Católicos, evangélicos e islámicos contra el matrimonio homosexual

SEGUIMOS CON LAS MARCHAS ECUMÉNICAS, SIENDO TÍTERES DEL MODERNISMO. AHORA, NOS PREGUNTAMOS ¿QUÉ DICEN LOS ISLAMICOS, SI PARA ELLOS ESTA PERMITIDA LA POLIGAMIA? ¿EL LEMA PASARÍA A SER : LOS CHICOS TENEMOS DERECHO A UN PAPÁ, UNA MAMÁ, UNA MAMÁ, UNA MAMÁ,UNA MAMÁ…?

Harán una manifestación interreligiosa el próximo 13 de julio, en víspera del tratamiento del proyecto en el recinto del Senado. Prevén que será multitudinaria. “Los chicos tenemos derecho a una mamá y un papá”, la consigna.

La coincidencia en la oposición al proyecto de matrimonio homosexual que ya tiene media sanción en Diputados provocó que, por primera vez, católicos, evangélicos e islámicos participen en Buenos Aires de una marcha conjunta.

La singular manifestación interreligiosa , que los organizadores prevén que será multitudinaria, se realizará el martes 13 de julio frente al Congreso, un día antes de que el Senado someta la iniciativa a votación en el recinto.

El acto –con el que se busca coronar las convocatorias contra el proyecto que ya se concretaron en varias ciudades del interior– se hará bajo la consigna “Los chicos tenemos derecho a una mamá y un papá; matrimonio entre varón y mujer”.

E incluirá la lectura de mensajes de las distintas confesiones religiosas, grupos musicales, suelta de globos y un video con las principales marchas realizadas en el interior del país.

“Esto no es un acto contra nadie, sino a favor del matrimonio entre varón y mujer como institución legal que regula nuestro sistema de vida y nuestro sistema familiar, pilar fundamental de la argentinidad”, dijo a Clarín el médico Justo Carbajales, director ejecutivo del Departamento de Laicos de la Conferencia Episcopal Argentina, y principal referente de la Iglesia Católica en la organización de la manifestación.

En tanto, el vicepresidente de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas (ACIERA), Gastón Bruno, señaló que el país “ debe primar el derecho superior de los niños a crecer y educarse con un papá y una mamá”. Además de ACIERA será de la partida la Federación Confraternidad Evangélica Pentecostal (FECEP).

El tercer nucleamiento cristiano del país en importancia, la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas (FAIE), decidió no sumarse a la movilización.

Fuente: Clarín, DEPLAI y ACIERA

VIGILIA DE ORACIÓN: ESTILO NOVUS ORDO.

VISTO EN:SANTA IGLESIA MILITANTE

Vigilia de oración estilo Novus Ordo

Vigilia nocturna juvenil en parroquia del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo en Katowice – Ochojec (Polonia). Observen, entre otras cosas, las forma que tienen el Sagrario y el Crucifijo, y al cura de sotana bailando ¿y luego éstos se podrán quejar de la falta de sentido de lo sagrado por parte de los jóvenes?

NOVUS ORDO

NOVUS ORDO

NOVUS ORDO

NOVUS ORDO

NOVUS ORDO

NOVUS ORDO

NOVUS ORDO

NOVUS ORDO

NOVUS ORDO

NOVUS ORDO

NOVUS ORDO

NOVUS ORDO

NOVUS ORDO

Y para constatar que no es cuestión meramente de jóvenes, ¿qué hay de estos religiosos estadounidenses? ¿O de este show “litúrgico” de la diócesis de Río de Janeiro?

Fuente: Kronika Novus Ordo.

ENTRE EL CINISMO, LA BURLA Y LA VERDAD.

Dolce y Gabbana: Piden a los Gays que respeten a la Iglesia

Los diseñadores italianos Domenico Dolce y Stefano Gabbana, homosexuales declarados que durante más de veinte años han sido pareja, han hecho sendas declaraciones sobre la homosexualidad en las que han pedido al lobby gay más respeto a los católicos. El lobby gay no ha respondido todavía a estas afirmaciones de dos de los homosexuales más conocidos en todo el mundo.
No puedo aceptar el matrimonio homosexual porque soy catolico”

Belén Estar Casas periódico Alba 7 de octubre
En una entrevista concedida al semanario alemán Stern, Domenico Dolce ha expresado todo su aprecio por Benedicto XVI. Ante la postura del Papa y de la Iglesia en contra del “matrimonio” homosexual, el modista ha invitado a los gays a hacer autocrítica: “Nosotros, hoy en día, estamos dispuestos a recriminar al Estado y a la Iglesia el no aceptar la homosexualidad como un hecho normal, pero hay gays que insultan a la Iglesia y organizan el desfile del orgullo gay que luego no tienen el valor de admitir en casa que son homosexuales”. Después de que aparecieran estas declaraciones, la prensa preguntó al respecto al diseñador Stefano Gabbana durante el desfile qué se ha celebrado en Milán en conmemoración del XX aniversario de la firma. El modista aseguró que él no puede aceptar el “matrimonio” homosexual porque es católico y cree que “una criatura es un hijo del amor entre un hombre y una mujer, si falta esa condición, el amor no es justo“, a lo que añadió que “es aún más injusto prescindir de una mujer para criarlo“. El lobby gay no ha respondido todavía a estas afirmaciones de dos de los homosexuales más conocidos en todo el mundo.

INFILTRACIÓN GAY EN LA IGLESIA ARGENTINA

En Argentina se pone cada vez más candente el debate parlamentario en torno a una ley que aprobaría el “gaymonio”, mal llamado “matrimonio homosexual”. La discusión alcanzó al seno mismo de la Iglesia, revelando no sólo que muchos fieles argentinos tienen poco clara la doctrina católica en estos temas sino que , además, existe una verdadera “infiltración gay” en diversos niveles del catolicismo de ese país.

En una primera entrega sobre este asunto publicada aquí hablamos de cómo el sacerdote mendocino Vicente Reale expresó su apoyo a las uniones homosexuales en directa televisiva y cómo un grupo de curas de la provincia de Córdoba siguió sus pasos “saliendo del clóset”.

Cabeza de ese “colectivo” (como gustan llamarse las simples agrupaciones sociales de presión en estos días) -compuesto por 12 sacerdotes y de nombre “Enrique Angelelli”- es el padre Nicolás Alessio, actualmente párroco del templo San Cayetano y principal defensor de la “pluralidad” homosexual. Anteriormente dijimos que la defensa sacerdotal a los gay no era una casualidad, que respondía más bien a lo extendido de esta práctica sexual en los seminarios argentinos y que de ello existen reportes incluso en El Vaticano. No nos equivocábamos.

Apenas el pasado jueves 24, durante una manifestación en el centro de Córdoba, Alessio finalmente confirmó todas las sospechas al hablar en primera persona cuando dijo que “no somos enfermos” (al referirse a los homosexuales). Pero su intervención no quedó ahí, pidió “perdón” por pertenecer a una Iglesia que “quiere imponer sus ideas como verdades absolutas” sólo por mantener el poder. Al curita se le pasó decir que nadie lo obliga a seguir perteneciendo a esa institución (gracias a la cual todavía come y vive) y, lo más patético, nadie lo obliga a dejarla.

Pero Alessio es sólo una parte de esta infiltración gay en la Iglesia de Argentina, que no sólo incluye a presbíteros sino también a laicos. Un foco de esta infección es la jesuita Universidad Católica de Córdoba cuyo vicerrector, el presbítero Carlos Schickendantz, el 3 de junio pasado sostuvo como “doctrina del mal menor” al gaymonio. Este cáncer se extendió también a la emisora Radio María, dependiente de la Conferencia Episcopal Argentina, donde la conductora Gabriela Lasanta salió con extravagantes argumentaciones como esta:

“Con respecto a la ley natural… bueno, este es un tema todavía para profundizar mucho más, pero es interesante, por ejemplo, que sepamos que hay aproximadamente 140 especies que tienen prácticas homosexuales -especies animales-. Los chimpancés pigmeos, por ejemplo… los pingüinos, por ejemplo… entre las cacatúas enanas, por ejemplo, hay un 40% de homosexualidad. Y en la cuna de nuestra civilización occidental, recordarán ustedes, la civilización griega, que fue una civilización que reforzó mucho el modelo patriarcal -madre/eposa y padre/pater de familia/jefe), sin embargo en sus prácticas sexuales eran muchos de ellos homosexuales y lo tenían como muy naturalmente“.

Mientras los católicos dan estos espectáculos públicos quienes presionan y defienden la familia como célula básica de la sociedad (en todos sus aspectos) son los cristianos evangélicos, quienes incluso propusieron la convocatoria a un referéndum público vinculante. ¿El reino del revés?

¿Y los pastores de la Iglesia Católica Apostólica y Romana? Este escenario sacó a la luz sus diferencias y la tibieza de los más. El más tibio de todos, al menos hasta ahora y al grado del “vómito por la boca”, es el arzobispo de Córdoba Carlos Nañez quien sólo convocó a algunos de los curas rebeldes para amonestarles sobre su posición desviada.

¿Qué respuesta recibió? Más rebeldía. Uno de los convocados, el padre Víctor Acha, párroco de Nuestra Señora del Valle de Córdoba, conocida como “La Cripta”, tras su encuentro con el pastor afirmó que:

“hay cuestiones que se enseñan en la Iglesia que son opinables, que han evolucionado y entonces hay que profundizarlas para dar respuestas más adecuadas. No hay un criterio único en cuestiones que no son dogmáticas. Si me preguntan por la Santísima Trinidad digo: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Pero si me dicen que no puede haber amor entre dos personas homosexuales yo digo: error, sí puede haber amor”.

Como para decir… pienso y hago lo que quiero mientras siembro la confusión. En tanto el arzobispo Nañez bien gracias. No vaya a ser que se enoje el gobierno y quite a la Iglesia los ansiados subsidios económicos, mejor mancillar la verdad que alentar el escándalo.

Visto en Sacro y Profano

El neo-comunista sonriente y el mediocre de hoy

El neo-comunista sonriente y el mediocre de hoy

Por Jorge Zamora

Existe un tipo de hombre, en nuestros días, que idolatra el “statu quo”, cueste lo que cueste. Él idolatra la “unidad nacional” como un bien supremo. El diálogo y el statu-quo son la única dogmática que acepta. Enemigo de toda certeza, el mediocre prefiere convivir con un gobierno de izquierda radical que verse enfrentado a la demanda de heroísmo que la situación le pueda exigir. Nada hay más amargo para un mediocre que el heroísmo.

Cuando hay elecciones, el mediocre vota por quien cree que dejará a la gente, a la gran masa que constituye el electorado, más contenta. Si es elegido un candidato de derecha, el mediocre piensa que la izquierda saboteará el gobierno y los sindicatos paralizarán el país. Y si los sindicatos paralizan el país: “¿Qué ocurrirá con mi negocio? ¿Cuánto se reducirán las utilidades de mi empresa? ¿Qué ocurrirá con mis clientes?”. Por otro lado, el candidato más izquierdista ofrecerá al pueblo un mayor libertinaje y desenfreno moral: aborto, seudo-matrimonio homosexual, legalización de drogas, etc. Estas iniciativas legales hacen la vida aparentemente más simple, más fácil para el ciudadano moderno que olvidó los preceptos de la ley Dios. Conviene más, para el statu quo, para el dogma del diálogo y la unidad nacional, entonces, un gobierno de izquierda. El mediocre siempre votará por un gobierno de izquierda o centro izquierda.

El mediocre del que hablamos, aunque parezca difícil de creer, va a misa. Para apagar el fuego de su conciencia que de vez en cuando – y cada vez menos – flamea, cumple con el precepto dominical. Pero busca una misa en la cual la prédica, sea tibia, inodora, tan insípida como su espectador. Una prédica que sea dicha con voz suave, acompañada de un rostro blanquecino y un gesto amorfo, en la cual se predique el ecumenismo y el “amor”. Ahí, en la prédica exultante de relativismo e impregnada de protestantismo, él encuentra una dulce y reconfortante justificación para su inacción, para su inoperancia, para su irresponsabilidad frente al momento que vive la nación. Y así cada domingo asiste a oír misa, en la parroquia del progresista de su predilección, quien aplica la anestesia necesaria – con un método y rigor clínico- para aplacar la voz – cada vez más tenue – de su conciencia. Conciencia, que con el tiempo, va quedando muda y adormecida.

Este personaje, sin embargo, a veces habla con voz fuerte y clara. Es cuando ataca al derechista auténtico: al católico que entiende que Nuestro Señor Jesucristo debe ser amado y obedecido por las naciones y que éstas, deben ser devueltas al seno de la Cristiandad. El derechista auténtico comprende que sin la penetración de la verdadera fe en todas las instituciones y ámbitos de la sociedad civil, la paz social es solo una quimera más del mundo moderno. Y con ese pensamiento “medieval” (medieval es un insulto gravísimo para un mediocre de éstos), el católico derechista se gana, invariablemente, la fobia del personaje que describimos. Y entonces el mediocre alza la voz y muestra sus garras. Ahí su tolerancia se acaba.

Este perfil es necesario para el avance comunista

El neo-comunista sonriente, para implantar su plan de control total, necesita que el perfil del mediocre sea el perfil dominante, el perfil electoral por excelencia. Una enorme mayoría de mediocres y optimistas le garantiza al neo-comunista que no encontrará obstáculos relevantes para el éxito de su plan.

Es lo que ocurrió en Uruguay recientemente. José Mujica, un ex-guerrillero que participó en atentados terroristas en los años 70, conquistó a la opinión pública uruguaya sonriendo e inspirando confianza y “madurez política”, apariencia suficiente para seducir a partidarios y opositores (2). Uno de los fundadores del movimiento terrorista Tupamaros, vuelve a la escena política sin la metralleta en mano, no con la guerrera verde olivo, sino con traje de civil, mirada afable, sonrisa de estadista. Y como el mediocre difícilmente reflexiona más allá de lo inmediato, no se pregunta: ¿en qué momento un guerrillero clandestino dejó de ser guerrillero? ¿cuál fue el hito que lo hizo cambiar de vida? ¿mudó sus convicciones políticas? ¿o esta nueva puesta en escena es un ardid para un nuevo avance?

Idéntico fenómeno ocurrió en Chile con Michelle Bachelet (1). De pasado frentista (perteneció al grupo terrorista Manuel Rodriguez) logró encantar al electorado con un carácter suave y comprensivo, de aspecto empático y maternal.

Si en Venezuela el mediocre representara una minoría, Chávez no podría perpetuarse en el poder con su plan de ingeniería social estalinista. Son muchas las pruebas que avalan lo que digo. Pero Chávez conoce bien el perfil incauto e ingenuo del mediocre. En un comienzo, le habló al mediocre como le habla el sacerdote en la prédica del domingo. Y para él, esto tiene la dulzura de la miel. No se puso un alba, claro (los sacerdotes modernos tampoco son observantes en este sentido) y le habló al oído, cual pastor, con voz dulce y una de esas sonrisa que son evidencia de “madurez política”. El mediocre, entonces, quedó encantado, deslumbrado y confió en Chávez.

Similar proceso vive Ecuador con Correa, el sponsor de las FARC. Y Nicaragua, con Ortega. Y en Paraguay, con el obispo comunista Lugo. Y en la Cuba castrista, cuyo régimen reprime con puño de hierro todo lo que no tenga el hedor podrido del comunismo.

¿Qué ocurre en Brasil?

En Brasil, la delfina de Lula, Dilma Roussef es candidata a dirigir los destinos de la nación más importante del continente. La escalada neo-guerrillera tiene en Brasil una exponente del comunismo sonriente, que tanto tranquiliza al burgués que esconde la cabeza como la avestruz.

¿Quién es Dilma Roussef en realidad? Respuesta simple: una ex guerrillera comunista. Claro que una neo-guerrillera que cambió la metralleta por un notebook, la selva y los campamentos por las oficinas de lujo, el discurso incendiario y la vida clandestina por la imagen cercana y cálida, para así ganarse el apoyo de las masas desinformadas y el voto de los optimistas moderados.

En los años 60, Dilma Roussef ya militaba (con poco menos de 20 años) en una célula terrorista que se alzó contra el gobierno militar de la época. Comenzó su “carrera” guerrillera en la “Organización Revolucionaria Marxista Política Operaria”, conocida como Polop. Se casó con Claudio Galeno, especialista en fabricación de bombas, en aquella época. A inicio de los años setenta, fue detenida por las fuerzas de seguridad, que la buscaban por aglutinar movimientos guerrilleros comunistas en la Vanguardia Armada Revolucionaria Palmares. Fue detenida en 1970 y liberada en 1972. Fue entonces cuando partió a entrenarse en técnicas guerrillleras a Uruguay y luego regresó para participar en recaudaciones de fondos para los movimientos subversivos, intentos de secuestro (como el del entonces titular de Hacienda, Delfim Netto), además de participar en robos, etc.

Si Dilma gana la elección, necesariamente – la matemática lo demuestra – es con el voto católico. Se estima que el 75% de los brasileros profesan la verdadera fe. Si Dilma gana la elección, sólo fue con el voto de ellos.

Y mientras esta foresta latinoamericana se incendia, el burgués acomodado, lee el diario, toma café, va a misa y disfruta de la prédica. Dilma lo conoce bien. Ella le habla al oído también y le sonríe con “madurez política”, con la sagacidad de Chávez.

Pero, la lógica exige preguntarse lo siguiente: ¿hasta cuándo durará la sonrisa del neo-guerrillero comunista? ¿cuánto duró la sonrisa de Chávez? ¿Y la de Fidel Castro? ¿Qué ocurrirá cuando los neo-guerrilleros dejen de sonreír? El mediocre venezolano que votó por Chavez, puede contestar la pregunta para nosotros.

Nota del autor: Vea el video que sigue a continuación http://www.youtube.com/watch?v=Qjwj6PAzWP4

Notas:

(1) Así lo señalaron con despecho sus antiguos camaradas de armas en una conferencia de prensa dada en abril del 2003: “La ministra Bachelet fue militante del Frente y tuvo una activa participación. Algo que para nosotros es motivo de orgullo, por lo que repudiamos a aquellos que dan la espalda, que niegan tres veces, y que se avergüenzan de su pasado” La Tercera online, 19/4/2003, http://www.clublatercera.cl/medio/articulo/0,0,3255_5664_29245076,00.html

(2) Yahoo noticias, 1 de marzo del 2010.

¿CÓMO? ¿MÁS DAÑO? ¿NO BASTÓ CON EL CONCILIO VATICANO II?

Crea el Papa oficina del Vaticano para reevangelizar Occidente

Benedicto XVI explicó que es para los países de tradición católica que “registran una progresiva secularización de la sociedad”. Dijo que se advierte una grave crisis del sentido de la fe cristiana y la pertenencia a la Iglesia.



El papa Benedicto XVI anunció este lunes la creación de un nuevo Consejo Pontificio para evangelizar en Occidente los países de tradición católica pero que “registran una progresiva secularización de la sociedad”.

El Pontífice hizo este anuncio ante varios miles de fieles que asisten en la basílica de San Pablo Extramuros, en el sur de Roma, a las vísperas en la solemnidad de San Pedro y San Pablo, los patrones de la Iglesia Católica.

“Hay regiones en el mundo donde el Evangelio echó raíces a lo largo de los tiempos, dando lugar a una verdadera tradición cristiana, pero donde en los últimos siglos, con dinámicas complejas, el proceso de secularización ha producido una grave crisis del sentido de la fe cristiana y la pertenencia a la Iglesia”, dijo Benedicto XVI.

El Papa agregó que hay otras regiones en el mundo que todavía esperan una primera evangelización y otras que aunque ya lo han recibido necesitan un trabajo “más profundo”.

Ante ese panorama, el Obispo de Roma dijo que es necesaria una “nueva evangelización” ya que el hombre del tercer milenio tiene un “hambre más profunda”, que sólo Dios puede saciar.

“El hombre del tercer milenio desea una vida auténtica y plena, necesita verdad, libertad profunda y amor gratuito. Incluso en los desiertos del mundo secularizado, el alma del hombre tiene sed de Dios”, manifestó el Papa Ratzinger.

El Pontífice señaló que el nuevo Consejo Pontificio (dicasterio vaticano) se encargará de promover una renovada evangelización en los países donde ya echó raíces el Evangelio, “pero registran una progresiva secularización de la sociedad y una especie de eclipse del sentido de Dios”.

Benedicto XVI añadió que el desafío es encontrar los medios adecuados para volver a proponer la “perenne verdad del Evangelio de Cristo.

El Papa Ratzinger agregó que la nueva evangelización exige la búsqueda de la unidad plena de todos los cristianos” y que una “elocuente señal de esperanza” era la presencia en la basílica de San Pablo de una delegación ortodoxa.

Mons. Bergoglio volverá a visitar sede del Centro Islámico

¿NO TIENE ALGO QUE HACER, ALLÁ POR CÓRDOBA, CON UN CURA LLAMADO ALESSIO? ¡¡¡Ah, no, pero el diálogo interreligioso , el ecumenismo va primero… !!!

¡Traidor!

El primado argentino será recibido por el titular de la institución, Samir Salech, y otros directivos de la institución. La invitación se enmarca en la excelente relación entre la Iglesia católica y la comunidad islámica argentina.

El Cardenal Bergoglio volverá a visitar este martes una vez más la sede del Centro Islámico de la República Argentina (CIRA), avenida San Juan 3053.

El primado argentino será recibido a las 12.30, por el presidente del CIRA, Samir Salech, junto a varios directivos de la institución.

“La excelente relación entre la Iglesia católica y la comunidad islámica de la Argentina se manifiesta una vez más con la visita del arzobispo de Buenos Aires y cardenal primado del país”, destacan la autoridades de Centro Islámica.

Fuente: CIRA

¿MILES DE PERSONAS?

Si son tan miles ¿por qué se consideran una minoría? Y si tanto creen en la democracia ¿por qué rechazan  el plebiscito (más allá de que la verdad no es negociable)? ¿Será porque no son tantos miles y saben que los números no le cerrarían? Y entonces ¿por qué esa necesidad de inflar las cifras? Las pobres gentes que se suman a escuchar música barata ¿son homosexules también? ¿ Y los curiosos?

Ellos saben muy bien lo muy equivocados que estan… y el reino de la hipocresía en que viven…

Apoyan el matrimonio gay con una marcha al Congreso y un festival
En el Día del Orgullo Gay, miles de personas se manifiestaron a favor de la ley que permitiría el casamiento entre homosexuales. En el festival actuaron Fito Páez, Vicentico y Leo García, entre otros referentes de la cultura.


Actores, músicos y referentes políticos adhirieron hoy con su presencia al acto y festival masivo frente al Congreso para apoyar el matrimonio homosexual, mientras el Senado escuchaba en Mendoza posiciones a favor y en contra de la iniciativa, en una nueva audiencia de consulta en las provincias.

“Esta convocatoria demuestra el consenso popular que hay para la aprobación de la ley del casamiento de todas y todas”, dijo María Rachid, de la Federación Gays, Lesbianas, Bisexuales y Trans (LGBT), al constatar la concurrencia.

En tanto, César Cigliutti, presidente de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), dijo que el Día Internacional del Orgullo Gay, que se conmemora hoy, “es un buen momento para reclamar la aprobación de la ley de matrimonio para parejas del mismo sexo”.

El acto y recital fue convocado por organizaciones sociales y de derechos humanos, que junto con referentes políticos rechazaron la propuesta surgida desde la Iglesia de someter a un plebiscito el proyecto que tiene sanción de Diputados y que el Senado prevé debatir en el recinto el 14 de julio próximo.

“Los derechos civiles no se plebiscitan, se otorgan”, sentenció Vilma Ripoll, del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), desde el escenario montado en la plaza frente al Congreso. Allí coincidieron con este concepto la diputada María José Lubertino y la actriz Virginia Innocenti, mientras que el diputado nacional Martín Sabbatella y el legislador porteño Aníbal Ibarra lo hicieron mediante declaraciones periodísticas.

Desde el escenario, un representante de la LGBT en San Juan denunció también que el arzobispado provincial “amenazó” con la pérdida de la matrícula en colegios católicos, para que los alumnos participen en la marcha a favor de la familia que se realizó el viernes pasado en la capital sanjuanina.

El recital contó con la participación de Fito Páez, Vicentico, Kevin Johansen, Leo García y Laura Miller, entre otros artistas. Los muchos asistentes exhibieron la bandera que identifica a la comunidad gay-lésbica, como también pancartas con consignas contra “la Iglesia discriminadora” y hasta una marioneta con la imagen del cardenal Jorge Bergoglio. Entre la gente pudo verse al diseñador Roberto Piazza y a la pareja compuesta por Alex Freyre y José María Di Bello, la primera en contraer matrimonio en el país.

El Día Internacional del Orgullo Gay se conmemoró también con marchas en las plazas Independencia de Mendoza y Pringles de Rosario. En Mendoza, la comisión de Legislación General del Senado escuchó posiciones encontradas sobre el proyecto de matrimonio homosexual, que también fue rechazado por el gobernador mendocino Celso Jaque.

En tanto, la presidenta de la comisión, Liliana Negre de Alonso, descartó incorporar un plebiscito al proyecto y ratificó en una conferencia que el 6 de julio habrá dictamen. En este sentido, Guillermo Cartasso, perito de la Comisión Episcopal de Seguimiento Legislativo, aclaró hoy que la propuesta de realizar un plebiscito no fue una decisión institucional de la Conferencia Episcopal Argentina, sino “una idea personal que comparten varios obispos”.

Por otra parte, representantes de los credos convocaron a manifestarse el 13 de julio frente al Congreso para apoyar el matrimonio varón-mujer y con la consigna “Los chicos tenemos derecho a una mamá y un papá”. Las audiencias de consulta sobre el proyecto continuarán mañana a las 10 en el Salón de las Provincias, ubicado en el primer piso del Congreso, donde expondrán sus puntos constitucionalistas, ex ministros de la Corte Suprema y representantes de credos.

Fuente: DYN/Minutouno.com/ Diario Perfil

ANTONIO CAPONNETTO: BODAS DE INFIERNO

BODAS DE INFIERNO

Por Antonio Caponnetto

- I -

En 1967, un par de gemelos univitelinos, varones ambos, fueron llevados al Hospital de Winnipeg, Canadá, cuando  tenían ocho meses de edad.  El propósito de esa visita –corregir una fimosis en los niños- terminó en un drama altamente ejemplificador.

Uno de los gemelos, como consecuencia de una falla técnica en el electro bisturí, acabó con su órgano sexual destruido.

Ante la comprensible desesperación, los padres acudieron al Dr. John Money, entonces un afamado psicólogo neozelandés del Hospital John Hopkins de Baltimore. Money era el director de una clínica especializada en trastornos sexuales y, lo que es más importante, era uno de los principales mentores y promotores de la teoría del género. Su teoría –la misma que prevalece hoy- es que la sexualidad no depende del orden natural sino que se construye y se elige.

Tenía Money la triste pero fabulosa ocasión de probar su postura, pues nunca antes había caído en sus manos un caso así. Alguien nacido varón con un testigo casi clonado, su hermano gemelo, de que genéticamente pertenecía al sexo masculino.  El mundo científico quedó expectante del caso. Lo mismo se diga del “lobby gay”, siempre presuroso por contar con la ciencia para justificar sus perversiones.

El niño fue castrado, se le practicaron las primeras intervenciones para dotarlo de un órgano sexual femenino y comenzó a ser criado como mujer. Sin embargo, su rechazo por la figura de Money, que supervisaba la horrible mutación, fue siempre total y en aumento. Igualmente sucedió con la familia del niño, cuyos padecimientos psicológicos, morales y espirituales causaron gravísimas perturbaciones.

En mayo de 1978, entrando el niño en la pubertad, Money intentó una nueva intervencion quirúrgica, para la que había estado preparando artificialmente el cuerpo del paciente mediante la ingesta de determinadas drogas. A la par que, en cada foro científico del que participaba, exhibía su caso como trofeo del éxito de su perspectiva del género.

El niño se resistió por la fuerza a ser operado. Todo en su ser, en su naturaleza, sentía un inmenso rechazo por lo que le estaban haciendo.  Apareció entonces, providencialmente, la Dra. Mckenty, quien no sólo se puso del lado del niño, sino que le planteó a sus padres la urgente necesidad de que le contaran su verdadera historia, hasta entonces desconocida por la víctima.

Conocida la verdad, no sin sobresaltos, como se comprende, el niño decidió reasumir la identidad masculina que le había sido criminalmente negada. Se bautizó y eligió el significativo nombre de David, en alusión a su lucha desigual y solitaria contra el enorme mal que lo acosaba.

Un equipo de la BBC de Londres siguió el caso de cerca con serios enjuiciamientos de la inconducta del Dr. Money, cuya mendacidad e inescrupulosidad fueron quedando en evidencia. Mucho tuvo que ver en este  desenmascaramiento del degenerado sexólogo, la presencia del Dr. Milton Diamond, quien comprendió –por sentido común y por su propia ciencia médica- que se estaba ante una aberración.

David encaró del mejor modo posible la ardua pero gozosa tarea de reconstituir la natura que le habían negado. Profundamente religioso, le pidió a Dios la gracia de poder ser un buen padre y un buen esposo. Ayudado en el legítimo empeño por su familia, y de un modo muy especial por su hermano gemelo, el 22 de septiembre de 1990, a los 23 años, contrajo matrimonio con Jane, una joven de 25 años, en una iglesia de Winnipeg.

Dio un paso más. Decidido a refutar testimonialmente la criminal perspectiva del género, y siempre con el respaldo de su familia, se puso en contacto con el escritor John Colapinto, a efectos de que su historia fuera conocida por todos. El resultado fue el libro As nature made him. The boy who was raised as a girl, New York, Harper Colins, 2001, de 289 páginas.

El drama y la reacción heroica de David Reiner –cuya historia hoy puede seguirse pormenorizadamente en varios sitios de internet-  sólo permiten extraer un par de conclusiones rotundas, y todas ellas sustentadas en ese inapelable veredicto de la empiria y de las ciencias duras, que suelen ser las únicas creencias de los progresistas promotores del homosexualismo.

-Existe el orden natural. Su negación es demencia, malicia, ceguera ideológica o todo ello combinado. La naturaleza es siempre la naturaleza, y aunque se la expulse por la fuerza, también por la fuerza sabe volver por sus fueros, porque es inderogable.  Fue Horacio, un poeta pagano del siglo primero antes de Cristo, quien supo decirlo taxativamente: “Expulsa a la naturaleza a golpes de horca; ella, porfiada, retornará, e indomable, sin que tú lo sientas, destruirá los hábitos desdeñosos” (Epístolas, I, 10,v.24-25).

-La perspectiva del género es una vulgar mistificación, para encubrir con ropajes pseudocientíficos lo que no puede llamarse sino como siempre se llamó: antinaturaleza.  No existen sino dos sexos, y si hoy se pueden “construir” otros, como se pueden construir otras “familias”, ello no prueba que el “constructo sociocultural”  sea válido o deseable, prueba únicamente el grado de descomposición al que se ha llegado. Las nuevas alternativas “nupciales” o parentales, no demuestran los beneficios del relativismo ético. Diagnostican el triunfo de la consigna leninista: la putrefacción es el laboratorio de la vida. Si el engendro de Frankestein, en vez de permitirnos deducir que es aborrecible el amontonamiento de carnes para dar vida a una realidad monstruosa, nos lleva a sostener la licitud y la posibilidad de una antropología frankesteiniana, pues entonces habrá que prever para los “constructores” de la nueva humanidad relativista, el mismo destino que soportó el mítico creador de aquel monstruo horripilante.

- II -

Pero más allá del mortificante caso de David Reiner -que paradójicamente no esgrimen nunca los que apelan al emocionalismo para justificar las coyundas invertidas- hay otras conclusiones que queremos dejar asentadas, sin ánimo de exhaustividad.

1.-Los argumentos en pro del matrimonio contranatura –amén de pecar todos ellos contra la estructura lógica del pensamiento- poseen el común denominador de la hipocresía. De una hipocresía mucho peor de la que los homosexuales atribuyen como un tópico a la sociedad tradicional que los “condena y victimiza”. Algo similar al fariseísmo que denunciaba Chesterton en “La superstición del divorcio”, cuando decía que  los divorcistas no creen en el matrimonio, pero a la vez creen tanto que desean poder casarse una infinidad de veces.

Si los homosexuales fueran coherentes e inteligentes, no deberían haber reclamado jamás el matrimonio. Lo que condice con sus prácticas y con sus ideas es el apareamiento transitorio, sucesivo o simultáneo, hedonista y soluble, sin vestigio alguno del institucionalismo burgués. El matrimonio, en cambio, es una institución de Orden Natural, anclado en aquellas categorías tradicionales que los mismos sodomitas dicen rechazar. Pedir matrimonio homosexual es pedir anarquía ordenada, caos conservador, delito virtuoso, desgobierno gobernado y subversión subordinada a la autoridad instituida. No piden matrimonio los homosexuales porque crean en él. Lo piden porque lo odian y porque saben que, asumiéndolo ellos, es el modo más vil de destruirlo.

2- Las respuestas que suelen darse al conjunto de argumentaciones homosexuales, no suelen ser satisfactorias, incluyendo, en primer lugar, la de la mayoría de los obispos.  Y esto  no únicamente porque se quedan en el plano del derecho positivo, sino porque no se atreven a enfrentarse con los sodomitas, empezando por acusarlos pública y enfáticamente de falsarios y de mentirosos contumaces, como acabamos de hacerlo.

La prédica insana a favor de la indiscriminación, del igualitarismo, de la solidaridad, de la cultura del encuentro, y otras tantas naderías que ellos mismos han inculcado entre los fieles, les impide ahora reconocer en este proyecto homosexual la acción de un enemigo declarado y contumaz de la Verdad. Porque hablemos claro; no estamos aquí ante un caso desgarrador de una o más personas con tendencias e inclinaciones desordenadas que bregan por enderezarse y que, en ese caso, merecerían nuestra conmiseración, ayuda y respeto. Estamos ante una explícita embestida de la Internacional del Vicio contra el Orden Natural y el Orden Sobrenatural, movida prioritariamente por odio a Dios. “No a Dios. Ateísmo es libertad”, levantaron como consigna los homosexuales, reunidos sacrílegamente en la Plaza de San Pedro, el 1º de agosto de 2003.

Esta parálisis frente a los depravados, esta incapacidad para llamarlos por sus verdaderos nombres,  debilita todas las respuestas. Se repite hasta la saciedad, por ejemplo, que no se trata de estar en contra de la noble igualdad, de la sacra indiscriminación y de los derechos humanos. Cuando es exactamante al revés. No somos iguales que los protervos. No hay forma alguna de igualar el bien con el mal. El pecado no puede tener ningún derecho ni convertirse en ley, y siempre será acertado discriminar justísimamente, para que nadie se atreva a llamar matrimonio a su caricatura agraviante y soez. Ningún respeto nos merecen quienes bregan por la contranaturaleza.  Llegue para ellos, contrariamente, la manifestación clara de nuestro repudio, de nuestro desprecio y de nuestra mayor repugnancia.

3.-La existencia del Orden Natural no está sujeta a la opinión de las mayorías, ni a las discusiones parlamentarias, ni a las tramoyas sufragistas. Es un error seguir el juego democrático, que hoy instala como tema dominante el “matrimonio” sodomítico y mañana las coyundas con animales o con cadáveres. Es el error de las reacciones de quienes están insertos en el sistema, y creen en él. Entonces nos convierten en sujetos dependientes de las maquinaciones enemigas. Hoy nos obligan a discutir si se pueden casar dos hombres. Mañana si se puede seguir creyendo en Dios.

La democracia es una forma ilegítima de gobierno. Es, en rigor, la contranaturaleza llevada a la política. Y tanta es la perversión ingénita que la caracteriza que ahora puede votar a favor de una aberración moral o determinar, por el cuántico procedimiento de la mitad más uno que, a partir de este momento, les asiste a dos seres disolutos el derecho de casarse y de adoptar hijos.

Nuestra respuesta no puede ser la de demostrar que los homosexuales son una minoría. Ni la de fabricar mayorías postizas, aglomerando a los católicos con las histriónicas sectas evangelistas o con los truhanes del protestantismo. Tampoco la de pedirle a los indignos senadores que tengan a bien recapacitar y no legalicen el amancebamiento de los emponzoñados.

Nuestra respuesta consistirá en señalar la ilevantable culpabilidad histórica que le cabe a la democracia por permitir el agravio más infame a la familia argentina que se haya pergeñado hasta hoy. ¡Malditos sean los tres poderes políticos, sus miembros  y la partidocracia que los prohíja, malditos sean los Kirchner y sus secuaces, oficialistas y  opositores en tropel, toda vez que del rejunte de sus actos inicuos se ha seguido la profanación del verdadero hogar! ¡Malditos sean ante Dios, ante la Historia y ante las generaciones pasadas, presentes y futuras de patriotas honrados! Todo cuanto legisle este régimen ominoso lleva el sello de la insanable nulidad e ilicitud. Se pueda o no enmendar mañana el insensato estropicio de esta tiranía, todo católico y argentino bien nacido está obligado a rebelarse activamente contra la ley injusta.

Aclarémoslo una vez más de la mano de Aristóteles. El que pregunta si la nieve es blanca no merece respuesta. Merece un castigo porque ha perdido el sentido de lo obvio. Merece la reacción punitiva porque ha degradado a sabiendas el sentido común. Merece la trompeadura justiciera por tergiversar adrede el significado de las palabras, sabiendo que al hacerlo, está ofendiendo al mismísimo Verbo de Dios. Por eso, ante la guerra semántica, que adultera los significados, veja el logos, calumnia los nombres y desacraliza la palabra, nosotros no tenemos nada que debatir. Que debatan los opinólogos de la democracia. Cuando se ofende a Dios y a su Divina Ley, la discusión es algo en lo que no creemos; y lo que creemos no está sujeto a discusión.  Apliquemos al caso, nuevamente, las enseñanzas de San Jerónimo citadas por el Aquinate (S.Th, III, q. 16, art. 8, r ): “con los herejes no debemos tener en común ni siquiera las palabras, para que no dé la impresión de que favorecemos su error”.

4.- El demonio es el gran negador del misterio nupcial, recuerda y resume magistralmente Alberto Caturelli en su obra “Dos, una sola carne”. “El demonio odió (y odia) a Dios en el hombre porque es imagen del Verbo y, desde el principio odia al hombre. Si el hombre es varón-varona, y la sexualidad pertenece a la imagen; si la uni-dualidad logra su plenitud en la unión conyugal, el demonio quiere, desde el principio, la desunión y la muerte del amor conyugal. Después de la Redención, odiará inconmensurablemente más el misterio nupcial por ser copia de la unión esponsal del Verbo Encarnado y la Iglesia. Desde el principio, el demonio odia la unión conyugal: él será el gran Negador, el gran Homicida y el gran Separador”.

Y por eso, concluye Caturelli, que en “la red del odio teológico [contra la familia] que cubre el mundo”, la homosexualidad reclamante de “matrimonios” e “hijos” cumple “un ritual tenebroso de profanación de lo sagrado”. “Los acoplamientos homosexuales en todas sus formas no son ni pueden ser jamás ‘uniones’ : constituyen una agresión gravísima al orden natural y una profanación nefanda del cuerpo humano como tal y del misterio nupcial”.

He aquí el fondo último de la cuestión que hoy nos estremece y consterna. El fondo teológico, religioso y metafísico. Esta propuesta  del matrimonio homosexual no es otra cosa, no puede serlo, más que una expresión demoníaca en el sentido más estricto, ajustado y pertinente de la palabra. Va de suyo que si los católicos y sus pastores no se atreven a llamar mentirosos, depravados y pecadores a los militantes  de la homosexualidad, mucho menos se atreverán a llamarlos demonios. Pero eso es lo que son, guste o disguste, y tengan estas líneas el alcance que tengan.

Nacimos en La Argentina. Tierra de varones y de mujeres dignos. Tierra de antepasados viriles; de esposas, madres, hermanos, viudas, padres, cada quien cumpliendo su vocación de hombre y de mujer, asignada por el Autor de la naturaleza. Cada quien aceptando gozosamente su identidad, sus límites, su necesidad de ayuda y de complemento, de amor y de comprensión recíproca.

Nacimos en La Argentina. Una nación con cálido nombre femenino, masculinamente  fecundada y labrada a lo largo de los siglos.

Nacimos en  La Argentina. No queremos morir en Sodoma. Queremos, como DIOS manda, defender en la PATRIA el verdadero HOGAR.

ESPECIALES DE CRISTIANDAD CON EL P. CERIANI: A 3 AÑOS DE SUMMORUM PONTIFICUM

ESCUCHE LOS AUDIOS DE LOS PROGRAMAS ESPECIALES DE RADIO CRISTIANDAD CON EL PADRE JUAN CARLOS CERIANI

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ANALISIS: A 3 AÑOS DEL MOTU PROPRIO SUMMORUM PONTIFICUM

Parte 1:


Parte 2:


Parte 3:


Parte 4:


Parte 5:


ANEXO: ACTITUD CATÓLICA ANTE LA HORA PRESENTE

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CUANDO VEIS LAS YEMAS ABRIRSE, SABEIS QUE ESTÁ CERCA EL VERANO…

ECUMANÍA: EN ESTO ANDAN LOS BENEDICTINOS Y CISTERCIENCES DE EE.UU. Y CANADÁ

SIMPOSIO EN HOMENAJE A SWAMI ABHISHIKTANANDA (SHANTIVANAM, INDIA, ENERO 2010)

Hermanas Samuel Nougue-Debat y Marie Pinlou, OSB, frente a la tumba de Swami Abhishiktananda.

Profesor Fabrice Blée de la Saint Paul University, Ottawa; Dr. Bettina Bäumer Varanasi, organizadora del simposio y Padre John Dupuche, Coordinador del Diálogo en Australia.

Hermano Daniel Pont, Coordinador del Diálogo en Europa.

Padres William Skudlarek OSB, Secretario General del Diálogo, y George Nelliyatanil, Prior de Shantivanam y Coordinador del Diálogo en la India y Sri Lanka.

http://www.monasticdialog.com/

Notas catapúlticas

1) Swami Abhishiktananda era el nombre adoptado por el benedictino francés Henri Le Saux (1910-1973). En 1950, junto con el Padre Jules Monchanin, fundó Saccidananda Ashram, ”institución monástica” cuyo propósito era integrar los valores benedictinos con los de la tradición monástica india.

2) El simposio fue organizado por el Monastic Interreligious Dialogue.

(Que Dios los perdone a todos)

Si le parecía que estaba todo visto…

Publicado en Santa Iglesia Militante

El sacerdote Nicolás Alessio, párroco de la iglesia de San Cayetano en el barrio Altamira de la ciudad de Córdoba (Argentina), participó el pasado jueves en una marcha a favor del matrimonio homosexual por el centro de esta ciudad  y tomó la palabra al final de la misma. Mire y escúchelo… si puede.

Empezó su discurso pidiendo perdón por «pertenecer a una institución que no termina de convertirse al evangelio de Jesús, a un Jesús que jamás condenó la homosexualidad y jamás condenó el matrimonio homosexual», palabras que levantaron la ovación de los presentes.
Por Luis F. Pérez- InfoCatólica: A pesar de la petición expresa de su arzobispo, Monseñor Ñañez, de que se abstuviera de defender públicamente el matrimonio entre homosexuales, el sacerdote argentino Nicolás Alessio participó el pasado jueves en una manifestación a favor de dicho matrimonio que tuvo lugar en las calles del centro de Córdoba. La marcha había sido convocada por la Multisectorial por la Democratización del Matrimonio Civil.
Don Nicolás no sólo se sumó a la marcha, sino que al final de la misma tomó la palabra para dirigirse a los asistentes. En un discurso de más de ocho minutos, el todavía sacerdote católico arremetió contra la postura de la Iglesia Católica sobre esta cuestión.
Alessio, al parecer a disgusto por pertenecer a la Iglesia Católica, pidió perdón porque “esta institución (ndr: la Iglesia) no quiere perder poder, quiere todavía manejar la conciencia de nosotros” y “quiere imponer sus verdades como si fueran verdades únicas y absolutas”. También quiso “pedir perdón por esta institución que es muy dura para juzgar a los que están fuera pero muy hipócrita para juzgar a los que están dentro y ha sido cómplice de numerosos delitos”.

Van a tener dos papás y dos mamás

El sacerdote arremetió contra los sectores de la sociedad argentina que se muestran contrarios al matrimonio homosexual, a los que calificó de reaccionarios. Se refirió al argumento de la necesidad de que los niños tengan padre y madre asegurando que a nadie se le va a quitar “ni a su papá ni a su mamá”. “¡Que no tengan miedo que nadie les va a raptar a sus padres o a sus madres!”, exclamó entre el jolgorio de los manifestantes. Y añadió que “por el contrario les decimos: si hay un papá vamos a poner otro y van a tener dos papás. Y si hay una mamá vamos a poner otra y van a tener dos mamás”.
El presbítero argentino también criticó que los opositores al matrimonio gay defiendan la familia y los valores ya que, según él, “hay muchos modos de ser familia” y “hay un valor supremo, es el de la persona humana con cualquier orientación sexual que tenga”. “En el fondo son ellos los que no defienden ni la familia ni los valores, sino que están defendiendo un prejuicio”, sentenció el padre Alessio.

¿Confesión de su condición de homosexual?

Nicolás Alessio también se refirió a la decisión de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de retirar la homosexualidad de la lista de enfermedades psicológicas. Hablando en primera persona del plural en relación a los homosexuales, el sacerdote aseguró que “no hace falta que la OMS nos diga que no somos enfermos. Lo sabemos por convicción. Lo sabemos por la experiencia de la vida. Lo sabemos porque hemos podido soportar durante siglos la persecución, el estigma, la acusación de ser considerados como desviados, pervertidos y peligrosos”.
El sacerdote insistió en que “no sólo la homosexualidad no es una enfermedad, sino que, al contrario, es una riqueza, es un don, es una maravilla de la vida”.
Por último, señaló a aquellos que hablan “en nombre de Dios” y les dijo que “los dioses son libertad, los dioses son amor, los dioses son un arco iris de libertad y los dioses están con nosotros”.

Sigue siendo párroco

A pesar de su abierta oposición a la doctrina de la Iglesia y su desobediencia patente a la petición de su arzobispo, Nicolás Alessio sigue siendo párroco de la parroquia de San Cayetano, en el barrio Altamira de la ciudad de Córdoba.
Desde el portal Argentinos Alerta se ha puesto a disposición de los fieles católicos un formulario para solicitar al arzobispo de Córdoba, Monseñor Carlos José Ñañez, que tome medidas urgentes para acabar con el escándalo constante que protagoniza uno de sus sacerdotes.

LA FOTO QUE IDENTIFICA A LA MISA DEL RITO EXTRAORDINARIO

La presente fotografía identifica la Misa de Summorum Pontificum, el motu proprio de Benedicto XVI que estableció la misa bastarda de Pablo VI como el Rito Ordinario, relegando a la Misa Tridentina al lugar de rareza extraordinaria.

Nos hemos ocupado de ello al analizar la portada del libro sobre los textos de Mons. Lefebvre sobre la Misa, que hiciera el Superior de Distrito Sudamérica de la FSSPX, el P. Bouchacourt. (Ver aquí)

Hemos también demostrado la intención manifestada en la elección de esa foto para identificarla con los textos de Mons. Lefebvre, hecho repudiable por cierto.

Un sacerdote modernista, ahora Obispo, rezando la Misa Tridentina, bajo el permiso extraordinario que se desprende del Motu Proprio, es decir, reconociendo a la misa nueva como santa, y además estableciendo que la Misa Católica sea relegada al lugar de deshonor llamado “extraordinario”, con todo lo que eso conlleva.

El silencio de la FSSPX Distrito América del Sur en esta denuncia puede ser considerado como una clara demostración de pertenencia a la Neofraternidad Acuerdista y Entreguista.

Portada del Libro de la FSSPX

Hemos hablado también de la existencia de todo un movimiento entre los ecu-tradi de esta conciliación con el espíritu del Vaticano II. Incluso de la existencia de un grupo denominado GREC, encargado de organizar e implementar políticas tendientes a neutralizar a los católicos tradicionales que se dieran cuenta del embuste (los llamados recalcitrantes) (Ver aquí)

Ahora aparece una muestra más de esta confabulación:

Un nuevo libro al respecto ve la luz de la mano de un grupo relacionado con Ecclesia Dei.

Como veremos la foto es la misma… Y lo que expresa es lo mismo.

¿Será simple casualidad?

¿O hay también un “acuerdo” en la campaña mediática y de marketing?

Dice al respecto Sector Católico:

Summorum Pontificum, ¿un problema o una riqueza? Un libro que, sin duda, hará las delicias de los profesores de liturgia de la AEPL

23/06/10 La publicación del Motu Proprio Summorum Pontificum, por el que el Papa Benedicto XVI liberalizó el uso de la liturgia tradicional, ha desencadenado un verdadero torrente de declaraciones, interpretaciones, dudas y reparos. Sobre todo en aquellos sectores más “progresistas”, liderados por la Asociación Española de Profesores de Liturgia (AEPL), que se empeña en ignorar deliberadamente y en contra de los deseos del Santo Padre a la que es “reina” de las liturgias del Rito Romano.

La intención de esta obra que se ha presentado recientemente, Suumorum Pontificum, ¿un problema o una riqueza?, es la de ofrecer la recolección de algunas de las intervenciones de las autoridades competentes, para que en medio de tan abundantes distorsiones se pueda comprender un poco mejor el alcance de este Motu Proprio, promulgado en julio de 2007, que a la larga se revelará de trascendental importancia para la vida de la Iglesia.

El precio del libro del padre Manuel María de Jesús es de 2 euros. Si deseas adquirlo, puede enviar un correo electrónico a santamariarenet@hotmail.com o llamar al +34 619 011 226. También puede escribir a la Fraternidad de Cristo Sacerdote y Santa María Reina. Pasaje de las Hazas, 2 Bajo-N 45002 Toledo (ESPAÑA).

PADRE CERIANI: SERMÓN DE LA DOMÍNICA QUINTA DE PENTECOSTES

QUINTO DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

Si no abundare vuestra justicia más que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los Cielos.

Este pasaje del Evangelio está tomado del magnífico Sermón de la Montaña.

Habiendo enumerado las ocho Bienaventuranzas y dicho a sus discípulos que estaban destinados a ser la sal de la tierra y la luz del mundo, Nuestro Señor proclama solemnemente que viene a este mundo con la misión de explicar, complementar y perfeccionar la Ley: No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. Sí, os lo aseguro, el cielo y la tierra pasarán antes que pase una iota o una tilde de la Ley sin que todo suceda. Por tanto, el que traspase uno de estos mandamientos más pequeños y así lo enseñe a los hombres, será el más pequeño en el Reino de los Cielos; en cambio, el que los observe y los enseñe, ése será grande en el Reino de los Cielos.

A continuación, empieza a refutar la enseñanza errónea de los falsos doctores y a declarar la verdadera y correcta interpretación de la Ley.

Seis veces seguidas, el divino orador citará la Ley para mostrar, por medio de ejemplos concretos y claros, su misión de perfeccionarla.

El pasaje del Evangelio de este Domingo se refiere al quinto mandamiento: tú no matarás.

¿Qué quiere decir Nuestro Señor por estas palabras: Si no abundare vuestra justicia más que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los Cielos?

Es como si dijese a sus discípulos: instruidos por boca de la Verdad misma y colmados de gracias, vosotros debéis superan a los escribas y a los fariseos en la ciencia y en la santidad; vuestro cumplimiento de la Ley debe ser más completo y más perfecto.

Los escribas eran los doctores de la Ley, responsables de explicarla al pueblo sencillo; los fariseos constituían una secta, y afectaban una gran santidad y un cumplimiento rígido de la legislación.

Sin embargo, estos susodichos médicos y santas figuras distorsionaban la Ley; la alteraban y la corrompían por sus interpretaciones falsas y llenas de hipocresía.

Su justicia era toda exterior, sin preocuparse del interior. Según ellos, la mala voluntad no es pecado, mientras ella no se manifieste al exterior.

Su justicia, minuciosa, ocupada de nimiedades y naderías, de observancias ridículas, descuidaba lo esencial.

Su santidad era hipócrita, buscando sólo la estima de los hombres, sin preocuparse de Dios.

Sin embargo, con esta justicia y santidad no se puede entrar en el Cielo.

Por lo tanto, Nuestro Señor dice a sus discípulos, si vosotros no practicáis una verdadera virtud, más perfecta, que cumpláis la Ley de manera más digna que los escribas y fariseos.

Es decir, cumpliéndola:

En toda su extensión, y no limitándoos aproximadamente a la letra, descuidando su espíritu;

En toda su verdad, sin seguir las interpretaciones absurdas y falsas; con toda sinceridad, por la única razón del desinteresado amor a Dios, y no por la hipocresía y el orgullo, como ellos.

Nuestro Señor fundamenta su enseñanza en varios ejemplos, de los cuales el primero de ellos está expuesto en el Evangelio del día, y se refiere al perfecto cumplimiento del quinto mandamiento de la Ley: no matarás.

Habéis oído que se dijo a los antiguos: No matarás; y aquel que matare será reo ante el juicio. Pero yo os digo que todo aquel que se encolerice contra su hermano, será reo de juicio. Y el que llame a su hermano “raca”, será reo ante el Consejo. Y el que le llame “fatuo”, será reo de la gehena de fuego.

Habéis oído que se dijo a los antiguos… Pero yo os digo…

Cada ejemplo es introducido por esta fórmula.

Los auditores con frecuencia habían oído la lectura de la Ley en las sinagogas.

Majestuosa fórmula: Habéis oído que se dijo a los antiguos Pero yo os digo por la que Jesús confronta la Antigua Ley con la Nueva, mucho más perfecta, que Él mismo trajo al mundo.

Aquella concernía especialmente a los hechos externos; la Nueva prescribe preceptos a las facultades más íntimas del alma.

Los escribas y fariseos, en la explicación del quinto mandamiento, enseñaban que Dios prohibía la muerte; que solamente el homicidio propiamente dicho caía bajo la fuerza de la ley. Por lo tanto, permitían la ira, el odio, el rencor y el deseo de venganza.

Nuestro Señor, que es la Justicia, el Legislador Supremo, venido a la tierra para enseñarnos la Ley divina en todo su alcance y perfección, declara aquí que la Ley prohíbe no sólo el hecho material, el hecho exterior del homicidio, sino también la mala voluntad de cometerlo y las funestas pasiones que conducen a él, tales como la ira, el odio, los insultos y las palabras injuriosas…

Por lo tanto, peca contra el quinto mandamiento el que mantiene y fomenta en su alma sentimientos de ira, de animosidad, de odio contra su vecino; o el que lo desprecia por medio de palabras de indignación u ofensivas.

Lamentablemente, no son pocos los cristianos que imitan a los fariseos y parecen ignorar completamente esta lección del Salvador.

Tengamos en cuenta que Jesucristo establece aquí tres grados del pecado contra este mandamiento:

1º : Un sentimiento, un movimiento consentido de ira.

2º : Después, la cólera, expresada por palabras de desprecio: Raca. Es el vocablo arameo Reqa y el hebreo Rîq, que significa vacío, cabeza vacía.

3º : En fin la cólera manifestada par la injuria o el ultraje: Fatuo. Lo cual era considerado muy injurioso entre los judíos. Epíteto que debe ser tomado figuradamente, en el sentido de impío.

Debemos considerar ahora, ¿qué significan las expresiones: “será reo de juicio”, “será reo ante el Consejo” y “será reo de la gehena de fuego”?

Nuestro Señor se refiere a la administración de la justicia en las diversas jurisdicciones en uso entre los judíos.

En cada ciudad había un tribunal, de 23 miembros, que juzgaba los casos de homicidio.

Ahora bien, Nuestro Señor declara que la simple cólera merece ser llevada ante este tribunal, tanto como el homicidio consumado: todo aquel que se encolerice contra su hermano, será reo de juicio.

En los casos más graves, relacionados con las cuestiones religiosas y políticas, el asunto era llevado a Jerusalén, ante el Consejo o el Sanedrín, compuesto por 72 miembros.

Nuestro Señor dice que aquel que llama a su hermano cabeza vacía llevado de la ira, es digno de ser presentado ante el Consejo: Y el que llame a su hermano “raca”, será reo ante el Consejo.

En fin, para aquel que llega hasta arrojar en la cara a su hermano la fuerte injuria de impío, no queda para castigarlo otra cosa que el suplicio del fuego: Y el que le llame “fatuo”, será reo de la gehena de fuego.

La palabra gehena viene del nombre de un valle o barranco cerca de Jerusalén, que fue llamado el Valle de Hinnom, ghé Hinnom. Es allí que los infieles de Israel ofrecían los niños a Moloch por el fuego.

Era, además, como el basurero de Jerusalén. Los judíos consideraban este valle como un lugar de horror y de maldición. Por eso, su nombre ha sido usado para referirse al infierno.

Por lo tanto, si todos estos pecados de pensamiento y de palabra merecen tal castigo, ¿qué decir de los pecados de acción, como golpear y matar?

Nuestro Señor no se pronuncia sobre ellos, porque quiere hacer comprender que entre sus discípulos no puede suponerse incluso la posibilidad de tales delitos…

¡Cuánta materia para la reflexión!

La enseñanza del Señor continúa con las palabras que siguientes: Si, pues, al presentar tu ofrenda en el altar te acuerdas entonces de que un hermano tuyo tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano; luego vuelve y presenta tu ofrenda.

Después de haber mostrado lo que encierra el precepto no matarás, y cuán culpable es ante Dios la cólera, Nuestro Señor, que ama mucho más las almas que los presentes, quiere enseñarnos a cerrar la puerta a todo sentimiento de odio y de rencor contra el prójimo.

A este efecto, nos presenta un sorprendente caso de conciencia, muy práctico.

Advirtamos bien y tengamos en cuenta estas palabras; Nuestro Señor no dice: Si tienes algo en contra de su hermano…; sino, si tú piensas que, como resultado de cualquier palabra contra la caridad, o cualquier acción, has herido a tu hermano y él tiene algo contra tídeja tu ofrenda allí, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano; luego vuelve y presenta tu ofrendapuesto que tu ofrenda no puede ser agradable a Dios, mientras no hayas hecho las paces con tu hermano.

Por lo tanto, ve primero a ofrecer tus disculpas; después podrás con confianza ofrecer tu presente, y Dios lo recibirá con agrado.

Incluso si ofreciésemos la mitad de nuestros bienes a Dios, si al mismo tiempo no sacrificáramos nuestros resentimientos contra nuestros hermanos, nuestras ofrendas no podrían ser agradables a Dios.

Ved, exclama San Juan Crisóstomo, ved la misericordia de Dios, que busca más nuestro bien que el culto que le es debido. Prefiere la caridad fraterna a las oblaciones.

Mientras los fieles permanezcan desunidos, sus sacrificios no han de ser aprobados, ni sus oraciones escuchadas.

Solamente la caridad da valor a todo lo que hacemos.

Por lo tanto, el primer sacrificio que debe ser ofrecido a Dios es un corazón puro de cualquier enemistad, de cualquier rencor, de cualquier odio contra el prójimo.

Si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los Cielos… Si, pues, al presentar tu ofrenda en el altar te acuerdas entonces de que un hermano tuyo tiene algo contra ti, deja tu ofrenda allí, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano; luego vuelves y presentas tu ofrenda.

Y por eso San Pedro nos dice, en la Epístola de este Domingo: No devolváis mal por mal, ni maldición por maldición; por el contrario, bendecid, pues habéis sido llamados a heredar la bendición. Por lo tanto, quien quiera amar la vida y ver días felices, guarde su lengua del mal y sus labios de palabras engañosas; apártese del mal y haga el bien; busque la paz y corra tras ella. Pues los ojos del Señor miran a los justos y sus oídos escuchan su oración, pero el rostro del Señor está sobre los que obran el mal.

Pidamos, pues, junto con la Liturgia de la Santa Iglesia: Oh Dios, que has preparado bienes invisibles para los que te aman, infunde en nuestros corazones el afecto de tu amor; para que, amándote a Ti en todo y sobre todo, consigamos tus promesas, que superan todo anheloSuplicámoste, Señor, hagas que los que has saciado con tu celestial don, nos purifiquemos de nuestras manchas ocultas, y nos libremos de las asechanzas de los enemigos

P. Juan Carlos Ceriani

SOBRE LAS MISAS PRIVADAS…

DE LA SUPRESION DE LAS MISAS PRIVADAS

A LA CONCELEBRACION

Al comenzar la Tercera Parte de mi trabajo sobre el Misal del Rito Romano y las reformas llevadas a cabo por Juan XXIII expresé:

En el orden personal, en primer lugar tengo algunos puntos para destacar:

Monseñor Lefebvre jamás prohibió a los miembros de la FSSPX seguir en privado las rúbricas anteriores a la reforma de litúrgica de 1962.

Antes de la ordenación de subdiácono expuse a Monseñor Lefebvre mi intención de seguir en privado las rúbricas anteriores a Pío XII. No hubo oposición para ello, y lo llevo haciendo desde hace 29 años.

Durante 27 años y medio, nunca seguí en privado las rúbricas de Juan XXIII para rezar la Santa Misa, y nunca nombré en el Canon al Glorioso Patriarca San José.

En cuanto a la recitación del Breviario y el rezo de la Santa Misa en público, seguía las costumbres de la FSSPX: apartarme en gran medida de las rúbricas de Juan XXIII.

Ahora es necesario aclarar, en primer lugar, que se denominan Misas privadas aquellas en las que comulga solamente el sacerdote, así como las que se rezan en las capillas particulares, en los altares laterales, etc.

Estas Misas, en realidad no son privadas sino en cuanto al nombre, porque, hablando con exactitud:

● todas las Misas son públicas,

● todas se celebran por un ministro público de la Iglesia,

● todas se ofrecen a Dios, como culto público,

● y no hay ninguna de ellas en las que los fieles no tengan derecho a comulgar.

Aclarado este punto, es necesario en este momento volver sobre las reformas introducidas por las rúbricas promulgadas por Juan XXIII.

Por inadvertencia hemos omitido señalar una de capital importancia. Es la que establece que debe evitarse la denominación de Misa privada.

En efecto, en el documento sobre las Rúbricas del Breviario y del Misal Romanos, Rubricarum instructum, del 25 de julio de 1960, Tercera Parte, Rúbricas Generales del Misal Romano, Capítulo 1, Nociones y Normas Generales, punto 269, leemos:

“El sacrosanto Sacrificio de la Misa, celebrado según los cánones y las rúbricas, es un acto de culto público, tributado a Dios en nombre de Cristo y de la Iglesia. Por tanto debe evitarse la denominación de Misa privada.” (Sacrosanctum Missae Sacrificium, iuxta canones et rubricas celebratum, est actus cultus publici, nomine Christi et Ecclesiae Deo redditi. Denominatio proinde « Missae privatae » vitetur).

Esas rúbricas son, por lo tanto, las que, no sólo han suprimido las Misas privadas, sino también las que han preparado la desaparición de las llamadas Misas “sin pueblo”, así como también la introducción de la práctica de la concelebración.

En esto coincide Juan XXIII con aquello que Lutero denominaba “Misas rinconeras” (Misas del rincón), entendiendo por esto aquellas Misas que eran rezadas privadamente por el sacerdote y no para la comunidad…

Interesante, ¿no?…

Hay mucho por aprender todavía, en lugar de desgastarse en inútiles comentarios y disputas que sólo tienen por objetivo desacreditar las personas…

También es importante saber que el Misal anterior a la reforma de Juan XXIII (ese Misal intangible bajo pena de excomunión, según algunos aprendices), en noventa y tres (93) oportunidades se expresa por medio de fórmulas tales como Missa modo privato. Missae privatae, in Missis privatis lectis, etc., contraponiendo la Misa de modo privado o Misa privada a la Misa de modo conventual o simplemente Misa conventual.

Pero la cosa no queda aquí, ya que la reforma de Juan XXIII tiene antecedentes. Hemos visto que Lutero utilizaba la expresión Misa rinconera; y Pío XII tuvo que intervenir, mediante la Encíclica Mediator Dei, en la cual encontramos muchas luces sobre este tema. Leamos:

82. Pues hay en la actualidad, Venerables Hermanos, quienes colindando con errores ya condenados, enseñan que en el Nuevo Testamento, por Sacerdocio sólo se entiende el que atañe a todos los bautizados; y que la orden que Jesucristo dio a los Apóstoles en su última Cena, de hacer lo que Él mismo había hecho, se refiere directamente a toda la Iglesia de los fieles y que sólo más adelante se llegó al Sacerdocio Jerárquico.

Por lo cual creen que el pueblo tiene verdadero poder sacerdotal y que los sacerdotes obran solamente en virtud de una delegación de la comunidad.

Por eso juzgan que el Sacrificio Eucarístico es una estricta «concelebración», y opinan que es más conveniente que los sacerdotes «concelebren» rodeados de los fieles, que no que ofrezcan privadamente el Sacrificio sin asistencia del pueblo.

94. Algunos, en efecto, reprueban absolutamente las Misas que se ofrecen en privado sin la asistencia del pueblo, como si fuesen una desviación del primitivo modo de celebrar; ni faltan quienes afirman que los sacerdotes no pueden ofrecer al mismo tiempo la Hostia divina en varios altares, pues con esta práctica dividen la comunidad y ponen en peligro su unidad, más aún, algunos llegan a creer que es preciso que el pueblo confirme y ratifique el Sacrificio para que éste alcance su valor y eficacia.

95. En estos casos se alega erróneamente el carácter social del Sacrificio Eucarístico, porque cuantas veces el sacerdote renueva lo que el Divino Redentor hizo en la última Cena, se consuma realmente el Sacrificio; Sacrificio que por su misma naturaleza, siempre, en todas partes y por necesidad, tiene una función pública y social, pues el que lo inmola obra en nombre de Cristo y de los fieles cuya Cabeza es el Divino Redentor, ofreciéndolo a Dios por la Iglesia Católica, por los vivos y difuntos.

Y ello tiene lugar sin duda alguna ya sea que estén presentes los fieles —y Nos deseamos y recomendamos acudan en grandísimo número y con la mayor piedad—, ya sea que no asistan, pues de ningún modo se requiere que el pueblo ratifique lo que hace el ministro del altar.

96. Por lo que acabamos de exponer queda claro que el Sacrificio Eucarístico se ofrece en nombre de Cristo y de la Iglesia y no pierde su eficacia, individual y social, aunque se celebre sin acólito; con todo, por razón de la dignidad de este tan augusto misterio, queremos y urgimos —conforme a las órdenes constantes de la Santa Madre Iglesia— que ningún sacerdote se acerque al altar sin ayudante que le sirva y responda a tenor del canon 813.

112. Nos place reiterar a este propósito las advertencias que Nuestro Predecesor Benedicto XIV escribe acerca de las disposiciones del Concilio de Trento: «En primer lugar hemos de decir que a ningún fiel se le puede ocurrir que las Misas privadas, en las cuales sólo el sacerdote recibe la Eucaristía, pierdan por esto el valor del verdadero, perfecto e íntegro Sacrificio incruento instituido por Cristo Señor Nuestro, y que por lo mismo hayan de considerarse ilícitas. En efecto, los fieles no ignoran, o por lo menos es fácil enseñárselo, que el Sacrosanto Concilio de Trento, fundado en la doctrina que ha conservado la perpetua tradición de la Iglesia, condenó la nueva y falsa doctrina contraria de Lutero» (Encíclica Certiores effecti, 12-nov-1742, 8).

«Quien dijere que las Misas en que sólo el sacerdote comulga sacramentalmente son ilícitas y que por lo mismo hay que suprimirlas, sea anatema» (Conc. Trid., sesión 22, cap. 8).

113. Están fuera, pues, del camino de la verdad los que no quieren celebrar el Santo Sacrificio si el pueblo cristiano no se acerca a la sagrada Mesa; pero yerran aún más los que, para probar que es enteramente necesario que los fieles, junto con el sacerdote, reciban el manjar eucarístico, afirman capciosamente que aquí no se trata sólo de un Sacrificio, sino del Sacrificio y del Convite de la comunidad fraterna, y hacen de la Sagrada Comunión, recibida en común, como el punto culminante de toda la ceremonia.

Interesante, ¿no?… Hay, pues, en la actualidad quienes, colindando con los errores de Lutero y de los modernistas, ya condenados, sostienen:

●  Que es más conveniente que los sacerdotes «concelebren» rodeados de los fieles.

● Que los sacerdotes no deben ofrecer privadamente el Sacrificio sin asistencia del pueblo.

● Que las Misas que se ofrecen en privado sin la asistencia del pueblo son una desviación del primitivo modo de celebrar.

● Que los sacerdotes que celebran en varios altares dividen la comunidad.

● Que es preciso que el pueblo confirme y ratifique el Sacrificio para que éste alcance su valor y eficacia.

De aquí a la concelebración sólo hay un paso…

Y, una vez más, comprobamos como los extremos se tocan y el mal espíritu conduce a graves errores…

P. Juan Carlos Ceriani

ACERCA DEL MOTU PROPRIO

EL  MOTU  PROPRIO DE  BENEDICTO,

EL  PASADO  Y  EL  PRESENTE  DE  LA  IGLESIA

El Superior General de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, Monseñor Bernard Fellay, en su carta a los fieles a propósito del acto de Benedicto XVI ha dicho:

“El Motu proprio Summorum Pontificum del 7 de julio de 2007 restableció la misa tridentina en su derecho. Fue claramente reconocido por él que ella no ha sido nunca abrogada (…) Mas allá del restablecimiento de la misa de San Pío V en su justo derecho, es importante estudiar las medidas concretas dictaminadas por el Motu proprio y la justificación que da Benedicto XVI en la carta que lo acompaña”.

Como otros autores, comprendido Monseñor Bernard Fellay, ya han ampliamente  « estudiado las medidas concretas dictaminadas por el Motu proprio », en este artículo  atraigo vuestra atención solamente sobre la « justificación que da Benedicto XVI en la carta que lo acompaña », expresando la intención que lo ha determinado a promulgar su Motu proprio:

“De este modo he llegado a la razón positiva que me ha motivado a poner al día mediante este Motu proprio el de 1988. Se trata de llegar a una reconciliación interna en el seno de la Iglesia. Mirando al pasado, a las divisiones que a lo largo de los siglos han desgarrado el Cuerpo de Cristo, se tiene continuamente la impresión de que en momentos críticos en los que la división estaba naciendo, no se ha hecho lo suficiente por parte de los responsables de la Iglesia para conservar o conquistar la reconciliación y la unidad; se tiene la impresión de que las omisiones de la Iglesia han tenido su parte de culpa en el hecho de que estas divisiones hayan podido consolidarse. Esta mirada al pasado nos impone hoy una obligación: hacer todos los esfuerzos para que a todos aquellos que tienen verdaderamente el deseo de la unidad se les haga posible permanecer en esta unidad o reencontrarla de nuevo. Me viene a la mente una frase de la segunda carta a los Corintios donde San Pablo escribe: “Corintios, os hemos hablado con toda franqueza; nuestro corazón se ha abierto de par en par. No está cerrado nuestro corazón para vosotros; los vuestros sí que lo están para nosotros. Correspondednos;… abríos también vosotros” (II Corintios, 6, 11-13). Pablo lo dice ciertamente en otro contexto, pero su invitación puede y debe tocarnos a nosotros, justamente en este tema. Abramos generosamente nuestro corazón y dejemos entrar todo a lo que la fe misma ofrece espacio”.

Quiero señalar dos puntos de este párrafo, en relación al pasado y al presente de la Iglesia.

A) En la misma línea del meaculpismo de Juan Pablo II, este texto constituye un ataque directo contra el pasado de la Iglesia, particularmente una crítica de su accionar respecto de los cismáticos y de los herejes.

Para mostrar su falsedad basta con citar dos textos del Magisterio de la Iglesia católica:

a) “Las pretensiones excesivas de los Pontífices romanos promovieron la división de la Iglesia en oriental y occidental”.

Propuesta condenada por el Syllabus (Nº XXXVIII).

¡Sí, leyeron bien! El Motu proprio de Benedicto XVI ha sido condenado por anticipación por el Syllabus de Pío IX…

Pero, ustedes ya saben lo que pensaba el cardenal José Ratzinger con respecto del Syllabus, y sobre lo cual Benedicto XVI aún no se ha retractado. En efecto, en referencia a los tres principales documentos del Concilio Vaticano II, dice que constituyen un contra-Syllabus, en la medida en que representan una tentativa de una reconciliación oficial de la Iglesia con el mundo tal como pasó a ser a partir de 1789 (Los principios de la teología católica, Téqui, París, 1985, p. 427).

b) “Los obispos impedirán cuidadosamente y con una verdadera insistencia que al exponer la historia de la Reforma y de los Reformadores, no se exageren tanto los defectos de los católicos y no se disimulen tanto las faltas de los Reformadores; o que se saquen a la luz tantos elementos más bien accidentales, que ya no se vea y casi no se sienta lo que es esencial: la defección en la fe católica”. (Instrucción del Santo Oficio a los obispos, 20 de diciembre de 1949; Las enseñanzas pontificias, La Iglesia, volumen II, 1269).

El meaculpismo de Benedicto XVI, por lo tanto, ha sido condenado “avant la lettre” por Pío IX y por Pío XII.

Este meaculpismo se ha manifestado durante el viaje apostólico de Benedicto XVI Turquía, particularmente en el Oficio de acción de gracias en San Jorge de Phanar, en la liturgia en San Jorge y en la Declaración común de Benedicto XVI y Bartolomé I.

Un simple ejemplo:

“En lo referente a las relaciones entre la Iglesia de Roma y la Iglesia de Constantinopla, no podemos olvidar el acto eclesial solemne relegando al olvido los antiguos anatemas que, durante siglos, han afectado de manera negativa las relaciones entre nuestras Iglesias. Todavía no hemos sacado todas las consecuencias positivas que pueden seguirse de este acto para la marcha hacia la plena unidad”. (Declaración Común de Benedicto XVI y Bartolomé I).

B) Mucho más importante para nosotros, dadas las circunstancias, es que la parte final de la Carta de Benedicto XVI a todos los obispos del mundo constituye un ataque al presente de la Iglesia, particularmente la Obra de la Tradición y por la Tradición, con la finalidad de culpabilizarla en breve de no haber aprovechado la ocasión que le ofrecía.

Benedicto XVI culpabiliza a monseñor Lefebvre post mortem, y en un futuro próximo culpabilizará a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X y todos los Institutos y Congregaciones vinculados a la Tradición de que, a pesar de su Motu proprio, no han hecho lo necesario para “llegar a una reconciliación interna en el seno de la Iglesia” y “conquistar la reconciliación y la unidad”, de no hacer “todos los esfuerzos para reencontrar de nuevo la unidad”…

Esta hipótesis tiene, lo sabemos, sus adversarios. En efecto, hay quienes piensan que Benedicto XVI no se refiere aquí a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X y a las Sociedades e Institutos relacionados con ella, sino al conjunto del movimiento de “sensibilidad tradicional” enfrentado con el ala progresista; y que la finalidad del Motu proprio es obtener una “reconciliación interna” entre esas dos partes

El diario parisino Le Figaro del 13 de julio último publicó en artículo en el cual leemos:

“¿Por qué Benedicto XVI publicó un Motu proprio liberalizando el misal tridentino? El mismo da la razón en su carta a los obispos: “Se trata de llegar a una reconciliación interna en el seno de la Iglesia”. Haciendo esto, no tiene por objetivo prioritario los sacerdotes y los fieles que han seguido a monseñor Lefebvre en su ruptura con la Sede Romana en 1988. Su objetivo más general es la paz litúrgica y el incita también a celebrar fielmente según las prescripciones del nuevo misal (…) Para Benedicto XVI no hay ni “ruptura” ni “contradicción” entre los dos misales (…) Y es precisamente porque no hay ruptura que Benedicto XVI puede afirmar con toda credibilidad que la permanencia del antiguo misal no significa de ninguna manera un cuestionamiento de la autoridad del concilio Vaticano II y de la reforma litúrgica del papa Pablo VI. Nosotros podemos testimoniar que la inmensa mayoría de sacerdotes y de fieles arraigados al antiguo misal en plena comunión con la Iglesia, reconocen sin sombra de duda la dicha autoridad (…) Sin duda este nuevo Motu proprio ocasionara aquí y allá inevitables tensiones. Sin embargo, permanece fundamentalmente un llamado a la paz, al reconocimiento del otro en sus diferencias legitimas (…) Para que una paz sea profunda, es necesario que cada uno haga, sin prejuicios, un paso hacia el otro (…)” (Dom Antoine Forgeot, Abad de Notre-Dame de Fontgombault, Dom Louis-Marie, Abad de Sainte-Madeleine du Barroux, Christophe Geffroy, Director de La Nef).

Les corresponde a los defensores de esta hipótesis el demostrarla en otro artículo; y a ustedes, estimados lectores, de juzgar sobre el hecho.

En cuanto a mí, cumplo con mi deber de exponerla y de refutarla probando la mía, sin omitir de decir previamente que, en la óptica de esta segunda hipótesis de “sensibilidad tradicional”, no se trata de “llegar a una reconciliación interna en el seno de la Iglesia”, sino de una verdadera dimisión, una deshonrosa abdicación y una vergonzosa capitulación…

Dejemos de lado esta opinión empalagosa y obsecuente. Por lo tanto, pruebo la validez de mi hipótesis por el contexto del Motu proprio, por el contexto histórico y por el argumento de autoridad.

a) El contexto del Motu proprio

Benedicto XVI escribe a los obispos:

“Todos sabemos que, en el movimiento guiado por el Arzobispo Lefebvre, la fidelidad al Misal antiguo llegó a ser un signo distintivo externo; pero las razones de la ruptura que de aquí nacía se encontraban más en profundidad”.

Además: “Obviamente para vivir la plena comunión, los sacerdotes de las Comunidades que siguen el uso antiguo, no pueden tampoco, en principio, excluir la celebración según los libros nuevos. En efecto, no sería coherente con el reconocimiento del valor y de la santidad del nuevo rito la exclusión total del mismo”.

¿Acaso los sacerdotes del movimiento de “sensibilidad tradicional” tienen por principio la exclusión total del nuevo rito?

Evidentemente, no: La inmensa mayoría de sacerdotes y de fieles arraigados al antiguo misal en plena comunión con la Iglesia, reconocen sin sombra de duda la autoridad del concilio Vaticano II y de la reforma litúrgica del papa Pablo VI”.

En consecuencia, ellos no provocan ninguna ruptura, y no es necesario emprender una reconciliación con ellos; ellos han dimisionado, abdicado y capitulado… ¡Es la paz!

Por lo tanto, esto descarta la segunda hipótesis.

b) El contexto histórico

En referencia al Motu proprio de 1988 de Juan Pablo II, Benedicto XVI dice:

“En aquel momento el Papa quería ayudar de este modo sobre todo a la Fraternidad San Pío X a reencontrar la plena unidad con el Sucesor de Pedro, intentando curar una herida que era sentida cada vez con más dolor. Por desgracia esta reconciliación hasta ahora no se ha logrado”.

Los defensores de la hipótesis contraria alegan que Benedicto XVI no dice que retoma a su cuenta, por su Motu proprio, esta intención como prioritaria. Tampoco dice lo contrario.

Si lo que se discute es la prioridad, admitimos que puede haber otras prioridades. Sin embargo, todo el mundo, salvo el conjunto del movimiento de “sensibilidad tradicional”, ha bien comprendido que se trata aquí de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X: vosotros mismos, la prensa en general, vuestro entorno familiar y laboral, los obispos y… el cardenal Castrillón Hoyos! ; Pero esto constituye el argumento de autoridad.

c) El argumento de autoridad

En efecto, el cardenal Castrillón Hoyos ya había anticipado el objetivo real del Motu proprio. El 18 de mayo último, con ocasión de la Va Asamblea de los obispos latinoamericanos, en Aparecida, Brasil, tocó el tema de la intención de Benedicto XVI.

La parte más interesante de ese discurso es el espíritu con el cual se debe hacer la pretendida “liberación” de la Misa tradicional. Dicha medida está situada en la perspectiva de las consagraciones episcopales por monseñor Lefebvre en 1988:

La Comisión Ecclesia Dei ha sido instituida por el servidor de Dios Juan Pablo II en 1988 cuando un grupo notable de sacerdotes, religiosos y fieles que habían manifestado su descontento por la reforma litúrgica conciliar y se habían reunido bajo la dirección del arzobispo francés Marcel Lefebvre, se separaron de él porque no estuvieron de acuerdo con la acción cismática de la consagración de obispos sin mandato pontifical. Prefirieron entonces mantener la plena comunión con la Iglesia (…) La actividad de la Comisión no se limita hoy en día al servicio de los fieles que en esta ocasión quisieron permanecer en plena comunión con la Iglesia, ni a los esfuerzos emprendidos para poner fin a la dolorosa situación cismática y obtener el retorno de esos hermanos de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X a la plena comunión (…) Sin duda alguna, la misión más importante que incumbe a toda la Iglesia es la búsqueda de un modo de poner fin a la acción cismática y de reconstruir, sin ambigüedades, la plena comunión”.

¿Cómo hacer para obtener ese objetivo? Es aquí que debemos situar la misión del Motu proprio…

Pero el cardenal Castrillón Hoyos no solo anticipó la función del documento, sino que se precipitó el día siguiente de su promulgación, el 8 de julio, para hacer al cotidiano italiano Il Giornale la siguiente declaración:

“Con este Motu proprio, la puerta se abre ampliamente para una vuelta de la Fraternidad San Pío X a la plena comunión. Si después de este acto, esta vuelta no tiene lugar, no seré verdaderamente capaz de comprender”.

Para quien pretenda poner en tela de juicio la autoridad del cardenal Castrillón Hoyos en la materia, basta saber que es el Presidente de Comisión pontifical Ecclesia Dei, de la cual el Motu proprio de Benedicto XVI trata en cuatro artículos (7, 8, 11 et 12) ; cuatro sobre doce, ¡33,33 % ! De los cuales el más importante es el 12:

“La misma Comisión, además de las facultades de las que ya goza, ejercitará la autoridad de la Santa Sede vigilando sobre la observancia y aplicación de estas disposiciones”.

No se comprende cómo puede decirse que el Motu proprio de Benedicto XVI no tiene en la mira a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X y a las Sociedades e Institutos unidos a ella para culpabilizarlos de “fractura”, “herida”, “acción cismática de las consagraciones episcopales” y “dolorosa situación cismática”.

Las circunstancias de la publicación del Motu proprio constituyen una evocación de tres textos históricos de muy alta importancia:

“He aquí aquellos que, bajo pretexto de una mayor fidelidad a la Iglesia y al Magisterio, rechazan sistemáticamente las enseñanzas del Concilio, su aplicación y las reformas que se derivan de ella, su aplicación gradual puesta en obra por la Sede Apostólica y las Conferencias Episcopales, bajo nuestra autoridad, querida por Cristo. Se siembra el descrédito sobre la autoridad de la Iglesia so capa de una tradición por la cual se manifiesta solamente un respeto material y verbal; se aleja a los fieles de los lazos de la obediencia a la Sede de Pedro y de sus obispos legítimos; se rechaza la autoridad de hoy en nombre de la de ayer. ¡Es tan duro comprobarlo! Pero, ¿cómo no ver en tal actitud el hecho de ubicarse fuera de la obediencia al sucesor de Pedro y de la comunión con él, y, por lo tanto, fuera de la Iglesia?” (Discurso de Pablo VI al Consistorio, 24 de mayo de 1976).

“Monseñor Marcel Lefebvre, llevando a cabo un acto de naturaleza cismática, incurrió en la pena prevista por el canon 1364 § 1 y por el canon 1382 del Código de Derecho Canónico. Declaro a todos que los efectos jurídicos son los siguientes: por una parte Monseñor Marcel Lefebvre, y por otra parte Bernard Fellay, Bernard Tissier de Mallerais, Richard Williamson y Alfonso de Galarreta han incurrido ipso facto en la excomunión latæ sententiæ reservada a la Sede apostólica (…) Los sacerdotes y los fieles son exhortados a no adherir al cisma de Monseñor Lefebvre a fin de no incurrir en la misma pena” (Decreto de la Congregación para los Obispos. Cardenal Gantin, 1 de julio de 1988).

“Es con mucha tristeza que la Iglesia ha conocido la ordenación episcopal ilegitima conferida el 30 de junio ultimo por Monseñor Marcel Lefebvre, que ha hecho vanos todos los esfuerzos que la Santa Sede desplegó estos últimos años para asegurar la plena comunión con la Iglesia de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X fundada por el mismo Monseñor Lefebvre (…) Las circunstancias particulares, objetivas y subjetivas, que rodean el acto cismático llevado a cabo por Monseñor Lefebvre ofrecen a todos una ocasión de reflexión profunda y de compromiso de fidelidad renovado a Cristo y a su Iglesia. En sí mismo este acto ha sido una desobediencia al Soberano Pontífice romano en una materia muy grave y de capital importancia para la unidad de la Iglesia puesto que se trata de la ordenación de obispos por la cual se realiza sacramentalmente la sucesión apostólica. Es por ello que una tal desobediencia, que constituye en sí misma un rechazo práctico de la primacía del obispo de Roma, constituye un acto cismático [cf. CIC, can. 751]. Llevando a cabo tal acto (…) Monseñor Lefebvre incurrió, con los sacerdotes Bernard Fellay, Bernard Tissier de Mallerais, Richard Williamson y Alfonso de Galarreta, en la pena muy grave de la excomunión prevista por la disciplina eclesiástica [cf. CIC, can. 1382]. En la raíz de este acto cismático se encuentra una noción incompleta y contradictoria de la Tradición (…) En las circunstancias presentes, deseo ante todo lanzar un llamado a la vez solemne y emocionado, paterno y fraterno, a todos los que hasta el presente has estado de diversas maneras ligados al movimiento nacido de Monseñor Lefebvre para que ellos comprendan el grave deber que les compete de permanecer unidos al Vicario de Cristo en la unidad de la Iglesia católica, y de no continuar sosteniendo de ninguna manera este movimiento. Nadie debe ignorar que la adhesión formal al cisma constituye una grave ofensa a Dios y conlleva la excomunión prevista por el derecho de la Iglesia [cf. CIC, can. 1364]” (Motu proprio de Juan Pablo II ECCLESIA DEI AFFLICTA, del 2 de julio de 1988).

Lo que encontramos, pues, en el corazón mismo del Motu proprio es este presente trágico de la Iglesia. Por lo tanto, para refutar esta acusación y demostrar claramente dónde se encuentra el verdadero cisma y quiénes son los que deben regresar a la verdadera Iglesia Católica, poseemos varios textos, de los cuales les proporciono algunas citas con sus referencias, para que puedan estudiarlos y meditarlos en su contexto:

“Nos adherimos de todo corazón, con toda nuestra alma, a la Roma católica, guardiana de la fe católica y de las tradiciones necesarias para el mantenimiento de esa fe, a la Roma eterna, maestra de sabiduría y de verdad.

Por el contrario, nos negamos y nos hemos negado siempre a seguir a la Roma de tendencia neomodernista y neoprotestante que se manifestó claramente en el Concilio Vaticano II y después del Concilio en todas las reformas que de éste salieron”. (Declaración de Monseñor Lefebvre, 21 de noviembre de 1974. “La Condenación Salvaje de Monseñor Lefebvre” Itinéraires, Crónicas y Documentos, Número Especial fuera serie 205 ter, agosto de 1976. Fideliter, Número 81, mayo-junio de 1991. Le Sel de la terre, N° 25).

“No pertenecemos a esta religión, no aceptamos esta nueva religión. Pertenecemos a la religión de siempre, pertenecemos a la religión católica. No somos de esta religión universal, como ellos la llaman hoy en día. Ya no es la religión católica. No somos de esta religión liberal, modernista, que tiene su culto, sus sacerdotes, su fe, sus catecismos, su biblia ecuménica. No los aceptamos”. (Sermón de  Monseñor Lefebvre, 29 de junio de 1976. Homilías « Eté Chaud 1976 ». Fideliter, Número 81, mayo-junio de 1991).

“Resulta imposible abordar el problema de fondo, que es el acuerdo entre la Iglesia conciliar, como la llama S.E. Monseñor Benelli en su última carta, y la Iglesia católica. Que no se engañen, no se trata de un diferendo entre Monseñor Lefebvre y el Papa Pablo VI. Se trata de la incompatibilidad radical entre la Iglesia católica y la Iglesia conciliar, representando la misa de Pablo VI el símbolo y el programa de la Iglesia conciliar”. (Nota preliminar de Monseñor Lefebvre,  12 de julio de 1976. “La Condenación Salvaje de Monseñor Lefebvre”).

“¡Nada más claro! De ahora en más es a la Iglesia conciliar que es necesario obedecer y ser fiel, y ya no más a la Iglesia católica. Es precisamente todo nuestro problema. Estamos “suspendidos a divinis” por la Iglesia conciliar y para la Iglesia conciliar, de la cual no queremos formar parte. Esta Iglesia conciliar es una Iglesia cismática, porque ella rompe con la Iglesia católica de siempre. Ella tiene sus nuevos dogmas, su nuevo sacerdocio, sus nuevas instituciones, su nuevo culto, ya condenados por la Iglesia en numerosos documentos oficiales y definitivos (…) Esta Iglesia conciliar es cismática porque ella ha tomado por base de su puesta al día principios opuestos a los de la Iglesia católica (…) La Iglesia que afirma semejantes errores es a la vez cismática y herética. Esta Iglesia conciliar no es por lo tanto católica. En la medida que el Papa, los Obispos, los sacerdotes o fieles adhieren a esta nueva Iglesia, se separan de la Iglesia católica (…) El pedido de Monseñor Benelli es esclarecedor: sumisión a la Iglesia conciliar, a la Iglesia de Vaticano II, a la Iglesia cismática. En cuanto a nosotros, permanecemos en la Iglesia católica, con la gracia de Nuestro Señor Jesucristo y la intercesión de la Bienaventurada Virgen María”. (Reflexiones de Monseñor Lefebvre sobre la Suspensión a divinis, 29 de julio de 1976. “La Condenación Salvaje de Monseñor Lefebvre”).

“El Concilio Vaticano II representa, tanto a los ojos de las autoridades romanas como a los nuestros, una nueva Iglesia que, por otra parte, ellos llaman Iglesia conciliar (…) Creemos poder afirmar, teniendo en cuenta la critica interna y externa del Concilio Vaticano II, es decir analizando los textos y estudiando las modificaciones y los resultados que aporta, que este concilio, dando la espalda a la Tradición y rompiendo con la Iglesia del pasado, es un concilio cismático (…) Todos los que cooperan a la aplicación de este desorden, aceptan y adhieren a este nueva Iglesia conciliar, entrando en el cisma”. (Declaración de Monseñor Lefebvre, 4 de agosto de 1976. “La Condenación  Salvaje de Monseñor Lefebvre”. Le Sel de la terre, Nº 18, page 217).

“¿Qué han pretendido los católicos liberales durante un siglo y medio? Unir en matrimonio la Iglesia y la Revolución, casar la Iglesia y la subversión, casar la Iglesia y las fuerzas destructoras de la sociedad y de todas las sociedades: la sociedad familiar, civil religiosa. Este matrimonio de la Iglesia está inscripto en el Concilio. Leed el esquema “Gaudium et Spes” y encontraréis allí: Es necesario casar los principios de la Iglesia con la concepción del hombre moderno. ¿Qué quiere decir ésto? Esto quiere decir que es necesario casar la Iglesia, la Iglesia católica, la Iglesia de Nuestro Señor Jesucristo, con los principios que son contrarios a esta Iglesia, que la minan, que siempre han estado contra la Iglesia (…) Esta unión querida por los católicos liberales entre la Iglesia y la Revolución es una unión adúltera. De esta unión adúltera no pueden nacer sino bastardos. ¿Quiénes son estos bastardos? Son los ritos. El rito de la Misa es un rito bastardo. Los sacramentos son sacramentos bastardos. Los sacerdotes que salen de los seminarios son sacerdotes bastardos”. (Sermón de Monseñor Lefebvre, Lille, 29 de agosto de 1976. Homilías « Eté Chaud 1976 »).

“Roma nos he hecho preguntar si teníamos intención de proclamar nuestra ruptura con el Vaticano con ocasión del Congreso de Asís. La cuestión nos parecería más bien ser la siguiente: “¿Creéis vosotros y tenéis le intención de proclamar que el Congreso de Asís consuma la ruptura de las Autoridades romanas con la Iglesia Católica?” Porque es bien ésto lo que preocupa a aquellos que permanecen todavía católicos. Es evidente, en efecto, que desde el concilio Vaticano II, el papa y los episcopados se alejan cada vez más de sus predecesores.

El colmo de esta ruptura con el magisterio anterior de la Iglesia se cumplió en Asís, después de la visita a la Sinagoga. El pecado público contra la unicidad de Dios, contra el Verbo Encarnado y su Iglesia hace temblar de horror: Juan Pablo II animando a las falsas religiones a rezar a sus falsos dioses: escándalo sin medida ni precedentes (…)  Podríamos retomar nuestra Declaración del 21 de noviembre de 1974, que permanece más actual que nunca. En cuanto a nosotros, permaneciendo indefectiblemente unidos a la Iglesia católica y romana de siempre, estamos obligados a comprobar que esta Religión modernista y liberal de la Roma moderna y conciliar, se aleja siempre más de nosotros, que profesamos la fe católica de los once Papas que han condenado esta falsa religión. La ruptura no viene de nosotros, sino de Pablo VI y de Juan Pablo II, que rompen con sus predecesores. Esta negación de todo el pasado de la Iglesia por estos dos papas y los obispos que los imitan es una impiedad inconcebible y una humillación insostenible para aquellos que permanecen católicos en la fidelidad a veinte siglos de profesión de la misma fe. Consideramos, pues, como nulo todo eso que ha sido inspirado por este espíritu de renuncia: todas las reformas post conciliares, y todos los actos de Roma que se realizan con esta impiedad”. (Monseñor Lefebvre y Monseñor de Castro Mayer, Declaración de Buenos Aires, 2 de diciembre de 1986. Itinéraires, Número 309, enero de 1987. Le Sel de la terre, Nº 30).

“Estando ocupados por anticristos la Cátedra de Pedro y los puestos de autoridad de Roma, continua rápidamente la destrucción del Reino de Nuestro Señor al interior mismo de su Cuerpo Místico en la tierra, especialmente por la corrupción de la santa Misa, expresión espléndida del triunfo de Nuestro Señor sobre la Cruz y fuente de extensión de su Reino en las almas y en las sociedades (…) Es por ésto, convencido de cumplir la santa voluntad de Nuestro Señor, que les pido por la presente carta acepten recibir la gracia del episcopado católico, como lo he conferido a otros sacerdotes en otras circunstancias (…) Os conjuro a permanecer unidos a la Sede de Pedro, a la Iglesia Romana, Madre y Maestra de todas la Iglesias, en la fe católica integral, expresada en los símbolos de la fe, en el catecismo del Concilio de Trento, conforme a aquello que os fue ensenado en vuestro seminario. Permaneced fieles en la transmisión de esta fe para que venga el Reino de Nuestro Señor”. (Carta de Monseñor Lefebvre a los futuros obispos, 29 de agosto de 1987. Fideliter Fuera de serie, 29-30 de junio de 1988;  Número 81, mayo-junio de 1991. Le Sel de la terre, N° 25).

“Nos es necesario resistir, absolutamente resistir, resistir frente y contra todo. Y ahora llego a lo que os interesa particularmente; yo, yo digo: Roma ha perdido la fe, mis queridos amigos. Roma está en la apostasía. No son simples palabras, no son frases en el aire lo que os digo. Es la verdad. Roma está en la apostasía. No se puede confiar más en ese mundo, él abandona la Iglesia; ellos han abandonado la Iglesia, ellos abandonan la Iglesia. Es cierto, cierto, cierto…”.  (Conferencia de Monseñor Lefebvre, retiro sacerdotal, 4 de septiembre de 1987, Ecône. Le Sel de la terre, Nº 31, página 194).

“Tenemos un mandato apostólico de la Iglesia Romana que, en su fidelidad a las santas tradiciones recibidas de los Apóstoles, nos manda transmitir fielmente esas santas tradiciones –es decir, el deposito de la fe–  a todos los hombres, en razón de su deber de salvar su alma.

Dado que después del Concilio Vaticano II hasta hoy día, las autoridades de la Iglesia Romana están animadas de un espíritu modernista, obrando contra la Santa Tradición –ellos no soportan más la sana doctrina, apartan el oído de la Verdad para volverse a las fabulas, como dice San Pablo a Timoteo–  estimamos que todas las penas y censuras aplicadas por esta autoridades no tienen ningún peso”. (Texto del Mandato, 30 de junio de 1988. Fideliter Fuera de serie, 29-30 de junio de 1988).

“La Iglesia de Dios afligida… ¿Por las consagraciones del 30 de junio? ¿O por la ocupación de Roma y del propio Vaticano por la ideología modernista?

Por el momento y desde hace 25 años, el Papa está ocupado por una ideología extranjera a la fe católica (…) ¿Cómo queréis que el Pontífice Romano pueda, en tales condiciones interiores de su espíritu, gobernar normalmente la Iglesia católica? El está moralmente impedido (…) Por ejemplo, le resulta imposible dar buenos obispos a la Iglesia, sin exigir de ellos, a breve plazo, ¡la obediencia fiel a todo el concilio y el reconocimiento de la legitimidad de la nueva misa!

Frente a tal situación, Monseñor Lefebvre ha interpretado la intención habitual et implícita del Papa, contraria, fatalmente, a la intención actual y explícita de este último (…)

Creemos haber demostrado que las consagraciones episcopales son legítimas y no cismáticas, dado que Roma está ocupada y el Pontífice Romano está impedido de gobernar rectamente la Iglesia (…)

La ruptura esencial es bien de carácter doctrinal. Pero no es un cisma de Monseñor Lefebvre con la Iglesia. ¡Es la ruptura de la Iglesia del Vaticano II y de la Roma ocupada con la verdadera tradición viva! La declaración de excomunión del Arzobispo fiel, de su colega en el episcopado y de sus cuatro hijos es la declaración oficial de Roma de esta última ruptura: es la Roma ocupada la que declara su propia ruptura con la tradición (por no decir su propio cisma y su propia excomunión). En cuanto a nosotros, declaramos que permanecemos en comunión con todos los papas de la Iglesia católica que han precedido esta “Iglesia conciliar” que aflige y mancha el rostro de la Esposa Inmaculada de Jesucristo” (La Iglesia de Dios afligida,  Monseñor Bernard Tissier de Mallerais. Boletín  San José de Colmar; Fideliter, Número 72,  noviembre-diciembre de 1989).

“Eminencia. Reunidos en torno a su Superior general los Superiores de los distritos, seminarios y casas autónomas de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, consideran expresarle respetuosamente las reflexiones siguientes.

Por su carta del 1° de julio último, usted consideró un deber hacer saber a Su Excelencia Monseñor Marcel Lefebvre, a Su Excelencia Monseñor Antonio de Castro Mayer y a los cuatro obispos consagrados el 30 de junio último a Ecône, su excomunión latae sententiae. Quiera usted mismo juzgar el valor de una tal declaración que viene de una autoridad que, en su ejercicio, rompe con la de todos sus antecesores hasta el papa Pío XII, en el culto, las enseñanzas y el Gobierno de la Iglesia.

En cuanto a nosotros, estamos en plena comunión con todos los Papas y todos los Obispos que han precedido el Concilio Vaticano II, celebrando exactamente la Misa que ellos codificaron y celebraron, enseñando al Catecismo que ellos compusieron, oponiéndonos contra los errores que ellos condenaron muchas veces en sus encíclicas y cartas pastorales. Quiera usted entonces juzgar de qué lado se encuentra la ruptura. Nos entristece extremadamente la ceguera de espíritu y el endurecimiento de corazón de las autoridades romanas.

En cambio, nosotros jamás quisimos pertenecer a ese sistema que se califica a sí mismo de Iglesia Conciliar y se define por el Novus Ordo Missæ, el ecumenismo indiferentista y la laicización de toda la sociedad. Sí, nosotros no formamos parte, nullam partem habemus, del panteón de las religiones de Asís; nuestra propia excomunión por un decreto de Vuestra Eminencia o de otro dicasterio no seria más que la prueba irrefutable. No pedimos nada mejor que el ser declarados ex communione, fuera de la comunión, del espíritu adúltero que sopla en la Iglesia desde hace veinticinco años; excluidos de la comunión impía con los infieles. Creemos en un solo Dios, Nuestro Señor Jesucristo, con el Padre y el Espíritu Santo, y seremos siempre fieles a su única Iglesia, la Iglesia Una, Santa, Católica, Apostólica y Romana. El ser asociados públicamente a la sanción que fulmina a los seis obispos católicos, defensores de la fe en su integridad y en su totalidad, sería para nosotros una distinción de honor y un signo de ortodoxia delante de los fieles. Estos, en efecto, tienen absoluto derecho de saber que los sacerdotes a los cuales se dirigen no están en comunión con una iglesia falsificada, evolutiva, pentecostal y sincretista…” (Carta abierta al cardenal Gantin de los superiores de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X. Fideliter, Número 64, julio-agosto de 1988; Credidimus Caritate, septiembre 1988. Le Sel de la terre, N° 25).

Como conclusión:

a) Incluso concediendo los puntos positivos que conlleva, debido a su causa material este Motu proprio manifiesta que la Roma de tendencia neomodernista y neoprotestante continúa alejándose de la teología católica de la Santa Misa, tal como se formuló en la XX sesión del Concilio de Trento;

b) Debido a su intención, este Motu proprio es simple como la paloma y prudente como la serpiente; pero, es necesario decirlo, su benedicta simplicidad es una astucia más de la serpiente, capaz de inducir al engaño incluso a los mismos elegidos.

Sin embargo, ténganlo por cierto, queridos fieles, su cabeza será aplastada por la Inmaculada…

Padre Juan Carlos Ceriani

Matrimonio gay: Dura carta de un obispo a Cobos y a los senadores

¿Y el pecado que clama venganza al cielo, como la homosexualidad, que es un vicio nefando? Linda la carta, pero le falta lo esencial…

Mons. Martini, de San Justo, criticó que “a falta de razones valederas” se apele a “un patetismo de los sentimientos”. Calificó el proyecto de “irracional e intolerable”. Sobre la adopción, indicó que los gays ya “optaron por no ser padre o madre”.

El obispo de San Justo, monseñor Baldomero Carlos Martini, y el obispo auxiliar, monseñor Damián Santiago Bitar, recordaron a los senadores que “la unión estable de un varón y una mujer abierta a la vida –desde siempre conocida como matrimonio, que deriva del latín matri munus, o sea ‘el oficio de la madre’-, es algo completamente diferente a las convivencias homosexuales. Allí no hay madre posible, ni nadie que realice sus tareas, tampoco hay marido ni mujer, no hay esposos, no hay hijos, no hay hermanos… En síntesis, no hay nada que tenga que ver con el matrimonio”.

En una carta dirigida al vicepresidente de la Nación y titular de la Cámara Alta, Julio Cobos, los prelados criticaron que a “falta de razones valederas” se apele a “un patetismo a los sentimientos” para apoyar el proyecto de ley a fin de modificar el Código Civil para permitir el “matrimonio” entre personas del mismo sexo.

“Se adujo que no podrían coartarse los afectos de dichas ‘minorías sexuales’. En realidad, todos los afectos quedan al margen del derecho y de las leyes. Si los afectos tuvieran alguna relevancia jurídica, debería haber un registro público de amigos, ya que se trata del afecto más universal y abarcativo en la vida de toda persona humana; en materia matrimonial un requisito ineludible para su validez sería el amor al momento de contraer el vínculo; finalmente, los padres estarían obligados jurídicamente a amar a sus hijos. Sin embargo, nunca en ninguna legislación de ningún país del mundo ello es así. Los registros de amigos no existen. Y los padres están obligados a criar y educar a sus hijos, pero no hay autoridad estatal que pueda obligarlos a amar a sus vástagos”.

Los prelados subrayaron que “los afectos son materia extrajurídica”, y advirtieron que “el afecto que puedan guardarse entre sí los convivientes homosexuales, no les da derecho a ninguna regulación legal. Lo contrario implicaría una injusticia intolerable, ya que los únicos afectos protegidos por la ley serían los de los ciudadanos homosexuales; y esto frente a amores mucho más generosos, intensos y creativos como los de los esposos, padres, hijos y hermanos. Estaríamos frente a una mayúscula discriminación injusta. Tan irracional como intolerable”.

Al referirse a la posibilidad de que estas parejas homosexuales adopten niños, los obispos lamentaron que el proyecto de ley en revisión “entregue hijos en adopción a quienes voluntariamente optaron vitalmente por negarse a ser padre o madre. Va de suyo que la adopción siempre ha sido darle un padre y una madre a un niño abandonado. Aquí se propone lo contrario: entregar un hijo abandonado a quienes no quieren ni pueden ser mamá ni papá”, y exclamó: “¡Cuánto cuidado debemos tener con los niños!”

Tras indicar que los obispos argentinos ya dijeron el 20 de abril pasado que “las situaciones jurídicas de interés recíproco entre personas del mismo sexo pueden ser suficientemente tuteladas por el derecho común. Por consiguiente, sería una discriminación injusta contra el matrimonio y la familia otorgar al hecho privado de la unión entre personas del mismo sexo un estatuto de derecho público”, consideraron que “esto es por demás evidente: las reglas del condominio y de las sociedades son suficientes para la adquisición, administración y disposición de sus bienes. En materia de previsión social, cada persona debe aportar a la Caja de Jubilaciones y Obra Social, que le corresponda según su situación laboral”.

“En síntesis la pseudo argumentación vertida en favor del proyecto de ley en revisión, no resiste el más benévolo test de racionalidad”, aseveraron.

Finalmente, monseñor Martini y monseñor Bittar insistieron en recordarles a los senadores que “los tratados de derechos humanos con jerarquía constitucional, otorgan dichos derechos fundamentales a todas las personas humanas. Con una única excepción: el derecho a contraer matrimonio sólo es reconocido –porque se trata de una realidad natural anterior al Estado y las leyes-, al varón y a la mujer para casarse entre sí, como expresamente lo establecen el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, en su artículo 23, inciso 2, y Convención Americana sobre Derechos Humanos, artículo 17, inciso 1, entre otros textos. El proyecto de ley en revisión es, pues, inconstitucional, por lo cual debería ser rechazado y archivado”.

Aqui la carta completa:

San Justo, 23 de Junio de 2010
Al Señor Vicepresidente de la República
y Presidente de la Cámara de Senadores de la Nación
Ing. Julio César Cleto Cobos

Estimado Señor:
Reciba mis más cordiales saludos y deseos de Paz y Bien en Jesucristo, Señor de la Historia; que le ruego, extienda al resto de los integrantes de la Honorable Cámara de Senadores de la Nación, remitiéndoles copia de la presente; y en especial a los integrantes de la Comisión de Legislación General, presidida por la Dra. Liliana Negre de Alonso.
Las circunstancias nos obligan a escribirle en nuestro doble carácter de ciudadanos y Obispos, Titular y Auxiliar de la Diócesis de San Justo -La Matanza-. El bien común temporal como fin de toda la actividad política y la legislativa lo es en grado sumo, no es ajeno a nuestro ministerio episcopal, cuya finalidad es también el bien común, aunque en un sentido más amplio. Precisamente esta convergencia en el bien común de nuestras tareas, es la que requiere dirigirnos a Ud. y, por su intermedio, a todos los Señores Senadores de la Nación, para que tengan en cuenta estas consideraciones, referidas al proyecto de ley en revisión, por el que se reforma completamente el régimen matrimonial argentino, incluyendo las uniones homosexuales, posibilitándoles además, la adopción de hijos, a los que se les priva de tener un padre y una madre, para que los críen y eduquen.
En este escrito hacemos nuestras, las reflexiones del Documento Final de la 99° Asamblea General de la Conferencia Episcopal Argentina “Sobre el bien inalterable del Matrimonio y la Familia”, del 20 de abril del corriente año. Allí nos propusimos dialogar con todos los argentinos de buena voluntad –sean o no creyentes-, en relación a la célula social básica. Dijimos que “la claridad del diálogo exige un discernimiento en orden a reconocer la verdad, sobre la cual los pastores no podemos callar. Eso no supone menosprecio ni discriminación”.
En el marco de ese diálogo sereno, recordamos que “el matrimonio es la forma de vida en la que se realiza una comunión singular de personas, y ella otorga sentido plenamente humano al ejercicio de la función sexual. A la naturaleza misma del matrimonio pertenecen las cualidades mencionadas de distinción, complementariedad y reciprocidad de los sexos, y la riqueza admirable de su fecundidad. El matrimonio es un don de la creación. No hay una realidad análoga que se le pueda igualar. No es una unión cualquiera entre personas; tiene características propias e irrenunciables, que hacen del matrimonio la base de la familia y de la sociedad. Así fue reconocido en las grandes culturas del mundo. Así lo reconocen los tratados internacionales asumidos en nuestra Constitución Nacional (cf. Art. 75, inc. 22). Así lo ha entendido siempre nuestro pueblo”.
Con relación a este proyecto de ley, nos vemos en la obligación de recordar a los señores Senadores, que la unión estable de un varón y una mujer abierta a la vida –desde siempre conocida como matrimonio, que deriva del latín matri munus, o sea “el oficio de la madre”-, es algo completamente diferente a las convivencias homosexuales. Allí no hay madre posible, ni nadie que realice sus tareas, tampoco hay marido ni mujer, no hay esposos, no hay hijos, no hay hermanos… En síntesis, no hay nada que tenga que ver con el matrimonio.
En el n° 3 del Documento Episcopal citado, decíamos que “Corresponde a la autoridad pública tutelar el matrimonio entre el varón y la mujer con la protección de las leyes, para asegurar y favorecer su función irreemplazable y su contribución al bien común de la sociedad. Si se otorgase un reconocimiento legal a la unión entre personas del mismo sexo, o se las pusiera en un plano jurídico análogo al del matrimonio y la familia, el Estado actuaría erróneamente y entraría en contradicción con sus propios deberes, al alterar los principios de la ley natural y del ordenamiento público de la sociedad argentina”.
No se nos escapa que los partidarios de este proyecto de ley han acudido con patetismo a los sentimientos –a falta de razones valederas-. Se adujo que no podrían coartarse los afectos de dichas “minorías sexuales”. En realidad, todos los afectos quedan al margen del derecho y de las leyes. Si los afectos tuvieran alguna relevancia jurídica, debería haber un registro público de amigos, ya que se trata del afecto más universal y abarcativo en la vida de toda persona humana; en materia matrimonial un requisito ineludible para su validez sería el amor al momento de contraer el vínculo; finalmente, los padres estarían obligados jurídicamente a amar a sus hijos. Sin embargo, nunca en ninguna legislación de ningún país del mundo ello es así. Los registros de amigos no existen. Y los padres están obligados a criar y educar a sus hijos, pero no hay autoridad estatal que pueda obligarlos a amar a sus vástagos. La razón ya fue apuntada: los afectos son materia extrajurídica. Por tanto, el afecto que puedan guardarse entre sí los convivientes homosexuales, no les da derecho a ninguna regulación legal. Lo contrario implicaría una injusticia intolerable, ya que los únicos afectos protegidos por la ley serían los de los ciudadanos homosexuales; y esto frente a amores mucho más generosos, intensos y creativos como los de los esposos, padres, hijos y hermanos. Estaríamos frente a una mayúscula discriminación injusta. Tan irracional como intolerable.
Decíamos también en nuestro documento que “Desde su concepción, los niños tienen derecho inalienable a desarrollarse en el seno de sus madres, a nacer y crecer en el ámbito natural del matrimonio. En la vida familiar y en la relación con su padre y su madre, los niños descubren su propia identidad y alcanzan la autonomía personal” (n° 4).
El proyecto de ley en revisión hace exactamente lo contrario: entrega hijos en adopción a quienes voluntariamente optaron vitalmente por negarse a ser padre o madre. Va de suyo que la adopción siempre ha sido darle un padre y una madre a un niño abandonado. Aquí se propone lo contrario: entregar un hijo abandonado a quienes no quieren ni pueden ser mamá ni papá. ¡Cuánto cuidado debemos tener con los niños!
Los obispos de la Argentina también sostuvimos en el Documento citado, que “las situaciones jurídicas de interés recíproco entre personas del mismo sexo pueden ser suficientemente tuteladas por el derecho común. Por consiguiente, sería una discriminación injusta contra el matrimonio y la familia otorgar al hecho privado de la unión entre personas del mismo sexo un estatuto de derecho público” (n° 5).
Esto es por demás evidente: las reglas del condominio y de las sociedades son suficientes para la adquisición, administración y disposición de sus bienes. En materia de previsión social, cada persona debe aportar a la Caja de Jubilaciones y Obra Social, que le corresponda según su situación laboral.
En síntesis la pseudo argumentación vertida en favor del proyecto de ley en revisión, no resiste el más benévolo test de racionalidad.
Finalmente, debemos recordar a los Señores Senadores, que los tratados de derechos humanos con jerarquía constitucional, otorgan dichos derechos fundamentales a todas las personas humanas. Con una única excepción: el derecho a contraer matrimonio sólo es reconocido –porque se trata de una realidad natural anterior al Estado y las leyes-, al varón y a la mujer para casarse entre sí, como expresamente lo establecen el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, en su art. 23, inc. 2, y Convención Americana sobre Derechos Humanos, art. 17, inc. 1, entre otros textos. El proyecto de ley en revisión es, pues, inconstitucional, por lo cual debería ser rechazado y archivado.
Señor Presidente y distinguidos Señores Senadores, reciban Uds. junto a un respetuoso saludo, nuestra bendición y oración por tan importante tarea legislativa, todo ello en Cristo Jesús, que es la Vida y la fuente de toda Verdad, Razón y Justicia.
¡DIOS ES AMOR!

+Baldomero Carlos Martini, Obispo de San Justo
+Damián Santiago Bitar, Obispo Auxiliar de San Justo

¡QUEREMOS SER NACIÓN, UNA NACIÓN CUYA IDENTIDAD SEA LA PASIÓN POR LA VERDAD Y EL COMPROMISO POR EL BIEN COMÚN!

Fuente: AICA

Indigerible

AHORA RESULTA QUE LA FE DEBE SER COMUNITARIA …¡COMO LA DE LA FE JUDÍA, EL PUEBLO ELEGIDO!!!! Otro frutito del Nefasto Concilio Vaticano II

Reflexión sobre “La fe en Dios después de Auschwitz”

Al inaugurar el panel en Cancillería, el secretario de Culto señaló que la Shoá ya no pertenece sólo al pueblo judío, sino a todos. Fueron expositores el rector de la UCA, Pbro. Víctor Fernández; el rabino Daniel Goldman y el sociólogo Mallimaci.

“La shoá fue uno de los principales dramas de la historia del siglo XX, que no pertenece sólo al pueblo judío, sino a todos”, fue la afirmación del secretario de Culto de la Nación, Guillermo Oliveri al dejar inaugurada la jornada sobre “La fe en Dios después de Auschwitz”, que se desarrolló en el Salón Auditorium “Manuel Belgrano” de la Cancillería Argentina.

Con la organización también de B´nai B´rith y la Confraternidad Argentina Judeo Cristiana participaron del panel el Pbro. Víctor Manuel Fernández, rector de la Universidad Católica Argentina; el rabino Daniel Goldman, de la Comunidad Bet El y el sociólogo Fortunato Mallimaci.

Al iniciar el encuentro Oliveri retransmitió a los presentes los saludos del ex ministro de relaciones exteriores y del actual quienes, puntualizó, han y seguirán haciendo memoria para fortalecer y promover la justicia y que no vuelvan a repetirse violaciones sistemáticas y masivas de los derechos humanos.

Con la presencia del embajador de Israel en la Argentina, entre otras autoridades, la doctora Andrea De Vita, directora del Registro Nacional de Culto, coordinó el panel que contó con los aportes desde la sociología del doctor Mallimaci para intentar explicar lo que sucedió con la fe después de los dramáticos acontecimientos vividos en Auschwitz.

Por su parte, el rector de la UCA, planteo en su reflexión la necesidad de revisar nuestra fe y en lo particular desde la propia teología cristiana. Marcó, entre otros aportes, el desafío de partir de un compartido humus con el pueblo judío, indispensable para entender los hechos. Subrayó que la fe no es una mera relación individual con Dios, sino comunitaria, para de esa manera llegar, con el otro, al fin de proponer iluminar nuestras vidas. Al mismo tiempo es imprescindible hacerlo para frenar los excesos del poder humano. Finalmente avanzó sobre la pregunta ¿por qué Dios no nos libero de ese tremendo drama? y, entonces, remarcó que la falla se sustentó en los errores que dejaron lamentablemente a la vista los instrumentos humanos y no los divinos.

Finalmente el rabino Goldman señaló la necesidad de comprender que la shoá es el verdadero nombre de lo sucedido y no puede hablarse de holocausto. Este, dijo, tiene una connotación de un ofrecimiento para un fin determinado y la shoá es un horror que no es comparable con nada, sólo con la shoá. Y avanzó, por último, en tratar de interpretar el antes, el durante y el después de lo ocurrido en Auschwitz.

Fuente: Valores Religiosos

¿Otro cuentito?

Controversia por la creación de una “Disneylandia” bíblica


Israel dice que el motivo por el cual se demolieron 22 viviendas es levantar un centro turístico cercano al conocido parque arqueológico Rey David. Pero los palestinos creen que el objetivo real es proseguir con la judaización de la ciudad sagrada.

Por Alberto Masegosa (EFE)

Un parque arqueológico consagrado al mítico Rey David y que tiene vocación de Disneylandia bíblica ha ganado esta semana algo más de sitio con la orden de echar abajo otras 22 viviendas en el Jerusalén palestino.

De acuerdo con la alcaldía, la demolición servirá para levantar un centro turístico que ponga en valor el atractivo del parque, pero según grupos de la sociedad civil israelí su objetivo no es otro que proseguir la judaización de la llamada ciudad santa.

El conocido como “Parque Arqueológico del Rey David” abre sus puertas apenas unos metros al sur de la vieja ciudadela, en pleno barrio de Silwan, conquistado en 1967 por Israel, como el resto de los territorios palestinos, en la Guerra de los Seis Días.

El área alberga unas ruinas que se descubrieron en el siglo XIX pero que no habían llamado demasiado la atención hasta que a mediados del siglo XX, al poco de la creación del Estado judío, fueron identificadas como las de la capital de ese monarca.

La identificación se basó en la descripción que aparece en la Biblia de la ciudad que ese soberano -el más poderoso del Antiguo Israel, además de músico, buen poeta y mejor amante, según el relato bíblico-, construyó sobre la antigua Jerusalén cananea.

Lo que condujo a la organización de la extrema derecha religiosa israelí “El Ad”, acrónimo de “A la Ciudad de David”, a empezar a fines de los ochenta a colonizar la zona, que desde entonces se encarga de gestionar en exclusiva como parque arqueológico.

Unos 400 colonos judíos viven en la actualidad entre alrededor de 2.500 residentes palestinos en el recinto, donde El Ad organiza visitas, frecuentadas mayormente por escolares y soldados, en las que se glorifica el mítico monarca y el Antiguo Israel.

“Al principio pensábamos que se trataba de una iniciativa de los colonos pero ahora creemos que responde a una política planificada por el gobierno”, dice Yudith Oppenheimer, directora del grupo “Ir Amim”, que lucha contra las expropiaciones en el área.

“El Gobierno utiliza a los colonos para que le hagan el trabajo sucio. Silwan será crucial en un eventual acuerdo de paz por su cercanía a la vieja ciudadela. Y lo que el Gobierno pretende es quedarse con Silwan en ese eventual acuerdo de paz”, afirma.

Oppenhemir denuncia que la última orden de demolición se enmarca en un proyecto urbanístico de mayor calado, que la alcaldía jerosolimitana baraja con el nombre de “Esquema 1155″ y que implicaría la expulsión de otro millar de residentes palestinos.

Diseñado por el arquitecto Moshe Safdie, ese proyecto prevé ampliar el parque con la construcción de un complejo de 100.000 metros cuadrados y para el que se echaría abajo buena parte de Al Bustan, vecindad palestina próxima al yacimiento.

El asunto refleja lo intrincado de todo lo que atañe a Jerusalén, nudo gordiano del conflicto entre palestinos e israelíes y donde se mezclan a partes iguales la arqueología y la política cuando la segunda de esas disciplinas no utiliza a la primera.

Esa es la opinión del arqueólogo Rafi Greenberg, especialista de la Universidad de Tel Aviv y que mantiene que no hay en realidad evidencia alguna que demuestre sobre el terreno que el parque albergue las ruinas de la capital del Rey David.

Greenberg recuerda que en el yacimiento, un conjunto de bloques de piedras en el que no queda ningún edificio en pie, se han encontrado restos de hasta 5.000 años antes de Cristo pero que ninguna prueba arqueológica atestigua una presencia judía.

“Sabemos que el lugar ha estado habitado desde hace mucho tiempo pero desconocemos por completo si quienes lo habitaban eran judíos, creían en el dios de los judíos, o creían en muchos otros dioses”, afirma el especialista de la Universidad de Tel Aviv.

Rafi Greenberg va más allá: asegura que no hay de hecho evidencia arqueológica de la existencia de judíos con anterioridad al siglo II antes de Cristo, cuando acabo de compilarse la Biblia, que habría sido lo que les dio identidad como pueblo.

Esto es, ocho siglos después de que, según la propia Biblia, hubiera vivido el Rey David.

Fuente: EFE

LA FE NO CLASIFICÓ

DIOS FUE EXPULSADO DEL MUNDIAL


Esta vez nada. No podrán santiguarse, ni elevar las manos al cielo. Tampoco podrán mostrar la camiseta que llevan bajo el uniforme. Ni católicos, ni musulmanes, ni hindúes… nada. La FIFA, todopoderosa, ha expulsado a Dios del Mundial.

Joseph Blatter, heredero de la multinacional que mueve más millones en el orbe, el jefe de la organización con más estados nacionales miembros, acaba de decretar “que cualquier manifestación religiosa debe quedar fuera del fútbol”.

La idea detrás de este “mundial laico” es simplemente “no incitar a la violencia”, tal como lo dio a conocer Andreas Herren, portavoz de la FIFA, pero ¿ha habido alguna vez un enfrentamiento en un estadio por un símbolo religioso?, ¿Cuáles son las verdaderas motivaciones para convertir los estadios en el nuevo escenario de exclusión religiosa?

La prohibición

En un contexto estrictamente deportivo, esta norma parece integrarse al paquete de la amonestación por “festejo desmedido”, que recibe quien celebra un gol quitándose la camisa, o subiéndose a las mallas. Pero como dice Javier Aguirre, del periódico argentino Página 12, “para organizadores de eventos costosísimos como un Mundial, la fe resulta una expresión aun más inquietante que la felicidad”.

Según cuentan diversos medios, la afrenta última que sufrió este organismo en este ámbito fue a manos de Brasil durante la última Copa Confederaciones. Los verde amarillos vencieron tres goles por dos a un inspirado Estados Unidos, luego de estar abajo todo el partido. Pero una vez que este finalizó, jugadores y miembros del cuerpo técnico formaron un círculo al centro de la cancha. Abrazados recitaron una oración de acción de gracias, gesto que provocó un disgusto enorme a Jim Stjerne Hansen, presidente de la Federación Danesa de Fútbol.

El funcionario consideró “inaceptable” el asunto y escribió una carta: “la expresión de fervor religioso de los brasileños duró demasiado tiempo… y provoca una confusión entre religión y deporte”.

Un acto parecido ocurrió en Yokohama, cuando Brasil conquistó su quinto título mundial en Corea-Japón 2002, y varios jugadores dieron mensajes religiosos con frases pintadas bajo su uniforme.

La FIFA tiene reglas muy particulares que gobiernan casi todas las cosas relativas al fútbol. Hasta hace poco, no prohibía los gestos de religiosidad, pero tiene sanciones para textos inscritos bajo la camiseta del uniforme sean políticas, personales o religiosas. Probablemente las camisetas con mensajes cristianos como “Amo a Dios” o “Pertenezco a Jesús” que mostraron los flamantes campeones al finalizar el cotejo, no ayudaron mucho en este tema.

Con la carta en la mano y en los medios muchos millones en juego, Blatter rápidamente acuerpó las declaraciones de Stjerne y envió una señal inequívoca al equipo brasileño con su severa advertencia. No en vano el escritor George Orwell alguna vez dijo que el fútbol era una guerra sin disparos; y aquí los disparos parece que van dirigidos al cielo.

Autor: Gustavo Godínez Vargas