respondido a la expectativas que han aparecido sobre la misma. Está haciendo entrar majestuosamente en sus filas a un gran número de hombres capaces, serios y virtuosos, hombres mayores de aprobados antecedentes, y jóvenes con una carrera por delante.

Tal es el estado de cosas en Inglaterra, y es bueno que todos tomemos conciencia de ello. Pero no debe suponerse ni por un instante que tengo temor de ello. Lo lamento profundamente, porque preveo que puede ser la ruina de muchas almas, pero no tengo temor en absoluto de que realmente pueda hacer algún daño serio a la Palabra de Dios, a la Santa Iglesia, a nuestro Rey Todopoderoso, al León de la tribu de Judá, Fiel y Veraz, o a Su Vicario en la tierra. El cristianismo ha estado tan a menudo en lo que parecía un peligro mortal, que ahora debemos temer cualquier nueva adversidad. Hasta aquí es cierto. Pero, por otro lado, lo que es incierto, y en estas grandes contiendas es generalmente incierto, y lo que es comúnmente una gran sorpresa cuando se lo ve, es el modo particular por el cual la Providencia rescata y salva a su herencia elegida, tal como resulta. Algunas veces nuestro enemigo se vuelve amigo, algunas veces es despojado de esa especial virulencia del mal que es tan amenazante, algunas veces cae en pedazos, algunas veces hace sólo lo que es beneficioso y luego es removido. Generalmente, la Iglesia no tiene nada más que hacer que continuar en sus propios deberes, con confianza y en paz, mantenerse tranquila y ver la salvación de Dios. “Los humildes poseerán la tierra y gozarán de inmensa paz” (Salmo 37,11).[1]

Su Eminencia habló con voz fuerte y clara, y aún cuando estuvo de pie todo el tiempo no mostró signos de fatiga.

El texto fue telegrafiado a Londres por el corresponsal del “The Times” y apareció completo en el periódico al día siguiente. Más aún, gracias a la bondad del Padre Armellini, S.J., que lo tradujo al italiano durante la noche, salió completo en “L’Osservatore Romano” del día siguiente.

Traducción y comentario Fernando María Cavaller


(1) El texto original está en My Campaign in Ireland, Aberdeen, 1896, pp.393-400.

Puede verse el original aquí